ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL

Nota editorial: Todos los contenidos están protegidos por la legislación española de Propiedad Intelectual y por los derechos de sus autores. Se permite la difusión del contenido siempre que se mencione la autoría o la página.

Asesora

PAUTAS PARA CUANDO TE SIENTAS MAL

Andrea Kiperman — Argentina

Antes que nada, como siempre, gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras. Querido lector: cuando sientas que no puedes más, recuerda volver a lo simple. Al descanso, al ocio, a charlar con una persona que quieras o estimes. Cuando la vida empiece a volverse compleja o difícil, vuelve a estas cosas que nos llevan al eje, al centro.

Son ideas que se me ocurren y que creo pueden iluminar un poco el camino, o al menos hacer más fácil el andar por aquí. Leer siempre nos conecta con nosotros mismos, o al menos nos saca del caos. Leer un libro que nos guste, que nos haga reír o reflexionar; a veces uno de carácter espiritual, porque también los momentos tristes son buenos para evolucionar, avanzar y crecer interiormente. Nunca lo olvides.

Ve a caminar: una vuelta a la manzana, una plaza, un lugar verde, el río o el mar. Conectarse con la naturaleza siempre ayuda a despejar la mente y el corazón. Escucha música, la que te guste, la que te conecte, y muévete: sacude el cuerpo, grita, respira, canta, salta. A veces el cuerpo necesita liberarse como si nadie estuviera mirando, un momento privado con uno mismo.

Toma un café con alguien que sientas cerca; una charla por video, por teléfono o en persona. Date un baño largo, baja las revoluciones. Mira una película o una serie, descansa el cuerpo y la mente. Sal a hacer deporte, toma mucha agua y prepárate algo rico. Cocina una receta nueva o una heredada de alguien que quieras.

Juega, pinta, dibuja, sal un poco de la mente. Escribe en una hoja lo que sientes: a veces ayuda a sacar hacia afuera emociones estancadas, como un acto catártico. Haz rompecabezas, sudoku, sopa de letras o juegos de lógica. Enciende una vela, un sahumerio.

Y vos, ¿Qué cosa más agregarías? Quedo con ustedes…

✦──────✦

ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL – MARZO

Asesora-ren

Crecemos cuando nos escuchamos por dentro.

A VECES EL CONFLICTO, ES CON NOSOTROS MISMOS

Andrea N. KipermanArgentina

Antes que nada, gracias —como siempre— por estar del otro lado, compartiendo estas palabras. En esta oportunidad quisiera referirme al tema del mes desde una perspectiva diferente. A veces, el “conflicto” no está afuera: está dentro de nosotros. A veces, la guerra es interior. A veces, y solo a veces, nos vemos envueltos en circunstancias que no esperamos, que no anhelamos, que no queremos ni deseamos; y aparece ese enojo silencioso entre lo que queremos y lo que ocurre, entre lo que soñamos y lo que la realidad nos ofrece. Entre lo utópico y lo real.

Muchas de las situaciones que se nos presentan en la vida tienen un poco de cal y un poco de arena. Nos suceden, y por momentos no podemos comprender de inmediato el aprendizaje que traen consigo, y eso nos enoja. Nos enoja porque es distinto a lo que imaginamos en el pasado, porque nos confronta con emociones que no siempre sabemos gestionar. Los llamados “errores”, o ciertas decisiones que tomamos tiempo atrás, pueden despertar sentimientos de auto-recriminación. Pero me gustaría hacerte una pregunta, con total honestidad: ¿Cómo podríamos haber elegido distinto si en ese momento no teníamos “el diario del lunes”?

Muchas decisiones nos hicieron crecer. Nos enseñaron cosas que, sin haberlas vivido, quizá habría sido imposible aprender. Creo que todo lo que nos ocurre —aunque no estemos de acuerdo, aunque duela, aunque nos descoloque— nos ofrece una oportunidad para crecer y atravesar la vida con más fortaleza.

Una vez leí que a cada persona le suceden las cosas que puede atravesar. Y quiero quedarme con esa idea para cerrar este escrito, porque de alguna manera trae calma en estos tiempos tan difíciles que todos estamos viviendo.

Sin más por ahora, me quedo con ustedes…

***** ***** *****

ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL.

Asesora-ren

u

“A veces la vida también se cubre de niebla… y solo la paciencia permite que vuelva la claridad.”

⋯⋯⋯⋯⋯ ✦ ⋯⋯⋯⋯⋯

LA NIEBLA

Andrea Kiperman – Argentina

Antes que nada, como siempre, gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras. En esta nueva edición de la revista voy a referirme a un tema que resulta esclarecedor ante tanta distorsión.

Recuerdo mi ciudad, Buenos Aires, en esos momentos previos a una lluvia fuerte, cuando la niebla baja y se expande por todas las veredas y calles, invadiendo cada pequeño rincón. Borra los árboles, desdibuja los contornos y la visibilidad se vuelve tan borrosa que sencillamente no se puede ver ni siquiera lo que está cerca. Es como si esas nubes se hicieran cargo de toda la ciudad, impidiendo ver absolutamente nada, envolviéndolo todo en un halo casi fantasmagórico.

Y aquí aparece la gran metáfora, el tema central: a veces nos sucede lo mismo en la vida. Hay circunstancias y momentos en los que sentimos que esa neblina se apodera de cada rincón de nuestro ser, de nuestro caminar, hasta el punto de no poder ver lo que tenemos delante. Es como si avanzáramos con esa nube sobre la cabeza, sin claridad y sin saber qué camino tomar.

Lejos de caer en un falso positivismo, creo que esos momentos son importantes. Son instantes en los que necesitamos frenar, igual que ocurre en las ciudades cuando hay neblina y hay que esperar a que el aire se vaya aclarando, a que las nubes se disipen poco a poco, aunque a veces parezca que nunca va a suceder.

Hay circunstancias que nos invitan a hacer una pausa, a dejar que las cosas tomen otro color, a no desesperarnos si en este momento la neblina parece cubrir todas las expectativas de nuestro andar. En esa espera, confiando en que llegue una brisa fuerte que sacuda y libere esas nubes, podremos decidir con paciencia qué camino es mejor tomar.

Y esa pausa, incluso en medio de la neblina, nos permite elegir rutas diferentes a las ya transitadas.

Quedo con ustedes…

⋯⋯⋯⋯⋯ ✦ ⋯⋯⋯⋯⋯

ASESORA – ENERO

Asesora

“Acompañar el cambio, cuidar el proceso.”

⋯ ⋯ ⋯⋯ ⋯ ⋯⋯ ⋯ ⋯

RENACER.-

Andrea Kiperman- España

Como siempre, gracias por estar del otro lado, leyendo estas líneas. En esta oportunidad, el tema central es Renacer. ¿Cuántas veces en la vida nos ha tocado renacer como el mismísimo Ave Fénix? Creo que, a lo largo de nuestra vida, nos toca atravesar diferentes circunstancias de aprendizaje y crecimiento que, por momentos, nos ponen un espejo delante con nuestros miedos más profundos, con nuestra oscuridad, como parte necesaria para poder sanar.

Muchos dicen que cada día uno puede renacer, como si el reloj volviera a empezar con 24 horas disponibles para nuevas oportunidades. En lo que respecta a mi punto de vista, pienso y creo lo mismo: cada día nos ofrece un tiempo nuevo para poder hacer las cosas de manera diferente, para analizar con buenos ojos lo vivido y empezar de nuevo.

Cada día tiene un afán distinto, una energía diversa que nos permite transitar la vida de la mejor manera posible. El tan aclamado Aquí y ahora nos conecta con ese momento presente, con este hoy que también es infinito. Con este presente que nos permite todo.

Te invito a tratar de ampliar el panorama, entendiendo que las cosas pueden ser diferentes hoy; a intentar que cada “hoy” nos empape de la esperanza y la sabiduría que nos envuelven. Entendiendo que hay días distintos, que podemos sentirnos de una determinada manera, pero que nada —absolutamente nada— es estático: todo se mueve, como nosotros mismos.

Ojalá que la brisa corra fuerte y logre equilibrarnos para poder RENACER todos los días.

Quedo con ustedes…

⋯ ⋯ ⋯⋯ ⋯ ⋯⋯ ⋯ ⋯

ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL DICIEMBRE

Asesora-ren

Andrea Kiperman – Argentina

Antes que nada, gracias por estar del otro lado, sosteniendo estas palabras como quien sostiene un hilo invisible que nos une. En esta edición quiero agradecerles por acompañarme: leer, compartir, dejar que mis letras crucen fronteras, mares y hasta planetas. Ese es mi mayor deseo: que la palabra viaje y se convierta en puente.

Se acercan las fiestas y el fin del año, y con ellos la nostalgia inevitable. Deseo que, más allá de lo vivido, puedan alzar su copa bien alto y brindar: por la vida, por las ilusiones, por los momentos que nos marcaron y por todo lo bueno que aún aguarda.

Hay años que no son sencillos, lo sabemos. Quizá también para mí lo haya sido. Pero siempre queda la semilla de la esperanza, esa que germina incluso en la tierra más árida. Aprendí que antes de cada ascenso, las cosas se vuelven difíciles, como si la vida nos preparara para la altura. Por eso quiero compartir con ustedes este gesto: brindar siempre, brindar con fe, porque la esperanza es lo último que se pierde.

Brindo por lo que es, por lo que fue y por lo que será. Brindo por los nuevos comienzos y por la certeza de que todo puede suceder, incluso cuando no sabemos cómo. Creer es ya un acto de creación.

Gracias nuevamente por estar, por leer, por acompañar. Nos encontraremos en el próximo escrito, en la próxima edición, en el próximo año. Los abrazo con palabras, y quedo con ustedes.

A

⋆✧⋆✧⋆✧⋆✧⋆

ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL NOVIEMBRE

Nota Editorial

Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece. Esta revista protege la obra de sus colaboradores bajo la ley de propiedad intelectual vigente en España y en el marco jurídico de la comunidad hispanohablante.

Asesora

Crecimiento personal: sembrar valores, cosechar bienestar.”

LEALTAD

Andrea Kiperman – Argentina

En esta oportunidad el tema a desarrollar es la lealtad.
Para ello consulté la definición del diccionario de la Real Academia Española: “Cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría del bien”.

Es una definición interesante, pues la asocia con la fidelidad y con lo bueno. Como siempre intento darle un giro distinto a mis escritos, aquí está la parte diferente: la lealtad, incluso en su definición, se orienta hacia lo externo, hacia las personas.
Es un valor que se posee y que se manifiesta en relación con los demás, lo cual me parece brillante.

En estos tiempos creo que tiene mucho peso ser leales con los demás, y desde mi punto de vista es algo que se está perdiendo junto con otros valores. ¿Cuántos hemos vivido situaciones en las que no han sido leales con nosotros?
¿Cuántos hemos sido leales y la respuesta de los demás no fue la esperada? Seguro más de uno levanta la mano conmigo.

Pero quiero ir más allá:
¿Y si todo ese esfuerzo que hacemos hacia los demás lo realizamos también hacia nosotros?
¿Y si empezamos a ser leales con lo que deseamos, con lo que sentimos necesitar o hacer?

Creo que este ejercicio parte de la necesidad de alejar lo que algunos llaman egocentrismo y darle otro nombre.
En estos tiempos en los que todo parece descartable, volver a uno mismo, a lo que sentimos necesitar, conectarnos con nuestros deseos más íntimos y personales, es la forma de practicar la lealtad primero hacia nosotros, porque nos la debemos, y luego hacia los demás.

Quedo con ustedes…

Separador

ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL OCTUBRE

Nota Editorial

Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece. Esta revista protege la obra de sus colaboradores bajo la ley de propiedad intelectual vigente en España y en el marco jurídico de la comunidad hispanohablante.

Asesora

“Cuidar de uno mismo no es un lujo, es un acto de dignidad cotidiana.”

Antes que nada, como siempre, gracias por estar del otro lado, acompañando estas palabras.

En esta ocasión, vino a mi mente la imagen de las vasijas del arte japonés Kintsugi, una técnica que repara la cerámica rota y celebra sus imperfecciones, resaltando las grietas con líneas de oro, plata o platino. A partir de esa imagen, continúo con la metáfora que inspira el escrito de hoy.

A lo largo de la vida atravesamos retos, batallas, dolores y frustraciones en distintos ámbitos. Tal como me ha ocurrido a mí, seguramente también a ti. Esa imagen del Kintsugi es poderosa: por momentos nos sentimos así, como si partes de nosotros estuvieran rotas, quebradas, dolidas.

Pienso que cada persona tiene luces y sombras, y que está bien reconocernos en ambas. Esa dualidad nos completa. Hay aspectos que nos resultan más sencillos y otros que no. Nadie es perfecto, y el intento de serlo suele convertirse en el mayor obstáculo, porque sencillamente es imposible.

Y es precisamente en esas pequeñas grietas donde puede entrar la luz: nuestra luz, nuestros logros, avances y procesos de crecimiento.

Por eso, creo que es importante mirar lo que hemos atravesado con una mirada amorosa, con respeto hacia nosotros mismos, hacia esas grietas que permiten el paso de la luz que nos inspira, nos conecta, nos vuelve más sensibles y humildes.

Sabemos que no siempre suceden las cosas tal como las deseamos. Lo hemos aprendido, ¿verdad? Entonces, quizás podamos mirar lo vivido desde otra perspectiva, con otros ojos, con mirada artística.

Me quedo con ustedes…

ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL- SEPTIEMBRE

Nota Editorial

Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece. Esta revista protege la obra de sus colaboradores bajo la ley de propiedad intelectual vigente en España y en el marco jurídico de la comunidad hispanohablante

Asesora

“El crecimiento personal no siempre se nota por fuera, pero transforma todo por dentro.

DE LA MEJOR MANERA POSIBLE

Andrea Kiperman / Argentina

Antes que nada, como siempre, gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras.

En esta nueva edición de la revista, quisiera comenzar con una pregunta: ¿Qué se hace cuando las cosas no se dan como las soñamos o deseamos?

Vivimos tiempos de muchos cambios. Y la vida, en esencia, se trata de eso. A veces nos enfrentamos a circunstancias que no esperábamos, que chocan con lo que creemos necesitar, o con nuestros propios conceptos. Este escrito no busca caer en el falso positivismo. Al contrario: trata de mirar de frente esa pregunta incómoda. ¿Qué hacer cuando, a pesar del esfuerzo personal, las cosas salen de otra manera?

Creo que, finalmente, ocurre lo que tiene que pasar. Como si las piezas de un rompecabezas invisible se acomodan para que todo siga su rumbo. Algunos creyentes pensamos que hay una energía superior que se ocupa de cada detalle que atravesamos.

Pero hay algo más: incluso en esos momentos difíciles, casi todo puede solucionarse. Y para eso, hay que atravesarlo. Llorar, hablar, estar triste o angustiado. No se trata de tapar el dolor, sino de hacer el proceso personal del obstáculo. Y aquí aparece la clave: Tratar de hacerlo de la mejor manera posible para mí. Con días mejores y días peores. Con tiempo, que a veces es el mejor compañero. Con la conciencia de que lo que hoy nos preocupa, mañana puede dejar de importar. ¿Cuántas veces nos angustiamos por cosas que ya ni recordamos?

Entonces, reconociendo el inconveniente, la pregunta cambia: ¿Cuál es la mejor manera en la que yo puedo transitarlo? Y por último, te dejo con esta reflexión: ¿Qué piensas que puedes hacer para atravesar eso que te duele… de la mejor manera posible?

Quedo con ustedes.

╭─────✦─────╮

ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL -AGOSTO

Nota Editorial

Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece. Esta revista protege la obra de sus colaboradores bajo la ley de propiedad intelectual vigente en España y en el marco jurídico de la comunidad hispanohablante.

Asesora

“Ser fiel a uno mismo no es egoísmo: es el primer acto de amor propio.”

(E. Gormley)

FIDELIDAD CON NOSOTROS MISMOS

Fidelidad con nosotros mismos 

Andrea Kiperman – Argentina 

1 de agosto de 2025

Antes que nada, como siempre, gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras.

En esta nueva edición de mi sección, quiero hablar sobre un tema que considero fundamental: la fidelidad con uno mismo. A veces ocurre que muchas personas no saben qué hacer con su propia vida… pero sí con la tuya. Ya empezamos con un poco de humor.

Lo más importante, especialmente para quienes pertenecen al mundo artístico, es realizar un trabajo profundo de autoconocimiento y confianza. Solo así podemos potenciar nuestro verdadero poder.

Uno de los grandes desafíos que enfrentamos hoy, en una sociedad cada vez más homogeneizada, es conservar lo genuino. Tanto en los vínculos interpersonales como en las nuevas formas de comunicación —que, a decir verdad, dejan mucho que desear— se está perdiendo la singularidad.

No quiero que se malinterprete el término. A lo que me refiero es que, en este mundo globalizado donde las mismas tendencias se replican en todos los rincones, y donde la tecnología nos permite acceder a lo mismo desde cualquier lugar, lo “diferente” se diluye.

Por eso, es esencial reconectar con aquello que nos hace bien, que nos hace brillar. Entender que nuestras necesidades cambian con el tiempo, y que ser fieles a nosotros mismos —a nuestros pensamientos, deseos, pasiones— es lo que nos permite caminar nuestro propio camino. Porque, aunque prestes tus zapatos a alguien más, las huellas que llevan son tuyas.

Ser fieles a nosotros es comprender que las respuestas están dentro. Es ejercer el llamado libre albedrío. Y, a medida que nos conocemos o re descubrimos, también aprendemos a darnos aquello que nos hace bien, que nos ilumina, y que nos permite ser un poquito más nosotros.

Quedo con ustedes…

ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL-JULIO

Este contenido está protegido por los derechos de autor de sus autores y por la legislación vigente en España. Si deseas compartirlo, hazlo citando la fuente y con respeto a su origen.

Asesora

RE-INICIO

Andrea Kiperman / Argentina

Antes que nada, como siempre, gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras. En esta nueva edición de mi sección, quisiera traer al tema un aspecto más que importante hoy en día.

La naturaleza siempre tiene mucho para enseñarnos, y si miramos a nuestro alrededor podemos observar grandes señales que nos ayudan en la vida diaria. En esta oportunidad, quiero referirme a los reinicios. Si observamos, por ejemplo, un árbol durante los distintos ciclos de la naturaleza, podemos verlo de diversas formas: el mismo árbol, distintas expresiones.

El punto al que quiero hacer hincapié es precisamente ese: los reinicios. Al adentrarnos en el invierno en el hemisferio sur, y en el verano en el norte, así como la naturaleza se va modificando día a día, también nosotros lo hacemos.

Un ejercicio poderoso es comenzar a contemplar los árboles o plantas durante su proceso de cambio cíclico a lo largo de las estaciones. Y es que nosotros también atravesamos transformaciones, a veces tan sutiles que parecen intangibles, pero existen. Parte del conocimiento personal es realizar insights que nos revelen cómo estamos.

Y entonces surge la pregunta: ¿Qué cosas te reinician?

Permitirnos hacer aquellas cosas que nos hacen sentir bien, que reinician nuestro sistema nervioso, que nos generan bienestar físico y mental… Esa sensación de que todo nuestro sistema se reinicia energéticamente.

Decidí escribir sobre esto porque pocas veces se dice, y genera mucho bienestar en este momento en que todo parece difícil. La idea de volver a uno mismo, de encontrar pequeños momentos para nuestro propio bienestar, me parece clave para afrontar desafíos en todas las áreas.

Generalmente, esas cosas que nos reinician son muy sencillas. Pero como somos seres únicos, el desafío es descubrir qué exactamente te reinicia a vos. Ese es tu poder y tu forma de cuidarte. Porque, como sostengo siempre, el cuidado comienza por uno, igual que el amor propio (lejos del egocentrismo).

Me quedo con ustedes…