ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL OCTUBRE

Nota Editorial

Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece. Esta revista protege la obra de sus colaboradores bajo la ley de propiedad intelectual vigente en España y en el marco jurídico de la comunidad hispanohablante.

Asesora

“Cuidar de uno mismo no es un lujo, es un acto de dignidad cotidiana.”

Antes que nada, como siempre, gracias por estar del otro lado, acompañando estas palabras.

En esta ocasión, vino a mi mente la imagen de las vasijas del arte japonés Kintsugi, una técnica que repara la cerámica rota y celebra sus imperfecciones, resaltando las grietas con líneas de oro, plata o platino. A partir de esa imagen, continúo con la metáfora que inspira el escrito de hoy.

A lo largo de la vida atravesamos retos, batallas, dolores y frustraciones en distintos ámbitos. Tal como me ha ocurrido a mí, seguramente también a ti. Esa imagen del Kintsugi es poderosa: por momentos nos sentimos así, como si partes de nosotros estuvieran rotas, quebradas, dolidas.

Pienso que cada persona tiene luces y sombras, y que está bien reconocernos en ambas. Esa dualidad nos completa. Hay aspectos que nos resultan más sencillos y otros que no. Nadie es perfecto, y el intento de serlo suele convertirse en el mayor obstáculo, porque sencillamente es imposible.

Y es precisamente en esas pequeñas grietas donde puede entrar la luz: nuestra luz, nuestros logros, avances y procesos de crecimiento.

Por eso, creo que es importante mirar lo que hemos atravesado con una mirada amorosa, con respeto hacia nosotros mismos, hacia esas grietas que permiten el paso de la luz que nos inspira, nos conecta, nos vuelve más sensibles y humildes.

Sabemos que no siempre suceden las cosas tal como las deseamos. Lo hemos aprendido, ¿verdad? Entonces, quizás podamos mirar lo vivido desde otra perspectiva, con otros ojos, con mirada artística.

Me quedo con ustedes…