CRÓNICAS Y ENSAYOS – ABRIL
Aviso Legal: Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

«Las palabras nos conectan, pero las crónicas nos definen.» E. Gormley

RESILENCIA: EL ARTE DE RENACER EN TIEMPOS DE CAMBIO
Elspeth Gormley / España
«Cuando las tormentas de la vida parecen interminables, la resiliencia emerge como el faro que guía nuestro camino hacia la calma.»
En un mundo marcado por desafíos constantes, la resiliencia se ha convertido en una habilidad esencial para navegar las aguas turbulentas de la vida moderna. Desde crisis económicas hasta desastres naturales, pasando por los cambios sociales y personales, la capacidad de adaptarse y salir fortalecido de las adversidades define a las sociedades y a los individuos.
La resiliencia no es solo una respuesta a los problemas; es un proceso dinámico que involucra fortaleza interior, apoyo comunitario y la capacidad de reinventarse. En las sociedades actuales, donde la incertidumbre parece ser la única constante, la resiliencia se manifiesta en pequeños gestos cotidianos: en la madre que lucha por sacar adelante a su familia, en el joven que persigue sus sueños a pesar de los obstáculos, en las comunidades que se unen para reconstruirse tras una tragedia.
Como lo hicieron las comunidades que se reconstruyeron después del huracán Katrina, demostrando que juntos podemos superar incluso los mayores desafíos.
Pero la resiliencia no es un camino solitario. En muchas ocasiones, los vínculos que formamos con los demás son el motor que nos impulsa a seguir adelante. Las redes de apoyo, ya sean familiares, amistades o incluso conexiones virtuales, se convierten en pilares fundamentales para superar los momentos difíciles. En este sentido, la resiliencia también es un acto colectivo, una muestra de que juntos somos más fuertes.
En un mundo cada vez más interconectado, la resiliencia trasciende fronteras. Nos enseña que, aunque los desafíos sean globales, las soluciones también pueden serlo. Desde iniciativas comunitarias hasta movimientos internacionales, la capacidad de adaptarse y crecer frente a la adversidad es una luz que guía a las sociedades hacia un futuro más esperanzador.
«La resiliencia es nuestra prueba de fortaleza y humanidad; este es nuestro momento de crecer, juntos.»
Hoy más que nunca, ser resilientes no es una opción, sino una necesidad. Es el arte de renacer, de encontrar fuerza en los momentos más oscuros y de construir un camino hacia la luz. Porque, al final, la resiliencia no solo nos define como individuos, sino como humanidad.

JUNCO: PALABRA MÁGICA
Gustavo Páez Escobar / Colombia
¿Cuántos millones de veces habrá sido escrita o pronunciada la palabra junco después de que Irene Vallejo publicó en septiembre de 2019 El infinito en un junco? Pocas veces una sola palabra –tan poco corriente como la que aquí
Menciono – ha producido semejante explosión en el universo bibliográfico. Esta obra ha resonado en el mundo como un fenómeno literario que ha vendido más de 1,2 millones de ejemplares hasta diciembre de 2024 y ha sido traducido a 45
idiomas.
¿Qué es un junco? Una planta de los pantanos, cuyas hojas se emplean en diversas labores, como la cestería y las techumbres. Su historia se remonta a seis milenios, cuando los egipcios descubrieron su utilidad para escribir en ellas. De ahí proviene el papiro. Este hecho fue el que inspiró a Irene Vallejo para llegar al alma de los libros a través del junco.
Doctorada en filología clásica y amante de la cultura grecolatina, se sumergió en las aguas de Mesopotamia y comenzó a extraer la materia para escribir su obra monumental: la historia del libro. Esta historia ha sido escrita como si fuera una novela o una fábula, y acaso un sueño, en 452 páginas de deslumbrante belleza y sabiduría.
La autora transitó por todas las épocas de la humanidad. Se enfrentó a todos los retos. Penetró en todas las bibliotecas. Quedó, por supuesto, obnubilada con la de Alejandría, un universo inabarcable. Y supo que cada biblioteca, por sencilla que sea, es un templo del saber, de la paz y del espíritu. Así definió este recinto: “Toda biblioteca es un viaje; todo libro es un pasaporte sin caducidad”. Descripción esta que me hace recordar la nota que dejé en la solapa de mi libro Caminos (1982): “La vida está cruzada por caminos. Cada idea es un camino. Un libro es un camino abierto y no siempre bien transitado”. Han pasado los siglos, y hoy la escritura original que los egipcios crearon en hojas extraídas de la planta se volvió el mayor progreso de la civilización.
Sin la palabra, el mundo sería un caos. Lo es en otros sentidos, pero si no existiera la palabra, el hombre, por su incapacidad para comunicarse con sus congéneres, amar y buscar fórmulas de vida, sería un monstruo sin pies ni cabeza. Irene Vallejo hizo del junco una palabra mágica, que será una identificación, un rótulo de sí misma, como lo es Macondo de García Márquez, o Comala de Juan Rulfo, o Tipacoque de Caballero Calderón. Sacó el junco de la oscuridad de las aguas, lo brilló y le dio realce. El vocablo apareció en el siglo XI y pasó a ser un apellido vasco. Hoy lo llevan 25.000 personas en el mundo. En Colombia son más de 3.000.
Con prosa brillante, deliciosa amenidad, mente erudita y admirable capacidad como narradora y catedrática, Irene llega hasta el nacimiento de la escritura y, de mano con los grandes pensadores del mundo, recorre paso a paso toda la evolución del libro hasta plasmar esta obra portentosa.

BESTIARIO de Julio Cortázar
Bestiario de Julio Cortázar. CABA: 2018 (136 pp) 1ª edición.
ISBN: 09789877252941.
Carlos Pérez de Villarreal / Argentina
Resumen: CASA TOMADA, es un relato que se incluye en el libro Bestiario y hace referencia a usurpada, como si fuera un «asalto» a una casa. Habla de hechos habituales, rutinarios, pero aparecen elementos que no son naturales, como una tragedia, algo impensado. Es un cuento de realismo fantástico.
Dice Julio Cortázar:«Yo soñé Casa tomada. La única diferencia entre lo soñado y el cuento es que en la pesadilla yo estaba solo. Yo estaba en una casa que es exactamente la casa que se describe en el cuento, se veía con muchos detalles, y en un momento dado escuché los ruidos por el lado de la cocina y cerré la puerta y retrocedí. Es decir, asumí la misma actitud de los hermanos. Hasta un momento totalmente insoportable en que en ese sonido estaba el espanto total. Yo me defendía como podía, es decir, cerrando las puertas y yendo hacia atrás. Hasta que me desperté de puro espanto.»
Al despertar, escribe su cuento de un tirón: «El cuento empieza hablando de la casa porque la tenía delante de los ojos. Pero de golpe ahí entró el escritor en el juego».
Entonces, decide vestir un poco la narración, agregarle datos que no estaban en su pesadilla. Lo fantástico proviene, pues, de un sueño.
Abstract
Summary: HOUSE TAKEN, is a story that is included in the Bestiary book and refers to usurped, as if it were an “assault” on a house. The story talks about common, routine events, but elements that are not natural appear, like a tragedy, something unthinkable. It is a story of fantastic realism. Julio Cortázar says: «I dreamed House taken. The only difference between the dream and the story is that inthe nightmare I was alone. I was in a house that is exactly the house described in the story, it looked very detailed, and at one point I heard noises from the kitchen side and I closed the door and went back. That is, I assumed the same attitude as the brothers. Until a totally unbearable moment when that sound contained total horror. I defended myself as best I could, that is, by closing the doors and going backwards. Until I woke up from pure horror.» When he wakes up, Cortázar writes his story in one goes: «The story begins by talking about the house because it was in front of his eyes. But suddenly the writer came into the game.» So, he decides to dress up the narrative a little, adding data that was not in his nightmare. The fantastic comes, then, from a dream. Palabras Claves: sueño – casa – desenlace abierto Key Words: dream – house – open outcome
CASA TOMADA enuncia una impresión de invasión. Sin embargo, la peculiaridad de este cuento reside en la coexistencia de variados análisis: algunos de ellos permiten deducir la inclusión de mecanismos psicoanalíticos, ya que sugieren que la casa representaría para los dos hermanos ese útero materno del que no quieren salir por su comodidad, pero también por el temor a lo desconocido, a ese exterior al cual no desean asomarse. Incluso se ha considerado que la alusión a la casa puede representar, en un contexto político, el hecho de que un grupo toma el poder de a poco, desplazando a los otros.
La historia comienza con el narrador hablando en pasado, describe la casa y todos los ambientes. Cuenta la rutina diaria de actividades que tenía con su hermana Irene. Explica porqué están solos y a su vez su mutua compañía: «Silencioso matrimonio de hermanos.»
En forma lenta llega el conflicto. La casa comienza a ser tomada por lo que el narrador llama intrusos. Nunca los describe. Siguen sucediendo más acontecimientos hasta llegar al desenlace. La historia es cronológica, el personaje principal hace referencia a cosas pasadas. No tiene un final concreto, es abierto, deja libre la imaginación del lector.
Respecto a los personajes, el narrador es una voz en primera persona. No conocemos su identidad, sólo da a entender que es hermano de una mujer y protagonista de la historia. Nos cuenta los hechos desde su punto de vista. Realiza razonamientos íntimos, asociando ideas e introduciendo sus propios pensamientos.
Describe que es un hombre de aproximadamente 40 años. Vive con su hermana Irene, en una casona heredada de su familia. Se encarga junto con ella de la limpieza de la casa y la ayuda incluso con su tejido, ya que suele comprarle lana. Le gusta la literatura francesa. Es soltero, ya que antes de su compromiso con su novia María Esther, ésta había muerto. En ningún momento del relato se describe a sí mismo. Su hermana realiza la limpieza de la casa junto con él, por la mañana, y luego pasa el resto del día tejiendo en el sofá del dormitorio. Mujer muy hermosa, es soltera, ya que había rechazado a dos pretendientes sin motivo. Algunos críticos literarios llegan a suponer que en realidad no son hermanos, sino pareja. En relación a los intrusos nunca se especifica quiénes son, sólo se sabe que van ocupando la casa. El narrador los oye susurrar.
El relato sucede en una casa en Buenos Aires. Nombra la calle Rodríguez Peña. La edificación es muy relevante en el relato porque el narrador la trata como si fuera un personaje más, la historia gira en relación a ella, que además guarda los recuerdos de los bisabuelos, los abuelos, los padres y la infancia. Este espacio físico es lo más importante que tienen tanto el narrador como Irene, y toda la historia transcurre en ella.
El cuento CASA TOMADA se encuentra incluido en el libro de relatos Bestiario, que es el primero publicado por Julio Cortázar, en 1951. Hace referencia al significado que se le otorgaba en la literatura medieval, que es una colección de fábulas referentes a animales reales o quiméricos. Ya había sido publicado en 1946, en la revista Los Anales de Buenos Aires que editaba Jorge Luis Borges.
Dentro del relato no específica el tiempo en el que transcurre la historia, salvo en una ocasión que hace referencia a un período concreto: «Desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina.»
Recordemos que en ese año comienza la Segunda Guerra Mundial, por lo que el mundo se encontraba en un caos generalizado y las producciones culturales más consumidas en la Argentina de esa época eran extranjeras, que se encontraban recortadas y con poca llegada al país por la situación bélica.
Hay que tener en cuenta que primeramente CASA TOMADA fue publicada en el año 1946, donde el presidente argentino era Juan Domingo Perón, sin dejar afuera un detalle no menor, que tiene que ver con el antiperonsimo de ese momento, de Julio Cortázar.
Existen infinidad de acepciones sobre este cuento: sociales, políticas, culturales y toda una gama de expresiones de diversos escritores de varias nacionalidades. El literato Juan José Sebrelli, realizó un análisis político sobre este cuento. Es una lectura diferente, conocida como «Hipótesis Sebrelli». Hace referencia a que la casa sería el país de la época en que Cortázar escribió el relato. Incluso supone que los murmullos que escucha el protagonista, son los políticos que van tomando fuerza en esa nueva sociedad en formación: el peronismo. Los dos hermanos serían parte de esa clase acomodada, que poco a poco, por el surgimiento de nuevas clases sociales que ascienden en su valoración, van siendo desplazadas y son expulsadas de su hogar. Los dos hermanos, formarían parte, así, de esa sociedad burguesa, que por temas políticos, pierden su categorización y decaen, incluso moralmente. La puerta de roble, es un elemento esencial, ya que para Sebrelli, formaría parte de un encierro y un exilio. Sirve como un escudo protector de lo que sucede afuera; pero también impide que los dos hermanos puedan volver a vivir su normalidad.
En cuanto a la llave, sería la manifestación final de toda su existencia. Al tirarla, impediría que alguien más entrara, simbolizando su libertad, marchándose de su propia casa.
Para otros analistas, cabe la posibilidad que esos hermanos simbolicen a las generaciones intransigentes con las nuevas o con la juventud que los desaloja lentamente en el tiempo. Incluso cabe pensar que están huyendo de la presencia de esos antepasados que los angustian. Otros, incluso les conceden un ambiente religioso, de acuerdo a esos rituales que son los trabajos cotidianos y el aislamiento de los hermanos. Hasta se llegó a comparar y establecer una analogía entre el protagonista y su hermana, con la historia bíblica de Adán y Eva, expulsados del Paraíso.
Como final, extrapolamos la idea de que todas las hipótesis coinciden en que existe un elemento denominado dual: invasión-expulsión, como narración medular de la trama.

DE CADIZ A BUENOS AIRES
César J. Tamborini Duca / España
(Cantes de ida y vuelta, atravesando mares)
Hay quienes avizoran en el paisaje musical del flamenco un puerto de salida y de entrada de “frutos” que maduraron en el intercambio producido entre los emblemáticos puertos del Guadalquivir, y allende los mares en las antiguas colonias hispanas de las Antillas, hasta llegar al anchuroso “Mar Dulce” –como bautizara Solís al Río de la Plata- Y a ese intercambio generoso –puesto que no tenía finalidad mercantilista sino artística- algunos lo denominaron “cantes hispanoamericanos”, “cantes indianos” otros, y finalmente “estilos andaluz americanos” como los denominaba el argentino Ordoñez Sierra en su libro “De Cádiz y sus cantes”. Sin embargofue el escritor y flamencólogo gaditano Fernando Quiñones quien alumbró la feliz expresión “Cantes de ida y vuelta”.
Fueron los puertos de Sevilla y Cádiz los que recibieron “de vuelta” los sones y ritmos de tangos, habaneras, guajiras, milongas, rumbas, cielitos y vidalitas, candombes… Fernando Quiñones, que conoció a Borges al descubrir un ejemplar usado de su libro “Ficciones” en un baratillo de Cádiz, previo a su futura y sólida amistad de cuya guía conoció el tango, nos dice: “Rumba o milonga, guajira o vidalita, son los que eran pero ya son otros; ya han entrado también, insospechadamente, a formar parte del acervo folklórico gitano-andaluz. Se ha producido, pues, un singular trasiego musical, una ida y vuelta sobre el Atlántico, con un rector del fenómeno, Cádiz, tocado a su vez todo él y para siempre por la inconfundible garra vital de lo sudamericano, de su variado sello”.
De todos ellos la “vidalita”, canción triste de los gauchos argentinos, fue la menos conocida y valorada, pese a lo cual Rafael Duyos (poeta valenciano) la nombra en su “Nocturno de Buenos Aires”: “La vidalita del viento, / viene en hombros de la pampa, / temblando por un cariño, / de esos cariños que matan, / de esos cariños que lloran / en el bordón las guitarras, / ¡las guitarras argentinas, / como guitarras de España!”
De mayor popularidad fue la “milonga” argentina, que tuvo a bien traer a España y popularizar la cantaora Josefa Díaz conocida como “Pepa de Oro” y que llevó a Manuel Escacena a crear una letra tan triste como ésta de “Juan Simón, el enterrador”: “La enterraron por la tarde / a la hija de Juan Simón, / y era Simón en el pueblo / el único enterrador”.
Punto de partida de la mayor parte de la Edición Príncipe del Quijote rumbo a América, a las antiguas pulperías pampeanas llegaron ejemplares del mismo para solaz de los gauchos, que hicieron camino acompañados por la guitarra española que les permitía ejercitarse en las payadas. Y ahí tenemos también a los payadores como remedo de trovadores y juglares.
Pero es en el tango donde Fernando Quiñones alcanza a plasmar con más acierto esos “cantes de ida y vuelta”, brindándonos un ejemplo con sus “Crónicas Americanas”, libro que consta de dos partes la primera de las cuales tituló “Crónica del Tango y la Finadita”, donde relata el ocaso y muerte de la “Milonguita”, la supuesta o posible María Esther Dalto que diera nombre al tango “Esthercita” y Quiñones relata así: “En la calle Chiclana 3148 / donde vivía con papá y mamá / a las seis menos cuarto de la tarde / y a trece días de la Nochebuena del 20 / se le agotó este universo mundo / se le volaron / sus permanentes horror y dones / el miedo a envejecer que aún no tenía / las pesadillas y la luz”…
Pero se hace más fecundo en su ida y vuelta al mencionar el tango “Grisel”: …”¡No te olvides de tu Grisel! / Como aquí, en trance de seguiriya de Paco La luz, / de soleá de Enrique”. Pero no puedo dejar de mencionar ese otro tango de Mariano Mores y Rodolfo Taboada, “Viejo Madrid”, que más que tango parece un chotís al decir: …”Por las calles de Alcalá la vi una tarde /y fue un milagro de amor con la alborada / la luz ardiente, de aquella mirada / y ese milagro de amor, Madrid querido, / llora escondido, en mi corazón”…
Para finalizar, y rubricando esa feliz expresión acuñada por Fernando Quiñones, mencionaré los versos de Enrique Amado Melo que tituló “De la ida y la vuelta de los cantes” como glorificación del payador y su guitarra criolla:
DE LA IDA Y LA VUELTA DE LOS CANTES
(por Enrique Amado Melo)
Al principio fue el canto de los pájaros,
el silbido del viento en el alero,
el murmurio del agua y el follaje,
el grito del chajá y el terutero…
Después fue la guitarra, la extranjera,
(su llegada se pierde en el ayer);
por su boca cantó y lloró mi tierra
cuando el paisano la aprendió a tañer.
Guitarra: gitana que se hizo criolla,
novia del payador en su ambular…
compañera de “tristes” y “cielitos”,
que al hombre nuestro enseñó a cantar.

HARVAD DICE NO AL ACOSO DE TRUMP
Fernando Vallespini / Estados Unidos
El rechazo de la universidad a las coacciones de la Casa Blanca es un ejemplo de dignidad necesario para superar el estado de conmoción
La universidad de Harvard, probablemente la más famosa de Estados Unidos, ha decidido rechazar de plano una lista de exigencias del Gobierno de Donald Trump que prácticamente ponían la institución al servicio de la agenda ideológica reaccionaria que hoy gobierna el país. La universidad trató en un principio de negociar con la Administración cambios en la gestión de las manifestaciones en los campus para combatir el supuesto antisemitismo violento que los republicanos ven en las protestas de estudiantes contra Israel por la guerra de Gaza. El Gobierno amenazaba con “revisar“ 9.000 millones de fondos federales. Sin embargo, una nueva lista de demandas dejó claro que la Casa Blanca buscaba a cambio de su dinero prácticamente intervenir la forma en que Harvard selecciona a sus profesores y alumnos, y establecer la moral de toda la vida universitaria. El presidente de Harvard, Alan Garber, se negó en una carta pública. Cientos de profesores y alumnos habían pedido por escrito a la universidad que no cediera ante Trump. La respuesta inmediata de la Casa Blanca fue congelar 2.200 millones de dólares en fondos para Harvard y cancelar contratos con la universidad por valor de 60 millones. Harvard no ha cambiado su posición.
Han pasado tres meses de la toma de posesión de Donald Trump como presidente y si algo han dejado claro estas semanas es que la Casa Blanca trata de ocupar todos los espacios de poder que puede —político, social y hasta cultural— para someterlos a su visión reaccionaria de Estados Unidos. Para esta operación de matonismo institucional a gran escala es fundamental actuar con virulencia y rapidez, crear la sensación de inevitabilidad, infundir el miedo en los posibles focos de resistencia, como las universidades, los bufetes de abogados o la prensa, y mantener a la sociedad en un estado de conmoción que le impida responder durante el mayor tiempo posible. Cada retirada es territorio conquistado. Por eso es una extraordinaria noticia que una institución de la categoría de Harvard, con casi 400 años de historia, se coloque como ejemplo de que se puede decir no a este abuso, poner pie en pared y, como mínimo, cuestionar lo que está ocurriendo.
Harvard ingresó 6.500 millones de dólares el año pasado. Dispone de 53.200 millones de fondo de reserva. Difícilmente puede Trump dañar el prestigio mundial de una institución con 162 premios Nobel (algunos actualmente en su claustro), y que solo el año pasado invirtió más de 500 millones de sus propios fondos en investigación y produjo 155 patentes. La dirección de la universidad parece ser consciente de que le hacía más daño ser vista como sumisa a un Gobierno radical que pasar cuatro años de frío financiero, si llegara el caso.
La de Trump no ha sido la primera Administración que trata de condicionar los programas de las universidades que reciben fondos federales. La financiación pública hace inevitable esa tensión. Pero sí es la primera vez que el Ejecutivo actúa descaradamente con la intención de ejecutar lo que, a todas luces, es una purga ideológica en los campus a través de la intimidación con excusas falaces.
Donald Trump pasará. Dentro de cuatro años, Harvard seguirá ahí, como todas las demás instituciones públicas y privadas que un presidente con una pulsión autoritaria evidente está intentando someter a su errática y vengativa voluntad. Sin renunciar a encontrar un punto de acuerdo, Harvard debe mantenerse firme en este ejemplo tan valioso. Su decisión puede ser recordada como el momento en el que la sociedad civil comenzó a salir del estado de aturdimiento para defenderse del abuso de su Gobierno.


