ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL- SEPTIEMBRE

Nota Editorial

Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece. Esta revista protege la obra de sus colaboradores bajo la ley de propiedad intelectual vigente en España y en el marco jurídico de la comunidad hispanohablante

Asesora

“El crecimiento personal no siempre se nota por fuera, pero transforma todo por dentro.

DE LA MEJOR MANERA POSIBLE

Andrea Kiperman / Argentina

Antes que nada, como siempre, gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras.

En esta nueva edición de la revista, quisiera comenzar con una pregunta: ¿Qué se hace cuando las cosas no se dan como las soñamos o deseamos?

Vivimos tiempos de muchos cambios. Y la vida, en esencia, se trata de eso. A veces nos enfrentamos a circunstancias que no esperábamos, que chocan con lo que creemos necesitar, o con nuestros propios conceptos. Este escrito no busca caer en el falso positivismo. Al contrario: trata de mirar de frente esa pregunta incómoda. ¿Qué hacer cuando, a pesar del esfuerzo personal, las cosas salen de otra manera?

Creo que, finalmente, ocurre lo que tiene que pasar. Como si las piezas de un rompecabezas invisible se acomodan para que todo siga su rumbo. Algunos creyentes pensamos que hay una energía superior que se ocupa de cada detalle que atravesamos.

Pero hay algo más: incluso en esos momentos difíciles, casi todo puede solucionarse. Y para eso, hay que atravesarlo. Llorar, hablar, estar triste o angustiado. No se trata de tapar el dolor, sino de hacer el proceso personal del obstáculo. Y aquí aparece la clave: Tratar de hacerlo de la mejor manera posible para mí. Con días mejores y días peores. Con tiempo, que a veces es el mejor compañero. Con la conciencia de que lo que hoy nos preocupa, mañana puede dejar de importar. ¿Cuántas veces nos angustiamos por cosas que ya ni recordamos?

Entonces, reconociendo el inconveniente, la pregunta cambia: ¿Cuál es la mejor manera en la que yo puedo transitarlo? Y por último, te dejo con esta reflexión: ¿Qué piensas que puedes hacer para atravesar eso que te duele… de la mejor manera posible?

Quedo con ustedes.

╭─────✦─────╮