CARTAS – ENERO

Cartas-1

“Palabras que buscan a quien las lea.”

◇ ◇ ◇◇ ◇ ◇◇ ◇ ◇

CARTA A LOS ESCRITORES DEL MUNDO

Susana Curbela Ayala – Argentina

      Creo que mi profundo respeto por los escritores nació conmigo. Esos seres fantásticos, capaces de expresar, con justas palabras, aquellas que alivian tu pena, acompañan tu soledad o te brindan la esperanza necesaria para seguir respirando, son verdaderos DEMIURGOS en sus tres acepciones: originalmente significaba  «artesano»; luego pasó a ser «productor» y por último «creador».

        Recordando aquellos grandes que estudié en mis años escolares, un sentimiento dual me inmoviliza: la alegría de que alguien lea algo que escribí y le guste… y la vergüenza de  llamarme escritora y no estar a la altura de su significado. Pero si no escribo me ahogo… ¡tengo tanto que decir!  En mi caso, las palabras siempre salvaron mi vida. No puedo imaginar un mundo sin libros. Y eso significa que no  puedo imaginar un mundo sin escritores. Seguiré apostando a las palabras, a los escritores y a mis humildes poemas. Al fin de cuentas… ¡es más barato que el psicólogo!

GRACIAS Escritores.

◇ ◇ ◇◇ ◇ ◇◇ ◇ ◇

CARTA SIN DIRECCIÓN

Luz Fontana – Italia

No sé a quién escribo. Tal vez a ti, que lees sin saber si esta carta te pertenece. O quizás a nadie, y eso también está bien.

Hoy no quiero contar nada urgente. Solo dejar constancia de algo que me ronda: el mundo se mueve demasiado rápido, y sin embargo, hay gestos que siguen teniendo el mismo tiempo de siempre. El tiempo de mirar a alguien sin prisa. El tiempo de preparar un café con cuidado. El tiempo de escribir una carta sin saber si será leída.

A veces me pregunto si seguimos siendo capaces de esperar. Esperar una respuesta. Esperar que algo florezca. Esperar que el silencio nos diga algo que no sabíamos.

No sé si esta carta llegará a alguien. Pero si lo hace, que sepas que fue escrita con calma, con palabras que no buscan convencer, sino acompañar. Con la esperanza de que, en medio de tanto ruido, aún haya espacio para lo que no se grita.

Si estás ahí, gracias por leer. Y si no estás, también.

◇ ◇ ◇◇ ◇ ◇◇ ◇ ◇

CARTA DE UN INMIGRANTE

El país que ha olvidado sus orígenes

Elspeth Gormley – España

Querido Estados Unidos:

Te escribo desde un lugar que, curiosamente, parece que ya no reconoces: el lugar del que tú mismo naciste. El del inmigrante. El del que llega con miedo, con esperanza, con una historia a medio construir. El mismo lugar desde el que llegaron tus abuelos, tus bisabuelos y todos esos antepasados que hoy adornan tus libros de historia como pioneros, valientes y visionarios.

A veces pienso que padeces una especie de alergia a tu propio origen. Una alergia fuerte, de esas que borran de golpe que fuiste levantado por manos extranjeras, por acentos torpes, por sueños que venían en barcos abarrotados. Y sin embargo, aquí estoy, viendo cómo los descendientes de inmigrantes miran a los inmigrantes como si fuéramos una amenaza recién inventada.

Qué ironía tan grande: los nietos de los que llegaron en barco ahora quieren cerrar los puertos.

Los bisnietos de los que escaparon del hambre ahora señalan al que llega con una mochila. Los tataranietos de los que no tenían papeles ahora exigen documentos, certificados, pruebas, ADN y, si pudieran, una carta firmada por la historia misma.

Mientras tanto, los únicos que estaban aquí desde el principio —los pueblos originarios— siguen confinados en reservas. Pero claro, eso no encaja en tu relato heroico. Debe ser un detalle incómodo, una nota al pie que nadie quiere leer.

Y en medio de este olvido tan conveniente, aparecen deportaciones, detenciones masivas, interrogatorios absurdos… incluso ciudadanos con nacionalidad obligados a demostrar que son lo que ya son. Yo los veo. Los escucho. Los acompaño. Y me pregunto si realmente sabes quién eres.

Porque la ironía es tan grande que casi duele: un país que nació del movimiento castigando ahora el movimiento.

Quizá sea miedo. Quizá sea ignorancia. O quizá sea que la memoria, cuando incomoda, se guarda en un cajón y se tapa con una bandera.

Pero desde donde yo estoy -desde la piel del inmigrante-, la conclusión es otra: cuando un país olvida que también llegó en barco, empieza a hundirse sin darse cuenta.

Con respeto, Un inmigrante que recuerda lo que tú has decidido olvidar

◇ ◇ ◇◇ ◇ ◇◇ ◇ ◇

CARTA DE UNA MAMÁ A SU HIJA

Sarah Petrone – Argentina

     Querida hija, Te pido que por un rato, no más, dejes de lado tu rol de madre y de abuela y me dejes abrazarte y mimarte, simplemente como a mi hija. La hija que fue mi niña y que ya creció, pero a la que sigo sintiendo como  la pequeña que amé más que a nada en este mundo.

     Te veo ir y venir afanosa mientras te desvelas como yo lo hacía y me agoto con tu trajín. Son los mismos desvelos de todas las madres, a las que yo  restaba importancia, porque en la vorágine de la vida, todo trabajo era poco, enfocado en la crianza de esa hija, que dependía exclusivamente de mí. El rol más arduo y hermoso a llevar a cabo. No sentía cansancio en esos años, como tampoco te veo agotada pese a la rutina.

     Tus brazos como los míos, se llenaron de sueños de futuros venturosos y abrazan ramilletes de sonrisas .

     Sentada, mientras sigo tu ir y venir por la casa, me emociona ver el crecimiento personal, enorme que has logrado. Nada puedo hacer para ayudarte. Mi tiempo de crianza ha pasado y el tuyo, por ventura, tiene el tiempo justo que se repite en la historia y en las vidas de las mujeres que continuamos  con la milagrosa misión que la maternidad para las generaciones venideras.

     Ahora sabes que todo el amor del mundo no basta para lograr que a veces, la vida también puede mostrarnos su cara más oscura..

     Mis canas, mis arrugas, mis pasos vacilantes  no son signo de senilidad. No me observes como queriendo protegerme todo el tiempo. Por dentro, siento que soy esa mujer jóven y fuerte que todo lo podía, aunque mi cuerpo no quiere comprenderlo.

     Te hice fuerte porque fui fuerte. Nos hemos preparado para resistir en este mundo difícil y hermoso. Gracias por haberme regalado el título de Mamá.

◇ ◇ ◇◇ ◇ ◇◇ ◇ ◇

                                                     

CARTAS DICIEMBRE

Nota Editorial

Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece.

Esta revista protege la obra de sus colaboradores bajo la ley de propiedad intelectual vigente en España y en el marco jurídico de la comunidad hispanohablante.

Cartas-navidad

“Cada carta es un faro: ilumina la memoria y exige al mundo su verdad.”

✦❄︎✦❄︎✦❄︎✦❄︎✦

✦ Colaboradores – Cartas de Navidad ✦

  • Luz Fontana – Italia
  • Carlos González Saavedra – Argentina
  • Elspeth Gormley – España
  • Sarah Petrone – Argentina

✦❄︎✦❄︎✦❄︎✦❄︎✦

CARTA A LOS LECTORES

Luz Fontana – Italia

Queridos lectores, La proximidad de la Navidad nos invita a reflexionar no solo sobre la tradición, sino sobre el lugar que ocupa la palabra en tiempos de incertidumbre. La historia nos enseña que las fiestas han sido siempre un espejo de la sociedad: en ellas se revelan tanto la abundancia como la carencia, tanto la memoria como el olvido.

Hoy, cuando la humanidad se enfrenta a crisis de agua, migraciones forzadas y desigualdades que atraviesan continentes, la literatura se convierte en un espacio de resistencia cultural. Como señaló Octavio Paz, “la literatura es la otra voz”: aquella que se alza cuando el ruido del poder pretende silenciar la conciencia. Escribir, entonces, no es un gesto ornamental, sino un acto de responsabilidad.

La Navidad, con sus símbolos luminosos, nos recuerda que la esperanza no puede desligarse de la justicia. No basta con encender luces si no iluminamos también las zonas de sombra: los niños que buscan agua, las familias que esperan paz, los pueblos que reclaman dignidad. La palabra escrita es un faro que atraviesa esas oscuridades, un testimonio que se niega a desaparecer.

Que esta revista sea, pues, un lugar donde la erudición se encuentre con la sensibilidad, donde cada carta y cada artículo se conviertan en memoria viva. Porque escribir es afirmar que tenemos alma, y que esa alma se proyecta hacia el futuro como legado y como promesa.

Con respeto y gratitud

✦❄︎✦❄︎✦❄︎✦❄︎✦

CARTA A MARCELA

Carlos González Saavedra – Argentina

Siempre tengo ganas de escribirte, pero lo dejo para después. Así van pasando los días, las semanas. Hoy me dije: sí o sí escribo lo que pienso. Aunque estamos cerca, no me he animado a dar un paso más. Ganas no me han faltado.

La familia, los chicos, nuestras parejas… todos forman parte del paisaje cotidiano. Y aun así, puedo adivinar en tu mirada la necesidad de conectarte de otra manera, especialmente conmigo. No nos hemos acercado, por prudencia. Así lo siento.

Desconocía que mamá te había invitado. No supe cómo disimular la alegría de tenerte cerca, de poder conversar mirándonos a los ojos. Uno dice tantas cosas con ellos… leerlos me haría sentir privilegiado.

Esa noche nos envolvió una sana intención: vivir en paz y armonía. Son momentos que la vida nos regala. Los brindis, las charlas amenas y los abrazos hacen que uno viva mágicamente, auténticamente en el amor. Al menos, eso me sucede a mí.

Siento que en ti mora el mismo sentimiento: el amor al prójimo. Agradezco este instante que la vida nos con

✦❄︎✦❄︎✦❄︎✦❄︎✦

CARTA A PAPÁ NOEL

Elspeth Gormley – España

Este año no quiero pedir imposibles, porque aprendí desde niña que la vida se conquista con esfuerzo, y que los regalos más grandes no caben en un papel de colores. Pero también aprendí que hay cosas que deberían ser básicas y siguen siendo un privilegio: salud, justicia, paz, dignidad.

Por eso te escribo a ti, Papá Noel, que llegas primero y llenas de ilusión tantas casas. No traigas solo juguetes y adornos: trae lo esencial, lo que debería estar garantizado. Salud para quienes luchan cada día, amor para quienes se sienten solos, y tiempo para quienes apenas sobreviven entre jornadas interminables.

Enséñanos a pensar con libertad, porque vivimos rodeados de voces que manipulan, de noticias que confunden, de líderes que prefieren el poder a la verdad. Que tu saco no lleve solo regalos, sino también conciencia.

Un saquito de solidaridad, sí, pero no como gesto simbólico: que se convierta en política, en acción, en compromiso real. Porque mientras unos acumulan riquezas obscenas, otros siguen contando monedas para llegar a fin de mes.

Intercede en los conflictos bélicos, aunque sé que la cordura rara vez visita a los poderosos. El poder los abduce, los cambia, los vuelve sordos. Protege a los más vulnerables: niños, ancianos, enfermos, refugiados. Que nadie quede fuera de la mesa, que nadie pierda la dignidad de sentirse amado.

Si no puedes traer todo esto, trae al menos una chispa de esperanza, una lágrima que lave la injusticia, una luz que nos recuerde que no estamos solos.

En lo personal, te pido conservar lo que ya tengo: mi familia de sangre y mi familia elegida, esas amistades que resisten la distancia, encuentros que llenan de ilusión mi vida, y la certeza de que el amor, en todas sus formas, es el único regalo que no se agota.

Querido Papá Noel, deja en cada casa una lámpara encendida, no como adorno, sino como recordatorio: que la verdadera magia no está en los renos ni en los trineos, sino en la capacidad de los pueblos de resistir, de compartir, de exigir un mundo más justo.

Con agradecimiento, pero también con firmeza, te deseo una feliz Navidad y un año nuevo donde la luz no sea promesa, sino realidad compartida.

✦❄︎✦❄︎✦❄︎✦❄︎✦

CARTA A SANTA CLAUS

Sarah Petrone – Argentina

Querido Santa, hoy sentí la necesidad de escribirte. Tuve nostalgia de las tantas cartitas que con mis hijos te enviamos a ese lugar del Polo Norte, donde supuestamente vivías, y que año tras año, los pedidos de regalos que querían para las Navidades, llegaban de tu mano, casi siempre. 

Era tierno y conmovedor ser parte de esa ilusión que llenaba el alma de los niños, bendita ingenuidad con la que soñaban con tu viaje en trineo tirado por un montón de renos que te paseaban por los cielos de una punta a la otra del mundo, vestido con tu traje rojo, tu barba blanca y riendo con esa risa bonachona de abuelo bueno con la que aún te representan en los afiches de venta de juguetes. Tocando tu campanita y cantando tu Ho, Ho, Ho.

Hoy, mis niños han crecido, sin embargo soy yo la que quiere recuperar ese tiempo que se perdió en el tiempo. Quiero creer que los años no han pasado, que vuelvo a recuperar la magia de la Navidad, que ya no es la misma.

Casi sin darme cuenta, se fue diluyendo la época más feliz, la de lograr que los niños vivieran una infancia con ilusiones, con sueños, sin temores, cuando todavía podíamos protegerlos y enseñarles todo lo que aprendimos y que ahora ellos enseñan a sus hijos, mis nietos.

De generación en generación, tu figura o tu mito,(o no) no se ha perdido. Los padres no hemos dejado que tu historia se perdiera, pese a las dificultades de la vida, a los años, a las perdidas de seres queridos, al tiempo, a la realidad que no siempre es la que esperamos.

Hoy, te escribo desde el alma, como la mujer adulta que soy, la que quisiera volver el tiempo atrás para rescatar eso bueno que año tras  año llenaba de ilusiones a los niños y a los grandes que hacíamos de esa magia el cuento de amor más genuino y real. Gracias por esa infancia que nunca olvidaremos.

PD. Me olvidaba. Sí, quiero pedirte algo. Necesito que recojas un puñado de PAZ para este mundo convulsionado y egoísta que perdió la inocencia y olvidó reír y soñar, y cuando te descuelgues por las chimeneas de las casas, con tus regalos, derrámala en cada una de ellas, para que no se pierda su esencia en el entorno familiar. Como cada año, en  este, también te espero. GRACIAS.

✦❄︎✦❄︎✦❄︎✦❄︎✦

CARTAS – NOVIEMBRE

Nota Editorial

Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece. Esta revista protege la obra de sus colaboradores bajo la ley de propiedad intelectual vigente en España y en el marco jurídico de la comunidad hispanohablante.

Cartas
Pen-

Colaboran en este espacio:

Magi Balsells – España

Carlos González Saavedra – Argentina

Elspeth Gormley – España

Sarah Petrone – Argentina

Pen-

ME PIDES RESPETO

Magi Balsells – España

¿Tu me pides que te tenga respeto?¿Es que acaso tu lo has tenido conmigo?
¿Qué hombre alardea de sus conquistas? Y no solo esto sino que las engrandece, siendo pura mentira
Se lo que comentaste al esposo de una amiga, detalle por tu parte de lo mas desagradable y fuera de lugar
Esta al comentárselo su esposo, se molesto en gran manera y sin perder un instante se puso en contacto conmigo comunicando tus alardes de conquistador en los cuales dabas explicaciones de lo que en mi persona
habías conseguido y aun tuviste la desfachatez de decir que yo, si yo, había dicho que disfrute y pedía mas sexo, pobre infeliz ¿seguro lo soñaste?
Te he escrito esta carta de la cual voy a mandar copia a los conocidos o amigos de ambos para que sepan la clase de persona que eres , aclarando algunos puntos que por fantasioso por tu parte son merecedores de la mas sonora carcajada
Dando detalles de esta hombría que presumes Dejando las cosas en su lugar sin mentiras, que no vi. por ningún lado, quizás estaba de vacaciones
Reconozco que mantuve unas relaciones sexuales, por decirlo de alguna manera, contigo, el intento estuvo y mi predisposición también Pero también incluyo en la misma el desenlace Fue penoso por tu parte no conseguir llegar al principio ni al final, pese a tomarte unas pastillas, que no se de que serian ni me importa. Diste mil y una excusas, pero las horas pasaban y todo estaba en punto muerto.
Nada te funciono, ni tampoco vi este miembro viril, del que según tu siempre había sido el asombro de las damas, creo que seria por su insignificancia, y con esta triste flojedad permanente
Al final cansado de tus palabras y sin poder realizar lo que según tú seria ver el paraíso y las estrellas, me vestí y me marche,
Y en la despedida aun tuviste la poca delicadeza de acusarme de ser frígida, cuando existe una frase famosa que dice, “que no hay mujer frígida sino hombre inexperto” anótala quizás te sirva algún día
¿Y tu crees que te mereces mi respeto?, creo que no, solo mi desprecio como hombre, caballero y amante Olvídame…

Pen-
QUERIDA AMIGA
Carlos González Saavedra – Argentina

De pronto, llegaste a mi vida sin explicación. Solo con un “buen día” y un elogio. Y desde entonces, tejimos una amistad que perdura hasta hoy.

Para mí, que siempre quise tener una razón para todo, aquello fue un misterio. Me decías: “Me brota ayudarte y hacerte bien.” Y así fue.

Empezamos a conocernos primero por teléfono, luego en persona. Pasó el tiempo, y atravesaste momentos delicados de salud que nos mantuvieron distanciados. Yo rezaba por vos, mientras vos esperabas con resignación. Yo, atento a tu bienestar desde lejos, sin poder acercarme. Confieso que me sentí inútil. No contaba con los medios para estar a tu lado en esos instantes.

Hoy, con viento en popa, navegas por los mares de las letras, descollando como siempre, fiel a tu estilo. Siempre estuviste pendiente de mí, incluso en medio de tus propias batallas. Y yo, de ti.

Con el paso del tiempo y los días de reflexión que hemos compartido, solo puedo agradecerte la lealtad que me has brindado. A pesar de tus circunstancias y las mías, ha quedado marcado a fuego en nuestros corazones: tu lealtad y nuestra amistad.

Sé que siempre estarás. ¡Gracias! Dios te bendiga.

Pen-

CARTA A LOS JÓVENES DE LA GENERACIÓN Z

Elspeth Gormley – España

Queridos jóvenes,

Os escribo desde una generación que vivió sin Wi-Fi, sin redes sociales, sin emojis. Una generación que aprendió a esperar, a mirar a los ojos, a escribir cartas que tardaban días en llegar. Nacimos entre 1950 y 1960, cuando el mundo aún se reconstruía, y crecimos entre radios de madera, juegos en la calle y sueños que no cabían en pantallas.

Vimos llegar la televisión, el hombre a la luna, la democracia, el euro, el móvil, internet. Vimos caer muros, cambiar mapas, y también cambiar las formas de amar, de trabajar, de pensar.

Hoy os vemos a vosotros: veloces, digitales, creativos, inquietos. Y aunque a veces no entendemos vuestros códigos, os admiramos. Porque sois valientes. Porque os atrevéis a cuestionar. Porque queréis un mundo más justo.

Pero también queremos deciros algo, con cariño: No todo lo nuevo es mejor. No todo lo rápido es profundo. No todo lo visible es verdadero.

Nosotros aprendimos que la libertad no es solo elegir, sino también respetar. Que la tecnología es maravillosa, pero el silencio también lo es. Que la inmediatez puede ser útil, pero la paciencia es sabia.

No os pedimos que seáis como nosotros. Solo que no olvidéis de dónde venís. Que escuchéis a los mayores, no por nostalgia, sino por memoria. Que no confundáis ruido con voz, ni fama con valor.

Porque al final, todos —vosotros, nosotros, los que vendrán— vivimos en el mismo mundo. Y si queremos que ese mundo sea más humano, más justo, más digno, necesitamos unir generaciones, no enfrentarlas.

Con respeto.

Con ternura.

Con diálogo.

Como quien tiende un puente.

Como quien escribe una carta. Con todo mi cariño, Elspeth

Pen-

CARTA A UNA MAESTRA

Sarah Petrone – Argentina

Querida maestra, espero que me recuerde. Ha pasado mucho tiempo desde que fui esa  alumna rebelde y poco aplicada a los estudios que usted conoció. Sè  que fui un tanto difícil para ese tiempo  en que las formas eran más estrictas y yo, bastante revoltosa.

Hoy, quiero pedirle disculpas por esas bromas a veces, de mal gusto que le jugábamos con los compañeros de clase. Nunca debí dejarme llevar por la complicidad de tirar papelitos en el aula, o colgarle cartelitos inocentes en la espalda.

Los niños éramos bastante traviesos, todavía lo siguen siendo, creo que más que antes. Debe reconocer que no nos quejábamos cuando nos ponía en penitencia, de cara a la pared o cuando nos mandaba amonestados  a la dirección. Tampoco cuando nos hacía escribir 100 veces, en el pizarrón: «No debo portarme mal, en clase, o, debo estudiar más, la lección.» Entonces sentíamos vergüenza y nos esforzábamos por corregirnos.  Pero, claro, en esos tiempos tuvimos una infancia ingenua, casi siempre feliz.

Quiero confesarle que fue el tiempo más genuino de mi vida, porque después, nos transformamos en personas diferentes, calculadoras, competitivas. Los bullyings de esta generación, son demasiado crueles. Se perdió el compañerismo y el respeto por los maestros y los mayores. Ha corrido mucha agua bajo el puente, (como decíamos) . Hoy, también soy maestra. Los niños no son los mismos de entonces,han perdido la frescura y la candidez. Tal vez hemos fracasado en su educación por miedo a perderlos o por haber sido demasiado estrictos. Nos relajamos pensando sin saber lo que era mejor, y se nos escapan de las manos. Contenerlos y corregirlos es cada día más difícil. Tampoco los padres colaboran, o no saben cómo hacerlo.  Perdimos la autoridad y el respeto de esta generación que pretende tomar en sus manos, las riendas de sus vidas, cada vez a más temprana edad.

Le confieso que muchas veces extraño el chancletazo oportuno ante alguna insolencia, o el tirón de oreja.

De maestra a maestra, deseo que disfrute de su jubilación. A mi me falta mucho, todavía, y amo esta profesión que elegí gracias a usted. Con cariño.

                                     

Pen-

CARTAS – AGOSTO

Nota editorial

Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada palabra es propiedad de su autor, quien la comparte bajo su sensibilidad y mirada única. La reproducción de este contenido debe hacerse con respeto, siempre citando su fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece. Esta revista protege la obra de sus colaboradores bajo el amparo de la ley de propiedad intelectual vigente en España y en el marco jurídico de la comunidad hispanohablante

🌸⋆。°✩☾✩°。⋆🌸

Cartas

Hay voces que no se callan porque nacieron para despertar al mundo. ( Elspeth Gormley )

🌸⋆。°✩☾✩°。⋆🌸

CARTA A LETRAS HISPANAS POR EL MUNDO

Susana Curbela / Argentina


         Querido equipo de Letras Hispanas por el mundo: Dicen, en su mensaje de invitación, que  sienten un vacío sutil (el silencio). Que un «lo vi», «gracias por incluirme», «me gustó»  es sembrar respeto y ternura; que la devolución es parte del gesto completo. Estoy totalmente de acuerdo. Y dispuesta a aceptar mi parte de culpa por no haberlo hecho antes…pese a sentirlo.
            Aquellos que me conocen, saben que amo las palabras en todas sus formas: dichas, leídas, escritas, susurradas y hasta las olvidadas…como romance (considerada antigua en las relaciones actuales). Siempre me fascinó su poder. Algunas pueden hacerte  sentir en el paraíso, como amor, ternura, caricia, pasión, abrazo. Y otras pueden matar…como traición, engaño, mentira. Éstas te dejan sin alma, instalan la tristeza en tu mirada y borran tu sonrisa. Cuando la persona que te la «regala» es cercana a tu corazón, el dolor es infinito. He leído muchísimos libros y lo sigo haciendo. Si lo buscas, siempre encontrarás alguno que pueda aliviar tu dolor. De ellos aprendí, por ejemplo, que si alguien te ama, te lo dirá sin que lo preguntes. Y que ser fiel no es una obligación…sino un verdadero placer cuando el amor es dueño de ti . El amor verdadero existe. No permitas que te digan lo contrario. Lo que no hay son personas que sepan amar (muy pocas). Y además no muere. Sólo lo hieren, lo ensucian y lo confunden las traiciones, los engaños, las mentiras…de los que son incapaces de SENTIRLO.Y eso es lo que siento por todos y cada uno de los que forman el equipo de «Letras Hispanas por el Mundo»… Cariño verdadero.  Mil gracias por existir. Son muy importantes para mi.

🌸⋆。°✩☾✩°。⋆🌸

ACEPTACIÓN

Carlos González Saavedra / Argentina

Tu mirada me devuelve la ternura de los atardeceres de otoño. Tus manos dibujan en el viento poemas de amor. Tus pasos marcan firme tu decisión, de terminar nuestra relación.

Es tan dulce tu forma de comunicar, que no puedo hacer otra cosa que aceptar. Pienso, se fue un ángel….Otro vendrá.

Me costó, hacer caso, a mi voz interior. Clara y firme que decía una y otra vez: Hasta acá.

Después de todo ambos sabíamos que de un momento a otro, pasaría. Nada es para siempre.

La vida, me lleva por tantos caminos. Siempre me dejo seducir por ella y no me resisto, simplemente vivo.

Esto es lo mejor que puedo hacer, miro de frente al sol. Nos hemos amado tanto que…

Es la mejor manera de decirte…¡!!Adiós!!!

🌸⋆。°✩☾✩°。⋆🌸

CARTA AL MAR

Elspeth Gormley / España

Te escribo, mar, desde la orilla que me conoce, desde esa línea de arena donde mis pasos se mezclan con tus huellas líquidas. Te escribo como quien habla con un dios sin templo, como quien confiesa sin esperar absolución.

Porque eres más que agua y horizonte. Eres mi refugio, mi espejo, mi compañero de pasos. Eres mi pasión, mar. No por lo que muestras, sino por lo que escondes. Por esa voz que no grita, pero ruge. Por esa caricia que no pide permiso, pero consuela.

Camino junto a ti cada día, y tú, como un amante fiel, me susurras historias en cada ola. Me hablas de barcos que no volvieron, de lunas que se reflejaron en tu pecho, de peces que saben más del mundo que los hombres.

Te respeto, mar, porque sé que puedes ser ternura o tormenta. Porque he visto cómo arremetes con furia contra todo lo que se atreve a desafiarte, y también cómo te aquietas, como si el mundo pudiera caminar sobre ti sin hundirse.

En tu bravura hay verdad. En tu calma, milagro. Eres fuente de vida, pero también espejo de muerte. Y aun así, te amo. No por lo que das, sino por lo que eres.

Eres vida, mar. En tu vaivén se mecen los sueños, en tu profundidad se esconden las verdades, y en tu brisa se respira la libertad.

A veces me siento espuma, efímera, danzando sobre tu piel. Otras, me siento roca, esperando tu golpe para saber que existo.

Mar, si alguna vez lees esta carta, haz que no se pierda entre tus corrientes. Guárdala en tus profundidades, donde los secretos se vuelven eternos.

Porque tú, mar, eres el único que sabe que hay almas que solo se entienden cuando se mojan, y me enseñas que la belleza también puede rugir, y que la paz puede tener forma de ola.

Y si algún día no puedo caminar por tu orilla, que al menos me alcance tu brisa. Que me roce el alma como lo haces tú, sin pedir nada, sin prometer nada, solo siendo mar. Solo siendo eterno.

🌸⋆。°✩☾✩°。⋆🌸

CARTA A LA VIDA

Sarah Petrone / Argentina

Porque somos la voz de los que callan, de esos que no pueden ser oídos, los que temen —con razón— a los rechazos por ser sólo diferentes, cada día.

Porque somos un puñado de poetas inmersos en la realidad que vivimos, los que calman las tormentas que destruyen y dan fuerzas a aquellos que han caído.

Porque somos la voz de la conciencia, el grito del mismo Dios, a quien pedimos que sostenga en el amor la fe que amamos y la que hemos de heredar a nuestros hijos.

Porque somos la verdad y la justicia, la edad, el tiempo que pasó, la historia misma, la única razón que vale tanto como la propia vida que se va. Y se va de prisa.

Porque somos la humanidad que se despereza para despertar con fuerzas a sí misma y dar al mundo lo todo que es del mundo, sin mezquindades, sin maldad, sin injusticia.

Porque somos… Porque soy… Y me hago cargo, sola, en el mar de lágrimas y de risas, la única que no teme a las palabras porque nací para ser voz… Voz de mí misma.

🌸⋆。°✩☾✩°。⋆🌸

CARTAS – JULIO

Este contenido está protegido por los derechos de autor de sus autores y por la legislación vigente en España. Si deseas compartirlo, hazlo citando la fuente y con respeto a su origen.

Cartas

«Cartas atadas con hilos invisibles de memoria… susurros del tiempo que aún laten entre líneas.»

CARTA QUE NUNCA LLEGARÁ A TUS MANOS

Libia B. Carciofetti / Argentina

El ramo

Amor de mi vida, el primero, el único, el que cuando íbamos al colegio me compartía su emparedado. Él, que cuando la maestra me hacía pasar a dar la lección , se ponía colorado. Pues los ojos de sus compañeros en vez de escucharme a mi, te miraban a vos… pues transpirabas nervioso de que cometiera algún error… y cuando oías que de mi fluían las palabras, se te transformaba el rostro y eras como un ángel que me enviaba Dios, para que me abrazaras fuerte y me dieras contención…

Amor que al pronunciar tu nombre, se me encoge el corazón. Llamarte Rodrigo ¡Era muy largo! y entonces solo te llamaba *RO*… Lo escribo con mayúsculas porque así eras, un ser humano, un hijo único, y de los amigos ¡El mejor! Los compañeros al enterarse también te llaman «RO»; haciéndote burla en el recreo, pero la que te impedía que les «rompieras la cara» con tus puños de hombre…era simplemente ¡Yo!

Luego otro mote optaron por ponerte: *Pastillita de menta*…que en forma de corazoncitos, me comprabas en el quiosco frente a la estación… y cuanto llegaba la clase de álgebra, de los nervios siempre me agarraba tos… Por debajo de los bancos me las ibas pasando, hasta que llegaban a mis manos ¡Que bella sensación!

Vivía pendiente de todos mis gustos…cazabas mariposas… que perseguías en sus vuelos y me habías preparado una hermosa colección. Al principio me daba pena, verlas ya sin vida…pero me conformaste con esta explicación: ¿Sabes Li? los seres vivos recobran vida, en las manos de alguien que le prodiga amor…y si te miraras al espejo cuando  las observas, me darías toda la razón… Y en ese momento me crecían las alas y hubiese querido volar con vos…

Dejamos de ser niños…y el último día en el colegio, lloramos los dos ..Terminaban las clases…y la señora directora nos llamó la atención. ¡Sean conscientes que ha de comenzar el acto! y con «esa facha» dan lástima los dos…. Por tu puntaje fuiste abanderado, yo era tu escolta…y el acto comenzó… Las palabras del Himno Nacional Argentino, se escuchaba retumbando el salón.Solo nuestras voces quedaban ahogadas, dentro muy dentro de nuestro corazón…

¿Que sería de nosotros? De aquí en más mi «RO»?…Mirando tu bici volaba mi imaginación… Recordaba los días ¡Tan fríos de invierno! cuando me bajabas a una cuadra, para evitar las cargadas, al vernos llegar juntos, me calentabas las manos con tu aliento, y mis dedos endurecidos, recobraban vigor.. Pero el destino quiso que siguiéramos juntos y seguimos creciendo «Juntos por amor». Te recibiste de ingeniero mecánico, y yo de profesora de piano que era mi pasión… El arte siempre se me enredó en la vida… y siguió su curso hasta el día de hoy. Te escribía poemas con mucha vergüenza, pero que iluminaban tu rostro. ¡No olvido esa expresión!

La vida se pasaba apresuradamente, como se acrecentaba así nuestro amor. Todos comentaban ¡Son uno para el otro! y ya lo sabíamos con antelación. Llegó el momento de la decisión más grande. Y la tomamos si vacilación. Nuestros padres fueron nuestros confidentes, y nos apoyaron confirmándolo. Pusimos la fecha para nuestra boda. «21 de septiembre del año 2002». Primavera que siempre fue motivo en nuestra vida, románticos de profesión… En abril comenzamos con los preparativos…fusionamos los sueños y Dios nos concedió que tus abuelos nos regalaran la vivienda.

En un parque precioso con olor a alcanfor…había cerezos, manzanos, naranjos, y bandadas de pájaros, aturdiéndonos… Me regalaste un perrito blanco como espuma, que sería en tu ausencia… mi guardaespaldas, hasta que regresaras vos. Mis amigas me hicieron una despedida…donde reinó la alegría, las bromas, la música y la canción… La tuya te la harían un día antes de la boda, esperando a tus primos y aprovechando esa ocasión. Mi temor eran las bromas «pesadas», que a veces los hombres hacen cuando se exceden en el alcohol. Pero mi mami me decía ¡No te preocupes! eso no sucede con los amigos de «RO».

Mientras se realizaba el festejo fui por mi última medida, del traje ¡Tan soñado!.. Me quedaba en el cuerpo como pintado, y no pudimos con mamá, reprimir la emoción…nos sobrepusimos pensando en «MAÑANA»…esa palabra triste que nunca me gustó. Allí no más retiramos el traje, al no necesitar un solo retoque…y combinamos el horario con Betty  la modista, que me conocía de niña, que abrocharía los sesenta botoncitos, que llevaba el modelo que a mi se me ocurrió. Nos quedaba de paso la florería, y el ramo esperaba en el refrigerador…al otro día sería feriado…la autonomía del pueblo donde nací yo. Mientras manejaba camino a mi casa tenía deseos de pasar por donde le hacían el festejo a Ro… Pero mamá me dijo, no me parece bien, es su fiesta; tu hiciste la tuya y el no te molestó. Pasaban las horas y mis ojos se dormían, pero el que no podía dormirse era mi corazón.Hasta que de pronto sonó el timbre de casa, papá abrió la puerta y solo escuché un grito: ¡por Dios! ¡NO!

Me puse en un segundo la bata que tenía a mano, cuando vi. al policía todo el cuerpo se me paralizó. Mi papi lloraba como niño abandonado…el uniformado trataba de tranquilizarlo en todo momento pero no lo logró, lo que pasó conmigo no puedo explicarlo…desperté el 22 de Septiembre envuelta en sopor… Mi mami quería explicarme, lo inexplicable…que el miércoles había sido una noche trágica, y que en mi vida ya no estaría RO. Que en medio de esas bromas de la fiesta de solteros, lanzaron al aire, al único hombre que en mi vida existió… El que transpiraba, cuando yo pasaba al frente, el que me surtía de pastillitas, cuando me daba la tos. El que calentaba con su aliento mis manos, y el que conducía la bici, con destreza y precaución.Lo rodearon en grupo a pesar de los reclamos que nadie escuchó, lo levantaron por el aire como se echan a volar los pájaros. ¡Alto! ¡Tan alto! que cuando cayó, no tuvo contención…la red humana falló en el intento, quizás por el humo que había en el ambiente, o tal vez por el alcohol que allí se consumió. Su cuerpo fue una bolsa que dio contra el piso, su cabeza que tantas veces en mi pecho descansó, fue la que con más fuerza el golpe recibió, descerebrándose sin remedio ni opción.

Aún sigo en mi lecho, viva; pero ¡Muerta! vacía de sueños, de proyectos, de ambición, como una mariposa de las que cazabas de niño, y que aún conservo muertas como yo. Mi casa es un desfile de vecinos y amigos que quieren condolerse con lo que pasó. Algunos de los que estuvieron festejando esa noche, no pueden reponerse después de lo que pasó.

Solo escucho a mi mami que dice: el médico no quiere que reciba a nadie, tal vez algún día se recupere de este shock En el maniquí hay una novia parada, con un ramo en sus manos y veintiuna rosas blancas, entreveradas con lirios, elegidos con amor. La novia me mira con lágrimas en los ojos  ¡Hasta se me parece! ¿No seré yo? Mamá me cubre de besos la cara; papá está mudo sentado en su sillón…y a mi me posee una dulce locura…que me lleva a tus brazos y hasta siento tu calor… Se que jamás leerás esta carta, pero la escribo pues quiero contarte mi amor, que aunque las rosas del ramo de novia, un día se sequen y cambien de color…seguirán siendo un mudo testigo, que por mi vida pasó el amor… que nació siendo niña y fue creciendo a medida que el tiempo transcurrió…

Serán esas rosas que perfumaban tu vida, y que nadie ni tú, jamás deshojó, pues queríamos juntos sentir su perfume, la noche de bodas…Pétalo por pétalo, descubrir la pasión… Pero no fue posible, no se lo cuestiono a Dios… Seguiré siendo tuya ¡Solo tuya! Hasta que un ángel venga a buscarme, para jamás separarnos  ¡Te lo prometo! Mi RO.

Con mi inalterable amor de Li para Ro…

CARTA DESDE EL HAMBRE

Luz Fontana / Italia

Querido mundo que todavía duerme tranquilo:

Hoy te escribo desde un lugar donde ser niño no significa jugar, sino buscar entre lo que otros desechan. Aquí, la comida no siempre viene de una mano amable. A veces se encuentra en la miseria más profunda, y aún así, se recibe con gratitud.

Vi a un niño hoy, hurgando entre las heces. No por curiosidad, sino por supervivencia. Su cuerpo pequeño estaba doblado sobre la desesperación, y su mirada, lejos de tener miedo, tenía costumbre.

No sé su nombre. No sé si alguna vez fue abrazado. Pero sé que tú, al leer esto, puedes hacerlo existir. No con lástima, sino con la conciencia de que hay realidades que deben cambiarse… y que se cambian empezando por recordarlas.

Con un nudo en la garganta, y con Luz como testigo,

SECRETOS QUE NO SE PUEDEN CONTAR

Carlos H. González Saavedra / Argentina

Nunca pensé que podría escribirte o al menos no tenía la intención de hacerlo.

Pero así es.

Desde que nos acercamos después de mucho tiempo, compartí momentos maravillosos, me escuchaste, contuviste y ayudaste.

Siempre mantuvimos la relación al límite, por los mandatos y compromisos

que nos unen.

Estabas a la espera de algún amor, igual que yo.

Un pasillo angosto, donde decidimos caminar juntos.

Coincidimos en un montón de cosas. Los fines de semana eran una fiesta, entre almuerzos y caminatas.

El tiempo y actividades nos parecían poco. Estábamos muy conectados.

Organizamos nuestros encuentros, con un grupo al cual íbamos. Después cena y cada uno a su lugar.

Te confieso que más de una vez al llevarte a tu casa, quise preguntarte ¿ Me quedo? No me anime, creo que vos, esperabas ansiosa esa pregunta.

Finalmente una visita , me dio la señal. Una de tantas que no quería mirar. Me esperaste con una rica cena y un vinito .

A la sobremesa nos sentamos en un cómodo sillón. Un silencio cómplice me avisó, que estaba atrapado. Con voz firme dije! ¡Me voy! Sorprendida… me despediste.

No estaba preparado, me gustabas mucho, cada vez más. Tenía miedo de enamorarme. Creo que así, lo entendiste.

Pasaron meses en la misma situación, me sentía cómodo y nuestras conversaciones eran profundas.

Por mi lado, iba resolviendo causas emocionales de mi familia. Lo mismo que vos.

Estábamos solos sin saberlo.

Siempre hay un momento, un buen día.

Apesadumbrado te llamo para contarte mi angustia y me dijiste: -¡Vení! Esta noche. Lo que necesitas son mimos.

No pensé en mimos amorosos, pensé en consuelo.

Espere que las circunstancias me sorprendan

Cenamos, nos reímos y abrimos una botella de champán. Pretendiendo espantar la mala onda familiar, que nos envolvía….Ese sillón hizo el resto. Nos besamos, y la noche nos envolvió en su secreto.

No olvidaré tus gestos, tu manera de entregarte, esa intensidad que nos llevó a descubrirnos sin palabras.

Me hiciste sentir pleno, sin necesidad de nombrarlo.

¿Cómo acallar tanta energía? ¿Cómo seguir después de esa noche?

Coincidimos en dejarlo allí… entre los pliegues del silencio.

Y aunque nunca lo contemos, lo guardo como algo inolvidable.

No siempre transgredir es error— a veces, es simplemente vivir.

Así fue. Así es. Y quizás, así quedará.

SOY BARRIO

Lamberto Ibárez Solís / México

Te he conocido; tienes la virtud de enjuagar mis lágrimas; tienes la enorme virtud de ser mujer, de ser madre de ser tú; me arropas, me cubres  con mis sábanas blancas y olorosas; pero estás llegando a mi vida y no pregunté tu nombre. Lo escribí en mis arenas del mar hermoso; mi mar subyugante; mis playas mágicas llenas de candor te veneran; y mis flores; mis flores de múltiples colores que me sonríen cuando llego; mis flores que son un símil de tu belleza de tu forma, de tu vida. 

Me enamoraron tus ojos; tu forma de ser, de actuar y convivir con un ser tan complicado como lo soy; y por ello  deseo escribirte esta carta; tal vez no sea de amor; pero un aprendiz de poeta escribe su canción; esta canción que solo se canta a dúo; tal vez sin mariachis hermosa.

En este tormentoso mar donde hemos caminado, me sonríes; no eres nada para mí; pero veo luz en tus ojos y en tu pelo; deseo exclamarle al mar; todo mi encanto; me felicidad y le he gritado con todas mis fuerzas pero sus olas me opacan. Aquí frente al mar te conocí y te he admirado en demasía; ¿Qué te puede ofrecer un pescador de sueños imposibles?: Un pescador de silencios apagados y que llora triste; cuando las tardes lo torturan con sus recuerdos amargos.?

¿Qué te puede ofrecer un pescador de ilusiones agridulces? ¿Qué te pueden ofrecer mis bolsillos roídos; sino más quimeras? El que deambula por las calles de mi pueblo y lo ama con amor?; El que le ha cantado a su barrio como un nativo de su solar. El que su Laguna Azul sigue siendo su gloria y espejo; donde  miro porque; yo soy un pescador de atarraya; y soy barrio, soy tarécua, soy masa y también soy angustia; soy el cuatete que ha caído en su atarraya y soy Zacualpan.

Soy la masa que no han conseguido mis hermanos de mi barrio; Soy memela, soy el bolillo, su telera; soy su café en las mañanas; soy su pregonero que anuncia las seis de la mañana, tempranero.

QUERIDA MUJER

Andrea Kiperman / Argentina

Querida mujer, abuela, madre, hija, hermana, sobrina, prima… querida mujer, esta carta es para vos. Cada pequeño paso de la historia hasta aquí ha costado lucha. Mucha lucha. No olvides que, por momentos, parecería que estamos viviendo en un mundo de hombres… o eso piensan, ¿no?

Querida mujer, alza tus ojos, endereza tu espalda y afila tus palabras. El mundo necesita que no te quedes callada, que puedas dar tu versión, tu opinión, tu pensamiento, tu amor.

Querida hermana, no bajes los brazos. Que tus ojos brillen, y que nadie opaque tu luz. No lo permitas.

Querida amiga, no te dejes vencer. La vida está hecha de nuevas oportunidades para ser feliz, de acariciar nuevos horizontes, de cumplir nuestros sueños. No olvides dejar tu impronta, tu idea, tu pensamiento, tu dulzura, tu amor. No calles. No permitas que nadie se quede con tus palabras. Es momento de brillar. Es momento de metas cumplidas. Es momento de compartir. Es momento de recibir todas esas maravillas que la vida tiene para ti.

Querida mujer, te honro, te acompaño, y no olvides: el poder está en ti. Esta carta es para vos. Recuerda cada una de estas palabras.

Quedo con ustedes…

CARTA  A MI SEÑOR JESÚS

Sarah Petrone / Argentina

Señor Jesús,

                    mi único Señor. Solo ante tí, únicamente, bajo mis ojos en señal de respeto y me arrodillo. Hoy,  no te escribo para pedirte ni suplicarte, porque sé que escuchas en mi interior, y me comprendes. Hoy, solo quiero agradecer.

                   Te agradezco que hayas puesto tus ojos en mí, para bendecirme. Te doy gracias por la vida que me das, aunque muchas veces, en medio de las duras pruebas que debí afrontar, no la valoré.

                   Te agradezco por mis padres que ya no están y a los que extraño, aunque muchas veces disentí con ellos. Te agradezco por mis hermanos. Te agradezco por el compañero, el esposo que elegí y que ya está a tu lado. 

                    Te agradezco por los hijos que me diste y también por el que te llevaste. A pesar de los amores y sinsabores de tantos años, valió la pena el ser madre.

                   Gracias por los nietos, la sublime y continua heredad que te dejo para alabarte. Gracias por las lágrimas, que no fueron pocas, pero que me hicieron comprender mi «nada».

                   Hoy que contemplo las razones de mi vida, solo te puedo agradecer por tu compañía y tu presencia en mí, porque sé, que sola, no lo hubiese podido conseguir, y espero tener salud y mucho tiempo para seguir agradeciéndote. Gracias Jesús.

TRAS LAS HUELLAS DE NUESTROS LIBROS

Las-huellas

“Donde un libro empieza… también empieza otra forma de estar en el mundo.

⸻ ❖ ⸻

TRAS LAS HUELLAS DE LOS LIBROS

Este rincón nace para abrazar las obras que florecieron desde nuestros corazones. Aquí reunimos los libros publicados por quienes hacen posible esta revista: autores que caminan con palabras, que siembran historias, que resisten y sueñan a través de la tinta.

Cada enlace, cada portada, cada título es una huella… un paso firme en ese sendero que va de la emoción al papel, de la vivencia al lector.

“Que cada libro aquí compartido siga dejando huella… incluso cuando se cierre la última página.”

Pasa, curiosea, descubre. Quizás entre estos libros esté ese que necesitabas sin saberlo.

⸻ ❖ ⸻

LILIANA LORÁN / ARGENTINA

Pinceladas y Versos: el arte que se toca con el alma

Este libro invita a contemplar una creación nacida del encuentro delicado entre dos lenguajes: la pintura y la poesía. Pinceladas y Versos, obra en coautoría de la artista plástica Inés Dagand y la poeta Liliana Lorán, es un testimonio profundo de cómo el arte dialoga consigo mismo y se transforma.

Cada cuadro de Inés Dagand encuentra su espejo sensible en un poema de Liliana Lorán, sumando un total de 142 composiciones poéticas, una por cada lienzo. Esta inmensa obra conjunta no solo celebra la belleza visual, sino que la amplifica con el poder evocador de la palabra.

En la pluma de Liliana vibra una sensibilidad tan profunda como inusual. Poeta nata, su don no es solo escribir: es percibir lo invisible y traducirlo en palabras que acarician. Frente a cada obra de Inés, Liliana se sumerge sin miedo, escucha su vibración, y responde con versos que no describen… sienten.

Sus poemas no ilustran: iluminan. Son tan tangibles que uno casi puede rozarlos, como si su poesía no se leyera, sino que se tocara con el corazón. La relación entre ambas creadoras se convierte así en un latido conjunto, en un hilo invisible que une dos almas a través del arte.

Pinceladas y Versos no es solo un libro: es una experiencia estética completa, un puente entre mundos, un susurro poético que nos invita a mirar -y sentir- con los ojos del alma.

Liliana-tapa

Contacto, consultas y pedidos:

lililoran@yahoo.com.ar

⸻ ❖ ⸻

CARLOS PÉREZ DE VILLARREAL / ARGENTINA

Tapa-la-caida-del-angel-11

Escritor, periodista y ensayista rioplatense, Carlos Pérez de Villarreal transita la novela, el relato y el ensayo con una mirada reflexiva, espiritual y profundamente humana. Su obra construye puentes entre lo íntimo y lo universal, con un estilo directo, lúcido y comprometido, donde cada palabra nace del pensamiento… y también del alma.

Ha participado en encuentros internacionales, y sus textos han sido publicados en revistas especializadas tanto dentro como fuera de su país. Como autor, ha sabido equilibrar la profundidad del pensamiento con la cercanía de lo cotidiano, creando una voz literaria que interpela sin estridencias.

Ha editado: La aventura de narrar, cuentos (2015); Narrar… sigue siendo una aventura, cuentos (2017); La caída del ángel, novela premiada con la Faja de Honor 2020/2021 de La Sociedad Argentina de Escritores (SADE). La segunda edición fue editada en 2023; y Narraciones aventureras, relatos (2022). Actualmente trabaja en un nuevo thriller fantástico.

Además de su trayectoria como autor, Carlos es el Director Editorial de esta revista -quienes lo conocen saben que su presencia es brújula y aliento constante-. Con generosidad y mirada amplia, acompaña este proyecto colectivo con discreción y firmeza, como lo hacen quienes creen en el poder transformador de la palabra compartida.

Tapa-la-caida-del-angel-111

Contacto, consultas y pedidos :

carlospdev2014@gmail.com

hhtp://www.aventuradenarrar.blogspot.com

@ narradoraventurero

⸻ ❖ ⸻

MATIAS BONORA BERENGUER / ARGENTINA

Es poeta, dramaturgo, guionista y docente. Su obra transita la poesía, la narrativa y el guion audiovisual, con una mirada crítica y sensible. Ha participado en antologías y revistas literarias de Argentina y el exterior, y ha sido reconocido en certámenes nacionales e internacionales. Coordina talleres de escritura creativa y seminarios de guion, y ha colaborado en proyectos para televisión, radio y cine. Entre sus obras se destacan La edad del tiempo y La tiza, donde la palabra se convierte en herramienta de memoria, reflexión y belleza.

La edad del tiempo
Poesía

abrasureditora@gmail.com
link: https://www.calameo.com/books/0061738286b28b4ddc272

⸻ ❖ ⸻

MIRIAM ALBERGANTI / ARGENTINA

Es escritora humanista y payasóloga. A lo largo de su trayectoria ha conjugado el pensamiento sensible con el arte del juego, integrando reflexión, espiritualidad y humor como herramientas de transformación. Desde su blog “Recordar, pensar, meditar” explora temas sobre el alma humana, la creatividad, la compasión y la vida interior, ofreciendo una voz cercana, lúcida y profundamente humana.

Contacto, consultas y pedidos:

hhtp://www.recordar-pensar-meditar.blogspot.com

⸻ ❖ ⸻

WALTER HUGO ROTELA GONZÁLEZ / URUGUAY

Es escritor, periodista y narrador de mirada crítica y comprometida. Su obra abarca desde cuentos y relatos de viaje hasta investigaciones periodísticas y crónicas sociales. Entre sus títulos se destacan “Huellas de mis pensamientos”, “Criados en la Tierra Roja”, “Serie Túneles” y “Líneas Paralelas”. Su escritura, publicada en diversos medios y plataformas digitales, combina sensibilidad narrativa con una profunda conciencia social, abordando temas como la infancia, la memoria y la dignidad humana

Mi sitio en bubok

Cosas curiosas en los caminos de las cumbres

Los pasos de jaguareté michí y otros cuentos

Variaciones sobre vientos

Criados… En la Tierra Roja

⸻ ❖ ⸻

GUSTAVO PÁEZ ESCOBAR / COLOMBIA

Escritor y periodista colombiano. A lo largo de medio siglo ha publicado más de 2.000 artículos de prensa y escrito 14 libros, todos registrados en su página web, junto con noticias y recuerdos literarios. Hoy, sus libros están agotados, pero su voz sigue viva en cada palabra compartida. Para quienes no lo conocen aún, visitar su obra es acercarse a la mirada lúcida de un autor que ha recorrido el mundo con tinta y sensibilidad.

Contacto, consultas y pedidos:

www.gustavopaezescobar.com

⸻ ❖ ⸻

ELSPETH GORMLEY / ESPAÑA

Escritora versátil y Directora de esta revista. Ha escrito durante años en distintos géneros y formatos, y ha publicado artículos en medios digitales y periódicos españoles. Este es su primer libro: una obra plena, donde realidad y fantasía se entrelazan con sensibilidad y hondura. Actualmente ultima los detalles de su primera novela -una historia largamente esperada- y trabaja en la segunda entrega de El Universo de Tana.

Video presentación del UNIVERSO DE TANA

https://youtu.be/fYQNe-v3Dvc?si=vUqflEFEYj616XXr 

Se puede comprar en Amazon internacional

https://amzn.eu/d/3BqNoRQ

⸻ ❖ ⸻

Prosa

PROSA

Favicon Superior

¿QUIEN CONDUCE EL CARRUAJE?

Sandra Romeo

Argentina

Todo se convierte en polvo y ceniza. Incluso los hechos. Sàndor Màrai


Los caballos corren casi desbocados, azuzados con látigos de fuego que un cochero insomne, como centurión del tiempo, maneja hábilmente.
Arrastran al grupo de afortunados que pudieron pagar el traslado fuera de la ciudad en donde la peste apila vida sobre vida en el olvido.
Atraviesan los campos helados hundidos en los vapores de la fiebre.
La niebla es una alucinación condensada y colectiva.
Las granjas quemadas, pústulas negras en la blanca piel del invierno, son dejadas atrás como malos recuerdos en esa loca carrera de escape.
Los cascos de los caballos hacen estallar en cristales partidos la vida del hielo.
Los viajeros se abrazan dándose ánimos y conteniéndose unos a otros.
Comienzan a tranquilizarse prestando atención a lo que sucede fuera de ellos mismos.

Renace la calma.

Un sonido persistente, solitario entrechocar de huesos, los alerta y alarma.
Se miran aterrados unos a otros y al reconocer en esos leves suspiros de niebla las figuras que fueron antes, ahogan alaridos de certezas entres sus manos descarnadas.

Sólo el aire sabio que envuelve ese viaje helado y cristal se anima a susurrar quién conduce el carruaje.

Separador-reevista-1

EL MAR

E. Gormley

España

El mar, eterno y majestuoso, es una sinfonía de azul y verde que se extiende hasta donde alcanza la vista. Es el aliento del planeta, una vastedad que guarda en sus profundidades los secretos de la vida misma. Con cada ola que besa la orilla, el mar cuenta historias de tiempos antiguos, de criaturas misteriosas y de aventuras épicas que se despliegan bajo su superficie.

Hay una magia en el sonido rítmico de sus olas, un consuelo en su constancia y una inspiración en su vastedad. El mar no conoce fronteras; sus corrientes unen continentes y culturas, recordándonos que, a pesar de nuestras diferencias, todos somos parte de un mismo mundo. En sus aguas, encontramos reflejados nuestros propios sueños y miedos, nuestras esperanzas y anhelos.

A la luz del sol, el mar brilla como un manto de diamantes, mientras que bajo la luna, se convierte en un espejo de plata que refleja las estrellas. Cada amanecer y atardecer sobre el mar es un espectáculo de colores que emociona y asombra, un recordatorio de la belleza infinita de la naturaleza.

El mar es un reflejo de la vida misma, con sus momentos de calma y tempestad. Nos enseña la paciencia, la fuerza y la capacidad de adaptarnos a los cambios. En su abrazo salado, encontramos paz y renovación, y en su inmensidad, recordamos nuestra pequeña pero significativa existencia en el vasto universo.

Separador-reevista-1