POEMAS – MAYO

«Versos que laten, palabras que susurran, emociones que se convierten en eternidad. La poesía es la voz del alma en su estado más puro.« E. Gormley

DESDE LA VENTANA (II)
Inés Blanco (Luna de Abril) / Colombia
Los ojos de la ciudad
se abren perezosos;
húmedos de llanto
o húmedos de lluvia.
Un sol encapotado
intenta despejar su paso
entre las nubes grises,
y a duras penas brilla.
Es mi ciudad de frío
y de contrastes;
alegre y melancólica,
compleja y rutinaria.
Aquí habitamos
nativos y foráneos;
inmersos en el caos,
también en la alegría.
Nos miran desde lejos
los cerros tutelares;
llegan aromas de verdes
y azulados eucaliptos.
Desde la ventana
y hasta donde la vista alcanza,
como un pálpito se muestra
imponente y viva Bogotá.
Ecos de llanto trae el viento.
Un alumbramiento o un gemido
nos llevan de la mano por inciertos
laberintos de luz y de palabras.

CUANDO EL MUNDO DESPIERTE
Libia Beatriz Carciofetti / Argentina
Cuando el mundo despierte
de esta tremenda pesadilla
y acabe mi otoño
y sus hojas no crujan
bajos mis pies no caminados
Cuando esta sombra oscura
destape su cara y me mire a los ojos
sin guantes ni barbijos…
Cuando el mundo despierte
y cada uno se mire al espejo
y se dé cuenta que no es el mismo
¿Qué pasará entonces?
Cuando yo tome conciencia
que esta pandemia arrasó
con mis seres queridos…
cuando tú te des cuenta
que el olor a muerte
se te quedó prendido y ya nunca más
volveremos a ser los mismos.
Cuando acabe este sueño
y cesen los ruidos, de los fuertes aplausos
a los héroes amigos.
Aquellos que expusieron su propia vida
para salvar a tantos desconocidos.
Cuando nos demos cuenta
que DIOS tuvo que hablar a los gritos
para que este mundo se pare
y seamos menos mezquinos.
Que no es una ciencia vivir para uno mismo…
Que a nuestro lado hay amigos, vecinos.
y tanto da vivir en una villa, como en un castillo.
Que un cofre de madera es nuestro destino…
Que nos olvidamos de abrazar y besar
a nuestros seres queridos;
y cuando cerraron los ojos
no pudimos despedirlos
Yo me pregunto y te pregunto
cuando despertemos
¿Habrá servido para cambiarnos
aunque sea un poquito…
este maldito Corona virus?
Entonces pidamos perdón a DIOS
y caigamos a sus pies rendidos.

PARA MÍ ROSAS ROJAS
Beatriz Di Nucci / Argentina
Bañada de luna, toda entera
embriaga de amor por la mañana
festeje tanta dicha recibida
que en un solo cuerpo no alcanzaba.
Se desprendieron de mí miles de estrellas
en promesas todas derramadas
y le cante a la vida con soberbia,
con voz de mujer enamorada.
Se hicieron fruta en mis labios aquellos besos,
y mis sonrisas fueron campanadas,
aunque cueste creerlo, yo fui joven
y la opulencia sensual en mi se derramaba.
Anduve descalza por la hierba,
y trepe entre rocas escarpadas,
dance en la playa, muchas veces
desafiando al universo me encontraba.
Llegue al confín de los infiernos
como Orfeo, con la lira encantada,
y pude ascender al mismo cielo
al sentir que sus brazos me rodeaban.
Hoy no miro la vida desde lejos,
es más, en mí, nada se apaga,
y me conmueve recibir las rosas rojas
o encontrarlas en la seda de mi almohada.

MI ROCA
Beatriz Di Nucci / Argentina
No quieras cambiar a los demás, ámalos como son…
Sobre un paisaje de rocas
sobresalió su figura
y me dije con premura
esa es la roca mía.
Cuando el cincel disponía
a quitar lo que sobraba
sentí que la roca hablaba
y de pronto me decía
“Si me amas con esta forma
a mí me estarás amando,
sino estarás buscando
amar un trabajo tuyo;
entonces el orgullo
y la soberbia exquisita
lo que en tú alma palpita
y no la naturaleza.
ámame con la simpleza
cual el agua me ha formado,
si no, déjame a un costado,
no quieras cambiar mi forma,
que sea Dios quien disponga
de todo lo que Él me ha dado.”
De pronto, se aflojo mi mano
y al rozar la roca clara,
sentí como si temblara,
la acaricie, suavemente
me aleje muy lentamente
pensando, es una locura,
y me fui con la escultura
que solo quedó en mi mente.

CAMINAR JUNTOS
Carlos González Saavedra / Argentina
Es alivianar alforjas subiendo la cuesta
Es ampliar el día, mirando el horizonte
hasta que anochezca.
Esperar la noche y dejarse guiar por la estrellas.
Encarando el futuro con toda certeza.
Venciendo obstáculos, cosechando anécdotas.
Realizando sueños a la luz de una vela.
Caminar juntos, es ver crecer los hijos
Es disfrutarlos alrededor de una mesa.
Es ver emocionados sus logros, en la escuela.
¡¡¡Como van creciendo, como pasa el tiempo!!!
Como sus pasitos, van dejando huellas.
Caminar juntos es un acto de nobleza.
Apoyar al otro, cuando se queda.
Cuando su alma afloja es poner, palanca y rueda
y seguir caminando hacia la meta.
Es… entregarse pleno al otro, aunque no parezca.
Es amar en silencio, sus errores.
Admirarlo y respetarlo, aunque a veces duela.
Porque al final del camino, todo se diluye,
lo importante queda.
Las cosas simples, son las que gobiernan.
La mirada cómplice, el dormir la siesta
¡Para que la vida se transforme en fiesta!
¡¡¡Amen!!! con toda sus fuerzas,
hasta la ultima gota, que su alma tenga.

LOS QUE ESCRIBEN CON EL ALMA
Elspeth Gormley/ España
Hay quienes escriben con tinta,
y quienes lo hacen con alma.
Con cada verso, encienden faroles
en rincones donde el mundo se apaga.
No buscan aplausos ni vitrinas,
solo sembrar belleza sin ruido.
Son tejedoras de luz,
artesanos del latido compartido.
A ellos les dedico este poema,
a los que hacen del silencio un canto,
y de la palabra…
una forma de amar sin condiciones.

LA MUJER
Jaime Hoyos Forero / Colombia
Quiero hacer un soneto magistral y sonoro,
digno de Lope a Cristo, de sor Juana a su amado,
que tenga resonancias que no se han escuchado
y las rítmicas voces de un retumbante coro.
Que confiese que Dios creó el polvo y el oro,
e hizo al hombre y la vida, la luz, el ser alado;
y creó, finalmente, cuando hubo descansado,
su octava maravilla…el más grande tesoro
al que llamó mujer… Mujer, símbolo eterno
del amor. La hizo madre, vivificó su seno,
santificó su vientre con el germen paterno.
Mujer es lo sublime. La perfecta criatura.
No hay mayor semejanza. Ni ser más alto y pleno.
El orgullo de Dios…su mejor escultura.

NO SÉ CUANTOS DÍAS HAN PASADO
Andrea Kiperman / Argentina.
Dejaste un hueco imposible de llenar.
¿Dónde estás? ¿Qué te ha pasado?
¿Será que has sentido demasiado?
Ese silencio me lleva a tantas preguntas…
Te extraño, ¿Cómo olvidarte?
Te siento cerca, aunque no sé si realmente lo estás.
Cierro los ojos y veo los tuyos.
Siento… Tu perfume. Tu piel. Tu sonrisa.
¿Qué ha pasado? Así, tan de golpe.
Así, tan brusco.
Como la huida de un gran amor,
de un gran enamoramiento.
¿Dónde estás? Pero te siento.
Sé que también piensas en mí.
Me doy cuenta…
aunque no hagas nada,
aunque intentes alejarte.
¿Con quién entretienes tus labios?
Lo he intentado, pero no puedo.
No puedo sacarte de mí.
Aparece, por favor.
¡ Tengo tantas preguntas sin respuestas !.
Quizá prefieres el silencio
porque no sabes qué hacer con tanto.
No quieres hacerte cargo.
No sé cuántos días han pasado…
ni cuántos pasarán hasta volverte a ver.

TRIPTICO DEL OLVIDO
Manuel Leyva / México
(Primer Premio del Certamen Internacional
“Rómulo Gallegos”Caracas,Venezuela,1960)
– I –
No me olvides, mujer, que eso es la muerte…
El silencio es idioma del olvido
y no quiero silencio en nuestro nido,
sino trinos de amor, para quererte.
El olvido, mujer, es tiempo inerte,
espacio sin medida, comprendido
tan sólo en el poder desconocido
del insondable miedo de perderte.
No quiero ni pensar que estés distante
te prefiero a mi lado siempre amante,
aunque el mundo no entienda mi egoísmo.
Porque eres mi razón y mi locura
y no te quiero ausente en mi ternura,
porque olvido y ausencia son lo mismo.
– II –
Prisionero en mi cárcel de tristezas
he soportado todos los olvidos,
mas no dejes, mujer, que tus oídos
se olviden de mis líricas ternezas.
Si ya son realidad nuestras promesas,
si reunimos anhelos tan queridos
y si ya cuerpo y alma están unidos
que no sean nuestras vidas dos pavesas.
Ayúdame a sembrar en lo futuro
el poema de amor, distinto y puro,
plantado sobre el mundo de mi suerte..
.
Que sólo así, al olvido venceremos
y en éxtasis triunfal juntos iremos
borrando los designios de la muerte..
.
– III –
Angustia del espacio es la distancia
y en el fondo del mar, el tiempo llora,
el beso iluminado de la aurora
con un llanto de siglos sin infancia.
El olvido es un nardo sin fragancia
un mural de quietud aterradora,
la fatal soledad que nos devora
y una amarga tristeza en abundancia.
Por ese miedo que me da el olvido
por esa sensación de lo perdido,
tu nombre, en mi palabra, se eterniza.
No me olvides, Raquel, y el universo
sabrá que se ilumina cada verso,
¡ con el sol musical de tu sonrisa !.

ROSAS EN LLAMAS
Lilian Lorán / Argentina
Extrañas rosas en llamas,
un ardiente sortilegio,
mágica lumbre que asombra
con sus fúlgidos destellos.
Fuego en sus cálices verdes,
sus corolas son de fuego,
radiante flama que asciende
desde la tierra hacia el cielo.
Así se enciende mi alma
después de sentir tus besos,
que traen calma a mi dolor
y a mi penumbra … un lucero.
Como esas rosas ardientes
mi alma se hizo luz y fuego,
después de sentir tu abrazo
estrechándome en tu pecho.
Y un reflejo diferente
hay en mis ojos luciendo,
después de que me han
mirado
tus ojos, mansos y buenos.
Hay un sabor singular
en mis labios , casi ingenuos,
después de haberme besado
tus labios tibios … sedientos.
Y son dos rosas en llamas
nuestras almas, encendiendo.

AMULETO
Marga Mangione / Argentina
Tropezando entre las sombras
como enredada en sargazos,
aún escucho que me nombras
y mi alma se hace pedazos.
Esa luz que me alumbraba
cuando tú eras mi destino
y que nunca se apagaba,
hoy no ilumina el camino.
Todo de mí te has llevado,
y aunque no hablas de regresos
algo conmigo has dejado;
la dulce miel de tus besos.
Me quedo sola en la vida,
pero no voy a quejarme,
he perdido la partida
y sé que debo alejarme.
Antes quisiera decirte
aun envuelta en mi ceguera;
nada has ganado con irte
pues mi corazón te espera.
Y ha de esperarte hasta el día
en que acabe mi existencia,
vacía ya de alegría
y agotada la paciencia.
No sé si voy a olvidarte
por una gracia divina,
solo sé que he de extrañarte
y mi alma lo recrimina.
Cuando el tiempo inexorable,
cure todas las heridas
pienso que es inevitable
que rehagamos nuestras vidas.
Pero en un lugar interno
donde guardo mis secretos
será tu recuerdo eterno
mi más preciado amuleto.

Y EL TIEMPO PASA
Sarah Petrone / Argentina
En el perfume de las rosas te recuerdo,
con cada pétalo te tomo de la mano
y deshojo uno a uno mis secretos
sin temor a que descubras lo que callo.
Distante. Entre las sombras te presiento,
acaso en mis silencios, aún te aguardo,
ilusiones que destila el pensamiento
cuando la realidad no deja espacio.
En el perfume de las rosas, yo, te siento
volviendo a compartir viejos abrazos
y los suspiros de amor que no pudieron
los tantos anhelos concretar…Y el tiempo pasa.
Es sedoso el terciopelo que acaricio,
se parecen a tus dedos, que en mis labios
tapaban con un beso mi sonrisa,
despertando mi rubor, en las mañanas.
Me embriago en el aroma que destilan,
dejo que recorra mis espacios,
se adelanta la voz que se desliza
como una nube que se va…Y el tiempo pasa.

MI TIERRA
Sarah Petrone / Argentina
Morir en mi tierra. ¿Cuál sería
el suelo dónde dormir
algún mañana,
si muchas patrias manejaron mi destino
y a ninguna de esas patrias me he aferrado?
Ser inmigrante en éste mundo, significa
tener el alma dividida en tantas partes
como suelos han cubierto los caminos,
y a tantos como han querido cobijarnos.
Será que Dios, en su grandeza ha permitido
que el hombre conquistara
lo que ansiaba, y más
de todo lo querido en esta tierra
pero olvidó el dolor voraz del desarraigo.
En búsqueda de la verdad que he perseguido,
a lo largo de mi vida y de mi historia,
poner el pie en la tierra que me elija,
haría que mi alma y mi razón, desdoblen.
COMO LOS ÁRBOLES
Susana Mirta Piñeiro / Argentina
Una alfombra de hojas amarillas
se espesa a cada instante un poco más
y los árboles su peso desligando
se disponen mansamente a pernoctar.
¿Qué soñarán replegándose en sí mismos
sin dejar sus raíces de abrazar?
¿Cuántos sueños pacientes dormirán
sin dejarse por el frío sepultar?
Esta mañana un viejo árbol me enseñó
cuán necesario es para ellos hibernar
recuperar tanta energía dispensada
en sombra, fruto, oxígeno y demás…
«Si los humanos regresaran a su centro»
me susurró sabiamente sin hablar,
«serían fecundos también como nosotros
prodigando al entorno mucha paz».
Es en nuestro corazón donde encontramos
ese gozo que Dios nos quiere dar
es allí donde hallamos las respuestas
a tantos males de nuestra humanidad.

AMIGA BELLA
Jesús Hildebrando Rodríguez Sánchez / Venezuela
No alcanza mi poema
a describir tu hermosura,
mis letras no consiguen retratarte.
El cielo está en tu ser y en tus antojos,
en la ternura de tus lindos ojos
con luminosidad de firmamento.
Me nutre, me emociona y satisface,
cuando te veo pasar siempre sonriente
con caminar festivo y diligente.
La luz que va dejando tu presencia,
hace claro el camino que transito
pero me voy sintiendo pequeñito
al concebir lo grande de tu esencia.
Miro tu bella imagen retratada
en lo profundo de mi corazón,
y en ella encuentro toda la razón
que mantiene mi alma enamorada.
Comprensiva, serena y silenciosa
siempre te vi llegar a mi morada;
sigues igual y sin decirme nada
motivas mis poemas y mi prosa.
Continúa trasnochada mi esperanza
buscándote por todos los caminos
con el amor más bello y más genuino
en continua misión que no descansa.

EN ESPERA DE TU AMOR
Carlos E Rodríguez Sánchez / Estados Unidos
No quiero detener mis ilusiones
al recorrer tu senda para amarte;
más bien las armonizo con canciones
que voy a interpretar al encontrarte.
Sigo, sin que me importen condiciones,
transitando caminos para hallarte,
pues el impulso de mis emociones
motivan este anhelo de buscarte.
Yo no puedo caer en aflicciones
que detengan tu paso al acercarte;

MANOS
Sandra B. Romero / Argentina
Tu mano emerge
palpita, nutre
aplaca, cobija.
Tu mano sumerge
deshabita, abandona
desgarra, ahoga.
Tu mano me busca…
¿cuál?

UN VIENTO ETRAÑO
Elvira Sartre / España
Cerré las puertas nada más verte,
anclé una nube al pomo
y tarareé otra canción mientras
tú sonabas.
Cerré todas
y cada una
de las puertas
solamente
para que quisieras abrir las ventanas
y entraras así en mi vida,
de la única manera que debes hacerlo:
volando.
Con la fuerza de un viento extraño
que me colocara en el sitio correcto:
a tu lado.
Estás a la altura de las estrellas,
mi amor,
y yo ya voy de camino,
entre trueno y relámpago,
con arena en los zapatos para no olvidar la tierra
y con sueños fugaces en los ojos
para no olvidarte a ti.


