ARTÍCULOS – JUNIO

AVISO LEGAL: Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Todo el contenido presente en esta publicación pertenece a sus respectivos autores. Por favor, si deseas compartir o reproducir, hazlo siempre citando la fuente. La inspiración se expande… pero con respeto florece.”

Articulos-junio

CUANDO EL DOLOR NO DEBE DE SER TINTA

La libertad de expresión es un pilar de cualquier sociedad democrática, pero… ¿Qué sucede cuando esa libertad se convierte en un eco amplificado del horror, sin cuidado por quienes aún cargan con sus cicatrices?

La reciente controversia en torno al libro El odio ha vuelto a abrir una herida que nunca cerró del todo. Más allá de los tecnicismos legales, la verdadera pregunta late con fuerza: ¿Qué sentirías tú si fueras la madre de esas dos criaturas asesinadas por su propio padre?

Ruth Ortiz no ha pedido censura. Ha pedido respeto. Ha suplicado que no se transforme su duelo en literatura ajena, sin haber cruzado al menos una palabra con quien más lo ha llorado. ¿Acaso ese silencio editorial no es también una forma de violencia?

El autor de la novela afirma que no da voz al asesino, sino que lo confronta. Pero en su decisión de no hablar con Ruth —para evitar “distracciones”— asoma el vértice más incómodo de todo esto: cuando el mercado dicta más que la conciencia.

Porque no todo vale. Porque la libertad de expresión, para ser justa, debe también ser compasiva. Y porque en la piel de la madre aún sangra la pregunta que muchos no se atreven a hacer: ¿por qué convertir el espanto en un relato si no es para sanar… sino para vender?

LICUADO DE FRUTAS

Ilka Oliva-Corado / Estados Unidos

Tanita siempre anheló un licuado de frutas, un sueño inalcanzable en su infancia. Las licuadoras eran voladas de las que hablaban en los anuncios de radio cuando sintonizaban a Porfirio Cadena “El ojo de vidrio”. Qué emoción, recuerda Tanita, cuando llovía en la radio, escuchar los truenos que sacudían la lámina de la casa, el sonido de las manitas de los caballos caminando sobre el adoquín: taca, taca, taca, ta…

Se imaginaba que todo aquello acontecía entre los montes y se le perdía la mente entre los caminos reales, los palos de guayabos rojos y los zacatales. Se preguntaba si en las casas de ese lugar también se alumbraban con candil como en la suya, o si las niñas también tenían que acarrear agua de la quebrada como le tocaba a ella. Si tenían un radio Philips de batería como el que tenía su abuelo, si también remendaban la ropa y si hacían mamasos con sal cuando torteaban. Si los hombres dormían en una cama y las mujeres en otra, como en su casa y en las casas de las vecinas de su aldea.

Si tenían hamacas colgadas de las vigas en el corredor y si en sus pueblos también tenían nacimientos de agua. Si fiaban la sal, el aceite y la panela y lo pagaban con cargas de leña, manojos de ocote y flores de izote en la temporada, como en su pueblo. Si en el pueblo de Porfirio Cadena también las niñas anhelaban ir a estudiar y si las mujeres podían decidir no tener hijos, si en algún lugar del mundo las mujeres podían decidir no tener hijos. Si se lavaban los dientes con sal y ceniza y si hacían jabón de aceituno.

A la hora del almuerzo su papa sintonizaba Mosaico en madera, el programa radial que le permitió conocer la hermosa melodía de la marimba. Un sollozo silencioso humedecía sus ojos cuando las notas se deslizaban lentamente como bejucos entre las ramas de los matasanos y el palo de jocote corona, observando desde las alturas el chiquero de los coches donde ella les desgranaba mazorcas para alimentarlos. Sentía una especie de vahído, un suspiro que se le quedaba ahogado en la garganta, algo tan profundo y armonioso como el canto de las chicharras acariciando su alma al medio día o como la oscuridad de la noche siendo cortejada por la luz de las luciérnagas.

¿Qué será la marimba, a qué le llaman Tierra fría, el Altiplano guatemalteco?, todo lo que ella conocía estaba ahí, lo más lejos que había llegado su vista era a Ahuachapán, El Salvador, cuando se subía a la piedrona del patio y allá a los lejos asomaba entre la arboleda un puñado de techos de teja. Su mar era el río Paz. Y un camino angosto y serpentino, acolchonado de cáscaras de árboles de encino rojo, conacaste y chaparrones era la frontera entre Guatemala y El Salvador.

Siempre tuvo preguntas que se le anudaban en la garganta y que jamás se atrevió a verbalizar: por qué las niñas no van a la escuela y los niños sí, por qué los hombres de la casa no lavan los trastos, por qué solo los hombres tienen permitido hacer los chicharrones, por qué las mujeres tienen prohibido subirse a los árboles. Qué es argeñar, por qué dicen los adultos que cuando alguien está muy feliz y sonríe es porque algo malo pasará después, que mejor no esté tan feliz y que evite la desgracia. Por qué es prohibido estar feliz si la desgracia en realidad es tener amebas en la panza y estar cundida de piojos. Por qué los niños se comen los mocos. Y la pregunta fundamental de su vida, ¿por qué los zompopos de mayo dan tanta felicidad?

El día que emigró a la capital siendo adolescente, Tanita al recibir su primer sueldo como empleada doméstica fue al mercado la Terminal y con una sed de toda una vida compró un licuado de frutas, lo sintió tan insípido que fue como tomar atol shuco hecho de máiz blanco.

Y sorprendida por la puñalada en la espalda que le dio el progreso de la capital, vino a acordar que el gran avance del que hablaban: el cemento y la urbanización, no alcanzaba para que las hijas de las empleadas domésticas también fueran a la escuela.

Sangrando por la herida, en el famoso pueblón conoció a las hermanas de muchos músicos que tocaban marimba, cuando el domingo se juntaban en Guatemala Musical, niñas y adolescente que al igual que ella fueron destinadas al trabajo doméstico mientras que los hombres de la casa eran los artistas respetados.

Entonces supo que la licuadora no era un lujo, que el jugo de frutas no era inalcanzable y que la imaginación era más dulce, acogedora y humana que la realidad, entonces hizo su propia revolución: comenzó a aprender a escribir el abecedario.

EL PAPA LEÓN XIV: “Desarmar la palabra es desarmar el mundo”

Carlos Fresnina

Corresponsal privado / Roma

En su primer encuentro con la prensa, el Papa León XIV proclamó un firme “No más guerra”, durante la oración del Regina Coeli, haciendo mención especial a las diócesis de Valladolid, Toledo y Madrid. En una audiencia celebrada en el Salón Pablo VI del Vaticano, ante más de mil periodistas que cubrieron el cónclave y el funeral de su antecesor, Francisco, el nuevo Pontífice abogó por un periodismo valiente y comprometido con la verdad.

El momento más aplaudido fue cuando exigió la liberación de los periodistas encarcelados por ejercer su labor: “Solo quienes están verdaderamente informados pueden tomar decisiones justas”, señaló. Pidió a los medios no caer en lenguajes que alimenten el odio, la intolerancia o los prejuicios, y los instó a ser defensores de una “información desarmada y confiable”.

León XIV también habló del impacto de la inteligencia artificial, animando a un uso responsable y empático de esta tecnología emergente. Cerró la audiencia con calidez, saludando a la periodista peruana Paula Oghaz, quien le colocó un chal andino como símbolo de cercanía con América Latina. Paula, autora del libro “Mitad monjes, mitad soldados” sobre abusos dentro de Sodalicio, agradeció visiblemente emocionada el respaldo del Papa a la labor de quienes denuncian desde el periodismo.

Antes de retirarse, León XIV dejó una frase que resonó en cada rincón de la sala: “La paz comienza contigo”.

EL ESPEJISMO DEL “ TODO VALE “

Elspeth Gormley / España

Vivimos en una sociedad donde se confunde libertad con falta de responsabilidad, y donde el respeto parece un valor en vías de extinción.

Desde la desvalorización de los educadores, hasta la agresividad en redes sociales o en la calle. ¿Cuándo fue que dejamos de escuchar y parece ser que se volvió “anticuado” decir “gracias” o “por favor”?

Hubo un tiempo en que el saludo abría puertas, el “gracias” era más que una palabra y el “por favor” no era una rareza. Hoy, sin embargo, parece que la cortesía ha quedado arrinconada, como si fuera una pieza de museo que se observa con nostalgia, pero que ya nadie quiere usar. En la calle, en las aulas, en la esfera pública —y sobre todo en las redes sociales—, el respeto se ha visto sustituido por la inmediatez del juicio y la soberbia de la opinión sin escucha.

Se confunde la crítica con el insulto, la libertad de expresión con el derecho a herir, y la honestidad con la crudeza innecesaria. ¿En qué momento dejamos de mirar a los ojos para entender al otro? ¿Cuándo nos pareció buena idea hablar más fuerte, pero escuchar menos? El respeto no exige sumisión, exige humanidad.

En el imaginario colectivo de antaño, la autoridad no era el grito, ni la amenaza, ni el castigo. Era la voz de la experiencia, la figura que inspiraba por su ejemplo, no por su jerarquía. Hoy, sin embargo, pareciera que todo lo que representa límites o contención es visto como opresión. Se ha confundido el derecho a cuestionar con la obligación de desacreditar.

El maestro, el médico, el abuelo, el escritor… ya no son faros, sino blancos fáciles. Se ha olvidado que no toda autoridad es imposición, y que muchas veces representa el cuidado, la guía, el amor volcado en forma de consejo. Recuperar el respeto hacia estas figuras no es ceder terreno, es reconocer el valor de quien camina antes para allanar el camino de los demás.

Vivimos en una cultura donde todo parece medirse en clics, en segundos, en la velocidad con la que se desliza un dedo por una pantalla. Lo profundo espanta; lo rápido seduce. La reflexión ha sido reemplazada por la reacción, el diálogo por el monólogo, y el pensamiento por la prisa de tener razón. Ya no importa tanto comprender como opinar, ni tanto aprender como aparentar.

Se ha perdido el gusto por lo lento, por lo elaborado, por aquello que requiere pausa. ¿Dónde quedaron los silencios fértiles, los libros que se saborean página a página, las conversaciones que no buscan ganar sino acompañar? La profundidad ha pasado de ser virtud a ser rareza. Y con ella, la empatía, la escucha, la conexión verdadera.

No, no todo está perdido. No todos los jóvenes “pasan de todo”. No toda autoridad es corrupta. No toda palabra es ruido. A veces, simplemente, lo bueno hace menos escándalo que lo malo. Pero eso no significa que no exista.

Hay jóvenes que leen en silencio, que ayudan sin postearlo, que cuidan sin esperar aplauso. Hay adultos que inspiran desde la humildad y el ejemplo. Hay familias que aún enseñan a pedir perdón, a agradecer, a mirar a los ojos. Todo eso existe, aunque no sea tendencia

Este no es un manifiesto nostálgico por un pasado idealizado. Es una invitación firme a mirar de frente lo que nos duele, pero también a no rendirnos ante el estruendo del vacío. Recuperar valores no es retroceder: es reencontrarnos con lo que nos sostuvo y lo que aún puede sostenernos. Porque reconstruir la profundidad, el respeto y la empatía… también es un acto de revolución.

EL HOMBRE QUE SE PENSABA A SI MISMO

Ángel Medina / España

El Hombre es un animal de costumbres, y cuando estas se instalan en la sociedad acaban convirtiéndose en normas, algo que le hace percibir el aparente confort dentro de su madriguera, frenándose a exponerse a algo nuevo. Y es que los que se adaptan a su laberinto, la propia inercia los acaba confundiendo.

Lo que nos dicen tres grandes pensadores sirve para hacer un diseño del hombre de nuestro tiempo. Albert Camús afirma: “El hombre moderno es la única criatura que rechaza ser lo que es”, de lo cual se desprende la conciencia que de sí mismo tiene. ¿Qué piensa el hombre de sí? Por su parte, Ernest Bloch nos plantea un interrogante: “El hombre es algo que tenemos que encontrar todavía. No sabemos aún lo que somos, y no somos todavía lo que seremos”. Aunque ha sabido penetrar en la esencia de la física cuántica y desintegrar el átomo, sin embargo, se desconoce. El último, Paul Ricoeur es más optimista: “El hombre es posible”. Todavía estamos a tiempo de esbozar lo que es un hombre. Son tres ponderaciones que vienen a advertirnos que el hombre es una pasión inútil (por sí mismo), que existe la posibilidad de reencontrarse consigo, según la altura de sus deseos (hurgando dentro de él), que todavía es posible (aplicando su voluntad).

Las sociedades cambian, pero el hombre, si quiere serlo ha de reorientar el camino para hallarse. Debe ser capaz de comprender lo que le ofrece el mundo y esforzarse para alcanzar ser el que puede ser. Ciertamente, está aturdido por tanta información, tantas opiniones y criterios distintos, tanta banalidad e intrascendencia que hurtan la responsabilidad a cambio de lo superfluo e intrascendente.

El hombre ha de abrirse al pensamiento. Ha de ejercitarlo. Y como no hay ciencia infusa que valga, todo conocimiento proviene del exterior. Información para conseguir formación, y el abanico de las ideas, filtrarlas por el tamiz de su testa y transformarla en opinión.

De manera consciente o inconsciente el hombre de la sociedad moderna ha caído (o se lo han conculcado) en la autosuficiencia. En bastarse a sí mismo. Pero, ni la sociedad, ni la política, ni el consumismo- sean cosas o ideas- hacen crecer el proyecto de hombre que todos somos, en un mundo que valora a sus hijos por lo que tienen y lo que hacen, pero no por lo que son. Somos como el grano que la tierra convierte en espiga. El riesgo es que, ahogado y pereciendo no dé el fruto deseado. Por eso, importa el terreno de la siembra. Sin embargo, el hombre no es solo materialidad. Necesita algo más. El problema radica en que, para encontrarse, tiene que buscar el soporte. Y la sociedad actual ha renunciado a la Verdad. A lo sumo la representa con medias verdades, que resultan ser las peores verdades. La verdad hay que buscarla. No como concepto solamente, sino, ante todo, en cómo me afecta a mí como sujeto. Para ello el hombre ha de reflexionar sobre lo que tiene y lo que desea. Salir de sí mismo para regresar y encontrarse. Una prueba de que el hombre no se basta a sí mismo, es la incapacidad de amarse. Pues, ¿quién se ama si no es a costa de odiarse? Extraña pregunta, sí. Esto viene a decirnos, que, incapaz de excusarse ante él y los demás, necesita saberse perdonado desde esa apelación a la Verdad que lo trasciende, a poco que se avenga a abrirse a ella.

Nadie que se piensa (ese es el problema de nuestra sociedad: no pararse demasiado a recapacitar y dejar ir la vida tras lo inmediato) a fuer de ser honesto consigo, puede aceptarse. Ya lo explicaba Feuerbach a su manera: que el Ser Supremo es la elevación al infinito de las cualidades que el hombre gustaría poseer. ¿Hay uno solo que se considere como el que desearía ser? Basta echar la mirada atrás y pensar en la conducta que se arrastra. El pasado. Aquellas cosas que no queremos ni recordar y que realmente nos avergüenzan. Por eso las cubrimos con el olvido, aunque en realidad permanecen con nosotros. No somos capaces de reconocerlas, tomarlas como experiencias de lo que no debe ser y continuar el camino al abrigo de la confianza. Saber perdonarnos. En el fondo, el hombre se detesta. Sin contrición, no hay cambio. Necesita saberse amnistiado. Pero, para ello ha de examinarse. De ahí la importancia de hacer un alto en el camino y recapacitar. Confrontar ideas y valores.

Toda metanoia invita a la introspección. Pararse a considerar por dónde discurre la vida. Por eso, es conveniente adentrarse sigilosamente en su interior. Dejarse rasgar con la precisión de un bisturí. El ser humano, como la cebolla, está recubierto de distintas capas, infinidad de partes que constituyen su todo. No es posible tratar su conjunto, pero, sí, al menos una parte de él que pueda reorientarle.

“El hombre que se pensaba a sí mismo” es mi último libro, de reciente aparición. En él trato de proyectar una lucecita, con la pretensión de que el lector pueda meditar lo que en él se dice acerca del hombre. Alguien con el que pueda identificarse quien lo tenga en sus manos.

DEL TIEMPO Y SUS CAMINOS

Beatriz Villacañas / España

LA HERIDA DE LA BELLEZA

La belleza, lo dijeron Platón y, mucho después, en el siglo XIX, el joven poeta romántico inglés John Keats en su poema “Oda a una urna griega”, está unida a la verdad, y ambas están tan unidas que, en realidad, son lo mismo. Mas la belleza, tanto para Platón como para Keats, no es sólo algo que se percibe con los sentidos, sino que, junto a ello, es decir, la belleza que captamos con los ojos, la que nos llega, como la música, penetrando nuestros oídos, es la belleza invisible, lo que tiene que ver con el bien: aquello que no se ve pero se percibe con el alma, aquello que eleva el espíritu, lo que nos hace mejores, incluso más sabios, pues la belleza no visible está también unida a la sabiduría.

Hace tiempo escribí, en la sección “Tomando la palabra” de mi libro Hermano tiempo. Pensamientos a la intemperie, que la belleza es la diosa que tiene la facultad de ser visible e invisible. Y, en ambas manifestaciones, la belleza es algo esencial en nuestra vida.

La belleza, asimismo, causa herida. Pero es una herida que, lejos de perjudicar, nos enriquece, nos da, incluso, ese golpe manso al corazón que nos salva del vacío. No pocas veces la belleza sobrecoge y hasta nos hace llorar. Un acto de bondad, de sacrificio, de generosidad, de entrega amorosa, hace brotar nuestras lágrimas y nos redime frente al mal y su fealdad. También los adagios musicales duelen y se gozan a un tiempo. Lo bello, intensificando nuestra emoción, puede hacernos llorar mientras lo gozamos.

Los espíritus heridos por la belleza salen fortalecidos por ella, pues están penetrados por su verdad y por su luz. La propia palabra “lucidez” ya habla por sí sola. Ser lúcido es tener clarividencia, y la clarividencia se sustenta en la belleza y la verdad, clarividencia que nos hace también ver, aunque a simple vista parezca algo paradójico, todo aquello que forma parte del mal y que es, por tanto, rechazable, Con la belleza, con la verdad, adquirimos la fuerza para combatir a sus enemigos, es decir, al mal y a sus agentes.

La belleza, como la poesía, es revelación, es epifanía. Y su herida, ese golpe benévolo que nos despierta y que despiertos nos mantiene, nos hace fuertes desde el llanto, nos enriquece de amor y de empatía.

Gozosa es la herida de la belleza. Gozosa es la lágrima que la belleza hace brotar. Que nos siga haciendo fuertes esa herida suya al contemplarla con los ojos, al oír su música. Y al sentirla invisible, pero siempre grande y poderosa.

ARTICULOS – MAYO

Aviso Legal

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Articulos

«Las palabras analizan, cuestionan y revelan. En cada artículo, una verdad se descifra, una mirada se amplía, una historia se cuenta.» E. Gormley

Separador-mt-1

FEDERICO Y NÍJAR

Antonio Camacho Gómez / Argentina

Níjar era un pueblo de la provincia de Almería, en cuya cercanía funcionaban unas minas de oro que eran explotadas con mano de obra deprimida, en las que trabajó mi abuelo y, también, mi padre, que lo acompañó en su adolescencia. Él me proporcionó un material inestimable para uno de mis cuentos -“El esclavo”- publicado en una revista mundial que se edita en Alicante en portugués y en español, con el título “Aristos Internacional”, en la que sigo colaborando con poemas y artículos, según efemérides, o no. Asimismo apareció en “Las sirenas del odio”, del que soy autor y del que se hizo cargo una conocida editorial de Buenos Aires.

Contaba mi progenitor que uno de los más famosos, si no el mejor cirujano de Almería, el doctor Monroy, que me atendió en varias oportunidades, había obtenido su notable capacidad atendiendo -no pocos mineros perdieron brazos y piernas- a esos esforzados trabajadores. El caso es que se cerraron las minas con el tiempo y la localidad vivió una época difícil entregándose sus gentes a tareas agrícolas y a otros menesteres, como el tejido de alfombras y de diferentes prendas que hoy son motivo de atracción turística. Ya ciudad, es muy visitada, en un ámbito paisajístico que hace años motivó el interés de un escritor de la talla de Juan Goytisolo, que nos dejó su obra “Campos de Níjar”.

El meollo de la cuestión estriba en que en el viejo pueblo se produjo un hecho de sangre que fue la base del drama “Bodas de sangre”, de Federico García Lorca quien, pocos lo saben, en su preadolescencia estudió en el colegio de los escolapios en Almería -ciudad en donde fueron filmadas numerosas películas norteamericanas, francesas, inglesas y todos los western spaghetti- y en la que contrajo una infección a la garganta que lo tuvo a las puertas de la muerte. No obstante escribió un poema humorístico satirizando al obeso rey de Marruecos. Aunque, no está de más aclararlo, pensaba ser músico y no poeta.

Con respecto a las circunstancias que provocaron el sangriento desenlace, en la iglesia de Níjar iba a contraer enlace una pareja que, como ocurría en aquellos tiempos eran no sólo conocidos por todo el pueblo sino de largo compromiso. Pero hete aquí los dedos del destino. Cuando se apersonó el novio para la ceremonia, la potencial contrayente no estaba. ¿Qué había acontecido? Pues que huyó, cabalgando, con el hombre que realmente quería. El despechado no se anduvo con vueltas. Tomó un caballo o una jaca -vaya uno a saber- y los persiguió hasta encontrarlos. Y ciego de ira mató a su rival en amores. La mujer sobrevivió muriendo muchos años más tarde.

Como final de esta nota corresponde puntualizar que el templo en donde iban a tener lugar las fracasadas nupcias, siguió funcionando un tiempo hasta que, como ha sucedido en tantos casos, fue abandonado y, actualmente, se encuentra en lamentable estado de conservación. Más allá de la visita de cultos o avisados turistas que se acercan con lógica curiosidad, al margen de los intereses que tengan al visitar la pintoresca ciudad. Cabe preguntar, ¿Cómo las autoridades tan atentas al mantenimiento de ciertos edificios históricos -aunque la piqueta también, como en tantos lugares extra hispanos, practicó torpes demoliciones- no cuidaron tan famoso patrimonio? He aquí la cuestión diría el Hamlet inmortal.

Separador-mt-1

ADN MITOCONDRIAL

El legado silencioso de nuestras células.

Dina Chaves / Costa Rica

Cuando escuchamos hablar de ADN, solemos pensar en esa compleja doble hélice que define quienes somos. Pero dentro de nuestras células, existe otro tipo de ADN, más pequeño y peculiar, que se encuentra exclusivamente en las mitocondrias: el ADN mitocondrial. Este diminuto manual de instrucciones no solo es clave para la energía que alimenta nuestras células, sino que también guarda historias ancestrales fascinantes.

Lo más interesante del ADN mitocondrial es su herencia. En lugar de recibirlo de ambos padres, como sucede con el ADN nuclear, este legado genético proviene exclusivamente de nuestras madres. ¿Por qué? Durante la fecundación, aunque los espermatozoides del padre poseen mitocondrias, estas quedan fuera del «proceso evolutivo» y no contribuyen al ADN del futuro bebé. Como resultado, cada uno de nosotros lleva consigo un testimonio directo de nuestras madres, y de sus madres antes que ellas. Es un puente genético que conecta generaciones y linajes maternos con una precisión única.

Por ejemplo, imagina a una abuela que, sin saberlo, transmite su ADN mitocondrial a su nieta. Aunque la nieta nunca conoció a su abuela, lleva en cada célula un fragmento de su historia. Este ADN mitocondrial es como un hilo invisible que une a ambas, recordándonos que, incluso en la distancia o el tiempo, las conexiones familiares son profundas y duraderas.

Además de su papel en la herencia, el ADN mitocondrial es esencial para la función energética de nuestras células. Las mitocondrias, conocidas como las «centrales eléctricas» de la célula, necesita este ADN para producir la energía que alimenta cada uno de nuestros movimientos, pensamientos y latidos. Sin embargo, debido a su pequeña escala y estructura, también es más vulnerable a daños, lo que lo vincula a ciertas enfermedades relacionadas con el envejecimiento y la genética.

Por otro lado, este ADN especial también ha revolucionado los estudios genealógicos y evolutivos. Investigadores lo han utilizado para rastrear linajes maternos, reconstruir migraciones humanas y resolver misterios evolutivos que alguna vez parecían imposibles de descifrar. Gracias a su constancia y singularidad, el ADN mitocondrial ha sido clave para entender de dónde venimos y cómo hemos llegado aquí.

En resumen, el ADN mitocondrial es un testimonio silencioso pero poderoso de nuestra historia, una cápsula genética que no solo impulsa nuestras células, sino que también conecta nuestras vidas con las de nuestros antepasados. Una herencia diminuta que guarda secretos del pasado y nos impulsa hacia el futuro.

Era una tarde tranquila, y el sol entraba por la ventana mientras la abuela y su nieta, Sofía, estaban sentadas en el salón. La abuela, con sus gafas y su tejido en las manos, miraba a Sofía, quien hojeaba un libro de biología con una expresión de curiosidad.

—Abuela, ¿Qué son las mitocondrias? —preguntó Sofía, levantando la vista del libro.

La abuela dejó a un lado su tejido y sonrió. Siempre había disfrutado compartir su conocimiento con su nieta.

—Bueno, pequeña científica, las mitocondrias son como pequeñas centrales eléctricas dentro de nuestras células. Se encargan de producir la energía que nuestro cuerpo necesita para funcionar.

—¿Y cómo lo hacen? —continuó Sofía, intrigada.

—Es una maravilla, Sofía. Las mitocondrias transforman los nutrientes que ingerimos en una molécula llamada ATP, que es la fuente principal de energía para nuestras células. Y lo hacen mediante un proceso que se llama respiración celular.

Sofía frunció el ceño, pensando.

—¡Espera! Entonces, ¿todas las personas tienen mitocondrias iguales?

La abuela rió suavemente.

—¡Qué buena pregunta, Sofía! Todas las mitocondrias tienen una cosa especial: tienen su propio ADN, distinto al que está en el núcleo de nuestras células. Y, ¿sabes qué es aún más interesante? Ese ADN mitocondrial se hereda únicamente de las madres. Así que, en tus mitocondrias, hay un pedacito de mí.

—¿En serio? ¿Un pedacito tuyo dentro de mí? —dijo Sofía, sorprendida.

—Exacto. Es un lazo invisible pero muy poderoso que compartimos. Las mitocondrias son un testimonio de nuestra conexión, de generación en generación.

Sofía sonrió y se abrazó a su abuela, sintiendo ese vínculo especial de una manera más profunda.

Separador-mt-1

LOS RETOS QUE ENFRENTARA LEÓN XIV, EL SUCESOR DEL PAPA FRANCISCO

Cecilia Degl’Innoceenti / Italia

El estadounidense Robert Francis Prevost fue elegido sumo pontífice este jueves por la tarde. Tendrá que lidiar con una Iglesia dividida entre el legado reformista del jesuita y las presiones de los sectores conservadores.

El rumbo del Vaticano quedó sellado con la elección de Robert Francis Prevost como nuevo papa. Bajo el nombre de León XIV, el cardenal de origen estadounidense y nacionalizado peruano deberá lidiar con una serie de desafíos que heredará del papa Francisco, tras 12 años de un pontificado que supuso una nueva era de reformas, inclusión y tensiones internas. La Iglesia católica, en tanto, se enfrenta a una encrucijada histórica respecto al legado del primer pontífice jesuita y sudamericano cuyo sucesor parece que se moverá en la misma dirección.

El primer papa latinoamericano, fallecido el 21 de abril a los 88 años, logró limpiar la imagen de la institución tras numerosos escándalos enmarcados en las filtraciones denominadas Vatileaks. Su liderazgo austero, cercano a los pobres y a los migrantes, dejó una huella indeleble para el nuevo obispo de Roma, que deberá liderar a 1.200 millones de fieles en un contexto internacional desafiante. Prevost, de 69 años, pertenece a la rama de los agustinos que va en sintonía con la bajada de línea de su antecesor, en función de la inclusión de los marginados y los migrantes.

En su homilía inicial, pidió por la «paz», por la memoria de su antecesor y se mostró en contra del clericalismo, pidiendo una Iglesia más cerca de los ‘bautizados’, en un mensaje encriptado contra las facciones más conservadoras de la curia romana, ante la que Francisco tampoco se doblegó. A pesar de las presiones, promovió una Iglesia más cercana a los marginados, impulsó reformas estructurales, abrió espacios de liderazgo para las mujeres y adoptó un discurso inclusivo hacia la comunidad LGBTQ+. Sin embargo, su papado también profundizó divisiones internas y dejó desafíos sin resolver, incluida la profundización de políticas para prevenir abusos sexuales dentro de la Iglesia, que ahora heredará su sucesor.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

Como primer papa jesuita, Francisco marcó una nueva era en la Iglesia católica.

El legado de Francisco

La principal interrogante que enfrentó el nuevo papa es si continuaría con la línea reformista de Francisco o daría paso a un retorno más conservador. Tras su primer discurso desde el balcón de la basílica de San Pedro del Vaticano, no quedaron demasiadas dudas.

De hecho, representantes del ultra conservadurismo estadounidense, como Steve Bannon, ya habían identificado en su figura una línea sucesoria del «progresismo» de Francisco que, según el exasesor de Donald Trump, provocará un “ cisma importante en la Iglesia “en los próximos diez años.

Los sectores tradicionalistas, que durante años resistieron las reformas del pontífice argentino, cobraron fuerza y reclaman una Iglesia más apegada a sus raíces doctrinales. Uno de los puntos de mayor tensión en el Vaticano es el papel de la mujer, en el marco de una fuerte caída de la inscripción de nuevas monjas a nivel mundial registrada desde 2012

Las facciones de la Iglesia Católica que dirimen la elección de nuevo Papa

Si bien Francisco permitió avances sin precedentes —como el nombramiento de Sor Raffaella Petrini como la número dos de la gobernación del Vaticano—, el acceso al sacerdocio sigue vetado para las mujeres. La creciente presión de organizaciones como la Conferencia de Ordenación de Mujeres plantea un dilema que el próximo líder espiritual del catolicismo y político a nivel mundial no podrá evitar.

Polarización ideológica: la Iglesia dividida

El cónclave que se desarrolló en Roma no solo buscaba un nuevo papa, sino también un árbitro capaz de navegar la creciente polarización entre progresistas y conservadores. El documento crítico firmado en 2022 por el cardenal australiano George Pell reveló el malestar de ciertos sectores con el gobierno de Francisco, al que tildaron de “autocrático” y de alejar a la Iglesia de su tradición.

Esta grieta es particularmente evidente en países como Estados Unidos, donde la Iglesia local se ha convertido en campo de batalla ideológico entre quienes piden mayor apertura y quienes insisten en la ortodoxia doctrinal. La forma en que el nuevo papa afronte este escenario podría definir no solo su pontificado, sino también la unidad interna de la institución.

«Tolerancia cero» para los abusos sexuales

Otro gran pendiente del pontífice será la gestión de los casos de abuso sexual cometidos por miembros del clero. Aunque Francisco endureció las sanciones y reformó el derecho canónico, la falta de transparencia y la persistencia de la impunidad siguen generando desconfianza entre los fieles y sobrevivientes.

Organizaciones como SNAP, que defienden a las víctimas, exigen una política de «tolerancia cero» y una investigación independiente sobre los abusos pasados y presentes. La restauración de la credibilidad de la Iglesia dependerá en gran parte de la voluntad del nuevo papa para actuar con firmeza y sin dilaciones.

Cónclave 2025: Los detalles de la elección de un nuevo Papa y quienes son los favoritos en el Vaticano

El escándalo de Vatileaks: una crisis que impulsó reformas

El escándalo de Vatileaks, que estalló en 2012 durante el papado de Benedicto XVI, reveló filtraciones de documentos confidenciales del Vaticano, exponiendo luchas internas y prácticas cuestionables. Aunque, presionado, Benedicto XVI renunció en 2013, el impacto de Vatileaks dejó una marca indeleble en la Santa Sede que impactó en el papado de Francisco.

Como sucesor papal, Jorge Bergoglio asumió el desafío de restaurar la confianza pública luego del escándalo que expuso el escandaloso manejo financiero del Vaticano. Implementó reformas estructurales, como la creación de la Secretaría para la Economía y el Consejo para la Economía, con el objetivo de garantizar una gestión más transparente y eficiente.

El papa emérito Benedicto XVI y su sucesor, Francisco

Además, el papa jesuita adoptó su postura austera a las finanzas del Vaticano. En 2021, implementó recortes salariales del 10% para cardenales y del 8% para otros altos funcionarios, como parte de un esfuerzo por reducir costos y evitar lo superfluo. Además, promovió una política de «déficit cero», instando a las instituciones vaticanas a seleccionar prioridades, evitar gastos innecesarios y contribuir al equilibrio financiero general.

Estas medidas se alinearon con su visión de una Iglesia más cercana a los pobres y menos centrada en el lujo institucional, tal como demostró al evitar vivir en el lujoso palacio vaticano y elegir, en cambio, la residencia de Santa Marta.

El acercamiento de la Iglesia a la comunidad LGBTQ+

La actitud de Francisco hacia la comunidad LGBTQ+ —resumida en su célebre frase “ser homosexual no es un crimen”— marcó un cambio de tono en el Vaticano. Sin embargo, no todas sus iniciativas prosperaron: obispos conservadores, especialmente en África, se opusieron abiertamente a la posibilidad de bendecir a parejas del mismo sexo.

El nuevo papa deberá decidir si mantiene ese enfoque pastoral o si opta por una interpretación más rígida de la doctrina. En un mundo donde los derechos humanos y la inclusión son temas centrales, esta elección tendrá repercusiones globales para la Iglesia.

León XIV no solo heredará la silla de Pedro, sino también un legado cargado de tensiones, esperanzas y desafíos que pondrán a prueba su liderazgo como sucesor de Francisco, el papa que marcó una nueva era en la milenaria institución.

Separador-mt-1

.

LA IGLESIA EN TIEMPOS DE CAMBIO: ENTRE LA NECESIDAD Y LA RESISTENCIA

Elspeth Gormley / España

La Iglesia Católica ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes en el mundo. Sin embargo, la sociedad evoluciona, y con ella, las expectativas sobre la Iglesia y su papel en los tiempos modernos. La llegada del Papa León XIV marca un nuevo capítulo, pero ¿hacia dónde se dirige la Iglesia en medio de un mundo que cambia rápidamente?

El cambio como necesidad

La sociedad actual plantea nuevos desafíos que la Iglesia no puede ignorar. Los derechos humanos, la diversidad, el papel de la mujer, la justicia social son solo algunos de los temas que requieren respuestas. El pontificado del Papa Francisco abrió puertas que antes parecían cerradas: una postura más inclusiva, un discurso menos rígido, un acercamiento a quienes habían sentido que la Iglesia les daba la espalda.

Hoy, la pregunta no es si la Iglesia debe cambiar, sino cómo lo hará. Su capacidad para adaptarse determinará su relevancia en una sociedad que valora la apertura y la empatía más que nunca.

La resistencia conservadora

El cambio, sin embargo, no es aceptado por todos. Hay sectores dentro de la Iglesia que defienden con firmeza las tradiciones, preocupados por la pérdida de ciertos valores que han definido la institución por siglos. Para ellos, la apertura promovida por Francisco y continuada por León XIV representa un riesgo, una posible desviación de lo que consideran la esencia misma del catolicismo.

Este debate interno entre tradición y evolución no es nuevo, pero hoy cobra especial relevancia. ¿Es posible que la Iglesia encuentre un equilibrio entre ambas posturas sin fracturar su identidad?

El legado de Francisco y el futuro con León XIV

El Papa Francisco marcó un antes y un después con su cercanía a los excluidos, su énfasis en la justicia social y su visión de una Iglesia misionera. León XIV ahora enfrenta el desafío de dar continuidad o imprimir su propio sello en este camino.

El mundo observa con expectativa: ¿qué dirección tomará la Iglesia? ¿Profundizará en la apertura o buscará un término medio? ¿Cómo dialogará con los sectores más tradicionalistas sin perder el contacto con quienes exigen renovación?

El desafío no es menor. La Iglesia no es la misma que hace cien años, ni siquiera la misma que hace una década. Y ante una realidad cambiante, su capacidad para escuchar y responder determinará el papel que jugará en los tiempos venideros.

Las instituciones, como las personas, evolucionan. La Iglesia, aunque arraigada en siglos de tradición, enfrenta hoy un desafío ineludible: escuchar el mundo que la rodea, comprender sus cambios y responder sin miedo a la transformación.

No hay evolución sin resistencia, ni apertura sin cuestionamientos. Pero la pregunta no es si la Iglesia debe cambiar, sino si está preparada para ser relevante en una sociedad que exige menos muros y más puentes.

León XIV inicia su papado en un momento crucial. Lo que está en juego no es solo el rumbo de la Iglesia, sino su capacidad de seguir conectando con quienes aún buscan respuestas.

El futuro no está escrito, pero la historia nos ha enseñado algo claro: las instituciones que no se adaptan, desaparecen. Y las que encuentran la manera de escuchar, permanecen.

Separador-mt-1

UNA POLITICA EXTERIOR “ HECHA CON LOS PIES EN LA REGIÓN “

Muere Pepe Mujica, uno de los ‘faros’ de la izquierda global

Juan Carlos Iragorri / España

Durante el proceso de escritura de Otros mundos posibles, López y el resto de autores iban los domingos a la chacra de Mujica a conversar con él sobre su visión de la política exterior. También se encargó de digitalizar el archivo del expresidente: «Te podrás imaginar que Pepe no tenía un archivo, sino un conjunto de papeles…», recuerda con cariño.

El investigador explica que «Mujica tuvo una visión de la política exterior muy situada en Uruguay, hecha muy desde el sur; fue una mirada ubicada históricamente y eso supuso un cambio en este campo porque fue probablemente la política exterior más hecha con los pies en la región». Esa «vocación de unionismo latinoamericano», añade Montenegro, la mantuvo hasta el final de sus días.

El dirigente «redescubrió lo internacional después de la cárcel». De hecho, fue «a la salida de su tercera estancia en prisión, la más larga», cuando un militante del Frente Amplio (Guillermo Chifflet) se encargó de «ponerle al día» después de que se escapara en 1971 de la cárcel de máxima seguridad de Punta Carreta junto a otra centena de guerrilleros tupamaros, recuerda López.

Con la vuelta a la democracia, analiza el investigador, Mujica añadió a su mirada histórica un marcado interés por la biología y la antropología. «Fue un agricultor que se dedicó siempre a trabajar la tierra en su granja, que observó el mundo desde allí y pensó la globalidad desde su trabajo como agricultor». «Él mismo se definió muchas veces como ‘un trozo de tierra con patas'», rememora López

“Él mismo se definió muchas veces como “un trozo de tierra con patas

Ese conjunto entre historia, biología y antropología le hizo tener «una visión muy crítica sobre el consumo, la conducta humana y los comportamientos del rico que ponen en riesgo la sostenibilidad del planeta», dice el autor. Los discursos sobre estos temas, que resonaron en todos los rincones del planeta, fueron escritos íntegramente por el propio político. «Nadie se los preparaba —afirma López— como el de Río+20[uno de sus discursos más famosos], que, según él mismo nos explicó, redactó a partir de un conjunto de notas con temas que le interesaba abordar».

Eran palabras que llegaron «desde otro lado —desarrolla el investigador uruguayo— desde un continente específico, preocupado por la desigualdad estructural y sobre cómo los asuntos climáticos impactan en estas desigualdades… Fue una mirada que partía de su día a día, de ver su plantación de flores y los animales que andaban en el campo. Mujica pensaba desde el sur y entendía América Latina como un espacio que merecía mayor coordinación política».

Uruguay, un escenario favorable para Mujica

Para entender la fama del líder y los logros sociales que alcanzó resulta imprescindible comprender la estabilidad institucional de la que goza Uruguay y la tradición de respeto político construida a lo largo de las décadas y conservada por los diferentes grupos políticos, independientemente de sus ideologías. «Los logros durante su presidencia fueron colectivos», subraya Damián Rodríguez, militante del Frente Amplio, docente e investigador de la Universidad de la República de Uruguay.

La agenda de derechos que defendió Mujica y las leyes que aprobó, que fueron motivo de admiración de muchos gobiernos extranjeros (la legalización del aborto, la marihuana y el matrimonio gay) fueron «una construcción colectiva» donde el entonces presidente sirvió, según su análisis, como «facilitador» más que «catalizador», subraya Rodríguez. «La ciudadanía uruguaya es una ciudadanía altamente politizada», con movimientos sociales que «ya tenían mucho recorrido histórico» y él «formó parte de esos movimientos sociales», dice el militante.

Entrevista a Jose Mujica, presidente de Uruguay, en Los Desayunos

Aunque era consciente de la relevancia de su figura y cómo captaba la atención de gobiernos y personas de todo el mundo, «siempre creyó en lo colectivo», dice López. Hasta el final de su vida, «no hubo tema político en Uruguay que no pasara por Mujica y no se le consultara», explica Granados. Pero, aun así, «nunca se subía al estrado, en los encuentros políticos, dicen que se colocaba en una silla en el centro de la gente, al mismo nivel que el resto», afirma la investigadora.

En este sentido, él siempre repetía que «un dirigente sirve cuando deja una generación de relevo que le supere con creces», recuerda Tulbovitz, y esa tarea de conseguir un relevo generacional sólido (tanto en su partido, el Movimiento de Participación Popular, como el grupo político dentro del que este se incluye, el Frente Amplio) fue una en la que puso un gran empeño, según coinciden la mayoría de entrevistados.

Así lo repitió en el acto de cierre de campaña de las elecciones uruguayas del pasado 27 de octubre, donde advirtió: «Estoy muy cerca de emprender la retirada de donde no se vuelve, pero soy feliz porque están ustedes, porque cuando mis brazos se vayan habrá miles de brazos sustituyendo la lucha». Algunos de los asistentes estallaron en lágrimas.

Cuenta Camilo López que Mujica escapó del photocall del Festival de Cine de Venecia en 2018 cuando se estrenó la película El Pepe, una vida suprema, y que se salió cinco minutos antes de la sala donde se proyectó para evitar ser el foco de los aplausos. Así era el expresidente uruguayo, un político que recibía a mandatarios de todos los países en su chacra, pero que rehuía de la pose. «Yo no soy una estrella, soy un estrellado», advirtió a sus compañeros cuando quisieron obligarle a pasar por delante de los flashes.

“Yo no soy una estrella, soy un estrellado

Tulbovitz recuerda que «Mujica le tomaba el pelo a la muerte, convivía con ella y apelaba al humor cuando la nombraba… Incorporaba en su relato el tema con una facilidad que yo nunca había visto, y nos decía: ‘Cuando deje la presidencia voy a hacer dos cosas: voy ir a Múgica [municipio vizcaíno en el que nació su padre y que visitó en dos ocasiones] con Lucía, y luego voy a ir a un entierro, el mío'». Hasta respondía cuando la gente le pedía «una última foto»: «¡No! La última en el cajón».

Separador-mt-1

EL HOMBRE QUE PENSABA EN SI MISMO

Ángel Medina / España

El Hombre es un animal de costumbres, y cuando estas se instalan en la sociedad acaban convirtiéndose en normas, algo que le hace percibir el aparente confort dentro de su madriguera, frenándose a exponerse a algo nuevo. Y es que los que se adaptan a su laberinto, la propia inercia los acaba confundiendo.

Lo que nos dicen tres grandes pensadores sirve para hacer un diseño del hombre de nuestro tiempo. Albert Camús afirma: “El hombre moderno es la única criatura que rechaza ser lo que es”, de lo cual se desprende la conciencia que de sí mismo tiene. ¿Qué piensa el hombre de sí? Por su parte, Ernest Bloch nos plantea un interrogante: “El hombre es algo que tenemos que encontrar todavía. No sabemos aún lo que somos, y no somos todavía lo que seremos”. Aunque ha sabido penetrar en la esencia de la física cuántica y desintegrar el átomo, sin embargo, se desconoce. El último, Paul Ricoeur es más optimista: “El hombre es posible”. Todavía estamos a tiempo de esbozar lo que es un hombre. Son tres ponderaciones que vienen a advertirnos que el hombre es una pasión inútil (por sí mismo), que existe la posibilidad de reencontrarse consigo, según la altura de sus deseos (hurgando dentro de él), que todavía es posible (aplicando su voluntad).

Las sociedades cambian, pero el hombre, si quiere serlo ha de reorientar el camino para hallarse. Debe ser capaz de comprender lo que le ofrece el mundo y esforzarse para alcanzar ser el que puede ser. Ciertamente, está aturdido por tanta información, tantas opiniones y criterios distintos, tanta banalidad e intrascendencia que hurtan la responsabilidad a cambio de lo superfluo e intrascendente.

El hombre ha de abrirse al pensamiento. Ha de ejercitarlo. Y como no hay ciencia infusa que valga, todo conocimiento proviene del exterior. Información para conseguir formación, y el abanico de las ideas, filtrarlas por el tamiz de su testa y transformarla en opinión.

De manera consciente o inconsciente el hombre de la sociedad moderna ha caído (o se lo han conculcado) en la autosuficiencia. En bastarse a sí mismo. Pero, ni la sociedad, ni la política, ni el consumismo- sean cosas o ideas- hacen crecer el proyecto de hombre que todos somos, en un mundo que valora a sus hijos por lo que tienen y lo que hacen, pero no por lo que son. Somos como el grano que la tierra convierte en espiga. El riesgo es que, ahogado y pereciendo no dé el fruto deseado. Por eso, importa el terreno de la siembra. Sin embargo, el hombre no es solo materialidad. Necesita algo más. El problema radica en que, para encontrarse, tiene que buscar el soporte. Y la sociedad actual ha renunciado a la Verdad. A lo sumo la representa con medias verdades, que resultan ser las peores verdades. La verdad hay que buscarla. No como concepto solamente, sino, ante todo, en cómo me afecta a mí como sujeto. Para ello el hombre ha de reflexionar sobre lo que tiene y lo que desea. Salir de sí mismo para regresar y encontrarse. Una prueba de que el hombre no se basta a sí mismo, es la incapacidad de amarse. Pues, ¿quién se ama si no es a costa de odiarse? Extraña pregunta, sí. Esto viene a decirnos, que, incapaz de excusarse ante él y los demás, necesita saberse perdonado desde esa apelación a la Verdad que lo trasciende, a poco que se avenga a abrirse a ella.

Nadie que se piensa (ese es el problema de nuestra sociedad: no pararse demasiado a recapacitar y dejar ir la vida tras lo inmediato) a fuer de ser honesto consigo, puede aceptarse. Ya lo explicaba Feuerbach a su manera: que el Ser Supremo es la elevación al infinito de las cualidades que el hombre gustaría poseer. ¿Hay uno solo que se considere como el que desearía ser? Basta echar la mirada atrás y pensar en la conducta que se arrastra. El pasado. Aquellas cosas que no queremos ni recordar y que realmente nos avergüenzan. Por eso las cubrimos con el olvido, aunque en realidad permanecen con nosotros. No somos capaces de reconocerlas, tomarlas como experiencias de lo que no debe ser y continuar el camino al abrigo de la confianza. Saber perdonarnos. En el fondo, el hombre se detesta. Sin contrición, no hay cambio. Necesita saberse amnistiado. Pero, para ello ha de examinarse. De ahí la importancia de hacer un alto en el camino y recapacitar. Confrontar ideas y valores.

Toda metanoia invita a la introspección. Pararse a considerar por dónde discurre la vida. Por eso, es conveniente adentrarse sigilosamente en su interior. Dejarse rasgar con la precisión de un bisturí. El ser humano, como la cebolla, está recubierto de distintas capas, infinidad de partes que constituyen su todo. No es posible tratar su conjunto, pero, sí, al menos una parte de él que pueda reorientarle.

“El hombre que se pensaba a sí mismo” es mi último libro, de reciente aparición. En él trato de proyectar una lucecita, con la pretensión de que el lector pueda meditar lo que en él se dice acerca del hombre. Alguien con el que pueda identificarse quien lo tenga en sus manos.

Separador-mt-1

MUJICA SIN CORBATA

Gustavo Páez Escobar / Colombia

Con motivo de la conmovedora muerte de José Mujica, recupero esta nota que sobre él escribí en marzo de 2017

José Mujica (Pepe, o el Pepe, lo llaman en Uruguay) nunca ha usado corbata. Tal vez eso ha contribuido a mantener auténtica su personalidad. Durante los años de su gobierno (2010-2015) siempre concurría al despacho en traje sencillo y sin la menor afectación, como si se tratara del más simple de los ciudadanos que recorriera las calles de Montevideo. No cambió su chacra en Rincón del Cerro, donde vivía con absoluta felicidad en compañía de su esposa, por el palacio presidencial, donde se sentiría extraño y cohibido.

Ni quiso cambiar su viejo automóvil Volkswagen Fusca, modelo 1987, por el lujoso de la presidencia. Una vez un jeque árabe le ofreció un millón de dólares por el auto desvencijado, y él rechazó la oferta con esta razón genial: “Ese vehículo nos lo regaló un puñado de amigos que hizo una colecta. Nunca podríamos venderlo, pues ofenderíamos a ese puñado de amigos”.

 Hombre modesto, bonachón, elemental, bromista, y dotado al mismo tiempo de aguda concepción filosófica y gran sensibilidad humana, desconcertó al mundo con su carisma y sus singulares maneras de gobernar en medio de la pobreza, la pulcritud y la renuncia a las aureolas y los bienes materiales. Por encima de su propia condición económica estaba la suerte de la nación y de sus paisanos, y a esa causa consagró todas sus energías y capacidad social, con resultados admirables.

Se jacta en decir que es rico con lo poco que tiene. No necesita más para ser feliz: “Pobre no es el que tiene poco –dice–, pobre es el que necesita infinitamente mucho y desea más y más”. El 90 por ciento del sueldo de presidente lo donó para los pobres, y lo mismo hizo su esposa, la senadora Lucía Topolansky.

Conducta ejemplar y desconcertante frente a los bochornosos sucesos de corrupción y pillaje que hoy se destapan en los países latinoamericanos, en cabeza de presidentes, ministros, altos funcionarios y políticos de toda laya. La ley del momento es llegar a las altas posiciones para enriquecerse.

A Mujica se le conoce como el presidente más pobre del mundo. Difícil, cuando no imposible, que su caso tenga seguidores. Pero de lo que no puede dudarse es del asombro que despierta en un mundo envilecido por la avaricia y la corrupción.

Quizás la mayoría de los gobernantes compadezcan a este buen señor de la decencia, la pulcritud y la moralidad, pero algún freno se opera en el campo de los desenfrenos del poder. La semilla está sembrada.

Mujica es un político distinto. De su experiencia como guerrillero y de los largos años pasados en presidio extrajo el conocimiento de la sociedad y la sabiduría del filósofo. Y los aplicó en su tránsito por la vida pública, como diputado, senador, ministro y presidente de la república.

Su lenguaje es claro, sencillo, directo, sin retóricas ni esguinces. Amante de decir la verdad, su discurso llegó a la masa, y la gente supo captarlo y lo siguió como el líder capaz de adelantar la silenciosa revolución que se adelantó en su gobierno.

Por eso, Pepe Mujica, el del pueblo, fue un presidente sin corbata. Con ella, se habría falseado. Así lo analiza Allan Percy en el libro Mujica, una biografía inspiradora, que me obsequió mi nieta Valeria, de 3 años, y que he leído con mucho agrado. Los nietos saben penetrar en la mente de los abuelos.

Separador-mt-1

ARTÍCULOS – ABRIL

Aviso Legal

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Articulos

· «Cada palabra escrita es un puente hacia nuevas perspectivas; descubre lo que abril tiene para ti.»

HACIA LA DICTADURA A TODA MÁQUINA
Lluis Bassets / Corresponsal Estados Unidos

La abierta batalla entre la justicia y la Casa Blanca ha llegado a su punto álgido. Vamos a ver si puede parar los pies a quien quiere erigirse en autócrata

Entre Trump y la dictadura solo quedan los jueces. Se acercan ya a dos centenares las demandas ante la justicia, contra sus 124 órdenes ejecutivas muchas absurdas y un buen puñado inconstitucionales a simple vista, que sigue firmando incansable con burlona solemnidad y luego muestra satisfecho a las cámaras. Todo sucede en el Despacho Oval, epicentro de la política en Estados Unidos y en el mundo, donde el presidente exhibe el trazo grueso de su rúbrica, su impenitente autoritarismo y los ritos imperiales, a veces humillantes, a los que somete a los invitados, ante un puñado de periodistas, debidamente acreditados por su obsequiosa disposición hacia el emperador.
En tres meses ha amasado el mayor poder de la historia presidencial, contando incluso los presidentes en guerra. En su caso, sin guerra alguna, aunque invoque poderes excepcionales propios de situaciones bélicas para detener y expulsar a personas sin papeles, otras con permiso de residencia permanente y aun otras más incluso con trabajo, familia e hijos nacidos en Estados Unidos. Detener a un ciudadano en mitad de la calle o en su casa para luego enviarlo directamente a un gulag de alta seguridad en El Salvador, sin comparecer ante un juez, ha sido hasta ayer una práctica admitida como normal por la Casa Blanca, que ningún recurso ante la justicia había conseguido parar.
Es la eficaz política del miedo, que acompaña al cierre de fronteras, a las razzias para detener y expulsar extranjeros y constituye, finalmente, su mayor y más lamentable victoria, puesto que satisface las peores pasiones xenófobas y racistas, al igual que la expansión de sus poderes presidenciales satisface su impudorosa vanidad y su irrefrenable pulsión autocrática. Sentado ante su coro de aduladores, se ríe de todo, de la Constitución, de la legalidad internacional y de los jueces, incluso del Tribunal Supremo. Hasta ayer, cuando por vez primera recibió una orden taxativa, que no admite subterfugios ni burlas como las utilizadas ante órdenes judiciales anteriores, y le obliga a paralizar todas las deportaciones en curso, a la cárcel de seguridad construida por Bukele para los sospechosos de terrorismo.
Esta es la segunda intervención directa del Supremo en la política de deportaciones emprendida por la Casa Blanca, que se acoge abusivamente a una vieja legislación de 1798 para detener y deportar en tiempos de guerra a los ciudadanos y nacidos en el país hostil sin ninguna intervención de los tribunales. Fue aplicada en 1812 en la guerra contra Inglaterra y en las dos guerras mundiales contra ciudadanos de origen alemán, italiano y japonés (aunque, en la práctica, solo se internó a estos últimos).Ahora Trump pretende que Estados nidos se halla en guerra e invadido por delincuentes y terroristas, mandados por Venezuela, aunque a nadie se le escapa que su propósito es prescindir del poder judicial, en un paso más hacia la destrucción del Estado de derecho.
Los jueces del Supremo pidieron en una anterior resolución que la Casa Blanca facilitara la repatriación a Estados Unidos del ciudadano salvadoreño Kilmar Armando Abrego Gracia, detenido y deportado ilegalmente a El Salvador. Una vez fue desatendida y burlada, siete de los nueve jueces del Supremo, incluidos los tres nombrados por Trump, dictaron ayer el bloqueo provisional de todas las deportaciones y en concreto las de ciudadanos venezolanos que se estaban preparando para este fin de semana.
La abierta batalla entre la justicia y la Casa Blanca ha llegado a su punto álgido. Vamos a ver si la última línea de defensa puede parar los pies a quien quiere erigirse en el autócrata de Estados Unidos, por encima de la Constitución, con todos los poderes en sus manos y sin rendir cuentas ante nadie. Para el historiador Timothy Snyder es el punto decisivo del “comienzo de una política de terror de Estado”. Edward Luce, columnista del Financial Times, da por hecho que ya “a mediodía del 14 de abril de 2025, Estados Unidos dejó de tener un gobierno que respeta la ley”, puesto que “ignoró la decisión unánime del Tribunal Supremo de repatriar a un hombre deportado ilegalmente”. Y según Ezra Klein, este en The New York Times, estamos ante “la obra de una dictadura”, que “ya nos enfrenta al horror”.
Penden de un hilo el Estado de derecho, las libertades civiles y la libertad de expresión. Peligran la independencia de los jueces y la autonomía universitaria. También el derecho al voto. La amenaza pesa sobre todos los ciudadanos, no tan solo a los nacidos en el extranjero. Son descarados los instintos dictatoriales que flirtean con la perpetuación en el poder más allá del segundo mandato de cuatro años. Trump quiere echar al presidente de la Reserva Federal porque no baja los tipos de interés. Quienes saben lo que es vivir bajo una dictadura pueden reconocer sus signos inconfundibles en la sombra que va cayendo paso a paso sobre la gran democracia americana.

A VECES ESTABLEZCO CORRESPONDENCIA IMAGINARIA

Bárbara Blasco / España

El mundo se tambalea bajo nuestros pies. Nos levantamos cada día con la esperanza de encontrarlo tal y como lo dejamos al apagar la luz

Querido Pessoa, te sorprendería ver que creaste moda: hoy todo el mundo tiene heterónimos, se inventa personalidades virtuales a medida, ni te cuento los youtubers.

Pero también con el futuro. Querida vecina del S.XXII: el mundo se tambalea bajo nuestros pies. Nos levantamos cada día con la esperanza de encontrarlo tal y como lo dejamos al apagar la luz. El mañana, hormonado de contradicciones, se ha vuelto imprevisible. Hoy toca aranceles, el reino del liberalismo económico, el de ¡hereje quien toque el mercado!, defiende ahora medidas intervencionistas, proteccionistas.

Que la vida era compleja uno lo empieza a comprender tarde. Como todos los jóvenes, yo vine a llevarme el matiz por delante, diría hoy Gil de Biedma. Y los no tan jóvenes, apuntaríamos.

No sé si aún leéis a Gil de Biedma en el XXII. Me apena pensar que no.

Sé que todo pasa, esa es la única constante. El desencanto ante una política vacía de contenido, de postureo, mientras la traviesa pandilla seguía desvalijando el almacén, dio paso a que cualquier discurso con contenido propio, por aberrante que sea, esté inyectado de atractivo.

Ahora los refugiados de guerra se han convertido en criminales, los inmigrantes en criminales. La cultura, en una plancha de estampación para camisetas o un señuelo para ligar o un estupefaciente más. Ahora los casos de corrupción no pasan factura electoral, y si la pasan, es en B.

Hasta las denominaciones se tambalean. La clasificación izquierda/derecha, esa simpleza de banco de Parlamento que nos ha servido durante los últimos siglos, está siendo dinamitada. No sé qué la sustituirá, si superficiales versus profundos, racionales vs viscerales, individualistas vs colectivistas.

Todo es confuso, también yo soy hija de mi época.

A menudo me dices que te sorprende nuestro individualismo vintage, nuestra escasa eficacia como grupo, lo mucho que nos pesa el culo social, con lo fácil que os resulta allí moveros todos a una para alcanzar unas coordenadas concretas.

Soy consciente de nuestras lacras, pero son tiempos apasionantes a pesar de todo. No sé si caminamos hacia un encontronazo de proporciones mundiales y en caso de hacerlo cuál será el relato que lo sustente: si totalitarismos frente a democracias, si el medioambiente, la lucha de sexos o una vez más el pretexto de las religiones. Tal vez el gran cambio ya haya sucedido sin apenas darnos cuenta, ya sabes, como el agua caliente y la rana.

En cualquier caso, no tengas miedo de hacer spoiler en tu próxima carta. Me crie con aquella portada del TP: Chanquete muere el domingo, y el domingo allí estábamos frente al televisor para ver cómo moría Chanquete, sabiendo que solo «el cómo» merece la pena, que ningún relato puede sustituir su vivencia. Dicen que vivimos precisamente en la época del relato, pero ¿cuál no lo es? Yo me limitaría a adjetivarlo: distópico, algo inverosímil, con factura de best seller facilón.

Y me despido ya, esperando con ansia tu respuesta.

MI TEXTO A GALEANO

Ilka Oliva Corado / Estados Unidos

El día lunes por la madrugada me levanté a abrir las ventanas de mi habitación, llovía a cántaros, me quedé unos minutos observando la oscurana y pensé: qué hermoso día para morir. Cierta nostalgia me invadió, los días lúgubres de cielos cenizos, niebla y lluvia son mis preferidos. Y en la fantasía en la que vivo son los mejores días para morir, y también sé que son pocos los seres que tienen ese privilegio, solo realmente los Sui géneris son honrados con esa despedida tan inusual. Encendí mi ordenador y comencé a leer los periódicos internacionales, sucedió de pronto, la noticia se propagó en cuestión de segundos, don Eduardo Galeano había muerto, sentí como si me hubieran dando un mazazo en la cabeza, un dolor agrio tan profundo como cuando murió mi abuelo materno, (tío Lilo) la misma sensación de angustia como cuando murió mi amada Mercedes Sosa, ese vacío que uno sabe que no logrará llenar con nada ni con nadie, esa certidumbre de saberse solo en el mundo. Ese llorar desconsolada por una pérdida irreparable. Vaya, -dije aletargada- se apagó el fogón del mar de fueguitos. Tenía contados los minutos para alistarme e irme a trabajar, sabía que tenía que escribir inmediatamente porque el desconsuelo me ahogaba; agarré mi libreta y comencé a escribir mientras me alistaba, el texto “Don Eduardo Galeano de nosotros los nadies,” lo escribí en 10 minutos. Por esa razón es tan emocional. No tiene adornos de ningún tipo, en él expreso el sentir natural de una paria, de una “nadie,” como él nos nombró a los sin nombre. Llegué al trabajo y le pedí de favor a mi jefa que me diera 10 minutos porque necesitaba publicar un texto en mi bitácora, y así fue como lancé al mundo un escrito cargado con toda la gratitud y el dolor que nosotros los parias sentimos con la partida de un ser extraordinario como don Eduardo. El sentir de ese texto no es el de los letrados, es el de los analfabetas de los lomos curtidos. Nunca imaginé los alcances que tendría, inmediatamente fue publicado en los cinco continentes. Nunca imaginé que un texto escrito por una “nadie” a un hombre que la nombró, sería tan bien aceptado por lectores de todo el mundo. Y admiro tanto la capacidad de los editores porque supieron que cada error gramatical de ese texto tenía su razón de ser, y lo publicaron tal como lo escribí, supieron intuir de dónde venía y no dieron por emperifollarlo. Comprendieron que era emocional y que el tiempo apremiaba. Que era un texto escrito por una “nadie” y merecía ser publicado en su forma original. Eso lo agradezco tanto. Esa humildad de ellos. Para mí todos los medios son importantes, no existen grandes ni pequeños, todos aportan, así como todos los seres con nuestra diversidad engrandecemos esta humanidad. Son tan importantes los oficios como las profesiones. Pero ayer nuevamente me sorprendió el medio mexicano La Jornada, en esta ocasión en el Estado de Morelos, publicaron íntegro mi texto: “Don Eduardo Galeano de nosotros los nadies.” Me enteré en la noche ya cuando estaba cabeceando con ganas de dormir, la noticia me quitó el sueño. Morelos…Pensé en Morelos, retrocedí 11 años y regresé al inicio de mi viaje migratorio, Cuernavaca, Jojutla y mi estadía ahí aprendiendo a hablar como mexicana, aprendiendo a hacerme pasar por una auténtica veracruzana para atravesar México en mi camino a Estados Unidos. Los recuerdos se me desmoronaron y se apropiaron de últimas horas de la noche y de las primeras de madrugada, son las horas en las que no he dormido nada. Y estoy aquí nuevamente, en la mesa de la cocina de mi jefa, escribiendo este océano de emociones que trajo a mí la publicación en La Jornada, Morelos. Estado fundamental en mi travesía hacia Estados Unidos. El mercado Benito Juárez, el mirador de la laguna de Tequesquitengo, la arboleda de Cuernavaca, la brisa caliente del puerto de Acapulco. El desconcierto de no saber qué era la frontera y qué consecuencias tendría en mi vida. Y me emociona este retorno mío a Morelos, convertida en letras y nada más y nada menos que en La Jornada. Todo a causa de don Eduardo Galeano que sigue iluminando con su fogón a todos los parias que somos el mar de fueguitos que él describió. Nos sigue nombrando, nos sigue llenando de luz. Somos nosotros los impronunciables las brasas vivas de su fogón. No salgo del asombro, no dejo de admirar con embeleso de niña heladera, las venias de esta vida tan de luz y de sombras. No tengo la menor idea de quién hizo llegar mi texto a La Jornada, Morelos. Pero le agradezco. Como también le agradezco a don Eduardo Galeano, que hiciera de mi sencillo pero muy sincero homenaje a él, un texto tan universal. ¿Por qué no me guardo esta noticia, porqué la comparto en mi blog? Porque nosotros los nadies también tenemos el derecho a ser nombrados. Porque guardarlo sería deshonrar a don Eduardo y su eterna lucha por hacernos visibles. Porque tengo la emoción de una niña heladera que ha creído toda su vida en que las alegrías no existen en el jornal de los parias. Una vez más, gracias a los medios que me arropan dándome espacio en sus plataformas con la reseña de columnista. Como siempre, cada paso en mi andar de escritora va dedicado con todo mi amor, a los vendedores de mercado y a los indocumentados del mundo entero. Mi reverencia a mi natal Comapa y mi Ciudad Peronia.

LA IMPORTANCIA DE LA CONEXIÓN HUMANA EN LA ERA DIGITAL

Elspeth Gormley / España

«Vivimos en un mundo hiperconectado, pero ¿Cuándo fue la última vez que sentiste una conexión auténtica?»

En un mundo donde las pantallas dominan nuestra vida cotidiana, la conexión humana se convierte en un baluarte esencial para mantener nuestra esencia como sociedad. Nos comunicamos más que nunca, pero ¿estamos realmente conectados? ¿Qué ocurre con esos encuentros cara a cara, esas miradas que hablan más que las palabras?

La tecnología ha abierto puertas insospechadas: podemos hablar con alguien al otro lado del planeta en cuestión de segundos, compartir nuestras experiencias, y aprender de culturas diversas con solo un clic. Sin embargo, también nos enfrenta al reto de mantener la autenticidad en nuestras relaciones. ¿Estamos construyendo lazos genuinos o simplemente acumulando contactos en nuestras listas de amigos virtuales?

Curiosamente, los amigos que se hacen a través de estas plataformas digitales a menudo se convierten en puentes de amistad reales. En más de una ocasión, estas conexiones logran materializarse en abrazos físicos, en encuentros donde las palabras trascienden las pantallas. A veces, estos lazos son tan fuertes que terminamos considerándolos como una familia virtual, con quienes compartimos alegrías y penas, y donde todos, en una gran muestra de humanidad, intentamos ayudarnos mutuamente.

La conexión humana va más allá de los gestos automáticos. Requiere atención, empatía y tiempo. En el siglo XXI, donde todo parece correr deprisa, detenernos para escuchar realmente a otra persona se ha convertido en un acto revolucionario. Apreciar los pequeños momentos, los abrazos cálidos, las conversaciones sin prisa, es lo que nutre nuestras almas y nos recuerda que, más allá de las redes sociales, somos seres que necesitan vincularse.

Según un estudio de la Universidad de Harvard, las relaciones genuinas están directamente conectadas con nuestro bienestar emocional y físico. Este dato refuerza la importancia de dedicar tiempo y esfuerzo a cultivar nuestras conexiones humanas.

Además, la conexión humana nos hace resilientes. Nos ayuda a atravesar los momentos difíciles y a celebrar las alegrías con mayor intensidad. Es lo que nos lleva a mirar al otro con comprensión y respeto, creando un espacio donde la diversidad sea una fuente de riqueza y no de separación.

Por eso, en esta era digital, es más importante que nunca hacer un esfuerzo consciente para mantener y valorar nuestras conexiones humanas. Porque al final, son los lazos que formamos los que nos definen y nos hacen sentir que, más allá de las pantallas, estamos juntos en este viaje.

«Desconéctate por un momento, sal a buscar miradas, abrazos y conversaciones genuinas. En eso radica nuestra humanidad.»

EL YIHADISMO EN EUROPA: UN DESAFÍO PERSISTENTE PARA LA SEGURIDAD Y LA SOCIEDAD

Robert Janssens / Bruselas

El yihadismo ha sido una de las mayores amenazas para la seguridad en Europa en las últimas décadas. Desde los atentados del 11-M en Madrid hasta los ataques en París, Bruselas y Londres, este fenómeno ha dejado una huella profunda en la sociedad europea. Pero, ¿cómo ha evolucionado el yihadismo en el continente y cuáles son los retos actuales?

Orígenes y Evolución:

El yihadismo en Europa tiene raíces en conflictos internacionales, como la guerra en Afganistán y la aparición de grupos como Al Qaeda y, más recientemente, el Daesh.

La radicalización de individuos en suelo europeo ha sido facilitada por redes sociales y plataformas digitales, que actúan como herramientas de propaganda y reclutamiento.

Impacto en la Sociedad:

Los atentados han generado un clima de miedo y desconfianza, afectando la convivencia en sociedades multiculturales.

Las comunidades musulmanas en Europa a menudo enfrentan estigmatización, lo que puede dificultar la integración y aumentar la polarización.

El Debate sobre el Velo en las Escuelas:

En varios países europeos, el uso del velo islámico en las escuelas ha generado intensos debates sobre la libertad religiosa y los derechos de las mujeres.

Algunos consideran el velo como una expresión de identidad y fe, mientras que otros lo ven como un símbolo de opresión y desigualdad.

Países como Francia y Austria han implementado leyes que prohíben el uso del velo en espacios educativos, argumentando que estas medidas promueven la laicidad y la igualdad de género

En España, el tema sigue siendo objeto de discusión, con propuestas legislativas que buscan regular su uso en las aulas y garantizar la neutralidad en la educación pública.

Respuesta de los Gobiernos:

Los países europeos han implementado medidas de seguridad más estrictas, como el aumento de la vigilancia y la cooperación internacional en inteligencia.

Sin embargo, estas medidas han generado debates sobre la privacidad y los derechos civiles.

El Futuro del Yihadismo en Europa:

Con la caída del Daesh como entidad territorial, el yihadismo ha adoptado nuevas formas, como los «lobos solitarios» y las células durmientes.

Además, el retorno de combatientes extranjeros plantea un desafío adicional para los sistemas judiciales y penitenciarios europeos.

El yihadismo en Europa es un problema multifacético que requiere un enfoque integral. Más allá de las medidas de seguridad, es fundamental abordar las causas profundas de la radicalización, como la exclusión social y la falta de oportunidades. Asimismo, el debate sobre el uso del velo en las escuelas refleja la necesidad de equilibrar la libertad religiosa con la igualdad de género y la laicidad en las instituciones públicas. Solo así se podrá construir una sociedad más segura y cohesionada.

SEMANA SANTA EN ESPAÑA – DE LA TRADICIÓN RÍGIDA A LA DIVERSIDAD CULTURAL

Javier Pardo Setién / España
La Semana Santa en España ha sido, durante siglos, una de las tradiciones más arraigadas del país. Sin embargo, con la llegada de la libertad religiosa en 1978, tras la aprobación de la Constitución Española, la sociedad ha experimentado una transformación significativa en su relación con esta festividad. Lo que antes era una celebración estrictamente religiosa, marcada por normas sociales rígidas, ha evolucionado hacia una expresión cultural más inclusiva y diversa.
Durante el franquismo, la Semana Santa era un periodo de estricta observancia religiosa.
Los bares cerraban, las calles se llenaban de procesiones solemnes y la televisión emitía exclusivamente música sacra y contenidos religiosos.
La participación en los actos religiosos era prácticamente obligatoria, y la vida cotidiana se paralizaba por completo.
La Constitución de 1978 garantizó la libertad religiosa, marcando un antes y un después en la sociedad española.
Este cambio permitió que cada individuo viviera la Semana Santa según sus propias creencias o incluso que optara por no participar en ella.
La apertura de bares y la programación variada en televisión reflejan esta nueva pluralidad.
Aunque sigue siendo una celebración profundamente arraigada, especialmente en regiones como Andalucía, la Semana Santa ha adoptado un carácter más cultural y turístico.
En zonas muy turísticas del país, donde residen numerosos extranjeros, las procesiones han incorporado pasos organizados por cofradías de extranjeros. Estas cofradías aportan una perspectiva única, enriqueciendo aún más la diversidad de esta tradición.
Las procesiones conviven con actividades alternativas, como conciertos, exposiciones y eventos gastronómicos.
La diversidad de creencias y la secularización han enriquecido la manera en que se vive esta festividad.
El Canto del Alma en las Procesiones Las saetas son canciones religiosas interpretadas durante las procesiones de Semana Santa, generalmente desde balcones o en las calles, mientras los pasos avanzan. Este canto,
profundamente emotivo, es una expresión de fe y devoción que conecta directamente con el corazón de quienes lo escuchan.
Originarias de Andalucía, las saetas tienen raíces flamencas y se caracterizan por su estilo libre y desgarrador. No siguen una estructura fija, lo que permite al cantaor expresar su sentimiento de manera única e improvisada. Las letras suelen estar dedicadas a las imágenes religiosas, como el Cristo o la Virgen, y reflejan el dolor, la esperanza y la fe.
En ciudades como Sevilla, Málaga y Jerez, las saetas son un momento culminante de las procesiones. Los cantaores, muchas veces reconocidos artistas flamencos, detienen el paso de las imágenes para dedicarles su canto, creando un ambiente de recogimiento y emoción que deja huella en todos los presentes.
Este arte, que combina tradición y espiritualidad, es un símbolo de la Semana Santa y un homenaje a la riqueza cultural de España.
La evolución de la Semana Santa refleja el cambio hacia una sociedad más abierta y plural.
Este proceso ha permitido que la tradición se mantenga viva, pero adaptándose a los tiempos modernos y a las nuevas sensibilidades.
La Semana Santa en España es un ejemplo de cómo una tradición puede evolucionar sin perder su esencia. La libertad religiosa no solo ha permitido una mayor diversidad en su celebración, sino que también ha enriquecido su significado, convirtiéndola en un reflejo de la sociedad española contemporánea.

ARTÍCULOS – MARZO

Aviso Legal

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Aarticulos

LOS ARTICULOS SON : «La mirada profunda que descifra el mundo con palabras y reflexiones.»

ANDALUCIA

Antonio Camacho Gómez / Argentina

Dentro del Estado español la Constitución de 1978 contempla la independencia política de las diferentes comunidades y regiones. Y Andalucía pudo ejercer tal derecho tras largas gestiones de los ayuntamientos y del pueblo culminando con las instituciones de gobierno el 28 de febrero de 1980.

Un viejo sueño del considerado padre de la patria andaluza, el abogado Blas Infante, creador del escudo y del himno, cuya estrofa inicial reza: “La bandera blanca y verde / vuelve tras siglos de guerras, / a decir paz y esperanza, / bajo el sol de nuestra tierra”.

Para entender la historia de Andalucía hay que remontarse a Tartessos o Tarshish, que ha sido la cultura más antigua de Occidente, anterior a la griega y a la romana. Considérese que antes de Cristo, seis mil años nada menos, se encontraron leyes en verso. Además de este perfil milenario cabe agregar, sin desconocer las opiniones del erudito alemán Schulten sobre los primitivos pobladores que, como asevera el filósofo Ortega y Gasset, aquélla es “de todas las regiones españolas, la que posee una cultura más radicalmente suya”.

Tengamos en cuenta que recibió la influencia de todas las culturas violentas del Mediterráneo sin dejar de absorber rápidamente a sus invasores. Y todos dejaron su huella: fenicios, griegos, romanos, cartagineses, visigodos, árabes –éstos estuvieron ochocientos años desde su llegada con Tarik en el siglo octavo- y los judíos en la diáspora. Hago un paréntesis para informar que, recientemente, el gobierno hispano le ha concedido la nacionalidad a los sefarditas.

Ciudades como Cádiz (Gades), acueductos como el de Segovia, no andaluz, monumentos tales como la Alhambra, de Granada; la Mezquita, de Córdoba y el puente romano; la Giralda sevillana, las Alcazabas de Almería y de Málaga son algunos testimonios de aquellas viejas civilizaciones. ¿Vandalucía? ¿Al-Andalus? Son nombres dados por los vándalos y los árabes a la región sureña que para Federico García Lorca no sólo era el ombligo del mundo occidental, sino que España y hasta todo lo hispánico resultaban una extensión de Andalucía. Dio dos emperadores a Roma: Adriano y Trajano; un filósofo tan profundo y austero como Séneca; una Córdoba que durante el período musulmán fue la más culta y poblada de Europa; cuna de Góngora; donde Ziryab, de origen iraquí, en el siglo IX, promovió una revolución musical y Averroes, el pensador más importante de la Europa no cristiana influyó hasta los tiempos modernos.

Cómo no recordar a sus grandes poetas. Ahí están los Machados, Bécquer, Alberti, Guillén, Rueda, Villaespesa, Lorca, Jiménez, Aleixandre y tantos otros. Y en cuanto a pintores basten Murillo, Velázquez y Picasso. En música, Manuel de Falla y Paco de Lucía, recientemente fallecido.

Andalucía: donde surgió el flamenco, declarado por la Unesco “patrimonio cultural inmaterial de la humanidad”, la de Antonio Banderas, Bisbal y el maestro Padilla, que puso música a filmes, segunda Meca del cine durante un largo período en Almería. Hoy es un centro vital de turismo internacional, con ferias y fiestas religiosas de fama mundial, modernos aeropuertos y trenes de alta velocidad, paisajes, monumentos y gastronomía singulares, con las costas en las que residen miles de extranjeros. Un pueblo cordial y abierto que acoge al visitante con la vieja hospitalidad arabigoandaluza.-

RAICES

Lika-Oliva Corado / Estados Unidos

Siempre quise pintar la serie Raíces, que trata sobre Guatemala, pero mi tierra me ha dolido tanto que imagino que mi mente evadió durante tantos años colorear la nostalgia y la memoria. Cosa que no sucedió con mi escritura, porque con la escritura pude gritar.

Dale tiempo al tiempo, pensé. Y por fin, un día sin yo proponérmelo, (porque si me lo hubiera propuesto seguramente lo hubiera destruido porque habría sido impuesto) salió. Y nació desde el fondo de mi alma que es el mercado, mi Alma Mater. Y qué mejor día para conmemorar y enaltecer a la mujer campesina, obrera y vendedora de mercado que hoy 8 de marzo. Porque además, las mulas siempre tiramos pa’l monte.

Y uno de mis más grandes anhelos es, que las niñas-mujeres que trabajan en maquilas, limpiando casas, en el jornal, a quienes se les impuso la maternidad, que un día el arte llegue a sus vidas y brinde un rayito de sol a sus almas, tal como ha sucedido conmigo. Ese pequeño momento de felicidad les dirá que valen, valen mucho por la simple razón de atreverse a ser y eso es suficiente.

LA PAZ UNA QUIMERA ECONÓMICA

Elspeth Gormley / España

La paz es un ideal que ha guiado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. Sin embargo, alcanzar una paz duradera y universal sigue siendo un objetivo elusivo. Las razones son muchas y variadas, pero uno de los factores más predominantes es el económico.

La guerra, a pesar de su costo humano y moral, genera beneficios económicos para ciertos sectores. La venta de armas es un negocio multimillonario que involucra a países de todo el mundo. Las industrias de defensa y los contratistas militares prosperan en tiempos de conflicto, y sus beneficios económicos crean un incentivo perverso para perpetuar la guerra. La paz, en cambio, no genera esos mismos beneficios económicos. No hay una «industria de la paz» que pueda competir con la maquinaria económica de la guerra.

Además, la guerra a menudo se justifica como un medio para obtener recursos naturales, controlar territorios estratégicos o ejercer influencia política. Estos intereses económicos y geopolíticos prevalecen sobre los esfuerzos por la paz. Los líderes y gobiernos que se benefician de la guerra tienen poco incentivo para buscar soluciones pacíficas y resolver conflictos de manera diplomática.

La paz requiere inversión en educación, desarrollo sostenible, y fortalecimiento de instituciones democráticas. Estos son proyectos a largo plazo que no ofrecen los retornos inmediatos que la guerra puede proporcionar. Sin embargo, la paz tiene un valor incalculable en términos de bienestar humano, desarrollo social y estabilidad global.

Para lograr una paz duradera, es necesario cambiar nuestra perspectiva y reconocer que el verdadero progreso económico no se mide solo en términos de ganancias monetarias, sino en la calidad de vida y el bienestar de todas las personas. Necesitamos construir una economía de paz que valore la cooperación, la justicia y el desarrollo sostenible por encima de los intereses económicos inmediatos.

La paz no es solo un sueño utópico, sino una necesidad urgente y alcanzable si estamos dispuestos a cambiar nuestras prioridades y trabajar juntos hacia un futuro más justo y pacífico.

Como escritores, tenemos la obligación moral de promover la paz a través de nuestras letras que viajan a todos los países del mundo. Nuestros relatos, poemas y ensayos tienen el poder de inspirar, educar y despertar conciencias. En un mundo donde los conflictos y la violencia prevalecen, nuestras palabras pueden convertirse en faros de esperanza y entendimiento.

Es nuestra responsabilidad utilizar el don de la escritura para sembrar semillas de paz en el corazón de nuestros lectores. A través de nuestras historias, podemos mostrar la belleza de la diversidad, la importancia del diálogo y el valor de la empatía. Cada letra, cada palabra, cada frase tiene el potencial de construir puentes entre culturas y derribar muros de odio e incomprensión.

Ojalá podamos concienciar a nuestros lectores para que luchen por la paz, no solo como un concepto abstracto, sino como una realidad tangible que todos podemos construir juntos. Que nuestras letras viajen lejos y encuentren eco en las mentes y corazones de quienes buscan un mundo mejor.

LA CONFIANZA

Ángel Medina / España

Cogito, ergo sum, esta es la cuestión. Pensar o no pensar, equivaldría aquí la célebre frase cartesiana. Porque, muchas veces nos enredamos con el pensamiento… a base de no pensar. ¿Pensar, el qué? Sencillamente esto: que todo discurre en el sujeto y por tanto lo que sucede es cómo me posiciono ante el objeto.

Quiero decir: las cosas son lo que son, pero yo me entenderé con ella desde mi percepción. Esto es, la traducción que del objeto haga inteligentemente. Pero, es obvio que para este menester se impone pensar. Parodiando a Shakespeare podríamos recitar: “Pensar o no pensar, esa es la cuestión”. Y a base de dejarnos manipular por los medios de comunicación, que todo nos lo dan hecho, el no-pensar va paso de convertirse en un deporte nacional. (Si no, díganme ese maligno proyecto de abandonar el entendimiento del aprendizaje para delegar el conocimiento en la Wikipedia de turno)

Desde la perspectiva de que todo ha de ser pensado y razonado, y dependiendo de cómo me lo haga entender, está claro que pueden darse muy diversas interpretaciones. Todo lo cual suscita la duda, pues el mecanismo de acción del pensamiento es la duda sistemática de todo. ¿Cómo puedo estar seguro de algo que es ajeno a mí, si de lo que se trata es de que aquello que es pura objetividad (la cosa) he de darle forma dentro de la testa, o sea, subjetivarla? Si no, piénsese, por ejemplo― estamos hablando de la indecisión; no nos perdamos― en la relación afectiva. ¿Cómo alcanzar la convicción, y menos aún la certeza, de que nos guardan fidelidad? No. No es posible. Acabaríamos neuróticos bañados en la duda continua. Sin confianza no se puede vivir. Dígasele, si no a los trapecistas de un circo, que han de saltar al vacío sin más sostén que las manos de su compañero. ¿No habrán de confiarse? De nada podemos estar seguros al cien por cien. Y no nos calentemos la chola dándole vueltas, que es sencillo de entender. Todo se constituye en duda, porque tenemos que arriesgar la respuesta― por supuesto después de sopesarla― Ante uno se abren varios caminos: desentendernos, dudar, negar o afirmar. Confianza se llama la respuesta. Riesgo, si se prefiere. Pero ante la duda― en el fondo todo lo es como venimos diciendo― no cabe otra cosa. La vida y el hombre son así.

Llegado aquí― no olvidemos que estamos racionalizando el raciocinio― podríamos argüir lo siguiente: que no puedo estar seguro de nada, aunque le conceda mi voluntad y procure en principio admitir esa cosa objeto de mi pensamiento ¿Por qué? Sencillamente, porque siempre tendré una duda razonable al tratar de responderme sobre algo ajeno a mí mismo.

Correcto. Hemos llegado a entender la diferencia entre la “cosa” objetivable y el sujeto que la piensa. ¿Y por qué no invertir el orden para hacerlo más asequible o al menos práctico? Veamos, ¿no sería mejor tratar de ver si me entiendo mejor o peor a mí mismo, con o sin esa cosa?

¿Qué “cosa” poner aquí para mejor comprensión? Se me ocurre una: la «Cosa». La causa primera y última de todo, incluido yo mismo. El Misterio que ha de ser sustento de todo, si queremos sostener que todo efecto ha de tener causa.

Traigamos aquí la otra no menos frase de Pascal: Credo, ergo sum. Porque creo, existo. Me sé.

Hagámonos la pregunta: ¿qué puede un hombre saber de Dios, sino lo inexplicable, de igual manera que la gota en el mar, aun siendo mar, al sentirse rodeada del agua por todas partes no puede abarcar la inmensidad? La relación sólo cabe en la confianza. En ella misma es inabarcable, pero he de darme una explicación razonable para mi inteligencia. ¿Cuál ha de ser el camino, entonces?

Sencillamente el contrario al iniciado. Lo antes dicho. No puedo relacionarme con la Cosa de tú a tú, pero sí es posible entender cómo puedo comprender mi existencia mejor― ya estoy buscándome a mí directamente― con o sin esa cosa.

Descendiendo al plano coloquial. Puedo decir: “no existe”, pues me resulta imposible, y más, demostrarlo. Siempre se me escapa. Pero, también puedo decir:” sí existe”, si bien no podré acreditar ninguna de las dos conclusiones. ¿Sin embargo― desenredando el pensamiento, aunque reflexionando―, cómo afirmarme? O, mejor aún, dicho en Román paladino: ¿cómo puedo explicarme yo a mí mismo?

Lo primero que sé es que lo que no es no puede darse existencia a sí mismo. Y, no obstante, yo existo. Luego, a poco que lo piense habré de haber recibido esa existencia desde fuera. Y como la “nada” nada me dice, habré de situar ahí mi primer acto de confianza razonable.

Lo segundo, es lo desconcertante de la vida. Haber sido arrojado a ella para tener que padecer y finalmente morir. Si se me ha dado la existencia, sería una crueldad que todo viniese a concluir en la nada. Venir de la nada para ir a parar a la nada, ¿qué sentido conceder a ese planteamiento? A lo cual podría responderme. Puro azar. A lo que habría de seguir otra interpelación: ¿Y qué prueba la casualidad? ¡Nada! Entonces, la criatura, es decir, yo, sería un absurdo. Un caos. Pero también `puedo responderme. ¡No! El azar no existe. Lo que existe es la causalidad. (de lo contrario habría de sostenerse algo insostenible: que existen efectos sin causas, al menos sin una causa primera). Ha de haber una causa primera y última que respondan a la interpelación que me hago no ya sobre esa “Cosa”, sino de mí mismo. Viene a cuento recordar el grito de Michelet, del cual se hace eco nuestro inmortal Unamuno, cuando a la hora postrera grita aquello de ¡Mi “yo”, que me lo arrebatan!”. Y es que ahí reside la esencia del hombre: en su ansia de vivir, sabedor de que no puede prolongarse. No tiene capacidad para demostrar ni su origen ni su destino, pero siente ese deseo como parte vital de él mismo. Esencia del ser. Y estas razones fuerzan más al “sí” que al “no”, a pesar de no poder demostrarse la racionalidad ni irracionalidad del deseo de perpetuarse. Ahí habrá de situarse el segundo acto de la confianza.

Razones válidas para inclinarnos hacia la confianza radical. Algo que, a pesar de las aparentes contradicciones de la vida nos hagan caer en la cuenta, que más allá de la incertidumbre lo que se ventila es mi propio ser. Entender mejor de mí o no. Eso dependerá de dónde se ponga esa confianza, que ni es racional ni irracional, pero sí razonable.

¿SON DEL CARTEL DE JALISCO O NO?

Carmen Morán Breña/ México

Los expertos están divididos sobre la autoría de un video de encapuchados negando reclutamientos forzados en Teuchitlán

Un grupo de encapuchados que se identifica con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha grabado un video para dar su opinión sobre lo ocurrido en el rancho Izaguirre, el supuesto recinto de reclutamiento y exterminio de Teuchitlán (Jalisco) denunciado por un colectivo de buscadoras de desaparecidos, el último gran escándalo que ha espantado a la población por la capacidad del crimen organizado para sumar fuerza social a sus filas y recrearse en la violencia. El video en cuestión divide a los expertos sobre la veracidad del mismo. Mientras algunos opinan sin dudas que se trata de miembros del cartel, uno de los más poderosos de México, otros no creen en su autenticidad y cada quien aporta buenos argumentos a su tesis. También aquellos que no saben a qué carta quedarse. En la complejidad del narco y la política mexicanos, unos encapuchados pueden ser cualquier cosa, alegan.

Armados hasta los dientes con poderosas metralletas como las que usa el Ejército, el grupo se sitúa a cielo abierto tras un portavoz que lee un papel. El discurso es tan delirante que por momentos semeja un monólogo cómico en el que el mundo se ha dado la vuelta: el crimen es bueno, pacificador, comprensible con el dolor, respetuoso con las fuerzas del orden y crítico con las madres buscadoras, los medios de comunicación, en fin, un chiste completo y no de buen gusto.

Experto en asuntos de Seguridad, Bernardo León no da crédito a la grabación, que le parece “megaburocrática, con expresiones como ‘en tiempo y forma”, ridículas, a su modo de ver, para un mensaje como ese. También echa en falta el clásico cartel con la marca del cartel jalisciense, que ha acompañado otros videos como este. Pero sabe, como todos, que sin pruebas suficientes, comprobables, solo se mueve en el terreno de la especulación. En el lado del escepticismo se mueve también Carlos Pérez Ricart, “por la lejanía de las imágenes en la cámara, por el lenguaje que usan y hasta por el acento de quien lee”. No, dice, no se lo cree. Opina que no hay que prestar atención a un producto como ese, que hasta ha conseguido enojarlo, por la esquizofrenia del mensaje y el cinismo absoluto. “Es completamente irreal, ridículo e insustancial”.

Si no son ellos, ¿Quiénes pueden tener interés en grabar algo así? Pérez Ricart asegura que hay múltiples actores, desde alguien con buen manejo de la Inteligencia Artificial, gentes de los gobiernos federal o estatal o cualquier otro grupo criminal. Lo cierto es que el encapuchado portavoz niega que las ropas, zapatos y restos humanos encontrados en el rancho Izaguirre sean pruebas de un campo de exterminio del cartel y carga contra quienes defienden esa versión en contra de las autoridades policiales de Jalisco, que dejaron el caso en suspenso cuando entraron allí en septiembre de 2024. El que lee el papel hasta se pregunta con qué autoridad entraron allí las madres buscadoras, como si un cartel criminal fuera el mayor garante del Estado de Derecho. No entienden, sigue el mensaje, qué buscan ni por qué quieren perjudicar al CJNG y amenazan con romper la paz que ellos mismos dicen haber llevado a Jalisco, un Estado con el mayor número de desapariciones. Ellos no reclutan forzadamente ni secuestran, sostienen, ni son secuestrados, solo comparten los mismos ideales de su líder.

Este es el discurso que decanta a otros expertos por la veracidad del video. “Coinciden con la narrativa de Nemesio Oseguera [líder del CJNG], las armas que llevan son de los lotes que poseen: para mí es totalmente verídico”, dice David Saucedo, y asegura que tiene fuentes oficiales que se lo han confirmado. Para Eduardo Guerrero, otro de los grandes expertos en Seguridad de México, tampoco hay duda, son ellos: “El video es una buena producción y se le ve muy ensayado, las armas son impresionantes, un alarde que deja un mensaje claro a las autoridades federales y estatales”. También contra las madres buscadoras, a las que deja “en peligro grave al menos en los próximos meses”, sostiene Guerrero, de Lantia Consultores. Dice también que el hallazgo en el rancho de Teuchitlán parece un error de una de las múltiples células que tiene el cartel y que, con probabilidad, habrá represiones por ello. “Lo que vienen a decir es que no fue una orden ni error de la cúpula, sino de alguna de las células, de la que toman distancia”.

Todos los consultados sostienen que el mensaje va dirigido también a su base social. Que este cartel, como otros, se dedica a repartir juguetes, despensas de comida y en ocasiones a impartir cierta justicia en los territorios. Por donde pasan pueden sembrar el terror, sobre todo cuando se pelean con otros carteles, pero también han pacificado algunas zonas. Por eso, la aparición pública de una suerte de campo de exterminio “pega a su marca nacional, les desprestigia”, afirma Guerrero. Porque, dice, los reclutamientos no siempre son forzados, a veces los jóvenes reciben una paga de 1.000 o 1.500 dólares por su trabajo, más de lo que consiguen en su vida común. “Es forzado solo cuando tienen escasez de personal, quizá en Jalisco ahora no lo consigan, pero lo lograrán en otros Estados al sur”, sostiene Guerrero, quien define el funcionamiento del cartel como una empresa poderosa, extendida y multifacética.

“El cartel puede no tener credibilidad, pero algunos jóvenes encuentran en sus filas un modo de vida”, dice Saucedo. El rancho de los horrores que ha espant ado a los mexxicanos, por un cierto parecido con un campo de exterminio nazi, perturba la imagen que el crimen cultiva en ciertos pueblos, de benefactores de los pobres. Así lo dice Saucedo: “El rancho rompe con el discurso de que ofrece una forma de vida, por eso se quieren desvincular de ese lugar. Sienten que los reportajes afectan a su imagen ante esa población que quieren reclutar y entre la que reparten juguetes, ropa, medicina…”. La doble cara del narco. De ahí que Guerrero sostenga que habrá un castigo para la célula que ha cometido ese error. “Les supone un costo reputacional” y les afecta el clamor social que se ha levantado pidiendo consecuencias para un crimen tan terrible.

La base social es también el argumento que, según Bernardo León, justifica un video como este. Es, dice, lo que están defendiendo. “Claro que tienen base social. Teuchitlán no está en un lugar escondido, ¿acaso nadie se dio cuenta de lo que allí ocurría?”, y repasa de nuevo el catálogo de regalos con que los miembros del crimen obsequian a ciertas poblaciones, algo que sale en los medios de comunicación a menudo.

Javier Garza, analista también de estas cuestiones de seguridad, quiere mantenerse muy distante con este video. No confía en encapuchados “porque no hay manera de verificar nada”. “Pueden decir que son del cartel Jalisco Nueva Generación y echar la culpa a otro cartel de lo de Teuchitlán. Detrás de un pasamontañas puedes decir lo que sea”, afirma. Fijándose en el mensaje, en todo caso, Garza dice que es coherente con un grupo criminal al que se le acusa de campos de exterminio en Teuchitlán, razón por la que arremeten contra las madres buscadoras que lo sacaron a la luz. La diferencia, explica, es que cuando los colectivos dicen que han desaparecido a personas lo dicen con su cara, sin anonimato. “Sabemos quiénes son y qué trabajo realizan”. Sin embargo, añade: “¿Por qué aceptar el mensaje de un grupo criminal que lleva el anonimato al extremo?”.

¿Este hallazgo podría convertirse en el nuevo Caso Ayotzinapa? Es difícil saberlo, porque está sucediendo en este momento, pero provocan que la sociedad se revele y exija el fin de situaciones dramáticas que ponen en riesgo los derechos y la seguridad de los mexicanos.

Y ESO ES TODO

Rosa Montero / España

Lo que de verdad nos desconsuela es darnos cuenta de que es la vida en sí, la vida de todos, lo que es tan poca cosa.

Acaba de morir, a los 93 años, Carmen Carlavilla, una mujer modesta y luminosa. Una pequeña vida que se apaga. Estuvo viniendo a limpiar mi casa durante décadas y terminamos desarrollando una relación muy familiar. Aprendí primero a admirarla y después a quererla. Venía de una España paupérrima y profunda; de todos los hermanos, Carmen había sido la designada, como antes se hacía con mujeres como ella, para quedarse a cuidar a los padres ancianos Cuando fallecieron, ella estaba cerca de los 50 años, era casi analfabeta y no había tenido nunca novio. Al llegar a mi casa se puso a estudiar y se sacó el graduado escolar. En lo del novio, en cambio, no hubo novedades. Supongo que nunca conoció varón, pero eso era algo que no parecía preocuparle lo más mínimo y que desde luego no la convertía en una pacata. Era una mujer plenamente viva. Bajita, cuadrada, recia, con un precioso pelazo negro que llevaba siempre corto, ojos chispeantes y abundante sonrisa. Tenía un sentido estético innato, una vena artística que se le manifestaba en las bonitas labores que cosía y bordaba, pero también en la elegancia natural con la que se vestía, en lo bien que combinaba los colores, en un don formidable para crear magníficos ramos con cualquier ramita que recogía del campo. Y era, sobre todo, una buenísima persona, generosa y humilde. De hecho, murió por no molestar, como conté en un artículos hace unas semanas. Por no molestar a las enfermeras, se levantó sola de su cama de hospital y se cayó.

Y esto es todo. Son 93 años que se pueden resumir en un párrafo. En el breve texto que acabáis de leer. Se diría que estas existencias en apariencia tan menudas nos dejan un mayor desconsuelo, como si se deshicieran como un azucarillo mojado entre los dedos. Tan poca cosa fue su vida, nos decimos. Pero en realidad esta reflexión es un error. En primer lugar, porque lo que de verdad nos desconsuela es darnos cuenta de que es la vida en sí, la vida de todos, lo que es tan poca cosa. Intentamos huir de ese vacío existencial haciendo 10.000 planes, intentamos escapar con el “afán”, como decía genialmente Luis Landero en su novela Juegos de la edad tardía, es decir, con el deseo, el sueño, el anhelo de cumplir grandes logros, pero, ¿sabéis qué?, la democrática muerte siempre nos iguala. Para comprobarlo no hay como entrar en un cementerio y pasearse por las zonas antiguas; ver los grandes mausoleos del siglo XIX con toda esa estridencia de mármoles y ángeles, y leer esos nombres que hoy nadie conoce ni recuerda, tipos que se creyeron el colmo del poder y del triunfo, rutilantes prohombres de la patria que, por añadidura, quizá fueron en su momento unos tipejos, machistas, tiranos, explotadores, esclavistas. Bien olvidados están, bien segada su memoria por la guadaña niveladora de la Parca. Ninguno de ellos fue ni un ápice más importante que Carmen Carlavilla. O que mi madre. O tu padre. Que todos esos individuos que vivieron dentro de la oscuridad social y que aparentemente no fueron nadie, nada, tan sólo unas personas buenas y cabales.

Como cada año, las pasadas Navidades, las televisiones emitieron por enésima vez la película ¡Qué bello es vivir! dirigida en 1947 por Frank Capra. Dudo que haya alguien en el mundo que no la conozca, pero recordaré que el protagonista, James Stewart, sufre una serie de reveses profesionales y anímicos y decide tirarse desde un puente el Día de Navidad porque se siente un fracasado, un inútil, un ser irrelevante. Entonces llega un ángel que le muestra lo triste que sería el mundo si él no hubiera existido, y Stewart recupera el amor por la vida. Esta trama, que así resumida parece de un azucarado repugnante, resulta en realidad preciosa de ver, no sólo por el talento de Capra, sino porque en la idea hay algo profundamente verdadero. Cuanto mayor soy más claro tengo que los humanos formamos un todo; que, pese a la violencia y los enfrentamientos, zumba por debajo el atronador murmullo de la especie. Que somos un cardúmen que se mueve al unísono a través de los siglos, y que son las buenas gentes quienes nos enhebran y sostienen. En 2023 (aún no hay cifras del 2024) murieron en España 435.124 personas. Me pregunto cuántas de ellas tuvieron una pequeña, modesta y luminosa vida semejante a la de Carmen. Son los únicos ángeles en los que creo.

ARTÍCULOS DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Y-dios-1

«La voz de cada mujer es un eco de lucha, un canto de esperanza y una promesa de cambio. Hoy celebramos sus historias, sus sueños y su incansable fuerza.» Elspeth Gormley.

Rosa

LA ENVIDIA ENTRE MUJERES

Ilka Oliva Corado / Estados Unidos

Al dominio patriarcal le es afín que las mujeres sintamos envidia entre nosotras, le es grato cuando nos odiamos, nos señalamos, cuando nos dispersamos en lugar de unirnos. Cuando estamos metiéndonos zancadilla para ver caer a quien creemos nuestra rival. La rivalidad entre mujeres es producto de los patrones patriarcales con los que crecemos y que están en todo ámbito de la sociedad. Romper con eso es nuestra misión de género.

No podemos dejar a las generaciones que están por venir un legado de indiferencia, de rencores, de discriminación; esas niñas merecen crecer en una sociedad donde las mujeres se comuniquen entre ellas, donde se aplaudan los logros en lugar de apuñalarse por la espalda. Una sociedad donde se tomen de la mano para avanzar en busca de derechos, donde puedan caminar juntas y saber que cualquier mujer en cualquier lugar del mundo será una aliada y no una enemiga.

Sí, yo sé, son sueños muy grandes pero las cimas más altas se logran conquistar paso a paso, ya han hecho tanto nuestras ancestras y aun no es suficiente, ¿Qué estamos haciendo nosotras para continuar en la construcción de ese legado? ¿Qué es lo que vamos a dar a cambio de esos derechos que nos dejaron nuestras antecesoras? Porque a muchas de ellas les costó la vida; fueron humilladas, ultrajadas, desaparecidas para que nosotras hoy tengamos el derecho a levantar la voz, el derecho al voto. ¿No merecen las niñas acaso que nosotras peleemos el derecho al aborto?

Una buena forma de iniciar a romper ese esquema patriarcal que nos divide sería comenzar a decirle a otras mujeres lo bien que se ven, lo lindos que le quedan esos zapatos de tal color, que su blusa le queda linda, que se expresó muy bien en tal ponencia, que su trabajo es excelente. Que tal falda le queda linda, que su sonrisa irradia. Que su forma de ser es contagiosa. Que su humanismo es admirable, que sus acciones invitan a la imitación. Y no hay nada de malo en decirlo, no hay nada de malo en que una mujer le diga a otra que se ve bonita, que le luce su color de pintalabios, que luce linda sin maquillaje. Eso no quiere decir absolutamente nada más que eso, que luce linda y hay que decirlo. Hay que decirle a las personas que hacen bien las cosas, cuando las están haciendo bien. Hay que decirles que las admiramos por su empeño, por su esfuerzo, por su profesionalismo. No tiene nada de malo que sea otra mujer la que se lo diga. Romper con el patrón de la envidia entre mujeres es vital para derrumbar el patriarcado. Y no, eso no significa que la otra mujer sea homosexual y se lo esté diciendo con otros fines. Ése es el primer enganche con el que el patriarcado nos desafía, dos mujeres pueden admirarse mutuamente y eso no significa absolutamente nada más que eso.

¿Qué tal si nos desafiamos y comenzamos hoy mismo viendo a nuestro alrededor y diciendo a las mujeres que nos rodean lo lindo que se ven, lo bien que hacen su trabajo, lo admirables que son? Costará el primer día, pero al tercero les prometo que será como montar en bicicleta.

Y poco a poco iremos adentrándonos en la lucha de los derechos de género, y así ojalá un día sepamos todas las mujeres que no es necesario colocarse el apellido del esposo para ser alguien, para cambiar de status ante otras mujeres o ante la sociedad, que eso no nos hace más importantes, al contrario nos coloca en la situación de objetos propiedad de una persona. Porque, ¿en dónde existe una ley común, de dos dedos de frente donde el esposo pueda colocarse el apellido de la esposa o diga en públicamente soy fulanito de tal, de la misma forma en que sucede con las mujeres? Sí, eso también es yugo del patriarcado contra las mujeres.

Rosa

HERENCIA DE CAMBIOS

Carla Ferrara / Italia

Cuando María era niña, su madre le enseñó que las mujeres debían encargarse del hogar, como si fuera una verdad escrita en las estrellas. Poner la mesa, recoger los platos, barrer el suelo. Sus hermanos, entretanto, jugaban en el patio, libres de esas responsabilidades. No era por maldad, no era por falta de amor; era simplemente el eco de generaciones moldeadas por una tradición que pesaba como una losa.

María creció, y el mundo empezó a cambiar. Las voces de muchas mujeres se alzaron, exigiendo igualdad, justicia y respeto. María escuchó, aprendió, cuestionó. Se miró al espejo y prometió que haría las cosas de forma diferente. Cuando tuvo hijos, les enseñó que no había tareas “de hombres” ni “de mujeres.” “Aquí todos colaboramos,” decía con una sonrisa mientras enseñaba tanto a su hija como a su hijo a poner la mesa.

Pero María sabe que aún queda mucho por hacer. El cambio comienza en el hogar, se construye día a día y se hereda como un acto de justicia. Porque la igualdad no es solo un sueño; es una responsabilidad ineludible que marca el presente y da forma al futuro.

Rosa

8 DE MARZO UNA HISTORIA DE LUCHA Y ESPERANZA

Elspeth Gormley / España

Cada 8 de marzo, el mundo se viste de fuerza, memoria y reivindicación. Es un día en el que las mujeres de todos los rincones del planeta, a pesar de las fronteras que las separan—sean geográficas, culturales o sociales—se levantan juntas para conmemorar una lucha que trasciende generaciones: la batalla por la igualdad, la justicia y el respeto.

Este día no solo honra a las grandes figuras de la historia, sino también a esas mujeres corrientes que, con gestos cotidianos, han transformado el mundo. Desde la antigua Grecia, donde Lisístrata lideró una huelga pacífica para exigir el fin de la guerra, hasta las mujeres de la Revolución Francesa que, con valentía, marcharon hacia Versalles clamando por “libertad, igualdad y fraternidad,” cada paso ha marcado un sendero hacia un futuro más justo.

La idea de dedicar un día a las mujeres nació a finales del siglo XIX, una época de cambios intensos, revoluciones industriales y sueños radicales. Fue entonces cuando, en medio del crecimiento acelerado de las ciudades y las ideas, surgió la necesidad de visibilizar la lucha de las mujeres por participar en igualdad de condiciones en una sociedad que a menudo les daba la espalda.

Hoy, ese espíritu sigue vivo. Es un recordatorio de cuánto hemos avanzado y de cuánto nos queda por conquistar. Es una invitación a soñar y construir un mundo donde todas las mujeres puedan vivir libres, seguras y valoradas.

«Cuando una mujer alza la voz, alza el mundo entero. Su fuerza no tiene límites, y su esperanza ilumina el camino hacia un mañana más justo.»

Rosa

MUJERES EN MARCHA:
La silenciada lucha de las mujeres de RD Congo
ONG Jesuita / España

Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, junto a Alboan y a través de nuestra campaña conjunta «Mujeres en Marcha«, llamamos la atención sobre la lucha de las mujeres en la República Democrática del Congo (RDC), una realidad marcada por la violencia extrema y el desplazamiento forzado, pero también por la resistencia y la esperanza.

Desde hace décadas, RD Congo sufre un conflicto vinculado a intereses geopolíticos y la explotación de sus recursos minerales. En su territorio se encuentra el 80% del coltán mundial, un mineral clave para la fabricación de dispositivos electrónicos. La región de Kivu, rica en estos recursos, es el epicentro de la violencia.

La reciente toma de la ciudad de Goma y de gran parte de la provincia de Kivu por el grupo armado M23 ha agravado la situación. Más de 5.000 personas han sido asesinadas, miles han huido de sus hogares y quienes permanecen enfrentan la falta de agua, alimentos y electricidad. Las mujeres, en este contexto, son especialmente vulnerables.
El cuerpo de la mujer, arma de guerra

En el este de RD Congo, la violencia sexual es utilizada como una estrategia de terror. Miles de mujeres y niñas son violadas y torturadas cada año con el objetivo de destruir comunidades y frenar cualquier intento de resistencia. En una sociedad donde las mujeres sostienen la economía informal, la educación y el cuidado familiar, “los grupos armados libran la guerra sobre el cuerpo de la mujer, ya que intentan convencer a la población de que se rinda. Al destruir a una mujer se desestabiliza la comunidad”, en palabras de Caddy Adzuba, abogada congoleña.

Julienne Baseke, periodista y activista local, ahonda en esa idea: “las mujeres están en la diana, la violencia sexual es desarrollada como una estrategia militar. Hay que destruir a las mujeres para debilitar al enemigo.”

Mujeres en marcha: la lucha por la dignidad

A pesar de la violencia, las mujeres resisten. “Las encontramos con coraje, con ese compromiso de poder transformar. Se dicen a ellas mismas que el dolor indescriptible que han conocido, les hace más fuertes y les motiva a seguir comprometiéndose para que nuestras hijas, para que las generaciones futuras no tengan que pasar por lo mismo” afirma Baseke.

Por su parte, Caddy Adzuba señala que entre tanto horror y desesperación “también hay mujeres que se han constituido en defensoras de los derechos de otras mujeres. Ellas luchan y quieren que toda la humanidad entienda su historia”.
Alboan y Entreculturas acompañan a defensoras de derechos humanos y organizaciones locales que trabajan sin descanso para proteger y empoderar a las víctimas. Su labor se centra en cuatro áreas clave:

· Acompañamiento psicosocial: apoyo psicológico y talleres de empoderamiento.
· Defensa de los medios de vida: acceso a educación y formación para generar ingresos.
· Acompañamiento psico sanitario: acceso a servicios de salud y apoyo psicológico.
· Incidencia política: sensibilización a nivel local e internacional sobre la situación de las mujeres.

Desde hace siete años, el programa “Mujeres en marcha” impulsa la recuperación física y emocional de supervivientes de violencia sexual. En un país donde más de 400.000 mujeres y niñas han sido víctimas de la violencia armada. Ahora, con motivo del Día Internacional de las Mujeres, Alboan y Entreculturas reiteran su compromiso con las mujeres congoleñas y su lucha por la justicia, la dignidad y la paz.

Rosa

DÍA DE LA MUJER

Carlos F. Pérez de Villarreal / Argentina

«Lucha por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.»

En este mes de marzo, cada día 8 en especial, se recuerda a las mujeres heroicas que hace más de un siglo iniciaron una lucha -en la que dejaron la vida-, por el reconocimiento de sus derechos.

Por el transcurso del tiempo, más que un día de celebración, se convirtió -con un sentido más amplio-, en un día de conmemoración, que debe servir como un recordatorio para generar una sociedad más justa en oportunidades y derechos.

Este año, es un año concluyente para buscar la igualdad de género y el empoderamiento de la Mujer, ya que se cumplen 30 años de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing. En 1995, se reunieron 189 gobiernos durante la Conferencia Mundial sobre la Mujer, adoptando esta Plataforma. Sentaron así las bases para los programas y políticas que justamente tienen efecto en áreas claves como: paz, educación, salud, medios, participación política, empoderamiento económico y la eliminación de la violencia contra la mujer y las niñas

Comprometidos con nuestro tiempo, y sin olvidar a quienes iniciaron el camino, conmemoramos el «Día de la Mujer» en reconocimiento a las que, -cada una desde el lugar que ocupa en la vida-, enfrentan sus propios combates y se solidarizan con las mujeres que aún hoy luchan en diferentes territorios del planeta por los Derechos Humanos que son patrimonio de la Humanidad.

En lo particular, nuestra revista saluda y felicita a las MUJERES colaboradoras de la misma, y a todas en general, por su compromiso y su constante lucha por lograr Bienestar, Calidad de Vida y Paz, para su entorno, su comunidad y la Humanidad toda.

Rosa

INTENTARON CORTARME LAS ALAS

Andrea Kiperman / Argentina

Un día intentaron cortarme las alas… más no pudieron.

Me las cortaron, si… un tiempo,

pero ahora crecen más brillantes y más grandes que nunca;

de color dorado y multicolor.

Intentaron acallar mi boca, pero no pudieron.

Intentaron dominar mi cuerpo, pero mi cuerpo gritaba.

Intentaron atarme con alambre las alas,

pero sólo quedaron heridas, sanando día a día.

Intentaron atar mis manos, más ellas libres siempre van a encontrar la forma de hacer.

Intentaron nublarme la vista, pero veo más claro que nunca, con más clarividencia.

Intentaron bloquear mi cuerpo, empero mi cuerpo danza, baila, siente y ama.

Intentaron anestesiar mi alma, más es y será imposible, mi alma y mi ser siempre serán libres.

Intentaron masacrar mis ideas, más cada día son más fuertes, más sentidas y marcadas de opinión.

Intentaron matar mis sueños, pero hoy están más vivos que nunca.

Intentaron opacar mi femineidad, y hoy soy más mujer, intentaron presionarme para que crea y piense cosas que nunca voy a creer, ni pensar.

Intentaron que asienta a todo, como un robot, como un ser sin alma, como un muerto viviente,

NO, de ninguna manera.

!Que estoy más viva que nunca!

Que estoy en expansión cada día,

Que cada día es una magia,

Que cada día es un regalo,

Que cada día agradezco quién soy, y quién soy capaz de ser.

intentaron tantas cosas y no pudieron, y no van a poder…

mi cuerpo siente, y agradezco a Dios,

Alma encendida, cuerpo encendido, antorcha de luz, palabras que sanan y guían, palabras que curan. Hoy mi alma baila.

Este escrito está dedicado a todas las mujeres del mundo, las honro, las

celebro, las aplaudo, Feliz Día para todas nosotras.

Rosa

ARTÍCULOS FEBRERO

Aviso Legal

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Articulos-febrero

En los artículos, la verdad se despliega con claridad, ofreciendo una ventana al conocimiento, la reflexión y el entendimiento del mundo que nos rodea. Elspeth Gormley.

LA RESISTENCIA A TRAVÉS DE LA ESCRITURA Y EL ARTE

Ilka Oliva Corado / Estados Unidos

Mi expresión escrita nació de mi inexpresión verbal. Nunca he podido comunicarme con los humanos, dentro de mí habitan mundos y volcanes en erupción, pero por fuera son un témpano, la tosquedad misma. Me cuesta acércame a las personas, no soy tímida al contrario soy atrevida, tengo facilidad de palabra gracias a mi Alma Mater, el mercado donde crecí vendiendo helados, esa experiencia me enseñó a salir al paso y a buscarme la vida al trote, la vergüenza no sirve para la sobrevivencia; entonces gracias a aquellos años saliéndoles al paso a los comensales para ofrecerles los ricos helados que vendía y tratar de convencerlos prácticamente haciendo piruetas en el aire, puedo expresar mi opinión sin ningún problema, auto presentarme, conversar de puntos varios. Pero los sentimientos no, cuando se trata de sentimientos y emociones mi mundo es completamente aislado e inhabitable. Soy un vacío insondable.

Empecé a escribir poesía a la edad de los 13 años, cuando vivía en Ciudad Peronia, el arrabal donde crecí, en Guatemala. Pero el trabajo del día a día era demasiado que no quedaba tiempo ni para comer mucho menos para el ocio, el ocio fue catalogado como haraganería y haraganes en el arrabal no existen la necesidad obliga a ir contra reloj; entonces esos 10 o 15 minutos que yo tomaba al día para escribir significaban dejar de limpiar el gallinero a las horas o limpiar el chiquero a las horas, dar de comer a los animalitos de forma puntual y ordeñar las cabritas a su hora, un retraso de cinco minutos provoca un descontrol para quienes hemos vivido al trote: el arrabal lo sabe. Cualquier sueño, cualquier anhelo fue fulminado por el hambre, el frío y la pobreza. En las capas que recubren la pureza del alma, en la más profunda se encontraba mi amor por la pintura, fue bloqueado de un portazo en la nariz contra la realidad. Bloquear la poesía y el arte ayudaron a mi sobrevivencia en aquellos años, porque para qué iba a anhelar algo que era imposible, unas acuarelas eran un lujo que los niños en Peronia no nos podíamos dar. Escribo estas palabras con honestidad, sin afán de dramas innecesarios, pero con la responsabilidad que me obliga a relatar la esencia del arrabal… porque estoy segura de que no soy la única que bloqueó y se dio con la cabeza contra la pared, ardiendo en furia por no poder ilusionarse con una realidad distinta a la que le tocó vivir.

Con los años emigré, joven, a los 23, llegué con toda la leche a dejar lo que me quedaba de pulmones en los pisos de las mansiones donde trabajé de empleada doméstica en Estados Unidos, aquí continuó mi labor de mil oficios con los que crecí, también buscándome la vida al trote solo que indocumentada, sin estatus de nada ni de ser humano. Las razones de la angustia y el miedo de los indocumentados son distintas a las del país de origen, pero es angustia al final de cuentas. Aquí mi inexpresión se volvió un ahogo, un dolor sordo, un nudo de sal en la garganta; provocados por la añoranza, la depresión post frontera, el estigma y el bloque de hielo enorme como muralla que era el idioma inglés, mismo que yo desconocía por completo. A los 6 años de emigrada, cansada de todos esos años sin poder dormir de corrido ni una sola noche por las pesadillas provocadas por los recuerdos de mi experiencia en la frontera, una madrugada comencé a escribir un poema que lo terminé cuando salió el sol. Y fue una catarsis total porque lloré cada letra. Lloré por mi frustración, por mi descontento, por el dolor de sentirme lastre. Ese poema al que yo titulé Nostalgia, fue la luz de un nuevo día en mi vida, una pequeña rendija de una ventana, diría que fue como el rocío del amanecer. Un amanecer que duró otros largos años porque mi proceso fue lento, pero lo sobrellevé con la escritura, primero con poemas, luego con relatos y después con artículos de opinión. Poco a poco fue reabriendo las heridas que estaban sin cerrar y las encaré, las traté de curar quitando costras y sangre podrida para ventilarlas y dejar que cicatrizaran a su paso, a su tiempo. Y eso ha sido la escritura para mí, una cura. Una pócima que le ha permitido a mi espíritu sanar su dolor. El dolor de la exclusión, de las sobrecargas de trabajo desde mi infancia, de la incomprensión, de los golpes recibidos, del racismo, de la pobreza. Porque sí, a nosotros los obreros nos han obligado a vivir la crudeza de la pobreza y la exclusión.

La pintura llegó muchos años después de aquel anhelo de infancia, llegó en la diáspora, después de varios años escribiendo, imagino que emergió de lo más profundo de mi alma cuando me había sacado ya varias espinas gracias a la escritura. Porque mi terapia han sido las letras. Llegó de forma inesperada y ha sido un regocijo para mi espíritu, el placer absoluto, la paz. Mi pintura refleja la paz de mi espíritu. Sucede lo contrario que con la escritura, con la escritura yo puedo expresar mi enojo, mi frustración, mi descontento, conmigo misma y con el sistema, en cambio con la pintura sólo brota de mi alma la tranquilidad y vuelvo a ser niña, no puedo verme como mujer adulta en la pintura, en la pintura soy niña. Y soy una niña feliz, como debe de ser la infancia de todos los niños en el mundo.

Desconozco de técnicas, desconozco completamente de los fundamentos del arte, de la escuela del arte, no puedo darme el lujo de tomar clases de pintura, no pagaría la renta si lo hiciera. Porque aquí también soy obrera y vivo al día. Para comprar mis pinturas, mis pinceles y mis lienzos he tenido que ahorrar, lo hice mi prioridad, ajustando y dejando de comprar otras cosas de primera necesidad. Porque para mí es muy importante acariciar este amor, alimentarlo, cobijarlo, este amor de niña que necesita mi abrigo o más bien, yo soy la que necesita ese amor y ese cobijo de esa niña que apareció de pronto con sus colores encendidos para que me reconcilie con mi infancia. Con la pintura he aprendido a defender quién soy, lo que soy, a defender mi esencia, a tener muy claro que mi estilo es mi estilo y que hacer las cosas a mi manera ha sido mi camino siempre, es decir; ser auténtica, aunque el mundo me cierre las puertas en la cara.

Y también he aprendido a que no hay necesidad ni espacio para la frustración y el enojo, porque claro está, tengo limitaciones porque mis manos no están familiarizadas con los pinceles y las técnicas, pero como todo en la vida se aprende y lleva tiempo y práctica. Pero tomar un pincel y poner los colores sobre el lienzo es ya para mí una realización. Es mi realización personal. Lo demás, lo demás la verdad no importa. Y siempre me han gustado las cosas simples, yo misma soy muy simple, no escribo con palabras rebuscadas y no busco en la pintura los excesos.

Tengo varias series, una de mis favoritas es la serie de la Mamá África a la que reverencio y quiero, por ser la raíz, mi raíz pero la raíz de todos los continentes y de quien he heredado mi cabello y mi color de piel. Está la serie Raíces, y la última en la que he estado trabajando que es la serie Mi familia, que se trata de las cabritas con las que crecí, los amores de mi vida, con la únicas con la que puedo ser yo, con las únicas con las que me puedo expresar. La serie Mi familia, es el amor puro a las cabritas.

La escritura es la expresión de mi alma, pero la pintura es la realización de mi espíritu. Quien quiera conocerme solo tiene que ver mis pinturas, me conocería mejor que conversando conmigo en persona. Y como todo lo que hacemos o dejamos de hacer en la vida es un acto político, yo sigo escribiendo y pintando por necedad y por resistencia. Mi esencia siempre fue ser necia, por necia recibí grandes palizas y fui excluida y por necia elevo mi voz en la escritura y mi espíritu en la pintura.

Porque el día que no esté más en este mundo quiero que cuando una niña de arrabal de sienta sola, desechada, violentada, excluida y se sienta un lastre, sepa que también en otros tiempos, otra niña de arrabal que creció en la pobreza como ella, que fue agredida y desechada se sintió como ella y después de darse con la cabeza contra la pared y anegarse en alcohol, comenzó a escribir y a pintar y ambas cosas le dieron sentido a su existencia. Quiero que esa niña sepa que vale la pena y la alegría resistir.

Será mi abrazo, mi cobijo de hermana para esas niñas, y estoy segura de que el tiempo me permitirá ese reencuentro con ellas, aunque yo ya no esté físicamente, porque todas las almas que están destinadas a coincidir se encuentran en el momento justo. Como yo he encontrado otras almas de ancestros que me han abrazado y cobijado como hermanas desde distintas partes del mundo y de la historia.

Mi legado para ellas, niñas de arrabal es la resistencia a través de la escritura y el arte.

LOS JUEGOS INFANTILES

Elías Gálati / Argentina

El mundo cambia. Todo cambia. La vida fluye constantemente en un devenir impredecible. Cada generación tiene su historia, sus relatos, sus juegos, sus proyectos y sus apetencias. El cambio debe significar un progreso, pero a veces la evolución se transforma en involución. Como en una dicotomía perversa avanzan lo bueno y lo que no es, lo correcto y lo incorrecto, la verdad y la mentira, lo pacífico y lo violento, la solidaridad y el egoísmo.

En ese maremagnum de contradicciones nos movemos, sostenidos a duras penas por nuestros valores y nuestros ideales. En una pulsión interminable entre el deber y el deseo, el goce de lo honesto y de lo deshonesto. Uno de los parámetros de los cambios sociales son los juegos infantiles.

Tienen gran importancia porque van formando el carácter del niño y encausan su propia cosmovisión. La forma de ver la realidad y el ajuste de la conducta a dicha realidad. En una primera etapa no puede determinar el niño con exactitud la ficción del juego con la vida real.

Después acomoda su comportamiento a dicha ficción y lo trasponla a la vida. De cómo sean sus juegos dependerá en buena parte cuales serán sus valores. La primera aproximación a los juegos enseña al niño a identificar su yo y separarlo del resto que lo rodea. Se llega a este conocimiento en dos tiempos, identificando y reconociendo las partes de su yo, y tomado conciencia de las personas y objetos que lo circundan a través de las impresiones que ellos le producen.

La observación se convierte en el primer modelo educativo. Desde mediados del siglo pasado la tecnología y los nuevos paradigmas visuales revolucionaron la existencia del hombre y también los juegos. Ese avance arrollador fue acompañado con la cosmovisión de los países dominantes que junto con el avance tecnológico impusieron su forma de ver el mundo. No escapa a ellos los juegos infantiles. 50 ó 60 años atrás el niño jugaba con la imaginación y con el modelo de equipo solidario.

Cualquier objeto, un palo,  una escoba, un bollo de papel, era transformado en un bastón, una lanza, una pelota. Se jugaba cara a cara, en vivo y en directo, conociéndose, y sabiendo el pensamiento, las limitaciones, las preferencias y los aspectos sobresalientes de los otros, como los otros conocían los nuestros.

En un marco de respeto y de comprensión. Ganar era una contingencia del juego, y se sabía muy bien que nada tenía que ver con la realidad.

Además  se contaba con la contención de los padres y de la familia, y que primero con su ejemplo y luego con su prédica marcaban la diferencia entre juego y realidad.

De a poco la tecnología se apoderó no solo de los sueños infantiles, sino de la proyección de los mayores. Los niños se encontraron con posibilidades infinitas, de modo virtual, que no necesitaban de la presencia del otro y que abrían un espectro interminables de posibles juegos. Los padres quedaron desbordados porque la información que daban los medios virtuales excedía a su conocimiento y no podían competir.

Se empezó a jugar on line, y ya no se conocía contra quien se jugaba, ni había la emoción del encuentro con el contrincante, ni la empatía del juego en común. El juego se hizo solo uno contra otro, tal vez desconocido y ganar era destruirlo. El juego se transformó en un ejercicio de violencia inusitada, donde había que ser más fuerte, tener más poder para acabar con el contrincante. El medio era la violencia y el fin la destrucción y muerte del oponente. Sin ninguna responsabilidad, total no se conocían. Como la contención paterna había quedado desfasada, el juego se trasponla  a la realidad.

Entonces el mundo es hostil, los que no están conmigo o no piensan como yo, son enemigos y hay que destruirlos. Se los destruye con toda forma de violencia, física, verbal, espiritual, desacreditándolos, señalando su condición de malvados, y si es posible exterminarlos. Parece muy loco, pero hay varias generaciones que tienen incorporada la violencia irracional como forma de su comportamiento.

¿Y los valores? La bondad, la paz, la solidaridad, la abnegación, la justicia, la libertad de todos, la equidad, el derecho a una vida digna, ¿cómo se instalan en la mente de nuestros niños?

Es una tarea de padres y educadores, que comienza en el hogar donde se ponen límites, que enseñe a diferenciar la ficción de la realidad, porque los juegos están, no podemos esconder la cabeza y creer que es posible otro mundo, u otros juegos. Hay que asumirlos y obrar en consecuencia.

Mostremos a nuestros niños que somos capaces de amar la paz, la bondad, la libertad, la justicia, la solidaridad y habremos creado un mundo mejor.

SOBRE LA PAZ

Elspeth Gormley / España

Qué difícil es en este momento escribir sobre la Paz. No es por falta de trabajo o de información, sino porque la Paz está hoy tan golpeada, tan humillada… tan lacerada y empapada de sangre… tal vez como nunca antes en la historia de la ¿Civilización? Por todo ello, la verdad, no encontraba cómo iniciar este artículo ni cómo darle una estructura, pero voy a exponerles mi punto de vista.

Podría escribir mucho sobre el tema… todos sabemos que los motivos religiosos, la discriminación racial y la insaciable necesidad de poder son las causas de tantos desequilibrios y conflictos en nuestras sociedades. Esto implica que el ser humano JAMÁS se sentirá completo y tenderá siempre a la acumulación de poder y riqueza. Desde el origen mismo de la humanidad siempre ha habido violencia y guerra, nunca ha existido la Paz. El espíritu tiene como premisa fundamental evitar la violencia para sacar al hombre de la ley de la selva. La historia demuestra la forma recurrente en que los seres humanos propician la destrucción de sus congéneres y de sí mismos. ¿Es que acaso la humanidad está maldita? ¿No tiene salvación? Estas preguntas no dejan de golpear mi alma tan endeble. La humanidad se dirige inevitablemente al colapso económico, social y espiritual, que podría significar su extinción. Para evitarlo, es necesario transformar la civilización. La metamorfosis de la civilización del Tercer Milenio hace indispensable una nueva filosofía que se oponga a la irracionalidad que todavía pervive en forma de tabú moral y pensamiento mágico en la mente de miles de millones de seres humanos. La violencia y el sometimiento del hombre por el hombre emergen de ese lastre espiritual.

¿Qué podemos hacer los seres humanos pacíficos? Debemos poner todo nuestro empeño y tesón en inculcar los grandes principios morales arrasados y pisoteados por millones de nuestros congéneres. Hagamos una gran cruzada para sembrar, difundir y defender la Paz universal y fomentar el espíritu de Fraternidad entre todos los seres humanos, a través de la Literatura. ¡Alto a la VIOLENCIA y a la destrucción DEL HOMBRE POR EL HOMBRE! Definitivamente… La guerra es la salida cobarde a los problemas de la Paz.

Les dejo una frase de Antoine de Saint-Exupéry: Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor.

EL ÚLTIMO TESTIMONIO DE GILBERTO RODRÍGUEZ OREJUELA

Emma Jaramillo Bernat / Colombia

Más que a la cárcel o a la muerte, Gilberto Rodríguez Orejuela le temía a la pobreza. En las memorias que escribió en prisión, publicadas este mes por la editorial Aguilar, la pobreza lo ronda una y otra vez, como un fantasma. “Sin dinero nada es bonito. Ser pobre es desastroso ”Rodríguez Orejuela pensaba con cabeza fría, y sabía que las guerras no se ganaban con balas sino con información, dinero e inteligencia. Eran los tiempos en que las investigaciones se hacían con binoculares, en los que los delincuentes hablaban en teléfonos públicos con palabras clave, y burlaban a las autoridades con disfraces o pasaportes falsos. Esos elementos, según relata, así como la jugosa recompensa que entregaron, fueron los que permitieron la captura de Pablo Escobar, en un trabajo conjunto entre el cartel de Cali y las autoridades. “Al día siguiente, ¡vaya sorpresa!, el objetivo ya éramos nosotros. Los que un día consideramos ‘aliados’ comenzarían a perseguirnos”. Fue entonces cuando comprendió que el interés por encontrar vías para su sometimiento y el dinero entregado a políticos, militares y policías había sido en vano.

Su pluma, sin embargo, se afina cuando habla del hambre que pasó cuando era niño: “No recuerdo qué fue lo que me pasó, pero, por el sol y por el hambre, me desmayé en plena calle (…) Es curioso que allí, en la 14 con Novena, muchos años después, iba a inaugurar la primera farmacia de lo que sería la cadena de droguerías más grande del país”. Como el mayor de seis hermanos, y luego el padre de siete hijos, consideraba que salir de la miseria era una “responsabilidad con la sangre”. Nada estaba por encima de la familia.

Vio a su madre preparando una olla de sopa sin carne, solo con papa y plátano, y luego sirviéndola antes de despacharlos para la escuela. Muchas veces la sopa no alcanzaba para ella y entonces se quedaba sin comer. Ese era uno de los recuerdos que más lo atormentaban. Tenía mucha razón su mamá cuando decía: ‘Cuando los hijos comen, a uno no le da hambre’.

“Siempre me escucharon hablando de amor”, escribe el jefe del cartel de Cali. Aunque también da pinceladas sobre sus partes más oscuras. Nunca le negó un favor a nadie, pero tampoco le tembló la voz para ordenar alguna muerte: “¡Hagan lo que crean correcto!”, o “Usted sabe qué hay que hacer”, eran las frases sutiles con las que les daba la instrucción a sus hombres. Rodríguez Orejuela era un hombre de contradicciones. Mientras vigilaba cómo se encaletaba cocaína en una camioneta, leía Los miserables, de Víctor Hugo. O estudiaba a Hemingway y hacía los trámites para patentar dos jarabes al tiempo que buscaba nuevas rutas para ampliar el mercado estadounidense.

Como era de esperarse, el libro destapa la caja de Pandora —que se abre de cuándo en cuándo— sobre la relación entre la política y el narcotráfico. Su nombre, junto con el de su hermano Miguel, acaparó titulares de prensa en la década de los noventa, cuando estalló el llamado proceso 8.000, un caso judicial contra el entonces presidente Ernesto Samper, acusado de recibir financiación del narcotráfico para su campaña. En el texto, Rodríguez no aporta datos ni detalles novedosos. Zanja el asunto diciendo que la historia “ya fue contada por los señores Santiago Medina y Fernando Botero [quienes aceptaron el ingreso del dinero y señalaron al presidente de saberlo]”, y que “a la hora de la verdad, [Samper] hasta sería el que menos recibió”. Curiosamente, en el relato él resulta ser el expresidente mejor librado. Al liberal César Gaviria y al conservador Andrés Pastrana, en cambio, se refiere en peores términos.

Su debilidad era el Partido Liberal, aunque dice haber dado dinero a políticos de otras tendencias. Entre las muchas anécdotas del libro, relata que cuando era niño Gaitán frotó su cabeza. Cuenta que “su padre, Carlos Rodríguez, fue vecino y amigo de Jorge Eliécer Gaitán, en la mejor época del caudillo, y siguió sus ideas”. En los ochenta y noventa, cuando a las manos de Gilberto llegaban millones de dólares —el número exacto ni él mismo se atreve a cuantificarlo— recibía constantes llamadas de políticos que querían financiación para sus campañas. “Nos dimos a la tarea de entregar plata a diestra y siniestra por todo tipo de favores, al político de turno, a funcionarios, al fiscal o al juez”, comenta Rodríguez Orejuela, al punto de que con Miguel llegaron a sentirse como “hermanitas de la caridad”. Sin embargo, después de su captura, muy rara vez el teléfono volvió a sonar.

¿DEMOCRACIA FALLIDA?

Ángel Medina / España

¿Predicación homilética? ¡No! La confianza en el sistema y en la moral se están perdiendo. El termómetro social marca la bajada. La sociedad está siendo fustigada desde el poder y no reacciona. Se introduce en ella el vacío de la zafiedad desde los medios televisivos para que los instintos maniaten al pensamiento y sobrevenga la docilidad.

Democracia manipulada por la partitocracia que se apoya en un progresismo banal para mantenerse en el poder; no sólo el régimen que pretende imponer, sino también los muchos advenedizos que medran y viven de la política, sirviendo a la voz de su amo. ¿Vivir para el pueblo o vivir a su costa?

Leyes invertidas. Se condena al inocente e indefenso y se exonera al culpable para que no responda de lo que ha engendrado. Vida sin valor. Primero, los que vienen al mundo, después, los que están a punto de irse del mundo. ¿Mañana, tal vez los que no produzcan para el mundo?

Retroceso en la superación cainita. Transición desnudada por reavivarse el enfrentamiento ya superado mediante trincheras ideológicas. División entre hermanos. Los verdugos de ayer son las víctimas de hoy. Ni siquiera los muertos pueden descansar en la paz de su reconocimiento. La inocencia ha de ser probada y no la demostración de la culpa. Basta que lo señale la fragilidad de un dedo, apoyado por el clamor de un eco persistente. La Historia pretenden reescribirla, de manera que sepamos no lo que fue, sino lo que otros quieren que hubiese sido. La indigencia se combate desde el subvencionismo, nublando la iniciativa y creando la dependencia al poder. ¿Se puede sacar constantemente agua del pozo sin agotar su recurso, o habrá de reemplazarla con alguna aportación social? La política adquiere rasgos chulescos. Se dice una cosa y se hace la contraria, con tanta frecuencia y celeridad que pronto la nueva oculta a la anterior. La respuesta en las urnas, pero, mientras, ¿qué?

El Premier británico dimitió por naderías comparadas con lo que aquí se hace. No todos los pueblos tienen el mismo perfil democrático. Será porque somos diferentes. ¿Hasta cuándo, Pueblo?

RESUMEN DE LOS 14 MILLONES DE INDOCUMENTADOS EN ESTADOS UNIDOS

Paola Nagovitch / Estados Unidos

Más permisos temporales, pero menos mexicanos: Un informe muestra que entre 2019 y 2023, la población no autorizada creció en tres millones, un 6% al año. El país no había visto aumentos anuales tan significativos desde principios de los 2000

En Estados Unidos, el número de inmigrantes indocumentados ha sido objeto de debate. Mientras que Donald Trump afirma que hay 20 millones, las estimaciones oficiales para 2022 apuntan a 11 millones, aunque expertos sitúan la cifra en aproximadamente 14 millones en 2023. El presidente republicano utiliza estas cifras para justificar su estricta agenda migratoria, que incluye criminalizar y deportar a inmigrantes.

Durante el mandato de Joe Biden (2019-2023), la población inmigrante no autorizada creció en tres millones, alcanzando niveles de aumento no vistos desde principios de la década de 2000. Este incremento se debe, en parte, a la recuperación económica de EEUU. tras la pandemia y al colapso del sistema migratorio ante el aumento de cruces irregulares.

El informe del Instituto de Política Migratoria (MPI) menciona dos factores principales para este aumento: la recuperación económica de EEUU. y la sobrecarga del sistema de gestión migratoria. Además, la administración Biden permitió la entrada de cientos de miles de personas mediante la libertad condicional humanitaria y la aplicación CBP One, aunque estas personas no tienen un estatus legal permanente.

México sigue siendo el principal país de origen de los inmigrantes irregulares, aunque su proporción ha disminuido. En 2023, el 40% de los indocumentados eran mexicanos, comparado con el 62% en 2010. Guatemala, Honduras, El Salvador, Venezuela, Colombia y Filipinas también tienen una alta representación.

La administración Trump ha acabado con varios programas de protección temporal, incluyendo el derecho al asilo y el TPS, lo que ha aumentado la incertidumbre para los inmigrantes. Los defensores de la comunidad migrante temen que los titulares de DACA sean los próximos en ser afectados.

ARTÍCULOS ENERO

Aviso Legal

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Articulos-enero

Los artículos son las brújulas que nos orientan en el vasto mar del conocimiento, iluminando con claridad y precisión los temas que nos apasionan y nos invitan a reflexionar. Elspeth Gormley

Separador-2

LA FELICIDAD

Leonora Acuña de Marmolejo / EUA

En una charla amistosa, alguien me preguntó acerca de mi criterio sobre la felicidad.

Particularmente pienso que la felicidad absoluta no existe. Si la relacionamos a otros conceptos, frecuentemente vemos que está condicionada por lo que para cada cual constituye el concepto de este don. Y recordemos siempre que no hay camino a la felicidad: La felicidad es el camino. La felicidad es un trayecto, no un destino; es un estado interno que no depende de cosas externas o de otra gente, y surge de nuestro interior.

Para algunos, felicidad significa solamente dinero; para otros, amor; para otros, salud, y asi… Hay quienes piensan que siendo famosos o alcanzando el poder, son felices; finalmente otros se contentan con ser físicamente bellos. Así pues, aquella gema, al parecer, tan elusiva depende de la personalidad e ideales particulares de cada sujeto.

El renombrado intelectual Denis Waitley, con mucha razón dijo: “La felicidad es una experiencia espiritual de saber vivir cada momento con amor, gracia, y gratitud”. Creo que el secreto estriba en saber apreciarla sencillamente, en el tiempo, manera y dosis en que se presente; sin exigencias, sin objeciones y sin razonamientos analíticos; como los niños cuando reciben un bello juguete: gozando de este sencillamente al máximo. Porque el proceso de reflexión, da características de opacidad a la policromía del paisaje que pudiendo haber sido deslumbrantemente hermoso, pierde entonces su belleza que va difuminándose hacia contornos tristes, lo cual está reñido con la esencia misma de la felicidad.

Nos aferramos a una tendencia masoquista de sufrir, que casi por tradición y a tientas buscamos; que nuestra voluntad lucha por vencer, y que defendemos subconscientemente con paralogismos negativos que van desde las más sutiles aprensiones, hasta el miedo en sus diferentes expresiones. Esto nos incapacita para ser felices, o hacernos conscientes en el momento preciso en que podríamos serlo; simultáneamente somos hasta capaces de inquietarnos pensando con pesar, que este momento fuera aún más placentero y espléndido si estuviese complementado por otras circunstancias o realidades. Con esta deseo basta para que el “Hada Felicidad” se esfume como por encanto, porque ésta, es única desde todos sus puntos de vista y no admite exigencias ni promiscuidad con otros valores semejantes. Somos felices por una cosa o por la otra, pero nó por todas a la vez, porque además si así lo fuera, siendo absolutamente felices y si todo nos fuera concedido a pedir de boca, el aburrimiento por hartazgo sería como una serpiente venenosa que enroscándose a nuestras vidas nos estrangularía con sádica crueldad. No tendríamos desafíos nobles, ni incentivos de lucha, y esto por lógica derrotaría nuestras ansias de vivir. Además recordemos que la vida está hecha de momentos; vivamos pues cada momento de la mejor manera posible: con optimismo y agradecimiento a Dios por el privilegio de la vida.

Por una visión miope de nuestra conciencia adiestrada y empeñada en percibir primero el dolor… como un ideal redentor, muchas veces ni siquiera abrimos nuestra psique a una sensación positivista de dicha o placer. Pero con la misma fe, podemos también buscar, descubrir, y disfrutar de la alegría y de la belleza de la vida y de este transitorio paraíso terrenal con un sentido menos punitivo. Por la prevención al sufrimiento, muchas veces la felicidad ha pasado a nuestro lado desapercibidamente, y no hemos tenido la gracia de

Hacernos conscientes de ella y de apreciarla, hasta mucho después cuando parangonando

el momento presente con otro pasado en una visión retrospectiva en nuestro subconsciente, hemos visto con pesar como por reflexión en la imagen que nos devuelve, cuántos momentos de felicidad han pasado inadvertidos.

La felicidad no tiene ni un tiempo ni una medida determinados. Por eso a veces surge tan súbitamente y con un impulso tan arrollador que nos aturde y nos confunde de inmediato como cuando irónicamente lloramos de dicha. Tampoco se encuentra en un sitio especial. Es un tesoro disperso, itinerante, y no siendo una sensación prolongada, sino un estado más o menos transitorio de ánimo, lo que podemos hacer con ella es aprovecharla disfrutándola al máximo y agradecidos como si construyéramos un suelo firme, adoquinado por pequeños tramos de emociones gratas adosados con la certidumbre de que han sido únicos y lo mejor de nuestra vida. No busquemos con desesperación de náufragos esta diva porque esta misma zozobra ya de inmediato nos la está robando. Dejemos que ella llegue espontáneamente.

La felicidad no tiene forma específica y está latente en las cosas más simples: en la sonrisa de un bebé; en la noche estrellada; en las pequeñas gotitas de la lluvia rielando cristalinas y trémulas cual diminutos diamantes sobre las rosas arropadas por la luz de un farol; en el rayo de sol filtrándose por la ventana en una dorada mañana; en los pajarillos cerniendo bajo la temblorosa rama de un árbol en torno a un comedero de semillas… ; en la furtiva y acuciosa búsqueda de alimento de una inquieta, astuta, y esquiva ardillita…

Hay dones que son retributivos. Dar felicidad es también sentirla; no solamente en los planos tangibles, sino también en los espirituales y subjetivos. Hay que tener cierta sutileza para captar las necesidades de todos los seres que nos rodean y estar listos a brindar ya una sonrisa de ánimo, ya una palabra de aliento, ya un gesto conciliador e indulgente… yuxtaponiendo las cosas sencillamente maravillosas que a veces son aparentemente triviales pero que involucran tanta dicha para otros, reflejándola a su vez de nuevo hacia nosotros.

El eminente filósofo y matemático inglés Bertrand Russell (Arthur William) 1872-1970, Premio Nóbel 1950, manifestó que el hombre puede llegar a ser feliz, cuando hay integración entre él (como ente o individuo) y la sociedad; cuando se siente “un ciudadano del mundo”; y sin molestarse en pensar en la muerte, al sentir en una profunda e instintiva unión con el flujo de la vida y los gozos que ésta proporciona, que en realidad él no estará separado de aquellos que vendrán tras de él.

Otros factores que contribuyen a la felicidad son la comprensión, la compasión, y el perdón; no guardar rencores y mucho menos odio porque como bien se ha dicho: “ el odio corroe el barco que lo lleva”; y se ha dicho que puede llegar hasta a causar cáncer. De acuerdo con las normas de la sabiduría oriental, para ser feliz son necesarios cinco factores: Liberarse del rencor y del odio; liberarse de preocupaciones; vivir sencillamente; dar más; y esperar menos.

Todas las anteriores son razones suasorias en favor de la existencia de la felicidad, y ésta es próvida a nosotros si sabemos percibirla. Ello está sujeto en gran parte a que nuestro estado de ánimo sea receptivo; todo depende del cristal con que miremos para alcanzar lo que parece ser un mito. Aquí cabría lo, que dice la autora de este artículo en su poema “SENSACIÓN” de su libro “POEMAS EN MI RED”: “no es hermosa la lluvia / y son tenues las nubes / cuando estamos felices?/ Pero son nubarrones / que presagian tormenta / cuando el alma agoniza / de pesar y tristeza /. Y la lluvia que otrora / tintineara feliz / en nuestros ventanales, / es pertinaz y odiosa / aquí en la claraboya / cuando el barco navega / sin rumbo, a la deriva.”

Separador-2

DEFENSA DE LA FAMILIA

Antonio Camacho Gómez / Argentina

En el programa de una televisión de alcance internacional se propaló que las causas de la caída del Imperio Romano fueron tres: una, el descreimiento en los dioses que habían adoptado de los griegos, a los que les pusieron distintos nombres; otra, el resquebrajamiento familiar, y, la tercera, la corrupción de las costumbres. Fue una fruta madura para los bárbaros a los que los seguidores de Constantino, de feliz reinado, sirvieron en bandeja después de haber sido los maestros indiscutibles del derecho, con jurisconsultos de la talla de Ulpiano y Cayo y disponer de una fuerza militar modelo que dominó gran parte del mundo conocido.

Valga, precisamente, este introito para subrayar que en la época de esplendor del Imperio fue la familia un soporte capital. Porque, como tantas veces se ha dicho, constituye una célula básica de la sociedad y ésta es el resultado de aquélla. Lo que viene ocurriendo en Occidente -capítulo aparte merecen las autocracias y dinastías imperantes en Asia y África- tiene cierto parentesco con lo acontecido en los vastos dominios romanos. La familia tradicional está siempre jaqueada tanto por la indiferencia religiosa de muchos gobernantes y gobernados, como por legislaciones permisivas y un concepto materialista que fogonean no pocos medios de información masiva. El todo vale en la relación de pareja, con excepciones explicables, en un mundo en el que la ciencia y la tecnología, tal lo afirma el sociólogo Ulrich Beck, producen “beneficios y desgracias”, está apareciendo un vacío existencial que potencian las separaciones frecuentes y los amoríos transitorios. Con una lamentable secuela de embarazos indeseados o utilitarios, hijos de padres diferentes y multitud de niños a la deriva. La falta de ejemplos formativos en materia de ética y moral coexisten con una educación deplorable y un sentido de libertad equívoco muestran una realidad socialmente alarmante.

Ciertamente los tiempos han cambiado y con ellos la cultura, pero no los principios seculares para la evolución amónica del individuo y la comunidad de que forma parte. Y en este punto la familia, el matrimonio civil y religioso, sin desconocer uniones de hecho permanentes fuera de aquél, juega un papel fundamental. Uniones, cabe aclarar, que son estudiadas por los obispos católicos. Esto permitirá al Papa Francisco, tener un panorama definitivo para obrar en consecuencia. Es decir, con misericordia y comprensión, pero impedido de tomar decisiones en pugna con las enseñanzas evangélicas.

El matrimonio cristiano es un sacramento, no un frío contrato, sino una alianza de vida y de amor y cuyas propiedades esenciales son la unidad y la indisolubilidad, según el Nuevo Código de Derecho Canónico, número 1056. Es, señala el Concilio Vaticano II (Gadium et Spes) “una íntima comunidad de vida y amor conyugal”. Por supuesto que exige sacrificios, vencer dificultades, respeto, comprensión y paciencia.

Muchos fracasan porque se han efectuado a la ligera, por vanidad, capricho, despecho, lujuria o egoísmo, sin el debido tiempo y conocimiento del contrayente. Sin descartar pasiones, encandilamientos ni buena fe.

Que el amor no es para siempre constituye una falacia. Hasta en Hollywood hay casos concluyentes. Pero una mentalidad hedonista, descreída y desvalorizada que en cierta medida considera a la mujer objeto de placer y ofrece falsos paraísos, intenta prevalecer sobre la familia tradicional. Cuya unidad y preservación son imprescindibles para fortalecer un Occidente desorientado y convulso.

Separador-2

YO: Libia Beatriz Carciofetti fui «TARTAMUDA»

Libia B. Carciofetti / Argentina

Siento la imperiosa necesidad de confesarles que yo fui una niña «TARTAMUDA». Creo por lo menos por espacio de cuatro años, no lo recuerdo bien pero desde los 4 hasta los 8.

Mis compañeros aun los que se decían ser mis amigos, se burlaban de mí. Ahora se diría que me hacían Bullying; y así me volví una niña tímida y reacia para salir en los recreos a jugar. Mis maestras siempre fueron mi paño de lágrimas, TODAS sin excepción. Mis notas siempre se destacaban de «Los alumnos normales». Y mi espíritu de superación llegaba muy lejos. Hasta que un día no pudiendo más con mi carga, estallé en llanto en mi casa y le dije a mis padres que no quería ir más a la escuela.

Ellos por supuesto se imaginaron los motivos, pero aún así mi papi fue a hablar con la directora que inmediatamente tomó cartas  en el asunto y le dijo a mi maestra que me llevara a la dirección, mientras ella hablaba con mis compañeros… Por mi amigo querido Oscar Puricelli, me enteré que la directora Gertrudis Eggan, iba a tomar drásticas medidas con los que me hicieran burla.

Pasé noches enteras llorando en silencio y amanecía con los ojos hinchados. Mi papá me decía canta, canta y cantando no tartamudeaba, la maestra me decía que leyera en voz alta y leía y tampoco tartamudeaba. Mi papi me enseñó a leer en italiano y a entenderlo bastante; con él leíamos el diario del domingo. Y me preguntaba ¿Qué dice aquí? y sus ojitos le brillaban cuando se daba cuenta que yo le entendía. Creo que esa fue la sicología mejor empleada. y un día se hizo el milagro.

DIOS dijo ¡Ya no más! y así fue, casi sin darme cuenta ni mis padres, ni mi hermana que era casi bebé, ni yo. Y hoy, mis amigos me abrieron los ojos, y me ofrecieron un espacio en sus aulas para que cuente mi experiencia en sus colegios de niños con capacidades diferentes. Pues no solamente fui tartamuda, sino que no tuve estudios secundarios ni terciarios.

Vivía en un pueblo llamado Benavídez, donde el colegio más cercano estaba a 30 km y mis padres jamás accedieron a que viajara sola en tren. Pero a los 16 años comencé a estudiar Corte y Confección y me recibí de profesora de alta costura, estudié  piano hasta 4º año y años de Ingles en la Cultural británica hasta que me casé.

Siempre desde los 10 años escribí y seguía devorando libro que encontraba. Fui la trovadora «tartamuda” que introdujo la trova en Argentina, con infinidad de premios que logré gracias al sostén de DIOS, Y QUE NUNCA DI UN PASO ATRÁS. Leo casi perfectamente el portugués, gracias a que al entrar en la trova me fui haciendo amiga de su idioma.

Basta que se me presente un desafío, allí presente Liby para sortearlo. Mi familia la primera siempre para apoyarme: ¡VOS PUEDES! Y PUDE! Como contar esta parte oculta de mi vida, que si bien no era un gran peso porque mi confianza en Dios lo supera todo, dejo este versículo de la Biblia Filipenses cap. 4: versículo 13 TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE…

Pero mi logro mayor fue animarme después de perder 3 bebés, a adoptar con mi esposo Miguel, al hijo maravilloso que hoy es mi sostén consejero y hombre de mi vida quien junto a su esposa Luciana nos regalaron dos nietos hermosos, Delfina y Tomás.

Hoy desnudo mi alma ha pedido de la mayoría que les compartí una parte de mi historia. Cuando me iban a hacer mi primer reportaje, decía para mis adentros que no me pregunten «estudios cursados» y una amiga muy querida de España me dijo: lo que tú haces es meritorio, así que deja colgada en el perchero la vergüenza y responde «SOY AUTODIDACTA» y punto.

Asique ahora que ya lo saben, espero que me sigan leyendo con el mismo cariño de siempre, tanto como el que yo empleo cuando escribo. Los abrazo desde mi corazón. Y ya saben; nunca digan no puedo y se detengan, porque detenerse es retroceder.

Separador-2

EL VENENO DE LAS VERDADES A MEDIAS. EL DESPRESTIGIO EN LA ERA DIGITAL

Elspeth Gormley / España

En la era digital, el poder de las palabras ha alcanzado nuevas dimensiones, y con ello, el daño que pueden causar. Desprestigiar a una persona a través de internet, utilizando correos e identidades falsas, es una forma de violencia que deja cicatrices profundas y duraderas. Las verdades a medias y las mentiras malintencionadas se propagan como un veneno silencioso, envenenando la percepción de quienes las escuchan y destruyendo la reputación de la víctima.

La cruz que el desprestigiado y sus seres queridos deben llevar es pesada y dolorosa. Las murmuraciones y los rumores se convierten en un eco constante que resuena en cada rincón de su vida.

Aquellos que alguna vez se llamaron amigos desaparecen ipso facto, dejando un vacío que solo puede ser llenado por el apoyo incondicional de la familia y los verdaderos amigos. Estos son los que permanecen a su lado, sabiendo del sufrimiento y el daño que están enfrentando.

El corazón influye en la lengua, y cuando está lleno de ira, egoísmo, envidia y orgullo, nuestras palabras se convierten en armas que pueden herir profundamente. En estas situaciones, lo mejor es callar, porque el tiempo se encargará de poner a todos en su lugar.

Es especialmente doloroso cuando aquellos que se consideran tan creyentes se apartan de los afectados como si tuvieran lepra, olvidando las enseñanzas de Jesús sobre el perdón. Jesús dijo: «Perdonar setenta veces siete», recordándonos que el perdón y la compasión deben ser la base de nuestras acciones. En lugar de juzgar y condenar, deberíamos acercarnos a los afectados, escuchar su versión y ofrecer nuestro apoyo. Solo así podremos construir una comunidad verdaderamente solidaria y empática

Cuidemos los comentarios que hacemos cuando escuchamos a alguien hablar mal de otra persona. Lo mejor es ir directamente a la persona afectada y escuchar lo que tiene que decir, pero no hacemos eso; normalmente nos erigimos en jueces y jurado, sin escuchar ambas partes.

El desprestigio no solo afecta a la víctima, sino también a quienes lo perpetúan. La negatividad y el odio que se propagan envenenan el alma y corroen la integridad de quienes los difunden. Para juzgar, siempre hay que escuchar a ambas partes, y recordar que detrás de cada pantalla hay un ser humano con sentimientos y una vida que puede ser destruida por nuestras palabras.

En un mundo donde la información se propaga a la velocidad de la luz, es nuestra responsabilidad ser conscientes del poder de nuestras palabras y usarlas con sabiduría y compasión. Solo así podremos construir una sociedad más justa y empática, donde el respeto y la verdad prevalezcan sobre el odio y la mentira.

Separador-2

LA VOZ SILENCIOSA : EL MALTRATO A LAS PERSONAS MAYORES

John Kennet / EE.UU

En nuestras sociedades, existe una realidad sombría que muchas veces pasamos por alto o no queremos enfrentar: es el maltrato a las personas mayores. Este problema no solo incluye el abuso físico, sino también el maltrato psicológico, emocional, y financiero. Las personas mayores, que han dedicado sus vidas a sus familias y comunidades, merecen vivir sus años dorados con dignidad y respeto. Sin embargo, para algunos, la realidad es muy diferente.

El Maltrato Físico y Psicológico El maltrato físico puede manifestarse de diversas formas, desde golpes y empujones hasta la negligencia en su cuidado básico. Este tipo de abuso deja marcas visibles en el cuerpo, pero el daño psicológico puede ser aún más profundo. El maltrato psicológico incluye insultos, amenazas, humillaciones y aislamiento social. Estos actos pueden erosionar la autoestima de las personas mayores, dejándolas con sentimientos de miedo, inseguridad y desesperanza.

La Invisibilidad del Problema Uno de los mayores desafíos es la invisibilidad del maltrato a las personas mayores. Muchas víctimas tienen miedo de hablar, ya sea por temor a represalias, por dependencia emocional o financiera de sus abusadores, o por sentimientos de vergüenza. A menudo, los agresores son familiares cercanos o cuidadores, lo que hace que la situación sea aún más dolorosa y complicada de manejar. La sociedad, en general, tiende a ignorar o minimizar este problema, quizás porque nos resulta incómodo enfrentarlo.

Las Consecuencias del Maltrato El maltrato a las personas mayores tiene consecuencias devastadoras. Afecta su salud física y mental, y puede llevar a problemas como la depresión, la ansiedad y el deterioro cognitivo. Además, el abuso puede acelerar el proceso de envejecimiento y reducir significativamente la calidad de vida. Las víctimas de maltrato suelen experimentar sentimientos de soledad y desesperación, lo que puede llevar a un deterioro adicional de su bienestar general.

La Necesidad de Actuar Es crucial que como sociedad reconozcamos y enfrentemos este problema. Proteger a las personas mayores requiere una combinación de esfuerzos individuales y colectivos. Es importante educar a la población sobre los signos del maltrato y fomentar una cultura de respeto y dignidad hacia las personas mayores. También se necesitan políticas públicas que refuercen la protección de los derechos de las personas mayores y aseguren que los agresores enfrenten consecuencias legales.

El Poder de la Comunidad Cada uno de nosotros puede hacer una diferencia. Si conoces a una persona mayor que podría estar siendo maltratada, ofrécele tu apoyo y ayuda. No tengas miedo de hablar o de denunciar situaciones de abuso. Juntos, podemos crear un entorno más seguro y respetuoso para nuestras personas mayores

Separador-2

CECILIA SALA: RELATO DE SU DETENCIÓN EN LA CÁRCEL DE TEHERÁN

Manuel Tori / Italia

El cielo y un libro, para derrotar al silencio. La periodista italiana Cecilia Sala, fue liberada por las autoridades de Irán después de tres semanas detenida, sin cargos concretos, en una celda en aislamiento en la cárcel de Evin, en la capital del país. Su liberación ha sido resultado de las negociaciones del Gobierno, la diplomacia y la inteligencia italianas; que han mediado entre Estados Unidos e Irán para lograr la excarcelación de la comunicadora transalpina.

Al día después de su vuelta a Roma, este jueves, Cecilia Sala grabó un nuevo episodio de su programa radiofónico -el podcast con título Stories– donde, entrevistada por su compañero el periodista Mario Calabresi, relata los detalles de las tres semanas en las que estuvo encarcelada injustamente al norte de Teherán.

Cecilia Sala había viajado a Teherán con un visado concedido por las propias autoridades del país, que conocían perfectamente los desplazamientos que habría realizado en Irán; país «al que quería volver» y donde se encontraban «las personas a las que más cariño le había cogido» en los últimos años, que habían atravesado su «escudo» profesional y que se habían convertido en «amigos». A los que quería darles «voz» en sus nuevos reportajes.

A veces la ironía también hace su juego. El día antes de ser detenida había entrevistado precisamente a la cómica más conocida de Irán: «Estuvimos hablando precisamente de cómo era permanecer en una celda de aislamiento. Me había llegado a contar, de hecho, que llegó incluso a reírse dentro de la cárcel donde, incluso ahí dentro, le surgieron chistes y sketches para sus monólogos». Y añade: «Pensar en su fuerza fue una gran ayuda».

El día antes de su vuelta a Italia, el 19 de diciembre, mientras trabajaba en la producción de un nuevo episodio para su programa, fue detenida por las autoridades iraníes que fueron directamente al hotel en el que se alojaba en Teherán: «Llamaron a la puerta y pensé que eran personas de la limpieza. Dije que no necesitaba nada y que estaba trabajando», explica la periodista Cecilia Sala, pero «fueron insistentes y abrí». A partir de ese momento fue trasladada por la fuerza: «En ese momento estaba convencida de que sería algo rápido». Sin embargo, después de las primeras preguntas realizadas por las autoridades del país, «entendí que mi detención iba a ser larga».

La comunicadora transalpina, al poco tiempo, relacionó su detención -injusta y sin cargos- con la del ingeniero iraní Mohammad Abedini, que había tenido lugar en Milán tres días antes que ella, el 16 de diciembre -legalmente, tras un mandato de arresto internacional emitido por Estados Unidos-. «Conocí la noticia en su momento. Pensé que ése era el motivo y que me estarían usando para ello, desde el principio», admite Cecilia Sala, pensando que «sería un intercambio muy difícil».

A lo largo de la entrevista con su compañero Mario Calabresi, la periodista considera que «a lo mejor» no habría sido encarcelada si no hubiera tenido lugar la detención del ingeniero iraní en Italia. De hecho, ella misma confió en esa moderada apertura del actual Gobierno del país al conceder unos contados visados a periodistas y medios occidentales, algo que había sido «muy difícil» en los dos años anteriores: «La CNN y Paris Match pudieron viajar recientemente a Teherán. Algo que no ocurre todos los días», asegura Cecilia Sala, convencida de que esa «apertura» del Ejecutivo de Irán «era cierta, si no fuera por lo que cambió sobre la marcha», en su contra.

La periodista italiana Cecilia Sala nunca antes había estado en la conocida cárcel del norte de Teherán, pero «conocía cómo era, lo grande que era y dónde estaba. Al realizar el camino que hice en coche entendí que, de hecho, seguía en Teherán. Más tarde, a través del recorrido que hice en el interior de la cárcel comprendí que sólo podía ser ésa», la prisión de Evin, pensando «que me iba a quedar mucho tiempo allí».

Durante su detención, las primeras dos semanas fue interrogada «todos los días» siendo acusada de «diferentes delitos» cometidos supuestamente en «varios lugares». Nunca hubo cargos oficiales contra ella hasta diez días después de su captura, cuando las autoridades del país formalizaron una genérica «violación de las leyes de la República Islámica de Irán». Cecilia Sala asegura «haber tenido miedo» por su vida; aunque no haya sido amenazada físicamente: «Tienes miedo de ser acusada de algo muy grave en un país donde existen castigos definitivos».

Los medios de comunicación italianos e internacionales, al conocer el contenido de las llamadas que la periodista transalpina pudo hacer a su madre, a su padre y a su pareja; informaron acerca de las condiciones inhumanas que sufría Cecilia Sala. La prensa destacó que ni siquiera tenía «almohadas ni colchones» para dormir, sólo «mantas» sobre las que echarse encima y colocar debajo. Durante casi toda su permanencia «no me dieron las gafas porque se consideran peligrosas, dado que puedes romper los cristales y usarlos para cortarte». Tampoco podía escribir, ya que no le entregaron «ni siquiera un bolígrafo» por el mismo motivo: «Porque se puede convertir en un arma».

No podía escribir, pero sí leer. Por eso intentó, al menos, que le dieran un libro. Pidió el Corán en inglés pensando que «sería el único libro que podrían tener en inglés una cárcel de máxima seguridad de la República Islámica de Irán», pero durante muchos días no se lo concedieron, incluso asegurando que habría podido leerlo sin gafas colocándolo muy cerca de su rostro. Hubo más suerte con la comida: «Por suerte para mí, la cocina persa es maravillosa, aunque en la cárcel no es la misma que fuera», admite Cecilia Sala quien comió «mucho arroz» acompañado con «lentejas» y «carne».

El problema principal, para la periodista italiana, no fue tanto comer sino dormir. «Cuando no tienes nada que hacer, no te cansas, no tienes sueño y no duermes», comparte la periodista italiana: «Ahí dentro una hora parece una semana y si no duermes, tienes que rellenar 24 horas al día». Lo que más quería era un libro porque consistía en disfrutar del «relato de otra persona, que me permitiera entrar dentro de otra historia que no fuera la mía en ese momento».

«El silencio es otro gran enemigo»

La parte «más difícil de soportar», para ella, fue la psicológica: «Hubo momentos en los que empecé a contar los días, los dedos de mis manos y a leer los ingredientes del pan» porque «era lo único que estaba escrito en inglés». A lo largo de su permanencia tuvo tanto «pensamientos positivos como negativos»; donde «el silencio es otro gran enemigo». Estando en aislamiento no podía hablar con nadie, salvo con una de las guardias, mujer, que no hablaba inglés pero «era la más amable» de la prisión de Evin; con la que podía intercambiar alguna palabra.

Aun así, la reportera transalpina también logró reír: «Cuando vi el cielo en el patio de la cárcel», le confiesa en la entrevista a Mario Calabresi, sin poder contener la emoción: «Ahí me reí y lloré de alegría». Ella misma se animaba pensando que, en cualquier momento, podía volver a ese patio «como una forma de darme un objetivo, algo en lo que pensar» para ir hacia adelante. También en el patio, igualmente, Cecilia Sala seguía el régimen de aislamiento, de modo que no tenía acceso a otros seres humanos. Sólo tenía acceso al cielo de Teherán.

Al final, además de las gafas, también llegó el libro. No fue el Corán en inglés como pidió, sino Kafka en la orilla de Haruki Murakami: «Un libro triste y lleno de sexo, algo que no me esperaba de la República Islámica de Irán», apunta con cierta ironía Cecilia Sala. Pensando que habrían estado alejados mucho tiempo, le dijo a Daniele -su pareja, también periodista- que comprara el mismo libro «para que estuviéramos en el mismo sitio con la cabeza, aunque no pudiéramos estarlo con el cuerpo».

En los últimos días, a la celda de Cecilia Sala llegó otra mujer. «No hablaba inglés pero yo sí un poco de farsi. Aprendimos algunas palabras en ambos idiomas», detalla la periodista. Se comunicaban sobre todo con «mimos y abrazos», con «risas y sonrisas» y hacían «juegos simples, para mantenernos alegres y ocupadas». La mujer junto a ella en la celda le confesó que estaba allí detenida porque era una opositora.

Cecilia Sala nunca llegó a pensar que iba a ser liberada «tan pronto». La primera persona en comunicárselo fue la guardia, mujer, con la que de vez en cuando cruzaba alguna palabra: «Cuando me dijeron que iba a ser liberada, no me lo creí e incluso pensé que se trataba de un engaño». Antes de alegrarse, lo primero que pensó fue cómo decírselo a su compañera de celda. «Fueron muchas emociones unidas y confusas», pensando en que «se habría quedado ahí sola». Antes de marcharse, «el abrazo con ella fue muy potente».

Las autoridades iraníes fueron las que la acompañaron al aeropuerto de Teherán. «Fue maravilloso disfrutar, a través de la ventanilla, de ese trayecto en coche apreciando la luz natural, pero no desde la cárcel», confiesa Cecilia Sala. En ese camino acompañada por las autoridades del país, pensó también que «sería la última vez que vería» a su querido Irán.

La reportera italiana habla con cierto sabor a despedida: «Seguiré amándolo, nada cambiará para mí. Amo a las mujeres iraníes que visten orgullosamente su velo, pero que no por eso quieren que exista alguien que castigue e intimide a las chicas que no quieren hacerlo». «He tenido miedo por mis amigos allí, por si había sido peligrosa para ellos por el simple hecho de haberse cruzado conmigo. Sin embargo, al volver descubrí que eran ellos los que estuvieron preocupados por mí», confiesa la periodista italiana Cecilia Sala, hoy liberada, apreciando que «ahora puedo mirar el cielo». Cada vez que quiera.

Separador-2

ARTÍCULOS DICIEMBRE

Aviso Legal

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Articulos
Separador

SOPA DE BERRO

Ilka Oliva Corado / Estados Unidos

Salió del supermercado con su bolsa llena de verduras, compró un manojo de berro para hacerlo en caldo, su amigo Joaquín le dijo que para los días fríos en el largo invierno estadounidense, el caldo de berro era lo mejor. María solamente ha probado el berro en ensaladas y en las tortitas de carne, a las que algunas veces agrega acelga y en otras el berro, aunque últimamente también las revuelve con tofu.

En una mano lleva una libra de uvas que se va degustando una por una, solamente come esta fruta para diciembre porque le recuerdan sus años de adolescencia en su natal Guatemala, teme que si las come en otra época del año desaparezca el hechizo y olvide para siempre aquella época de olor a ponche, hoja fresca de plátanos, tamales recién cocidos y el sereno goteando de la lámina de la casa en las madrugadas. Le pasa igual con las manzanas rojas de Washington que sólo llevan a vender en diciembre al mercado de su natal Camotán. En donde vive las venden todo el año, pero sólo las compra cuando se acerca la navidad.

Eso tiene Estados Unidos, que María siente que perdió la magia de comer frutas sólo para la estación, ahí hay frutas todo el año pues llegan de distintas partes del mundo, cuando es invierno en un lugar, es verano en otro. Mangos hay todo el tiempo, como papayas, sandías, naranjas, piñas, aunque nunca tienen el sabor natural porque las cortan demasiado tiernas para que aguanten el viaje, igual pasa con las verduras. Se come desabrido pero las estanterías siempre están llenas, es la abundancia del país. Piñas enormes, pero sin sabor. Una cosa por otra dice siempre y suspira.

En el estacionamiento del centro comercial se detiene frente a los árboles navideños que tienen en venta, como lo hace año tras año está buscando desesperadamente los pinos y cipreses, pero no hay, en su vida de extranjera los árboles navideños están hechos de ramas de abetos y los hacen al tamaño que la clientela guste. Los árboles más grandes no entrarían en la puerta de su casa.

Una casa de tres habitaciones donde vive con tres hijos y su esposo Ibrahim, para quien de religión musulmana todo es distinto al catolicismo en el que creció ella. Y tan distinto también a la religión judía de sus empleadores. Días van a misa y días a la mezquita. Su Ibrahim es de la tercera generación en el país, su entendimiento del islam es más relajado que el de sus abuelos, aceptó que sus hijos tuvieran el apellido materno como primer apellido, de esa forma María honra a su abuelo materno que fue quien la crió, cuando su papá abandonó a su mamá cuando estaba embarazada.

María ha tenido la enorme suerte de haber encontrado en su camino a un hombre que no le pega y no la violenta psicológicamente, como le ha pasado por desgracia a la mayoría de las mujeres de su familia. Que además es responsable y que la trata cariñosamente y con el mayor de los respetos. Mismo que cuando va a Guatemala se pone a rajar leña, a componer la lámina de la casa y a ordeñar las vacas. Que en diciembre se va con los hombres de la familia a cortar las hojas de guineo para los tamales y es el encargado de cocer la masa. El año pasado él hizo la paleta a puro machete cuto.

Cuando van a Bosnia-Herzegovina, país de los abuelos de Ibrahim, María se deleita con la comida de por allá, donde todos se han enamorado de su color de piel tonalidad barro se adobe oreándose. Los hijos les salieron café con leche, pues Ibrahim tiene los ojos verdes tirándole a azul, que en momentos se le ponen turquesa. Y es blanco como la leche recién ordeñada.

Mañana, -piensa María mientras observa las ramas de abetos-, me traigo a todos a escoger el árbol de navidad y se dirige hacia su casa a preparar la sopa de berro, que enseñará a cocinar a los cuatro hombres de la casa, porque eso sí, en su casa todos cocinan, lavan, planchan y hacen limpieza. Los roles de género en la familia han quedado como un recuerdo de generaciones pasadas.

Separador

LA NAVIDAD. UN VIAJE A TRAVÉS DEL TIEMPO Y DEL CORAZÓN

Elspeth Gormley / España

La Navidad, esa época mágica del año, ha evolucionado de muchas maneras a lo largo del tiempo. Desde las tradiciones más antiguas hasta las celebraciones modernas, la esencia de la Navidad ha cambiado, pero su espíritu sigue siendo el mismo: un tiempo de amor, esperanza y reflexión.

En la Navidad tradicional, las calles se llenan de luces brillantes y los hogares se adornan con árboles de Navidad resplandecientes. Las familias se reúnen para compartir comidas festivas, intercambiar regalos y crear recuerdos inolvidables. Es un tiempo de alegría y celebración, donde las risas de los niños y el sonido de los villancicos llenan el aire.

Hoy en día, la Navidad también ha tomado un tono más introspectivo. En medio del bullicio y el consumismo, muchas personas buscan un significado más profundo. La solidaridad y la reflexión se han convertido en pilares importantes de la celebración. Se organizan campañas de caridad, se visitan a los más necesitados y se reflexiona sobre el verdadero significado de la Navidad: el deseo de un mundo mejor.

Sin embargo, no todos pueden disfrutar de la Navidad de la misma manera. En muchas partes del mundo, la Navidad se vive en medio de conflictos bélicos, desplazamientos forzados y carencias extremas. Para estas personas, la Navidad es un recordatorio de lo que han perdido y de las dificultades que enfrentan diariamente. Es una época de esperanza, pero también de dolor y lucha.

La Navidad es un momento para compartir pensamientos y esperanzas. Recordamos las Navidades pasadas, los momentos felices con nuestros seres queridos y los sueños que aún tenemos por cumplir. Es un tiempo para soñar con un futuro lleno de paz y amor, y para trabajar juntos para hacerlo realidad.

En esta Navidad, celebremos tanto la alegría de las luces y los regalos como la calidez de la solidaridad y la reflexión. Que nuestros corazones se llenen de amor y esperanza, y que nuestras acciones reflejen el verdadero espíritu de la Navidad. Porque, al final, la Navidad no es solo una fecha en el calendario, sino un estado del corazón.

Separador

SE VIENEN LAS FIESTAS

Andrea Kiperman / Argentina

Antes que nada, como siempre gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras.

Hoy ya en el mes de Diciembre, luego de que hemos atravesado un año que fue muy fuerte para muchos de nosotros, que pueden ser plasmados en diferentes acontecimientos que hemos vivido, me es indispensable hablar sobre este tema. Ya se acercan las fiestas, hay un clima festivo en la mayoría de los países, las calles se repletan de colores, de luces, de gente por aquí y por allá, caminando a paso acelerado. Pareciera que por un mes se termina todo, pero siempre sucede lo mismo en tiempos de fiestas. Por aquí en Buenos Aires hace calor, pero en otros lugares hace frío, y se va tiñendo todo con esos

de celebración. Muchas personas hacen balances del año, otros deciden no pensar demasiado, otros hacen diferentes rituales escribiendo deseos, hay un sin fin de cosas, de vivencias, de modos de hacer las cosas, la comida, los aromas, los regalos, juntarse con seres amados, en fin. Eso si, en estas fiestas

propongo que hagas lo que sientas, que veas a las personas que quieras ver, que hagas aquello que te sienta en ganas. Habrá algunas personas que se reunirán con muchas gente, otras no,prefieren quedarse en círculos más pequeños, o con sus mascotas. Aquellos quizá decidan este año no festejar tanto como otros años, y otros al revés, vestidos con muchos brillos y

brindando por doquier. Cada uno sabe lo que ha pasado, lo que ha transitado, las personas que lo acompañaron y cuáles no. A lo que quisiera referirme es que hagamos lo que nos vibre este año, ser honestos con nosotros mismos, es uno de los caminos que nos llevan al éxito y al desarrollo personal. Todo es válido, eso si, como recomendación en ese momento especial del día, levanta una copa con alguna bebida que te guste y brinda por ti, por tus logros, por lo que atravesaste, por estar aquí un día más y cree que todo puede ser posible. Agradece este momento que estás pasando, brinda con todas tus fuerzas por las mejorías, bríndate a ti, con todo lo que eres y todo lo que sos capaz de ser. Y yo claro, brindaré por mi y también brindaré por vos. Quedo con ustedes…

Separador

EL IMPACTO DE LA NAVIDAD EN LA SOCIEDAD

Luis Landaburu / España

La Navidad es una de las festividades más esperadas y celebradas en todo el mundo. Desde la decoración de las calles y los hogares, hasta las reuniones familiares y los intercambios de regalos, la Navidad tiene un impacto significativo en la sociedad. Pero, ¿cómo influye la Navidad en el ambiente social?

Consumismo y Gasto Excesivo Una de las influencias más evidentes de la Navidad en la sociedad es el consumismo y el gasto excesivo. Durante esta época del año, las personas tienden a gastar más dinero en regalos, decoraciones, comida y entretenimiento. Si bien es comprensible que las personas quieran celebrar y compartir con sus seres queridos, el consumismo desenfrenado puede tener un impacto negativo en el medio ambiente. El aumento en la producción de bienes y la demanda de productos navideños conlleva a un mayor uso de recursos naturales, generación de residuos y emisiones de carbono

Impacto en la Comunidad y la Solidaridad A pesar del consumismo asociado con la Navidad, esta festividad también tiene un impacto positivo en la sociedad. La Navidad es un momento en el que las personas tienden a ser más solidarias y generosa Las donaciones a organizaciones benéficas, la participación en eventos de caridad y la ayuda a los menos afortunados son prácticas comunes durante esta época del año. La Navidad también fomenta la unión familiar y la conexión con la comunidad[. Las reuniones familiares, las cenas compartidas y las tradiciones navideñas fortalecen los lazos sociales y promueven un sentido de pertenencia

Desperdicio de Alimentos y Recursos Otro aspecto importante a considerar es el desperdicio de alimentos y recursos durante la Navidad Las grandes cenas y celebraciones pueden llevar a un exceso de comida que, en muchos casos, termina siendo desperdiciada Además, la decoración excesiva con luces y adornos consume una gran cantidad de energía, contribuyendo al agotamiento de recursos naturales y al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero Es importante reflexionar sobre la forma en que celebramos la Navidad y buscar alternativas más sostenibles

Conclusión En conclusión, la Navidad tiene una influencia significativa en la sociedad, tanto en aspectos positivos como negativos Mientras que el consumismo y el gasto excesivo pueden tener un impacto negativo en el medio ambiente, la solidaridad y la generosidad que se manifiestan durante esta festividad pueden fortalecer los lazos sociales y promover un sentido de comunidad. Es importante encontrar un equilibrio entre celebrar y ser conscientes del impacto que nuestras acciones tienen en el mundo que nos rodea.

Separador

NAVIDAD UN FESTEJO ESPECIAL

Carlos Pérez de Villarreal /Argentina

La festividad cristiana que se festeja el 25 de diciembre de cada año, se relaciona con el nacimiento de Jesucristo, según el calendario gregoriano y es una celebración mundial, tanto para los creyentes como por aquellos que no lo son.

Si nos remontamos a la antigüedad debemos relacionar este hecho con varias circunstancias, ya que en los evangelios de Mateo y Lucas, (entre el año 80 y 90 del siglo I d.C) si bien consideran que Jesús de Nazareth nació en Belén, en un pesebre y fue anunciado por un ángel; no se especifica el día exacto, cuestión que se resolvería siglos más tarde.

Consideremos que en territorio romano, para esa época, se realizaban diversas festividades y cuando decimos «para esa época», estamos hablando de los orígenes del Cristianismo primitivo. Téngase en cuenta que existía el mazdeísmo persa, celebraciones de la antigua religión romana e incluso nórdica, que estaban muy relacionadas con el solsticio de invierno del hemisferio norte.

Constantino, el Emperador (300 dC.), legalizó el Cristianismo, animado por superponer las prácticas religiosas a otras mucho más antiguas, estableciendo el 25 de diciembre para conmemorar el nacimiento de Jesús, con un objetivo muy claro: instituir una tradición que era muy fácil de asimilar por los paganos, porque se asemejaba a sus fiestas principales que se celebraban en esa fecha: las Saturnales y el Sol Invictus.

La sociedad romana, antes del nacimiento de Cristo, tenía un panteón de dioses protectores de las distintas actividades que llevaban a cabo en su diario vivir. Por ejemplo, para la agricultura, se adoraba al dios Saturno, celebrándose sus fiestas entre el 17 y el 23 de diciembre, que coincidía con el solsticio de invierno, durante el cual se presentan los días más cortos del año. Durante esos siete días finalizaban las labores de labrado y cultivo, permitiendo que los esclavos aplazaran la labor diaria. Se visitaba a parientes y amigos y celebraban banquetes públicos donde concurrían todas las clases sociales. La fiesta del Sol Invictus, el sol «invencible», se manifestaba con motivo de ese solsticio, en honor de Apolo, el dios Sol, coincidiendo con las fiestas Brumales o Brumalia (el día más corto), instituidas por Rómulo, fundador y primer rey de Roma.

A través del tiempo y con los siglos transcurriendo, la comunidad cristiana decide, más allá de la muerte y resurrección de Jesús, celebrar en un importante discernimiento, que se debería celebrar el que un Dios se hubiera hecho hombre y comienza la celebración de su nacimiento el 25 de diciembre, transformando así una fiesta pagana, en algo trascendental. Celebración que comienza su periplo recién en el siglo IV dC., cuando el Papa Julio I en el año 350 establece la Natividad el 25 de diciembre. Decretada cuatro años después por el Papa Liberio. Se aúnan a estas interpretaciones costumbres germánicas y celtas como el tronco u árbol navideño, la comida del festejo y los regalos.

De cualquier manera, esta, tal vez, verdadera historia de la Navidad, no debe apartarnos de nuestras creencias familiares y propias. La verdadera particularidad de las mismas, va más allá de lo histórico y precisamente entra en el campo de la espiritualidad de cada ser humano y es muy loable que así suceda.

Separador

LOS BABYS BOOMERS

Enrique Pozón Lobato / España

Las personas mayores tienen que adaptarse y evolucionar al mismo ritmo que la tecnología.

Es de gran importancia destacar que la utilización de las nuevas tecnológicas en nuestra sociedad actual supone importantes ventajas para las personas mayores y sin embargo, se sienten alejadas de ellas. Las personas mayores tienen que adaptarse y evolucionar al mismo ritmo que la tecnología. Deben formar parte del presente de una manera más activa y visible. Sacar un mayor partido a las nuevas tecnologías, demuestra a la sociedad, que el concepto de persona mayor no es sinónimo de pasado e impide que no se aparten de la vida social al sentirse inútiles. Diversos estudios han demostrado que el aprendizaje de nuevas tecnológicas estimula la actividad mental de las personas mayores.

España experimentó entre 1958 y 1977 un inusual crecimiento de las tasas de natalidad, fenómeno que se denominó “baby boom”. Nacieron casi 14 millones de niños (650.000 anuales); 2,5 millones más que en los veinte años anteriores; y 4,5 millones más que en los veinte años siguientes. Sus integrantes, que se encuentran ahora en edad laboral, pasarán a ser mayores de 65 años a partir del 2024 e iniciarán su jubilación, una época de la vida que poco tendrá que ver con la idea de jubilación que hemos tenido hasta ahora. Vivieron su infancia y juventud en una época de rápido crecimiento económico; poco acostumbrados a ahorrar; en la madurez les alcanzó la crisis que se inició en el 2007. Ahora saben que el sistema de la Seguridad Social tendrá que pagar más pensiones, durante más años, en un periodo en que habrá menos trabajadores en activo.

Cada generación trae consigo valores y actitudes que reflejan las influencias culturales y sociales prevalecientes en los años de formación de cada uno. Se dice que la generación del baby boom no dejará de sorprender y seguirá rompiendo paradigmas. Han cambiado las expectativas, hábitos y valores de las personas en edad de jubilación, así como los escenarios sociales, tecnológicos e incluso medioambientales.

El perfil de las personas que se jubilarán en los próximos 10 o 15 años tiene poco que ver con lo que hoy entendemos como personas mayores. Son generaciones con más nivel de estudios; han viajado mucho más; han compaginado la vida familiar y laboral; y han vivido el cambio a la sociedad de la información, integrando internet en su día a día. Esto supone expectativas diferentes de cara a las últimas etapas de la vida, que además serán mucho más largas, demandando experiencias sociales y actividades, fórmulas para seguir aprendiendo y una aspiración de independencia aún mayor. También se enfrentará el deseo de retirarse con la necesidad de seguir trabajando y puede que se extiendan casos como el de BMW en Alemania, que anunció la construcción de una fábrica especialmente diseñada para empleados de más de 50 años. Medicamentos más personalizados; sistemas de monitorización constante para chequear la salud desde casa; y nuevos productos alimenticios vinculados a la salud son tendencias que están a la vuelta de la esquina. También la industria de la estética, que dentro del bienestar cobra cada vez más importancia el aspecto físico una vez pasados los 65. En este escenario, y bajo el prisma de la inestabilidad económica, surge también el debate de la longevidad como lujo que no todo el mundo puede permitirse.

La generación “baby boomers” es mercado objetivo para planes de seguros y pensiones; casas y clubes de retiro; centros deportivos y spás; tratamientos de belleza anti edad; centros vacacionales y hoteles especiales para personas maduras; destinos turísticos culturales y reposo; comunidades pequeñas online basadas en la economía del intercambio; expansión de los bancos del tiempo, o experimentos para suplir servicios sociales que tradicionalmente daban las grandes instituciones públicas. Por otro lado, internet favorecerá también la creación de redes sociales específicas, vinculadas a temas de salud pero también al ocio o al debate político, con una presencia más activa de las personas mayores en la vida pública.

Separador

ARTÍCULOS NOVIEMBRE

Aviso Legal

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Articulos Noviembre

LAS NIÑAS SON NIÑAS, NI ESPOSAS NI CONCUBINAS

Cristina Bazán Colombia

Una niña es forzada a casarse cada 30 segundos en los países clasificados como «Estados frágiles» y con altas tasas de matrimonio infantil, según alerta Save the Children en un reciente informe.

En el último Informe mundial sobre la niñez 2024: Futuros frágiles, la organización no gubernamental ha analizado el vínculo entre fragilidad y matrimonio infantil, y ha descubierto que unos 32 millones de niñas viven en países calificados como «extremadamente frágiles» o «frágiles» y con altas tasas de matrimonio infantil, las llamadas «zonas de gran fragilidad-matrimonio infantil».

Un Estado frágil hace referencia a países de bajos ingresos que han sido invadidos, están en conflicto, o que conservan altos índices de violencia y desestabilización política y social. En esta denominación están en su mayoría países de África y Asia.

«Nuestro último informe revela un vínculo devastador entre el matrimonio infantil y los Estados frágiles: las niñas que viven en países extremadamente frágiles tienen el doble de probabilidades de casarse que las que viven en países que atraviesan periodos de mayor estabilidad», ha señalado la CEO de Save the Children Internacional, Inger Ashing.

«El panorama es desolador para estas niñas; en estos momentos, ningún país frágil está en vías de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para acabar con el hambre, garantizar la educación y la salud para todos, o la igualdad de género», ha agregado.

Casan cada 30 segundos a una niña que vive en países frágiles

El informe señala que la fragilidad no es la causa del matrimonio infantil, pero a menudo se ve impulsada por crisis como conflictos, desastres climáticos o crisis económicas que aumentan los factores de riesgo comunes para estas uniones forzadas.

«El matrimonio infantil suele ser una señal clara de que se están denegando los derechos de las niñas», ha alertado Save The Children.

El informe también revela que los 36 millones de niñas que viven en 15 países clasificados como «extremadamente frágiles» por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) tienen el doble de probabilidades de casarse antes de los 17 años que las niñas de países más estables. Uno de cada 10 matrimonios infantiles se produce en estos estados.

Por su parte, en los países extremadamente frágiles, casi 558.000 niñas -o una de cada cuatro- dan a luz antes de cumplir los 18 años.

«Muchas de esas niñas no tendrán acceso a parteras cualificadas que las ayuden a superar los mayores riesgos asociados al embarazo en la adolescencia», señala el documento.

Ocho de los 10 peores focos de fragilidad y matrimonio infantil se encuentran en África, siendo la República Centroafricana, Chad y Sudán del Sur los más afectados, seguidos de Somalia y Eritrea.

Embarazos no deseados y escape a la violencia

La falta de escolarización, la exposición a otras formas de violencia y la pobreza son algunas de las situaciones que Save The Children ha detectado que pueden llevar a las familias a plantearse .la unión forzada de sus hijas . En estos países, menos del 4 % de las niñas casadas están escolarizadas.

Otros factores de riesgo son los embarazos no deseados, que pueden aumentar la presión de las familias para que sus hijas se casen y en otras ocasiones intentan ver al matrimonio como una forma de mantener a las hijas a salvo de otros tipos de violencia.

La ONG insta a los gobiernos a abordar los factores de riesgo de fragilidad, centrándose en la desigualdad de género y las formas de discriminación.

Además, llama a tener en cuenta otros factores de desigualdad como la discapacidad, la orientación sexual, el origen étnico y los ingresos familiares para crear políticas Inter seccionales que protejan a todas.

LA REVOLUCIÓN DE LA TERNURA

José Carlos Bermejo Religioso CamiloEspaña

Si ha sido el papa Francisco el que ha reiterado la invitación a hacer la revolución de la ternura. Invita a “descansar en la ternura”, habla de “la fuerza de la ternura”, de “una montaña de ternura”, insistiendo que no es una virtud de los débiles; evoca la “ternura combativa de los embates del mal”, y construye el bino mio de “justicia y ternura”. Como una exhortación apostólica. Quizás tampoco es muy frecuente pensar en la ternura en las relaciones de ayuda y las diversas formas de terapia. Parece que evoca cierta debilidad, que su espacio natural es el de las relaciones con los niños y, posteriormente en las íntimas, asociándose más directamente a la caricia. Algunos autores refieren la importancia de la ternura en la creación del apego, como es el caso de Bowlby, en quien tanto se apoyan distintas comprensiones del sufrimiento asociado a pérdidas y duelo. Ternura y misericordia.

Sin embargo, la ternura no se agota en las caricias. Es la cualidad de la persona que muestra fácilmente el afecto, la dulzura y la simpatía. La ternura es la expresión más serena, bella y firme del respeto y del amor. Es traducción del reconocimiento hacia una persona a la que no se quiere juzgar, sino ayudar. La ternura se muestra en el detalle sutil, en el símbolo (regalo) inesperado, en la mirada cómplice o en el abrazo entregado y sincero.

Gracias a la ternura, se crean también vínculos, no sólo en la pareja o con los hijos, sino en las relaciones de ayuda. Sin ternura es difícil que prospere la relación de ayuda. Gandhi decía que un cobarde es incapaz de mostrar amor. Y así es: paradójicamente, la ternura no es blanda, sino fuerte, firme y audaz, porque se muestra sin barreras, sin miedo.

Es más, no sólo la ternura puede leerse como un acto de coraje, sino también de voluntad para mantener y reforzar el vínculo de una relación. La ternura hace fuerte el amor y enciende la chispa de la alegría en la adversidad. Gracias a ella, toda relación deviene más profunda y duradera porque su expresión no es más que un síntoma del deseo de que el otro esté bien. La ternura es una cara de la misericordia. No es ñoñería. Quizás se puede decir con el ensayista francés Petrus Jacobus Joubert que “la ternura es el reposo de la pasión” y que es expresión de profundo respeto reconfortante para la persona a la que se desea acompañar.

Las corazonadas, las fuertes intuiciones que se revelan como realidades ciertas, se generan en el corazón. Diversos autores que han profundizado en el estudio de este “tercer cerebro” sostienen que el ingenio, la iniciativa y la intuición nacen de él: este cerebro está más abierto a la vida y busca activamente una comprensión nueva e intui tiva de lo que más le importa a la persona en la vida. “Una palabra salida del corazón calienta durante tres inviernos”, dice un proverbio chino. Ese calor favorece la relación terapéutica y se traduce en afabilidad, afecto, amor, cordialidad, dulzura, finura, interés, misericordia, querer bien, estima, caricia, delicadeza, expresión o palabra cariñosa y afectuosa,sensibilidad, simpatía, solicitud. Todo, al servicio de la persona herida y como despliegue de un ayudante maduro e integrado. Ternura en momentos difíciles En efecto, la ternura encuentra también un espacio para desarrollar su extraordinario valor en los momentos difíciles. Expresar el afecto, saber escuchar, hacerse cargo de los problemas del otro, comprender, acariciar, cultivar el detalle, acompañar, estar física y anímicamente en el momento adecuado…, son actos de entrega cargados de significado.

Y es que en el amor no hay nada pequeño. La doctora Elisabeth Kübler-Ross, de feliz memoria por su acompañamiento a miles de enfermos terminales y sus experiencias compartidas en una serie de libros, no dudaba en afirmar que los recuerdos que más nos acompañan Ética, Humanismo y Sociedad pañan en los últimos instantes de nuestra vida no tienen que ver con momentos de triunfo o de éxito, sino con

experiencias de ternura, de encuentro profundo con un ser amado, momentos de intimidad cargados de significado: palabras de gratitud, caricias, miradas, un adiós, un reencuentro, un gracias, un perdón, un te quiero. Son esos instantes los que quedan grabados en la memoria gracias a la luz de la ternura que revela la excelencia del ser humano a través del cuidado y el afecto. En situaciones críticas de sufrimiento, en momentos de counselling, la sana expresión de la ternura no encuentra todos los límites que pueden pesar de la sospecha interesada sobre la persona tierna. Es difícil que haya segundas intenciones. Puede transmitirse mucho respeto en una caricia responsable, adulta. La blandura en el tono de voz puede transmitir también ternura. Ha de haber en el fondo una auténtica relación respetuosa y ser expresión del genuino sentimiento del bien, de la disposición a la hospitalidad del corazón que lejos de infantilizar, empodera y reconoce al otro. La ternura en la relación de ayuda La ternura cumple una función primordial en el crecimiento de las personas. Por un lado es un baremo de cómo nos encontramos en relación a nuestra autoestima y nuestro vínculo con el mundo exterior. Por otro, permitirnos experimentarla, alimenta de amor y seguridad a la parte de nuestro ser que se siente inseguro y miedoso. La ternura del terapeuta nos hace fuertes emocional, física y psíquicamente. Nos aumenta la autoestima porque nos permite vernos como seres únicos y valiosos, generándonos confianza para afrontar las dificultades. La ternura del ayudante genera un espacio para reposar y descansar. Nos da permiso para relajarnos, es una parte importante del proceso psicoterapéutico como lo es también trabajar con las emociones que nos disgustan. El terapeuta que se muestra autosuficiente y arrogante tiene menos poder de hacer del encuentro una medicina. La ternura se relaciona con la dulzura, la suavidad; nos ablanda y nos hace ser más flexibles. Sin contactar con la ternura estamos rígidos y duros, y si somos honestos con nosotros mismos, todos sabemos que necesitamos ese “calor humano” en las relaciones de ayuda.

Así lo planteaba Rogers, en su triada actitudinal, como parte del significado de la aceptación incondicional y consideración positiva del cliente. Se favorece que el ayudado se sienta cobijado, sin juicios ni intromisiones, sino con apoyo y respeto.

Si la ternura tiene una dimensión personal, de expresión en la relación corta, también tiene una dimensión larga y comunitaria. Gioconda Belli dice, en efecto, que “la solidaridad es la ternura de los pueblos”. Quizás por eso también, se justifica que el papa Francisco esté insistiendo en la necesidad de hacer una “revolución de la ternura”

14 VIOLACIONES DENUNCIADAS EN ESPAÑA AL DÍA ,UNA CADA DOS HORAS EN 2024

Laura de GradoEspaña

En España se denuncian 14 violaciones al día, es decir, una cada dos horas y 55 agresiones sexuales al día (sin penetración), es decir, más de dos cada hora. Unas agresiones que no dejan de aumentar, según el Balance de Criminalidad de Interior, que señala un aumento de casi cinco puntos respecto a 2023.

Entre enero y junio de 2024 el total de denuncias por delitos contra la libertad e indemnidad sexual han crecido un 4,8 % hasta las 10.010, es decir, más de dos denuncias por agresión sexual a la hora (con y sin penetración). En este cómputo no se incluyen los que se perpetran online.

Del total de denuncias contra la libertad sexual:

  • Por agresión sexual con penetración ( violación ), un  6,9 % más (2.465)
  • El resto de delitos contra la libertad e indemnidad sexual, 4,1 % (7.545)

Aumenta la criminalidad en España

En conjunto, la criminalidad en España ha aumentado en los seis primeros meses del año un 3 %, 1.224.084 infracciones penales frente a las 1.188.886 que se registraron en el primer semestre de 2023, según explica Interior.

Del total de delitos penales cometidos (1.224.084):

  • Los delitos incluidos en la «criminalidad convencional» han aumentado un 1,6 %, hasta los 986.444
  • Los delitos incluidos en «cibercriminalidad» han crecido un 9,2 %, hasta los 237.640

Dentro de la cibercriminalidad:

  • Estafas informáticas (8 %, 211.294 )
  • Otros ciberdelitos (19,1 %, 26.346)

Dentro de la criminalidad convencional:

  • Secuestros (-23,4 %, 491)
  • Homicidios dolosos y asesinatos en grado tentativa (-2,2 %, 619)
  • Homicidios dolosos y asesinatos consumados (8,3 %, 195)
  • Tráfico de drogas (3,5 %, 11.009 )
  • Sustracciones de vehículos (2,5 %, 16.272)
  • Hurtos (-1,1 %, 321.332)
  • Delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria (8,6 %, 13.799)
  • Robos con violencia e intimidación (-0,1 %, 30.980)
  • Robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones (-3,7 %, 57.469)
  • Resto (3,7 %, 524.710
  • Las fuerzas de seguridad – Policía Nacional, Guardia Civil, policías autonómicas y locales- han tramitado en estos seis primeros meses 2.465 denuncias de violación frente a las 2.305 del mismo periodo del pasado año.

Interior insiste en que este incremento está relacionado con las políticas activas de concienciación y de reducción de la tolerancia social y personal frente a este tipo de hechos delictivos, que se traducen en una mayor disposición de las víctimas a acudir a los cuerpos policiales.

Según la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2020 en España sólo se denuncian el 11 % de la violencia sexual, a pesar de que el 2,2 % mujeres mayores de 16 años reconoce haber sido víctima de esta violencia sexual (más de 450.000).

Los motivos que exponen las mujeres para no denunciar son la vergüenza (40,3 %), haber sido menor cuando tuvo lugar (40,2 %), temor a no ser creída (36,5 %) y miedo al agresor (23,5 %).

El Balance de Criminalidad recoge los datos de poblaciones de más de 200.000 habitantes registrados por Policía Nacional, Guardia Civil, cuerpos policiales de las Comunidades Autónomas -Ertzaintza, Mossos d’Esquadra y Policía Foral de Navarra- y algunos cuerpos de Policía Local.

EL AUGE DEL IDIOMA ESPAÑOL

Elspeth GormleyEspaña

En un mundo cada vez más interconectado, el idioma español ha emergido como una fuerza cultural y comunicativa de gran magnitud. Hoy, más de 580 millones de personas en todo el planeta hablan español, convirtiéndolo en la segunda lengua más hablada por número de hablantes nativos y la tercera más utilizada en internet. Este crecimiento no solo es un testimonio de la riqueza y diversidad de la lengua, sino también de la influencia cultural y económica que España y los países hispanohablantes ejercen en el escenario global.

El español no es solo un idioma; es un puente que conecta continentes, culturas y corazones. Desde las vibrantes calles de Madrid hasta los coloridos mercados de Ciudad de México, pasando por las playas de Buenos Aires y las selvas de Colombia, el español es el hilo conductor de historias, tradiciones y sueños compartidos. Cada palabra, cada frase, lleva consigo siglos de historia y una herencia cultural que nos enorgullece.

El auge del español en el mundo es también un reflejo de la creciente importancia de la comunidad hispana en países como Estados Unidos, donde el español es el segundo idioma más hablado. Las contribuciones de los hispanohablantes en todos los ámbitos, desde la ciencia y la tecnología hasta el arte y la literatura, son invaluables y continúan enriqueciendo el tejido social y cultural de las naciones.

Debemos sentirnos profundamente orgullosos de este legado lingüístico y cultural. El español es una lengua viva, dinámica y en constante evolución, que sigue conquistando corazones y mentes en todos los rincones del mundo. Es un idioma que nos une, que nos permite compartir nuestras historias y que nos da una voz en el concierto global de las naciones.

En este contexto, es fundamental que sigamos promoviendo y celebrando nuestra lengua. La enseñanza del español como lengua extranjera está en auge, y cada vez más personas en todo el mundo eligen aprender español para conectarse con nuestra rica cultura y abrir nuevas oportunidades en sus vidas personales y profesionales.

Para Letras Hispanas por el Mundo, que defendemos con pasión el idioma español, es un orgullo inmenso saber que nuestras letras pueden llegar a los rincones más remotos del planeta. Es un testimonio de nuestra historia, nuestra cultura y nuestra capacidad para influir y enriquecer el mundo. Sigamos celebrando y promoviendo nuestra lengua, y recordemos siempre que, a través del español, llevamos un pedacito de nuestra esencia a cada rincón del planeta.

EL PULSO DEL PODER

Zedryk Raziel – México

Reportero de EL PAÍS

El Poder Judicial ha marcado las primeras semanas del Gobierno de Claudia Sheinbaum. La raíz de la pugna es la polémica reforma judicial , que ya ha sido aprobada por el Congreso -de mayoría oficialista- y está en su fase inicial de implementación. A partir del próximo año, la mitad de jueces y magistrados federales, así como los ministros de la Suprema Corte, serán electos por voto popular. El resto de cargos judiciales se elegirá en 2027, para completar la renovación de toda la judicatura. Los jueces y funcionarios judiciales han dado la batalla durante meses para impedir la enmienda, primero en las calles y ahora desde los mismos tribunales. El último recurso lo ha concedido la jueza Nancy Juárez, que ha ordenado al Ejecutivo de Sheinbaum eliminar el decreto de la reforma del Diario Oficial. La resolución ha sido respondida con rotundidad por la presidenta: “No tiene fundamento jurídico”. Sheinbaum ha adelantado que no acatará la instrucción y ha sostenido que ningún juez está por encima de la voluntad popular. El enfrentamiento es ya el más intenso que ha sostenido el oficialismo con la judicatura en el corto tiempo que lleva el Gobierno de Sheinbaum. Quedan casi seis años por delante.

Sheinbaum ha insinuado que la resolución de la jueza Juárez es propia de un régimen fascista. “Ustedes imagínense que la jueza dice: eliminese. ¿Qué quiere decir eliminar? O sea, ¿hay que arrancar la Constitución? Eso es lo que está pidiendo la jueza: mutilar un Diario Oficial que ha comentado en su conferencia Mañanera, mientras sostenía un ejemplar del periódico en el que se publican leyes, decretos y otras comunicaciones oficiales de los tres Poderes de la Unión. “No hay antecedente de que un juez haya pedido ‘eliminar’. ¿Qué quiere decir eliminar esto? ¿O vamos a regresar al fascismo, a quemar, a romper libros? Bueno, no regresar, porque aquí, afortunadamente, solo en la época de la Inquisición”, ha referido. La presidenta ha reiterado que, conforme a la Constitución, el juicio de amparo es improcedente contra enmiendas a la Carta Magna. La jueza Juárez ha salido a explicar que la medida que ha dictado -una suspensión precautoria antes de la resolución de fondo-, no combate la reforma constitucional en sí, sino el proceso legislativo del que derivó aquella.

El gremio judicial ha señalado que, si el Ejecutivo no acata la instrucción de retirar el decreto del Diario Oficial, incurrirá en un desacato, una falta que puede conducir al encarcelamiento de los funcionarios en desobediencia. Sheinbaum ha respondido que quienes “están violando la ley” son los jueces que conceden suspensiones contra la reforma, habida cuenta de que esta fue resultado de una decisión del pueblo traducida en las urnas en las elecciones de junio. El pasado viernes, el Gobierno de Sheinbaum anunció que denunciará a la jueza Juárez ante el Consejo de la Judicatura para que este determine si incurrió en una falta. Horas más tarde, la Consejería Jurídica presidencial solicitó a , Norma Piña cabeza del Poder Judicial, iniciar un procedimiento de responsabilidad administrativa contra la juzgadora por su actuación “ilegal”. También pidió a Piña que ordene a todos los jueces federales “abstenerse” de emitir más suspensiones contra la enmienda.

A la pugna se han sumado ministros de la Suprema Corte de Justicia. Piña, presidenta del Alto Tribunal, afirmó el lunes que, a raíz de la reforma judicial, la democracia constitucional en México “atraviesa momentos muy delicados y muy difíciles”. En la inauguración de un foro sobre derecho constitucional, la ministra advirtió de que la enmienda oficialista afecta la división de poderes y la independencia judicial —que definió, esta última, como “patrimonio de la humanidad”—. “Los derechos humanos están en riesgo cuando el poder, de cualquier tipo, no puede ser contenido, frenado y controlado”, sostuvo. Piña hizo eco de los señalamientos de la JUFED, la asociación de jueces y magistrados federales, en el sentido de que la reforma desaparece la carrera judicial e implica “la politización de la justicia”. “Cuando múltiples voces se alzan en un coro de advertencias, es prudente poner atención”, resumió la ministra.

Otro ministro del Supremo, Alfredo Gutiérrez, acudió a la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, a una conferencia. Allí, el juez habló sobre los nuevos requisitos establecidos por la reforma, para los abogados que quieran convertirse en ministros de la Corte. Gutiérrez citó que los postulantes deben comprobar haber obtenido buen promedio en la carrera de Derecho y presentar cinco cartas de recomendación de vecinos y conocidos. “Y no estoy bromeando”, dijo el ministro a su auditorio, que estalló en risas. Este martes, Sheinbaum se ha referido a ese episodio. “Nadie se burla de los mexicanos”, ha sentenciado. “Será muy reconocida la escuela de Harvard, pero sería bueno que hiciera una investigación sobre la corrupción en el Poder Judicial mexicano”, ha planteado. La presidenta ha recitado que los actuales jueces han retrasado resoluciones para que los potentados no paguen impuestos y que en la judicatura hay muchos casos de nepotismo. “A ver si eso les parece también simpático”, ha revirado. “Vamos a dar ejemplo al mundo con la reforma al Poder Judicial, estoy segura, aunque los de Harvard no estén de acuerdo”, ha añadido.

LA LECCIÓN HISTÓRICA DE LA JUVENTUD VALENCIANA

Jordi Sarrión – España

Ante la ausencia flagrante de liderazgo, la juventud valenciana, que siempre ha escuchado las historias de sus abuelos sobre la ‘Riuà’ de 1957, se ha echado la reconstrucción de su tierra a sus espaldas

Cae la noche en la comarca de l’Horta Sud. Alarmas que no cesan. Saqueos. Delitos. Llanto. Miedo. Impotencia. Hambre. Desolación. Abandono. Parece una maldita escena de La Purga. Justo me viene a la cabeza aquella frase: “La policía, los bomberos y los servicios de urgencias no estarán disponibles hasta mañana por la mañana”. Las palabras resuenan en mi cabeza, incapaz de pensar en otra cosa, desde la distancia, mientras veo que las vidas de muchos hermanos y hermanas valencianos se han convertido en un auténtico infierno.

Y, al caer la noche, una y otra vez, me vienen a la cabeza las mismas preguntas. Preguntas como la de por qué no se dio el aviso de emergencias hasta que algunos estaban ahogándose en un lodazal. Por qué se tardó dos días en llamar a la Unidad Militar de Emergencias. Por qué el director general de Emergencias estaba reunido con responsables de Festejos Taurinos el día en que estaba programada una de las mayores DANAS de los últimos años y, acto seguido, desaparecía en las redes.

Tampoco puedo comprender por qué el president de la Generalitat empezó a borrar tuits con sus declaraciones del pasado martes, en las que afirmaba que a las 18.00 amainaría el temporal en la Comunidad Valenciana, en una tierra donde existe un trauma colectivo con la lluvia y donde, como rezaba Raimon, “la pluja no sap ploure”. Todo esto, además, ocurrió mientras la meteoróloga de À Punt Victòria Rosselló lo advertía en el informativo del mediodía. Y, la pregunta que más me duele: ¿Por qué seguimos permitiendo que, en la cuarta economía de la Zona Euro haya personas sin nada que echarse a la boca y otras que continúan encerradas sin poder salir de sus domicilios?

Y, ante la ausencia flagrante de liderazgo, la juventud valenciana, que siempre ha escuchado las historias de sus abuelos sobre la Riuà de 1957, se ha echado la reconstrucción de su tierra a sus espaldas. Sí, esa misma juventud a la que a veces se ningunea, quienes nos quejamos de que no es normal que paguemos la mitad de nuestros sueldos precarios en un alquiler. La misma juventud que grita, incesantemente, que no nos vamos a salvar solos, y que implora por la aplicación de políticas eficaces contra un cambio climático cuyos efectos, ahora que vemos asomar la patita al lobo, comprobamos que pueden llegar a ser devastadores.

Por eso quiero que, en tiempos en los que las ganas de llorar nos asolan, nos acordemos de personas como mi amigo Néstor, que, junto a sus vecinos del barrio de La Cruz Cubierta, llevan días organizándose para llevar escobas, agua y comida hasta La Torre, a través del que, para mí, siempre será el Pont de la Solidaritat. Cada vez más organizados, llegan caminando hacia el horror que se vive en localidades como Catarroja, Benetússer o Alfafar. Y todo ello, dando una lección a quienes echan balones fuera mientras el tiempo pasa y la situación empeora.

Historias como las de conocidos que han pasado horas achicando agua en sus casas inundadas. Como las que lleva días escuchando y contando mi amiga Emma, periodista del Levante-EMV, trabajando sin cesar y dándolo todo para luchar contra la desinformación. Una periodista que, cuando llega a casa, se encuentra devastada por una realidad que la sobrepasa: “Y no quiero imaginarme a todos aquellos compañeros y compañeras de teles como À Punt y RTVE, al pie del cañón todo el día, rodeados de tanto sufrimiento”.

No valen las medias tintas, los valencianos estamos viviendo uno de los mayores traumas colectivos de nuestra historia como Pueblo. Y, como diría Vicent Andrés Estellés, “allò que val és la consciència de ser Poble”. I els joves valencians, greument, hem escollit. Després d’un silenci estricte, caminem decididament. Un abrazo muy fuerte, cuidémonos mucho y sigamos haciendo fuerza. Sols el Poble salva al Poble. Una i mil vegades: gràcies, moltes gràcies.

ARTÍCULOS

Todo el contenido publicado en esta revista está sujeto a derechos de autor (copyright).

La dirección de la revista no se hace responsable de las opiniones expresadas por los autores en sus artículos

Favicon Superior

Colaboran en esta sección: Antonio Camacho (Argentina), Hernando Álvarez (Colombia), E. Gormley (España), Joseph Jane (Inglaterra), Dorothy Villalobos (EEUU)

Separador-reevista-1

CERVANTES Y EL IDIOMA

Antonio Camacho Gómez

Argentina

«No es permisible a una comunidad civilizada dejar su lengua desarbolada, a la deriva, al garete, sin velas, sin capitanes, sin rumbo». Pedro Salinas

En su obra La responsabilidad del escritor», Salinas expone algunas interrogantes como: ¿Tiene o no tiene el hombre como individuo, el hombre en comunidad, la sociedad, deberes inexcusables, mandatarios en todo momento con su idioma?,

Esos interrogantes marcan una posición comprometida con la herramienta más significativa de comunicación y entendimiento que poseen los hombres, que utilizan los pueblos y cuya preservación de bastardeo, la pobreza expresiva, la limitación del vocabulario, la adulteración de la norma inherente a su esencia, constituye una necesidad indispensable. Así lo entienden los constructores del idioma, desde Nebrija a Cuervo, desde Valdés, «Diálogo de la lengua», a Julio Casares, para citar a algunos gramáticos y tratadistas de prosapia directamente vinculados con la causa imperial del castellano. Ellos constituyen una pléyade de preceptistas, estudiosos e inquietos luchadores por la conservación, brillo y pureza del lenguaje común, robustecidos por la simiente vivificante de las voces americanas y abierto, pluma del alma, en el decir de Cervantes, a los términos que la ciencia, la técnica, el arte, el progreso en general, generan copiosa y permanentemente.

Pero si es lícita y conveniente la incorporación de voces nuevas a la lengua milenaria nacida con las glosas de San Millán y Silos, impulsada por el condado de Castilla, auténtica realidad política origen de una nación, y a la que el autor del Quijote, de andadura universal, jerarquizó produciendo una obra múltiple que lo sitúa a la cabeza de las letras hispanas y entre los primeros puestos de las universales, no lo es cuanto ello implica alguna forma de corruptela idiomática. Extranjerismos innecesarios, deformación de vocablos, destrucción de la sintaxis, desinterés por la prosodia, indiferencia por la ortografía son los males corrientes que muchas veces se procura justificar por pereza mental, abulia correctiva, despreocupación generalizada, intereses espurios, que también los hay.

No se trata de salvaguardar un academicismo a ultranza, de acotar el lenguaje con cerrazón purista, lo que conduciría a su empobrecimiento, o de pretender el uso de un castellano elitista, el de esa aristocracia idiomática formada por los mejores poetas de la comunidad lingüística a que se refiere Amado Alonso, sino de evitar la agresión constante que lo deteriora y lo corrompe en su calidad de bien espiritual y vehículo incomparable de relación interpersonal. Y esto es lo primordial en esta fecha en que se celebra el Día del Idioma recordando la triste jornada del 23 de abril de 1616 en que, pobre y solo, murió Miguel de Cervantes Saavedra, novelista, dramaturgo y poeta, que cuatro días antes, al dedicar las aventuras de su caballero andante al conde de Lemos, había escrito: «Puesto ya el pie en el estribo, con las ansias de la muerte, gran señor, ésta te escribo…». En realidad, el autor de las Novelas Ejemplares, cuyo cuatri centenario del fallecimiento recordamos, murió el 22 de abril de una hidropesía y fue enterrado el 23, con pocos días de diferencia de su par inglés Shakespeare, de cuya desaparición también se cumplen cuatrocientos años.

En este tiempo conflictivo por cuestiones vinculadas con la economía, la política, la inobservancia total o parcial de los derechos humanos, veintiuna naciones unidas por el lazo armonioso de una misma lengua, de un léxico común, el que cada día interesa más en países tan poderosos y diferentes como la Unión Soviética y los Estados Unidos, deben bregar por limpiarlo de impurezas que separan y degradantes formas de expresión.-

Separador-reevista-1

EL DIA EN QUE GARCIA MÁRQUEZ ME ESCRIBIO EN CARTAGENA

SU LISTA DE CLASICOS IMPRESCINDIBLES EN LA LITERATURA

Hernando Álvarez

Director de BBC Mundo

Colombia

Desde hace casi 30 años, guardo en mi casa una lista de obras clásicas que Gabriel García Márquez me escribió, de puño y letra, una tarde de abril de 1995.

La historia de cómo llegué a tenerla se la he contado innumerables veces a mi familia y a mis amigos.

Es una anécdota que muestra tanto mi absoluta ignorancia como el carisma, la generosidad y la sencillez del único escritor colombiano que ha ganado el Premio Nobel de Literatura.

Parte con una pregunta, termina con la lista e incluye un delicioso helado.

Maestro, tengo que confesarle que me aburro tremendamente con los clásicos y que no he logrado leerme ninguno.

Me dijo que en su juventud él también había visto los clásicos con desdén hasta que un mentor le dijo alguna vez que nunca llegaría a ser un gran escritor si no conocía los clásicos griegos.

Me contó que cuando los descubrió se enamoró de ellos. Me habló de su obsesión por Edipo y cómo siempre lo sedujo la historia de un hombre que quiso investigar quién había matado a su padre para llegar a la trágica conclusión de que él mismo había sido el asesino.

Me pidió que hiciera un esfuerzo para sobrepasar el tedio que me generaba el lenguaje antiguo y me concentrara en las fabulosas historias que contaban.

-Y si tuviera que hacer una lista de los clásicos imprescindibles ¿Cuáles entrarían?, le pregunté.

-Hagamos la lista, me dijo emocionado mientras abría con rapidez su libreta de reportero y con un plumón de tinta negra empezó a escribir el listado que ilustra esta historia y que trascribo a continuación tal y como la escribió él:

1. La biblia

2. La mil y una noches

2a. Platón y Aristóteles

3. Odisea

3a Los filósofos ilustres. Diógenes Laercio

4. Sófocles: Edipo

5. Los doce Césares (Suetonio)

6. Plutarco

7. La divina comedia (infierno)

8. Horacio (Poesía)

9. El mío cid (Romances)

10. El Amadís de Gaula

11. Quijote

12. Poesía: Siglo de Oro español

13. Gargantúa y Pantagruel

14. Paraíso Perdido – Milton

15. Cronistas de Indias

Eso es lo que tengo.

Hasta el día de hoy me arrepiento del gran error que cometí al no haber tomado notas sobre lo que me decía de cada obra mientras la iba escribiendo. No me acuerdo de por qué usó 2a y 3a, por ejemplo. ¿Cuál era la lógica de esa subdivisión? Tampoco de por qué el número 16 quedó vacío.

Soy consciente de que esta lista que decidí compartir finalmente hoy cuando se conmemoran los diez años de su muerte, hubiera sido más útil si tuviera observaciones más precisas sobre por qué incluyó cada obra.

Quizás por ello siempre me había dado cierto pudor compartirla.

Pero hace poco, cuando vi la emoción que suscitó en una amiga bibliófila cuando la vio colgada en una de las paredes de mi casa, pensé que por más errores periodísticos que tenga esta historia que les estoy contando, algún valor anecdótico tendría para quienes la puedan conocer.

También me acordé de la gran frase que dijo el propio García Márquez cuando publicó sus memorias: “La vida no es lo que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla”.

De la lista he leído con los años algunas crónicas de Indias, Edipo, La Odisea, pasajes de la Biblia, la Divina Comedia, las Mil y Una Noches, y algún que otro poema del Siglo de Oro.

Pero quiero creer que el autor de ese canon maravilloso e improvisado no se hubiera disgustado conmigo por no haberle dado el debido respeto a cada una de sus recomendaciones.

Eso pienso, como consuelo, cuando recuerdo otro consejo que me dio esa inolvidable tarde de abril, cuando en otra vergonzosa confesión le admití que aún no había podido leer el Quijote:

Lo que te recomiendo es que dejes el libro encima del inodoro, así cada vez que te sientes ahí lees un poco.

Separador-reevista-1

LA UTOPIA DE LA PAZ

E. Gormley

España

La utopía de la paz ha sido un sueño compartido por la humanidad a lo largo de los siglos. Es una visión de un mundo donde la armonía, la justicia y la compasión prevalecen sobre el conflicto y la discordia. Aunque a menudo se percibe como inalcanzable, esta aspiración sigue siendo una brújula moral que guía nuestros esfuerzos colectivos hacia un futuro mejor.

La paz utópica no es simplemente la ausencia de guerra, sino un estado en el que todos los seres humanos viven en igualdad y respeto mutuo. En esta visión, las barreras que dividen a las personas—como la raza, la religión y la clase social—se disuelven, y en su lugar emerge una sociedad basada en la colaboración y el entendimiento mutuo.

Imaginar una utopía de paz es soñar con comunidades donde la educación, la salud y las oportunidades son accesibles para todos, independientemente de su origen. Es visualizar un mundo donde los recursos se gestionan de manera sostenible y equitativa, y donde el medio ambiente se protege y se valora como el hogar común de toda la humanidad.

La cultura de la paz utópica promueve el diálogo en lugar del conflicto, la empatía en lugar de la indiferencia. Los valores de la no violencia, la justicia y la solidaridad se integran profundamente en todas las instituciones, desde las escuelas hasta los gobiernos. En este mundo ideal, las diferencias se celebran como una fuente de riqueza cultural, no como un motivo de división.

Aunque la utopía de la paz puede parecer distante, cada pequeño paso hacia ella es significativo. Las acciones individuales y colectivas que fomentan el respeto, la tolerancia y la cooperación son ladrillos fundamentales en la construcción de esta visión. La paz comienza en el corazón de cada persona y se extiende hacia afuera, creando ondas de cambio positivo en nuestras comunidades y más allá.

La utopía de la paz nos recuerda que, aunque las condiciones actuales pueden ser desafiantes, nunca debemos perder la esperanza ni la determinación de trabajar por un mundo mejor. Es una meta noble que nos inspira a ser la mejor versión de nosotros mismos, a tender puentes en lugar de levantar muros, y a seguir creyendo en el poder transformador del amor y la comprensión

La utopía de la paz ha sido un sueño compartido por la humanidad a lo largo de los siglos. Es una visión de un mundo donde la armonía, la justicia y la compasión prevalecen sobre el conflicto y la discordia. Aunque a menudo se percibe como inalcanzable, esta aspiración sigue siendo una brújula moral que guía nuestros esfuerzos colectivos hacia un futuro mejor.

La paz utópica no es simplemente la ausencia de guerra, sino un estado en el que todos los seres humanos viven en igualdad y respeto mutuo. En esta visión, las barreras que dividen a las personas—como la raza, la religión y la clase social—se disuelven, y en su lugar emerge una sociedad basada en la colaboración y el entendimiento mutuo.

Imaginar una utopía de paz es soñar con comunidades donde la educación, la salud y las oportunidades son accesibles para todos, independientemente de su origen. Es visualizar un mundo donde los recursos se gestionan de manera sostenible y equitativa, y donde el medio ambiente se protege y se valora como el hogar común de toda la humanidad.

La cultura de la paz utópica promueve el diálogo en lugar del conflicto, la empatía en lugar de la indiferencia. Los valores de la no violencia, la justicia y la solidaridad se integran profundamente en todas las instituciones, desde las escuelas hasta los gobiernos. En este mundo ideal, las diferencias se celebran como una fuente de riqueza cultural, no como un motivo de división.

Aunque la utopía de la paz puede parecer distante, cada pequeño paso hacia ella es significativo. Las acciones individuales y colectivas que fomentan el respeto, la tolerancia y la cooperación son ladrillos fundamentales en la construcción de esta visión. La paz comienza en el corazón de cada persona y se extiende hacia afuera, creando ondas de cambio positivo en nuestras comunidades y más allá.

La utopía de la paz nos recuerda que, aunque las condiciones actuales pueden ser desafiantes, nunca debemos perder la esperanza ni la determinación de trabajar por un mundo mejor. Es una meta noble que nos inspira a ser la mejor versión de nosotros mismos, a tender puentes en lugar de levantar muros, y a seguir creyendo en el poder transformador del amor y la comprensión

Separador-reevista-1

COCAINA ROSA LA PELIGROSA DROGA QUE SURGIÓ EN AMERICA LATINA

Y AHORA ESTA DE MODA EN LAS FIESTA DE EUROPA

Joseph Janes

Escritor BBC

Un coctel de drogas sintéticas conocido como cocaína rosa se ha convertido rápidamente en una preocupación importante en España, Reino Unido y otros lugares.

A principios de este mes, las autoridades españolas llevaron a cabo la mayor redada de drogas sintéticas de su historia, incautando una gran cantidad de cocaína rosa junto con más de un millón de pastillas de éxtasis. La operación se centró en redes de tráfico de drogas en Ibiza y Málaga.

Esta peligrosa sustancia se ha relacionado con un número creciente de muertes relacionadas con las drogas. La composición impredecible y la creciente popularidad de la cocaína rosa han dado lugar a llamamientos de las organizaciones europeas que buscan reducir los daños de las drogas para que se tomen medidas urgentes para abordar los riesgos que plantea.

A pesar de su nombre, la cocaína rosa no necesariamente contiene cocaína. Suele ser una mezcla de varias otras sustancias, como MDMA, ketamina y 2C-B. El MDMA, comúnmente conocido como éxtasis, es un estimulante con propiedades psicodélicas, mientras que la ketamina es un potente anestésico que tiene efectos sedantes y alucinógenos. Las drogas 2C se clasifican como psicodélicas, pero también pueden producir efectos estimulantes.

La cocaína rosa, que suele encontrarse en forma de polvo o píldora, es conocida por su color vibrante, diseñado para realzar su atractivo visual. Se colorea con colorante alimentario y, a veces, con sabor a fresa u otros aromas.

Esta peligrosa sustancia está vinculada a un número cada vez mayor de muertes relacionadas con las drogas.

La cocaína rosa, ( y todas las drogas ) no sólo destruye vidas, sino también roba sueños y esperanzas. ¡¡¡ Di no y elige vivir plenamente !!!

Separador-reevista-1

ONCE DE SEPTIEMBRE

Dorothy Villalobos

EEUU

  Mi nombre es Dani y la historia que les voy a narrar la viví hace muy poco. Como todos los días de trabajo me levanté a las 5.45 de la mañana. La noche anterior los meteorólogos habían anunciado un día espectacular de los finales del verano y la llegada del otoño. Como siempre tome una ducha, bebí un café y salí por la puerta sin despertar a mi novia. Ella se levantaría algo más tarde, no comenzaba hasta las nueve de la mañana en su trabajo. Salí por la entrada del edificio en donde vivo y muy cerca en el estanquillo compre un periódico. Mientras caminaba con pasos rápidos le eche una ojeada y lo guarde en mi cartera. Ya habría tiempo más tarde para ver las nuevas y saber de los deportes. Siempre caminaba a mi trabajo a pesar de quedarme a media milla de la casa, me servía de ejercicio y saludaba a todos los vecinos y comerciantes del lugar que encontraba en mi camino a esas horas tempranas.

      Llegue y como siempre saludé a mis compañeros; siempre lo hacíamos con mucho cariño, como si hiciera un año que no nos veíamos. Esa mañana fue una de tantas. El aroma del café ya invadía los pasillos y seguí saludando hasta recoger la orden del día. Siempre que llegábamos teníamos que además de marcar la tarjeta, llenar una pequeña forma de lo que haríamos en el día. Y fue en ese momento que mi compañero, siempre alegre y parlanchín me dijo. 

–¡Oh, hombre! Que clase de día nos toca hoy, si se esto me quedo en la casa. Yo lo mire y me reí. 

–¿Qué bicho te picó? –Le pregunte; y me contestó muy serio: 

–La fecha de hoy no me gusta es 9-11. 

Y yo le dije:

–¿y eso qué tiene que ver? y Mario se quedó callado por unos segundos, pero muy pronto me contestó:

–9-11, esto me hace presentir ambulancia, policía, emergencias.

Yo, al verlo tan serio, no pude aguantar la risa y le dije: 

–Tú, un hombre moderno y joven creyendo en esas tonterías. Pero note en el fondo de su mirada algo extraño, puedo jurar que parecía miedo.

Terminamos de cargar y salimos con nuestro camión a dos cuadras del trabajo. A nosotros nos tocaba  entregar siempre, por años, en los edificios # 1 y # 7; ellos formaban parte de nuestras vidas diarias. Allí  conocíamos a todas las secretarías de muchos pisos y también a gran parte del personal. Siempre que  entraba a cada oficina, se me brindaban café, pastelitos o cualquier bocadillo acostumbrados en las  mañanas y sobre todo muchas sonrisas.

        Como soy joven y  muy alto, siempre las muchachas me estaban echando bromas. Aquel día en  particular recibí muchos piropos de las señoras, porque mis ojos se veían de un azul muy especial, y tan  temprano en la mañana eso me hizo sentir muy bien. Seguí trajinando con mis encargos y cuando termine  con ellos salí de nuevo al camión donde quedaron otros pocos mensajes y paquetes que debía entregar en el  piso 101; por eso lo estaba dejando para último, no sabía por qué pero siempre aquellos piso altos me  hacían sentir mariposas en el estómago.

      No llevaba dos minutos fuera del edificio, cuando escuche aquel ruido y sentí que debajo de mi la  tierra tembló; a mi lado empezaron a caer pedazos de cristales y papeles encendidos, personas que se  tiraban, no podía comprender lo que estaba pasando. Alguien comenzó a gritar “un avión chocó con la  torre”, “un avión chocó con la torre”; pero en mi cabeza no cabía semejante cosa, fue cuando al levantar la  vista me di cuenta de mi error; efectivamente, algo había entrado por el costado del edificio, las llamas ya  se veían por fuera, y un impulso sobrehumano me hizo regresar dentro donde momentos antes estaban mis  compañeros. Empecé a gritar, que salieran que algo horrible había ocurrido, que había fuego, gritaba por  los pasillos como enloquecido, pero algunos no me hacían caso. Empecé a llamar por los intercomunicadores a las demás oficinas de la compañía y a rogarles que salieran, pero pocos me hicieron caso.

      Salí de nuevo a la calle, temblaba de miedo, me acordaba de lo que dijo Mario, ya las calles estaban  llenas de policías, bomberos, paramédicos, la gente que se agrupaba y fui testigo del impacto del segundo  avión. Quedé petrificado, cada vez entendía menos, y entre los policías y bomberos corrí de nuevo adentro  de mi estación; ya para estos momento gritaba enloquecido, pero los jefes decían que no me preocupara, no  había peligro. Yo le comencé a rogar a Mario y otros compañeros que saliéramos, pero se mostraban  indecisos. Fue cuando Sofía, mi compañera, bastante gruesa e impedida, pidió que la ayudara, ella si quería  salir, para ella era más difícil salir si algo grave ocurría.  Y sin pensarlo dos veces, casi como enloquecido,  medio me la puse al hombro y salí lo más pronto posible con ella. Había andado un buen tramo, cuando los  bomberos comenzaron a gritar, ya estaba en la puerta y conmigo mi amiga, alguien corrió en muestra  ayuda, y la lleve como a dos cuadras de distancia, allí alguien me ayudo y yo regresaba de nuevo al  edificio, tenía que convencer a mis compañeros del peligro. 

     Pero ya no lo pude hacer, casi en la puerta un policía me empujó y me agarro del brazo como si su mano  fuera una tenaza y me dijo” corre que estamos en peligro”, yo dudaba, pero aquel hombre con una fuerza  descomunal me llevaba del brazo. Entonces comprendí que aquello era cierto. Una fuerza nunca sentida  dentro de mí me hizo volar, más que correr, unido al policía que me había salvado la vida, corría, y corría,  y fue cuando entre gritos me dijo, no mires para atrás, corre, no pares. El aire empezó a ponerse pesado, un  polvo como humo empezó a cubrirnos y corrimos con más velocidad. Pude coger del brazo a una mujer que  estaba petrificada viendo lo que venía, y también a ella la llevaba en andas. No puedo recordar cuantas  calles corrimos en medio de aquella nube que nos rodeaba, pero llegó un momento en que paramos, y aquel  hombre que me había salvado la vida, y la señora que venía conmigo nos abrazamos como viejos conocidos  y empezamos a llorar. Yo creo que de miedo, o dando gracias por haber escapado por muy poco tiempo del desastre, y por la tristeza infinita que sentíamos. En aquellos momentos todavía no me había dado cuenta  que en verdad las dos torres habían caído, no fue hasta que aquel polvo empezó a disiparse que nos dimos  cuenta de la magnitud de la desgracia. 

Recordé en aquellos momentos a mi madre y me di cuenta que si estaba por casualidad viendo la televisión  se estaría volviendo loca; ella sabía muy bien donde yo pasaba mi día. Intenté, sin resultado usar mi  teléfono, pero este no respondía, le dije al policía que también estaba como embobado, que había que  llamar a nuestras familias y decirles que estábamos bien. Y entre el polvo pude ver un teléfono callejero,  como un loco le eche una moneda. En verdad no sabía a quién de mi familia llamaba, solo sabía que era un  teléfono familiar, y sentí la voz de mi cuñada, y a grito le dije ‘soy Dani’, estoy bien, avísale a todos que  estoy bien, pero que tengo que regresar a tratar de ayudar, y acto seguido colgué el auricular. Algo similar  hizo el policía, nos abrazamos de nuevo con la  nueva amiga que lloraba desconsoladamente y se la encargamos a un grupo de periodistas que empezaban a llegar. De alguna parte apareció un pañuelo de  mujer, alguien no los dio, y lo partimos a la mitad. Nos cubrimos como pudimos la nariz y boca y corrimos  nuevo hacia aquello que quedaba de mi lugar de trabajo. Parecía que un gran terremoto había azotado  aquella parte de la ciudad. 

      En todas las caras solo se veía el dolor. Parecíamos estatuas caminando, nuestro cuerpo completo estaba  lleno de un polvo blanco que se había incrustado dentro y fuera de nosotros y que nos estaba apretando el  pecho. Sin darnos cuenta estábamos en una cadena humana, tratando de empezar a quitar los destrozos. En  mi mente la imagen de Mario, no la podía borrar, y con ella las caras de todos aquellos que aquella mañana  me saludaron y me dieron una sonrisa.

     Todo era inútil, los hierros estaban muy calientes, y el polvo y el humo no nos dejaban avanzar.  Seguidamente, aquello se empezó a llenar de cuánta ayuda aparecían por todo los contornos. El cansancio, la falta de oxígeno, me empezaron a vencer. Tenía que buscar donde sentarme por unos momentos, y fue  cuando sentí que alguien suavemente me empujaba, tratando de sacarme de aquel lugar. Mis ropas estaban  empapadas por el agua que echaban los bomberos, queriendo extinguir el fuego. Y casi sin notarlo otras  manos se unieron a las primera, y entre ambos me llevaron casi en vilo hacia fuera de todo aquel desastre.

      Hasta ese momento o mejor dicho, hasta mucho rato después fue que me di cuenta que mis manos  estaban todas llenas de heridas, al igual que mis brazos y mi cara. Fue tanto el deseo de ayudar, que no  pensé por un momento en cómo lo hacía. Allí mismo en una ambulancia me comenzaron a curar las heridas  y las quemaduras que tenía. No quería que me alejaran de allí. Solo les decía necesitaba algo de tomar y un  pequeño descanso y volvería de nuevo a mi labor. Pero una enfermera dulce y cariñosa me hizo entender  que ya no había mucho que hacer. Yo le dije que mis compañeros estaba allí enterrados, que  no importaba mi condición física, yo tenía que volver por ellos. Y fue allí, en esos momentos que pude  comprender la magnitud del desastre. Como le diría a María, la esposa de Mario, que no fui capaz de  salvarlo y a su pequeña hija que por cobarde no saque a su padre aunque hubiera sido a rastras de aquel  lugar. Lloraban sin poder contenerme, los sollozos me estremecía y comencé a temblar, nunca había  sentido tanta impotencia no tenía idea de lo que en verdad había sucedido. 

       Esa misma madrugada salí del hospital al cual me habían llevado. Mis nervios y mis fuerzas me había  traicionado, no podía regresar por el momento a el lugar del desastre. Y alguien caritativo me llevó fuera del salón de emergencias. Allí afuera me esperaba mi hermano que ya le habían avisado donde estaba, me tire en sus brazos como un niño, no podía dejar de llorar y él me abrazaba, me restregaba la cabeza, me volvía a abrazar y también lloraba. Todos los que esperaban afuera para saber algo de sus familiares, empezaron hacerme preguntas, todos querían saber de los suyos, pero yo no podía contestar ni una palabra. Les habían dicho que algunos de la compañía estaban allí. Pero estaba seguro que era yo solamente el único que estaba de todos en ese hospital. 

      Muchas de las personas que estaban allí, sobre todo madres desesperadas me empezaron a abrazar, y yo como un niño me dejaba acariciar de todas ellas. Ahora me doy cuenta que abrazaban en mi al ser amado que no acababa de encontrar, ya la gente tenía conciencia de que serían muy pocos los que como yo, salieron con bien de aquel lugar.

      Llegamos a la casa alrededor de la una de la mañana. No fue a mi casa que me llevaron, sino a la de mi hermano, y me extraño; entonces fue cuando pregunté por mi novia, ¿por qué no estaba en mi casa? ¿Por qué a la casa de José? Era que no me había dado cuenta que mi casa solamente quedaba a unas cuadras del lugar del desastre. En ningún momento me había pasado por la mente que allí también estaría todo afectado. Vi a mi novia y solo pude llorar en sus brazos. Había sido un día de fuertes emociones, mi cuerpo temblaba, como si tuviera mucho frío, y horribles pesadillas no me dejaban dormir. Pero logre sobreponerme, tenía que descansar, debía volver lo más pronto posible para poder ayudar. Pero mis manos estaban muy quemadas. No tenía ninguna noticia de mis compañeros y eso me desesperaba más.

      Pasó casi una semana, para que mis quemaduras y heridas más o menos sanarán y volví de nuevo a  ayudar, trabajaba con furia y fuerza lo que me mandaban a hacer, ya los trabajadores por contratas también  habían comenzado en la limpieza del lugar.  El área de mi hogar estaba cerrada, también allí se había  perdido todo bajo el polvo, estábamos sin lugar fijo donde vivir, pero vivos. Y fue cuando tuve valor de  regresar a mi oficina matriz que está muy cerca de lo que eran las torres. Ellos sabían que estaba mi cuerpo  bien, pero no sabían hasta qué punto psicológicamente me había recuperando. Allí pude confirmar mí  sospecha, solo yo y la compañera que ayude a salir habíamos sobrevivido de todo el grupo. Ella también se  encontraba bajo los efectos del trauma. Me sentí morir de nuevo un poco, un escalofrío recorrió mi espalda,  pero a la vez sentí un gran alivio en mi alma y pude con toda mi fuerza gritar “Gracias, Señor, por dejarme  en esta ocasión salir con vida y recoge en tu pecho a todos los que te has llevado esta vez”.  

     Hoy ya han pasado varios meses, casi tres y todavía no puedo dejar de recordar ese día; cuando cierro los  ojos veo claramente aquella mañana y en mis pensamientos aparecen aquellos rostros que tan alegres me saludaban cada día. Sé muy bien del gran vacío que dejaron entre los suyos. También conozco el dolor muy  de cerca, el fantasma de lo que pude haber hecho y nunca logré, aunque hubiera querido; yo solamente era  un hombre contra la traición de un grupo, pero, eso de cualquier manera hoy no me da tranquilidad, sé que  tengo necesidad de borrar de mi mente todos los recuerdos, por lo menos una gran mayoría. Sé muy bien  *que la vida sigue, pero la herida que llevo en el alma, todavía no la he podido cerrar. Sé que llegará el día en que pueda salir adelante con este recuerdo sin que me haga llorar, pero no la pesadilla que me tocó vivir, esa me seguirá a lo largo de toda esta vida como otras más. Creo que el día en que tenga mis hijos, desde muy pequeños les enseñare amar al prójimo, sin importarle raza, lugar de nacimiento ni relación familiar. 

      Si los hombres nos entendiéramos mejor, no habría tanta tristeza, ni madre  llorando a sus hijos, que  mueren por falta de comprensión. Al final creo que como país hemos aprendido una gran lección, no nos  podemos confiar, siempre tenemos que mirar alrededor, nunca se sabe cuando de nuevo la desgracia nos puede tocar. Y cada noche elevo una plegaria por aquellos que perdimos, por sus familiares, y por mí mismo, que hoy necesito tanta paz dentro de mi alma.                               


Separador-reevista-1