Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.
COLABORAN EN ESTE ESPACIO
Miriam Alberganti (Argentina) – Elspeth Gormley (España) – Andrea Kiperman (Argentina) – Manuel Llaneza (Argentina) – Javier Lorca (Argentina) – Walter H. Rotela (Uruguay) – Carlos Pérez de Villarreal (Argentina) – Chema Verea (España)
6 DE NOVIEMBRE
*Día Internacional para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en la Guerra y los Conflictos Armados*
Miriam Alberganti – Argentina
Es primordial garantizar que la preservación del medio ambiente forme parte de las estrategias para la prevención de los conflictos y para el mantenimiento de la paz.
Día para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en la Guerra y los Conflictos Armados
La humanidad siempre ha contado sus víctimas de guerra en términos de muertos y heridos, de ciudades destruidas, de medios de vida arruinados. Sin embargo, el medio ambiente ha sido con frecuencia la víctima olvidada. Pozos de agua contaminados, cultivos quemados, bosques talados, suelos envenenados y animales sacrificados, todo se ha dado por válido para obtener una ventaja militar.
Además, como señala el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), al menos el 40% de los conflictos internos registrados en los últimos 60 años han tenido relación con la explotación de los recursos naturales, tanto por su «gran valor», como la madera, los diamantes, el oro, los minerales o el petróleo, como por su escasez, como la tierra fértil y el agua. El riesgo de recaída de este tipo de conflicto por los recursos naturales se duplica con respeto a otros casos.
Para las Naciones Unidas es primordial garantizar que la preservación del medio ambiente forme parte de las estrategias para la prevención de conflictos y para el mantenimiento de la paz y su consolidación, porque no puede haber paz duradera si los recursos naturales que sostienen los medios de subsistencia y los ecosistemas son destruidos.
Para concienciar sobre este importante asunto, la Asamblea General declaró el 6 de noviembre de 2001 como Día Internacional para la prevención de la explotación del medio ambiente en la guerra y los conflictos armados en su (resolución 56/4).
Quince años más tarde, el 27 de mayo de 2016, la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente aprobó la resolución UNEP/EA.2/Res.15, en la que reconoce que unos ecosistemas saludables y unos recursos naturales gestionados de manera sostenible contribuyen a reducir el riesgo de los conflictos armados. Esa misma Asamblea reafirmó su firme compromiso con la plena aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que figuran en la resolución 70/1 de la Asamblea General, titulada “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”.
Alianzas
Alianza entre las Naciones Unidas y la Unión Europea sobre los recursos naturales, los conflictos y la consolidación de la paz
Seis agencias y departamentos de las Naciones Unidas (el Programa para el Medio Ambiente (PNUMA), el Programa para el Desarrollo (PNUD), ONU HÁBITAT, la Oficina de Apoyo a la Consolidación de la Paz, el Departamento de Asuntos Políticos y el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales), coordinados por el Equipo del marco interinstitucional para la Adopción de Medidas Preventivas, se han asociado con la Unión Europea para ayudar a los países a reducir las tensiones sobre los recursos naturales y el uso de la gestión ambiental para la construcción de la paz y la prevención de los conflictos armados.
Programa de Investigación Mundial sobre la Consolidación de la Paz y los Recursos Naturales después de los conflictos
El Instituto de Derecho Ambiental (ELI), el PNUMA y las Universidades de Tokio y McGill iniciaron un programa mundial de investigación para recoger las lecciones aprendidas y las buenas prácticas en la gestión de recursos naturales durante la consolidación de la paz después de conflictos. Este proyecto de investigación de cuatro años ha dado más de 150 estudios de casos revisados por más de 230 académicos, profesionales y responsables políticos de 55 países. Contiene la colección más significativa hasta la fecha de experiencias, análisis y lecciones en la gestión de recursos naturales para apoyar la consolidación de la paz después de conflictos.
Alianza de las Naciones Unidas sobre la Mujer y los Recursos Naturales en situaciones de Consolidación de la Paz
El PNUMA, la Entidad para la Igualdad entre los Géneros y el Empoderamiento de la Mujer (ONU Mujeres), el PNUD y la Oficina de Apoyo a la Consolidación de la Paz (PBSO) han establecido una alianza para contribuir a una mejor comprensión de la compleja relación que hay entre las mujeres y los recursos naturales en zonas de conflicto, y para establecer las condiciones para la consecución de la igualdad de género, el empoderamiento de la mujer y la gestión sostenible de los recursos naturales para el apoyo en conjunto de la consolidación de la paz. El primer resultado de esta colaboración es un informe conjunto publicado el 6 de noviembre de 2013.
Si queremos lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, debemos adoptar medidas audaces y urgentes para reducir los riesgos que la degradación ambiental y el cambio climático representan para bi los conflictos y comprometernos a proteger nuestro planeta de los efectos debilitantes de la guerra.
LA DANA EN VALENCIA ESPAÑA
Elspeth Gormley – España
A veces, escribir sobre algo que nos afecta profundamente es difícil. Hoy es uno de esos días, pero espero que mis palabras lleguen al corazón de cada lector. ¡Gracias!
En Valencia, la reciente DANA ha dejado cicatrices profundas en el paisaje y en el corazón de todos nosotros. Las lluvias torrenciales y las inundaciones, impulsadas por el cambio climático, han convertido calles en ríos y hogares en escombros. Más de 200 almas se han perdido, cada una de ellas una historia truncada por una catástrofe que no puede ser ignorada.
Sin embargo, el dolor por las vidas perdidas es imposible de superar. Cada persona que se fue dejó un vacío irremplazable. La tristeza y la impotencia se entremezclan con la rabia al ver que no se tomaron las medidas necesarias para evitar esta tragedia.
El cambio climático ya no es una amenaza distante; es una realidad apremiante que estamos viviendo. Las imágenes desgarradoras de Valencia, con familias enteras luchando contra las aguas, nos muestran que la crisis climática está aquí y ahora. Cada gota de lluvia que cayó con furia es un recordatorio de que hemos llegado a un punto de inflexión.
Sentimos impotencia y tristeza al ver nuestra tierra sufrir, al ver a nuestros seres queridos enfrentarse a la devastación. Pero también es una llamada a la acción, un grito que nos insta a levantarnos y tomar medidas decisivas. No podemos permitirnos seguir ignorando las señales del planeta. La naturaleza nos habla a través de estas tormentas, y su mensaje es claro: debemos cambiar nuestro rumbo antes de que sea demasiado tarde.
La solidaridad que hemos visto en Valencia, con vecinos ayudando a vecinos y comunidades unidas en el dolor, es una luz en medio de la oscuridad. Es una esperanza de que, aunque los desafíos son grandes, nuestra capacidad para adaptarnos y cuidar de unos y otros es aún mayor. Debemos transformar esta tragedia en un impulso hacia la sostenibilidad, hacia un futuro donde nuestras acciones reflejen el respeto y el cuidado por el planeta que nos sostiene.
Que la memoria de los afectados por esta tormenta nos impulse a tomar medidas urgentes. Que cada lágrima y cada pérdida se conviertan en la fuerza que necesitamos para proteger a nuestra tierra y a nuestra gente. Porque el cambio climático nos afecta a todos, y juntos, podemos marcar la diferencia.
Este desastre no es un hecho aislado; es una consecuencia directa de nuestra inacción colectiva. Es una llamada urgente a despertar, a tomar medidas drásticas y a unirnos en la lucha contra el cambio climático. Solo juntos podemos frenar esta devastación y proteger nuestro hogar para las generaciones futuras.
Vivir en primera persona una catástrofe natural es enfrentarse a la fragilidad de la existencia. Es ver cómo en cuestión de horas, todo puede cambiar. Es aprender a valorar cada pequeño momento y entender que, ante la fuerza de la naturaleza, somos pequeños, pero unidos, podemos ser fuertes, y podemos transformar la crisis climática en esperanza y construir un futuro sostenible y lleno de vida.
CAMBIO CLIMÁTICO
Andrea Kiperman –Argentina
Antes que nada, como siempre gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras. En esta entrega me pareció atinado hablar sobre este tema que es uno de los ítem más importante de nuestro tiempo. Ya es de público conocimiento todo lo que se está viviendo al rededor del mundo con el cambio climático y todo lo que se está perdiendo. A su vez el término parece tan grande y abarcativo, por lo que he decidido bajarlo a nuestro día a día. A veces con estos temas tan grandes, tan importantes nos quedamos con esa sensación de que nada se puede hacer, nos sobrepasa, y en ese punto exacto es en donde quiero hacer hincapié en el escrito. Claro que podemos hacer muchas cosas, lo primero es darnos cuenta que con pequeños actos de cada una de las personas se pueden hacen grandes cosas, quizá si hoy haces tu contribución al mundo con algo pequeño, sumamos pequeñas cosas entre todos y vaya que serán cosas grandes. No olvidemos que la unión hace la fuerza. La segunda es empezar a interiorizarnos y concientizarnos en las cosas que si están al alcance de nuestra mano.
Cómo se puede contribuir a un mejor lugar, cuidando nuestra naturaleza, los animales, las plantas, os espacios comunes, entender que cada día y acción cruenta. Es un momento para no mirar hacia otro lado, el momento exacto es este segundo. Consiste en involucrase con pequeñas cosas, ¿Qué se puede hacer hoy, en mi barrio, en mi comunidad?. ¿Qué cosa puedo hacer diferente para ayudar al planeta?. Así como le doy importancia a los temas que resaltan el amor y valoración propia, referirme también a hacer exactamente lo mismo con nuestro planeta, y con el otro.
Reconocer que no vivo solo en el mundo, que tengo que respetar tanto a mis semejantes como a otras especies, abrir los ojos y el corazón para que así sea.
Quedo con ustedes…
LA PACHAMAMA (Madre Tierra)
Manuel Llaneza Blanco – Argentina
La palabra PACHAMAMA tiene el significado de “Madre Tierra, nombre propio de la deidad máxima de indígenas peruanos, bolivianos, y del nordeste argentino” y viene del quechua y también aimara pacha = “tierra, mundo, universo, tiempo, lugar” y mama = “madre”.
Las culturas andinas tienen un enorme respeto por la Pachamama, a la que veneran y celebran muy especialmente. Tienen muy claro, que es la proveedora de todos los recursos necesarios para la vida.
Cabe preguntarse entonces: ¿Por qué en estos tiempos modernos atentamos permanentemente contra ella?
¿Por qué en pos de mayores beneficios económicos la agredimos?
¿Acaso creemos poder esquivar las consecuencias, que más temprano que tarde, pagaremos y padeceremos por nuestra irresponsabilidad como especie, si no cambiamos?
Verdaderamente no se entiende la necedad y el comportamiento de algunas sociedades, a pesar de ya estar vislumbrando las irremediables y duras secuelas, que se terminarán pagando por ineptitud.
A Nuestra Gran Madre Tierra, nuestro hogar en el universo, la casa de miles de millones de seres humanos, la estamos sometiendo a un permanente castigo por poder y dinero, explotando sus recursos indiscriminadamente y sin miramientos de ninguna índole.
Somos una especie avanzada que actúa como “cavernícola”
Estamos asistiendo a las advertencias urgentes, de las Naciones Unidas, y diversas Sociedades Científicas, por el enorme riesgo del calentamiento global, que modificaría drásticamente el delicado equilibrio del clima planetario.
La deforestación indiscriminada e irresponsable, la explotación sin freno y sin miramientos de los recursos de la Madre Tierra, y un largo etc. que está generando catástrofes climáticas y desequilibrios cada vez más graves.
Es necesario un urgente cambio, que permita detener el deterioro al que estamos llevando a nuestra Gran Madre Tierra, o deberemos enfrentar un futuro complicado y muy duro.
Es de esperar que nuestra especie no siga comportándose como “cavernícola” para tener un futuro más previsible y de mayor bonanza.
MILEI RETIRA A LA DELEGACIÓN ARGENTINA DE LA CUMBREE DEL CLIMA COP 29
Javier Lorca – Argentina
El presidente ultra, que niega el cambio climático, decidió el regreso anticipado de los representantes del país sudamericano en el encuentro que se realiza en Bakú.
Javier Milei cree que “todas esas políticas que culpan al ser humano del cambio climático son falsas y buscan recaudar fondos para financiar vagos socialistas”, según dijo durante los debates presidenciales del pasado año. Su convicción se plasmó este miércoles en la decisión de retirar a la delegación de Argentina que estaba participando de la COP 29. La cumbre climática de la ONU se desarrolla en Bakú, Azerbaiyán, y tiene como debate central el financiamiento del Acuerdo de París para combatir el calentamiento global.
Los funcionarios de la Cancillería y de la Subsecretaría de Ambiente de Argentina estaban en la cumbre desde su inicio, el lunes pasado. Sin llamar la atención, habían intervenido en el Grupo Sur y en el Grupo de los 77 más China, e incluso habían presentado un documento con la postura nacional. “La República Argentina rechaza la imposición de regulaciones y prohibiciones impulsadas precisamente por los países que se desarrollaron gracias a hacer lo mismo que hoy cuestionan”, indica el texto presentado, que también adelanta que el país objetará “cualquier intento de imposición de obligaciones que atenten” contra las necesidades nacionales de desarrollo económico.
Si bien el planteo parece seguir las ideas sostenidas por el Ejecutivo, Milei resolvió de todos modos el regreso anticipado de los representantes oficiales. La subsecretaria nacional de Ambiente, Ana Lamas, confirmó que “la delegación vuelve al país” y que, por el momento, la medida no implica que Argentina deje el Acuerdo de París -el convenio de Naciones Unidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en pos de evitar el aumento de la temperatura global-.
“Es un papelón”, consideraron fuentes de la Cancillería, donde reinaba el desconcierto tras conocerse la decisión de Milei. Aunque no se informaron los motivos del retiro de los representantes argentinos, la medida se enmarca en un contexto crítico para el personal de Relaciones Exteriores. La cartera acaba de cambiar de mando, después de que Argentina votara en la Asamblea de Naciones Unidas contra el bloqueo de Estados Unidos a Cuba, contrariando el alineamiento total con EE UU que pretende Milei. Ese voto le costó el cargo a la canciller Diana Mondino, reemplazada hace diez días por el exembajador en Washington Gerardo Werthein. Junto con el despido de Mondino, Milei tildó de “traidores a la Patria” a los diplomáticos que no respeten sus premisas y se anunció purga ideologica del área.
Los países presentes en la COP 29 debaten cómo avanzar en la aplicación y la financiación del Acuerdo de París. Argentina ratificó en 2016, durante el Gobierno del conservador Mauricio Macri, el compromiso de reducir un 15% las emisiones de gases de efecto invernadero entre 2020 y 2030. Luego, bajo el Gobierno del peronista Alberto Fernández, aumentó la apuesta y se comprometió a reducir las emisiones en un 26%. Hasta el año pasado, Argentina consideraba a la lucha contra el cambio climático como “una política de Estado”.
Como el reelecto presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien durante su anterior mandato retiró a la potencia norteamericana del Acuerdo de París, Milei descree del cambio climático. “Sostienen que los seres humanos dañamos el planeta y que debe ser protegido a toda costa”, puso en duda en enero pasado, durante el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza. “Lo más cruel de la agenda ambiental”, dijo Milei, “es que los países ricos, que se hicieron ricos explotando legítimamente sus recursos naturales, ahora pretenden expiar sus culpas castigando a los países más pobres e impidiéndoles desarrollar sus economías por un presunto crimen que no cometieron”. Milei tiene previsto viajar en las próximas horas a EE UU para participar de un encuentro de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), donde espera reunirse con Trump.
SANTA HERMOSA UN PUEBLO QUE SE EXTRAVIÓ EN EL HUMO
Walter H. Rotela – Uruguay
Corría el año 2020, el año que se extendió la enfermedad provocada por el virus, o que todo el mundo lo creyó. Fue un año particular por motivos varios. Los cientos de miles de fallecidos por causa del virus, era una. Por otro lado, lo anunciado por un titular que parecía un tanto amarillista, pero la realidad superó toda imaginación. El titular rezaba: «santa hermosa un pueblo que se extravió en medio del humo». El cronista X viajaba, en ese momento, en una avioneta de la Fuerza Aérea. Cubría la investigación sobre una red de trata de blanca, asociada a un grupo de escurridizos narcotraficantes. Para la mayoría de los tripulantes del vuelo, mi amigo el cronista X, era un suboficial más, asignado a la misión. Habíanle permitido acceder a la misión bajo condición expresa de que la historia no fuese publicada, sino hasta que pasara, al menos, un par de años, por razones de alta seguridad. Y lo cumplió. Sin embargo, publicó otra historia, por demás extraña e importante, que merecería tanto recelo, como la anterior. Fue la historia cierta de la desaparición de una ciudad entera.
Al publicar lo hizo por medio de la voz del jefe del grupo, quien relató los hechos percibidos por todos desde una altura de unos 6.000 metros sobre la superficie. El vuelo figuró como de traslado de tropa y nada más. El encabezado de la nota fue suyo, y la redacción la hizo durante el mismo vuelo. Compartió con el grupo lo que percibieron, los detalles. Cada una, de las diez personas, fue dando su parecer. Ellos fueron los privilegiados testigos de la desaparición de una ciudad dentera. Fueron testigos de cómo el humo devoró la ciudad Santa Hermosa. Descendieron hasta los 3.500 metros y vieron como el humo iba cubriendo el terreno. Se elevaron a los 4.000 y siguieron ascendiendo pero dando un viraje que les permitió seguir el curso del avance del humo. Lo que estaba ocurriendo a ras del suelo no tenía una explicación lógica en ese momento; pero tampoco la tuvo después. La última imagen de la ciudad Santa Hermosa a nivel de superficie que se reconoce es la captada por una joven que con su celular tomó las fotos de los terrenos cercanos, de las calles, las personas y los autos desapareciendo paulatinamente. Hizo una también filmación que envió apenas unos minutos después de registrarla y que se conoció por un medio que lo recibió, distante a 2.500 kilómetros de distancia. El medio no podía chequera la fuente por lo que lo daba como probable hasta que pudiera verificar la autenticidad de la imagen, pero no quiso perder la primicia y lo compartió con su audiencia.
El sistema nacional de seguridad del país al norte del continente fue alertado y enviaron un dron de reconocimiento a la zona. Y sus satélites monitorearon lo captado en la franja. Todo lo que se vio después del humo fue un suelo estéril, seco, como quemado, pero sin el color característico. No se captaron edificios, viviendas de ninguna especie, ni automóviles. Nada, absolutamente nada. El titular parece, luego de tres años y medio de ocurrido el extraño fenómeno, realmente premonitorio.
CAMBIO CLIMÁTICO
Carlos Pérez de Villarreal – Argentina
En realidad escribir sobre el cambio climático, es hacerlo sobre un tema complejo y múltiple, ya que en su concepción intervienen varios factores y numerosas variables. Debemos comprender que la Tierra se ve afectada por circunstancias tales como la posición de la luna: su distancia, fases y rotación; los vientos solares: que con sus partículas desprendidas de la corona solar, pueden provocar «manchas solares»; los ciclos del agua, que impulsados por la energía solar, calientan la superficie de los océanos, produciendo evaporación y formación de nubes con alto contenido de vapor de agua; el campo magnético terrestre: esa fuerza dinámica, compleja, que nos protege de la radiación cósmica, variable últimamente; y la deriva continental: como un continuo desplazamiento de las masas continentales, alejándose o aproximándose, en ciclos de miles de años. Esta transformación del clima, la cual se produce de manera natural, hoy en día se ve asociada con el factor humano. Somos alrededor de 8200 millones de personas que habitamos nuestro planeta, condicionando e interviniendo con cambios a nivel global. ¿Qué hará la Tierra ante tal disyuntiva? Existen dos alternativas, según los especialistas, que ante esta situación explicitan que respondería redoblando sus esfuerzos, o bien conteniéndolos y recuperando así un equilibrio natural. En ambos casos, las consecuencias para los seres humanos serían aciagas, incidiendo en la calidad de vida de las personas.
Podemos enumerar algunas de las tantas causas que producen el cambio climático: * Calentamiento Global La Tierra ha venido teniendo elevadas temperaturas y enfriamientos de forma natural, pero estos ciclos siempre han sido paulatinos, con millones de años de por medio. En cambio, la actividad humana ha alcanzado registros históricos en apenas pocos años, con consecuencias muy negativas en los sistemas físicos y biológicos. * Efecto invernadero Si bien este es un fenómeno natural, permitiendo a la Tierra albergar vida, dado que la atmósfera al retener parte del calor del sol, mantiene temperaturas apropiadas; la acción del ser humano -señalando a la Revolución Industrial como el punto de partida-, aumenta la emisión de gases a la atmósfera reteniendo más calor del necesario, con acciones tales como la quema de combustibles fósiles para generar electricidad, calefacción, transporte, industria, etc. sumados a lo producido por la ganadería, la agricultura y el tratamiento de las aguas. * Aumento de la población. El aumento desmedido de la población mundial, necesita cada vez más recursos para su subsistencia, acelerando la producción de gases a nivel productivo. La comunidad científica ha denominado Antropoceno, a esta nueva era geológica originada por el impacto producido por el ser humano en la Tierra. * * Deforestación y destrucción de ecosistemas La mano del hombre destruye por año 13 millones de hectáreas de selvas tropicales, con la consiguiente pérdida de ecosistemas de animales y plantas * Destrucción de ecosistemas marinos Lamentablemente los océanos son sumideros de los despojos humanos, acidificándose y produciendo enfermedades y muertes a su flora y fauna. En el Pacífico Norte, debido a los desechos plásticos llevados por las corrientes marinas, se han formado verdaderas islas flotantes. Ante esta situación, el cambio climático nos afecta con consecuencias que ponen en estado de alerta y supervivencia al hombre sobre la Tierra. El derretimiento de las masas de hielos polares, provoca el aumento del nivel del mar, inundando costas, y hasta desapariciones de estados insulares. Los fenómenos meteorológicos se suceden más violentamente, con incendios, sequías huracanes, tifones e inundaciones nunca vistas, con las consecuencias de pérdida de vidas humanas, animales y economías destruidas. Esta es una realidad insoslayable, calculándose que para el año 2050, por las condiciones del cambio climático, se producirán migraciones de 1000 millones de personas en todo el mundo.
Si bien la importancia de la economía para todos los países con crecimiento de sus poblaciones es importante, será necesario replantear alternativas para minimizar lo más posible los efectos devastadores de este cambio, cambio que si no se detiene, podría producir la extinción de millones de seres humanos de su hogar: la Tierra. Para ello, a nivel mundial deberían tomarse medidas tales como: el uso de energía solar y eólica; reducir las emisiones de metano; detener la deforestación; cambiar la agricultura; obtener una eficiencia energética; dejar de quemar carbón; y lo más preciado: poner al clima en la consideración general a nivel mundial como factor detonante de la vida en nuestro planeta. Meta difícil por cierto, pero no imposible. ¿Se podrá lograr?
LOS NIÑOS Y EL CAMBIO CLIMATICO
Chema Vera, Unicef – España
En este momento ya hay niños pasando hambre o huyendo de sus casas por el cambio climático y esta realidad no se refleja, por desgracia, en la financiación internacional.
Se subraya que en este momento un 99% de todos los niños del mundo ya están expuestos al menos a un fenómeno climático, comenzando por la mala calidad del aire. Además, casi la mitad (alrededor de 1.000 millones) viven en países considerados de alto riesgo desde el punto de vista climático, 820 millones están expuestos a olas de calor extremas, 920 millones sufren escasez de agua y más de 600 millones están expuestos a enfermedades exacerbadas por los estragos del calentamiento global. “Cuando se hacen proyecciones hay una tendencia a pensar que tenemos tiempo. Pero el impacto lo estamos viendo ya. En este momento ya hay niños pasando hambre o huyendo de sus casas por el cambio climático y esta realidad no se refleja, por desgracia, en la financiación internacional”, insiste.
El responsable recalca que “solo un 3% de la financiación climática” tiene una orientación específica hacia la infancia, pese a ser la población más vulnerable ante los estragos del calentamiento del planeta y que los sufrirá por más años.
“Es terriblemente injusto, porque son quienes menos han contribuido a las emisiones que sufren, por edad y por vivir, en su inmensa mayoría en países del Sur Global; porque viven en regiones especialmente afectadas por fenómenos extremos y porque tienen poca capacidad para adaptarse frente a ellos”.
Según las previsiones, cuando lleguemos a la década de 2050, la población infantil mundial se habrá estabilizado en unos 2.300 millones, unos niveles similares a los actuales. Sin embargo, las zonas del mundo con mayor población infantil serán las que ya tienen hoy dificultades para protegerlas y colmar sus necesidades, comenzando por el sur de Asia y África.
“Tal vez el ámbito demográfico sea el que menos posibilidad de reacción presenta. Habrá más niños y niñas viviendo en países del Sur Global y eso requerirá más atención de nuestra parte. Pero en el ámbito climático y de la tecnología sí hay margen de acción” insiste Vera.
Por ello, el informe cita medidas que deberían tomarse de forma urgente: desde más inversiones en energías renovables y una mejor gestión de los residuos, hasta leyes para proteger a la infancia en entornos digitales, pasando por servicios de salud sexual y reproductiva.
Hay que tomar acciones rápidamente, por ejemplo, en los presupuestos, y también mantener esa mirada a medio plazo para que nuestras acciones se sostengan independientemente de los vaivenes políticos
Con respecto a las tecnologías, el informe de Unicef contempla los beneficios y riesgos de instrumentos como la inteligencia artificial (IA), pero alerta sobre todo de la brecha digital. Actualmente, más del 95% de los habitantes de los países de renta alta están conectados a internet, frente a solo el 26% en los países de renta baja. “La exclusión digital amenaza con acentuar las desigualdades existentes, sobre todo en regiones con un rápido aumento de la población infantil, como las de África”, advierte el informe.
¿Buenas noticias?
En el capítulo de las buenas noticias, este informe prevé un incremento de 4% en la supervivencia de los recién nacidos y un aumento de la esperanza de vida general. Si en 2000 las mujeres vivían una media de 70 años, en 2050 vivirán una media de 81. La esperanza de vida masculina pasará de 66 a 76 años en este medio siglo. Además, en la década de 2050, el 95,7% de los niños y niñas completará, al menos, la educación primaria (frente a un 80% en la de 2000) y el 77% terminará, al menos, la educación secundaria (frente a un 40% en 2000).
A escala mundial, la desigualdad de género también ocupará un lugar menos destacado que hoy en día en la vida de los niños y niñas al llegar a 2050, aunque seguirá habiendo sociedades con importantes niveles de desigualdad, sobre todo en África, matiza el estudio.
“Estas buenas noticias también pueden registrar retrocesos de aquí a 2050. Es decir, sostener estas cifras requerirá determinación política e inversiones para reducir brechas de género, no descuidar la educación y la salud y no desatender la cooperación al desarrollo”, insiste Vera.
En este momento, las brechas entre la financiación necesaria y la que realmente se consigue crecen cada año. Por ejemplo, en Sudán, escenario de una de las crisis humanitarias más graves, y según cifras de la ONU, solo se ha logrado un 57% de los 2.700 millones de dólares fondos solicitados para 2024.
“Por un lado, cada vez hay más necesidades que atender y por otro, hay un estancamiento en la financiación de los programas que sostienen las buenas noticias reflejadas en nuestro informe, en parte porque los recursos se orientan hacia otras urgencias, tal vez domésticas”, dice Vera.
Por último, en 2050, es posible que globalmente haya menos niños y niñas viviendo en zonas con un alto riesgo de sufrir conflictos prolongados. Sin embargo, en la mayoría de países africanos, este número puede aumentar de manera importante, con las consecuencias trágicas que conllevaría para la infancia. También en África, en 2050 habrá 209 millones de niños y niñas viviendo en las ciudades, frente a los 63 millones registrados en torno al año 2000. Esto requerirá “áreas urbanas más saludables y seguras”, concluye el informe. Por eso hemos de remar todos a una, para que podamos paliar esta situación.
POESÍAS CAMBIO CLIMÁTICO
El Lamento de la Tierra
Elspeth Gormley – España
En susurros de viento y olas que lloran,
la Tierra nos habla, su voz implora.
Bosques que arden, glaciares que mueren,
un grito silente que pocos entienden.
Ríos que antaño cantaban su canto,
hoy fluyen con lágrimas, un triste encanto.
El sol que antes daba vida y calor,
ahora quema con furia, sembrando dolor.
Animales que vagan sin rumbo ni hogar,
buscando refugio en un mundo sin par.
El cielo se tiñe de un gris desolado,
mientras el hombre sigue su paso errado.
La Tierra nos llama, nos pide atención,
un cambio urgente, una nueva canción.
Que el verde renazca, que el aire respire,
que el agua sea pura, que el mundo se inspire.
Es tiempo de actuar, de sanar las heridas,
de darle a la Tierra nuevas esperanzas y vidas.
Que nuestros hijos hereden un mundo mejor,
donde reine la paz, la armonía y el amor.
ACRÓSTICO SOBRE VALENCIA
María Elena Camba – Argentina
Volvió la naturaleza a levantar su voz acuosa,
Ante tanto destrozo del hombre diezmando la tierra
Lenguas de barro inundaron calles y casas
Entre escombros quedaron niños, vidas truncadas
Nada acallará tanto dolor y desamparo del pueblo español
Cuando las paredes vuelvan a levantarse y recuperen sus hogares
Igual el desarraigo y la ausencia permanecerán en cada rincón
Abracemos con el amor de nuestros versos a la querida Valencia
LA DANA
Carlos González Saavedr – Argentina
Depresión aislada en niveles altos.
Ha querido La Dana
Doblegar la voluntad en España
Probando de poner de rodilla a Valencia
A sus comarcas
Inundo sus calles, soplaron con fuerza sus vientos
hasta el granizo rompió sus plantas.
Llevando con ella, alegrías, almas, sembrando tragedias.
Colmo de lodo sus casas, rompió barreras,
Convirtiendo autos, en barcazas.
Avanzo arrasando puentes.
Tormenta que pretendió dejarlos sin aliento.
Se paseo, vertiginosa y oronda.
Llenando de tristeza y consternación,
Logro ,que el mundo hable de ella.
Pero no pudo con la sangre de España
No pudo con sus venas.
Con su determinación fuerza y entrega
No pudo con multitudes que siguen dando batalla
Poniendo orden al desastre, en casas hospitales y escuelas.
Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.
LIBERTAD DE EXRESIÓN
Elspeth Gormley – España
En el mundo del periodismo, la libertad de expresión es un pilar fundamental que sostiene la integridad y diversidad de las publicaciones. No obstante, existen temas delicados que requieren un tratamiento cuidadoso para evitar herir susceptibilidades y mantener el respeto entre los lectores. Drogas, política, religión y aborto entre muchos otros, son tópicos que, aunque esenciales, pueden generar divisiones y controversias si no se abordan con la sensibilidad adecuada.
Tomemos como ejemplo una revista , conocida por su compromiso con la pluralidad de ideas y la libertad de expresión. En una de sus ediciones recientes, decidieron abordar el tema de la despenalización del consumo de ciertas drogas. En lugar de optar por un enfoque polarizador, los redactores eligieron presentar el tema desde múltiples perspectivas.
El artículo principal se titulaba «La Despenalización: Una Mirada Global». En él, se exponían los argumentos a favor y en contra de la despenalización, basándose en estudios científicos, estadísticas y opiniones de expertos. Además, se incluyó un relato de personas que habían vivido la problemática de cerca, tanto los afectados por las políticas actuales como los que habían encontrado en la despenalización una solución a sus problemas.
Para complementar, la revista presentó una sección de opiniones, donde se permitía a los lectores enviar sus reflexiones y experiencias sobre el tema. Esto fomentó un diálogo respetuoso y enriquecedor, donde se escucharon voces de todos los espectros sociales y se promovió la empatía y el entendimiento mutuo.
La clave estuvo en el enfoque equilibrado y respetuoso, siempre apoyado en hechos y experiencias reales, evitando juicios de valor y permitiendo que los lectores formaran su propia opinión. Al tratar con temas sensibles, la revista demostró que es posible abordar cualquier temática, siempre y cuando se haga con responsabilidad y un profundo respeto por todas las partes involucradas.
Esto nos muestra que, aunque difícil, no es imposible tratar temas delicados en una revista. La libertad de expresión puede coexistir con el respeto y la sensibilidad, creando un espacio de reflexión y aprendizaje donde todas las voces pueden ser escuchadas sin herir susceptibilidades.
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.png00le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2024-11-27 15:24:302024-11-27 16:47:22EDITORIAL NOVIEMBRE
¡Saludos a todos los que forman parte de la gran familia de Letras Hispanas por el Mundo! Es con inmensa alegría y orgullo que celebramos la culminación de mucho tiempo de esfuerzo y dedicación. Nuestro sueño de llevar la riqueza de nuestras letras a cada rincón del globo se ha materializado este mes de octubre.
Reciban una cálida bienvenida a las Letras Hispanas por el Mundo! Participar en este viaje literario que ensalza la diversidad y la riqueza de nuestra lengua es un verdadero privilegio. En este espacio, cada término construye puentes entre culturas y cada relato abre ventanas hacia universos desconocidos. Les extendemos una invitación a explorar las páginas de nuestra revista, permitiendo que la magia de nuestras narrativas los envuelva. Con cada edición mensual, entregada con amor y esmero, les ofrecemos un fragmento de nuestra esencia. No olviden que cada libro es un nuevo horizonte, y todo gran viaje inicia con un sueño. Sumérjanse en esta experiencia y permitan que sus sueños despierten con cada palabra
La esencia de nuestra revista reside en el corazón y la creatividad de nuestros colaboradores, cuyas plumas dan vida a las páginas que hacen vibrar a nuestros lectores. Vuestra pasión es el motor que impulsa cada palabra, cada verso, cada historia.
Agradecemos profundamente a nuestros colaboradores, cuyo talento y compromiso son el pilar de este proyecto. Y a ustedes, nuestros queridos lectores, les extendemos nuestra más cálida bienvenida a bordo de esta aventura literaria. Con cada edición, esperamos con ansias el encuentro con sus almas a través de las palabras que nuestros escritores han tejido especialmente para ustedes.
¡Gracias por acompañarnos en este viaje! ¡Bienvenidos a bordo!
Todo el contenido publicado en esta revista está sujeto a derechos de autor (copyright).
La dirección de la revista no se hace responsable de las opiniones expresadas por los autores en sus artículos
Colaboran en esta sección: Antonio Camacho (Argentina), Hernando Álvarez (Colombia), E. Gormley (España), Joseph Jane (Inglaterra), Dorothy Villalobos (EEUU)
CERVANTES Y EL IDIOMA
Antonio Camacho Gómez
Argentina
«No es permisible a una comunidad civilizada dejar su lengua desarbolada, a la deriva, al garete, sin velas, sin capitanes, sin rumbo». Pedro Salinas
En su obra La responsabilidad del escritor», Salinas expone algunas interrogantes como: ¿Tiene o no tiene el hombre como individuo, el hombre en comunidad, la sociedad, deberes inexcusables, mandatarios en todo momento con su idioma?,
Esos interrogantes marcan una posición comprometida con la herramienta más significativa de comunicación y entendimiento que poseen los hombres, que utilizan los pueblos y cuya preservación de bastardeo, la pobreza expresiva, la limitación del vocabulario, la adulteración de la norma inherente a su esencia, constituye una necesidad indispensable. Así lo entienden los constructores del idioma, desde Nebrija a Cuervo, desde Valdés, «Diálogo de la lengua», a Julio Casares, para citar a algunos gramáticos y tratadistas de prosapia directamente vinculados con la causa imperial del castellano. Ellos constituyen una pléyade de preceptistas, estudiosos e inquietos luchadores por la conservación, brillo y pureza del lenguaje común, robustecidos por la simiente vivificante de las voces americanas y abierto, pluma del alma, en el decir de Cervantes, a los términos que la ciencia, la técnica, el arte, el progreso en general, generan copiosa y permanentemente.
Pero si es lícita y conveniente la incorporación de voces nuevas a la lengua milenaria nacida con las glosas de San Millán y Silos, impulsada por el condado de Castilla, auténtica realidad política origen de una nación, y a la que el autor del Quijote, de andadura universal, jerarquizó produciendo una obra múltiple que lo sitúa a la cabeza de las letras hispanas y entre los primeros puestos de las universales, no lo es cuanto ello implica alguna forma de corruptela idiomática. Extranjerismos innecesarios, deformación de vocablos, destrucción de la sintaxis, desinterés por la prosodia, indiferencia por la ortografía son los males corrientes que muchas veces se procura justificar por pereza mental, abulia correctiva, despreocupación generalizada, intereses espurios, que también los hay.
No se trata de salvaguardar un academicismo a ultranza, de acotar el lenguaje con cerrazón purista, lo que conduciría a su empobrecimiento, o de pretender el uso de un castellano elitista, el de esa aristocracia idiomática formada por los mejores poetas de la comunidad lingüística a que se refiere Amado Alonso, sino de evitar la agresión constante que lo deteriora y lo corrompe en su calidad de bien espiritual y vehículo incomparable de relación interpersonal. Y esto es lo primordial en esta fecha en que se celebra el Día del Idioma recordando la triste jornada del 23 de abril de 1616 en que, pobre y solo, murió Miguel de Cervantes Saavedra, novelista, dramaturgo y poeta, que cuatro días antes, al dedicar las aventuras de su caballero andante al conde de Lemos, había escrito: «Puesto ya el pie en el estribo, con las ansias de la muerte, gran señor, ésta te escribo…». En realidad, el autor de las Novelas Ejemplares, cuyo cuatri centenario del fallecimiento recordamos, murió el 22 de abril de una hidropesía y fue enterrado el 23, con pocos días de diferencia de su par inglés Shakespeare, de cuya desaparición también se cumplen cuatrocientos años.
En este tiempo conflictivo por cuestiones vinculadas con la economía, la política, la inobservancia total o parcial de los derechos humanos, veintiuna naciones unidas por el lazo armonioso de una misma lengua, de un léxico común, el que cada día interesa más en países tan poderosos y diferentes como la Unión Soviética y los Estados Unidos, deben bregar por limpiarlo de impurezas que separan y degradantes formas de expresión.-
EL DIA EN QUE GARCIA MÁRQUEZ ME ESCRIBIO EN CARTAGENA
SU LISTA DE CLASICOS IMPRESCINDIBLES EN LA LITERATURA
Hernando Álvarez
Director de BBC Mundo
Colombia
Desde hace casi 30 años, guardo en mi casa una lista de obras clásicas que Gabriel García Márquez me escribió, de puño y letra, una tarde de abril de 1995.
La historia de cómo llegué a tenerla se la he contado innumerables veces a mi familia y a mis amigos.
Es una anécdota que muestra tanto mi absoluta ignorancia como el carisma, la generosidad y la sencillez del único escritor colombiano que ha ganado el Premio Nobel de Literatura.
Parte con una pregunta, termina con la lista e incluye un delicioso helado.
Maestro, tengo que confesarle que me aburro tremendamente con los clásicos y que no he logrado leerme ninguno.
Me dijo que en su juventud él también había visto los clásicos con desdén hasta que un mentor le dijo alguna vez que nunca llegaría a ser un gran escritor si no conocía los clásicos griegos.
Me contó que cuando los descubrió se enamoró de ellos. Me habló de su obsesión por Edipo y cómo siempre lo sedujo la historia de un hombre que quiso investigar quién había matado a su padre para llegar a la trágica conclusión de que él mismo había sido el asesino.
Me pidió que hiciera un esfuerzo para sobrepasar el tedio que me generaba el lenguaje antiguo y me concentrara en las fabulosas historias que contaban.
-Y si tuviera que hacer una lista de los clásicos imprescindibles ¿Cuáles entrarían?, le pregunté.
-Hagamos la lista, me dijo emocionado mientras abría con rapidez su libreta de reportero y con un plumón de tinta negra empezó a escribir el listado que ilustra esta historia y que trascribo a continuación tal y como la escribió él:
1. La biblia
2. La mil y una noches
2a. Platón y Aristóteles
3. Odisea
3a Los filósofos ilustres. Diógenes Laercio
4. Sófocles: Edipo
5. Los doce Césares (Suetonio)
6. Plutarco
7. La divina comedia (infierno)
8. Horacio (Poesía)
9. El mío cid (Romances)
10. El Amadís de Gaula
11. Quijote
12. Poesía: Siglo de Oro español
13. Gargantúa y Pantagruel
14. Paraíso Perdido – Milton
15. Cronistas de Indias
Eso es lo que tengo.
Hasta el día de hoy me arrepiento del gran error que cometí al no haber tomado notas sobre lo que me decía de cada obra mientras la iba escribiendo. No me acuerdo de por qué usó 2a y 3a, por ejemplo. ¿Cuál era la lógica de esa subdivisión? Tampoco de por qué el número 16 quedó vacío.
Soy consciente de que esta lista que decidí compartir finalmente hoy cuando se conmemoran los diez años de su muerte, hubiera sido más útil si tuviera observaciones más precisas sobre por qué incluyó cada obra.
Quizás por ello siempre me había dado cierto pudor compartirla.
Pero hace poco, cuando vi la emoción que suscitó en una amiga bibliófila cuando la vio colgada en una de las paredes de mi casa, pensé que por más errores periodísticos que tenga esta historia que les estoy contando, algún valor anecdótico tendría para quienes la puedan conocer.
También me acordé de la gran frase que dijo el propio García Márquez cuando publicó sus memorias: “La vida no es lo que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla”.
De la lista he leído con los años algunas crónicas de Indias, Edipo, La Odisea, pasajes de la Biblia, la Divina Comedia, las Mil y Una Noches, y algún que otro poema del Siglo de Oro.
Pero quiero creer que el autor de ese canon maravilloso e improvisado no se hubiera disgustado conmigo por no haberle dado el debido respeto a cada una de sus recomendaciones.
Eso pienso, como consuelo, cuando recuerdo otro consejo que me dio esa inolvidable tarde de abril, cuando en otra vergonzosa confesión le admití que aún no había podido leer el Quijote:
–Lo que te recomiendo es que dejes el libro encima del inodoro, así cada vez que te sientes ahí lees un poco.
LA UTOPIA DE LA PAZ
E. Gormley
España
La utopía de la paz ha sido un sueño compartido por la humanidad a lo largo de los siglos. Es una visión de un mundo donde la armonía, la justicia y la compasión prevalecen sobre el conflicto y la discordia. Aunque a menudo se percibe como inalcanzable, esta aspiración sigue siendo una brújula moral que guía nuestros esfuerzos colectivos hacia un futuro mejor.
La paz utópica no es simplemente la ausencia de guerra, sino un estado en el que todos los seres humanos viven en igualdad y respeto mutuo. En esta visión, las barreras que dividen a las personas—como la raza, la religión y la clase social—se disuelven, y en su lugar emerge una sociedad basada en la colaboración y el entendimiento mutuo.
Imaginar una utopía de paz es soñar con comunidades donde la educación, la salud y las oportunidades son accesibles para todos, independientemente de su origen. Es visualizar un mundo donde los recursos se gestionan de manera sostenible y equitativa, y donde el medio ambiente se protege y se valora como el hogar común de toda la humanidad.
La cultura de la paz utópica promueve el diálogo en lugar del conflicto, la empatía en lugar de la indiferencia. Los valores de la no violencia, la justicia y la solidaridad se integran profundamente en todas las instituciones, desde las escuelas hasta los gobiernos. En este mundo ideal, las diferencias se celebran como una fuente de riqueza cultural, no como un motivo de división.
Aunque la utopía de la paz puede parecer distante, cada pequeño paso hacia ella es significativo. Las acciones individuales y colectivas que fomentan el respeto, la tolerancia y la cooperación son ladrillos fundamentales en la construcción de esta visión. La paz comienza en el corazón de cada persona y se extiende hacia afuera, creando ondas de cambio positivo en nuestras comunidades y más allá.
La utopía de la paz nos recuerda que, aunque las condiciones actuales pueden ser desafiantes, nunca debemos perder la esperanza ni la determinación de trabajar por un mundo mejor. Es una meta noble que nos inspira a ser la mejor versión de nosotros mismos, a tender puentes en lugar de levantar muros, y a seguir creyendo en el poder transformador del amor y la comprensión
La utopía de la paz ha sido un sueño compartido por la humanidad a lo largo de los siglos. Es una visión de un mundo donde la armonía, la justicia y la compasión prevalecen sobre el conflicto y la discordia. Aunque a menudo se percibe como inalcanzable, esta aspiración sigue siendo una brújula moral que guía nuestros esfuerzos colectivos hacia un futuro mejor.
La paz utópica no es simplemente la ausencia de guerra, sino un estado en el que todos los seres humanos viven en igualdad y respeto mutuo. En esta visión, las barreras que dividen a las personas—como la raza, la religión y la clase social—se disuelven, y en su lugar emerge una sociedad basada en la colaboración y el entendimiento mutuo.
Imaginar una utopía de paz es soñar con comunidades donde la educación, la salud y las oportunidades son accesibles para todos, independientemente de su origen. Es visualizar un mundo donde los recursos se gestionan de manera sostenible y equitativa, y donde el medio ambiente se protege y se valora como el hogar común de toda la humanidad.
La cultura de la paz utópica promueve el diálogo en lugar del conflicto, la empatía en lugar de la indiferencia. Los valores de la no violencia, la justicia y la solidaridad se integran profundamente en todas las instituciones, desde las escuelas hasta los gobiernos. En este mundo ideal, las diferencias se celebran como una fuente de riqueza cultural, no como un motivo de división.
Aunque la utopía de la paz puede parecer distante, cada pequeño paso hacia ella es significativo. Las acciones individuales y colectivas que fomentan el respeto, la tolerancia y la cooperación son ladrillos fundamentales en la construcción de esta visión. La paz comienza en el corazón de cada persona y se extiende hacia afuera, creando ondas de cambio positivo en nuestras comunidades y más allá.
La utopía de la paz nos recuerda que, aunque las condiciones actuales pueden ser desafiantes, nunca debemos perder la esperanza ni la determinación de trabajar por un mundo mejor. Es una meta noble que nos inspira a ser la mejor versión de nosotros mismos, a tender puentes en lugar de levantar muros, y a seguir creyendo en el poder transformador del amor y la comprensión
COCAINA ROSA LA PELIGROSA DROGA QUE SURGIÓ EN AMERICA LATINA
Y AHORA ESTA DE MODA EN LAS FIESTA DE EUROPA
Joseph Janes
Escritor BBC
Un coctel de drogas sintéticas conocido como cocaína rosa se ha convertido rápidamente en una preocupación importante en España, Reino Unido y otros lugares.
A principios de este mes, las autoridades españolas llevaron a cabo la mayor redada de drogas sintéticas de su historia, incautando una gran cantidad de cocaína rosa junto con más de un millón de pastillas de éxtasis. La operación se centró en redes de tráfico de drogas en Ibiza y Málaga.
Esta peligrosa sustancia se ha relacionado con un número creciente de muertes relacionadas con las drogas. La composición impredecible y la creciente popularidad de la cocaína rosa han dado lugar a llamamientos de las organizaciones europeas que buscan reducir los daños de las drogas para que se tomen medidas urgentes para abordar los riesgos que plantea.
A pesar de su nombre, la cocaína rosa no necesariamente contiene cocaína. Suele ser una mezcla de varias otras sustancias, como MDMA, ketamina y 2C-B. El MDMA, comúnmente conocido como éxtasis, es un estimulante con propiedades psicodélicas, mientras que la ketamina es un potente anestésico que tiene efectos sedantes y alucinógenos. Las drogas 2C se clasifican como psicodélicas, pero también pueden producir efectos estimulantes.
La cocaína rosa, que suele encontrarse en forma de polvo o píldora, es conocida por su color vibrante, diseñado para realzar su atractivo visual. Se colorea con colorante alimentario y, a veces, con sabor a fresa u otros aromas.
Esta peligrosa sustancia está vinculada a un número cada vez mayor de muertes relacionadas con las drogas.
La cocaína rosa, ( y todas las drogas ) no sólo destruye vidas, sino también roba sueños y esperanzas. ¡¡¡ Di no y elige vivir plenamente !!!
ONCE DE SEPTIEMBRE
Dorothy Villalobos
EEUU
Mi nombre es Dani y la historia que les voy a narrar la viví hace muy poco. Como todos los días de trabajo me levanté a las 5.45 de la mañana. La noche anterior los meteorólogos habían anunciado un día espectacular de los finales del verano y la llegada del otoño. Como siempre tome una ducha, bebí un café y salí por la puerta sin despertar a mi novia. Ella se levantaría algo más tarde, no comenzaba hasta las nueve de la mañana en su trabajo. Salí por la entrada del edificio en donde vivo y muy cerca en el estanquillo compre un periódico. Mientras caminaba con pasos rápidos le eche una ojeada y lo guarde en mi cartera. Ya habría tiempo más tarde para ver las nuevas y saber de los deportes. Siempre caminaba a mi trabajo a pesar de quedarme a media milla de la casa, me servía de ejercicio y saludaba a todos los vecinos y comerciantes del lugar que encontraba en mi camino a esas horas tempranas.
Llegue y como siempre saludé a mis compañeros; siempre lo hacíamos con mucho cariño, como si hiciera un año que no nos veíamos. Esa mañana fue una de tantas. El aroma del café ya invadía los pasillos y seguí saludando hasta recoger la orden del día. Siempre que llegábamos teníamos que además de marcar la tarjeta, llenar una pequeña forma de lo que haríamos en el día. Y fue en ese momento que mi compañero, siempre alegre y parlanchín me dijo.
–¡Oh, hombre! Que clase de día nos toca hoy, si se esto me quedo en la casa. Yo lo mire y me reí.
–¿Qué bicho te picó? –Le pregunte; y me contestó muy serio:
–La fecha de hoy no me gusta es 9-11.
Y yo le dije:
–¿y eso qué tiene que ver? y Mario se quedó callado por unos segundos, pero muy pronto me contestó:
–9-11, esto me hace presentir ambulancia, policía, emergencias.
Yo, al verlo tan serio, no pude aguantar la risa y le dije:
–Tú, un hombre moderno y joven creyendo en esas tonterías. Pero note en el fondo de su mirada algo extraño, puedo jurar que parecía miedo.
Terminamos de cargar y salimos con nuestro camión a dos cuadras del trabajo. A nosotros nos tocaba entregar siempre, por años, en los edificios # 1 y # 7; ellos formaban parte de nuestras vidas diarias. Allí conocíamos a todas las secretarías de muchos pisos y también a gran parte del personal. Siempre que entraba a cada oficina, se me brindaban café, pastelitos o cualquier bocadillo acostumbrados en las mañanas y sobre todo muchas sonrisas.
Como soy joven y muy alto, siempre las muchachas me estaban echando bromas. Aquel día en particular recibí muchos piropos de las señoras, porque mis ojos se veían de un azul muy especial, y tan temprano en la mañana eso me hizo sentir muy bien. Seguí trajinando con mis encargos y cuando termine con ellos salí de nuevo al camión donde quedaron otros pocos mensajes y paquetes que debía entregar en el piso 101; por eso lo estaba dejando para último, no sabía por qué pero siempre aquellos piso altos me hacían sentir mariposas en el estómago.
No llevaba dos minutos fuera del edificio, cuando escuche aquel ruido y sentí que debajo de mi la tierra tembló; a mi lado empezaron a caer pedazos de cristales y papeles encendidos, personas que se tiraban, no podía comprender lo que estaba pasando. Alguien comenzó a gritar “un avión chocó con la torre”, “un avión chocó con la torre”; pero en mi cabeza no cabía semejante cosa, fue cuando al levantar la vista me di cuenta de mi error; efectivamente, algo había entrado por el costado del edificio, las llamas ya se veían por fuera, y un impulso sobrehumano me hizo regresar dentro donde momentos antes estaban mis compañeros. Empecé a gritar, que salieran que algo horrible había ocurrido, que había fuego, gritaba por los pasillos como enloquecido, pero algunos no me hacían caso. Empecé a llamar por los intercomunicadores a las demás oficinas de la compañía y a rogarles que salieran, pero pocos me hicieron caso.
Salí de nuevo a la calle, temblaba de miedo, me acordaba de lo que dijo Mario, ya las calles estaban llenas de policías, bomberos, paramédicos, la gente que se agrupaba y fui testigo del impacto del segundo avión. Quedé petrificado, cada vez entendía menos, y entre los policías y bomberos corrí de nuevo adentro de mi estación; ya para estos momento gritaba enloquecido, pero los jefes decían que no me preocupara, no había peligro. Yo le comencé a rogar a Mario y otros compañeros que saliéramos, pero se mostraban indecisos. Fue cuando Sofía, mi compañera, bastante gruesa e impedida, pidió que la ayudara, ella si quería salir, para ella era más difícil salir si algo grave ocurría. Y sin pensarlo dos veces, casi como enloquecido, medio me la puse al hombro y salí lo más pronto posible con ella. Había andado un buen tramo, cuando los bomberos comenzaron a gritar, ya estaba en la puerta y conmigo mi amiga, alguien corrió en muestra ayuda, y la lleve como a dos cuadras de distancia, allí alguien me ayudo y yo regresaba de nuevo al edificio, tenía que convencer a mis compañeros del peligro.
Pero ya no lo pude hacer, casi en la puerta un policía me empujó y me agarro del brazo como si su mano fuera una tenaza y me dijo” corre que estamos en peligro”, yo dudaba, pero aquel hombre con una fuerza descomunal me llevaba del brazo. Entonces comprendí que aquello era cierto. Una fuerza nunca sentida dentro de mí me hizo volar, más que correr, unido al policía que me había salvado la vida, corría, y corría, y fue cuando entre gritos me dijo, no mires para atrás, corre, no pares. El aire empezó a ponerse pesado, un polvo como humo empezó a cubrirnos y corrimos con más velocidad. Pude coger del brazo a una mujer que estaba petrificada viendo lo que venía, y también a ella la llevaba en andas. No puedo recordar cuantas calles corrimos en medio de aquella nube que nos rodeaba, pero llegó un momento en que paramos, y aquel hombre que me había salvado la vida, y la señora que venía conmigo nos abrazamos como viejos conocidos y empezamos a llorar. Yo creo que de miedo, o dando gracias por haber escapado por muy poco tiempo del desastre, y por la tristeza infinita que sentíamos. En aquellos momentos todavía no me había dado cuenta que en verdad las dos torres habían caído, no fue hasta que aquel polvo empezó a disiparse que nos dimos cuenta de la magnitud de la desgracia.
Recordé en aquellos momentos a mi madre y me di cuenta que si estaba por casualidad viendo la televisión se estaría volviendo loca; ella sabía muy bien donde yo pasaba mi día. Intenté, sin resultado usar mi teléfono, pero este no respondía, le dije al policía que también estaba como embobado, que había que llamar a nuestras familias y decirles que estábamos bien. Y entre el polvo pude ver un teléfono callejero, como un loco le eche una moneda. En verdad no sabía a quién de mi familia llamaba, solo sabía que era un teléfono familiar, y sentí la voz de mi cuñada, y a grito le dije ‘soy Dani’, estoy bien, avísale a todos que estoy bien, pero que tengo que regresar a tratar de ayudar, y acto seguido colgué el auricular. Algo similar hizo el policía, nos abrazamos de nuevo con la nueva amiga que lloraba desconsoladamente y se la encargamos a un grupo de periodistas que empezaban a llegar. De alguna parte apareció un pañuelo de mujer, alguien no los dio, y lo partimos a la mitad. Nos cubrimos como pudimos la nariz y boca y corrimos nuevo hacia aquello que quedaba de mi lugar de trabajo. Parecía que un gran terremoto había azotado aquella parte de la ciudad.
En todas las caras solo se veía el dolor. Parecíamos estatuas caminando, nuestro cuerpo completo estaba lleno de un polvo blanco que se había incrustado dentro y fuera de nosotros y que nos estaba apretando el pecho. Sin darnos cuenta estábamos en una cadena humana, tratando de empezar a quitar los destrozos. En mi mente la imagen de Mario, no la podía borrar, y con ella las caras de todos aquellos que aquella mañana me saludaron y me dieron una sonrisa.
Todo era inútil, los hierros estaban muy calientes, y el polvo y el humo no nos dejaban avanzar. Seguidamente, aquello se empezó a llenar de cuánta ayuda aparecían por todo los contornos. El cansancio, la falta de oxígeno, me empezaron a vencer. Tenía que buscar donde sentarme por unos momentos, y fue cuando sentí que alguien suavemente me empujaba, tratando de sacarme de aquel lugar. Mis ropas estaban empapadas por el agua que echaban los bomberos, queriendo extinguir el fuego. Y casi sin notarlo otras manos se unieron a las primera, y entre ambos me llevaron casi en vilo hacia fuera de todo aquel desastre.
Hasta ese momento o mejor dicho, hasta mucho rato después fue que me di cuenta que mis manos estaban todas llenas de heridas, al igual que mis brazos y mi cara. Fue tanto el deseo de ayudar, que no pensé por un momento en cómo lo hacía. Allí mismo en una ambulancia me comenzaron a curar las heridas y las quemaduras que tenía. No quería que me alejaran de allí. Solo les decía necesitaba algo de tomar y un pequeño descanso y volvería de nuevo a mi labor. Pero una enfermera dulce y cariñosa me hizo entender que ya no había mucho que hacer. Yo le dije que mis compañeros estaba allí enterrados, que no importaba mi condición física, yo tenía que volver por ellos. Y fue allí, en esos momentos que pude comprender la magnitud del desastre. Como le diría a María, la esposa de Mario, que no fui capaz de salvarlo y a su pequeña hija que por cobarde no saque a su padre aunque hubiera sido a rastras de aquel lugar. Lloraban sin poder contenerme, los sollozos me estremecía y comencé a temblar, nunca había sentido tanta impotencia no tenía idea de lo que en verdad había sucedido.
Esa misma madrugada salí del hospital al cual me habían llevado. Mis nervios y mis fuerzas me había traicionado, no podía regresar por el momento a el lugar del desastre. Y alguien caritativo me llevó fuera del salón de emergencias. Allí afuera me esperaba mi hermano que ya le habían avisado donde estaba, me tire en sus brazos como un niño, no podía dejar de llorar y él me abrazaba, me restregaba la cabeza, me volvía a abrazar y también lloraba. Todos los que esperaban afuera para saber algo de sus familiares, empezaron hacerme preguntas, todos querían saber de los suyos, pero yo no podía contestar ni una palabra. Les habían dicho que algunos de la compañía estaban allí. Pero estaba seguro que era yo solamente el único que estaba de todos en ese hospital.
Muchas de las personas que estaban allí, sobre todo madres desesperadas me empezaron a abrazar, y yo como un niño me dejaba acariciar de todas ellas. Ahora me doy cuenta que abrazaban en mi al ser amado que no acababa de encontrar, ya la gente tenía conciencia de que serían muy pocos los que como yo, salieron con bien de aquel lugar.
Llegamos a la casa alrededor de la una de la mañana. No fue a mi casa que me llevaron, sino a la de mi hermano, y me extraño; entonces fue cuando pregunté por mi novia, ¿por qué no estaba en mi casa? ¿Por qué a la casa de José? Era que no me había dado cuenta que mi casa solamente quedaba a unas cuadras del lugar del desastre. En ningún momento me había pasado por la mente que allí también estaría todo afectado. Vi a mi novia y solo pude llorar en sus brazos. Había sido un día de fuertes emociones, mi cuerpo temblaba, como si tuviera mucho frío, y horribles pesadillas no me dejaban dormir. Pero logre sobreponerme, tenía que descansar, debía volver lo más pronto posible para poder ayudar. Pero mis manos estaban muy quemadas. No tenía ninguna noticia de mis compañeros y eso me desesperaba más.
Pasó casi una semana, para que mis quemaduras y heridas más o menos sanarán y volví de nuevo a ayudar, trabajaba con furia y fuerza lo que me mandaban a hacer, ya los trabajadores por contratas también habían comenzado en la limpieza del lugar. El área de mi hogar estaba cerrada, también allí se había perdido todo bajo el polvo, estábamos sin lugar fijo donde vivir, pero vivos. Y fue cuando tuve valor de regresar a mi oficina matriz que está muy cerca de lo que eran las torres. Ellos sabían que estaba mi cuerpo bien, pero no sabían hasta qué punto psicológicamente me había recuperando. Allí pude confirmar mí sospecha, solo yo y la compañera que ayude a salir habíamos sobrevivido de todo el grupo. Ella también se encontraba bajo los efectos del trauma. Me sentí morir de nuevo un poco, un escalofrío recorrió mi espalda, pero a la vez sentí un gran alivio en mi alma y pude con toda mi fuerza gritar “Gracias, Señor, por dejarme en esta ocasión salir con vida y recoge en tu pecho a todos los que te has llevado esta vez”.
Hoy ya han pasado varios meses, casi tres y todavía no puedo dejar de recordar ese día; cuando cierro los ojos veo claramente aquella mañana y en mis pensamientos aparecen aquellos rostros que tan alegres me saludaban cada día. Sé muy bien del gran vacío que dejaron entre los suyos. También conozco el dolor muy de cerca, el fantasma de lo que pude haber hecho y nunca logré, aunque hubiera querido; yo solamente era un hombre contra la traición de un grupo, pero, eso de cualquier manera hoy no me da tranquilidad, sé que tengo necesidad de borrar de mi mente todos los recuerdos, por lo menos una gran mayoría. Sé muy bien *que la vida sigue, pero la herida que llevo en el alma, todavía no la he podido cerrar. Sé que llegará el día en que pueda salir adelante con este recuerdo sin que me haga llorar, pero no la pesadilla que me tocó vivir, esa me seguirá a lo largo de toda esta vida como otras más. Creo que el día en que tenga mis hijos, desde muy pequeños les enseñare amar al prójimo, sin importarle raza, lugar de nacimiento ni relación familiar.
Si los hombres nos entendiéramos mejor, no habría tanta tristeza, ni madre llorando a sus hijos, que mueren por falta de comprensión. Al final creo que como país hemos aprendido una gran lección, no nos podemos confiar, siempre tenemos que mirar alrededor, nunca se sabe cuando de nuevo la desgracia nos puede tocar. Y cada noche elevo una plegaria por aquellos que perdimos, por sus familiares, y por mí mismo, que hoy necesito tanta paz dentro de mi alma.
He nacido en una tierra donde el sol, cuando amanece, besa selva, mar y un río que un mar tostado parece. Que
baja desde la Puna y con música de erkes, cantando al aire sus coplas hasta el Polo Sur se extiende. Y cuando el
día termina el gran Ande es su poniente, para dormir y soñar con llanos, montes, vertientes. Una tierra con sus climas
opuestos y preeminentes, con sus cultivos diversos, mil recursos diferentes.
Gema del gran reino Hispano, de la costa rioplatense; heredera de Fe y lengua y del tesón de su gente.
Con una historia zanjada de grandes hombres valientes, que todo por su tierra dieron con paso firme y vehemente.
Argentina… es el lugar al que menciono ferviente, éste es mi sitio y hogar cuño de mis ascendientes.
Argentina…tierra madre desde el fin del continente, ilumina con luz joven, un futuro renaciente .
ESPAÑA
ESPAÑA
Belén Estévez
España
La Península Ibérica alberga un país vibrante y diverso, un mosaico de culturas, tradiciones y paisajes que cautivan a cualquiera que tenga el privilegio de explorarlo. España, con su rica historia y espíritu vibrante, es mucho más que un destino turístico; es una experiencia para todos los sentidos.
Desde las bulliciosas calles de Madrid, donde los edificios antiguos se mezclan con la modernidad en perfecta armonía, hasta las tranquilas playas de la Costa del Sol, bañadas por el sol y el azul del Mediterráneo. Cada rincón de España cuenta una historia única. En Andalucía, el flamenco no es solo música, es una pasión que se siente en el aire, mientras que en el País Vasco, la gastronomía alcanza niveles de arte culinario en cada bocado de un pintxo.
La Sagrada Familia de Barcelona sigue creciendo hacia el cielo, un testamento vivo del genio de Gaudí y de la tenacidad del pueblo catalán. En las islas Baleares, el tiempo parece detenerse, ofreciendo paisajes de ensueño y calas escondidas que invitan al descanso y la contemplación.
La historia de España está escrita en sus calles empedradas y en sus monumentos majestuosos. La Alhambra de Granada, con sus intrincados azulejos y jardines de ensueño, transporta a los visitantes a una época de esplendor morisco. El acueducto de Segovia y el anfiteatro de Mérida susurran leyendas de la Roma antigua.
Pero España no es solo su pasado glorioso; es su gente, su alegría de vivir, su capacidad para celebrar lo cotidiano. Las fiestas de San Fermín en Pamplona, las Fallas de Valencia, la Semana Santa en Sevilla—cada celebración es una explosión de color, música y tradición.
Más allá de las postales y los clichés, España es un país de contrastes, de montañas nevadas y soleadas planicies, de ciudades cosmopolitas y pueblos encantadores donde el tiempo parece haberse detenido. Es un país que invita a ser descubierto y redescubierto, a perderse en sus rincones y a encontrarse en su esencia.
Y así, España sigue siendo un misterio fascinante, un lugar donde cada visitante puede encontrar su propio pedazo de magia y llevarse consigo un trocito del alma ibérica
Espero que esto te inspire tanto como a mí al escribirlo.
MÉXICO
MI PAISMÉXICO
J. Branco
México
México, un país de contrastes, vibrante y lleno de vida, es un lugar donde la historia, la cultura y la naturaleza se entrelazan para crear una identidad única. Desde las playas bañadas por el sol de Cancún hasta las montañas nevadas del Popocatépetl, cada rincón de México cuenta una historia fascinante.
La Ciudad de México, una de las metrópolis más grandes del mundo, es un hervidero de actividad. Su centro histórico, con la majestuosa Catedral Metropolitana y el Palacio de Bellas Artes, refleja siglos de historia y arquitectura imponente. Pero también es una ciudad moderna, llena de museos, galerías y una escena gastronómica que rivaliza con cualquier capital culinaria del mundo.
En las costas de la Riviera Maya, la belleza natural se mezcla con los vestigios de la civilización maya. Las ruinas de Tulum y Chichén Itzá se alzan como recordatorios silenciosos de una era pasada, mientras los turistas disfrutan de las playas de arena blanca y las aguas cristalinas del Caribe.
México es también un país de tradiciones arraigadas y fiestas vibrantes. El Día de Muertos, con sus altares coloridos y desfiles festivos, es una celebración que honra a los seres queridos fallecidos y refleja la profunda relación que los mexicanos tienen con la vida y la muerte. Las posadas navideñas, los festejos de la Independencia y las corridas de toros son solo algunas de las muchas tradiciones que se viven con pasión y entusiasmo.
La gastronomía mexicana, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, es un festín para los sentidos. Desde los tacos al pastor hasta el mole poblano, cada plato es una explosión de sabores y una ventana a la rica herencia culinaria del país. El maíz, el chile y el chocolate, ingredientes originarios de México, han conquistado el mundo y son parte esencial de la dieta global.
La música y el arte son otra faceta importante de la cultura mexicana. Los mariachis, con sus trajes charros y sus melodías nostálgicas, son un símbolo del país, mientras que artistas como Frida Kahlo y Diego Rivera han dejado una marca indeleble en el mundo del arte. El color y la creatividad están en todas partes, desde los mercados locales hasta las grandes exposiciones internacionales.
Finalmente, no se puede hablar de México sin mencionar la calidez y hospitalidad de su gente. Los mexicanos son conocidos por su amabilidad, su espíritu festivo y su amor por la vida. Viajar por México es descubrir un país lleno de sorpresas y maravillas, donde cada día puede ser una nueva aventura.
En resumen, México es un país que enamora, con una rica diversidad que abarca desde sus paisajes naturales hasta su vibrante cultura. Es un lugar donde las tradiciones antiguas y la modernidad coexisten en perfecta armonía, creando un mosaico de experiencias que dejan una huella imborrable en el corazón de quienes lo visitan .
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2024/06/portada.png570600le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2024-10-26 19:27:222024-11-28 12:50:38MI PAÍS
Todo el contenido publicado en esta revista está sujeto a derechos de autor (copyright).
La dirección de la revista no se hace responsable de las opiniones expresadas por los autores en sus artículos
Bienvenidos a Cuentos y Relatos
En esta sección, nos adentramos en el maravilloso mundo de los cuentos, donde la imaginación no tiene límites y cada palabra es una puerta a un universo nuevo. es un espacio dedicado a los relatos que nos hacen soñar, reflexionar y, sobre todo, sentir.
Así que, acomódate en tu rincón favorito, abre tu mente y tu corazón, y prepárate para dejarte llevar por los cuentos de nuestros colaboradores . ¡Esperamos que disfrutes de cada palabra tanto como nosotros disfrutamos trayéndotelas!
COLABORAN EN ESTA SECCIÓN
Sandra B Romeo (Argentina) – Libia B Carciofetti (Argentina) – Nélida Delbonis (Argentina) – Andrea Morini (Argentina) – Carlos González Saavedra (Argentina) – E. Gormley (España) – Jaime Hoyos Forero (Colombia) Jorgelina Nofal (Argentina) – Graciela Reveco (Argentina) – Xóchitl Robles Bello (México)
EL MILAGRO AMERICANO
Sandra B. Romeo
Argentina
El aire se ha vuelto música. Son palomas nocturnas las manos de los negros sobre los tambores. Retumban mensajes lejanos desde los pies de los esclavos andando caminos. Los blancos se reúnen entre sí para ver si alguno aporta una noticia nueva. Acaso la noticia que justifique el desconcierto que los embarga. Los perros olfatean el aire extraño que precede a las grandes tormentas, los grandes cambios. También los pequeños acontecimientos. Blancos y perros están más que seguros que algo va a suceder. Atentos, solemnes, esperan lo que sobrevendrá. Sobrecogidos de espanto, ateridos de terror. Esperan. Sin embargo el cielo nunca estuvo más azul ni el mar más refulgente. Por esto blancos y perros sospechan que dentro de tanto colorido y brillantez, en medio de tanta transparencia y espesura hay algo que se esconde. Paralizados en un aire musical.
Esperan.
Los esclavos se muestran de un desafiante buen humor. Nunca han golpeado sus tambores con más ímpetu. De noche en sus barracas y viviendas los negros se comunican, con gran regocijo, las más raras noticias. Noticias con olor y color a una tierra lejana y extrañada. Mensajes inmortales cabalgando en los vientos para llegar a todos aquellos que estén dispuestos a oírlos. Los esclavos siempre están atentos al milagro. Lo llevan en la sangre como el más preciado don por tener la vida que tienen. Entonces el milagro aparece
. El sol había salido hacía rato. Inmenso, brillante, redondo, amparando en su luz las sombras de la noche. El día despertó silencioso llevando por eso tranquilidad a blancos y perros sobre los acontecimientos futuros. Ni un solo tambor en la mañana. Sólo la noche y los oscuros se alimentan de música en estos tiempos. Los dueños del maíz y las cañas bajan a la plaza del puerto como todos los días, a saber de las noticias, a comprar esclavos. Los perros los acompañan. Las criadas criollas de los dueños del maíz y las cañas bajan a la plaza del puerto, como todos los días, a comprar provisiones. Los perros las acompañan. Amos, criadas y perros no alcanzan a ver el mar. Oscureciendo el día, los esclavos unidos en un silencio ritual, ocupan la plaza del puerto. De espaldas a las calles del pueblo y sin perder de vista el mar.
El canto visceral de sangre fresca y antigua sube por sus gargantas y explota al cielo azul recuperando ancestrales sufrimientos y pronosticando futuras alegrías. Quietos sus cuerpos. Alzadas al sol sus caras. Mostrando a sus dioses las palmas de sus manos. Han escuchado el mensaje.
Esperan.
La manzana entera comienza a girar lentamente, separándose del suelo. La espuma de las olas toma cuerpo de mujer. Sus brazos perlados acunan a sus hijos esclavizados en una tierra extraña. Sosteniendo la enorme plaza por encima de su cabeza, hace noche del día y desaparece cielo adentro por encima del mar. Desde entonces hasta hoy la Señora luce una tiara de brillantes perlas negras. Las crónicas históricas callan este milagro americano. Sólo hacen mención a una rebelión de negros que terminó con la muerte de todos ellos. Sin embargo la sangre negra lleva tambores en el alma, el aire se le vuelve música y a veces la espuma del mar estalla como el cuerpo de una mujer ambarina y caracola.
PERFUME
Nélida Delbonis
Argentina
Iba al cajero de Tribunales, necesitaba dinero, no fue en auto porque costaba mucho ubicar dónde estacionar. No era tan lejos. Disfrutaba la mañana, casi otoñal, cuando sintió el perfume penetrante de una colonia masculina y vio al hombre, tendría alrededor de cuarenta años, parecía que se había bañado en loción. Debía pasar delante de él, todo su cuerpo se tensó en una actitud defensiva, el hombre la miraba, penetrándola con los ojos. Siguió adelante, lo ignoró, pero sentía su presencia amenazante. Su perfume la siguió, temió darse vuelta y verlo.
Las puertas giratorias de Tribunales la recibieron. Caminó hasta el espacio donde se encontraba el cajero automático, había una cola de siete personas. Se volvió sobre sus pasos, no vio al hombre, aunque lo sentía como el cazador que no renuncia a su presa. Debía perderlo en ese laberinto de oficinas. Subió al primer piso y otro piso más, anduvo por pasillos, bajó. Entró a una sala donde se llevaba a cabo un juicio.
Prefirió un asiento, entre el público, donde podía vigilar la puerta. Se tranquilizó, nada podía ocurrirle en ese ámbito. Miró a su alrededor y lo vio en el banquillo de los acusados. ¿Cómo era posible que estuviera sentado en ese lugar? Prestó atención al juicio. Estaba acusado de violar y asesinar a una mujer.
—¿Había dos hombres tan iguales? —se preguntaba. Estaba segura de no haberlo imaginado.
—El arma, un cuchillo, tenía sus huellas, además se encontró su ADN en el cuerpo de la joven —afirmaba el fiscal:
Algo muy fuerte la mantenía en su asiento, no podía eludir presenciar ese juicio, era como si fuera parte de él. No tuvo noción del tiempo que estuvo escuchando testigos. Hasta que testificó el medico que había atendido a la joven, para demostrar como había sucedido el hecho, el padecimiento de la ultrajada. El fiscal expuso fotos que se proyectaron en una pantalla y dijo el nombre de la victima. Temblaba ¿Cómo podías ser? Era su imagen y su nombre. Ella estaba viva y nada de lo que decían había ocurrido.
¿Acaso se encontraba en un salón donde se predecía el futuro? Si eso era cierto ella podía evitar el oráculo.
Se paró, perpleja; nadie advirtió que ella era igual a la victima. Como hipnotizada caminó por el pasillo hacia el acusado. Se puso frente a él, ninguno parecía darse cuenta. Cuando él la vio, trató de atraparla, solo pudo manotear el aire, gritó algo incomprensible y se desplomó.
Fue una muerte súbita ninguno se preocupó por salvarlo. No sintió más el perfume. Salió de la sala, sin que la miraran.
EL OJO DE LA CÁMARA SE ALTERA
Nélida Delbonis
Argentina
Comenzamos la filmación sin imaginar que cuando se busca algo siempre se encuentra alguna señal.
La acción transcurre en una época esquizofrénica donde el miedo está instalado. Es una ciudad cercana a la capital. En un barrio con árboles altos. Algunas casas con balcones, rodeadas por un parque. Otras bajas, algunos edificios. Anochece.
Por la calle caminaba una mujer de andar ligero pero temeroso. Iba en dirección al río. La cámara gira hacia una casa iluminada donde se oye la música de un baile.
Seguimos a la mujer que se desvía hacia la casa. Va a ver la fiesta que está detrás de la reja, hipnotizada por la melodía. Todo le parece extraño y nuevo, recién vivido, en una memoria que aprieta. Con la canción, el cuerpo del amante se acuesta y se levanta en su recuerdo.
Vemos mejor a la mujer, es muy joven. En la película se llama Mora. Llora. Inmóvil llora. La mujer sale de la imagen, abandona el campo del ojo de la cámara. La filmación recorre el espacio, gira y retoma la dirección de la mujer que ahora camina sola en la calle recta y sombría.
Entra a una casa chata. La madre está cocinando. La madre no impide nada. Dejará que ocurra lo que deberá ocurrir a lo largo de la historia que se cuenta.
El silencio se transforma en ruido de autos, de frenadas, pasos agresivos. Golpean la puerta. Gira el ojo de la cámara buscando a los soldados. La pupila de la filmadora vuelve a la mujer ahora muy asustada.
La noche se hace cómplice de los usurpadores. La acción del film cambia, se ubica en otro tiempo y espacio.
Mora llega a un edificio y ve hombres con fusiles que sacan a Darío de su departamento.
—¡Corre! grita Darío y ella corre.
—¡Deténganla —los gritos la impulsan. La noche entera se vuelve cómplice y logra escapar.
La escena vuelve al presente. En este tiempo la mujer no puede evadirse. La suben a un auto, le vendan los ojos, la atan y la arrojan al piso. Los soldados le gritan a los vecinos que se asoman:
—Bajen las persianas o tiramos.
—Vamos —señala otro, y ponen los autos en marcha.
La cámara sigue a los vehículos que se deslizan a toda velocidad. Cruzan la ciudad. Entran por un portón, es un lugar opaco. La bajan del auto.
—¿Dónde estoy? ¿Adónde me llevan? ¿Por qué me detienen? —murmura Mora temblando. La tiran en una pieza mugrienta y sin ventanas, con otras mujeres.
— ¡Corten! —indica el director.
—Cuando editamos las escenas filmadas, aparecen soldados que no contratamos
como extras —indica el asistente.
—¿Cómo es posible?¿De dónde salieron? —pregunta el productor.
—Continuaremos mañana con la filmación. Vamos a ver esa toma —ordena el director.
—Dejemos los sucesos correspondientes a los interrogatorios, seguimos con los exteriores y después continuamos con esas escenas complicadas donde el trabajo actoral es muy intenso.
La acción comienza a rodarse al otro día. Después de un tiempo interminable en cautiverio, la mujer transformada, sale. El paisaje comienza a moverse: regresan los colores originales, los tonos turbios se acurrucan. Ve que la luz sigue siendo luz a pesar de ella. El cielo desnudo de nubes y el sol la reciben. Camina, siente que aún puede mover los pies. Anda sin la gracia turbadora de la primera escena. Mora mira sin ver, sin tiempo, sin memoria, sin identidad, balbuceando incoherencias. El ojo de la cámara la sigue.
Rápidamente la rodean soldados y le apuntan con sus armas.
—Detengan a todos y secuestren las cámaras de filmación —grita un oficial.
La actriz trastornada continúa caminando. El camarógrafo tira la filmadora e intenta escapar; el ojo de la cámara en el suelo se altera. El director no entiende si ingresaron al film o la realidad los captura.
REVELACIÓN
Andrea Morini
Argentina
«¿Cuál es la naturaleza del tiempo? ¿Hubo un principio o habrá un final en el tiempo?»
Stephen Hawking
«El comienzo y el fin convergen en ese instante, casi sagrado, en que nuestro espíritu lo asume como tal.» Paula repetía a menudo esta frase en sus clases, casi como un mantra, aunque, reconocía que, tal vez, el sentido profundo de la misma le resultaba inasible.
Esa tarde reflexionaba sobre este y otros temas, después de haber brindado, en la Universidad, una clase magistral sobre la naturaleza del tiempo.
Siempre le habían fascinado esos tópicos, por lo que, desde muy joven estudió física, para tratar de dar con alguna respuesta ante lo que sentía como un enigma inconmensurable, tanto así, que suele resistirse hasta a las mentes más brillantes.
No reconoce el momento por el cual la atracción por su naturaleza formó parte inherente de su personalidad, cómo lo es para otros el fútbol, el maquillaje o la psicología.
Simplemente parece haber sido así desde el principio. Siendo muy niña ya aseveraba, a quien quisiera escucharla, que ella «atraparía el tiempo para sí». Tal vez pensaba que de esa manera nunca se le acabaría.
Esa tarde, mientras muchos la felicitaban, su mente deambulaba peregrina por los entresijos de la duda, lo que siempre terminaba derivando hacia nuevas preguntas para su razón inquieta. No le interesaban tanto las respuestas, sino, mucho más, las incógnitas.
En cuanto pudo se escabulló hacia el estacionamiento, tenía que viajar a Buenos Aires, su ciudad, desde Mar del Plata, lugar en dónde había sido invitada para la disertación.
Pasó apurada por el hotel donde se alojaba, recogió sus maletas, observó el viejo reloj que adornaba su muñeca y, preocupada, se dispuso a partir, no sin antes mirar por la ventana el amplio mar que derrama sus aguas en esa bella costa bonaerense.
En recepción dejó las llaves de su habitación, mientras el encargado le entregaba un sobre a su nombre, doctora Paula Fuertes, llevaba escrito en su frente, sin remite.
No leyó su contenido, lo haría al llegar a su casa, estaba ansiosa por irse. Tenía la perturbadora sensación de que allí ya no debía estar, como si tuviera una cita ineludible a la cual acudir, aunque no supiera, o recordaba, de qué se trataba. No sé resistió, simplemente salió, subió a su auto y, poniéndolo en marcha, dirigió su sino hacia la ruta 2.
Todo discurrió sin inconvenientes por lo cual, en apenas un par de horas, estaba tomando un café en Dolores, ciudad a mitad de camino entre el lugar de partida y el destino.
En ese momento recordó la nota que había guardado en el bolsillo de su chaqueta.
La abrió y descubrió, en una letra abigarrada y picuda, una frase que la conmovió porque era algo que ella misma había elucubrado muchas veces.
«Podrás escapar de tu destino, pero nunca de ti misma. El tiempo es un bucle que te envuelve inexorable», así rezaba el papel, cómo una sentencia de los dioses, del destino, de Cronos o quienquiera fuera que había escrito esas palabras.
Tardó unos minutos en retomar el camino, la oración quedó circulando por sus pensamientos, siniestra y amenazante, pero su mente racional la dejó por obtusa.
«Alguien tuvo ganas de gastar una broma pesada», atinó a pensar antes de dar arranque y enfilar hacia el obelisco.
A los pocos kilómetros, el camino se angostaba por reparaciones, una mano para ir y otra para volver. Nada llamó su atención, no había autos alrededor, por lo que, sin bajar la velocidad, continuó avanzando.
A partir de entonces, no recuerda bien que pasó, pero, de pronto se encontró apoyada sobre el techo de su auto, con parte de su cuerpo saliendo por la ventanilla del lado del acompañante, mirando a lo lejos un árbol que se alzaba majestuoso en su soledad pampeana.
Un ruido de sirenas y gente se arremolinaba en el entorno. Quiso gritarles que ella los veía, que estaba bien, y solo tenían que ayudarla a levantarse, pero algo le impedía hacerlo.
Abrumada atisbó a su alrededor buscando ayuda. No la encontró, pero en ese devenir esópico, vio a una niña en el auto detenido en el sentido contrario al que ella circulaba. La pequeña contemplaba la situación conmovida mientras, asqueada, le devolvía el sándwich que estaba comiendo a su madre.
Sus grandes ojos verdes, abiertos como platos, descubrían aterrados la sangre derramada en la pista y el rostro sin cara de la extraña, surcado por hilillos rojos.
Sus miradas se cruzaron. Creyó entrever, entonces, en esas pupilas jóvenes algo de sí misma, mientras un relámpago de memoria azotó sus recuerdos más arcaicos.
Aquella escena, desde la mirada infante, la había vivido en su niñez más temprana, si hasta pudo recordar el sabor de la comida en su boca. Hasta ese momento no fue consciente de lo inaugural de ese suceso en su vida, la represión lo había sepultado en el olvido antes de aventurarse en él.
Principio y fin convergen en ese sitio, en dónde rapaza y adulta se reconocían sin saberlo.
«Este es el bucle del agorero», imaginó, «encontrarme en el inicio del final de mi destino».
Paula descubrió así el porqué de su afán por asir la naturaleza del tiempo. Le resultó curioso develar ese misterio en este momento, tal vez la respuesta a la pregunta más importante de su vida, acaeció en el suceso que marcó su fin. Detenerse y echar la vista atrás signó el derrotero del mismo.
La niña examinó su rostro insondable, justo antes de que el auto en el que viajaba arranque dejando la escena atrás. Jamás olvidaría ese día, aunque no le fuera revelado, hasta el final, su sentido. El bucle comienza a cerrarse sin anoticiar a los implicados.
Paula, finalmente, abandonó el camino y se dejó llevar hacia los confines de su tiempo.
DE POSTRE, DURAZNOS
Carlos González Saavedra
Argentina
Corría el año 1960 y a papá lo ascendieron. Significaba una sustancial mejora económica. Casi de pincha papeles a la teneduría de libros; su jefe contador, había sido promovido, a la gerencia
El frigorífico “LA NEGRA” estaba en Avellaneda y era unos de los primeros y más modernos de la época. No era fácil progresar en esas empresas, ya que sus dueños ingleses, eran sumamente exigentes con sus empleados. Debía estar todo en absoluto orden, para enviar los reportes a Inglaterra.
Papá para eso era un genio, aparte mis tíos trabajaban en el correo en despacho al exterior, de manera que las cartas salían y llegaban con una rapidez inusual, lo cual había merecido, tanto el jefe como papa felicitaciones varias. Mamá estaba contenta, mi hermana y yo sabíamos que algo bueno y nuevo estaba pasando. En un almuerzo familiar, mis padres anuncian que han invitado al promovido gerente, a almorzar en casa, a modo de festejo por los ascensos.
Debíamos portarnos bien en la mesa. No apoyar los codos, esperar que mama sirva, cruzar las manos y mantenerse a una cuarta de la mesa, cosa que papa se ocupaba una semana antes del evento, de medir con su mano si estábamos bien. Por supuesto la casa debía estar impecable para ese domingo y debíamos colaborar. Enceramos los pisos, lavamos el patio esa mañana.Estaba todo reluciente. Mi hermana con un vestidito muy lindo y yo con pantalón corto y camisa al tono. Impecables los cuatro. El contador Enrique Talent había dicho que tomaba el tren en Constitución de las 11.10 hs y estaría llegando a las 11.50 hs.a Rafael Calzada. Papá lo iría a buscar a la estación. La mesa con mantel y flores, daban un toque muy cálido, a la visita.
Cuando faltaban unos minutos para ir a buscar al contador, un grito de desesperanza de mama anuncia… Carlos me olvide el postre!!! Porque no compras en el andén de la estación, una lata de duraznos al natural, en esa frutería que abrieron nueva, de paredes de chapa amarillas. Papá sin mucho que solucionar, asintió con la cabeza y allá fue. Domingo al mediodía no había muchas alternativas, estaba todo cerrado, tampoco había tiempo para salir a buscar nada. Llegó 11.50 hs. Justo cuando bajaban todos, entre ellos Talent, que entre sus manos traía unos ramos de flores para mamá y una lata de duraznos en almíbar comprados en Constitución.
Ante el recibimiento, papá no dijo palabras, se sintió agraciado por los presentes ya que de algún bolsillo termino sacando caramelos para mi hermana y para mí. Enrique Talent era una persona muy humana, de mirada y apariencia triste. Iluminaba su expresión con una sonrisa y encendidos ojos celestes., algo mayor, soltero y con ganas de mucho afecto, papá lo estimaba mucho.
Todo se desarrollo en absoluta normalidad, almorzamos muy rico. A los postres, mamá había preparado en una fuente de vidrio los duraznos en almíbar, listos para servir. Sale contenta de la cocina y con su mejor sonrisa, dice:
-Ay señor Talent disculpe Ud. por los duraznos en almíbar .No he tenido tiempo para hacer flan.
Papá replica:
-Tita los duraznos los trajo Enrique, los compro en Constitución.
Mamá estuvo media hora muda, Sin saber salir del momento incómodo. A Enrique le causo gracia. Papá se disculpaba del desliz. Nosotros callados, no sabíamos si reír o llorar. A papá lo volvieron a ascender, promovido por Mr. Talent, a pesar del postre.
OTOÑO
E. Gormley
España
El otoño es un período especial. En las regiones templadas es la estación de días soleados, noches frías y cielos azules, en la que las colinas boscosas se van tiñendo de cientos de tonos dorados,
anaranjados y rojizos. Es el tiempo en que el verde eterno de los pinos y los cedros sirve de discreto telón de fondo a los vivos rojos y amarillos de los árboles de hoja caduca.
En algunos países orientales, como Japón y Corea, se valora especialmente esta época del año. En Japón se acostumbra a salir a “cazar los colores del otoño”, expresión que nombra las excursiones que permiten admirar el arte de la naturaleza.
Cuando Vivaldi compuso” El Otoño” sabía muy bien lo que escribía: época de alegría, de cosecha, de apretadas simientes que terminan dando fruto. Durante los casi once minutos que dura el movimiento, el italiano nos lleva de viaje por un mundo que se desnuda mientras cambia de colores. Un mundo de vendimia, de fiesta y de danzas campesinas. De alegre embriaguez con vino joven y expediciones de montería.
El otoño tiene fama de triste, oscuro y melancólico, injustamente atribuida por recibir la bajada de temperaturas del fin del verano y de horas de luz. También porque trae consigo: la vuelta al colegio, a la oficina… a lo que llamamos vida normal. Pero el otoño no es todo amargura.
El otoño es disfrutar de las mejores luces naturales del año, de los primeros y agradecidos fríos tras la olas de calor veraniegas y de la caída de las hojas de los árboles al sabor de un café. Es reencontrarse con la casa, con el sofá y con la manta. Y hasta disfrutar de la lluvia tras los cristales de una estancia seca y templada. ¡¡Feliz otoño!!
Hace ya casi un mes que llegó el otoño, que no es tan solo una estación del año comprendida entre su equinoccio y el solsticio de invierno, sino también es tiempo de cambio, metáfora de la transitoriedad de la vida y de la preparación hacia ese futuro incierto que se avecina duro y cruento.
Al igual que los ciclos humanos, los árboles han dado sus frutos, las hojas pierden su color verde hasta volverse amarillentas, marrones e incluso rojizas; después sencillamente caen al suelo y huyen perseguidas por el viento.
Antes, el árbol roba a las hojas sustancias vitales para éstas, y se aprovisiona para mejor pasar la estación fría. La naturaleza se despoja de todo artificio, de todo ornamento externo, para centrarse en su interior, en sustentar el armazón básico y necesario para sobrevivir.
Recorridas la primaveral infancia y la veraniega juventud, llega la madurez otoñal y con ella el tiempo de reflexión, el pálpito interior.
Al igual que las hojas caen de los árboles y de los calendarios, también las ilusiones, los pensamientos, los ideales y hasta las convicciones más profundas parecen desleírse como un azucarillo en el café. Ya no queda espacio para apariencias o fingimientos, el tiempo apremia.
El camino nos lleva hacia la aceptación de la madurez, a centrarnos en las pulsiones internas. Es tiempo de desnudez, de claridad; ahora los árboles desnudos sí nos dejaran ver el bosque que hay detrás.
“Aprovechemos el otoño /antes de que el futuro se congele/y no haya sitio para la belleza/porque el futuro se nos vuelve escarcha»
EL JUMENTO SABIO
Jaime Hoyos Forero
Colombia
Este burrito dejó abismados a todos los chicos de la escuela, cuando en la puerta comenzó a recitar con muy buena voz, la lección de historia del día siguiente. El rector, que salía en ese momento, entre aterrado y escéptico, viendo la barahúnda en la puerta y notando que los tres buses del colegio, por la aglomeración, no podían salir, ordenó a los muchachos que se marcharan de inmediato. A la hora de entrada del día siguiente se repitió el agolpamiento de muchachos en la puerta, porque el borrico volvió, como si también hubiera pagado matrícula, a la hora precisa.
Y esta vez fue peor porque los muchachos, cuaderno en mano, copiaban lo que el burro decía: cuestiones de física, justo el día del examen. Como los muchachos no entraban al colegio, embelesados por la sabiduría asnal, el rector se reunió de urgencia en la sala de juntas con varios profesores. La cuestión fue fácil: el profesor de electrónica dio la solución: Que el burro entrara al colegio. Así pues, el animal entró y tras él, todos los estudiantes. El rector, sin decírselo a nadie, contrató un veterinario de gran renombre en el país, quien descubrió que al animalito le habían metido en la cabeza un disco duro, de la misma marca y condición que el que usaba el profesor de electrónica, cuya broma, lógicamente, le costó el empleo. El burrito tenía almacenado en su disco duro, todo el programa lectivo del año.
Además de las lecciones que recitaba el jumento, un buen amigo mío, Néstor, encontró que en el cerebro del burro, el profesor de electrónica, para hacerles perder la materia de historia a todos los alumnos -por pura broma- le había puesto al burrito en su disco duro (todos los humanos y todos los burritos tenemos uno) una mentira, tan grande como el océano Pacífico.
La mentira era esta: que en la mitología griega, Eros (dios del amor) le había prohibido a Psique, su bella amante, mirarse al espejo. Inmensa mentira, porque lo que Eros le había prohibido a Psique, era que ella lo mirara a él. Eros, a quien ella nunca había visto porque él llega siempre de noche al palacio que había construido para ella, tenía terminantemente prohibido encender las luces. Así que Psique no conocía el rostro de su amado, ni imaginaba que él era el mismísimo Dios Eros. ¿Cuál era la razón de esta prohibición?
Todo esto tenía una clara explicación: la diosa Afrodita, envidiosa dela belleza de Psique, quien a pesar de ser mortal le igualaba -o tal vez le ganaba- en hermosura, había ordenado a Eros -también llamado Cupido- cuando todavía este no conocía a Psique, que hiciera con el poder de una de sus flechas, que Psique se enamorara del hombre mas feo del mundo. Pero sucedió lo inesperado: era tanta la belleza de Psique, que Eros, desde el primer momento quedó totalmente enamorado.
No disparó, por lo tanto, ninguna flecha. Por el contrario, raptó a Psique, sin que ella lo viera, y se la llevó a vivir en su palacio. Pero como temía el castigo de Afrodita por no haber cumplido su orden y temiendo, además, que la diosa se vengara en la persona de su amada Psique, no quiso que fuese descubierto, ni siquiera por ella, quien desde la primera noche quedó totalmente enamorada. Por esta razón, Eros prohibió a Psique que lo mirara a la cara. Ellos, de todos modos, eran felices porque se amaban locamente.
Pero lo que es la curiosidad humana…Una noche, Psique desobedeció: le alumbró el rostro con una vela cuando Eros dormía, con tan mala suerte que una gota de cera cayó sobre el cuerpo de dios, quien se despertó y al verse desobedecido se fue y nunca más volvió…Pero la amaba. Psique, desesperada, buscaba en vano por toda la Tierra a su amado. Y un día, ¡Horror de los horrores! Se encontró de manos a boca con la propia Afrodita que la hizo su esclava. Le ordenaba los más riesgosos trabajos, entre ellos bajar a los infiernos. Fueron muchas las fatigas, angustias y sufrimientos de Psique, hasta que Eros -recordemos que la amaba- pidió humildemente a Zeus (Júpiter), dios de dioses, que le hiciera un juicio (en el empíreo hay mejor justicia que aquí) a Psique.
En el juicio, Psique fue absuelta de su pecado (la desobediencia), la convirtieron en diosa, y para siempre Eros volvió a sus brazos. Es así como el amor vence todos los obstáculos, por graves que sean.
Nota: Desde luego, la parte mitológica -muy modificada- ha sido tomada de los clásicos griegos.
RESIGNACIÓN
Jorgelina Nofal
Argentina
El locutor de la radio comentó: «Parece que se viene una tormenta». Paola salió al patio y comprobó que un negro nubarrón se aproximaba. Entró la ropa y preparó café, tenía una hora antes de ir a buscar a Leo al colegio y la pequeña Liz aún dormía.
Con la humeante taza entre las manos, observó las primeras gotas de lluvias que dibujaban caminos serpenteantes en el cristal. Al igual que ellas, su mente ondeó en la propia tormenta interior. Recordó una frase leída: «Somos artífices de nuestro propio destino». Pensó que tal vez aquella angustiosa situación que vivía a diario había sido forjada por ella misma, aunque ignoraba si realmente alguna vez tuvo otra alternativa. El teléfono sonó, devolviéndola a la realidad y despertando a la bebé. Era su marido que le informaba que iría a almorzar. Debía cambiar de menú, el guiso de lentejas no le gustaba a él.
Después de comer, Miguel volvió a salir y ella quedó con el ajetreo de siempre: inglés y fútbol de Leo, las tareas y nuevamente cocinar. Durante la cena, como de costumbre, el sonido de la televisión era lo único que se oía. Hacía tiempo que había dejado de intentar conversar con él, el silencio era menos dañino que sus constantes críticas y el desdén de su mirada. Luego de lavar los platos, dejó a los niños durmiendo y se fue a trabajar. El turno nocturno de un geriátrico, era la única labor que le permitía ocuparse de su familia todo el día.
—Te ves muy pálida, querida —dijo María cuando entró— ¿Dormiste algo?
—Cuatro o cinco horas, más que otras veces.
—Así no durarás mucho.
—No me queda otra —dijo resignada mientras se ponía el uniforme.
—¿Y el zopenco de tu marido por qué no te ayuda un poco?
—No le pidas peras al olmo —su voz sonó tan profundamente afligida que sirvió como cierre de esa repetida conversación.
Se dirigió a la recepción a leer las novedades del día. Nanci, que estaba a punto de irse, la abrazó con cariño y le dijo:
—Todos duermen menos Don Estanislao, dice que no se irá a la cama hasta tener su charla diaria contigo —y poniendo los ojos en blanco agregó—. En verdad, sos la única que lo entiende.
Paola sonrió. Era un español muy culto con el que disfrutaba conversar de literatura, filosofía, metafísica y tantos otros temas que le apasionaban. Despertaba el viejo interés que la había llevado a estudiar filosofía y letras hacía ya dos décadas. Además, él era el factor principal que la mantenía firme en aquella vorágine de emociones que oscilaban entre la depresión y la locura.
Al entrar en la habitación apenas iluminada por una lámpara, lo vio en su silla de ruedas asomado a la ventana. Al oír sus pasos se le iluminó la mirada y la temblorosa mano surcada por el tiempo, le hizo señas para que se acercara.
—Me gustas cuando callas porque estás como ausente —la profunda voz de otros tiempos, era débil y pausada ahora.
—Y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca… adoro a Neruda —dijo sonriendo— ¿No le parece que es muy tarde para estar levantado? Vamos que le ayudo a acostarse.
—Querida, has nacido en otra era. El romanticismo y la sumisión de las féminas no son propios de esta época. Eres una dama muy culta como para padecer a un insensible por esposo.
—Lo sé. Por eso hablo de literatura solo con usted. Y, con respecto a mi marido, no me queda otra.
—Eres un diamante en bruto, que desconoce su propia belleza y fortaleza. Siento alipori que un cobarde egoísta ultraje tus mejores años —y tras una pausa agregó— ¿has pensado qué harías si quedaras viuda?
En ese momento sonó el timbre de alguna habitación. Alguien requería de su ayuda. Al volver, Don Estanislao se había quedado dormido.
Los días pasaron lentamente sumida en la rutina, y soportando los constantes insultos de su marido en silencio, para no discutir delante de los niños. Repasaba mentalmente una y otra vez el momento en el que su perfecto y dulce novio se había convertido en un patán. Reiteradas veces llegaba a esa primera discusión, cuando estaba embarazada de dieciséis semanas y descubrió que la engañaba. Fue esa, tal vez, la peor encrucijada de su vida.
Un debate interno entre perdonarlo y asumir que sería cornuda el resto de su vida, o cortar con él, y arrebatar a su pequeño la posibilidad de crecer en el seno del estereotipo de una familia normal. Ignoraba si fueron las hormonas, la esperanza de que todo siguiera como antes, o el miedo a la pérdida lo que provocó que lo condonara, firmando el contrato de rendición a sus caprichos. Poco a poco Miguel había dejado de besarla, los constantes rechazos ante los infructuosos intentos de Paola por mantener la pasión en el lecho conyugal, la habían llevado en algún punto a dejar de intentarlo. Fue un milagro que se volviera a embarazar cuando Leo tenía ya siete años. Se había cubierto con una fuerte coraza para que los constantes comentarios humillantes y el sarcasmo no le afectaran. Pero lo que sí le dolía era la mirada reprobatoria de su padre cuando algún comentario oprobioso ponía en evidencia su sometimiento.
Pero, más allá de repasar mentalmente cuál había sido la causa, su única opción era aguantar. No tenía otra posibilidad, económicamente no podía mantener un alquiler ni una niñera que le permitiera seguir trabajando. Llevaba mucho tiempo zurciendo sus medias por no poderse comprar unas nuevas, mientras que Miguel salía de copas con sus amigos, se iba a tomar cafés con supuestas clientas, y siempre tenía lo mejor. Él nunca le decía lo que ganaba y, si alguna vez se lo preguntaba, solo le respondía que lo único que debía importarle era que pagaba el techo sobre su cabeza, dando por finalizado el tema. Él solo se limitaba a pagar el alquiler, lo demás corría por cuenta de ella. Y no había sueldo que alcanzara.
Un día, al llegar al trabajo, se encontró con la terrible noticia de que Don Estanislao había fallecido. Lo encontraron por la tarde en su silla de ruedas, con su detenida mirada en la ventana, sosteniendo en la mano entumecida una nota dirigida a ella. Paola tomó el doblado papel que Nanci le entregó y leyó pausadamente, con la vista empañada.
«Mi querida Paola: en este momento en el que siento como poco a poco me abandonan las fuerzas y mis días se apagan, acepto la partida en paz y agradecido de haberte conocido. Le has dado significado a mis últimos años. Solo queda algo por trasmitirte: En ocasiones es indispensable la quema para obtener una buena cosecha. Como dijo Aristóteles, el fin último de la vida es la felicidad. Y yo te pregunto a ti ¿Qué esperas para construir la tuya?»
Paola fue a su habitación vacía, aún olía a Christian Dior, su perfume favorito. Se asomó a la ventana que tanto le gustaba y sus últimas palabras flotaron en el aire. De repente algo se rompió en su interior, la resignación. Una bocanada de aire fresco inundó sus pulmones y sintió que un inmenso amor le crecía por dentro, el propio. En ese preciso instante tomó la decisión.
LA TERCERA PUERTA
Graciela Reveco
Argentina
No tienes que hacerlo, dijo uno de los médicos en el instante que me acerqué al ataúd. Él leyó en mis ojos el acto reflejo; se considera un virtuoso chamán, y oblación su teatro con una cruz enorme sin Cristo que le llega al ombligo. Será tu fin, sentenció antes de unirse al resto de los asistentes. Ahora ya pasó todo eso, como un extraño vendaval, y el grupo de profesionales me observa.
Mi analista personal, atraído por el reflejo exterior de la ventana, me ignora; no sé si está triste o desolado. No pienso hablar. Desalojar las cargas alivia, pero me niego. Tantas veces quedé expuesta al mayor de los intersticios humanos: un corazón partido y sangrante, uno más en el quehacer cotidiano de sobrevivir a las culpas compartidas; no descarto que las mías tienen su estrato de pecado y de condena. Saben que presenciar la muerte de mi padre no me ha quitado el sueño, ni mucho menos lo que ocurrió después. Con el ánimo de apaciguarme, hice lo que demanda un corazón roto.
Papá murió instantáneamente, y no me produjo un efecto tácito; ejecutó de alguna manera su deseo. Cayó en el centro de la habitación y de inmediato tuvo asistencia, pero ya estaba bien muerto. Ni un grito, ni una lágrima, todo se paralizó dentro de mí. No deseo regresar a su enfermedad, a la intolerancia para sobrellevar la carga y a su muerte, aunque es imposible despojarme de todo lo que siguió: el velatorio, el olor de las flores en fermento, la lectura odiosa de su último deseo, la música muda en su garganta, pero bien viva en su discografía. Mi padre componía y cantaba, era un músico muy reconocido, y según su exigua versión, algo se quebró al enviudar, en el preciso instante de mi traspaso por el lúgubre canal de parto.
No pudo menos que hacer de mi persona su eterna compañía, su ilusión, sus proyectos, la sombra que lo acompañaba a todos los conciertos y veladas. Lo asistí como pude. Con amor, con devoción, con asco, desidia, dolor y placer; todo él producía una catedral de conmociones. Lo que yo hice ¿lo habría hecho mi madre? No hay nada más natural que necesitar la presencia cuando la fe se ha quedado eminentemente quieta en algún lugar del Universo, pero… eso no tenía nada que ver con mi cuerpo, y sin embargo su ímpetu escocía la piel con el fuego del cerillo en la candente oscuridad del erotismo. ¿Badanas para matar en sentido figurado?
Muchas veces mi padre buscó mi cama; la piel se le convertía en pequeños cuchillos de hielo y necesitaba de la mía para desafilar la soledad. Por la mañana, amanecía el padre común, pero quedaba el hombre contra sí mismo y contra el mundo. La fe se rompe y la oscuridad penetra los laberintos de los que se jacta la pluma de Borges, y apaga todas las luces blancas de los túneles. Me asesinaba, y luego se dejaba caer, en sopor, con la reconstrucción espiritual de Myra Hess en el piano, la misma que le provocaba Rimbaud en su paranoia poéticamente instaurada.
Mi padre culturizó mi vida para que amara a los principales referentes de su propia devoción artística, hasta que decidió morir, hasta que lo decidimos, hasta no sé bien qué ocurrió. El árbol de los genes es tan débil que lo rompe el instinto de conservación. Si abro la última puerta no veré a mi padre, veré el vacío que podría llenar con otra forma de vida. El pájaro al fin en libertad. Y eso no le conviene a ellos, que esperan que hable, para llenar sus bolsillos con el vuelo de mis alas blancas, que aun tristes y arrugadas valen lo que cada uno cobrará por mi salvación. Dicen que es importante y hasta jerárquico regresar al legado genético; por el lado de mi madre, digo, con el beneficio de un árbol genealógico cuyas raíces están lejanamente ligadas a las de Emilia Kaczorowska, mujer carismática, católica apasionada, que buscó la forma de que su hijo privilegiado naciera muy cerca de los templos de Dios. Por ese diminuto y casi inverosímil nudo sanguíneo está escrito, en los sánscritos espirituales de la familia, que nadie debe abandonar al otro. He tenido muchas dudas respecto de su descendencia y sobre todo de su muerte. Cuando vi a la mujer que avanzaba insegura hacia el oscuro féretro donde descansaban los restos de mi padre, supe que era ella, que no había muerto, simplemente nos había abandonado a los dos, y pude comprender el dolor de mi padre y su necesidad de que yo la reemplazara. Ingresó al salón blancamente dorada; era sin duda de origen polaco, alta, rubia y de ojos claros, como los míos.
Miró apenas el rostro lívido del cadáver, reconstruido eficazmente por un artesano funerario, y se alejó confusa. Cruzó las piernas tras apoyar su delgada contextura en el fondo del sofá. Nadie se atrevió a quebrar la impresión de los movimientos, nada se oía más que el rumor del piano emergiendo desde el equipo de música instalado en el pasillo, y la voz que planteaba la primera consigna, la voz de mi padre, con su fotografía en la pantalla del ordenador. Un ceremonial insólito como él, y la presencia de la mujer, con su inexplicable falta de amor y su ridículo y lejano parentesco con alguien declarado santo por la Iglesia. ¿Esperaba algún tipo de herencia? El velatorio también convocó a un grupo de míseros individuos. Estacionaron sus vehículos frente a la casa mortuoria e ingresaron de uno en uno, como una cadena de acuerdos previos para dar fin a la historia. Mi padre ya se había encargado de eso y lo voceaba desde un audio. Se atrevió a un discurso de despedida y lo entregaba antes de que retiraran el ataúd en busca del fuego eterno. Por supuesto, ya todos sabían que no quería quedarme con las cenizas. También tuvo tiempo para una edición gráfica, por lo tanto, una pila de libros descansaba a un costado del objeto de la ceremonia.
Desde un móvil, que simplificaba los aditamentos editoriales, la voz emitía la consistencia original del relato, obsecuente a la voluntad del autor, una sincronía perfecta entre la bienvenida y el adiós. En medio de ese gorjeo pausado, como si mi padre supiera que faltaba alguien más, el chamán traspuso la puerta de entrada, que para la ocasión estaba constituida por una cortina malva mora, sostenida a ambos lados por un lazo oscuro. Este individuo, parte del equipo médico que me atiende, si bien no representaba nada sustancial en la vida del occiso, lo que dejó sobre el ataúd sí lo era: un crucifijo de metal que parecía una pequeña lanza espejada, filosa, que terminaba en punta, una especie de cuchillo de colección.
Semejaba a la cruz que le colgaba hasta el ombligo, pero en este caso con la ostentación del Cristo. La ofrenda era una verdadera belleza artesanal, delineada por las manos de un gran artista. Le agradecí con una sonrisa de luz, y sus ojos, más que su boca, pronunciaron las palabras: No tienes que hacerlo; será tu fin. Cobraba muy bien sus servicios y sus adivinaciones. Yo necesitaba hacerlo, y lo hice, a pesar de que mi analista personal andaba por ahí tratando de que sobrellevara el momento; la cara de la hipocresía científicamente vestida de blanco. Yo intentaba distraerme con los detalles del grotesco teatro fúnebre, con el hedor de las flores, el sonido de las últimas palabras de mi padre y al suave acorde de algunas sonatas de Beethoven, suites de Bach y conciertos varios de la era romántica, interpretados mágicamente por los dedos de Myra Hess.
El piano de la inglesa arrancaba todas las fibras que tejía su elevación espiritual, del mismo modo que los relatos, imbuidos en esa atmósfera húmeda y quejumbrosa. Cada individuo recibía el mensaje y luego iniciaba una migración silenciosa, lo que seguramente divertía al occiso hasta el fondo de su propia muerte. Mi padre sostenía que nadie transcurre por la vida sin dejar su legado, su huella, su dolor inevitable y su alegría. En soledad, ligado a mí con desamparo, se hizo digno del acercamiento de mucha gente que tenía sus propios intereses. La concepción inicial estaba en el amor, en todas esas formas virtuosas, o no, de relacionarse con la piel de los demás. También estaba en juego la radiestesia física en lo espiritual, frente al enigma de los bienes naturales, a la comprensión del sentido de la vida y el atrapar la fe con inteligencia y practicidad. No faltó en su discurso un misticismo radical, que en definitiva no le importaba a nadie. Lo único que justificaba la congoja general era su fortuna, prometida una y mil veces en situaciones de riesgo. Algunos bostezaban aburridos, otros susurraban sin disimulo, mientras un viento raro se llevaba el hedor floral y los fantasmas violetas que los cirios dibujaban sobre las paredes blancas. Cuánta gente, cuánta música, cuánto olor repugnante, cuánta palabra de mi padre para mandarlos a todos al santo demonio, principalmente a mi madre.
Nunca había percibido en una voz de muerto tanto desprecio subliminal, adiestrada en vida a emerger con un vibrato musical maravilloso. Uno a uno, ultrajados en su fe más despótica, fueron dejando el recinto, menos mi madre, mi analista y yo. El brillo del crucifijo encima del féretro me traspasó la piel y me llevó hasta él. Ella hizo lo mismo. Me miró a los ojos sin expresar nada, y no le di tiempo a que tratara de fingir alguna estúpida emoción teatral. Se quedó encogida a los pies del ataúd, tal vez esperando la posibilidad del perdón por esa mezcla poco creíble de sangre privilegiada. El crucifijo del chamán nos brilló a las dos al mismo tiempo; podía escuchar los gritos del silencio de la muerte. Mi analista, entre tanto, apagaba el ordenador y la música, sin tiempo para evitar lo que había vaticinado el chamán.
Entre eso y mi ataque de pánico, sé que mi cuerpo funcionó como una roca con mil agujeros por donde escapaban chorros de un manantial desconocido; emergían más allá de las nieves en vertical descenso y con el poder de revertir la bruma en agua celeste. La poesía siempre me ha sublimado y la busco para protección, pero tanto almíbar, junto a las técnicas de meditación oriental, la terapia antidepresiva y todo la parafernalia médica, no sustituye la eficacia de los fármacos, ni alivia los efectos secundarios; no en mí. En el acto final de la comedia tuve una asistencia formal; la fortuna de mi padre sobra, pero no consigue la paz del cuerpo que confronta continuamente con el instinto.
¿Tengo que abrir la última puerta? No tienes que hacerlo, dijo el chamán, pero él se refería a la segunda. En la primera, empujé nada más, sin violencia, y ahogué el grito frente a mi padre terriblemente muerto en medio de la habitación; cenizas para el olvido. No tienes que hacerlo, dijo, pero lo hice. Abrí la segunda puerta. El analista sigue absorto y seriamente estirado, mirando por la ventana hacia un punto donde todavía brilla el sol; me ignora, no sé si triste o desolado, mientras que el grupo de profesionales apostados en la sala me observa como si fuera un objeto de otro planeta. Ya no existen oscurantismos dentro de mí, solo un delicado terror que educaré en silencio. Adivino en el rictus de las bocas y en cada mirada el jugoso tributo por mi custodia. Les preocupa mi propia vida y mi silencio. Quieren detenerme. No vi al chamán con su cruz sin Cristo hasta que preguntó: ¿Sigues pensando en abrir la última puerta? Él sabía lo que iba a hacer, lo que hice, y lo que haría. Mi padre lo imaginó, y lo deseaba. Acerqué el arma a su boca y disparé. Tuve un permiso especial para estar en su velatorio, y antes del ataque de pánico tomé el crucifijo del chamán, que descansaba sobre el ataúd, y lo clavé en el pecho de mi madre. Ellos temen. Saben que la tercera puerta soy yo.
PERFUME DE GARDENIA
Xóchitl Robles Bello
México
Perfume de Gardenia tiene tu boca
Bellísimos destellos de luz en tu mirar
El Jibarito, Rafael Hernández.
Así cantaba Simón acompañando a la Sonora Matancera mientras manejaba su flamante taxi, oloroso a vainilla, que con cuidado había lavado en la mañana como era su costumbre para poder dar un servicio de primera.
Le gustaba andar siempre limpio, rasurado y hasta se ponía todos los días su loción Old Spaice antes de irse a trabajar. Mientras lo hacía contemplaba los árboles que encontraba en su camino. Le parecían tan bonitos; los macuilís llenos de flores color de rosa que caían en el suelo para formar una colorida alfombra. Los guayacanes y los mangos que en esa temporada estaban cargados de fruta. Se sentía plenamente feliz.
Hola Paco ¿Cómo estás? pásame el diario Presente porfa.
De reojo pudo leer; “Choca cafre” todo en letras rojas y ocupando media plana.
Ásu, dijo sorprendido.
Tu risa es una rima de alegres notas
Se mueven tus cabellos cual ondas de la mar
Seguía cantando Bienvenido Granda.
Su ánimo ya no era tan festivo. Se preguntaba si sería alguno de sus compañeros el causante de la desgracia. Escuchó la sirena de una ambulancia. Apresuró la marcha y se hizo a un lado para dejarle el camino libre.
Como siempre que veía pasar un vehículo de esos, dijo la pequeña oración que había aprendido de su abuela, por la salud de los accidentados.
Le hicieron la parada.
Buenos días saludó con amabilidad ¿A donde?
Vamos a la terminal de las combis, prestas tu periódico?
Por el espejo retrovisor observó a su pasajero, un hombre de mediana edad con una playera a rayas descolorida, greñudo, con los ojos medio abotagados, quien no se había molestado en contestar su saludo.
Sin decir nada, le pasó el diario.
¡Uta,pobre cuate!, ¿ya viste la noticia? Apañaron al que manejaba, todo por detenerse después de atropellar al de la moto. Pinches motociclistas, donde quiera se atraviesan. Son tan pendejos que algunos ni casco traen. Y hasta con su vieja y sus chamacos.
Yo manejo una combi y ahí nos han dicho que si le damos a alguien nos pelemos. Es más cuando te lleves a alguien de corbata si piensas que no se murió es mejor que te eches de reversa y lo remates, pues sale mas barato pagar un muerto que un herido en el hospital. Ya parece que yo me voy a detener. Estoy tarado o qué.
Simón se empezó a sentir incómodo.
…y llevas en el alma la virginal pureza por eso es tu belleza de un místico candor
Oye, hermano quita esa madre. Mejor prende el radio.
…las investigaciones continúan, el procurador declara que éstas se llevarán a cabo hasta dar con los culpables del asesinato de la familia en Jonuta. Se ignora el móvil de la masacre.
¡Cabrones!, quesque no saben por que los mataron. Se hacen güeyes, a poco de gratis. Seguro tenían tratos con los narcos y como a los de la judicial también les pasan su lana, por sí muere, nadie sabe, nadie supo.
Ya llegamos. Nos vemos. No se te olvide: es mejor rematarlos.
El buen humor de Simón había desaparecido. Ahora se mostraba preocupado. Hacía mucho calor y el ambiente era pesado. Su flamante taxi olía mal. La vainilla mezclada con el sudor del pasajero greñudo apestaba.
¡Taxi, taxi!
Una indita de falda larga, un pañuelo amarrado a la cabeza, y dos niños descalzos, cada uno de ellos con una caja de cartón amarradas con cordones, le hacían desesperadamente la parada.
El taxista estaba cansado. Tenía hambre y quería llegar a comer ese rico puchero que su mujer le prometió. Pero los niños que sostenían con dificultad las cajas bajo el rayo del sol de mediodía, lo hicieron detenerse. Antes de subir, la mujer preguntó:
¿Cuánto me cobras pa’ donde salen los camiones que van a Chiapas?
Viéndola de cerca le dio mas lástima. Flaca, flaca como un perro sarnoso. El sudor le escurría por la cara, y en los brazos, medio tapado con el rebozo, llevaba un niño dormido.
No te preocupes. No te cobro. Súbete yo te llevo.
Rápido, antes de que lo pensara bien, la mujer subió a los niños con los cartones en la parte de atrás. Ella con el niño en brazos y una bolsa de yute colgando del hombro, se sentó junto a él. El olor a orines le lastimó la nariz.
¿Ya te vas para tu tierra?
Si, tengo que entregar a éstos niños que me prestó mi compadre.
¿Qué, no son tuyos?
No, me los traje pa’ que me ayuden a juntar dinero en las esquinas. Como los ven chiquitos la gente les da y juntan güenos centavitos. Pos’ como ellos no salen del pueblo, me los prestaron pa’ que conocieran. La vez que vine sola no saque casi nada, pero con los chamacos me jué re bien.
El que me daba harta lata es éstedijo señalando al pequeño que llevaba en el rebozoPero el compadre Abundio me dijo: “llévatelo comadrita, ya ves que si te ven con él te va re bien. Nomás le das éstas pastillitas y pa’que se duerma”. Que se las doy y así ni lata me da.
Pasaron por un bache y con el movimiento del auto sonaron unas botellas.
¿Qué llevas en esa bolsa?
El trago pal’ Policarpo. Me presta a sus escuincles pero le tengo que llevar su zorro.
¡Ya llegamos!¡ Bájense, bájense, córranle a comprar los boletos!
Y sin decir más corrió con sus mocosos, sus cajas, su mugre y el pomo pal compadre.
¡Me lleva! Simón no podía más. El hambre, el calor, los autos que a esa hora se movían lentamente; los olores mezclados del sudor, la vainilla y los orines, lo pusieron de mal humor. Pensó en volver a escuchar su C.D. preferido para
calmarse. Mientras lo ponía, una anciana con un bastón atravesaba lentamente la calle. La vio a tiempo y pudo frenar.
¡Órale, pinche vieja, apúrese o me la echo!
perfume de gardenia tiene tu boca
perfume del amor…
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2024/07/CUENTOS-Y-RELATOS.jpg7871377le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2024-10-26 19:26:382024-11-28 13:45:09CUENTOS Y RELATOS
Nuestra Asesora de Desarrollo Personal, Profesional y Artístico te ayudará a sacar «Tu mejor versión » adoptando un enfoque único que potencia todas las áreas de tu vida.
Creemos que el crecimiento personal, no se trata solo de alcanzar metas profesionales sino también mejorar tu bienestar emocional, físico y social. Trabajamos contigo para crear un equilibrio que te permita prosperar en muchos aspectos de tu vida.
Te invitamos a dar el primer paso hacia una vida más plena y satisfactoria. Únete a nuestra asesora Licenciada y Especialista Andrea Kiperman y descubre como puede ayudarte a descubrir tu propio potencial. Juntos podéis construir el camino del éxito hacia felicidad .
NUEVOS COMIENZOS, NUEVOS AIRES
Andrea Kiperman
Argentina
Antes que nada, como siempre gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras. En este primer encuentro me pareció sumamente interesante hablar sobre estas palabras, sobre este concepto que, cual bocanada de aire fresco en la cara, ilumina nuestros días. Mucho se habla ahora de los nuevos aires, de las nuevas oportunidades que van surgiendo a lo largo de la vida. Seguro, que tanto como a mi, hubieron varios finales. Y dicho esto, rápidamente se me aparecen varias frases relacionadas a los nuevos comienzos. En diversos aspectos de la vida, tales como vínculos, relaciones, trabajos, amistades, y así puedo seguir detallando; se nos hace difícil poder cerrar la puerta y más si ha sido cerrada en circunstancias dolorosas. El pasado siempre va a estar allí, cuasi melancólico asomando, empero los nuevos aires, los nuevos comienzos están cargados de esperanza e ilusión. Se que estas palabras pueden sonar antiguas, pero al volvernos más simples, con sueños, deseos, anhelos, y nuevos caminos por andar y recorrer, quizá se puedan modernizar. De eso se trata, animarse a siempre ir por más, por nuevas experiencias que nos hagan sentir vivos. Dicen también que todos los días uno aprende algo nuevo, que ese es el kit de la cuestión. Mantener vivo el espíritu de todas las formas y maneras posibles, para seguir activos en materia de creatividad, imaginación, entusiasmo, ganas, repletarnos de colores, escuchar nuevas músicas, y resonar con avances de estos nuevos aires. A veces también es, simplemente hacer las mismas cosas que todos los días, pero de una forma totalmente diferente. Con esos nuevos aires de un maravilloso día que acaba de comenzar. Muchas veces se dice que cada día es una nueva aventura, una nueva experiencia y una página en blanco para poder disfrutar de esta que es nuestra vida. Espero que éstas palabras te hagan reflexionar en tu día a día para permitirte sea la situación que estés atravesando ahora: a dar comienzo a nuevos aires. Quedo con ustedes…
Ejercicio: hoy pasea aunque sea diez minutos por tu barrio, por un lugar nuevo o por dónde quieras y observa la naturaleza. Tómate ese tiempo para despejarte a tu propio ritmo. Toma ese tiempo para vos
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2024/07/ANDREA.jpg10241792le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2024-10-26 19:25:492024-11-28 13:22:35ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL
Todo se convierte en polvo y ceniza. Incluso los hechos. Sàndor Màrai
Los caballos corren casi desbocados, azuzados con látigos de fuego que un cochero insomne, como centurión del tiempo, maneja hábilmente. Arrastran al grupo de afortunados que pudieron pagar el traslado fuera de la ciudad en donde la peste apila vida sobre vida en el olvido. Atraviesan los campos helados hundidos en los vapores de la fiebre. La niebla es una alucinación condensada y colectiva. Las granjas quemadas, pústulas negras en la blanca piel del invierno, son dejadas atrás como malos recuerdos en esa loca carrera de escape. Los cascos de los caballos hacen estallar en cristales partidos la vida del hielo. Los viajeros se abrazan dándose ánimos y conteniéndose unos a otros. Comienzan a tranquilizarse prestando atención a lo que sucede fuera de ellos mismos.
Renace la calma.
Un sonido persistente, solitario entrechocar de huesos, los alerta y alarma. Se miran aterrados unos a otros y al reconocer en esos leves suspiros de niebla las figuras que fueron antes, ahogan alaridos de certezas entres sus manos descarnadas.
Sólo el aire sabio que envuelve ese viaje helado y cristal se anima a susurrar quién conduce el carruaje.
EL MAR
E. Gormley
España
El mar, eterno y majestuoso, es una sinfonía de azul y verde que se extiende hasta donde alcanza la vista. Es el aliento del planeta, una vastedad que guarda en sus profundidades los secretos de la vida misma. Con cada ola que besa la orilla, el mar cuenta historias de tiempos antiguos, de criaturas misteriosas y de aventuras épicas que se despliegan bajo su superficie.
Hay una magia en el sonido rítmico de sus olas, un consuelo en su constancia y una inspiración en su vastedad. El mar no conoce fronteras; sus corrientes unen continentes y culturas, recordándonos que, a pesar de nuestras diferencias, todos somos parte de un mismo mundo. En sus aguas, encontramos reflejados nuestros propios sueños y miedos, nuestras esperanzas y anhelos.
A la luz del sol, el mar brilla como un manto de diamantes, mientras que bajo la luna, se convierte en un espejo de plata que refleja las estrellas. Cada amanecer y atardecer sobre el mar es un espectáculo de colores que emociona y asombra, un recordatorio de la belleza infinita de la naturaleza.
El mar es un reflejo de la vida misma, con sus momentos de calma y tempestad. Nos enseña la paciencia, la fuerza y la capacidad de adaptarnos a los cambios. En su abrazo salado, encontramos paz y renovación, y en su inmensidad, recordamos nuestra pequeña pero significativa existencia en el vasto universo.
Bienvenidos a , «Crónicas y Ensayos», la sección de nuestra revista donde las palabras cobran vida a través de crónicas y ensayos que exploran el mundo desde perspectivas únicas y profundas. Aquí, cada texto es una ventana abierta a experiencias, reflexiones y análisis que nos invitan a ver más allá de lo evidente.
Cada crónica es un relato vívido que captura momentos y lugares, mientras que cada ensayo es una invitación a la reflexión y al debate. Queremos que esta sección sea un espacio donde las ideas fluyan libremente y donde cada lector encuentre algo que le inspire, le cuestione y le enriquezca.
Te invitamos a sumergirte en estas páginas con mente abierta y curiosidad insaciable. Permítete ser llevado por las historias y los análisis que aquí encontrarás, y descubre nuevas realidades a través de las palabras de nuestros talentosos colaboradores.
Colaboran en esta sección: Miriam Alberganti (Argentina) Antonio Camacho Gómez (Argentina ) Olivia Corado (Guatemala) E. Gormley (España) Gustavo Páez Escobar (Colombia) Carlos Pérez de Villarreal (Argentina)
EL DIA QUE PARTÍ
Miriam Alberganti
Argentina
¡Si supieras cuánto extraño sentirme abrazada y lo bien que me hacías sentir cuando en tu corazón estaba! Mirá que hemos vivido cosas juntos, ¿eh?
Recuerdo tardes de rodillas peladas o veranos de carnavales donde casi volaban aquellos pesados baldes de agua, noches juntos mirando la luna, o simplemente siendo testigo de mis penitencias en los rincones, tardes de colchoneros separando lana, interminables tendales de ropa, pollos que del gallinero escapaban, la vieja máquina de coser que viste funcionar hasta que llegó a vieja, jaulones de jilgueros que siempre mantenían al día los sonidos de la casa con su permanente trinar. Vos siempre estuviste allí como silencioso gigante custodio de todo lo que ocurriera. Veías que desde muy pequeña tenía curiosidad por el crecer de las plantas en viejas macetas españolas que escondían aventuras de babosas, hormigas y caracoles. Siempre estabas allí, en silencio, pero con marcada presencia. Nunca te tuve miedo, siempre quería estar en vos. Aún no sé por qué me hacías sentir tan segura. ¡Eras mi lugar en el mundo!
Fuiste testigo de mi inocencia pura de la niñez, si me habrás visto llorar… Conocías todos mis escondites, mis compañeras de juego imaginarias, las charlas con mi amiga íntima que era representada por un viejo gomero. Mirabas mis lágrimas caer cuando escuché a mis padres decir que lo cortarían porque sus raíces habían levantado los pisos de la casa. Él simplemente quería crecer al igual que yo, ¡no lo entendieron!
Estuviste en cada cena de Navidad. Lo recuerdo muy bien. Me hacías creer que Papá Noel se asomaría detrás de vos. Y yo te creía, ¡como siempre!
No sé cómo lo hacías, pero de alguna manera me buscabas para que saliera a ver cómo alguna fortuita visita intentaba recostarse en la hamaca paraguaya, cayéndose al piso en el primer intento de la manera más graciosa, y yo ahí, haciendo fuerza para que no saliera la carcajada de mis entrañas y ayudando muy seriecita a levantar a la imprevisible victima que había estado a punto de romperse la crisma.
Nos reíamos juntos cuando, escondida de los grandes, cantaba y bailaba sola en la antigua galería ensayando para cuando fuera grande, estaba convencida de que no me detendría hasta ser una talentosa actriz de esas que solo se ven en Hollywood.
Me ayudaste a memorizar cada poesía de Borges, cada cuento de Cortázar, poemas del Martín Fierro y hasta las aventuras de Don Quijote, previos a algún examen del colegio. Me veías salir insegura y con los nervios de punta y regresar en paz y relajada cuando terminaba de rendir. ¡Cómo olvidarlo!
Solo vos sabés cuántos libros se me cayeron de la cabeza intentando caminar derecha como una modelo de esas que veía en la tele de la casa de doña Antonia.
Hiciste que apareciera la luna llena aquella noche del primer beso, hasta sentí que habías hecho bajar a todos los cupidos que encontraste en tu andar… Por un momento incluso me sentí levitar… ¡Cuánto te amé!
Llegado el día que partí en busca de mi destino, le diste una última mirada a mi principesco vestido de novia; me encontraba tan radiante y feliz que no reparé en tus lágrimas. Vos sabías que ya nada sería igual, ya no nos reiríamos juntos: esa nena ya no estaría para vos.
Solo cuando la vida me llevó muy lejos descubrí cuánto amaba estar dentro tuyo, quería volver, pero olvidé el camino. Sé que ya no estás, pero nunca dejaré de agradecerte.
Los años pasaron, las cosas cambiaron, pero nunca olvidaré aquel viejo patio que me vio crecer.
DE LA AUTONOMÍA ANDALUZA
Antonio Camacho Gómez
( 1930 España – 2023 Argentina )
a
Las primeras elecciones parlamentarias en España se efectuarán el 22 de marzo próximo en Andalucía. Esa Andalucía cuya cultura se remonta a seis mil años antes de Cristo, según las leyes en verso encontradas, y que el investigador alemán Schulten y el filósofo José Ortega y Gasset (Revista de Occidente, 1923, primer número), consideran más antigua que la griega y la romana. Representada por la de Tartessos o Tarshih y de la que el poeta Lorca, cuyo “Romancero gitano” apareció en la citada revista en 1928, ha sido entendido como su mejor intérprete. El premio Nobel de Literatura Aleixandre afirma del granadino que “sus pies se hundían en el tiempo, en los siglos, en la raíz remotísima de la tierra hispánica…”. Téngase en cuenta que para el autor de “La casa de Bernarda Alba” y su esclarecedora teoría sobre el duende, Andalucía era el ombligo de Occidente y más que una parte de España era ésta una extensión de aquélla. Pero volviendo a Ortega, que era norteño, opina que los andaluces constituyen una de las razas que mejor se conocen, se mantienen fieles a su perfil milenario y a su destino. Y al señalarlo como el pueblo más viejo del Mediterráneo, aclara que antes de los soplos de los vientos históricos desde Egipto y de la zona oriental de ese mar, una “corriente de cultura, la más antigua de que se tiene noticia, partió de nuestras costas y resbalando sobre el frontal de Libia salpicó los senos de Oriente”. Hago hincapié en la Andalucía profunda, la jonda, la mistérica, la que absorbió las más diversas civilizaciones, como la fenicia, la cartaginesa, la romana, la visigoda, la árabe, con sus ochocientos años de esplendor y la muestra actual como la Mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada, la Giralda de Sevilla, las Alcazabas (fuertes defensivos) de Málaga y de Almería, ésta coronando la ciudad magníficamente conservada, con sus fuentes y jardines, iluminada en noches de espectáculos multitudinarios. Ignoro la superficial, la de pandereta, la de Bizet y Marimèe, la de montajes flamencos para turistas. Andalucía, la de las bailarinas de Cádiz –“puellae gaditanae”- elogiadas por Plinio, Estrabón, Polinio, Marcial y Juvenal; la de Séneca, Adriano y Trajano, estos dos emperadores romanos; la de Maimónides y los grandes califas; la de Velázquez, Murillo y Picasso; la de Bécquer, Lorca, los Machados, Alberti, Góngora, Villaespesa y los premios Nobel Jiménez y Aleisandre; la de Falla y Paco de Lucía, la del cante jondo, la Semana Santa Sevillana; la que cantaron Agustín Lara y Plácido Domingo; la de las costas del Sol y de la Luz que reciben a millones de visitantes y cientos de extranjeros deciden quedarse.
También la de la romería del Rocío, admirada por el Nobel Mario Vargas Llosa, excluyendo la considerada un tiempo segunda Meca del cine, con filmaciones en Almería. La estudiada dentro y fuera de sus límites geográficos. Al-Andalus. Llorada por árabes y judíos. Entrañable. Andalucía, la del duende y el misterio.
OTROS HORIZONTES
Oliva Corado
Guatemala
Escucha a lo lejos la alarma del reloj despertador, voltea a ver, son las tres y treinta de la madrugada, se levanta adormitado y camina hacia el baño, desde la noche anterior dejó la cubeta llena con agua para no tener que ir a esa hora a sacarla al tonel que está en el patio. En un costal tiene cuatro mudas de ropa, saca una que planchó la noche anterior y se alista para esperar al repartidor de pan que no tarda en llegar.
En una de las dos hornillas de la estufa de mesa pone a calentar los frijoles, en la otra calienta las tortillas, del refrigerador saca una bolsa con crema y queso fresco del que pasó dejando el vendedor que llega desde Taxisco cada semana, se sirve una taza de café y del canasto del pan saca dos zepelines. Se sirve los frijoles, coloca las tortillas en una manta y comienza a desayunar, son las cuatro de la mañana, en una hora tiene que abrir la abarrotería, pero antes a Ovidio le toca limpiar y organizar el mostrador como todos los días antes de abrir.
Después de limpiar el mostrador, barrer el local y sacudir el polvo de las estanterías coloca en bolsas el pan frío del día anterior para venderlo a mitad de precio. Cuando le dijeron de irse a la capital a atender una abarrotería se ilusionó con estudiar en la escuela nocturna, porque ese fue el trato con el dueño, un hombre originario del mismo pueblo que se fue a Estados Unidos de indocumentado y regresó veinte años después con papeles y con dinero para poner un negocio y regresarse al Norte. Llegó a la aldea diciendo que era un migrante empresario.
En su natal, Nahuatán, Pajapita, San Marcos, Guatemala, Ovidio no tenía más futuro que agarrar para Estados Unidos como han hecho docenas de jóvenes de su aldea, cosa que él también quería hacer, pero su mamá le dijo que si se iba lo más probable sería que no se volvieran a ver, como les ha sucedido a tantos que mueren en el camino, en Estados Unidos o mueren los papás en la larga espera del retorno. Le suplicó que no se fuera tan lejos, que le había dolido tanto en el parto como para que se fuera y no lo volviera a ver.
Apalabraron con su empleador que le daría dos bonos anuales, diez días de vacaciones al año y las fiestas de fin de año podía ir a visitar a su familia, que podía finalizar sus estudios en la escuela nocturna y podía vivir en el mismo local que tenía una habitación atrás muy cómoda, pero nada de eso fue cierto. Ovidio lleva siete años trabajando en la abarrotería en la capital, duerme a pocos pasos de los tambos de gas propano en un colchón tirado sobre el piso, maloliente, que ya estaba ahí cuando llegó. Se levanta en la madrugada, cierra la abarrotería a las diez de la noche y se va a dormir a la media noche, no puede hacerlo antes, tiene que hacer las cuentas del día, ordenar producto y organizar las estanterías.
El dueño de la abarrotería abrió tres locales más y contrató jóvenes de la misma aldea para que los atiendan, le han dicho sus amigos de la aldea que el tal migrante empresario los está explotando. Su mamá le dice que no renuncie, que ahí tiene techo y comida y que cambiar de trabajo le implicaría gastos. Que aguante, que está joven, que ya vendrá la oportunidad de algo mejor. Ovidio entre los sustos de los tambos de gas propano que almacena para la venta, también ha sufrido infinidad de asaltos, los barrotes no lo protegen de una bala o de las amenazas de cuando salga al mercado a comprar frutas y verduras para la abarrotería lo venadeen para matarlo sino entrega el dinero.
Se enteró que en la misma situación se encuentran varias jóvenes que trabajan en las tortillerías del sector, ellas mismas le han contado que en las abarroterías de los alrededores también hay jóvenes indígenas atendiéndolas, que los llevaron desde sus pueblos y que apenas hablan el español. Como él que llegó hablando mam y el español lo habla a medias a pesar de los años que lleva viviendo en la capital. Y que de asaltos ni se diga, que hasta notas han ido a dejarles donde los asaltantes les piden una cuota semanal para no matarlas. Los dueños de las tortillerías se hacen los desentendidos, a pesar de que en las noches les han ido a manchar las paredes con sangre como advertencia.
Carmen, una de las muchachas que atiende en la tortillería no quiere arriesgarse más y perder la vida en un asalto, ni estar dejando los pulmones torteando para llenarle las bolsas a otros, lleva meses diciéndole que se vayan a Estados Unidos, que un primo suyo los recibe allá, se van a ir cinco de sus compañeras de trabajo y se van a unir a una de esas caravanas de migrantes hondureños que atraviesan Guatemala.
Finalmente, Ovidio se decide, una madrugada cualquiera se levantó como de costumbre, recibió el pan. No abrió la abarrotería, salió por la puerta de atrás, agarró el dinero de la semana y llamó al dueño para avisarle de su renuncia, también le dijo que la copia de la llave se la dejaba con las muchachas de la tortillería de la esquina, que no se preocupara que no se robó nada.
En el camino hacia México los dos pasaron por San Marcos, pero Ovidio no quiso ir a visitar a sus papás, porque su mamá lo iba a convencer otra vez de no irse, entonces se fue solo así, como se van los más golpeados de las clases sociales: como aves en bandadas buscando otros horizontes.
LA AFASIA
E. Gormley
España
Pocas veces hemos sabido de personas que padecen afasia, es un trastorno del lenguaje que afecta la capacidad de comunicarse, generalmente causado por daño cerebral. Puede afectar la producción y comprensión del habla, la lectura y la escritura.
La afasia, tiene muchas formas dependiendo de qué partes del cerebro están afectadas. Hay afasia de Broca, que afecta la producción del habla pero la comprensión suele estar intacta, y la afasia de Wernicke, donde se pierde la capacidad de comprensión aunque el habla fluida se mantiene pero sin sentido.
La vida de alguien con afasia puede transformarse en una serie de desafíos y frustraciones. Imagina querer decir algo tan simple como «quiero agua» y no poder encontrar las palabras correctas. O entender perfectamente lo que otros dicen, pero no poder responder. Este tipo de barrera de comunicación puede ser enormemente desmoralizante.
Además, es común que las personas con afasia se retiren socialmente, no porque no quieran interactuar, sino porque cada interacción puede convertirse en un recordatorio doloroso de sus limitaciones. Las relaciones personales, el trabajo y las actividades cotidianas pueden sufrir un impacto significativo.
La rehabilitación para la afasia implica trabajo arduo con logopedas, el uso de tecnologías asistidas y, lo más importante, un entorno comprensivo y paciente. La meta es ayudar al paciente a recuperar la mayor funcionalidad posible y a encontrar nuevas formas de comunicar sus pensamientos y necesidades.
En definitiva, la afasia es una lucha constante, pero con el apoyo adecuado, las personas pueden encontrar maneras de adaptarse y seguir viviendo vidas plenas y significativas.
El apoyo emocional y terapéutico es crucial. La terapia del habla puede ayudar, pero el camino es largo y a menudo incomprendido por quienes no viven con la condición. La paciencia y la empatía de amigos, familiares y cuidadores son esenciales para aliviar la carga emocional.
Es una situación que requiere valentía tanto del paciente como de su entorno, una lucha diaria por recuperar pequeños trozos de normalidad en un mundo que se siente inalcanzable.
Imagínate un guerrero, atrapado en una torre de silencio, sin poder encontrar las palabras necesarias para comunicarse con su propio mundo. Cada día, se enfrenta a un dragón invisible llamado afasia, que le arrebata las frases, las palabras, incluso los sonidos más sencillos.
Pero nuestro guerrero no está solo. Con cada amanecer, un ejército de familiares y amigos se alista a su lado, armados con paciencia, amor y una constancia inquebrantable. Juntos, forjan un camino de recuperación, con sesiones de terapia como sus entrenamientos diarios y cada pequeño avance como un triunfo celebrado.
En un caso concreto que me tocó vivir durante dos años, la batalla fue ardua y agotadora. Hay días en los que las palabras fluyen, otros en los que el dragón parece ganar terreno. Sin embargo, la perseverancia no flaquea. Cada travesura del habla se convierte en una cicatriz de guerra, símbolo de la lucha y la resistencia.
Y un día, casi como un milagro, nuestro guerrero pronuncia una frase sin tropezar, una conversación fluye sin interrupciones. El dragón ha sido domado, no vencido, pero sí controlado. Es una victoria forjada con esfuerzo conjunto, donde cada palabra recuperada es un trofeo y cada conversación, una celebración de vida y amor compartido.
La fuerza no solo viene del guerrero, sino también de su ejército. En esta historia épica, todos se alzan como héroes, demostrando que, con apoyo y constancia, incluso los desafíos más temibles pueden ser superados.
El poder del esfuerzo, la magia del cariño y la gracia de la comprensión juntos, obran maravillas.
JUAN RULFO. ESCRITOR DE MISTERIO
Gustavo Páez Escobar
Colombia
“Vivimos en una tierra en que todo se da, gracias a la Providencia; pero todo se da con acidez. Estamos condenados a eso”. Es la frase que en mi concepto define mejor el ambiente de Pedro Páramo, la minúscula novela de Rulfo, de apenas cien páginas, que le abrió las puertas de la fama. Hijo de una familia rica que perdió sus bienes en la Revolución, quedaría marcado con el estigma de la violencia vivida en su niñez. Estos sucesos definirían el clima de sus textos, el de su única novela y el de su libro de cuentos El llano en llamas.
Sin haber cumplido los quince años se traslada a Ciudad de Méjico, donde transcurre el resto de su vida. Puesto al cuidado de su tío, siente el desamparo de la juventud carente de halagos. Por aquella época se inicia como lector solitario de novelas en el bosque de Chapultepec. “Convivía con la soledad, hablaba con ella, pasaba las noches con mi angustia y mi conciencia”, es confesión suya que sirve para reafirmar su temperamento taciturno.
Las impresiones de su niñez tomaron fuerza, y en 1954, cuando contaba 36 años de edad, las traslada a un cuaderno escolar hasta reunir, en el curso de cuatro meses, trescientas páginas de lo que sería Pedro Páramo, que luego reduce a la mitad tras suprimir las divagaciones y dejar el relato escueto –dominado por una temperatura onírica y fantástica– del pueblo muerto donde se entrecruzan las voces y los ecos de seres que no se sabe si son reales o fantasmagóricos.
Es ese el encanto de la obra: el de la aldea muerta que adquiere vida a través del manejo penetrante del idioma. Rulfo monta sobre las vivencias de sus primeros años las realidades de un sueño, de una intuición perspicaz. Y no sabe cómo plasmó su novela magistral. Confiesa que un genio oculto, o sea, el duende de la inspiración, le manejaba la mano para volcar en las páginas del cuaderno el torrente de ideas que llevaba acumuladas en el cerebro.
La soledad, el tedio, la angustia del hombre que lucha con sus demonios, he ahí el ritmo del universo rulfiano. Es desconcertante, y además admirable, cómo alguien logra conquistar la inmortalidad en solo cien páginas de este libro que no llamó la atención de nadie y, por el contrario, provocó rechazos. Su tiraje inicial, salido en marzo de 1955, fue de mil ejemplares, de los cuales la mitad duró cuatro años en venderse y la otra mitad fue regalada por el autor a quienes se atravesaban en su camino.
Hoy, Pedro Páramo está traducido a todos los idiomas del mundo. Rulfo, que nació para reírse de la humanidad –a pesar de su seriedad externa–, demostró que con una sola obra, de la pasmosa brevedad de su novela, se puede llegar a ser uno de los grandes narradores del mundo. Su misterio reside en su simplicidad.
Siempre que se le preguntaba por otra novela, novela que anunció y no cumplió, respondía que todo cuanto tenía que decir ya estaba expresado en Pedro Páramo. Tomó del pelo a sus entrevistadores: a unos les decía que la nueva obra iba en marcha, y más tarde manifestaba que había destruido los originales; y a otros los dejó convencidos de que solo después de su muerte podría publicarse el libro anunciado.
Hombre solitario, alejado de la popularidad, esquivo al elogio, cauto con las palabras, se llevó a la tumba el secreto de su existencia prodigiosa. Vivía ensimismado en su lindero fantasmal –mágico, al fin y al cabo– de Comala, el pueblo universal del miedo y la amargura, enmarcado en la Revolución mejicana.
Su misma muerte, que ocurrió a los 67 años de edad, fue una sorpresa. Pocos sabían que se hallaba enfermo. La noticia, mantenida en reserva por él como un desenlace de su espíritu bromista, conmovió al mundo. Solo sus más allegados conocían sus dolencias.
Así murió uno de los grandes maestros de la literatura. Autor de una sola novela. Maestro del lenguaje lacónico. Castigó, con su ejemplo, a los escritores farragosos. Y parece –otro misterio– que no dejó discípulos.
PRÓLOGO A UNA PREGUNTA
Carlos F. Pérez de Villarreal
Argentina
Más de una vez me he preguntado: ¿por qué escribir? Y dentro de este interrogante, ¿por qué escribir ficción? Aún no he hallado la respuesta definitiva, porque no hay una sola respuesta. Si sé que mi intención al redactar, es narrar, contar, relatar, en definitiva, transmitir lo que costó esfuerzo, energía y tal vez atrevimiento, y por sobre todas las cosas, la necesidad imperiosa de decir con palabras escritas aquello que hemos sentido, soñado, o imaginado.
Escribir nos permite abrir las alas de la imaginación y llevarnos lejos. Volar por lugares y situaciones que jamás pensábamos encontrar. Expresamos inquietudes, deseos, aspiraciones, fantasías, obsesiones y hasta parte de nuestros recuerdos. Todo se amalgama, todo se ensambla, para dar a luz un conjunto de emociones, que nos hace sentir que realmente vale la pena. Vale la pena porque es un modo de vivir, es una relación que nos permite percibir y experimentar lo que nos rodea. Abre la puerta a un mundo impensado, desconocido, donde somos el nexo de unión, en este sorprendente viaje hacia la ficción.
Escribir encierra conmociones, sutilezas, ironía y por sobre todas las cosas, pasión. Muchas veces tratamos de explicar lo inexplicable. Nunca tenemos certezas. El tiempo no es nada, no es medible. No nos desvivimos por el ayer. No pretendemos ser el mañana. Nos hacemos a nosotros mismos, sin límites, porque un segundo es la vida entera. En un segundo se nace y en un segundo se muere. Debemos crear, crear y crear para que la magia no se detenga nunca.
Adentrarse en narraciones abre un universo ilimitado de posibilidades. Aparecen variados caminos, selvas lujuriosas y desiertos quemantes, librados a la imaginación. Cada lector deberá leerlas y re-leerlas, para darles su propia interpretación. Esa es la magia de la escritura, mutarse, transformarse de acuerdo a quien la lee.
La narrativa vocifera, revela, manifiesta, acusa, hace reír, pensar y recapacitar. Esta tarea requiere esfuerzo, dedicación e intelecto y una habilidad especial: una destreza estupenda donde entran en juego la técnica, la perseverancia y el talento. No se es escritor por haber elegido narrar ciertos eventos, ni por la forma de escribir, sino por los sentimientos que despertamos en el lector cuando nos lee: un recuerdo, una interpretación, una visión.
Escribir es atraparlo, despertar en él sus recuerdos, sus alegrías, sus añoranzas, sus éxitos, sus fracasos. Hacerlo reír, llorar, gozar… Que se identifique con la escritura, facilitarle el camino de la comprensión de algo que él ni siquiera pensaba y creo que hasta nosotros tampoco. Tal vez, hasta se haga partícipe necesario de nuestra narrativa, porque cuando cerramos un libro jamás somos los mismos.
Escribir es una experiencia muy personal, es la necesidad de decir lo que uno piensa, lo que uno siente, para que otro comprenda y entienda ese mensaje, escrito con palabras. Es una aventura realmente apasionante, porque no es solo inspiración sino trabajo y organización. Es escribir y reescribir y volver a escribir. Y cuando lo hacemos, notamos que nuestra mente no solo piensa en la idea maestra sino que vaga por otras vías, busca otros senderos y nos resulta casi imposible sustraernos a perdernos en esas cavilaciones. Por eso, escribir es recorrer un camino que raras veces llega a su final, porque puede ser transitado incontables veces con historias interminables. Es expresar en un papel lo que llevamos dentro, es abrir nuestro corazón y nuestra alma y crear un mundo nuevo. Es liberarse.
La escritura abre conciencias, cambia actitudes, conductas y nos transporta. Imaginamos futuros, evocamos sensaciones y vivencias y recordamos situaciones. Los que escribimos tenemos una peculiaridad, llevamos a los lectores a nuestro universo literario, los internamos en él. Me gusta pensar que somos creadores de mundos imaginarios, hacedores de cuentos, maceradores de palabras. La magia de la escritura es abrir la puerta a un mundo impensado, que tal vez nos haga sentir mejor y tal vez, ser mejores Creo en lo más profundo de mí mismo que la escritura… ¡es libertad!
Por otra parte… ¿Qué es un libro de ficción? Asumo que es una puerta de entrada hacia una percepción distinta, que genera una conexión entre el escritor y el lector, el cual se ve sumergido en un universo sorprendente. La imaginación llevada al límite. Misterio, persistencia y expresión. Recordar y olvidar. Conquistar y prescindir. Nostalgia, meditación, encanto y ardor. Intriga, miedo, alegría, tristeza. Pensamientos, conceptos, imágenes tal vez aún no reveladas. Mensajes que parecen verdaderos y pueden ser mentiras consideradas verdades. Llamas, furia, ensueño y fascinación.
Ninguna duda que somos lo que hemos vivido, pero también lo que hemos leído. Ustedes, yo, todos. Alguien dijo alguna vez que un libro es innegablemente una intimidad. Concuerdo.
RESEÑA DEL LIBRO CECILIA VALDÉS DE CIRILO VILLAVERDE
Carlos Pérez de Villarreal
Cirilo Villaverde. Cecilia Valdés o La loma del Ángel. Venezuela: Italgráfica SRL, 1981,
581 pp. ISBN: 84-660-0086-0
Cirilo Villaverde de la Paz, nacido en el Ingenio Santiago, Bahía Honda, Provincia de Artemisa, Cuba, el 28 de octubre de 1812, es considerado uno de los más destacados escritores cubanos. En 1823 se traslada a La Habana, junto a su familia, donde da comienzo a sus estudios de filosofía y en 1834 se recibe de bachiller en leyes.
Prontamente abandona esta actividad de abogado, y se dedica a trabajar como maestro en varios colegios de la capital cubana. Para esa misma época comienza su actividad de escritor en diversas publicaciones en la isla; realizando numerosas colaboraciones periodísticas, primero en Miscelánea de Útil y Agradable Recreo (donde vieron la luz sus novelas breves El ave muerta, La peña blanca, El perjurio y La cueva de Taganana, y luego en otras revistas cubanas, como Recreo de las Damas, Aguinaldo Habanero, La Cartera Cubana, Flores del Siglo, El Álbum, La Aurora, El Artista y Revista de La Habana (en los que aparecieron tanto sus textos literarios como sus agudos artículos de crítica).
Pero es en 1838 donde da comienzo su verdadera trayectoria literaria -aunque bastante alejada de sus ideas político-sociales-; ya que al año siguiente aparecería un cuento breve de veintiséis páginas, Cecilia Valdés, donde se narra la historia pasional entre una mulata y el hijo de un acaudalado español. Fue publicado en dos entregas en la revista que circulaba por La Habana, La Siempreviva.
La segunda versión también nació en el mismo año. En un solo tomo de ocho capítulos,lleva el subtítulo: la loma del ángel, que fuera solicitado por Manuel del Portillo, «para que el autor escriba un relato costumbrista».
Pero aquí no se refiere al gran problema de la población cubana de la época, ya que faltan esos pensamientos filosóficos y morales sobre la sociedad en que se encontraba sumergido; que curiosamente aparecieron en la primer entrega.
Tal vez influenciado por haber estado en París conociendo los escritos contemporáneos, las teorías políticas de sus ideas, la aparición de La cabaña del Tío Tom (editada por la estadounidense Harriet Beecher Stowe) y la censura impuesta en la isla, lo llevaron a afrontar la cuestión de la esclavitud, pero agregando un argumento novelesco que le servía de soporte. Se debe tener en cuenta, que la novela Sab de Gertrudis Gómez de Avellaneda, editada en 1844, sufría la retención en la Aduana por ser «contraria a la moral y las buenas costumbres».
En 1849, después de una milagrosa salvación por su detención y condena a muerte por insurrección, logra escaparse a Nueva York, donde junto al general Narciso López y el poeta Teurbe Tolón, confecciona la bandera cubana. Allí permanecerá viviendo durante mucho tiempo.
Es en el año 1882, justamente en esta ciudad, muchos años después, y como novelista «lejano», donde publica la exégesis definitiva de la novela: Cecilia Valdés o la loma del ángel, dividida en cuatro partes con cuarenta y cinco capítulos y una conclusión final. La combinación de las particularidades del naturalismo, romanticismo, historicidad y realismo, lo llevan a escribir este fenómeno literario de la Cuba colonial, posterior a la etapa independentista del resto de los países de habla hispana. Se debe tener en cuenta, que tanto Cuba, como Brasil, lograron su libertad definitiva, como pueblos libres, en 1886 y 1891 respectivamente. Cuba, sufrió un período de agitación política contra la España colonialista, debida fundamentalmente a la manufactura esclavista de los hacendados burgueses, productores de azúcar. Pero no fue su radical deshumanización, sino su discrepancia con la industrialización, lo que determinó la crisis del esclavismo.
Aquí cabe conjeturar una cuestión: Villaverde es contemporáneo de José Julián Martí Pérez (el escritor, héroe cubano por excelencia) y aunque tuvieron ideas literarias distintas, esté último es considerado creador del Modernismo, mientras que Cirilo es considerado realista-naturalista, romántico; tuvieron un camino común, ambos fueron encarcelados por sus ideas, los dos coincidieron en vivir en la misma ciudad norteamericana, Nueva York y ambos murieron antes de ver la liberación de su país. Da a pensar -el hecho de que la novela de Villaverde, que se sitúa en el barrio del Ángel y la tragedia final se desarrolla en la Iglesia del Santo Ángel Custodio”, precisamente en donde fue bautizado Martí-; que tal vez haya sido un homenaje a su coetáneo.
Cecilia Valdés o la loma del ángel, puede ser considerada, entonces, como la novela más relevante de la literatura hispanoamericana del siglo XIX. La misma, expresa con una escrupulosidad pocas veces vista, una de las peculiaridades de la sociedad cubana de esa época: el cruce de razas. En la obra se revelan de forma clara, los hábitos y costumbres de una sociedad basada en el esclavismo, con autenticidad y sinceridad.
Refleja el universo de los negros y mulatos libres de La Habana colonial y de las familias españolas poseedoras de esclavos. Debemos aclarar que la idea primigenia de Villaverde, anduvo por otros caminos, pero comprometido contra el colonialismo español, e hijo de un médico, que laboraba en un ingenio azucarero; vivió de primera mano la tremenda vida angustiosa de los esclavos negros.
Su protagonista, Cecilia Valdés, es una hermosa mulata, cuyo nacimiento se produce por la relación extramatrimonial de un hacendado español, Cándido Gamboa y una mujer cobriza. Esta joven de diecisiete años, lúcida, hermosa, criada en las calles pero con una libertad de pensamiento inusitado, es vista por Leonardo, el hijo de Gamboa (su medio hermano), quien se enamora perdidamente de ella, comprometido como estaba con una rica criolla blanca. Terminan por ser amantes.
Las características de la protagonista, se manifiestan en la escritura de Villaverde, cito (…) La boca tenía chica y los labios llenos, indicando más voluptuosidad que firmeza de carácter. Las mejillas llenas y redondas y un hoyuelo en medio de la barba, formaban un conjunto bello, que para ser perfecto sólo faltaba que la expresión fuese menos maliciosa, sino maligna. De cuerpo era más bien delgada que gruesa, para su edad antes baja que crecida, y el torso, visto de espaldas, angosto en el cuello y ancho hacia los hombros, formaba armonía encantadora, aún bajo sus humildes ropas, con el estrecho y flexible talle, que no hay medio de compararle sino con la base de una copa. (…) (16)
Debemos tener en cuenta que en la Cuba de ese entonces, las mulatas, devenidas entre las esclavas negras y las «decorosas» mujeres blancas, personificaban el erotismo y la pasión, permitiendo a los españoles, tenerlas como amantes, tras sus matrimonios de raza blanca. La parte más emocional de esta historia, es que refleja incluso la relación que querían mantener las familias mulatas con los hombres blancos, para liberarse de ese escarnio, y obtener así una pureza de sangre. El único medio posible era la sexualidad de sus mujeres.
El ser humano negro, tratado como emblema de la esclavitud, se revela en toda la obra.
Cándido Gamboa obtiene más beneficios económicos como traficante de esclavos que con su ingenio azucarero, e incluso lleva a sus esclavos a trabajar al mismo, cerrando de esta manera, un pingüe negocio. La realidad de la isla cubana es tremenda. Pese a que la trata de esclavos había sido prohibida en 1817, eran traídos por barcos desde Nueva Guinea, o desembarcados en Puerto Rico y trasladaos como ciudadanos libres, para luego ser subastados innoblemente.
El argumento de la novela nos llevará por los ingenios azucareros. El autor describe con exactitud (recordemos que él lo vivió personalmente) escenas devastadoras de los caporales con los esclavos. Por otra parte, en la propiedad de los Gamboa se nota esa mestización, que da lugar a una característica muy especial y típicamente cubana, la parte artística mulata. Bailarines y música, con ritmos africanos, agregado a ello la creatividad artesanal de esta raza afroamericana, al no poder acceder a una economía rentable, permiten un nuevo medio de vida. Por estas razones, en la obra se detalla en forma contundente la esclavitud, el sexo, el incesto, las condiciones económicas; mostrando la riqueza natural de la isla, la situación social y, por supuesto, la inmoralidad y corrupción.
Esta obra, en el transcurso de los años, ha sido tratada innumerables veces; el escritor, crítico literario y diplomático chileno, Fernando Alegría, expone que puede leerse como un documento histórico, ya que refleja realmente los sucesos acaecidos en esa época en el territorio cubano.
Salvador Bueno Menéndez, distinguido protagonista de la cultura cubana, pedagogo, investigador de la literatura hispanoamericana, periodista y escritor, explica que puede considerarse la obra de Villaverde como una gran novela histórica que muestra la sociedad colonial cubana con todos sus conflictos. Maximiliano Adolfo Henríquez Ureña, escritor, poeta, profesor y diplomático dominicano, comenta que ningún historiador ha podido equiparar a Villaverde para dar a conocer el siglo XIX cubano. José Juan Arrom González, cubano, Doctor Honoris Causa de la Universidad de La Habana, investigador, hispanista, historiador, y quien se dedicó a indagar acerca del elemento aborigen de la herencia cubana, examinando las coincidencias hispánicas, africanas e indígenas y los vínculos de esta con el continente y el Caribe; afirma que el romanticismo con su eficaz sentimiento criollista, popular y autentico, al percibir y expresar ambientes propios, da lugar a diferentes trayectorias identificadas por un sentido localista, que convergen en el realismo literario.
Toda esta suma de opiniones, no hacen más que reforzar la idea de que en la obra, en su totalidad y en la protagonista Cecilia Valdés, se condensan todas las dificultades de ese tiempo: la esclavitud, la dependencia colonial, las diferencias de clases, el patriotismo y las ansias de libertad de un pueblo.
Si Cecilia Valdés es la novela hispanoamericana más destacada del siglo XIX, y una de las más sobresalientes del hemisferio occidental, se da justamente por las particularidades de la nación en que surgió.
Villaverde realiza el verdadero retrato de una sociedad enfermiza, pero a medida que ocurre la transformación generacional, comienza a crecer la distancia entre los nacidos en la península (España) y los criollos (americanos). Así se va formando una nueva caracterización, anticipándose a una expresión de una nueva conciencia nacional cubana.
Debido a diversas actividades culturales, propuestas por artistas según el tiempo en que viven, la importancia en cada etapa artística y su propia creatividad, el personaje de Cecilia, tan arraigado en Cuba, trasciende, para transformarse en años venideros, en una verdadera evolución.
En 1932, en el teatro Martí, se estrena la obra máxima del teatro lirico de Cuba, Cecilia Valdés, dirigida por Julio Gonzalo Elías Roig Lobo. Es la zarzuela cubana más distintiva, reconocida mundialmente. Al igual que la novela, esta pieza musical es considerada señera en la identidad nacional de este país.
En el año 1981, Humberto Solás, considerado uno de los directores de cine más sobresaliente de Cuba, filma la película Cecilia con Daysy Granados e Imanol Arias, como protagonistas.
Y por si fuera poco, Víctor Patricio Landaluce, el ilustrador y escritor vizcaíno asentado en Cuba, perfila en sus lienzos a Cecilia. Pero será Cosme Proenza Almaguer, artista de la plástica cubana, quien le dará el espaldarazo en sus obras pictóricas. A su vez, han sido compuesta canciones en su honor y adaptaciones para radio y televisión. La obra escultórica de Erig Rebull, sitúa a Cecilia Valdés de tamaño natural, en la entrada de la Iglesia del Santo del Ángel Custodio.
Cecilia se transforma en el horizonte cultural de Cuba y en las obras de cualquier naturaleza que lo conforman, pero sigue siendo la mestiza voluptuosa, hábil y seductora, halagada por todos los hombres. Es la imagen de la mujer nativa, sensible, realista, popular, regional… cubana. Cirilo Villaverde, quien deja de existir en 1894, logra captar, como pocos, la humanidad que la rodeaba.
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2024/07/CRONICAS-Y-ENSAYOS-.jpg13462356le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2024-10-26 19:23:422024-11-28 13:27:41CRÓNICAS Y ENSAYOS
Todo el contenido publicado en esta revista está sujeto a derechos de autor (copyright).
La dirección de la revista no se hace responsable de las opiniones expresadas por los autores en sus artículos
EN ESTA SECCIÓN COLABORAN
Irene Mercedes Aguirre (Argentina) – Inés Blanco (Colombia) – Matías Bonora (Argentina) – Sandra B. Romeo (Argentina) – María Elena Camba (Argentina) – Libia B. Carciofetti (Argentina) – Antonio Camacho (Argentina) Susana Curbela (Argentina) – Carlos González Saavedra (Argentina) – Elspeth Gormley (España) – Jaime Hoyos Forero (Colombia) – Lamberto Ibárez Solís (México) – Liliana Lorán (Argentina) – Elsa Lorences de Llaneza (Argentina) – Manuel Llaneza Blanco (Argentina) – Margarita Mangione (Argentina) – Raquel Olay (Argentina) Sarah Petrone (Argentina) – Susana Piñeiro (Argentina) – Graciela Reveco (Argentina) – Miriam Reyes (España) Elvira Sastre (España) – Beatriz Villacañas Palomo (España)
La poesía tiene el poder de transformar lo cotidiano en extraordinario, de encontrar belleza en lo más simple y de expresar lo inexpresable. Es un refugio para el alma, un lugar donde las emociones encuentran su voz y los pensamientos más profundos se convierten en versos. Disfruten de la poesía de nuestros colaboradores.
CANTO INFINITO
Irene Mercedes Aguirre
Argentina
Canto del Sur al Norte, canto a la vida que crece, pese a todo, que es tuya y mía. Canto desde estos fondos que se hacen trizas para volverse cuencos de las sonrisas. Canto del Sur al Norte, canto en semillas que fecundan las notas de estas coplillas. Canto del Sur al Norte, canto encendida por ramificaciones de mis espinas. Canto y de nuevo canto cuando me gritan, canto y de nuevo canto cuándo me incitan. Trepo hacia las alturas, trepo en cuclillas, subo como se puede, siempre hacia arriba. Broto desde este punto donde me achican y me niegan espacio para las dichas. Canto desde este espacio, meta infinita donde al final los versos se reunifican. Porque no hay Sur y Norte, sino que hay vida, vida que se derrama por cada herida. Canta conmigo, Hermano, altas tus miras, cantemos desde el Sur, raza mestiza. Lo que en la vieja tierra brota y palpita nos pertenece a todos ¡Dios lo permita!
MEMORIAS DE UNA NIÑA TÍMIDA
Inés Blanco – Luna de abril
Colombia
Cuando el silencio acompaña la tarde; se despeja la memoria. Un hilo de grises nubarrones corona el horizonte y oculta las montañas. De repente, las presencias como un destello, se avivan en medio del fuego adormecido. Aparece soleado el paisaje de la infancia; avanza hacía el recuerdo. Surgen voces, rezos, campanadas, apremios, llantos y aromas conocidos. Se tejen las palabras al ritmo del sauce cadencioso y triste. En el río moribundo, las piedras secas extrañan la frescura. Los pájaros se aquietan, la lluvia tarda, el sol quema la piel.
Y una niña tímida corre ante el prodigio de ver y alcanzar la luna. La detiene el hechizo de encendidas luciérnagas que luminosas danzan. Ella, de alegrías y sueños colma los bolsillos; jubilosa crece al paso de los días.
DESOLADOS
Matías Bonora
Argentina
Juega el niño sin colores de la infancia. Condenado, hunde al tiempo de su albura con la morosidad del desencanto.
Prematuro, cosecha junto a su padre la bahorrina del desprecio, de la atávica rueda del consumismo que los desecha y apremia.
Juega el niño y espera en un desierto de asfalto, bucean la mugre de todos los rincones, entre migrantes distancias y oquedades.
Su mano empuña una vara, imagina ser padre que sostiene las tapas, que los tapa, como urbanos despojos sin voces ni prole.
Aturdidos de orbedades, conquistan la calle de nadie con la madrugada del hambre.
II
Y el día se derrumba y, con ellos, caemos…
Somos la gota del silencio que nos inunda de naufragios, de rotos reflejos que no vemos, acechados en la perentoria senda, del légamo compartido.
YO, EL INSTANTE OSCURO
Sandra B. Romeo
Argentina
Mientras no hayas muerto y vuelto a levantarte, extranjero eres para la tierra oscura. Johann von Goethe
Yo he quedado sin destino. Un futuro sin nombre un camino sombrío, sin tiempo. También sin olvido. Porque ella no lo permitirá jamás. En eso consiste mi castigo. En el eterno reflejo de mis recuerdos en las paredes de este vientre de cristal. Con su ternura filosa y su mano de terror me abraza sangrándome la piel. Cortándola. Arrancándola. Con su voz alarido ronda la memoria helando las angustias. Renovando la violencia con la que me amparará mañana. Ella dura e inflexible se retuerce espiralada como el humo en dónde mueren los que ya no esperan nada. Los que tienen todo el espanto. Los que la dejaron partir con su rostro de dolor, con urgencias en la voz. Yo enroscado aterrado sin manos estoy oculto y he sido castigado
SER DE A DOS
Maria Elena Camba
Argentina
Quiero descubrirme
en este atardecer
encontrarte en el perfume de glicinas
trepar aferrada a la pared
ramificar en brotes nuevos
Pensar que el tiempo se detiene
que nuestro jardín se llena
otra vez de colores
que la lluvia lava
esos grises silencios
Quedan aún primaveras
para ser de a dos
para amarnos
como antes
EN TU AROMA
María Elena Camba
Argentina
Jazmín es infancia tierna, las manos perfumadas de mamá, su regazo algodonado de caricias.
Es la plaza del barrio, los juegos en la vereda, la hamaca que mece sueños.
Es la aurora que regresa anunciando esperanza, la pureza del instante.
Es mar arremolinado, fuerza ígnea de primavera que asoma en pétalos de seda.
Es aroma a mis niñas, su sonrisa tierna de rulos claros, el manto azulado de sus ojos.
Es arrebato de fe, ciclo espiralado de vida, inmortal luz divina.
Es el primer beso apasionado, encendido amor perfumado, promesa eterna de aromas.
Es libertad y horizonte, Níveo relámpago de alegría que hace todo más cierto.
YO UNA DESCONOCIDA
Libia B. Carciofetti
Argentina
Yo… una desconocida
de labios firmes y mirada fría.
Que hoy se para frente al espejo
y se promete sin miedos enfrentar la vida .
¿Quién fui hasta hoy? ¡Pues no lo sabía!
si no fuera por esta experiencia vivida
Entregué todo y me quedé vacía.
Como nube sin agua y fuego sin cenizas.
Me busco y no me encuentro
¡Soy una gruta sombría!
Que añora ver la luz. . .
Cuando despunte el día.
Necesito ser yo, no una sombra furtiva
Más que una foto, una calcomanía
Que se adhiera a mi piel.
Hasta hallarme parecida.
Quiero volver a armar
el rompecabezas de mi vida.
Que al encastrar cada pieza
no se agranden las heridas .
Dejar de ser ya “esa desconocida”
Y lograr hacerlo, esta vez sin prisa.
Oír a mi corazón que palpitando me avisa
Que aún me queda sangre y que por lo tanto estoy viva
ENSOÑACIÓN DE ALMERÍA
Antonio Camacho Gómez
España (1936) – Argentina (2023)
«Cuentan que el tiempo nuevo te ha crecido
azogando tu sueño de palmeras;
que has dejado de ser la que antes eras
y que tienes un aire amanecido.
El agua de mil manos se ha prendido
fecundando tus secas parameras
y ha cruzado la sal de tus fronteras
el árbol del cemento estremecido.
Yo seguiré tejiendo mis quimeras
con la rueca de luz de tu bahía:
con aquel viejo niño que corría embrujado
en tus ansias verbeneras,
cuando más que durmiente, mi Almería,
eras velera que esperaba el día».
AMOR
Susana Curbela
Argentina
Porque sos , de lo eterno, lo infinito, olvido con frecuencia mi mortal envoltura. Y permanezco, entonces, entre un vago realismo, y la esencia vital de mi figura.
YO SOY
Susana Curbela
Argentina
La calidez de un nido Nido que protege las almas heridas del dolor de una noche eterna. Yo soy Un pecho henchido de felicidad. Felicidad que me inunda cuando mis hijas elevan sus mejillas al cielo. Yo soy Caminos de sangre. Sangre que atraviesa mis eternidades.
COMO ME VIBRA EL ALMA
Carlos González Saavedra
Argentina
Como me vibra el alma
Cuando camino tus calles
Se liberan emociones
Se desata el nudo de mi garganta
Como me vibra el alma
Cuando el sol ilumina
Sus plantas
Cuando en tus calles
Quedan flotando romanzas
¡Como me vibra el alma!
Cuando ochocientos años
Vibran conmigo
Por las mañanas
Como me vibra el alma
Cuando suena una guitarra
Cuando unos ojos morenos
Me regala una mirada
Cuando una bailaora
muestra su elegancia
Y un varón la rodea
Con sombrero de ala ancha
¡España!
Como me vibra el alma
Como me vibra el alma
En Granada
ESCRITORES Y POETAS
E. Gormley
España
En un folio se desliza la pluma,
trazando el mapa de un alma desnuda.
Cada palabra, un suspiro, una bruma,
que en el corazón del lector se anuda.
Los escritores, tejedores de sueños,
con hilos de tinta tejen sus empeños.
Poetas, que en versos hallan sus dueños,
en cada estrofa, un mundo de ensueños.
Leerlos es viajar sin moverse, sentir
la vida de otro, reír y sufrir.
Es un regalo que nos hacen al escribir,
un puente entre el sentir y el decir.
DUERMES BAJO UN MISTERIO
Jaime Hoyos
Colombia
Estás desnuda. Duermes en mi lecho.
Despertarte sería un sacrilegio.
Nunca, como en este momento
amé tanto tu cuerpo y mi silencio.
Estás desnuda. Duermes en mi lecho.
Como un cáliz de aroma te percibo.
Si despertaras de repente, amada,
se quebraría el cristal de tu misterio.
Yo mientras tanto sueño
que soy un barco que a tu orilla llega
cargado de caricias y recuerdos…
Los hallarás mañana
cuando la luz del día
me robe la emoción de este momento.
OJOS COLOR DE MIEL
Lamberto Ibárez Solís
México
Me enamoré de tus ojos color de miel en ellos vislumbro mi horizonte claro; son dos linternas que parecen un faro que recorren amorosos toda mi piel.
Ojos bellos, hermosos, lindos de gato que Dios colocó debajo de tus cejas; quisiera que me aprisionen como rejas y ver el mundo a través de ellos un rato.
Deseo mirarme en ellos y sean mi espejo; peinarme en ellos mi pelo ensortijado; ver el horizonte; el cielo despejado, las estrellas y la luna en su reflejo.
Ojos que acarician el mundo, la vida; mírame mujer el cuerpo que te aclama; mírame en la luz y el amor que te llama; mírame en las noches de lluvia crecida.
Tus ojos; dos angelitos en tu cara; ellos cuidan tu rostro, cuidan tus manos, la tierra, las flores y sus campos llanos; miran el agua que en manantial brotara.
Si no puedo conquistar tus bellos ojos; no me importa tanto; me enamoré de ellos; son ojos pardos, cafés y son tan bellos que cuando ellos me miran… me sonrojo.
DÉCIMAS PARA RETRATAR EL CAMPO
Liliana Loran
Argentina
Una tranquera, una aguada, un montecito de pinos, detrás de un cerco, un molino, y la hacienda aletargada…
Un rancho en una lomada junto a unos talas frondosos y hasta donde ven los ojos campos verdes… esperanza… y en las tierras de labranza, gaviotas sobre el rastrojo…
En un antiguo brocal que con hiedras se engalana, aun recuerda la roldana frescuras de manantial…
Duerme el sol en el trigal el cielo, se hunde en el lino, se hace guitarra el destino soñador de los nogales, mientras besa los juncales
el Paraná en su camino… Tendida entre las barrancas se va sombreando la siesta, en tanto el sol se recuesta llevando la tarde en ancas…
Vuelan unas garzas blancas, se oyen trinar los horneros y las voces de los teros, que detrás del alfalfar van los patos a buscar en la orilla del estero…
La tropilla hacia el corral regresa tras la madrina, cuando la tarde cansina tiñe de rojo el maizal…
Hacia el rancho del sauzal va el paisano al fin del día, en la silvestre armonía de un paisaje esperanzado, la siembra en el campo arado, sueño, que se desafía…
Sus labios suelen silbar al ir su pingo tranqueando, y su huella va dejando sobre la tierra, al andar
. Es tiempo de descansar, tiempo de querencia y calma, y por darle alas al alma o por presumirle al viento, da rienda suelta a su aliento en cantos… para la pampa…
CANTO A LA POESIA
Liliana Loran
Argentina
Acariciando tus mil formas
aterciopeladas , exquisitas
he cantado contigo al amor,
a la libertad … a la tierra mía …
Hoy quiero con mis vocablos
darte un canto a ti …. Poesía
no sé si te hallé o me hallaste
sé que me consientes, me mimas
Supe de ti, hace ya tiempo,
siendo apenas una niña,
al abrir un viejo libro
con páginas amarillas …
Te he descubierto en ocasos
tras las nubes … fugitivas …
y en noches de plenilunio
en romances a escondidas.
Te descubrí en los pasos familiares
en los labios de la gente mía,
en las risas, en los llantos,
yo te descubrí … Poesía.
Te encontré en las manos abuelas
gastadas en dar caricias,
y en las manos de los niños
que juegan creando vida …
Te hallé en gestos y miradas
de rostros buenos … sufridos,
y amparada entre tus versos
conté dichas o martirios
Me has seducido en madrugadas,
susurrando mil cosas en mi oído
y abandonándome a tu magia milagrosa
casi poeta … me he reconocido.
Poesía !!! Amiga íntima y querida !
conocedora de mis cuitas y recelos,
de mis rebeldías y pasiones,
cómplice total de mis anhelos …
Compañera de mis días taciturnos,
de mis insomnios y desvelos,
aparcera de mis decires todos
para llegar con ellos, a mi pueblo .
Tu armonía se enreda entre mis frases ,
tu color matiza mis vivencias,
las fragancias que invaden los espacios
perfuman tu rima y tu cadencia .
Fragmento lírico del cosmos
que habitas en mi y me fortaleces ,
por ti, en vuelo abro mis alas,
cargadas de sueños, afanadas,
en luchar por la paz y la verdad,
con el bendito don … de la palabra.
MI VEJEZ
Elsa Lorences de Llaneza
Argentina
Tengo miedo a la
Vejez sin futuro.
A la vejez claudicada,
Sometida y humillada.
Que se deja estar.
Que depende de todos.
Que no entiende
Nada de lo vigente,
Que mansa espera
La muerte solamente.
No quiero esa vejez
De lástima,
Donde todos te apartan,
Por no entender
Nada del presente
Y querer imponer
Todo lo ausente.
Por eso lucho
Con todas mis fuerzas,
Por mantenerme activa
Y preparada.
Por ser hasta mi muerte,
Si Dios quiere
No una vieja
Gruñona y anticuada
Sino una actualizada
Y respetable anciana.
Junio 2006
Por mas que luche esta
Enfermedad me convirtió
En lo que yo no quería,
Pero sigo luchando.
NUESTRA VEJEZ
Elsa Lorences de Llaneza
Argentina
Poema dedicado a mi esposo Manuel Llaneza,
fallecido hace un año.
A la mesa nos sentamos
Y yo me puse a observarlo.
Las canas de su cabello
Todo lo habían tomado.
Las ojeras de sus ojos
Demostraban su cansancio.
Su espalda un poco combada
Por el peso de los años
Los disgustos y las perdidas
Que nos habían tocado.
De pronto sentí su mano
Que a la mía se tomaba
Y sus ojos en mis ojos
Que con amor se clavaban,
Mientras las bocas clamaban
Las dos al mismo momento:
«Estamos viejos mi amor»
Y allí se hizo silencio.
Luego tu bajito y triste
Me dijiste :
Ahora vendrán años duros,
Peores a los vividos,
Pues no tenemos salud,
Ni fuerzas, ni tan siquiera
Un porvenir venturoso
Que en las malas nos mantenga.
Quien sabe cuanto nos queda
Para estar en esta tierra.
Volví a mirarte a los ojos
Y el cansancio de primera
Había acentuado mas
El brillo de tus ojeras.
La realidad era cruda
Pero no me quede en ella
Y sonriéndote dije:
Mira amor, no te preocupes
Que sea lo que Dios quiera.
LOS NIÑOS DE LA CALLE
Manuel Llaneza Blanco
(1942) España – (2024) Argentina
Santo Dios cuanta amargura.
Que solos están los niños
sin amor y sin dulzura
sin calor y sin cariño.
¿Que ha de pasar mi SEÑOR
que mate la indiferencia
de esta sociedad atroz
que ha perdido la conciencia?.
¿Que ha de pasar mi SEÑOR
que mitigue la tristeza
que les devuelva el amor
que los cobije y contenga?
¿Es que somos insensibles
a tanto dolor presente?
¡Cuánta dureza increíble
y cuantos padres ausentes!
¿Qué hacemos con nuestros niños
que no podemos amarlos
contenerlos con cariño
orientarlos y educarlos?.
¡Qué sociedad miserable!
¡Que falsedad, que locura!
Los lanzamos a la calle
a una vida negra y dura.
Sociedad irresponsable
por convertirlos en nada
que el SEÑOR nos lo reclame
y castigue nuestras almas.
MÍRATE LAS MANOS…
Marga Mangione
Argentina
Mírate las manos… ¿Qué encuentras en ellas? ¿Son el instrumento con que día a día, te ganas el pan, que abunda en tu mesa? ¿Son esos dos nidos, que cuando se ahuecan, acunan el hijo que tu vida alegra? ¿Las que con caricias de pasiones llenas, vibran sobre el cuerpo de quien te desvela?
Mírate las manos con mucha atención; y cuéntame hermano, lo que ves en ellas… ¿Signos de trabajo que a través del tiempo, curtiendo su piel, le han dejado huellas?
¿Son tal vez tus manos dos garras, dos piedras, que hieren, lastiman, que violan, que vejan? ¿Aferras con ellas el pico y la pala, manejas tractores, roturas la tierra? ¿O aprietas gatillos, manipulas bombas, empuñas cuchillos, cañones operas?
Piensa en esas manos finas y pequeñas de niños que mueren solos en la tierra, culpa de otras manos, que causan la guerra…
Mírate las manos, y ahora, con ellas: ¡Tócate la cara, pásalas con fuerza, por tu cuerpo todo y siente lo frágil de tus carnes tiernas! Luego piensa hermano, lo que a otros espera, si las utilizas en vanas contiendas…
¡Tu mano es un arma, poderosa y cierta! Puede sembrar mieses, segarlas, venderlas, para que otros coman, de ésa, tu cosecha. Pero también puede, aunque no lo creas, con un sólo dedo que apriete un botón, esparcir la muerte por todo el planeta.
Mírate las manos y espero comprendas, que fueron creadas para la nobleza de la vida pura, de la lucha honesta, del trabajo sano que la vida alegra. ¡No para el castigo! ¡No para la guerra!
Tus manos hermano: palomas etéreas… ¡Que curen, que amasen, que siembren la tierra, que llenas de amores caricias ofrezcan! ¡Que escriban poesía, que borren tristezas, brindando esperanzas de paz que florezcan, en cada rincón, donde un niño espera!
GRACIAS QUERIDO PAPÁ
Raquel Olay de Leanza
Argentina
Quiero decirte, querido papá, cuanto te admiré cuando era niño, fuiste mi ídolo, mi héroe, el más inteligente y fuerte… llegando a la adolescencia , te bajé del pedestal, discutía y cuestionaba tus ideas, tus consejos me irritaban, cometí muchos errores, por no quererte escuchar, con ansias de libertad , solo pensaba en volar. Fuiste un padre muy presente y ejemplar, pero estaba distraído y no lo supe apreciar. Ahora, que en la “cancha de la vida”, “juego” en tu mismo “lugar”,
me di cuenta un poco tarde, lo duro que es ser papá, cuando recibo en pago por mis desvelos, la misma moneda con que te supe pagar. ¡Cuánto me gustaría poder abrazarte papá! Pedirte que perdones mi rebeldía, decirte que te amo, y guardo la firme esperanza, que al final de mi camino, cuando llegue a la vida eterna, nos volvamos a encontrar.
TIEMPOS MEJORES
Sarah Petrone
Argentina
Deja que repose un poco tu cabeza loco escritor, que agotas tus caudales y piensa que la fértil sincronía de tu mente algún día, puede que se acabe.
Deja que resbale alguna vez a tu costado el tiempo de los otros, que en tus ansias se sustenta y ponle grilletes a tus alas y a tus ojos para que te sientas un poco indiferente.
Deja que el dolor del mundo no te llame y te convierta en llama y en ti haga destrozos, haz de cuenta que la vida es como un cuento que emerge de un cuento de tiempos más remotos.
Piensa escritor en sueños de bonanza, gusta el sabor que tienen las victorias, abre tu pecho a suspiros y rescata toda la paz que el mundo no ambiciona.
Guárdate para ti todo lo bello, un tiempo ha de venir que el hombre cambie y quiera descubrir la faz de un mundo nuevo y precisará de ti, si tú le aguardas.
Deja reposar a tu cabeza sobre las plumas de un gorrión dorado y guarda la esencia de tu mente fértil y genial para más tarde.
Piérdete conmigo entre las nubes y los años del silencio de tu boca cobrarán con el tiempo tanta fuerza como el trueno, como el mar, como la roca.
EL DESPERTAR
Sarah Petrone
Argentina
Cuál sería el despertar de la conciencia
Si frente a frente, el mundo en que vivimos
Ninguna voz escucha o le cautiva
Y la razón se aleja demasiado?
Sentir con claridad lo que esperamos?
Si estar en paz es alejarse de uno mismo,
Tratando de alcanzar ese lirismo
Es esperar el maná como regalo?
Un pájaro me sigue y me visita
Buscando que le deje unas migajas
Que caen de mi boca y se resigna
A comer calladamente su bocado.
La inmensa soledad está a la vista,
El mundo en otra guerra se levanta
Y sobran las migajas. Las conquistas
Están en los derechos y en las manos.
En esta inmensidad que se desviste,
El horror mayor se está gestando
Con los que esperan el regreso de los dioses
Y los que saben que sin Dios, todo es en vano.
LAZOS DE UNIDAD
Susana Piñeiro
Argentina
Discutir no es imponer, dialogar es escuchar,
presentar con transparencia nuestro modo de pensar;
convencer con argumentos sin ofender ni acusar
apelando al raciocinio del que nos quiera escuchar.
El respeto no se gana mandando, infundiendo miedo
imponiendo una verdad o elevando nuestra voz;
pues solo se alcanzará si en algo de nuestro obrar,
hablar o manifestarnos, somos dignos de admirar.
Para cosechar respeto, antes se lo debe dar,
no es éste una simple hierba que crece en cualquier lugar;
lleva tiempo y energía, entrega y sinceridad
el ganarse la confianza y verdadera amistad.
Nadie puede dar a otros, lo que no posee en sí;
tampoco se ha de encontrar solo una forma de amar
el secreto está en tratarnos con esmero y con cuidado
y más tarde o más temprano, la magia hará lo demás.
¡Qué cierta es aquella frase que expresa: «Es un arte amar»
pues no alcanza nuestra vida a poderlo conquistar;
mas siendo tan esencial en nuestra breve existencia
bien vale el sincero esfuerzo por amar cada vez más!
LA VERDADERA PAZ
Susana Piñeiro
Argentina
Caminos recorridos, circunstancias adversas,
las siento tan lejanas al mirar hacia atrás
que me causa extrañeza haber atravesado
peligrosos atajos y sentirme hoy en paz.
Sin duda en mis andanzas Tu Mano protectora
se interpuso al peligro librándome del Mal,
no fue por mi destreza el haber superado
penosas situaciones y hoy estar en paz.
No sé lo que me espera en este nuevo tiempo
desconozco el futuro y lo que traerá,
mas sé que con Tu ayuda, Tu gracia y Tu consejo
alcanzaré aquel puerto y en Ti hallaré la Paz.
LEJANAMENTE CERCANA
Graciela Reveco
Argentina
Sufraga el brillo de la oscuridad y me nace sutil la magia en vísperas de pies descalzos la beatitud de una Estrella en tres pasos sin coronas bebe y come del ruido y el silencio gime su sonrosado alborozo cercanamente lejos y escribo porque quiero entender eso apenas desaloja el peso no existe la justa expresión que enlace remiende explique apenas la némesis de la tristeza de saber que estás allí muerte a la espera del momento preciso entonces mi ‘letra voz’ arroja blasones de cristales sobre las riberas de la duda sobre el embalaje de miel de la mentira sobre el oscuro brebaje de los cirios sin flores en los mármoles del fuego que enceniza así te expones muerte con la simpleza de un ropaje nuevo con tu manto blanco de agonía sin dolor así escribes tu mancebo obituario con un término silencioso sin cadenas y te declaras inocente de lo oscuro y de la nada sin embargo el privilegio del amor que nos destina trepa la greda invisible del humo y la madera de los hornos gotea del grifo enmohecido de la copa eucarística grabada en los siglos de papel biblia por los mismos seres finitos de siempre que también sucumben en poesía
I
al fétido altar de un jardín sin nombre porque tú muerte sinsentido de liadas sinrazones aliciente de un lugar en el cielo intangible donde supuestamente la vida se estrella iluminada no avisas no escribes para ‘verbear’ ese aliento creíble solo cumples tu mandato de blanca sombra levantas la hoz y cortas el segundo cordón insensible a los tiempos de la piel y sus quimeras la afrenta diluye las cenizas con el viento un silencioso relámpago las eleva pero no puedes te lo digo frente a la brevedad de este cielo frente a este mar abrazado al azul infinito de mis dedos no puedes ni podrás matar las palabras para que yo muera.
NO TENGO CASA A LA QUE VOLVER NI ESPERANZA DE LA QUE COLGARME POR ESO CAMINO
Miriam Reyes
España
Las casas se derrumban a mi paso la tierra es una alfombra de escombros. Me detengo a admirar la belleza de las palas mecánicas los movimientos de las excavadoras me erizan de deseo. De noche las contemplo: los perfiles inmóviles de las palas descansando sobre el cielo azul cobalto al lado de la luna de luz nacarada son aún más hermosos que los brazos de los hombres que las manipulan y las excavadoras con sus enormes bocas abiertas y llenas todavía de tierra y escombros parecen enormes animales muertos.
Mis padres me enseñaron a no tener nunca nada. Ellos me enseñaron a no volver nunca a casa a no decir nunca esta casa es mía aquí me quedo yo en este lugar que amo.
Cierro la puerta y no necesito mirar atrás para saber que la casa ya no existe más. En ninguna parte sin hablar con nadie estoy pero si nos cruzamos puedo enseñarte a caminar sonriente sobre la desolación.
SERÁ
Elvira Sastre
España
Un poema que reivindica el amor en sus distintas formas y maneras, sin vergüenza, sin miedos, sin mirar al suelo, solo con orgullo y con la cabeza bien alta.
Será que por ir contracorriente hemos acabado mirando en la misma dirección, que mientras la gente nos llenaba de excusas tú y yo solo pensábamos en besarnos, que justo cuando el mundo se quedaba sin palabras nos llenamos la boca con acentos de otro mundo y en cierto modo lo salvamos -nos salvamos-, y nos dio a nosotras en compensación.
Será que me levantaste la mirada del suelo mientras tú mirabas al cielo y el choque fue algo así con implosionar pero de ti para mí, y viceversa.
Será que me acariciaste así, como si fuera de mi cuerpo terminarán los límites de esta ciudad, y quise quedarme a vivir en tus manos más de lo que dura un beso.
Será que no nos esperábamos y por eso ahora no nos vamos, porque lo bonito de esto es ver que la sorpresa sigue ahí cuando abres los ojos.
Una cookie o galleta informática es un pequeño archivo de información que se guarda en cada vez que visitas nuestra página web. Algunas cookies son nuestras y otras pertenecen a empresas externas que prestan servicios para nuestra página web.
Las cookies pueden ser de varios tipos: las cookies técnicas son necesarias para que nuestra página web pueda funcionar. Otras de cookies sirven para mejorar nuestra página, personalizarla o mostrarte publicidad ajustada a tus búsquedas e intereses. Puedes aceptar todas estas cookies pulsando el botón ACEPTAR o configurarlas o rechazar su uso clicando en el apartado CONFIGURACIÓN DE COOKIES.
Si quieres más información, consulta la Política de cookies de nuestra página web.
Bienvenida/o a la información básica sobre las cookies de la página web responsabilidad de la entidad: ELSPETH GROMLEY
Una cookie o galleta informática es un pequeño archivo de información que se guarda en tu ordenador, "smartphone" o tableta cada vez que visitas nuestra página web. Algunas cookies son nuestras y otras pertenecen a empresas externas que prestan servicios para nuestra página web.
Las cookies pueden ser de varios tipos: las cookies técnicas son necesarias para que nuestra página web pueda funcionar, no necesitan de tu autorización y son las únicas que tenemos activadas por defecto.
El resto de cookies sirven para mejorar nuestra página, para personalizarla en base a tus preferencias, o para poder mostrarte publicidad ajustada a tus búsquedas, gustos e intereses personales. Puedes aceptar todas estas cookies pulsando el botón ACEPTAR o configurarlas o rechazar su uso clicando en el apartado CONFIGURACIÓN DE COOKIES.
Si quieres más información, consulta la POLÍTICA DE COOKIES de nuestra página web.
Cookies técnicas necesarias
Para que nuestra página web pueda funcionar. Activadas por defecto.
Las cookies técnicas son estrictamente necesarias para que nuestra página web funcione y puedas navegar por la misma. Este tipo de cookies son las que, por ejemplo, nos permiten identificarte, darte acceso a determinadas partes restringidas de la página si fuese necesario, o recordar diferentes opciones o servicios ya seleccionados por ti, como tus preferencias de privacidad. Por ello, están activadas por defecto, no siendo necesaria tu autorización al respecto.
A través de la configuración de tu navegador, puedes bloquear o alertar de la presencia de este tipo de cookies, si bien dicho bloqueo afectará al correcto funcionamiento de las distintas funcionalidades de nuestra página web.
Tipos de cookies
COOKIES DE ANÁLISIS
Para la mejora continua de nuestra página web. Puedes activarlas o desactivarlas.
Las cookies de análisis nos permiten estudiar la navegación de los usuarios de nuestra página web en general (por ejemplo, qué secciones de la página son las más visitadas, qué servicios se usan más y si funcionan correctamente, etc.).
A partir de la información estadística sobre la navegación en nuestra página web, podemos mejorar tanto el propio funcionamiento de la página como los distintos servicios que ofrece. Por tanto, estas cookies no tienen una finalidad publicitaria, sino que únicamente sirven para que nuestra página web funcione mejor, adaptándose a nuestros usuarios en general. Activándolas contribuirás a dicha mejora continua.
Puedes activar o desactivar estas cookies marcando la casilla correspondiente, estando desactivadas por defecto.
COOKIES DE FUNCIONALIDAD Y PERSONALIZACIÓN
Para mejorar la funcionalidad y personalización de nuestra página web en base a tus preferencias. Puedes activarlas o desactivarlas.
Las cookies de funcionalidad nos permiten recordar tus preferencias, para personalizar a tu medida determinadas características y opciones generales de nuestra página web, cada vez que accedas a la misma (por ejemplo, el idioma en que se te presenta la información, las secciones marcadas como favoritas, tu tipo de navegador, etc.).
Por tanto, este tipo de cookies no tienen una finalidad publicitaria, sino que activándolas mejorarás la funcionalidad de la página web (por ejemplo, adaptándose a tu tipo de navegador) y la personalización de la misma en base a tus preferencias (por ejemplo, presentando la información en el idioma que hayas escogido en anteriores ocasiones), lo cual contribuirá a la facilidad, usabilidad y comodidad de nuestra página durante tu navegación.
Puedes activar o desactivar estas cookies marcando la casilla correspondiente, estando desactivadas por defecto.
COOKIES DE PUBLICIDAD
Para mejorar la gestión de la publicidad mostrada en nuestra página web, a fin de que sea más útil y diversa, y menos repetitiva. Puedes activarlas o desactivarlas.
Las cookies de publicidad nos permiten la gestión de los espacios publicitarios incluidos en nuestra página web en base a criterios como el contenido mostrado o la frecuencia en la que se muestran los anuncios.
Así por ejemplo, si se te ha mostrado varias veces un mismo anuncio en nuestra página web, y no has mostrado un interés personal haciendo clic sobre él, este no volverá a aparecer. En resumen, activando este tipo de cookies, la publicidad mostrada en nuestra página web será más útil y diversa, y menos repetitiva.
Puedes activar o desactivar estas cookies marcando la casilla correspondiente, estando desactivadas por defecto.
COOKIES DE PUBLICIDAD COMPORTAMENTAL
Para mostrarte publicidad ajustada a tus búsquedas, gustos e intereses personales. Puedes activarlas o desactivarlas.
Las cookies de publicidad comportamental nos permiten obtener información basada en la observación de tus hábitos y comportamientos de navegación en la web, a fin de poder mostrarte contenidos publicitarios que se ajusten mejor a tus gustos e intereses personales.
Para que lo entiendas de manera muy sencilla, te pondremos un ejemplo ficticio: si tus últimas búsquedas en la web estuviesen relacionadas con literatura de suspense, te mostraríamos publicidad sobre libros de suspense.
Por tanto, activando este tipo de cookies, la publicidad que te mostremos en nuestra página web no será genérica, sino que estará orientada a tus búsquedas, gustos e intereses, ajustándose por tanto exclusivamente a ti.
Puedes activar o desactivar estas cookies marcando la casilla correspondiente, estando desactivadas por defecto.
Configuraciones de cookies
Utilizamos diferentes servicios que utilizan cookies de funcionalidad y personalización, análisis, publicidad y publicidad comportamental:
Google Analytics:
Google Webfonts:
Google reCaptcha:
Vídeos incrustados de Vimeo y Youtube:
Google Maps y otras cookies publicitarias:
Política de privacidad y de cookies
Puedes leer más información sobre nuestra política de privacidad y de cookies:
CAMBIO CLIMÁTICO
Aviso Legal
Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.
COLABORAN EN ESTE ESPACIO
Miriam Alberganti (Argentina) – Elspeth Gormley (España) – Andrea Kiperman (Argentina) – Manuel Llaneza (Argentina) – Javier Lorca (Argentina) – Walter H. Rotela (Uruguay) – Carlos Pérez de Villarreal (Argentina) – Chema Verea (España)
6 DE NOVIEMBRE
*Día Internacional para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en la Guerra y los Conflictos Armados*
Miriam Alberganti – Argentina
Es primordial garantizar que la preservación del medio ambiente forme parte de las estrategias para la prevención de los conflictos y para el mantenimiento de la paz.
Día para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en la Guerra y los Conflictos Armados
La humanidad siempre ha contado sus víctimas de guerra en términos de muertos y heridos, de ciudades destruidas, de medios de vida arruinados. Sin embargo, el medio ambiente ha sido con frecuencia la víctima olvidada. Pozos de agua contaminados, cultivos quemados, bosques talados, suelos envenenados y animales sacrificados, todo se ha dado por válido para obtener una ventaja militar.
Además, como señala el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), al menos el 40% de los conflictos internos registrados en los últimos 60 años han tenido relación con la explotación de los recursos naturales, tanto por su «gran valor», como la madera, los diamantes, el oro, los minerales o el petróleo, como por su escasez, como la tierra fértil y el agua. El riesgo de recaída de este tipo de conflicto por los recursos naturales se duplica con respeto a otros casos.
Para las Naciones Unidas es primordial garantizar que la preservación del medio ambiente forme parte de las estrategias para la prevención de conflictos y para el mantenimiento de la paz y su consolidación, porque no puede haber paz duradera si los recursos naturales que sostienen los medios de subsistencia y los ecosistemas son destruidos.
Para concienciar sobre este importante asunto, la Asamblea General declaró el 6 de noviembre de 2001 como Día Internacional para la prevención de la explotación del medio ambiente en la guerra y los conflictos armados en su (resolución 56/4).
Quince años más tarde, el 27 de mayo de 2016, la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente aprobó la resolución UNEP/EA.2/Res.15, en la que reconoce que unos ecosistemas saludables y unos recursos naturales gestionados de manera sostenible contribuyen a reducir el riesgo de los conflictos armados. Esa misma Asamblea reafirmó su firme compromiso con la plena aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que figuran en la resolución 70/1 de la Asamblea General, titulada “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”.
Alianzas
Alianza entre las Naciones Unidas y la Unión Europea sobre los recursos naturales, los conflictos y la consolidación de la paz
Seis agencias y departamentos de las Naciones Unidas (el Programa para el Medio Ambiente (PNUMA), el Programa para el Desarrollo (PNUD), ONU HÁBITAT, la Oficina de Apoyo a la Consolidación de la Paz, el Departamento de Asuntos Políticos y el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales), coordinados por el Equipo del marco interinstitucional para la Adopción de Medidas Preventivas, se han asociado con la Unión Europea para ayudar a los países a reducir las tensiones sobre los recursos naturales y el uso de la gestión ambiental para la construcción de la paz y la prevención de los conflictos armados.
Programa de Investigación Mundial sobre la Consolidación de la Paz y los Recursos Naturales después de los conflictos
El Instituto de Derecho Ambiental (ELI), el PNUMA y las Universidades de Tokio y McGill iniciaron un programa mundial de investigación para recoger las lecciones aprendidas y las buenas prácticas en la gestión de recursos naturales durante la consolidación de la paz después de conflictos. Este proyecto de investigación de cuatro años ha dado más de 150 estudios de casos revisados por más de 230 académicos, profesionales y responsables políticos de 55 países. Contiene la colección más significativa hasta la fecha de experiencias, análisis y lecciones en la gestión de recursos naturales para apoyar la consolidación de la paz después de conflictos.
Alianza de las Naciones Unidas sobre la Mujer y los Recursos Naturales en situaciones de Consolidación de la Paz
El PNUMA, la Entidad para la Igualdad entre los Géneros y el Empoderamiento de la Mujer (ONU Mujeres), el PNUD y la Oficina de Apoyo a la Consolidación de la Paz (PBSO) han establecido una alianza para contribuir a una mejor comprensión de la compleja relación que hay entre las mujeres y los recursos naturales en zonas de conflicto, y para establecer las condiciones para la consecución de la igualdad de género, el empoderamiento de la mujer y la gestión sostenible de los recursos naturales para el apoyo en conjunto de la consolidación de la paz. El primer resultado de esta colaboración es un informe conjunto publicado el 6 de noviembre de 2013.
Si queremos lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, debemos adoptar medidas audaces y urgentes para reducir los riesgos que la degradación ambiental y el cambio climático representan para bi los conflictos y comprometernos a proteger nuestro planeta de los efectos debilitantes de la guerra.
LA DANA EN VALENCIA ESPAÑA
Elspeth Gormley – España
A veces, escribir sobre algo que nos afecta profundamente es difícil. Hoy es uno de esos días, pero espero que mis palabras lleguen al corazón de cada lector. ¡Gracias!
En Valencia, la reciente DANA ha dejado cicatrices profundas en el paisaje y en el corazón de todos nosotros. Las lluvias torrenciales y las inundaciones, impulsadas por el cambio climático, han convertido calles en ríos y hogares en escombros. Más de 200 almas se han perdido, cada una de ellas una historia truncada por una catástrofe que no puede ser ignorada.
Sin embargo, el dolor por las vidas perdidas es imposible de superar. Cada persona que se fue dejó un vacío irremplazable. La tristeza y la impotencia se entremezclan con la rabia al ver que no se tomaron las medidas necesarias para evitar esta tragedia.
El cambio climático ya no es una amenaza distante; es una realidad apremiante que estamos viviendo. Las imágenes desgarradoras de Valencia, con familias enteras luchando contra las aguas, nos muestran que la crisis climática está aquí y ahora. Cada gota de lluvia que cayó con furia es un recordatorio de que hemos llegado a un punto de inflexión.
Sentimos impotencia y tristeza al ver nuestra tierra sufrir, al ver a nuestros seres queridos enfrentarse a la devastación. Pero también es una llamada a la acción, un grito que nos insta a levantarnos y tomar medidas decisivas. No podemos permitirnos seguir ignorando las señales del planeta. La naturaleza nos habla a través de estas tormentas, y su mensaje es claro: debemos cambiar nuestro rumbo antes de que sea demasiado tarde.
La solidaridad que hemos visto en Valencia, con vecinos ayudando a vecinos y comunidades unidas en el dolor, es una luz en medio de la oscuridad. Es una esperanza de que, aunque los desafíos son grandes, nuestra capacidad para adaptarnos y cuidar de unos y otros es aún mayor. Debemos transformar esta tragedia en un impulso hacia la sostenibilidad, hacia un futuro donde nuestras acciones reflejen el respeto y el cuidado por el planeta que nos sostiene.
Que la memoria de los afectados por esta tormenta nos impulse a tomar medidas urgentes. Que cada lágrima y cada pérdida se conviertan en la fuerza que necesitamos para proteger a nuestra tierra y a nuestra gente. Porque el cambio climático nos afecta a todos, y juntos, podemos marcar la diferencia.
Este desastre no es un hecho aislado; es una consecuencia directa de nuestra inacción colectiva. Es una llamada urgente a despertar, a tomar medidas drásticas y a unirnos en la lucha contra el cambio climático. Solo juntos podemos frenar esta devastación y proteger nuestro hogar para las generaciones futuras.
Vivir en primera persona una catástrofe natural es enfrentarse a la fragilidad de la existencia. Es ver cómo en cuestión de horas, todo puede cambiar. Es aprender a valorar cada pequeño momento y entender que, ante la fuerza de la naturaleza, somos pequeños, pero unidos, podemos ser fuertes, y podemos transformar la crisis climática en esperanza y construir un futuro sostenible y lleno de vida.
CAMBIO CLIMÁTICO
Andrea Kiperman –Argentina
Antes que nada, como siempre gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras.
En esta entrega me pareció atinado hablar sobre este tema que es uno de los ítem más importante de nuestro tiempo. Ya es de público conocimiento todo lo que se está viviendo al rededor del mundo con el cambio climático y todo lo que se está perdiendo. A su vez el término parece tan grande y abarcativo, por lo que he decidido bajarlo a nuestro día a día. A
veces con estos temas tan grandes, tan importantes nos quedamos con esa sensación de que nada se puede hacer, nos sobrepasa, y en ese punto exacto es en donde quiero hacer hincapié en el escrito. Claro que podemos hacer muchas cosas, lo primero es darnos cuenta que con pequeños actos de cada una de las personas se pueden hacen grandes cosas, quizá si hoy haces tu contribución al mundo con algo pequeño, sumamos pequeñas cosas entre todos y vaya que serán cosas grandes. No olvidemos que la unión hace la fuerza. La segunda es empezar a interiorizarnos y concientizarnos en las cosas que si están al alcance de nuestra mano.
Cómo se puede contribuir a un mejor lugar, cuidando nuestra naturaleza, los animales, las plantas, os espacios comunes, entender que cada día y acción cruenta. Es un momento para no mirar hacia otro lado, el momento exacto es este segundo. Consiste en involucrase con pequeñas cosas, ¿Qué se puede hacer hoy, en mi barrio, en mi comunidad?. ¿Qué cosa puedo hacer diferente para ayudar al planeta?. Así como le doy importancia a los temas que resaltan el amor y valoración propia, referirme también a hacer exactamente lo mismo con nuestro planeta, y con el otro.
Reconocer que no vivo solo en el mundo, que tengo que respetar tanto a mis semejantes como a otras especies, abrir los ojos y el corazón para que así sea.
Quedo con ustedes…
LA PACHAMAMA (Madre Tierra)
Manuel Llaneza Blanco – Argentina
La palabra PACHAMAMA tiene el significado de “Madre Tierra, nombre propio de la deidad máxima de indígenas peruanos, bolivianos, y del nordeste argentino” y viene del quechua y también aimara pacha = “tierra, mundo, universo, tiempo, lugar” y mama = “madre”.
Las culturas andinas tienen un enorme respeto por la Pachamama, a la que veneran y celebran muy especialmente. Tienen muy claro, que es la proveedora de todos los recursos necesarios para la vida.
Cabe preguntarse entonces: ¿Por qué en estos tiempos modernos atentamos permanentemente contra ella?
¿Por qué en pos de mayores beneficios económicos la agredimos?
¿Acaso creemos poder esquivar las consecuencias, que más temprano que tarde, pagaremos y padeceremos por nuestra irresponsabilidad como especie, si no cambiamos?
Verdaderamente no se entiende la necedad y el comportamiento de algunas sociedades, a pesar de ya estar vislumbrando las irremediables y duras secuelas, que se terminarán pagando por ineptitud.
A Nuestra Gran Madre Tierra, nuestro hogar en el universo, la casa de miles de millones de seres humanos, la estamos sometiendo a un permanente castigo por poder y dinero, explotando sus recursos indiscriminadamente y sin miramientos de ninguna índole.
Somos una especie avanzada que actúa como “cavernícola”
Estamos asistiendo a las advertencias urgentes, de las Naciones Unidas, y diversas Sociedades Científicas, por el enorme riesgo del calentamiento global, que modificaría drásticamente el delicado equilibrio del clima planetario.
La deforestación indiscriminada e irresponsable, la explotación sin freno y sin miramientos de los recursos de la Madre Tierra, y un largo etc. que está generando catástrofes climáticas y desequilibrios cada vez más graves.
Es necesario un urgente cambio, que permita detener el deterioro al que estamos llevando a nuestra Gran Madre Tierra, o deberemos enfrentar un futuro complicado y muy duro.
Es de esperar que nuestra especie no siga comportándose como “cavernícola” para tener un futuro más previsible y de mayor bonanza.
MILEI RETIRA A LA DELEGACIÓN ARGENTINA DE LA CUMBREE DEL CLIMA COP 29
Javier Lorca – Argentina
El presidente ultra, que niega el cambio climático, decidió el regreso anticipado de los representantes del país sudamericano en el encuentro que se realiza en Bakú.
Javier Milei cree que “todas esas políticas que culpan al ser humano del cambio climático son falsas y buscan recaudar fondos para financiar vagos socialistas”, según dijo durante los debates presidenciales del pasado año. Su convicción se plasmó este miércoles en la decisión de retirar a la delegación de Argentina que estaba participando de la COP 29. La cumbre climática de la ONU se desarrolla en Bakú, Azerbaiyán, y tiene como debate central el financiamiento del Acuerdo de París para combatir el calentamiento global.
Los funcionarios de la Cancillería y de la Subsecretaría de Ambiente de Argentina estaban en la cumbre desde su inicio, el lunes pasado. Sin llamar la atención, habían intervenido en el Grupo Sur y en el Grupo de los 77 más China, e incluso habían presentado un documento con la postura nacional. “La República Argentina rechaza la imposición de regulaciones y prohibiciones impulsadas precisamente por los países que se desarrollaron gracias a hacer lo mismo que hoy cuestionan”, indica el texto presentado, que también adelanta que el país objetará “cualquier intento de imposición de obligaciones que atenten” contra las necesidades nacionales de desarrollo económico.
Si bien el planteo parece seguir las ideas sostenidas por el Ejecutivo, Milei resolvió de todos modos el regreso anticipado de los representantes oficiales. La subsecretaria nacional de Ambiente, Ana Lamas, confirmó que “la delegación vuelve al país” y que, por el momento, la medida no implica que Argentina deje el Acuerdo de París -el convenio de Naciones Unidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en pos de evitar el aumento de la temperatura global-.
“Es un papelón”, consideraron fuentes de la Cancillería, donde reinaba el desconcierto tras conocerse la decisión de Milei. Aunque no se informaron los motivos del retiro de los representantes argentinos, la medida se enmarca en un contexto crítico para el personal de Relaciones Exteriores. La cartera acaba de cambiar de mando, después de que Argentina votara en la Asamblea de Naciones Unidas contra el bloqueo de Estados Unidos a Cuba, contrariando el alineamiento total con EE UU que pretende Milei. Ese voto le costó el cargo a la canciller Diana Mondino, reemplazada hace diez días por el exembajador en Washington Gerardo Werthein. Junto con el despido de Mondino, Milei tildó de “traidores a la Patria” a los diplomáticos que no respeten sus premisas y se anunció purga ideologica del área.
Los países presentes en la COP 29 debaten cómo avanzar en la aplicación y la financiación del Acuerdo de París. Argentina ratificó en 2016, durante el Gobierno del conservador Mauricio Macri, el compromiso de reducir un 15% las emisiones de gases de efecto invernadero entre 2020 y 2030. Luego, bajo el Gobierno del peronista Alberto Fernández, aumentó la apuesta y se comprometió a reducir las emisiones en un 26%. Hasta el año pasado, Argentina consideraba a la lucha contra el cambio climático como “una política de Estado”.
Como el reelecto presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien durante su anterior mandato retiró a la potencia norteamericana del Acuerdo de París, Milei descree del cambio climático. “Sostienen que los seres humanos dañamos el planeta y que debe ser protegido a toda costa”, puso en duda en enero pasado, durante el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza. “Lo más cruel de la agenda ambiental”, dijo Milei, “es que los países ricos, que se hicieron ricos explotando legítimamente sus recursos naturales, ahora pretenden expiar sus culpas castigando a los países más pobres e impidiéndoles desarrollar sus economías por un presunto crimen que no cometieron”. Milei tiene previsto viajar en las próximas horas a EE UU para participar de un encuentro de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), donde espera reunirse con Trump.
SANTA HERMOSA UN PUEBLO QUE SE EXTRAVIÓ EN EL HUMO
Walter H. Rotela – Uruguay
Corría el año 2020, el año que se extendió la enfermedad provocada por el virus, o que todo el mundo lo creyó. Fue un año particular por motivos varios. Los cientos de miles de fallecidos por causa del virus, era una. Por otro lado, lo anunciado por un titular que parecía un tanto amarillista, pero la realidad superó toda imaginación. El titular rezaba:
«santa hermosa un pueblo que se extravió en medio del humo».
El cronista X viajaba, en ese momento, en una avioneta de la Fuerza Aérea. Cubría la investigación sobre una red de trata de blanca, asociada a un grupo de escurridizos narcotraficantes. Para la mayoría de los tripulantes del vuelo, mi amigo el cronista X, era un suboficial más, asignado a la misión. Habíanle permitido acceder a la misión bajo condición expresa de que la historia no fuese publicada, sino hasta que pasara, al menos, un par de años, por razones de alta seguridad. Y lo cumplió. Sin embargo, publicó otra historia, por demás extraña e importante, que merecería tanto recelo, como la anterior.
Fue la historia cierta de la desaparición de una ciudad entera.
Al publicar lo hizo por medio de la voz del jefe del grupo, quien relató los hechos percibidos por todos desde una altura de unos 6.000 metros sobre la superficie. El vuelo figuró como de traslado de tropa y nada más.
El encabezado de la nota fue suyo, y la redacción la hizo durante el mismo vuelo. Compartió con el grupo lo que percibieron, los detalles. Cada una, de las diez personas, fue dando su parecer. Ellos fueron los privilegiados testigos de la desaparición de una ciudad dentera. Fueron testigos de cómo el humo devoró la ciudad Santa Hermosa.
Descendieron hasta los 3.500 metros y vieron como el humo iba cubriendo el terreno. Se elevaron a los 4.000 y siguieron ascendiendo pero dando un viraje que les permitió seguir el curso del avance del humo. Lo que estaba ocurriendo a ras del suelo no tenía una explicación lógica en ese momento; pero tampoco la tuvo después.
La última imagen de la ciudad Santa Hermosa a nivel de superficie que se reconoce es la captada por una joven que con su celular tomó las fotos de los terrenos cercanos, de las calles, las personas y los autos desapareciendo paulatinamente. Hizo una también filmación que envió apenas unos minutos después de registrarla y que se conoció por un medio que lo recibió, distante a 2.500 kilómetros de distancia. El medio no podía chequera la fuente por lo que lo daba como probable hasta que pudiera verificar la autenticidad de la imagen, pero no quiso perder la primicia y lo compartió con su audiencia.
El sistema nacional de seguridad del país al norte del continente fue alertado y enviaron un dron de reconocimiento a la zona. Y sus satélites monitorearon lo captado en la franja. Todo lo que se vio después del humo fue un suelo estéril, seco, como quemado, pero sin el color característico. No se captaron edificios, viviendas de ninguna especie, ni
automóviles. Nada, absolutamente nada.
El titular parece, luego de tres años y medio de ocurrido el extraño fenómeno, realmente premonitorio.
CAMBIO CLIMÁTICO
Carlos Pérez de Villarreal – Argentina
En realidad escribir sobre el cambio climático, es hacerlo sobre un tema complejo y múltiple, ya que en su concepción intervienen varios factores y numerosas variables.
Debemos comprender que la Tierra se ve afectada por circunstancias tales como la posición de la luna: su distancia, fases y rotación; los vientos solares: que con sus partículas desprendidas de la corona solar, pueden provocar «manchas solares»; los
ciclos del agua, que impulsados por la energía solar, calientan la superficie de los océanos, produciendo evaporación y formación de nubes con alto contenido de vapor de agua; el campo magnético terrestre: esa fuerza dinámica, compleja, que nos protege de la radiación cósmica, variable últimamente; y la deriva continental: como un continuo desplazamiento de las masas continentales, alejándose o aproximándose, en ciclos de miles de años.
Esta transformación del clima, la cual se produce de manera natural, hoy en día se ve asociada con el factor humano. Somos alrededor de 8200 millones de personas que habitamos nuestro planeta, condicionando e interviniendo con cambios a nivel global.
¿Qué hará la Tierra ante tal disyuntiva? Existen dos alternativas, según los especialistas, que ante esta situación explicitan que respondería redoblando sus esfuerzos, o bien conteniéndolos y recuperando así un equilibrio natural. En ambos casos, las consecuencias para los seres humanos serían aciagas, incidiendo en la calidad de vida
de las personas.
Podemos enumerar algunas de las tantas causas que producen el cambio climático:
* Calentamiento Global
La Tierra ha venido teniendo elevadas temperaturas y enfriamientos de forma natural, pero estos ciclos siempre han sido paulatinos, con millones de años de por medio. En cambio, la actividad humana ha alcanzado registros históricos en
apenas pocos años, con consecuencias muy negativas en los sistemas físicos y biológicos.
* Efecto invernadero
Si bien este es un fenómeno natural, permitiendo a la Tierra albergar vida, dado que la atmósfera al retener parte del calor del sol, mantiene temperaturas apropiadas; la acción del ser humano -señalando a la Revolución Industrial como
el punto de partida-, aumenta la emisión de gases a la atmósfera reteniendo más calor del necesario, con acciones tales como la quema de combustibles fósiles para generar electricidad, calefacción, transporte, industria, etc. sumados a lo
producido por la ganadería, la agricultura y el tratamiento de las aguas.
* Aumento de la población.
El aumento desmedido de la población mundial, necesita cada vez más recursos para su subsistencia, acelerando la producción de gases a nivel productivo. La comunidad científica ha denominado Antropoceno, a esta nueva era geológica
originada por el impacto producido por el ser humano en la Tierra. * * Deforestación y destrucción de ecosistemas
La mano del hombre destruye por año 13 millones de hectáreas de selvas tropicales, con la consiguiente pérdida de ecosistemas de animales y plantas
* Destrucción de ecosistemas marinos
Lamentablemente los océanos son sumideros de los despojos humanos, acidificándose y produciendo enfermedades y muertes a su flora y fauna. En el Pacífico Norte, debido a los desechos plásticos llevados por las corrientes
marinas, se han formado verdaderas islas flotantes.
Ante esta situación, el cambio climático nos afecta con consecuencias que ponen en estado de alerta y supervivencia al hombre sobre la Tierra. El derretimiento de las masas de hielos polares, provoca el aumento del nivel del mar, inundando costas, y hasta desapariciones de estados insulares. Los fenómenos meteorológicos se suceden más violentamente, con incendios, sequías huracanes, tifones e inundaciones nunca vistas, con las consecuencias de pérdida de vidas humanas, animales y economías destruidas.
Esta es una realidad insoslayable, calculándose que para el año 2050, por las condiciones del cambio climático, se producirán migraciones de 1000 millones de personas en todo el mundo.
Si bien la importancia de la economía para todos los países con crecimiento de sus poblaciones es importante, será necesario replantear alternativas para minimizar lo más posible los efectos devastadores de este cambio, cambio que si no se detiene, podría producir la extinción de millones de seres humanos de su hogar: la Tierra.
Para ello, a nivel mundial deberían tomarse medidas tales como: el uso de energía solar y eólica; reducir las emisiones de metano; detener la deforestación; cambiar la agricultura; obtener una eficiencia energética; dejar de quemar carbón; y lo más preciado: poner al clima en la consideración general a nivel mundial como factor detonante de la vida en nuestro planeta. Meta difícil por cierto, pero no imposible. ¿Se podrá lograr?
LOS NIÑOS Y EL CAMBIO CLIMATICO
Chema Vera, Unicef – España
En este momento ya hay niños pasando hambre o huyendo de sus casas por el cambio climático y esta realidad no se refleja, por desgracia, en la financiación internacional.
Se subraya que en este momento un 99% de todos los niños del mundo ya están expuestos al menos a un fenómeno climático, comenzando por la mala calidad del aire. Además, casi la mitad (alrededor de 1.000 millones) viven en países considerados de alto riesgo desde el punto de vista climático, 820 millones están expuestos a olas de calor extremas, 920 millones sufren escasez de agua y más de 600 millones están expuestos a enfermedades exacerbadas por los estragos del calentamiento global. “Cuando se hacen proyecciones hay una tendencia a pensar que tenemos tiempo. Pero el impacto lo estamos viendo ya. En este momento ya hay niños pasando hambre o huyendo de sus casas por el cambio climático y esta realidad no se refleja, por desgracia, en la financiación internacional”, insiste.
El responsable recalca que “solo un 3% de la financiación climática” tiene una orientación específica hacia la infancia, pese a ser la población más vulnerable ante los estragos del calentamiento del planeta y que los sufrirá por más años.
“Es terriblemente injusto, porque son quienes menos han contribuido a las emisiones que sufren, por edad y por vivir, en su inmensa mayoría en países del Sur Global; porque viven en regiones especialmente afectadas por fenómenos extremos y porque tienen poca capacidad para adaptarse frente a ellos”.
Según las previsiones, cuando lleguemos a la década de 2050, la población infantil mundial se habrá estabilizado en unos 2.300 millones, unos niveles similares a los actuales. Sin embargo, las zonas del mundo con mayor población infantil serán las que ya tienen hoy dificultades para protegerlas y colmar sus necesidades, comenzando por el sur de Asia y África.
“Tal vez el ámbito demográfico sea el que menos posibilidad de reacción presenta. Habrá más niños y niñas viviendo en países del Sur Global y eso requerirá más atención de nuestra parte. Pero en el ámbito climático y de la tecnología sí hay margen de acción” insiste Vera.
Por ello, el informe cita medidas que deberían tomarse de forma urgente: desde más inversiones en energías renovables y una mejor gestión de los residuos, hasta leyes para proteger a la infancia en entornos digitales, pasando por servicios de salud sexual y reproductiva.
Hay que tomar acciones rápidamente, por ejemplo, en los presupuestos, y también mantener esa mirada a medio plazo para que nuestras acciones se sostengan independientemente de los vaivenes políticos
Con respecto a las tecnologías, el informe de Unicef contempla los beneficios y riesgos de instrumentos como la inteligencia artificial (IA), pero alerta sobre todo de la brecha digital. Actualmente, más del 95% de los habitantes de los países de renta alta están conectados a internet, frente a solo el 26% en los países de renta baja. “La exclusión digital amenaza con acentuar las desigualdades existentes, sobre todo en regiones con un rápido aumento de la población infantil, como las de África”, advierte el informe.
¿Buenas noticias?
En el capítulo de las buenas noticias, este informe prevé un incremento de 4% en la supervivencia de los recién nacidos y un aumento de la esperanza de vida general. Si en 2000 las mujeres vivían una media de 70 años, en 2050 vivirán una media de 81. La esperanza de vida masculina pasará de 66 a 76 años en este medio siglo. Además, en la década de 2050, el 95,7% de los niños y niñas completará, al menos, la educación primaria (frente a un 80% en la de 2000) y el 77% terminará, al menos, la educación secundaria (frente a un 40% en 2000).
A escala mundial, la desigualdad de género también ocupará un lugar menos destacado que hoy en día en la vida de los niños y niñas al llegar a 2050, aunque seguirá habiendo sociedades con importantes niveles de desigualdad, sobre todo en África, matiza el estudio.
“Estas buenas noticias también pueden registrar retrocesos de aquí a 2050. Es decir, sostener estas cifras requerirá determinación política e inversiones para reducir brechas de género, no descuidar la educación y la salud y no desatender la cooperación al desarrollo”, insiste Vera.
En este momento, las brechas entre la financiación necesaria y la que realmente se consigue crecen cada año. Por ejemplo, en Sudán, escenario de una de las crisis humanitarias más graves, y según cifras de la ONU, solo se ha logrado un 57% de los 2.700 millones de dólares fondos solicitados para 2024.
“Por un lado, cada vez hay más necesidades que atender y por otro, hay un estancamiento en la financiación de los programas que sostienen las buenas noticias reflejadas en nuestro informe, en parte porque los recursos se orientan hacia otras urgencias, tal vez domésticas”, dice Vera.
Por último, en 2050, es posible que globalmente haya menos niños y niñas viviendo en zonas con un alto riesgo de sufrir conflictos prolongados. Sin embargo, en la mayoría de países africanos, este número puede aumentar de manera importante, con las consecuencias trágicas que conllevaría para la infancia. También en África, en 2050 habrá 209 millones de niños y niñas viviendo en las ciudades, frente a los 63 millones registrados en torno al año 2000. Esto requerirá “áreas urbanas más saludables y seguras”, concluye el informe. Por eso hemos de remar todos a una, para que podamos paliar esta situación.
POESÍAS CAMBIO CLIMÁTICO
El Lamento de la Tierra
Elspeth Gormley – España
En susurros de viento y olas que lloran,
la Tierra nos habla, su voz implora.
Bosques que arden, glaciares que mueren,
un grito silente que pocos entienden.
Ríos que antaño cantaban su canto,
hoy fluyen con lágrimas, un triste encanto.
El sol que antes daba vida y calor,
ahora quema con furia, sembrando dolor.
Animales que vagan sin rumbo ni hogar,
buscando refugio en un mundo sin par.
El cielo se tiñe de un gris desolado,
mientras el hombre sigue su paso errado.
La Tierra nos llama, nos pide atención,
un cambio urgente, una nueva canción.
Que el verde renazca, que el aire respire,
que el agua sea pura, que el mundo se inspire.
Es tiempo de actuar, de sanar las heridas,
de darle a la Tierra nuevas esperanzas y vidas.
Que nuestros hijos hereden un mundo mejor,
donde reine la paz, la armonía y el amor.
ACRÓSTICO SOBRE VALENCIA
María Elena Camba – Argentina
Volvió la naturaleza a levantar su voz acuosa,
Ante tanto destrozo del hombre diezmando la tierra
Lenguas de barro inundaron calles y casas
Entre escombros quedaron niños, vidas truncadas
Nada acallará tanto dolor y desamparo del pueblo español
Cuando las paredes vuelvan a levantarse y recuperen sus hogares
Igual el desarraigo y la ausencia permanecerán en cada rincón
Abracemos con el amor de nuestros versos a la querida Valencia
LA DANA
Carlos González Saavedr – Argentina
Depresión aislada en niveles altos.
Ha querido La Dana
Doblegar la voluntad en España
Probando de poner de rodilla a Valencia
A sus comarcas
Inundo sus calles, soplaron con fuerza sus vientos
hasta el granizo rompió sus plantas.
Llevando con ella, alegrías, almas, sembrando tragedias.
Colmo de lodo sus casas, rompió barreras,
Convirtiendo autos, en barcazas.
Avanzo arrasando puentes.
Tormenta que pretendió dejarlos sin aliento.
Se paseo, vertiginosa y oronda.
Llenando de tristeza y consternación,
Logro ,que el mundo hable de ella.
Pero no pudo con la sangre de España
No pudo con sus venas.
Con su determinación fuerza y entrega
No pudo con multitudes que siguen dando batalla
Poniendo orden al desastre, en casas hospitales y escuelas.
Porque España da pelea, jamás se doblega
Porque lucirá más fuerte que nunca
Porque cuida con amor su sagrada tierra.
De sangre y arena
¡Porque España es eterna!
P
PRIMERO DE AGOSTO
Carlos González Saavedra – Argentina
He de estar libre de equipaje
El día que repare mi torpeza.
Al reconocer que soy parte, de tu esencia
Hoy, en el día, donde agosto comienza.
Mi impronta da un giro repentino,
El corazón, golpea intransigente
mientras va acomodando mi cabeza,
Solo, para comprometerme.
Pacha Mama a defenderte,
De la avaricia
de los salvajes civilizados.
Llevare, como un grito de sangre
mis letras de poeta…
Contra la injusticia, las muertes,
Contra las guerras.
O contra el canalla,
que acobarda al corcel,
Con sus espuelas.
He de estar libre, de maletas
El día que entienda, que soy parte de tu TODO
Venerado seas, vientre, de mi madre tierra!
Ha de llegar el instante, que el Sagrado,
Decida transformar mi existencia
Y a otro plano me lleve su legado
A otro plano, mi osamenta.
Ahí, les testamento a mis deudos.
Que me cremen,
y… mi ceniza vuele!!!
Que se esparza con el viento
En campos y en cosechas,
que se asiente,
en esta madre tierra.
Y estaré en la dulzura de tus trinos
En el susurro de tu viento
En el dulce de tus frutos
En tus jazmines, en tu néctar
Y seré tus ríos y seré tus cerros
Y parte de tus valles, de tus huertas
Y seguiré siendo un TODO,
Como, en la vida misma
De tu venerado vientre, Madre Tierra!!!
Por encima de todo,
seré el sentir del pueblo originario
Seré el indio que te cuida y agradece,
Que todos los años, cuando agosto empieza
Reza y brinda silencioso, su ofrenda
A mi Pacha Mama,
mi MADRE TIERRA !!!
O
EDITORIAL NOVIEMBRE
Aviso Legal
Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.
LIBERTAD DE EXRESIÓN
Elspeth Gormley – España
En el mundo del periodismo, la libertad de expresión es un pilar fundamental que sostiene la integridad y diversidad de las publicaciones. No obstante, existen temas delicados que requieren un tratamiento cuidadoso para evitar herir susceptibilidades y mantener el respeto entre los lectores. Drogas, política, religión y aborto entre muchos otros, son tópicos que, aunque esenciales, pueden generar divisiones y controversias si no se abordan con la sensibilidad adecuada.
Tomemos como ejemplo una revista , conocida por su compromiso con la pluralidad de ideas y la libertad de expresión. En una de sus ediciones recientes, decidieron abordar el tema de la despenalización del consumo de ciertas drogas. En lugar de optar por un enfoque polarizador, los redactores eligieron presentar el tema desde múltiples perspectivas.
El artículo principal se titulaba «La Despenalización: Una Mirada Global». En él, se exponían los argumentos a favor y en contra de la despenalización, basándose en estudios científicos, estadísticas y opiniones de expertos. Además, se incluyó un relato de personas que habían vivido la problemática de cerca, tanto los afectados por las políticas actuales como los que habían encontrado en la despenalización una solución a sus problemas.
Para complementar, la revista presentó una sección de opiniones, donde se permitía a los lectores enviar sus reflexiones y experiencias sobre el tema. Esto fomentó un diálogo respetuoso y enriquecedor, donde se escucharon voces de todos los espectros sociales y se promovió la empatía y el entendimiento mutuo.
La clave estuvo en el enfoque equilibrado y respetuoso, siempre apoyado en hechos y experiencias reales, evitando juicios de valor y permitiendo que los lectores formaran su propia opinión. Al tratar con temas sensibles, la revista demostró que es posible abordar cualquier temática, siempre y cuando se haga con responsabilidad y un profundo respeto por todas las partes involucradas.
Esto nos muestra que, aunque difícil, no es imposible tratar temas delicados en una revista. La libertad de expresión puede coexistir con el respeto y la sensibilidad, creando un espacio de reflexión y aprendizaje donde todas las voces pueden ser escuchadas sin herir susceptibilidades.
EDITORIAL
¡Saludos a todos los que forman parte de la gran familia de Letras Hispanas por el Mundo! Es con inmensa alegría y orgullo que celebramos la culminación de mucho tiempo de esfuerzo y dedicación. Nuestro sueño de llevar la riqueza de nuestras letras a cada rincón del globo se ha materializado este mes de octubre.
Reciban una cálida bienvenida a las Letras Hispanas por el Mundo! Participar en este viaje literario que ensalza la diversidad y la riqueza de nuestra lengua es un verdadero privilegio. En este espacio, cada término construye puentes entre culturas y cada relato abre ventanas hacia universos desconocidos. Les extendemos una invitación a explorar las páginas de nuestra revista, permitiendo que la magia de nuestras narrativas los envuelva. Con cada edición mensual, entregada con amor y esmero, les ofrecemos un fragmento de nuestra esencia. No olviden que cada libro es un nuevo horizonte, y todo gran viaje inicia con un sueño. Sumérjanse en esta experiencia y permitan que sus sueños despierten con cada palabra
La esencia de nuestra revista reside en el corazón y la creatividad de nuestros colaboradores, cuyas plumas dan vida a las páginas que hacen vibrar a nuestros lectores. Vuestra pasión es el motor que impulsa cada palabra, cada verso, cada historia.
Agradecemos profundamente a nuestros colaboradores, cuyo talento y compromiso son el pilar de este proyecto. Y a ustedes, nuestros queridos lectores, les extendemos nuestra más cálida bienvenida a bordo de esta aventura literaria. Con cada edición, esperamos con ansias el encuentro con sus almas a través de las palabras que nuestros escritores han tejido especialmente para ustedes.
¡Gracias por acompañarnos en este viaje! ¡Bienvenidos a bordo!
El equipo de Letras Hispanas por el mundo
ARTÍCULOS
Todo el contenido publicado en esta revista está sujeto a derechos de autor (copyright).
La dirección de la revista no se hace responsable de las opiniones expresadas por los autores en sus artículosColaboran en esta sección: Antonio Camacho (Argentina), Hernando Álvarez (Colombia), E. Gormley (España), Joseph Jane (Inglaterra), Dorothy Villalobos (EEUU)
CERVANTES Y EL IDIOMA
Antonio Camacho Gómez
Argentina
«No es permisible a una comunidad civilizada dejar su lengua desarbolada, a la deriva, al garete, sin velas, sin capitanes, sin rumbo». Pedro Salinas
En su obra La responsabilidad del escritor», Salinas expone algunas interrogantes como: ¿Tiene o no tiene el hombre como individuo, el hombre en comunidad, la sociedad, deberes inexcusables, mandatarios en todo momento con su idioma?,
Esos interrogantes marcan una posición comprometida con la herramienta más significativa de comunicación y entendimiento que poseen los hombres, que utilizan los pueblos y cuya preservación de bastardeo, la pobreza expresiva, la limitación del vocabulario, la adulteración de la norma inherente a su esencia, constituye una necesidad indispensable. Así lo entienden los constructores del idioma, desde Nebrija a Cuervo, desde Valdés, «Diálogo de la lengua», a Julio Casares, para citar a algunos gramáticos y tratadistas de prosapia directamente vinculados con la causa imperial del castellano. Ellos constituyen una pléyade de preceptistas, estudiosos e inquietos luchadores por la conservación, brillo y pureza del lenguaje común, robustecidos por la simiente vivificante de las voces americanas y abierto, pluma del alma, en el decir de Cervantes, a los términos que la ciencia, la técnica, el arte, el progreso en general, generan copiosa y permanentemente.
Pero si es lícita y conveniente la incorporación de voces nuevas a la lengua milenaria nacida con las glosas de San Millán y Silos, impulsada por el condado de Castilla, auténtica realidad política origen de una nación, y a la que el autor del Quijote, de andadura universal, jerarquizó produciendo una obra múltiple que lo sitúa a la cabeza de las letras hispanas y entre los primeros puestos de las universales, no lo es cuanto ello implica alguna forma de corruptela idiomática. Extranjerismos innecesarios, deformación de vocablos, destrucción de la sintaxis, desinterés por la prosodia, indiferencia por la ortografía son los males corrientes que muchas veces se procura justificar por pereza mental, abulia correctiva, despreocupación generalizada, intereses espurios, que también los hay.
No se trata de salvaguardar un academicismo a ultranza, de acotar el lenguaje con cerrazón purista, lo que conduciría a su empobrecimiento, o de pretender el uso de un castellano elitista, el de esa aristocracia idiomática formada por los mejores poetas de la comunidad lingüística a que se refiere Amado Alonso, sino de evitar la agresión constante que lo deteriora y lo corrompe en su calidad de bien espiritual y vehículo incomparable de relación interpersonal. Y esto es lo primordial en esta fecha en que se celebra el Día del Idioma recordando la triste jornada del 23 de abril de 1616 en que, pobre y solo, murió Miguel de Cervantes Saavedra, novelista, dramaturgo y poeta, que cuatro días antes, al dedicar las aventuras de su caballero andante al conde de Lemos, había escrito: «Puesto ya el pie en el estribo, con las ansias de la muerte, gran señor, ésta te escribo…». En realidad, el autor de las Novelas Ejemplares, cuyo cuatri centenario del fallecimiento recordamos, murió el 22 de abril de una hidropesía y fue enterrado el 23, con pocos días de diferencia de su par inglés Shakespeare, de cuya desaparición también se cumplen cuatrocientos años.
En este tiempo conflictivo por cuestiones vinculadas con la economía, la política, la inobservancia total o parcial de los derechos humanos, veintiuna naciones unidas por el lazo armonioso de una misma lengua, de un léxico común, el que cada día interesa más en países tan poderosos y diferentes como la Unión Soviética y los Estados Unidos, deben bregar por limpiarlo de impurezas que separan y degradantes formas de expresión.-
EL DIA EN QUE GARCIA MÁRQUEZ ME ESCRIBIO EN CARTAGENA
SU LISTA DE CLASICOS IMPRESCINDIBLES EN LA LITERATURA
Hernando Álvarez
Director de BBC Mundo
Colombia
Desde hace casi 30 años, guardo en mi casa una lista de obras clásicas que Gabriel García Márquez me escribió, de puño y letra, una tarde de abril de 1995.
La historia de cómo llegué a tenerla se la he contado innumerables veces a mi familia y a mis amigos.
Es una anécdota que muestra tanto mi absoluta ignorancia como el carisma, la generosidad y la sencillez del único escritor colombiano que ha ganado el Premio Nobel de Literatura.
Parte con una pregunta, termina con la lista e incluye un delicioso helado.
Maestro, tengo que confesarle que me aburro tremendamente con los clásicos y que no he logrado leerme ninguno.
Me dijo que en su juventud él también había visto los clásicos con desdén hasta que un mentor le dijo alguna vez que nunca llegaría a ser un gran escritor si no conocía los clásicos griegos.
Me contó que cuando los descubrió se enamoró de ellos. Me habló de su obsesión por Edipo y cómo siempre lo sedujo la historia de un hombre que quiso investigar quién había matado a su padre para llegar a la trágica conclusión de que él mismo había sido el asesino.
Me pidió que hiciera un esfuerzo para sobrepasar el tedio que me generaba el lenguaje antiguo y me concentrara en las fabulosas historias que contaban.
-Y si tuviera que hacer una lista de los clásicos imprescindibles ¿Cuáles entrarían?, le pregunté.
-Hagamos la lista, me dijo emocionado mientras abría con rapidez su libreta de reportero y con un plumón de tinta negra empezó a escribir el listado que ilustra esta historia y que trascribo a continuación tal y como la escribió él:
1. La biblia
2. La mil y una noches
2a. Platón y Aristóteles
3. Odisea
3a Los filósofos ilustres. Diógenes Laercio
4. Sófocles: Edipo
5. Los doce Césares (Suetonio)
6. Plutarco
7. La divina comedia (infierno)
8. Horacio (Poesía)
9. El mío cid (Romances)
10. El Amadís de Gaula
11. Quijote
12. Poesía: Siglo de Oro español
13. Gargantúa y Pantagruel
14. Paraíso Perdido – Milton
15. Cronistas de Indias
Eso es lo que tengo.
Hasta el día de hoy me arrepiento del gran error que cometí al no haber tomado notas sobre lo que me decía de cada obra mientras la iba escribiendo. No me acuerdo de por qué usó 2a y 3a, por ejemplo. ¿Cuál era la lógica de esa subdivisión? Tampoco de por qué el número 16 quedó vacío.
Soy consciente de que esta lista que decidí compartir finalmente hoy cuando se conmemoran los diez años de su muerte, hubiera sido más útil si tuviera observaciones más precisas sobre por qué incluyó cada obra.
Quizás por ello siempre me había dado cierto pudor compartirla.
Pero hace poco, cuando vi la emoción que suscitó en una amiga bibliófila cuando la vio colgada en una de las paredes de mi casa, pensé que por más errores periodísticos que tenga esta historia que les estoy contando, algún valor anecdótico tendría para quienes la puedan conocer.
También me acordé de la gran frase que dijo el propio García Márquez cuando publicó sus memorias: “La vida no es lo que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla”.
De la lista he leído con los años algunas crónicas de Indias, Edipo, La Odisea, pasajes de la Biblia, la Divina Comedia, las Mil y Una Noches, y algún que otro poema del Siglo de Oro.
Pero quiero creer que el autor de ese canon maravilloso e improvisado no se hubiera disgustado conmigo por no haberle dado el debido respeto a cada una de sus recomendaciones.
Eso pienso, como consuelo, cuando recuerdo otro consejo que me dio esa inolvidable tarde de abril, cuando en otra vergonzosa confesión le admití que aún no había podido leer el Quijote:
–Lo que te recomiendo es que dejes el libro encima del inodoro, así cada vez que te sientes ahí lees un poco.
LA UTOPIA DE LA PAZ
E. Gormley
España
La utopía de la paz ha sido un sueño compartido por la humanidad a lo largo de los siglos. Es una visión de un mundo donde la armonía, la justicia y la compasión prevalecen sobre el conflicto y la discordia. Aunque a menudo se percibe como inalcanzable, esta aspiración sigue siendo una brújula moral que guía nuestros esfuerzos colectivos hacia un futuro mejor.
La paz utópica no es simplemente la ausencia de guerra, sino un estado en el que todos los seres humanos viven en igualdad y respeto mutuo. En esta visión, las barreras que dividen a las personas—como la raza, la religión y la clase social—se disuelven, y en su lugar emerge una sociedad basada en la colaboración y el entendimiento mutuo.
Imaginar una utopía de paz es soñar con comunidades donde la educación, la salud y las oportunidades son accesibles para todos, independientemente de su origen. Es visualizar un mundo donde los recursos se gestionan de manera sostenible y equitativa, y donde el medio ambiente se protege y se valora como el hogar común de toda la humanidad.
La cultura de la paz utópica promueve el diálogo en lugar del conflicto, la empatía en lugar de la indiferencia. Los valores de la no violencia, la justicia y la solidaridad se integran profundamente en todas las instituciones, desde las escuelas hasta los gobiernos. En este mundo ideal, las diferencias se celebran como una fuente de riqueza cultural, no como un motivo de división.
Aunque la utopía de la paz puede parecer distante, cada pequeño paso hacia ella es significativo. Las acciones individuales y colectivas que fomentan el respeto, la tolerancia y la cooperación son ladrillos fundamentales en la construcción de esta visión. La paz comienza en el corazón de cada persona y se extiende hacia afuera, creando ondas de cambio positivo en nuestras comunidades y más allá.
La utopía de la paz nos recuerda que, aunque las condiciones actuales pueden ser desafiantes, nunca debemos perder la esperanza ni la determinación de trabajar por un mundo mejor. Es una meta noble que nos inspira a ser la mejor versión de nosotros mismos, a tender puentes en lugar de levantar muros, y a seguir creyendo en el poder transformador del amor y la comprensión
La utopía de la paz ha sido un sueño compartido por la humanidad a lo largo de los siglos. Es una visión de un mundo donde la armonía, la justicia y la compasión prevalecen sobre el conflicto y la discordia. Aunque a menudo se percibe como inalcanzable, esta aspiración sigue siendo una brújula moral que guía nuestros esfuerzos colectivos hacia un futuro mejor.
La paz utópica no es simplemente la ausencia de guerra, sino un estado en el que todos los seres humanos viven en igualdad y respeto mutuo. En esta visión, las barreras que dividen a las personas—como la raza, la religión y la clase social—se disuelven, y en su lugar emerge una sociedad basada en la colaboración y el entendimiento mutuo.
Imaginar una utopía de paz es soñar con comunidades donde la educación, la salud y las oportunidades son accesibles para todos, independientemente de su origen. Es visualizar un mundo donde los recursos se gestionan de manera sostenible y equitativa, y donde el medio ambiente se protege y se valora como el hogar común de toda la humanidad.
La cultura de la paz utópica promueve el diálogo en lugar del conflicto, la empatía en lugar de la indiferencia. Los valores de la no violencia, la justicia y la solidaridad se integran profundamente en todas las instituciones, desde las escuelas hasta los gobiernos. En este mundo ideal, las diferencias se celebran como una fuente de riqueza cultural, no como un motivo de división.
Aunque la utopía de la paz puede parecer distante, cada pequeño paso hacia ella es significativo. Las acciones individuales y colectivas que fomentan el respeto, la tolerancia y la cooperación son ladrillos fundamentales en la construcción de esta visión. La paz comienza en el corazón de cada persona y se extiende hacia afuera, creando ondas de cambio positivo en nuestras comunidades y más allá.
La utopía de la paz nos recuerda que, aunque las condiciones actuales pueden ser desafiantes, nunca debemos perder la esperanza ni la determinación de trabajar por un mundo mejor. Es una meta noble que nos inspira a ser la mejor versión de nosotros mismos, a tender puentes en lugar de levantar muros, y a seguir creyendo en el poder transformador del amor y la comprensión
COCAINA ROSA LA PELIGROSA DROGA QUE SURGIÓ EN AMERICA LATINA
Y AHORA ESTA DE MODA EN LAS FIESTA DE EUROPA
Joseph Janes
Escritor BBC
Un coctel de drogas sintéticas conocido como cocaína rosa se ha convertido rápidamente en una preocupación importante en España, Reino Unido y otros lugares.
A principios de este mes, las autoridades españolas llevaron a cabo la mayor redada de drogas sintéticas de su historia, incautando una gran cantidad de cocaína rosa junto con más de un millón de pastillas de éxtasis. La operación se centró en redes de tráfico de drogas en Ibiza y Málaga.
Esta peligrosa sustancia se ha relacionado con un número creciente de muertes relacionadas con las drogas. La composición impredecible y la creciente popularidad de la cocaína rosa han dado lugar a llamamientos de las organizaciones europeas que buscan reducir los daños de las drogas para que se tomen medidas urgentes para abordar los riesgos que plantea.
A pesar de su nombre, la cocaína rosa no necesariamente contiene cocaína. Suele ser una mezcla de varias otras sustancias, como MDMA, ketamina y 2C-B. El MDMA, comúnmente conocido como éxtasis, es un estimulante con propiedades psicodélicas, mientras que la ketamina es un potente anestésico que tiene efectos sedantes y alucinógenos. Las drogas 2C se clasifican como psicodélicas, pero también pueden producir efectos estimulantes.
La cocaína rosa, que suele encontrarse en forma de polvo o píldora, es conocida por su color vibrante, diseñado para realzar su atractivo visual. Se colorea con colorante alimentario y, a veces, con sabor a fresa u otros aromas.
Esta peligrosa sustancia está vinculada a un número cada vez mayor de muertes relacionadas con las drogas.
La cocaína rosa, ( y todas las drogas ) no sólo destruye vidas, sino también roba sueños y esperanzas. ¡¡¡ Di no y elige vivir plenamente !!!
ONCE DE SEPTIEMBRE
Dorothy Villalobos
EEUU
Mi nombre es Dani y la historia que les voy a narrar la viví hace muy poco. Como todos los días de trabajo me levanté a las 5.45 de la mañana. La noche anterior los meteorólogos habían anunciado un día espectacular de los finales del verano y la llegada del otoño. Como siempre tome una ducha, bebí un café y salí por la puerta sin despertar a mi novia. Ella se levantaría algo más tarde, no comenzaba hasta las nueve de la mañana en su trabajo. Salí por la entrada del edificio en donde vivo y muy cerca en el estanquillo compre un periódico. Mientras caminaba con pasos rápidos le eche una ojeada y lo guarde en mi cartera. Ya habría tiempo más tarde para ver las nuevas y saber de los deportes. Siempre caminaba a mi trabajo a pesar de quedarme a media milla de la casa, me servía de ejercicio y saludaba a todos los vecinos y comerciantes del lugar que encontraba en mi camino a esas horas tempranas.
Llegue y como siempre saludé a mis compañeros; siempre lo hacíamos con mucho cariño, como si hiciera un año que no nos veíamos. Esa mañana fue una de tantas. El aroma del café ya invadía los pasillos y seguí saludando hasta recoger la orden del día. Siempre que llegábamos teníamos que además de marcar la tarjeta, llenar una pequeña forma de lo que haríamos en el día. Y fue en ese momento que mi compañero, siempre alegre y parlanchín me dijo.
–¡Oh, hombre! Que clase de día nos toca hoy, si se esto me quedo en la casa. Yo lo mire y me reí.
–¿Qué bicho te picó? –Le pregunte; y me contestó muy serio:
–La fecha de hoy no me gusta es 9-11.
Y yo le dije:
–¿y eso qué tiene que ver? y Mario se quedó callado por unos segundos, pero muy pronto me contestó:
–9-11, esto me hace presentir ambulancia, policía, emergencias.
Yo, al verlo tan serio, no pude aguantar la risa y le dije:
–Tú, un hombre moderno y joven creyendo en esas tonterías. Pero note en el fondo de su mirada algo extraño, puedo jurar que parecía miedo.
Terminamos de cargar y salimos con nuestro camión a dos cuadras del trabajo. A nosotros nos tocaba entregar siempre, por años, en los edificios # 1 y # 7; ellos formaban parte de nuestras vidas diarias. Allí conocíamos a todas las secretarías de muchos pisos y también a gran parte del personal. Siempre que entraba a cada oficina, se me brindaban café, pastelitos o cualquier bocadillo acostumbrados en las mañanas y sobre todo muchas sonrisas.
Como soy joven y muy alto, siempre las muchachas me estaban echando bromas. Aquel día en particular recibí muchos piropos de las señoras, porque mis ojos se veían de un azul muy especial, y tan temprano en la mañana eso me hizo sentir muy bien. Seguí trajinando con mis encargos y cuando termine con ellos salí de nuevo al camión donde quedaron otros pocos mensajes y paquetes que debía entregar en el piso 101; por eso lo estaba dejando para último, no sabía por qué pero siempre aquellos piso altos me hacían sentir mariposas en el estómago.
No llevaba dos minutos fuera del edificio, cuando escuche aquel ruido y sentí que debajo de mi la tierra tembló; a mi lado empezaron a caer pedazos de cristales y papeles encendidos, personas que se tiraban, no podía comprender lo que estaba pasando. Alguien comenzó a gritar “un avión chocó con la torre”, “un avión chocó con la torre”; pero en mi cabeza no cabía semejante cosa, fue cuando al levantar la vista me di cuenta de mi error; efectivamente, algo había entrado por el costado del edificio, las llamas ya se veían por fuera, y un impulso sobrehumano me hizo regresar dentro donde momentos antes estaban mis compañeros. Empecé a gritar, que salieran que algo horrible había ocurrido, que había fuego, gritaba por los pasillos como enloquecido, pero algunos no me hacían caso. Empecé a llamar por los intercomunicadores a las demás oficinas de la compañía y a rogarles que salieran, pero pocos me hicieron caso.
Salí de nuevo a la calle, temblaba de miedo, me acordaba de lo que dijo Mario, ya las calles estaban llenas de policías, bomberos, paramédicos, la gente que se agrupaba y fui testigo del impacto del segundo avión. Quedé petrificado, cada vez entendía menos, y entre los policías y bomberos corrí de nuevo adentro de mi estación; ya para estos momento gritaba enloquecido, pero los jefes decían que no me preocupara, no había peligro. Yo le comencé a rogar a Mario y otros compañeros que saliéramos, pero se mostraban indecisos. Fue cuando Sofía, mi compañera, bastante gruesa e impedida, pidió que la ayudara, ella si quería salir, para ella era más difícil salir si algo grave ocurría. Y sin pensarlo dos veces, casi como enloquecido, medio me la puse al hombro y salí lo más pronto posible con ella. Había andado un buen tramo, cuando los bomberos comenzaron a gritar, ya estaba en la puerta y conmigo mi amiga, alguien corrió en muestra ayuda, y la lleve como a dos cuadras de distancia, allí alguien me ayudo y yo regresaba de nuevo al edificio, tenía que convencer a mis compañeros del peligro.
Pero ya no lo pude hacer, casi en la puerta un policía me empujó y me agarro del brazo como si su mano fuera una tenaza y me dijo” corre que estamos en peligro”, yo dudaba, pero aquel hombre con una fuerza descomunal me llevaba del brazo. Entonces comprendí que aquello era cierto. Una fuerza nunca sentida dentro de mí me hizo volar, más que correr, unido al policía que me había salvado la vida, corría, y corría, y fue cuando entre gritos me dijo, no mires para atrás, corre, no pares. El aire empezó a ponerse pesado, un polvo como humo empezó a cubrirnos y corrimos con más velocidad. Pude coger del brazo a una mujer que estaba petrificada viendo lo que venía, y también a ella la llevaba en andas. No puedo recordar cuantas calles corrimos en medio de aquella nube que nos rodeaba, pero llegó un momento en que paramos, y aquel hombre que me había salvado la vida, y la señora que venía conmigo nos abrazamos como viejos conocidos y empezamos a llorar. Yo creo que de miedo, o dando gracias por haber escapado por muy poco tiempo del desastre, y por la tristeza infinita que sentíamos. En aquellos momentos todavía no me había dado cuenta que en verdad las dos torres habían caído, no fue hasta que aquel polvo empezó a disiparse que nos dimos cuenta de la magnitud de la desgracia.
Recordé en aquellos momentos a mi madre y me di cuenta que si estaba por casualidad viendo la televisión se estaría volviendo loca; ella sabía muy bien donde yo pasaba mi día. Intenté, sin resultado usar mi teléfono, pero este no respondía, le dije al policía que también estaba como embobado, que había que llamar a nuestras familias y decirles que estábamos bien. Y entre el polvo pude ver un teléfono callejero, como un loco le eche una moneda. En verdad no sabía a quién de mi familia llamaba, solo sabía que era un teléfono familiar, y sentí la voz de mi cuñada, y a grito le dije ‘soy Dani’, estoy bien, avísale a todos que estoy bien, pero que tengo que regresar a tratar de ayudar, y acto seguido colgué el auricular. Algo similar hizo el policía, nos abrazamos de nuevo con la nueva amiga que lloraba desconsoladamente y se la encargamos a un grupo de periodistas que empezaban a llegar. De alguna parte apareció un pañuelo de mujer, alguien no los dio, y lo partimos a la mitad. Nos cubrimos como pudimos la nariz y boca y corrimos nuevo hacia aquello que quedaba de mi lugar de trabajo. Parecía que un gran terremoto había azotado aquella parte de la ciudad.
En todas las caras solo se veía el dolor. Parecíamos estatuas caminando, nuestro cuerpo completo estaba lleno de un polvo blanco que se había incrustado dentro y fuera de nosotros y que nos estaba apretando el pecho. Sin darnos cuenta estábamos en una cadena humana, tratando de empezar a quitar los destrozos. En mi mente la imagen de Mario, no la podía borrar, y con ella las caras de todos aquellos que aquella mañana me saludaron y me dieron una sonrisa.
Todo era inútil, los hierros estaban muy calientes, y el polvo y el humo no nos dejaban avanzar. Seguidamente, aquello se empezó a llenar de cuánta ayuda aparecían por todo los contornos. El cansancio, la falta de oxígeno, me empezaron a vencer. Tenía que buscar donde sentarme por unos momentos, y fue cuando sentí que alguien suavemente me empujaba, tratando de sacarme de aquel lugar. Mis ropas estaban empapadas por el agua que echaban los bomberos, queriendo extinguir el fuego. Y casi sin notarlo otras manos se unieron a las primera, y entre ambos me llevaron casi en vilo hacia fuera de todo aquel desastre.
Hasta ese momento o mejor dicho, hasta mucho rato después fue que me di cuenta que mis manos estaban todas llenas de heridas, al igual que mis brazos y mi cara. Fue tanto el deseo de ayudar, que no pensé por un momento en cómo lo hacía. Allí mismo en una ambulancia me comenzaron a curar las heridas y las quemaduras que tenía. No quería que me alejaran de allí. Solo les decía necesitaba algo de tomar y un pequeño descanso y volvería de nuevo a mi labor. Pero una enfermera dulce y cariñosa me hizo entender que ya no había mucho que hacer. Yo le dije que mis compañeros estaba allí enterrados, que no importaba mi condición física, yo tenía que volver por ellos. Y fue allí, en esos momentos que pude comprender la magnitud del desastre. Como le diría a María, la esposa de Mario, que no fui capaz de salvarlo y a su pequeña hija que por cobarde no saque a su padre aunque hubiera sido a rastras de aquel lugar. Lloraban sin poder contenerme, los sollozos me estremecía y comencé a temblar, nunca había sentido tanta impotencia no tenía idea de lo que en verdad había sucedido.
Esa misma madrugada salí del hospital al cual me habían llevado. Mis nervios y mis fuerzas me había traicionado, no podía regresar por el momento a el lugar del desastre. Y alguien caritativo me llevó fuera del salón de emergencias. Allí afuera me esperaba mi hermano que ya le habían avisado donde estaba, me tire en sus brazos como un niño, no podía dejar de llorar y él me abrazaba, me restregaba la cabeza, me volvía a abrazar y también lloraba. Todos los que esperaban afuera para saber algo de sus familiares, empezaron hacerme preguntas, todos querían saber de los suyos, pero yo no podía contestar ni una palabra. Les habían dicho que algunos de la compañía estaban allí. Pero estaba seguro que era yo solamente el único que estaba de todos en ese hospital.
Muchas de las personas que estaban allí, sobre todo madres desesperadas me empezaron a abrazar, y yo como un niño me dejaba acariciar de todas ellas. Ahora me doy cuenta que abrazaban en mi al ser amado que no acababa de encontrar, ya la gente tenía conciencia de que serían muy pocos los que como yo, salieron con bien de aquel lugar.
Llegamos a la casa alrededor de la una de la mañana. No fue a mi casa que me llevaron, sino a la de mi hermano, y me extraño; entonces fue cuando pregunté por mi novia, ¿por qué no estaba en mi casa? ¿Por qué a la casa de José? Era que no me había dado cuenta que mi casa solamente quedaba a unas cuadras del lugar del desastre. En ningún momento me había pasado por la mente que allí también estaría todo afectado. Vi a mi novia y solo pude llorar en sus brazos. Había sido un día de fuertes emociones, mi cuerpo temblaba, como si tuviera mucho frío, y horribles pesadillas no me dejaban dormir. Pero logre sobreponerme, tenía que descansar, debía volver lo más pronto posible para poder ayudar. Pero mis manos estaban muy quemadas. No tenía ninguna noticia de mis compañeros y eso me desesperaba más.
Pasó casi una semana, para que mis quemaduras y heridas más o menos sanarán y volví de nuevo a ayudar, trabajaba con furia y fuerza lo que me mandaban a hacer, ya los trabajadores por contratas también habían comenzado en la limpieza del lugar. El área de mi hogar estaba cerrada, también allí se había perdido todo bajo el polvo, estábamos sin lugar fijo donde vivir, pero vivos. Y fue cuando tuve valor de regresar a mi oficina matriz que está muy cerca de lo que eran las torres. Ellos sabían que estaba mi cuerpo bien, pero no sabían hasta qué punto psicológicamente me había recuperando. Allí pude confirmar mí sospecha, solo yo y la compañera que ayude a salir habíamos sobrevivido de todo el grupo. Ella también se encontraba bajo los efectos del trauma. Me sentí morir de nuevo un poco, un escalofrío recorrió mi espalda, pero a la vez sentí un gran alivio en mi alma y pude con toda mi fuerza gritar “Gracias, Señor, por dejarme en esta ocasión salir con vida y recoge en tu pecho a todos los que te has llevado esta vez”.
Hoy ya han pasado varios meses, casi tres y todavía no puedo dejar de recordar ese día; cuando cierro los ojos veo claramente aquella mañana y en mis pensamientos aparecen aquellos rostros que tan alegres me saludaban cada día. Sé muy bien del gran vacío que dejaron entre los suyos. También conozco el dolor muy de cerca, el fantasma de lo que pude haber hecho y nunca logré, aunque hubiera querido; yo solamente era un hombre contra la traición de un grupo, pero, eso de cualquier manera hoy no me da tranquilidad, sé que tengo necesidad de borrar de mi mente todos los recuerdos, por lo menos una gran mayoría. Sé muy bien *que la vida sigue, pero la herida que llevo en el alma, todavía no la he podido cerrar. Sé que llegará el día en que pueda salir adelante con este recuerdo sin que me haga llorar, pero no la pesadilla que me tocó vivir, esa me seguirá a lo largo de toda esta vida como otras más. Creo que el día en que tenga mis hijos, desde muy pequeños les enseñare amar al prójimo, sin importarle raza, lugar de nacimiento ni relación familiar.
Si los hombres nos entendiéramos mejor, no habría tanta tristeza, ni madre llorando a sus hijos, que mueren por falta de comprensión. Al final creo que como país hemos aprendido una gran lección, no nos podemos confiar, siempre tenemos que mirar alrededor, nunca se sabe cuando de nuevo la desgracia nos puede tocar. Y cada noche elevo una plegaria por aquellos que perdimos, por sus familiares, y por mí mismo, que hoy necesito tanta paz dentro de mi alma.
MI PAÍS
COLABORAN EN ESTA SECCIÓN
Liliana Lorán (Argentina) – Belén Estévez (España) – J. Branco (México)
ARGENTINA
ARGENTINA… MI PAÍS
Liliana Lorán
Argentina
He nacido en una tierra donde el sol, cuando amanece, besa selva, mar y un río que un mar tostado parece. Que
baja desde la Puna y con música de erkes, cantando al aire sus coplas hasta el Polo Sur se extiende. Y cuando el
día termina el gran Ande es su poniente, para dormir y soñar con llanos, montes, vertientes. Una tierra con sus climas
opuestos y preeminentes, con sus cultivos diversos, mil recursos diferentes.
Gema del gran reino Hispano, de la costa rioplatense; heredera de Fe y lengua y del tesón de su gente.
Con una historia zanjada de grandes hombres valientes, que todo por su tierra dieron con paso firme y vehemente.
Argentina… es el lugar al que menciono ferviente, éste es mi sitio y hogar cuño de mis ascendientes.
Argentina…tierra madre desde el fin del continente, ilumina con luz joven, un futuro renaciente .
ESPAÑA
ESPAÑA
Belén Estévez
España
La Península Ibérica alberga un país vibrante y diverso, un mosaico de culturas, tradiciones y paisajes que cautivan a cualquiera que tenga el privilegio de explorarlo. España, con su rica historia y espíritu vibrante, es mucho más que un destino turístico; es una experiencia para todos los sentidos.
Desde las bulliciosas calles de Madrid, donde los edificios antiguos se mezclan con la modernidad en perfecta armonía, hasta las tranquilas playas de la Costa del Sol, bañadas por el sol y el azul del Mediterráneo. Cada rincón de España cuenta una historia única. En Andalucía, el flamenco no es solo música, es una pasión que se siente en el aire, mientras que en el País Vasco, la gastronomía alcanza niveles de arte culinario en cada bocado de un pintxo.
La Sagrada Familia de Barcelona sigue creciendo hacia el cielo, un testamento vivo del genio de Gaudí y de la tenacidad del pueblo catalán. En las islas Baleares, el tiempo parece detenerse, ofreciendo paisajes de ensueño y calas escondidas que invitan al descanso y la contemplación.
La historia de España está escrita en sus calles empedradas y en sus monumentos majestuosos. La Alhambra de Granada, con sus intrincados azulejos y jardines de ensueño, transporta a los visitantes a una época de esplendor morisco. El acueducto de Segovia y el anfiteatro de Mérida susurran leyendas de la Roma antigua.
Pero España no es solo su pasado glorioso; es su gente, su alegría de vivir, su capacidad para celebrar lo cotidiano. Las fiestas de San Fermín en Pamplona, las Fallas de Valencia, la Semana Santa en Sevilla—cada celebración es una explosión de color, música y tradición.
Más allá de las postales y los clichés, España es un país de contrastes, de montañas nevadas y soleadas planicies, de ciudades cosmopolitas y pueblos encantadores donde el tiempo parece haberse detenido. Es un país que invita a ser descubierto y redescubierto, a perderse en sus rincones y a encontrarse en su esencia.
Y así, España sigue siendo un misterio fascinante, un lugar donde cada visitante puede encontrar su propio pedazo de magia y llevarse consigo un trocito del alma ibérica
Espero que esto te inspire tanto como a mí al escribirlo.
MÉXICO
MI PAIS MÉXICO
J. Branco
México
México, un país de contrastes, vibrante y lleno de vida, es un lugar donde la historia, la cultura y la naturaleza se entrelazan para crear una identidad única. Desde las playas bañadas por el sol de Cancún hasta las montañas nevadas del Popocatépetl, cada rincón de México cuenta una historia fascinante.
La Ciudad de México, una de las metrópolis más grandes del mundo, es un hervidero de actividad. Su centro histórico, con la majestuosa Catedral Metropolitana y el Palacio de Bellas Artes, refleja siglos de historia y arquitectura imponente. Pero también es una ciudad moderna, llena de museos, galerías y una escena gastronómica que rivaliza con cualquier capital culinaria del mundo.
En las costas de la Riviera Maya, la belleza natural se mezcla con los vestigios de la civilización maya. Las ruinas de Tulum y Chichén Itzá se alzan como recordatorios silenciosos de una era pasada, mientras los turistas disfrutan de las playas de arena blanca y las aguas cristalinas del Caribe.
México es también un país de tradiciones arraigadas y fiestas vibrantes. El Día de Muertos, con sus altares coloridos y desfiles festivos, es una celebración que honra a los seres queridos fallecidos y refleja la profunda relación que los mexicanos tienen con la vida y la muerte. Las posadas navideñas, los festejos de la Independencia y las corridas de toros son solo algunas de las muchas tradiciones que se viven con pasión y entusiasmo.
La gastronomía mexicana, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, es un festín para los sentidos. Desde los tacos al pastor hasta el mole poblano, cada plato es una explosión de sabores y una ventana a la rica herencia culinaria del país. El maíz, el chile y el chocolate, ingredientes originarios de México, han conquistado el mundo y son parte esencial de la dieta global.
La música y el arte son otra faceta importante de la cultura mexicana. Los mariachis, con sus trajes charros y sus melodías nostálgicas, son un símbolo del país, mientras que artistas como Frida Kahlo y Diego Rivera han dejado una marca indeleble en el mundo del arte. El color y la creatividad están en todas partes, desde los mercados locales hasta las grandes exposiciones internacionales.
Finalmente, no se puede hablar de México sin mencionar la calidez y hospitalidad de su gente. Los mexicanos son conocidos por su amabilidad, su espíritu festivo y su amor por la vida. Viajar por México es descubrir un país lleno de sorpresas y maravillas, donde cada día puede ser una nueva aventura.
En resumen, México es un país que enamora, con una rica diversidad que abarca desde sus paisajes naturales hasta su vibrante cultura. Es un lugar donde las tradiciones antiguas y la modernidad coexisten en perfecta armonía, creando un mosaico de experiencias que dejan una huella imborrable en el corazón de quienes lo visitan .
CUENTOS Y RELATOS
Todo el contenido publicado en esta revista está sujeto a derechos de autor (copyright).
La dirección de la revista no se hace responsable de las opiniones expresadas por los autores en sus artículosBienvenidos a Cuentos y Relatos
En esta sección, nos adentramos en el maravilloso mundo de los cuentos, donde la imaginación no tiene límites y cada palabra es una puerta a un universo nuevo. es un espacio dedicado a los relatos que nos hacen soñar, reflexionar y, sobre todo, sentir.
Así que, acomódate en tu rincón favorito, abre tu mente y tu corazón, y prepárate para dejarte llevar por los cuentos de nuestros colaboradores . ¡Esperamos que disfrutes de cada palabra tanto como nosotros disfrutamos trayéndotelas!
COLABORAN EN ESTA SECCIÓN
Sandra B Romeo (Argentina) – Libia B Carciofetti (Argentina) – Nélida Delbonis (Argentina) – Andrea Morini (Argentina) – Carlos González Saavedra (Argentina) – E. Gormley (España) – Jaime Hoyos Forero (Colombia) Jorgelina Nofal (Argentina) – Graciela Reveco (Argentina) – Xóchitl Robles Bello (México)
EL MILAGRO AMERICANO
Sandra B. Romeo
Argentina
El aire se ha vuelto música.
Son palomas nocturnas las manos de los negros sobre los tambores.
Retumban mensajes lejanos desde los pies de los esclavos andando caminos.
Los blancos se reúnen entre sí para ver si alguno aporta una noticia nueva. Acaso la
noticia que justifique el desconcierto que los embarga.
Los perros olfatean el aire extraño que precede a las grandes tormentas, los grandes
cambios.
También los pequeños acontecimientos.
Blancos y perros están más que seguros que algo va a suceder.
Atentos, solemnes, esperan lo que sobrevendrá.
Sobrecogidos de espanto, ateridos de terror.
Esperan.
Sin embargo el cielo nunca estuvo más azul ni el mar más refulgente.
Por esto blancos y perros sospechan que dentro de tanto colorido y brillantez, en medio
de tanta transparencia y espesura hay algo que se esconde.
Paralizados en un aire musical.
Esperan.
Los esclavos se muestran de un desafiante buen humor.
Nunca han golpeado sus tambores con más ímpetu.
De noche en sus barracas y viviendas los negros se comunican, con gran regocijo, las
más raras noticias.
Noticias con olor y color a una tierra lejana y extrañada.
Mensajes inmortales cabalgando en los vientos para llegar a todos aquellos que estén
dispuestos a oírlos.
Los esclavos siempre están atentos al milagro.
Lo llevan en la sangre como el más preciado don por tener la vida que tienen.
Entonces el milagro aparece
.
El sol había salido hacía rato. Inmenso, brillante, redondo, amparando en su luz las
sombras de la noche.
El día despertó silencioso llevando por eso tranquilidad a blancos y perros sobre los
acontecimientos futuros.
Ni un solo tambor en la mañana.
Sólo la noche y los oscuros se alimentan de música en estos tiempos.
Los dueños del maíz y las cañas bajan a la plaza del puerto como todos los días, a saber
de las noticias, a comprar esclavos.
Los perros los acompañan.
Las criadas criollas de los dueños del maíz y las cañas bajan a la plaza del puerto, como
todos los días, a comprar provisiones.
Los perros las acompañan.
Amos, criadas y perros no alcanzan a ver el mar.
Oscureciendo el día, los esclavos unidos en un silencio ritual, ocupan la plaza del puerto.
De espaldas a las calles del pueblo y sin perder de vista el mar.
El canto visceral de sangre fresca y antigua sube por sus gargantas y explota al cielo azul
recuperando ancestrales sufrimientos y pronosticando futuras alegrías.
Quietos sus cuerpos.
Alzadas al sol sus caras.
Mostrando a sus dioses las palmas de sus manos.
Han escuchado el mensaje.
Esperan.
La manzana entera comienza a girar lentamente, separándose del suelo.
La espuma de las olas toma cuerpo de mujer.
Sus brazos perlados acunan a sus hijos esclavizados en una tierra extraña.
Sosteniendo la enorme plaza por encima de su cabeza, hace noche del día y desaparece
cielo adentro por encima del mar.
Desde entonces hasta hoy la Señora luce una tiara de brillantes perlas negras.
Las crónicas históricas callan este milagro americano. Sólo hacen mención a una rebelión
de negros que terminó con la muerte de todos ellos.
Sin embargo la sangre negra lleva tambores en el alma, el aire se le vuelve música y a
veces la espuma del mar estalla como el cuerpo de una mujer ambarina y caracola.
PERFUME
Nélida Delbonis
Argentina
Iba al cajero de Tribunales, necesitaba dinero, no fue en auto porque costaba mucho ubicar dónde estacionar. No era tan lejos. Disfrutaba la mañana, casi otoñal, cuando sintió el perfume penetrante de una colonia masculina y vio al hombre, tendría alrededor de cuarenta años, parecía que se había bañado en loción. Debía pasar delante de él, todo su cuerpo se tensó en una actitud defensiva, el hombre la miraba, penetrándola con los ojos. Siguió adelante, lo ignoró, pero sentía su presencia amenazante. Su perfume la siguió, temió darse vuelta y verlo.
Las puertas giratorias de Tribunales la recibieron. Caminó hasta el espacio donde se encontraba el cajero automático, había una cola de siete personas. Se volvió sobre sus pasos, no vio al hombre, aunque lo sentía como el cazador que no renuncia a su presa. Debía perderlo en ese laberinto de oficinas. Subió al primer piso y otro piso más, anduvo por pasillos, bajó. Entró a una sala donde se llevaba a cabo un juicio.
Prefirió un asiento, entre el público, donde podía vigilar la puerta. Se tranquilizó, nada podía ocurrirle en ese ámbito. Miró a su alrededor y lo vio en el banquillo de los acusados. ¿Cómo era posible que estuviera sentado en ese lugar? Prestó atención al juicio. Estaba acusado de violar y asesinar a una mujer.
—¿Había dos hombres tan iguales? —se preguntaba. Estaba segura de no haberlo imaginado.
—El arma, un cuchillo, tenía sus huellas, además se encontró su ADN en el cuerpo de la joven —afirmaba el fiscal:
Algo muy fuerte la mantenía en su asiento, no podía eludir presenciar ese juicio, era como si fuera parte de él. No tuvo noción del tiempo que estuvo escuchando testigos. Hasta que testificó el medico que había atendido a la joven, para demostrar como había sucedido el hecho, el padecimiento de la ultrajada. El fiscal expuso fotos que se proyectaron en una pantalla y dijo el nombre de la victima. Temblaba ¿Cómo podías ser? Era su imagen y su nombre. Ella estaba viva y nada de lo que decían había ocurrido.
¿Acaso se encontraba en un salón donde se predecía el futuro? Si eso era cierto ella podía evitar el oráculo.
Se paró, perpleja; nadie advirtió que ella era igual a la victima. Como hipnotizada caminó por el pasillo hacia el acusado. Se puso frente a él, ninguno parecía darse cuenta. Cuando él la vio, trató de atraparla, solo pudo manotear el aire, gritó algo incomprensible y se desplomó.
Fue una muerte súbita ninguno se preocupó por salvarlo. No sintió más el perfume. Salió de la sala, sin que la miraran.
EL OJO DE LA CÁMARA SE ALTERA
Nélida Delbonis
Argentina
Comenzamos la filmación sin imaginar que cuando se busca algo siempre se encuentra alguna señal.
La acción transcurre en una época esquizofrénica donde el miedo está instalado. Es una ciudad cercana a la capital. En un barrio con árboles altos. Algunas casas con balcones, rodeadas por un parque. Otras bajas, algunos edificios. Anochece.
Por la calle caminaba una mujer de andar ligero pero temeroso. Iba en dirección al río. La cámara gira hacia una casa iluminada donde se oye la música de un baile.
Seguimos a la mujer que se desvía hacia la casa. Va a ver la fiesta que está detrás de la reja, hipnotizada por la melodía. Todo le parece extraño y nuevo, recién vivido, en una memoria que aprieta. Con la canción, el cuerpo del amante se acuesta y se levanta en su recuerdo.
Vemos mejor a la mujer, es muy joven. En la película se llama Mora. Llora. Inmóvil llora. La mujer sale de la imagen, abandona el campo del ojo de la cámara. La filmación recorre el espacio, gira y retoma la dirección de la mujer que ahora camina sola en la calle recta y sombría.
Entra a una casa chata. La madre está cocinando. La madre no impide nada. Dejará que ocurra lo que deberá ocurrir a lo largo de la historia que se cuenta.
El silencio se transforma en ruido de autos, de frenadas, pasos agresivos. Golpean la puerta. Gira el ojo de la cámara buscando a los soldados. La pupila de la filmadora vuelve a la mujer ahora muy asustada.
La noche se hace cómplice de los usurpadores. La acción del film cambia, se ubica en otro tiempo y espacio.
Mora llega a un edificio y ve hombres con fusiles que sacan a Darío de su departamento.
—¡Corre! grita Darío y ella corre.
—¡Deténganla —los gritos la impulsan. La noche entera se vuelve cómplice y logra escapar.
La escena vuelve al presente. En este tiempo la mujer no puede evadirse. La suben a un auto, le vendan los ojos, la atan y la arrojan al piso. Los soldados le gritan a los vecinos que se asoman:
—Bajen las persianas o tiramos.
—Vamos —señala otro, y ponen los autos en marcha.
La cámara sigue a los vehículos que se deslizan a toda velocidad. Cruzan la ciudad. Entran por un portón, es un lugar opaco. La bajan del auto.
—¿Dónde estoy? ¿Adónde me llevan? ¿Por qué me detienen? —murmura Mora temblando. La tiran en una pieza mugrienta y sin ventanas, con otras mujeres.
— ¡Corten! —indica el director.
—Cuando editamos las escenas filmadas, aparecen soldados que no contratamos
como extras —indica el asistente.
—¿Cómo es posible?¿De dónde salieron? —pregunta el productor.
—Continuaremos mañana con la filmación. Vamos a ver esa toma —ordena el director.
—Dejemos los sucesos correspondientes a los interrogatorios, seguimos con los exteriores y después continuamos con esas escenas complicadas donde el trabajo actoral es muy intenso.
La acción comienza a rodarse al otro día. Después de un tiempo interminable en cautiverio, la mujer transformada, sale. El paisaje comienza a moverse: regresan los colores originales, los tonos turbios se acurrucan. Ve que la luz sigue siendo luz a pesar de ella. El cielo desnudo de nubes y el sol la reciben. Camina, siente que aún puede mover los pies. Anda sin la gracia turbadora de la primera escena. Mora mira sin ver, sin tiempo, sin memoria, sin identidad, balbuceando incoherencias. El ojo de la cámara la sigue.
Rápidamente la rodean soldados y le apuntan con sus armas.
—Detengan a todos y secuestren las cámaras de filmación —grita un oficial.
La actriz trastornada continúa caminando. El camarógrafo tira la filmadora e intenta escapar; el ojo de la cámara en el suelo se altera. El director no entiende si ingresaron al film o la realidad los captura.
REVELACIÓN
Andrea Morini
Argentina
«¿Cuál es la naturaleza del tiempo? ¿Hubo un principio o habrá un final en el tiempo?»
Stephen Hawking
«El comienzo y el fin convergen en ese instante, casi sagrado, en que nuestro espíritu lo asume como tal.» Paula repetía a menudo esta frase en sus clases, casi como un mantra, aunque, reconocía que, tal vez, el sentido profundo de la misma le resultaba inasible.
Esa tarde reflexionaba sobre este y otros temas, después de haber brindado, en la Universidad, una clase magistral sobre la naturaleza del tiempo.
Siempre le habían fascinado esos tópicos, por lo que, desde muy joven estudió física, para tratar de dar con alguna respuesta ante lo que sentía como un enigma inconmensurable, tanto así, que suele resistirse hasta a las mentes más brillantes.
No reconoce el momento por el cual la atracción por su naturaleza formó parte inherente de su personalidad, cómo lo es para otros el fútbol, el maquillaje o la psicología.
Simplemente parece haber sido así desde el principio. Siendo muy niña ya aseveraba, a quien quisiera escucharla, que ella «atraparía el tiempo para sí». Tal vez pensaba que de esa manera nunca se le acabaría.
Esa tarde, mientras muchos la felicitaban, su mente deambulaba peregrina por los entresijos de la duda, lo que siempre terminaba derivando hacia nuevas preguntas para su razón inquieta. No le interesaban tanto las respuestas, sino, mucho más, las incógnitas.
En cuanto pudo se escabulló hacia el estacionamiento, tenía que viajar a Buenos Aires, su ciudad, desde Mar del Plata, lugar en dónde había sido invitada para la disertación.
Pasó apurada por el hotel donde se alojaba, recogió sus maletas, observó el viejo reloj que adornaba su muñeca y, preocupada, se dispuso a partir, no sin antes mirar por la ventana el amplio mar que derrama sus aguas en esa bella costa bonaerense.
En recepción dejó las llaves de su habitación, mientras el encargado le entregaba un sobre a su nombre, doctora Paula Fuertes, llevaba escrito en su frente, sin remite.
No leyó su contenido, lo haría al llegar a su casa, estaba ansiosa por irse. Tenía la perturbadora sensación de que allí ya no debía estar, como si tuviera una cita ineludible a la cual acudir, aunque no supiera, o recordaba, de qué se trataba. No sé resistió, simplemente salió, subió a su auto y, poniéndolo en marcha, dirigió su sino hacia la ruta 2.
Todo discurrió sin inconvenientes por lo cual, en apenas un par de horas, estaba tomando un café en Dolores, ciudad a mitad de camino entre el lugar de partida y el destino.
En ese momento recordó la nota que había guardado en el bolsillo de su chaqueta.
La abrió y descubrió, en una letra abigarrada y picuda, una frase que la conmovió porque era algo que ella misma había elucubrado muchas veces.
«Podrás escapar de tu destino, pero nunca de ti misma. El tiempo es un bucle que te envuelve inexorable», así rezaba el papel, cómo una sentencia de los dioses, del destino, de Cronos o quienquiera fuera que había escrito esas palabras.
Tardó unos minutos en retomar el camino, la oración quedó circulando por sus pensamientos, siniestra y amenazante, pero su mente racional la dejó por obtusa.
«Alguien tuvo ganas de gastar una broma pesada», atinó a pensar antes de dar arranque y enfilar hacia el obelisco.
A los pocos kilómetros, el camino se angostaba por reparaciones, una mano para ir y otra para volver. Nada llamó su atención, no había autos alrededor, por lo que, sin bajar la velocidad, continuó avanzando.
A partir de entonces, no recuerda bien que pasó, pero, de pronto se encontró apoyada sobre el techo de su auto, con parte de su cuerpo saliendo por la ventanilla del lado del acompañante, mirando a lo lejos un árbol que se alzaba majestuoso en su soledad pampeana.
Un ruido de sirenas y gente se arremolinaba en el entorno. Quiso gritarles que ella los veía, que estaba bien, y solo tenían que ayudarla a levantarse, pero algo le impedía hacerlo.
Abrumada atisbó a su alrededor buscando ayuda. No la encontró, pero en ese devenir esópico, vio a una niña en el auto detenido en el sentido contrario al que ella circulaba. La pequeña contemplaba la situación conmovida mientras, asqueada, le devolvía el sándwich que estaba comiendo a su madre.
Sus grandes ojos verdes, abiertos como platos, descubrían aterrados la sangre derramada en la pista y el rostro sin cara de la extraña, surcado por hilillos rojos.
Sus miradas se cruzaron. Creyó entrever, entonces, en esas pupilas jóvenes algo de sí misma, mientras un relámpago de memoria azotó sus recuerdos más arcaicos.
Aquella escena, desde la mirada infante, la había vivido en su niñez más temprana, si hasta pudo recordar el sabor de la comida en su boca. Hasta ese momento no fue consciente de lo inaugural de ese suceso en su vida, la represión lo había sepultado en el olvido antes de aventurarse en él.
Principio y fin convergen en ese sitio, en dónde rapaza y adulta se reconocían sin saberlo.
«Este es el bucle del agorero», imaginó, «encontrarme en el inicio del final de mi destino».
Paula descubrió así el porqué de su afán por asir la naturaleza del tiempo. Le resultó curioso develar ese misterio en este momento, tal vez la respuesta a la pregunta más importante de su vida, acaeció en el suceso que marcó su fin. Detenerse y echar la vista atrás signó el derrotero del mismo.
La niña examinó su rostro insondable, justo antes de que el auto en el que viajaba arranque dejando la escena atrás. Jamás olvidaría ese día, aunque no le fuera revelado, hasta el final, su sentido. El bucle comienza a cerrarse sin anoticiar a los implicados.
Paula, finalmente, abandonó el camino y se dejó llevar hacia los confines de su tiempo.
DE POSTRE, DURAZNOS
Carlos González Saavedra
Argentina
Corría el año 1960 y a papá lo ascendieron. Significaba una sustancial mejora económica. Casi de pincha papeles a la teneduría de libros; su jefe contador, había sido promovido, a la gerencia
El frigorífico “LA NEGRA” estaba en Avellaneda y era unos de los primeros y más modernos de la época. No era fácil progresar en esas empresas, ya que sus dueños ingleses, eran sumamente exigentes con sus empleados. Debía estar todo en absoluto orden, para enviar los reportes a Inglaterra.
Papá para eso era un genio, aparte mis tíos trabajaban en el correo en despacho al exterior, de manera que las cartas salían y llegaban con una rapidez inusual, lo cual había merecido, tanto el jefe como papa felicitaciones varias. Mamá estaba contenta, mi hermana y yo sabíamos que algo bueno y nuevo estaba pasando. En un almuerzo familiar, mis padres anuncian que han invitado al promovido gerente, a almorzar en casa, a modo de festejo por los ascensos.
Debíamos portarnos bien en la mesa. No apoyar los codos, esperar que mama sirva, cruzar las manos y mantenerse a una cuarta de la mesa, cosa que papa se ocupaba una semana antes del evento, de medir con su mano si estábamos bien. Por supuesto la casa debía estar impecable para ese domingo y debíamos colaborar. Enceramos los pisos, lavamos el patio esa mañana.Estaba todo reluciente. Mi hermana con un vestidito muy lindo y yo con pantalón corto y camisa al tono. Impecables los cuatro. El contador Enrique Talent había dicho que tomaba el tren en Constitución de las 11.10 hs y estaría llegando a las 11.50 hs.a Rafael Calzada. Papá lo iría a buscar a la estación. La mesa con mantel y flores, daban un toque muy cálido, a la visita.
Cuando faltaban unos minutos para ir a buscar al contador, un grito de desesperanza de mama anuncia… Carlos me olvide el postre!!! Porque no compras en el andén de la estación, una lata de duraznos al natural, en esa frutería que abrieron nueva, de paredes de chapa amarillas. Papá sin mucho que solucionar, asintió con la cabeza y allá fue. Domingo al mediodía no había muchas alternativas, estaba todo cerrado, tampoco había tiempo para salir a buscar nada. Llegó 11.50 hs. Justo cuando bajaban todos, entre ellos Talent, que entre sus manos traía unos ramos de flores para mamá y una lata de duraznos en almíbar comprados en Constitución.
Ante el recibimiento, papá no dijo palabras, se sintió agraciado por los presentes ya que de algún bolsillo termino sacando caramelos para mi hermana y para mí. Enrique Talent era una persona muy humana, de mirada y apariencia triste. Iluminaba su expresión con una sonrisa y encendidos ojos celestes., algo mayor, soltero y con ganas de mucho afecto, papá lo estimaba mucho.
Todo se desarrollo en absoluta normalidad, almorzamos muy rico. A los postres, mamá había preparado en una fuente de vidrio los duraznos en almíbar, listos para servir. Sale contenta de la cocina y con su mejor sonrisa, dice:
-Ay señor Talent disculpe Ud. por los duraznos en almíbar .No he tenido tiempo para hacer flan.
Papá replica:
-Tita los duraznos los trajo Enrique, los compro en Constitución.
Mamá estuvo media hora muda, Sin saber salir del momento incómodo. A Enrique le causo gracia. Papá se disculpaba del desliz. Nosotros callados, no sabíamos si reír o llorar. A papá lo volvieron a ascender, promovido por Mr. Talent, a pesar del postre.
OTOÑO
E. Gormley
España
El otoño es un período especial. En las regiones templadas es la estación de días soleados, noches frías y cielos azules, en la que las colinas boscosas se van tiñendo de cientos de tonos dorados,
anaranjados y rojizos. Es el tiempo en que el verde eterno de los pinos y los cedros sirve de discreto telón de fondo a los vivos rojos y amarillos de los árboles de hoja caduca.
En algunos países orientales, como Japón y Corea, se valora especialmente esta época del año. En Japón se acostumbra a salir a “cazar los colores del otoño”, expresión que nombra las excursiones que permiten admirar el arte de la naturaleza.
Cuando Vivaldi compuso” El Otoño” sabía muy bien lo que escribía: época de alegría, de cosecha, de apretadas simientes que terminan dando fruto. Durante los casi once minutos que dura el movimiento, el italiano nos lleva de viaje por un mundo que se desnuda mientras cambia de colores. Un mundo de vendimia, de fiesta y de danzas campesinas. De alegre embriaguez con vino joven y expediciones de montería.
El otoño tiene fama de triste, oscuro y melancólico, injustamente atribuida por recibir la bajada de temperaturas del fin del verano y de horas de luz. También porque trae consigo: la vuelta al colegio, a la oficina… a lo que llamamos vida normal. Pero el otoño no es todo amargura.
El otoño es disfrutar de las mejores luces naturales del año, de los primeros y agradecidos fríos tras la olas de calor veraniegas y de la caída de las hojas de los árboles al sabor de un café. Es reencontrarse con la casa, con el sofá y con la manta. Y hasta disfrutar de la lluvia tras los cristales de una estancia seca y templada. ¡¡Feliz otoño!!
Hace ya casi un mes que llegó el otoño, que no es tan solo una estación del año comprendida entre su equinoccio y el solsticio de invierno, sino también es tiempo de cambio, metáfora de la transitoriedad de la vida y de la preparación hacia ese futuro incierto que se avecina duro y cruento.
Al igual que los ciclos humanos, los árboles han dado sus frutos, las hojas pierden su color verde hasta volverse amarillentas, marrones e incluso rojizas; después sencillamente caen al suelo y huyen perseguidas por el viento.
Antes, el árbol roba a las hojas sustancias vitales para éstas, y se aprovisiona para mejor pasar la estación fría. La naturaleza se despoja de todo artificio, de todo ornamento externo, para centrarse en su interior, en sustentar el armazón básico y necesario para sobrevivir.
Recorridas la primaveral infancia y la veraniega juventud, llega la madurez otoñal y con ella el tiempo de reflexión, el pálpito interior.
Al igual que las hojas caen de los árboles y de los calendarios, también las ilusiones, los pensamientos, los ideales y hasta las convicciones más profundas parecen desleírse como un azucarillo en el café. Ya no queda espacio para apariencias o fingimientos, el tiempo apremia.
El camino nos lleva hacia la aceptación de la madurez, a centrarnos en las pulsiones internas. Es tiempo de desnudez, de claridad; ahora los árboles desnudos sí nos dejaran ver el bosque que hay detrás.
“Aprovechemos el otoño /antes de que el futuro se congele/y no haya sitio para la belleza/porque el futuro se nos vuelve escarcha»
EL JUMENTO SABIO
Jaime Hoyos Forero
Colombia
Este burrito dejó abismados a todos los chicos de la escuela, cuando en la puerta comenzó a recitar con muy buena voz, la lección de historia del día siguiente. El rector, que salía en ese momento, entre aterrado y escéptico, viendo la barahúnda en la puerta y notando que los tres buses del colegio, por la aglomeración, no podían salir, ordenó a los muchachos que se marcharan de inmediato. A la hora de entrada del día siguiente se repitió el agolpamiento de muchachos en la puerta, porque el borrico volvió, como si también hubiera pagado matrícula, a la hora precisa.
Y esta vez fue peor porque los muchachos, cuaderno en mano, copiaban lo que el burro decía: cuestiones de física, justo el día del examen. Como los muchachos no entraban al colegio, embelesados por la sabiduría asnal, el rector se reunió de urgencia en la sala de juntas con varios profesores. La cuestión fue fácil: el profesor de electrónica dio la solución: Que el burro entrara al colegio. Así pues, el animal entró y tras él, todos los estudiantes. El rector, sin decírselo a nadie, contrató un veterinario de gran renombre en el país, quien descubrió que al animalito le habían metido en la cabeza un disco duro, de la misma marca y condición que el que usaba el profesor de electrónica, cuya broma, lógicamente, le costó el empleo. El burrito tenía almacenado en su disco duro, todo el programa lectivo del año.
Además de las lecciones que recitaba el jumento, un buen amigo mío, Néstor, encontró que en el cerebro del burro, el profesor de electrónica, para hacerles perder la materia de historia a todos los alumnos -por pura broma- le había puesto al burrito en su disco duro (todos los humanos y todos los burritos tenemos uno) una mentira, tan grande como el océano Pacífico.
La mentira era esta: que en la mitología griega, Eros (dios del amor) le había prohibido a Psique, su bella amante, mirarse al espejo. Inmensa mentira, porque lo que Eros le había prohibido a Psique, era que ella lo mirara a él. Eros, a quien ella nunca había visto porque él llega siempre de noche al palacio que había construido para ella, tenía terminantemente prohibido encender las luces. Así que Psique no conocía el rostro de su amado, ni imaginaba que él era el mismísimo Dios Eros. ¿Cuál era la razón de esta prohibición?
Todo esto tenía una clara explicación: la diosa Afrodita, envidiosa dela belleza de Psique, quien a pesar de ser mortal le igualaba -o tal vez le ganaba- en hermosura, había ordenado a Eros -también llamado Cupido- cuando todavía este no conocía a Psique, que hiciera con el poder de una de sus flechas, que Psique se enamorara del hombre mas feo del mundo. Pero sucedió lo inesperado: era tanta la belleza de Psique, que Eros, desde el primer momento quedó totalmente enamorado.
No disparó, por lo tanto, ninguna flecha. Por el contrario, raptó a Psique, sin que ella lo viera, y se la llevó a vivir en su palacio. Pero como temía el castigo de Afrodita por no haber cumplido su orden y temiendo, además, que la diosa se vengara en la persona de su amada Psique, no quiso que fuese descubierto, ni siquiera por ella, quien desde la primera noche quedó totalmente enamorada. Por esta razón, Eros prohibió a Psique que lo mirara a la cara. Ellos, de todos modos, eran felices porque se amaban locamente.
Pero lo que es la curiosidad humana…Una noche, Psique desobedeció: le alumbró el rostro con una vela cuando Eros dormía, con tan mala suerte que una gota de cera cayó sobre el cuerpo de dios, quien se despertó y al verse desobedecido se fue y nunca más volvió…Pero la amaba. Psique, desesperada, buscaba en vano por toda la Tierra a su amado. Y un día, ¡Horror de los horrores! Se encontró de manos a boca con la propia Afrodita que la hizo su esclava. Le ordenaba los más riesgosos trabajos, entre ellos bajar a los infiernos. Fueron muchas las fatigas, angustias y sufrimientos de Psique, hasta que Eros -recordemos que la amaba- pidió humildemente a Zeus (Júpiter), dios de dioses, que le hiciera un juicio (en el empíreo hay mejor justicia que aquí) a Psique.
En el juicio, Psique fue absuelta de su pecado (la desobediencia), la convirtieron en diosa, y para siempre Eros volvió a sus brazos. Es así como el amor vence todos los obstáculos, por graves que sean.
Nota: Desde luego, la parte mitológica -muy modificada- ha sido tomada de los clásicos griegos.
RESIGNACIÓN
Jorgelina Nofal
Argentina
El locutor de la radio comentó: «Parece que se viene una tormenta». Paola salió al patio y comprobó que un negro nubarrón se aproximaba. Entró la ropa y preparó café, tenía una hora antes de ir a buscar a Leo al colegio y la pequeña Liz aún dormía.
Con la humeante taza entre las manos, observó las primeras gotas de lluvias que dibujaban caminos serpenteantes en el cristal. Al igual que ellas, su mente ondeó en la propia tormenta interior. Recordó una frase leída: «Somos artífices de nuestro propio destino». Pensó que tal vez aquella angustiosa situación que vivía a diario había sido forjada por ella misma, aunque ignoraba si realmente alguna vez tuvo otra alternativa. El teléfono sonó, devolviéndola a la realidad y despertando a la bebé. Era su marido que le informaba que iría a almorzar. Debía cambiar de menú, el guiso de lentejas no le gustaba a él.
Después de comer, Miguel volvió a salir y ella quedó con el ajetreo de siempre: inglés y fútbol de Leo, las tareas y nuevamente cocinar. Durante la cena, como de costumbre, el sonido de la televisión era lo único que se oía. Hacía tiempo que había dejado de intentar conversar con él, el silencio era menos dañino que sus constantes críticas y el desdén de su mirada. Luego de lavar los platos, dejó a los niños durmiendo y se fue a trabajar. El turno nocturno de un geriátrico, era la única labor que le permitía ocuparse de su familia todo el día.
—Te ves muy pálida, querida —dijo María cuando entró— ¿Dormiste algo?
—Cuatro o cinco horas, más que otras veces.
—Así no durarás mucho.
—No me queda otra —dijo resignada mientras se ponía el uniforme.
—¿Y el zopenco de tu marido por qué no te ayuda un poco?
—No le pidas peras al olmo —su voz sonó tan profundamente afligida que sirvió como cierre de esa repetida conversación.
Se dirigió a la recepción a leer las novedades del día. Nanci, que estaba a punto de irse, la abrazó con cariño y le dijo:
—Todos duermen menos Don Estanislao, dice que no se irá a la cama hasta tener su charla diaria contigo —y poniendo los ojos en blanco agregó—. En verdad, sos la única que lo entiende.
Paola sonrió. Era un español muy culto con el que disfrutaba conversar de literatura, filosofía, metafísica y tantos otros temas que le apasionaban. Despertaba el viejo interés que la había llevado a estudiar filosofía y letras hacía ya dos décadas. Además, él era el factor principal que la mantenía firme en aquella vorágine de emociones que oscilaban entre la depresión y la locura.
Al entrar en la habitación apenas iluminada por una lámpara, lo vio en su silla de ruedas asomado a la ventana. Al oír sus pasos se le iluminó la mirada y la temblorosa mano surcada por el tiempo, le hizo señas para que se acercara.
—Me gustas cuando callas porque estás como ausente —la profunda voz de otros tiempos, era débil y pausada ahora.
—Y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca… adoro a Neruda —dijo sonriendo— ¿No le parece que es muy tarde para estar levantado? Vamos que le ayudo a acostarse.
—Querida, has nacido en otra era. El romanticismo y la sumisión de las féminas no son propios de esta época. Eres una dama muy culta como para padecer a un insensible por esposo.
—Lo sé. Por eso hablo de literatura solo con usted. Y, con respecto a mi marido, no me queda otra.
—Eres un diamante en bruto, que desconoce su propia belleza y fortaleza. Siento alipori que un cobarde egoísta ultraje tus mejores años —y tras una pausa agregó— ¿has pensado qué harías si quedaras viuda?
En ese momento sonó el timbre de alguna habitación. Alguien requería de su ayuda. Al volver, Don Estanislao se había quedado dormido.
Los días pasaron lentamente sumida en la rutina, y soportando los constantes insultos de su marido en silencio, para no discutir delante de los niños. Repasaba mentalmente una y otra vez el momento en el que su perfecto y dulce novio se había convertido en un patán. Reiteradas veces llegaba a esa primera discusión, cuando estaba embarazada de dieciséis semanas y descubrió que la engañaba. Fue esa, tal vez, la peor encrucijada de su vida.
Un debate interno entre perdonarlo y asumir que sería cornuda el resto de su vida, o cortar con él, y arrebatar a su pequeño la posibilidad de crecer en el seno del estereotipo de una familia normal. Ignoraba si fueron las hormonas, la esperanza de que todo siguiera como antes, o el miedo a la pérdida lo que provocó que lo condonara, firmando el contrato de rendición a sus caprichos. Poco a poco Miguel había dejado de besarla, los constantes rechazos ante los infructuosos intentos de Paola por mantener la pasión en el lecho conyugal, la habían llevado en algún punto a dejar de intentarlo. Fue un milagro que se volviera a embarazar cuando Leo tenía ya siete años. Se había cubierto con una fuerte coraza para que los constantes comentarios humillantes y el sarcasmo no le afectaran. Pero lo que sí le dolía era la mirada reprobatoria de su padre cuando algún comentario oprobioso ponía en evidencia su sometimiento.
Pero, más allá de repasar mentalmente cuál había sido la causa, su única opción era aguantar. No tenía otra posibilidad, económicamente no podía mantener un alquiler ni una niñera que le permitiera seguir trabajando. Llevaba mucho tiempo zurciendo sus medias por no poderse comprar unas nuevas, mientras que Miguel salía de copas con sus amigos, se iba a tomar cafés con supuestas clientas, y siempre tenía lo mejor. Él nunca le decía lo que ganaba y, si alguna vez se lo preguntaba, solo le respondía que lo único que debía importarle era que pagaba el techo sobre su cabeza, dando por finalizado el tema. Él solo se limitaba a pagar el alquiler, lo demás corría por cuenta de ella. Y no había sueldo que alcanzara.
Un día, al llegar al trabajo, se encontró con la terrible noticia de que Don Estanislao había fallecido. Lo encontraron por la tarde en su silla de ruedas, con su detenida mirada en la ventana, sosteniendo en la mano entumecida una nota dirigida a ella. Paola tomó el doblado papel que Nanci le entregó y leyó pausadamente, con la vista empañada.
«Mi querida Paola: en este momento en el que siento como poco a poco me abandonan las fuerzas y mis días se apagan, acepto la partida en paz y agradecido de haberte conocido. Le has dado significado a mis últimos años. Solo queda algo por trasmitirte: En ocasiones es indispensable la quema para obtener una buena cosecha. Como dijo Aristóteles, el fin último de la vida es la felicidad. Y yo te pregunto a ti ¿Qué esperas para construir la tuya?»
Paola fue a su habitación vacía, aún olía a Christian Dior, su perfume favorito. Se asomó a la ventana que tanto le gustaba y sus últimas palabras flotaron en el aire. De repente algo se rompió en su interior, la resignación. Una bocanada de aire fresco inundó sus pulmones y sintió que un inmenso amor le crecía por dentro, el propio. En ese preciso instante tomó la decisión.
LA TERCERA PUERTA
Graciela Reveco
Argentina
No tienes que hacerlo, dijo uno de los médicos en el instante que me acerqué al ataúd. Él leyó en mis ojos el acto reflejo; se considera un virtuoso chamán, y oblación su teatro con una cruz enorme sin Cristo que le llega al ombligo. Será tu fin, sentenció antes de unirse al resto de los asistentes. Ahora ya pasó todo eso, como un extraño vendaval, y el grupo de profesionales me observa.
Mi analista personal, atraído por el reflejo exterior de la ventana, me ignora; no sé si está triste o desolado. No pienso hablar. Desalojar las cargas alivia, pero me niego. Tantas veces quedé expuesta al mayor de los intersticios humanos: un corazón partido y sangrante, uno más en el quehacer cotidiano de sobrevivir a las culpas compartidas; no descarto que las mías tienen su estrato de pecado y de condena. Saben que presenciar la muerte de mi padre no me ha quitado el sueño, ni mucho menos lo que ocurrió después. Con el ánimo de apaciguarme, hice lo que demanda un corazón roto.
Papá murió instantáneamente, y no me produjo un efecto tácito; ejecutó de alguna manera su deseo. Cayó en el centro de la habitación y de inmediato tuvo asistencia, pero ya estaba bien muerto. Ni un grito, ni una lágrima, todo se paralizó dentro de mí. No deseo regresar a su enfermedad, a la intolerancia para sobrellevar la carga y a su muerte, aunque es imposible despojarme de todo lo que siguió: el velatorio, el olor de las flores en fermento, la lectura odiosa de su último deseo, la música muda en su garganta, pero bien viva en su discografía. Mi padre componía y cantaba, era un músico muy reconocido, y según su exigua versión, algo se quebró al enviudar, en el preciso instante de mi traspaso por el lúgubre canal de parto.
No pudo menos que hacer de mi persona su eterna compañía, su ilusión, sus proyectos, la sombra que lo acompañaba a todos los conciertos y veladas. Lo asistí como pude. Con amor, con devoción, con asco, desidia, dolor y placer; todo él producía una catedral de conmociones. Lo que yo hice ¿lo habría hecho mi madre? No hay nada más natural que necesitar la presencia cuando la fe se ha quedado eminentemente quieta en algún lugar del Universo, pero… eso no tenía nada que ver con mi cuerpo, y sin embargo su ímpetu escocía la piel con el fuego del cerillo en la candente oscuridad del erotismo. ¿Badanas para matar en sentido figurado?
Muchas veces mi padre buscó mi cama; la piel se le convertía en pequeños cuchillos de hielo y necesitaba de la mía para desafilar la soledad. Por la mañana, amanecía el padre común, pero quedaba el hombre contra sí mismo y contra el mundo. La fe se rompe y la oscuridad penetra los laberintos de los que se jacta la pluma de Borges, y apaga todas las luces blancas de los túneles. Me asesinaba, y luego se dejaba caer, en sopor, con la reconstrucción espiritual de Myra Hess en el piano, la misma que le provocaba Rimbaud en su paranoia poéticamente instaurada.
Mi padre culturizó mi vida para que amara a los principales referentes de su propia devoción artística, hasta que decidió morir, hasta que lo decidimos, hasta no sé bien qué ocurrió. El árbol de los genes es tan débil que lo rompe el instinto de conservación. Si abro la última puerta no veré a mi padre, veré el vacío que podría llenar con otra forma de vida. El pájaro al fin en libertad. Y eso no le conviene a ellos, que esperan que hable, para llenar sus bolsillos con el vuelo de mis alas blancas, que aun tristes y arrugadas valen lo que cada uno cobrará por mi salvación.
Dicen que es importante y hasta jerárquico regresar al legado genético; por el lado de mi madre, digo, con el beneficio de un árbol genealógico cuyas raíces están lejanamente ligadas a las de Emilia Kaczorowska, mujer carismática, católica apasionada, que buscó la forma de que su hijo privilegiado naciera muy cerca de los templos de Dios. Por ese diminuto y casi inverosímil nudo sanguíneo está escrito, en los sánscritos espirituales de la familia, que nadie debe abandonar al otro. He tenido muchas dudas respecto de su descendencia y sobre todo de su muerte. Cuando vi a la mujer que avanzaba insegura hacia el oscuro féretro donde descansaban los restos de mi padre, supe que era ella, que no había muerto, simplemente nos había abandonado a los dos, y pude comprender el dolor de mi padre y su necesidad de que yo la reemplazara. Ingresó al salón blancamente dorada; era sin duda de origen polaco, alta, rubia y de ojos claros, como los míos.
Miró apenas el rostro lívido del cadáver, reconstruido eficazmente por un artesano funerario, y se alejó confusa. Cruzó las piernas tras apoyar su delgada contextura en el fondo del sofá. Nadie se atrevió a quebrar la impresión de los movimientos, nada se oía más que el rumor del piano emergiendo desde el equipo de música instalado en el pasillo, y la voz que planteaba la primera consigna, la voz de mi padre, con su fotografía en la pantalla del ordenador. Un ceremonial insólito como él, y la presencia de la mujer, con su inexplicable falta de amor y su ridículo y lejano parentesco con alguien declarado santo por la Iglesia. ¿Esperaba algún tipo de herencia?
El velatorio también convocó a un grupo de míseros individuos. Estacionaron sus vehículos frente a la casa mortuoria e ingresaron de uno en uno, como una cadena de acuerdos previos para dar fin a la historia. Mi padre ya se había encargado de eso y lo voceaba desde un audio. Se atrevió a un discurso de despedida y lo entregaba antes de que retiraran el ataúd en busca del fuego eterno. Por supuesto, ya todos sabían que no quería quedarme con las cenizas. También tuvo tiempo para una edición gráfica, por lo tanto, una pila de libros descansaba a un costado del objeto de la ceremonia.
Desde un móvil, que simplificaba los aditamentos editoriales, la voz emitía la consistencia original del relato, obsecuente a la voluntad del autor, una sincronía perfecta entre la bienvenida y el adiós. En medio de ese gorjeo pausado, como si mi padre supiera que faltaba alguien más, el chamán traspuso la puerta de entrada, que para la ocasión estaba constituida por una cortina malva mora, sostenida a ambos lados por un lazo oscuro. Este individuo, parte del equipo médico que me atiende, si bien no representaba nada sustancial en la vida del occiso, lo que dejó sobre el ataúd sí lo era: un crucifijo de metal que parecía una pequeña lanza espejada, filosa, que terminaba en punta, una especie de cuchillo de colección.
Semejaba a la cruz que le colgaba hasta el ombligo, pero en este caso con la ostentación del Cristo. La ofrenda era una verdadera belleza artesanal, delineada por las manos de un gran artista. Le agradecí con una sonrisa de luz, y sus ojos, más que su boca, pronunciaron las palabras: No tienes que hacerlo; será tu fin. Cobraba muy bien sus servicios y sus adivinaciones. Yo necesitaba hacerlo, y lo hice, a pesar de que mi analista personal andaba por ahí tratando de que sobrellevara el momento; la cara de la hipocresía científicamente vestida de blanco. Yo intentaba distraerme con los detalles del grotesco teatro fúnebre, con el hedor de las flores, el sonido de las últimas palabras de mi padre y al suave acorde de algunas sonatas de Beethoven, suites de Bach y conciertos varios de la era romántica, interpretados mágicamente por los dedos de Myra Hess.
El piano de la inglesa arrancaba todas las fibras que tejía su elevación espiritual, del mismo modo que los relatos, imbuidos en esa atmósfera húmeda y quejumbrosa. Cada individuo recibía el mensaje y luego iniciaba una migración silenciosa, lo que seguramente divertía al occiso hasta el fondo de su propia muerte. Mi padre sostenía que nadie transcurre por la vida sin dejar su legado, su huella, su dolor inevitable y su alegría. En soledad, ligado a mí con desamparo, se hizo digno del acercamiento de mucha gente que tenía sus propios intereses. La concepción inicial estaba en el amor, en todas esas formas virtuosas, o no, de relacionarse con la piel de los demás. También estaba en juego la radiestesia física en lo espiritual, frente al enigma de los bienes naturales, a la comprensión del sentido de la vida y el atrapar la fe con inteligencia y practicidad. No faltó en su discurso un misticismo radical, que en definitiva no le importaba a nadie. Lo único que justificaba la congoja general era su fortuna, prometida una y mil veces en situaciones de riesgo. Algunos bostezaban aburridos, otros susurraban sin disimulo, mientras un viento raro se llevaba el hedor floral y los fantasmas violetas que los cirios dibujaban sobre las paredes blancas. Cuánta gente, cuánta música, cuánto olor repugnante, cuánta palabra de mi padre para mandarlos a todos al santo demonio, principalmente a mi madre.
Nunca había percibido en una voz de muerto tanto desprecio subliminal, adiestrada en vida a emerger con un vibrato musical maravilloso. Uno a uno, ultrajados en su fe más despótica, fueron dejando el recinto, menos mi madre, mi analista y yo. El brillo del crucifijo encima del féretro me traspasó la piel y me llevó hasta él. Ella hizo lo mismo. Me miró a los ojos sin expresar nada, y no le di tiempo a que tratara de fingir alguna estúpida emoción teatral. Se quedó encogida a los pies del ataúd, tal vez esperando la posibilidad del perdón por esa mezcla poco creíble de sangre privilegiada. El crucifijo del chamán nos brilló a las dos al mismo tiempo; podía escuchar los gritos del silencio de la muerte. Mi analista, entre tanto, apagaba el ordenador y la música, sin tiempo para evitar lo que había vaticinado el chamán.
Entre eso y mi ataque de pánico, sé que mi cuerpo funcionó como una roca con mil agujeros por donde escapaban chorros de un manantial desconocido; emergían más allá de las nieves en vertical descenso y con el poder de revertir la bruma en agua celeste. La poesía siempre me ha sublimado y la busco para protección, pero tanto almíbar, junto a las técnicas de meditación oriental, la terapia antidepresiva y todo la parafernalia médica, no sustituye la eficacia de los fármacos, ni alivia los efectos secundarios; no en mí. En el acto final de la comedia tuve una asistencia formal; la fortuna de mi padre sobra, pero no consigue la paz del cuerpo que confronta continuamente con el instinto.
¿Tengo que abrir la última puerta? No tienes que hacerlo, dijo el chamán, pero él se refería a la segunda. En la primera, empujé nada más, sin violencia, y ahogué el grito frente a mi padre terriblemente muerto en medio de la habitación; cenizas para el olvido. No tienes que hacerlo, dijo, pero lo hice. Abrí la segunda puerta.
El analista sigue absorto y seriamente estirado, mirando por la ventana hacia un punto donde todavía brilla el sol; me ignora, no sé si triste o desolado, mientras que el grupo de profesionales apostados en la sala me observa como si fuera un objeto de otro planeta. Ya no existen oscurantismos dentro de mí, solo un delicado terror que educaré en silencio. Adivino en el rictus de las bocas y en cada mirada el jugoso tributo por mi custodia. Les preocupa mi propia vida y mi silencio. Quieren detenerme. No vi al chamán con su cruz sin Cristo hasta que preguntó: ¿Sigues pensando en abrir la última puerta? Él sabía lo que iba a hacer, lo que hice, y lo que haría. Mi padre lo imaginó, y lo deseaba. Acerqué el arma a su boca y disparé. Tuve un permiso especial para estar en su velatorio, y antes del ataque de pánico tomé el crucifijo del chamán, que descansaba sobre el ataúd, y lo clavé en el pecho de mi madre.
Ellos temen. Saben que la tercera puerta soy yo.
PERFUME DE GARDENIA
Xóchitl Robles Bello
México
Perfume de Gardenia tiene tu boca
Bellísimos destellos de luz en tu mirar
El Jibarito, Rafael Hernández.
Así cantaba Simón acompañando a la Sonora Matancera mientras manejaba su flamante taxi, oloroso a vainilla, que con cuidado había lavado en la mañana como era su costumbre para poder dar un servicio de primera.
Le gustaba andar siempre limpio, rasurado y hasta se ponía todos los días su loción Old Spaice antes de irse a trabajar. Mientras lo hacía contemplaba los árboles que encontraba en su camino. Le parecían tan bonitos; los macuilís llenos de flores color de rosa que caían en el suelo para formar una colorida alfombra. Los guayacanes y los mangos que en esa temporada estaban cargados de fruta. Se sentía plenamente feliz.
Hola Paco ¿Cómo estás? pásame el diario Presente porfa.
De reojo pudo leer; “Choca cafre” todo en letras rojas y ocupando media plana.
Ásu, dijo sorprendido.
Tu risa es una rima de alegres notas
Se mueven tus cabellos cual ondas de la mar
Seguía cantando Bienvenido Granda.
Su ánimo ya no era tan festivo. Se preguntaba si sería alguno de sus compañeros el causante de la desgracia. Escuchó la sirena de una ambulancia. Apresuró la marcha y se hizo a un lado para dejarle el camino libre.
Como siempre que veía pasar un vehículo de esos, dijo la pequeña oración que había aprendido de su abuela, por la salud de los accidentados.
Le hicieron la parada.
Buenos días saludó con amabilidad ¿A donde?
Vamos a la terminal de las combis, prestas tu periódico?
Por el espejo retrovisor observó a su pasajero, un hombre de mediana edad con una playera a rayas descolorida, greñudo, con los ojos medio abotagados, quien no se había molestado en contestar su saludo.
Sin decir nada, le pasó el diario.
¡Uta,pobre cuate!, ¿ya viste la noticia? Apañaron al que manejaba, todo por detenerse después de atropellar al de la moto. Pinches motociclistas, donde quiera se atraviesan. Son tan pendejos que algunos ni casco traen. Y hasta con su vieja y sus chamacos.
Yo manejo una combi y ahí nos han dicho que si le damos a alguien nos pelemos. Es más cuando te lleves a alguien de corbata si piensas que no se murió es mejor que te eches de reversa y lo remates, pues sale mas barato pagar un muerto que un herido en el hospital. Ya parece que yo me voy a detener. Estoy tarado o qué.
Simón se empezó a sentir incómodo.
…y llevas en el alma la virginal pureza por eso es tu belleza de un místico candor
Oye, hermano quita esa madre. Mejor prende el radio.
…las investigaciones continúan, el procurador declara que éstas se llevarán a cabo hasta dar con los culpables del asesinato de la familia en Jonuta. Se ignora el móvil de la masacre.
¡Cabrones!, quesque no saben por que los mataron. Se hacen güeyes, a poco de gratis. Seguro tenían tratos con los narcos y como a los de la judicial también les pasan su lana, por sí muere, nadie sabe, nadie supo.
Ya llegamos. Nos vemos. No se te olvide: es mejor rematarlos.
El buen humor de Simón había desaparecido. Ahora se mostraba preocupado. Hacía mucho calor y el ambiente era pesado. Su flamante taxi olía mal. La vainilla mezclada con el sudor del pasajero greñudo apestaba.
¡Taxi, taxi!
Una indita de falda larga, un pañuelo amarrado a la cabeza, y dos niños descalzos, cada uno de ellos con una caja de cartón amarradas con cordones, le hacían desesperadamente la parada.
El taxista estaba cansado. Tenía hambre y quería llegar a comer ese rico puchero que su mujer le prometió. Pero los niños que sostenían con dificultad las cajas bajo el rayo del sol de mediodía, lo hicieron detenerse. Antes de subir, la mujer preguntó:
¿Cuánto me cobras pa’ donde salen los camiones que van a Chiapas?
Viéndola de cerca le dio mas lástima. Flaca, flaca como un perro sarnoso. El sudor le escurría por la cara, y en los brazos, medio tapado con el rebozo, llevaba un niño dormido.
No te preocupes. No te cobro. Súbete yo te llevo.
Rápido, antes de que lo pensara bien, la mujer subió a los niños con los cartones en la parte de atrás. Ella con el niño en brazos y una bolsa de yute colgando del hombro, se sentó junto a él. El olor a orines le lastimó la nariz.
¿Ya te vas para tu tierra?
Si, tengo que entregar a éstos niños que me prestó mi compadre.
¿Qué, no son tuyos?
No, me los traje pa’ que me ayuden a juntar dinero en las esquinas. Como los ven chiquitos la gente les da y juntan güenos centavitos. Pos’ como ellos no salen del pueblo, me los prestaron pa’ que conocieran. La vez que vine sola no saque casi nada, pero con los chamacos me jué re bien.
El que me daba harta lata es éstedijo señalando al pequeño que llevaba en el rebozoPero el compadre Abundio me dijo: “llévatelo comadrita, ya ves que si te ven con él te va re bien. Nomás le das éstas pastillitas y pa’que se duerma”. Que se las doy y así ni lata me da.
Pasaron por un bache y con el movimiento del auto sonaron unas botellas.
¿Qué llevas en esa bolsa?
El trago pal’ Policarpo. Me presta a sus escuincles pero le tengo que llevar su zorro.
¡Ya llegamos!¡ Bájense, bájense, córranle a comprar los boletos!
Y sin decir más corrió con sus mocosos, sus cajas, su mugre y el pomo pal compadre.
¡Me lleva! Simón no podía más. El hambre, el calor, los autos que a esa hora se movían lentamente; los olores mezclados del sudor, la vainilla y los orines, lo pusieron de mal humor. Pensó en volver a escuchar su C.D. preferido para
calmarse. Mientras lo ponía, una anciana con un bastón atravesaba lentamente la calle. La vio a tiempo y pudo frenar.
¡Órale, pinche vieja, apúrese o me la echo!
perfume de gardenia tiene tu boca
perfume del amor…
ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL
Nuestra Asesora de Desarrollo Personal, Profesional y Artístico te ayudará a sacar «Tu mejor versión » adoptando un enfoque único que potencia todas las áreas de tu vida.
Creemos que el crecimiento personal, no se trata solo de alcanzar metas profesionales sino también mejorar tu bienestar emocional, físico y social. Trabajamos contigo para crear un equilibrio que te permita prosperar en muchos aspectos de tu vida.
Te invitamos a dar el primer paso hacia una vida más plena y satisfactoria. Únete a nuestra asesora Licenciada y Especialista Andrea Kiperman y descubre como puede ayudarte a descubrir tu propio potencial. Juntos podéis construir el camino del éxito hacia felicidad .
NUEVOS COMIENZOS, NUEVOS AIRES
Andrea Kiperman
Argentina
Antes que nada, como siempre gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras. En este primer encuentro me pareció sumamente interesante hablar sobre estas palabras, sobre este concepto que, cual bocanada de aire fresco en la cara, ilumina nuestros días.
Mucho se habla ahora de los nuevos aires, de las nuevas oportunidades que van surgiendo a lo largo de la vida. Seguro, que tanto como a mi, hubieron varios finales. Y dicho esto, rápidamente se me aparecen varias frases relacionadas a los nuevos comienzos. En diversos aspectos de la vida, tales como vínculos, relaciones, trabajos, amistades, y así puedo seguir detallando; se nos hace difícil poder cerrar la puerta y más si ha sido cerrada en circunstancias dolorosas. El pasado siempre va a estar allí, cuasi melancólico asomando, empero los nuevos aires, los nuevos comienzos están cargados de esperanza e ilusión. Se que estas palabras pueden sonar antiguas, pero al volvernos más simples, con sueños, deseos, anhelos, y nuevos caminos por andar y recorrer, quizá se puedan modernizar. De eso se trata, animarse a siempre ir por más, por nuevas experiencias que nos hagan sentir vivos. Dicen también que todos los días uno aprende algo nuevo, que ese es el kit de la cuestión. Mantener vivo el espíritu de todas las formas y maneras posibles, para seguir activos en materia de creatividad, imaginación, entusiasmo, ganas, repletarnos de colores, escuchar nuevas músicas, y resonar con avances de estos nuevos aires.
A veces también es, simplemente hacer las mismas cosas que todos los días, pero de una forma totalmente diferente. Con esos nuevos aires de un maravilloso día que acaba de comenzar. Muchas veces se dice que cada día es una nueva aventura, una nueva experiencia y una página en blanco para poder disfrutar de esta que es nuestra vida. Espero que éstas
palabras te hagan reflexionar en tu día a día para permitirte sea la situación que estés atravesando ahora: a dar comienzo a nuevos aires. Quedo con ustedes…
Ejercicio: hoy pasea aunque sea diez minutos por tu barrio, por un lugar nuevo o por dónde quieras y observa la naturaleza. Tómate ese tiempo para despejarte a tu propio ritmo. Toma ese tiempo para vos
PROSA
¿QUIEN CONDUCE EL CARRUAJE?
Sandra Romeo
Argentina
Todo se convierte en polvo y ceniza. Incluso los hechos. Sàndor Màrai
Los caballos corren casi desbocados, azuzados con látigos de fuego que un cochero insomne, como centurión del tiempo, maneja hábilmente.
Arrastran al grupo de afortunados que pudieron pagar el traslado fuera de la ciudad en donde la peste apila vida sobre vida en el olvido.
Atraviesan los campos helados hundidos en los vapores de la fiebre.
La niebla es una alucinación condensada y colectiva.
Las granjas quemadas, pústulas negras en la blanca piel del invierno, son dejadas atrás como malos recuerdos en esa loca carrera de escape.
Los cascos de los caballos hacen estallar en cristales partidos la vida del hielo.
Los viajeros se abrazan dándose ánimos y conteniéndose unos a otros.
Comienzan a tranquilizarse prestando atención a lo que sucede fuera de ellos mismos.
Renace la calma.
Un sonido persistente, solitario entrechocar de huesos, los alerta y alarma.
Se miran aterrados unos a otros y al reconocer en esos leves suspiros de niebla las figuras que fueron antes, ahogan alaridos de certezas entres sus manos descarnadas.
Sólo el aire sabio que envuelve ese viaje helado y cristal se anima a susurrar quién conduce el carruaje.
EL MAR
E. Gormley
España
El mar, eterno y majestuoso, es una sinfonía de azul y verde que se extiende hasta donde alcanza la vista. Es el aliento del planeta, una vastedad que guarda en sus profundidades los secretos de la vida misma. Con cada ola que besa la orilla, el mar cuenta historias de tiempos antiguos, de criaturas misteriosas y de aventuras épicas que se despliegan bajo su superficie.
Hay una magia en el sonido rítmico de sus olas, un consuelo en su constancia y una inspiración en su vastedad. El mar no conoce fronteras; sus corrientes unen continentes y culturas, recordándonos que, a pesar de nuestras diferencias, todos somos parte de un mismo mundo. En sus aguas, encontramos reflejados nuestros propios sueños y miedos, nuestras esperanzas y anhelos.
A la luz del sol, el mar brilla como un manto de diamantes, mientras que bajo la luna, se convierte en un espejo de plata que refleja las estrellas. Cada amanecer y atardecer sobre el mar es un espectáculo de colores que emociona y asombra, un recordatorio de la belleza infinita de la naturaleza.
El mar es un reflejo de la vida misma, con sus momentos de calma y tempestad. Nos enseña la paciencia, la fuerza y la capacidad de adaptarnos a los cambios. En su abrazo salado, encontramos paz y renovación, y en su inmensidad, recordamos nuestra pequeña pero significativa existencia en el vasto universo.
CRÓNICAS Y ENSAYOS
Bienvenidos a , «Crónicas y Ensayos», la sección de nuestra revista donde las palabras cobran vida a través de crónicas y ensayos que exploran el mundo desde perspectivas únicas y profundas. Aquí, cada texto es una ventana abierta a experiencias, reflexiones y análisis que nos invitan a ver más allá de lo evidente.
Cada crónica es un relato vívido que captura momentos y lugares, mientras que cada ensayo es una invitación a la reflexión y al debate. Queremos que esta sección sea un espacio donde las ideas fluyan libremente y donde cada lector encuentre algo que le inspire, le cuestione y le enriquezca.
Te invitamos a sumergirte en estas páginas con mente abierta y curiosidad insaciable. Permítete ser llevado por las historias y los análisis que aquí encontrarás, y descubre nuevas realidades a través de las palabras de nuestros talentosos colaboradores.
Colaboran en esta sección: Miriam Alberganti (Argentina) Antonio Camacho Gómez (Argentina ) Olivia Corado (Guatemala) E. Gormley (España) Gustavo Páez Escobar (Colombia) Carlos Pérez de Villarreal (Argentina)
EL DIA QUE PARTÍ
Miriam Alberganti
Argentina
¡Si supieras cuánto extraño sentirme abrazada y lo bien que me hacías sentir cuando en tu corazón estaba! Mirá que hemos vivido cosas juntos, ¿eh?
Recuerdo tardes de rodillas peladas o veranos de carnavales donde casi volaban aquellos pesados baldes de agua, noches juntos mirando la luna, o simplemente siendo testigo de mis penitencias en los rincones, tardes de colchoneros separando lana, interminables tendales de ropa, pollos que del gallinero escapaban, la vieja máquina de coser que viste funcionar hasta que llegó a vieja, jaulones de jilgueros que siempre mantenían al día los sonidos de la casa con su permanente trinar. Vos siempre estuviste allí como silencioso gigante custodio de todo lo que ocurriera. Veías que desde muy pequeña tenía curiosidad por el crecer de las plantas en viejas macetas españolas que escondían aventuras de babosas, hormigas y caracoles. Siempre estabas allí, en silencio, pero con marcada presencia. Nunca te tuve miedo, siempre quería estar en vos. Aún no sé por qué me hacías sentir tan segura. ¡Eras mi lugar en el mundo!
Fuiste testigo de mi inocencia pura de la niñez, si me habrás visto llorar… Conocías todos mis escondites, mis compañeras de juego imaginarias, las charlas con mi amiga íntima que era representada por un viejo gomero. Mirabas mis lágrimas caer cuando escuché a mis padres decir que lo cortarían porque sus raíces habían levantado los pisos de la casa. Él simplemente quería crecer al igual que yo, ¡no lo entendieron!
Estuviste en cada cena de Navidad. Lo recuerdo muy bien. Me hacías creer que Papá Noel se asomaría detrás de vos. Y yo te creía, ¡como siempre!
No sé cómo lo hacías, pero de alguna manera me buscabas para que saliera a ver cómo alguna fortuita visita intentaba recostarse en la hamaca paraguaya, cayéndose al piso en el primer intento de la manera más graciosa, y yo ahí, haciendo fuerza para que no saliera la carcajada de mis entrañas y ayudando muy seriecita a levantar a la imprevisible victima que había estado a punto de romperse la crisma.
Nos reíamos juntos cuando, escondida de los grandes, cantaba y bailaba sola en la antigua galería ensayando para cuando fuera grande, estaba convencida de que no me detendría hasta ser una talentosa actriz de esas que solo se ven en Hollywood.
Me ayudaste a memorizar cada poesía de Borges, cada cuento de Cortázar, poemas del Martín Fierro y hasta las aventuras de Don Quijote, previos a algún examen del colegio. Me veías salir insegura y con los nervios de punta y regresar en paz y relajada cuando terminaba de rendir. ¡Cómo olvidarlo!
Solo vos sabés cuántos libros se me cayeron de la cabeza intentando caminar derecha como una modelo de esas que veía en la tele de la casa de doña Antonia.
Hiciste que apareciera la luna llena aquella noche del primer beso, hasta sentí que habías hecho bajar a todos los cupidos que encontraste en tu andar… Por un momento incluso me sentí levitar… ¡Cuánto te amé!
Llegado el día que partí en busca de mi destino, le diste una última mirada a mi principesco vestido de novia; me encontraba tan radiante y feliz que no reparé en tus lágrimas. Vos sabías que ya nada sería igual, ya no nos reiríamos juntos: esa nena ya no estaría para vos.
Solo cuando la vida me llevó muy lejos descubrí cuánto amaba estar dentro tuyo, quería volver, pero olvidé el camino. Sé que ya no estás, pero nunca dejaré de agradecerte.
Los años pasaron, las cosas cambiaron, pero nunca olvidaré aquel viejo patio que me vio crecer.
DE LA AUTONOMÍA ANDALUZA
Antonio Camacho Gómez
( 1930 España – 2023 Argentina )
a
Las primeras elecciones parlamentarias en España se efectuarán el 22 de marzo próximo en Andalucía. Esa Andalucía cuya cultura se remonta a seis mil años antes de Cristo, según las leyes en verso encontradas, y que el investigador alemán Schulten y el filósofo José Ortega y Gasset (Revista de Occidente, 1923, primer número), consideran más antigua que la griega y la romana. Representada por la de Tartessos o Tarshih y de la que el poeta Lorca, cuyo “Romancero gitano” apareció en la citada revista en 1928, ha sido entendido como su mejor intérprete.
El premio Nobel de Literatura Aleixandre afirma del granadino que “sus pies se hundían en el tiempo, en los siglos, en la raíz remotísima de la tierra hispánica…”. Téngase en cuenta que para el autor de “La casa de Bernarda Alba” y su esclarecedora teoría sobre el duende, Andalucía era el ombligo de Occidente y más que una parte de España era ésta una extensión de aquélla. Pero volviendo a Ortega, que era norteño, opina que los andaluces constituyen una de las razas que mejor se conocen, se mantienen fieles a su perfil milenario y a su destino. Y al señalarlo como el pueblo más viejo del Mediterráneo, aclara que antes de los soplos de los vientos históricos desde Egipto y de la zona oriental de ese mar, una “corriente de cultura, la más antigua de que se tiene noticia, partió de nuestras costas y resbalando sobre el frontal de Libia salpicó los senos de Oriente”.
Hago hincapié en la Andalucía profunda, la jonda, la mistérica, la que absorbió las más diversas civilizaciones, como la fenicia, la cartaginesa, la romana, la visigoda, la árabe, con sus ochocientos años de esplendor y la muestra actual como la Mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada, la Giralda de Sevilla, las Alcazabas (fuertes defensivos) de Málaga y de Almería, ésta coronando la ciudad magníficamente conservada, con sus fuentes y jardines, iluminada en noches de espectáculos multitudinarios. Ignoro la superficial, la de pandereta, la de Bizet y Marimèe, la de montajes flamencos para turistas. Andalucía, la de las bailarinas de Cádiz –“puellae gaditanae”- elogiadas por Plinio, Estrabón, Polinio, Marcial y Juvenal; la de Séneca, Adriano y Trajano, estos dos emperadores romanos; la de Maimónides y los grandes califas; la de Velázquez, Murillo y Picasso; la de Bécquer, Lorca, los Machados, Alberti, Góngora, Villaespesa y los premios Nobel Jiménez y Aleisandre; la de Falla y Paco de Lucía, la del cante jondo, la Semana Santa Sevillana; la que cantaron Agustín Lara y Plácido Domingo; la de las costas del Sol y de la Luz que reciben a millones de visitantes y cientos de extranjeros deciden quedarse.
También la de la romería del Rocío, admirada por el Nobel Mario Vargas Llosa, excluyendo la considerada un tiempo segunda Meca del cine, con filmaciones en Almería. La estudiada dentro y fuera de sus límites geográficos. Al-Andalus. Llorada por árabes y judíos. Entrañable. Andalucía, la del duende y el misterio.
OTROS HORIZONTES
Oliva Corado
Guatemala
Escucha a lo lejos la alarma del reloj despertador, voltea a ver, son las tres y treinta de la madrugada, se levanta adormitado y camina hacia el baño, desde la noche anterior dejó la cubeta llena con agua para no tener que ir a esa hora a sacarla al tonel que está en el patio. En un costal tiene cuatro mudas de ropa, saca una que planchó la noche anterior y se alista para esperar al repartidor de pan que no tarda en llegar.
En una de las dos hornillas de la estufa de mesa pone a calentar los frijoles, en la otra calienta las tortillas, del refrigerador saca una bolsa con crema y queso fresco del que pasó dejando el vendedor que llega desde Taxisco cada semana, se sirve una taza de café y del canasto del pan saca dos zepelines. Se sirve los frijoles, coloca las tortillas en una manta y comienza a desayunar, son las cuatro de la mañana, en una hora tiene que abrir la abarrotería, pero antes a Ovidio le toca limpiar y organizar el mostrador como todos los días antes de abrir.
Después de limpiar el mostrador, barrer el local y sacudir el polvo de las estanterías coloca en bolsas el pan frío del día anterior para venderlo a mitad de precio. Cuando le dijeron de irse a la capital a atender una abarrotería se ilusionó con estudiar en la escuela nocturna, porque ese fue el trato con el dueño, un hombre originario del mismo pueblo que se fue a Estados Unidos de indocumentado y regresó veinte años después con papeles y con dinero para poner un negocio y regresarse al Norte. Llegó a la aldea diciendo que era un migrante empresario.
En su natal, Nahuatán, Pajapita, San Marcos, Guatemala, Ovidio no tenía más futuro que agarrar para Estados Unidos como han hecho docenas de jóvenes de su aldea, cosa que él también quería hacer, pero su mamá le dijo que si se iba lo más probable sería que no se volvieran a ver, como les ha sucedido a tantos que mueren en el camino, en Estados Unidos o mueren los papás en la larga espera del retorno. Le suplicó que no se fuera tan lejos, que le había dolido tanto en el parto como para que se fuera y no lo volviera a ver.
Apalabraron con su empleador que le daría dos bonos anuales, diez días de vacaciones al año y las fiestas de fin de año podía ir a visitar a su familia, que podía finalizar sus estudios en la escuela nocturna y podía vivir en el mismo local que tenía una habitación atrás muy cómoda, pero nada de eso fue cierto. Ovidio lleva siete años trabajando en la abarrotería en la capital, duerme a pocos pasos de los tambos de gas propano en un colchón tirado sobre el piso, maloliente, que ya estaba ahí cuando llegó. Se levanta en la madrugada, cierra la abarrotería a las diez de la noche y se va a dormir a la media noche, no puede hacerlo antes, tiene que hacer las cuentas del día, ordenar producto y organizar las estanterías.
El dueño de la abarrotería abrió tres locales más y contrató jóvenes de la misma aldea para que los atiendan, le han dicho sus amigos de la aldea que el tal migrante empresario los está explotando. Su mamá le dice que no renuncie, que ahí tiene techo y comida y que cambiar de trabajo le implicaría gastos. Que aguante, que está joven, que ya vendrá la oportunidad de algo mejor. Ovidio entre los sustos de los tambos de gas propano que almacena para la venta, también ha sufrido infinidad de asaltos, los barrotes no lo protegen de una bala o de las amenazas de cuando salga al mercado a comprar frutas y verduras para la abarrotería lo venadeen para matarlo sino entrega el dinero.
Se enteró que en la misma situación se encuentran varias jóvenes que trabajan en las tortillerías del sector, ellas mismas le han contado que en las abarroterías de los alrededores también hay jóvenes indígenas atendiéndolas, que los llevaron desde sus pueblos y que apenas hablan el español. Como él que llegó hablando mam y el español lo habla a medias a pesar de los años que lleva viviendo en la capital. Y que de asaltos ni se diga, que hasta notas han ido a dejarles donde los asaltantes les piden una cuota semanal para no matarlas. Los dueños de las tortillerías se hacen los desentendidos, a pesar de que en las noches les han ido a manchar las paredes con sangre como advertencia.
Carmen, una de las muchachas que atiende en la tortillería no quiere arriesgarse más y perder la vida en un asalto, ni estar dejando los pulmones torteando para llenarle las bolsas a otros, lleva meses diciéndole que se vayan a Estados Unidos, que un primo suyo los recibe allá, se van a ir cinco de sus compañeras de trabajo y se van a unir a una de esas caravanas de migrantes hondureños que atraviesan Guatemala.
Finalmente, Ovidio se decide, una madrugada cualquiera se levantó como de costumbre, recibió el pan. No abrió la abarrotería, salió por la puerta de atrás, agarró el dinero de la semana y llamó al dueño para avisarle de su renuncia, también le dijo que la copia de la llave se la dejaba con las muchachas de la tortillería de la esquina, que no se preocupara que no se robó nada.
En el camino hacia México los dos pasaron por San Marcos, pero Ovidio no quiso ir a visitar a sus papás, porque su mamá lo iba a convencer otra vez de no irse, entonces se fue solo así, como se van los más golpeados de las clases sociales: como aves en bandadas buscando otros horizontes.
LA AFASIA
E. Gormley
España
Pocas veces hemos sabido de personas que padecen afasia, es un trastorno del lenguaje que afecta la capacidad de comunicarse, generalmente causado por daño cerebral. Puede afectar la producción y comprensión del habla, la lectura y la escritura.
La afasia, tiene muchas formas dependiendo de qué partes del cerebro están afectadas. Hay afasia de Broca, que afecta la producción del habla pero la comprensión suele estar intacta, y la afasia de Wernicke, donde se pierde la capacidad de comprensión aunque el habla fluida se mantiene pero sin sentido.
La vida de alguien con afasia puede transformarse en una serie de desafíos y frustraciones. Imagina querer decir algo tan simple como «quiero agua» y no poder encontrar las palabras correctas. O entender perfectamente lo que otros dicen, pero no poder responder. Este tipo de barrera de comunicación puede ser enormemente desmoralizante.
Además, es común que las personas con afasia se retiren socialmente, no porque no quieran interactuar, sino porque cada interacción puede convertirse en un recordatorio doloroso de sus limitaciones. Las relaciones personales, el trabajo y las actividades cotidianas pueden sufrir un impacto significativo.
La rehabilitación para la afasia implica trabajo arduo con logopedas, el uso de tecnologías asistidas y, lo más importante, un entorno comprensivo y paciente. La meta es ayudar al paciente a recuperar la mayor funcionalidad posible y a encontrar nuevas formas de comunicar sus pensamientos y necesidades.
En definitiva, la afasia es una lucha constante, pero con el apoyo adecuado, las personas pueden encontrar maneras de adaptarse y seguir viviendo vidas plenas y significativas.
El apoyo emocional y terapéutico es crucial. La terapia del habla puede ayudar, pero el camino es largo y a menudo incomprendido por quienes no viven con la condición. La paciencia y la empatía de amigos, familiares y cuidadores son esenciales para aliviar la carga emocional.
Es una situación que requiere valentía tanto del paciente como de su entorno, una lucha diaria por recuperar pequeños trozos de normalidad en un mundo que se siente inalcanzable.
Imagínate un guerrero, atrapado en una torre de silencio, sin poder encontrar las palabras necesarias para comunicarse con su propio mundo. Cada día, se enfrenta a un dragón invisible llamado afasia, que le arrebata las frases, las palabras, incluso los sonidos más sencillos.
Pero nuestro guerrero no está solo. Con cada amanecer, un ejército de familiares y amigos se alista a su lado, armados con paciencia, amor y una constancia inquebrantable. Juntos, forjan un camino de recuperación, con sesiones de terapia como sus entrenamientos diarios y cada pequeño avance como un triunfo celebrado.
En un caso concreto que me tocó vivir durante dos años, la batalla fue ardua y agotadora. Hay días en los que las palabras fluyen, otros en los que el dragón parece ganar terreno. Sin embargo, la perseverancia no flaquea. Cada travesura del habla se convierte en una cicatriz de guerra, símbolo de la lucha y la resistencia.
Y un día, casi como un milagro, nuestro guerrero pronuncia una frase sin tropezar, una conversación fluye sin interrupciones. El dragón ha sido domado, no vencido, pero sí controlado. Es una victoria forjada con esfuerzo conjunto, donde cada palabra recuperada es un trofeo y cada conversación, una celebración de vida y amor compartido.
La fuerza no solo viene del guerrero, sino también de su ejército. En esta historia épica, todos se alzan como héroes, demostrando que, con apoyo y constancia, incluso los desafíos más temibles pueden ser superados.
El poder del esfuerzo, la magia del cariño y la gracia de la comprensión juntos, obran maravillas.
JUAN RULFO. ESCRITOR DE MISTERIO
Gustavo Páez Escobar
Colombia
“Vivimos en una tierra en que todo se da, gracias a la Providencia; pero todo se da con acidez. Estamos condenados a eso”. Es la frase que en mi concepto define mejor el ambiente de Pedro Páramo, la minúscula novela de Rulfo, de apenas cien páginas, que le abrió las puertas de la fama. Hijo de una familia rica que perdió sus bienes en la Revolución, quedaría marcado con el estigma de la violencia vivida en su niñez. Estos sucesos definirían el clima de sus textos, el de su única novela y el de su libro de cuentos El llano en llamas.
Sin haber cumplido los quince años se traslada a Ciudad de Méjico, donde transcurre el resto de su vida. Puesto al cuidado de su tío, siente el desamparo de la juventud carente de halagos. Por aquella época se inicia como lector solitario de novelas en el bosque de Chapultepec. “Convivía con la soledad, hablaba con ella, pasaba las noches con mi angustia y mi conciencia”, es confesión suya que sirve para reafirmar su temperamento taciturno.
Las impresiones de su niñez tomaron fuerza, y en 1954, cuando contaba 36 años de edad, las traslada a un cuaderno escolar hasta reunir, en el curso de cuatro meses, trescientas páginas de lo que sería Pedro Páramo, que luego reduce a la mitad tras suprimir las divagaciones y dejar el relato escueto –dominado por una temperatura onírica y fantástica– del pueblo muerto donde se entrecruzan las voces y los ecos de seres que no se sabe si son reales o fantasmagóricos.
Es ese el encanto de la obra: el de la aldea muerta que adquiere vida a través del manejo penetrante del idioma. Rulfo monta sobre las vivencias de sus primeros años las realidades de un sueño, de una intuición perspicaz. Y no sabe cómo plasmó su novela magistral. Confiesa que un genio oculto, o sea, el duende de la inspiración, le manejaba la mano para volcar en las páginas del cuaderno el torrente de ideas que llevaba acumuladas en el cerebro.
La soledad, el tedio, la angustia del hombre que lucha con sus demonios, he ahí el ritmo del universo rulfiano. Es desconcertante, y además admirable, cómo alguien logra conquistar la inmortalidad en solo cien páginas de este libro que no llamó la atención de nadie y, por el contrario, provocó rechazos. Su tiraje inicial, salido en marzo de 1955, fue de mil ejemplares, de los cuales la mitad duró cuatro años en venderse y la otra mitad fue regalada por el autor a quienes se atravesaban en su camino.
Hoy, Pedro Páramo está traducido a todos los idiomas del mundo. Rulfo, que nació para reírse de la humanidad –a pesar de su seriedad externa–, demostró que con una sola obra, de la pasmosa brevedad de su novela, se puede llegar a ser uno de los grandes narradores del mundo. Su misterio reside en su simplicidad.
Siempre que se le preguntaba por otra novela, novela que anunció y no cumplió, respondía que todo cuanto tenía que decir ya estaba expresado en Pedro Páramo. Tomó del pelo a sus entrevistadores: a unos les decía que la nueva obra iba en marcha, y más tarde manifestaba que había destruido los originales; y a otros los dejó convencidos de que solo después de su muerte podría publicarse el libro anunciado.
Hombre solitario, alejado de la popularidad, esquivo al elogio, cauto con las palabras, se llevó a la tumba el secreto de su existencia prodigiosa. Vivía ensimismado en su lindero fantasmal –mágico, al fin y al cabo– de Comala, el pueblo universal del miedo y la amargura, enmarcado en la Revolución mejicana.
Su misma muerte, que ocurrió a los 67 años de edad, fue una sorpresa. Pocos sabían que se hallaba enfermo. La noticia, mantenida en reserva por él como un desenlace de su espíritu bromista, conmovió al mundo. Solo sus más allegados conocían sus dolencias.
Así murió uno de los grandes maestros de la literatura. Autor de una sola novela. Maestro del lenguaje lacónico. Castigó, con su ejemplo, a los escritores farragosos. Y parece –otro misterio– que no dejó discípulos.
PRÓLOGO A UNA PREGUNTA
Carlos F. Pérez de Villarreal
Argentina
Más de una vez me he preguntado: ¿por qué escribir? Y dentro de este interrogante, ¿por qué escribir ficción? Aún no he hallado la respuesta definitiva, porque no hay una sola respuesta. Si sé que mi intención al redactar, es narrar, contar, relatar, en definitiva, transmitir lo que costó esfuerzo, energía y tal vez atrevimiento, y por sobre todas las cosas, la necesidad imperiosa de decir con palabras escritas aquello que hemos sentido, soñado, o imaginado.
Escribir nos permite abrir las alas de la imaginación y llevarnos lejos. Volar por lugares y situaciones que jamás pensábamos encontrar. Expresamos inquietudes, deseos, aspiraciones, fantasías, obsesiones y hasta parte de nuestros recuerdos. Todo se amalgama, todo se ensambla, para dar a luz un conjunto de emociones, que nos hace sentir que realmente vale la pena. Vale la pena porque es un modo de vivir, es una relación que nos permite percibir y experimentar lo que nos rodea. Abre la puerta a un mundo impensado, desconocido, donde somos el nexo de unión, en este sorprendente viaje hacia la ficción.
Escribir encierra conmociones, sutilezas, ironía y por sobre todas las cosas, pasión. Muchas veces tratamos de explicar lo inexplicable. Nunca tenemos certezas. El tiempo no es nada, no es medible. No nos desvivimos por el ayer. No pretendemos ser el mañana. Nos hacemos a nosotros mismos, sin límites, porque un segundo es la vida entera. En un segundo se nace y en un segundo se muere. Debemos crear, crear y crear para que la magia no se detenga nunca.
Adentrarse en narraciones abre un universo ilimitado de posibilidades. Aparecen variados caminos, selvas lujuriosas y desiertos quemantes, librados a la imaginación. Cada lector deberá leerlas y re-leerlas, para darles su propia interpretación. Esa es la magia de la escritura, mutarse, transformarse de acuerdo a quien la lee.
La narrativa vocifera, revela, manifiesta, acusa, hace reír, pensar y recapacitar. Esta tarea requiere esfuerzo, dedicación e intelecto y una habilidad especial: una destreza estupenda donde entran en juego la técnica, la perseverancia y el talento. No se es escritor por haber elegido narrar ciertos eventos, ni por la forma de escribir, sino por los sentimientos que despertamos en el lector cuando nos lee: un recuerdo, una interpretación, una visión.
Escribir es atraparlo, despertar en él sus recuerdos, sus alegrías, sus añoranzas, sus éxitos, sus fracasos. Hacerlo reír, llorar, gozar… Que se identifique con la escritura, facilitarle el camino de la comprensión de algo que él ni siquiera pensaba y creo que hasta nosotros tampoco. Tal vez, hasta se haga partícipe necesario de nuestra narrativa, porque cuando cerramos un libro jamás somos los mismos.
Escribir es una experiencia muy personal, es la necesidad de decir lo que uno piensa, lo que uno siente, para que otro comprenda y entienda ese mensaje, escrito con palabras. Es una aventura realmente apasionante, porque no es solo inspiración sino trabajo y organización. Es escribir y reescribir y volver a escribir. Y cuando lo hacemos, notamos que nuestra mente no solo piensa en la idea maestra sino que vaga por otras vías, busca otros senderos y nos resulta casi imposible sustraernos a perdernos en esas cavilaciones. Por eso, escribir es recorrer un camino que raras veces llega a su final, porque puede ser transitado incontables veces con historias interminables. Es expresar en un papel lo que llevamos dentro, es abrir nuestro corazón y nuestra alma y crear un mundo nuevo. Es liberarse.
La escritura abre conciencias, cambia actitudes, conductas y nos transporta. Imaginamos futuros, evocamos sensaciones y vivencias y recordamos situaciones. Los que escribimos tenemos una peculiaridad, llevamos a los lectores a nuestro universo literario, los internamos en él. Me gusta pensar que somos creadores de mundos imaginarios, hacedores de cuentos, maceradores de palabras. La magia de la escritura es abrir la puerta a un mundo impensado, que tal vez nos haga sentir mejor y tal vez, ser mejores Creo en lo más profundo de mí mismo que la escritura… ¡es libertad!
Por otra parte… ¿Qué es un libro de ficción? Asumo que es una puerta de entrada hacia una percepción distinta, que genera una conexión entre el escritor y el lector, el cual se ve sumergido en un universo sorprendente. La imaginación llevada al límite. Misterio, persistencia y expresión. Recordar y olvidar. Conquistar y prescindir. Nostalgia, meditación, encanto y ardor. Intriga, miedo, alegría, tristeza. Pensamientos, conceptos, imágenes tal vez aún no reveladas. Mensajes que parecen verdaderos y pueden ser mentiras consideradas verdades. Llamas, furia, ensueño y fascinación.
Ninguna duda que somos lo que hemos vivido, pero también lo que hemos leído. Ustedes, yo, todos. Alguien dijo alguna vez que un libro es innegablemente una intimidad. Concuerdo.
RESEÑA DEL LIBRO CECILIA VALDÉS DE CIRILO VILLAVERDE
Carlos Pérez de Villarreal
Cirilo Villaverde. Cecilia Valdés o La loma del Ángel. Venezuela: Italgráfica SRL, 1981,
581 pp. ISBN: 84-660-0086-0
Cirilo Villaverde de la Paz, nacido en el Ingenio Santiago, Bahía Honda, Provincia de Artemisa, Cuba, el 28 de octubre de 1812, es considerado uno de los más destacados escritores cubanos. En 1823 se traslada a La Habana, junto a su familia, donde da comienzo a sus estudios de filosofía y en 1834 se recibe de bachiller en leyes.
Prontamente abandona esta actividad de abogado, y se dedica a trabajar como maestro en varios colegios de la capital cubana. Para esa misma época comienza su actividad de escritor en diversas publicaciones en la isla; realizando numerosas colaboraciones periodísticas, primero en Miscelánea de Útil y Agradable Recreo (donde vieron la luz sus novelas breves El ave muerta, La peña blanca, El perjurio y La cueva de Taganana, y luego en otras revistas cubanas, como Recreo de las Damas, Aguinaldo Habanero, La Cartera Cubana, Flores del Siglo, El Álbum, La Aurora, El Artista y Revista de La Habana (en los que aparecieron tanto sus textos literarios como sus agudos artículos de crítica).
Pero es en 1838 donde da comienzo su verdadera trayectoria literaria -aunque bastante alejada de sus ideas político-sociales-; ya que al año siguiente aparecería un cuento breve de veintiséis páginas, Cecilia Valdés, donde se narra la historia pasional entre una mulata y el hijo de un acaudalado español. Fue publicado en dos entregas en la revista que circulaba por La Habana, La Siempreviva.
La segunda versión también nació en el mismo año. En un solo tomo de ocho capítulos,lleva el subtítulo: la loma del ángel, que fuera solicitado por Manuel del Portillo, «para que el autor escriba un relato costumbrista».
Pero aquí no se refiere al gran problema de la población cubana de la época, ya que faltan esos pensamientos filosóficos y morales sobre la sociedad en que se encontraba sumergido; que curiosamente aparecieron en la primer entrega.
Tal vez influenciado por haber estado en París conociendo los escritos contemporáneos, las teorías políticas de sus ideas, la aparición de La cabaña del Tío Tom (editada por la estadounidense Harriet Beecher Stowe) y la censura impuesta en la isla, lo llevaron a afrontar la cuestión de la esclavitud, pero agregando un argumento novelesco que le servía de soporte. Se debe tener en cuenta, que la novela Sab de Gertrudis Gómez de Avellaneda, editada en 1844, sufría la retención en la Aduana por ser «contraria a la moral y las buenas costumbres».
En 1849, después de una milagrosa salvación por su detención y condena a muerte por insurrección, logra escaparse a Nueva York, donde junto al general Narciso López y el poeta Teurbe Tolón, confecciona la bandera cubana. Allí permanecerá viviendo durante mucho tiempo.
Es en el año 1882, justamente en esta ciudad, muchos años después, y como novelista «lejano», donde publica la exégesis definitiva de la novela: Cecilia Valdés o la loma del ángel, dividida en cuatro partes con cuarenta y cinco capítulos y una conclusión final. La combinación de las particularidades del naturalismo, romanticismo, historicidad y realismo, lo llevan a escribir este fenómeno literario de la Cuba colonial, posterior a la etapa independentista del resto de los países de habla hispana. Se debe tener en cuenta, que tanto Cuba, como Brasil, lograron su libertad definitiva, como pueblos libres, en 1886 y 1891 respectivamente. Cuba, sufrió un período de agitación política contra la España colonialista, debida fundamentalmente a la manufactura esclavista de los hacendados burgueses, productores de azúcar. Pero no fue su radical deshumanización, sino su discrepancia con la industrialización, lo que determinó la crisis del esclavismo.
Aquí cabe conjeturar una cuestión: Villaverde es contemporáneo de José Julián Martí Pérez (el escritor, héroe cubano por excelencia) y aunque tuvieron ideas literarias distintas, esté último es considerado creador del Modernismo, mientras que Cirilo es considerado realista-naturalista, romántico; tuvieron un camino común, ambos fueron encarcelados por sus ideas, los dos coincidieron en vivir en la misma ciudad norteamericana, Nueva York y ambos murieron antes de ver la liberación de su país. Da a pensar -el hecho de que la novela de Villaverde, que se sitúa en el barrio del Ángel y la tragedia final se desarrolla en la Iglesia del Santo Ángel Custodio”, precisamente en donde fue bautizado Martí-; que tal vez haya sido un homenaje a su coetáneo.
Cecilia Valdés o la loma del ángel, puede ser considerada, entonces, como la novela más relevante de la literatura hispanoamericana del siglo XIX. La misma, expresa con una escrupulosidad pocas veces vista, una de las peculiaridades de la sociedad cubana de esa época: el cruce de razas. En la obra se revelan de forma clara, los hábitos y costumbres de una sociedad basada en el esclavismo, con autenticidad y sinceridad.
Refleja el universo de los negros y mulatos libres de La Habana colonial y de las familias españolas poseedoras de esclavos. Debemos aclarar que la idea primigenia de Villaverde, anduvo por otros caminos, pero comprometido contra el colonialismo español, e hijo de un médico, que laboraba en un ingenio azucarero; vivió de primera mano la tremenda vida angustiosa de los esclavos negros.
Su protagonista, Cecilia Valdés, es una hermosa mulata, cuyo nacimiento se produce por la relación extramatrimonial de un hacendado español, Cándido Gamboa y una mujer cobriza. Esta joven de diecisiete años, lúcida, hermosa, criada en las calles pero con una libertad de pensamiento inusitado, es vista por Leonardo, el hijo de Gamboa (su medio hermano), quien se enamora perdidamente de ella, comprometido como estaba con una rica criolla blanca. Terminan por ser amantes.
Las características de la protagonista, se manifiestan en la escritura de Villaverde, cito (…) La boca tenía chica y los labios llenos, indicando más voluptuosidad que firmeza de carácter. Las mejillas llenas y redondas y un hoyuelo en medio de la barba, formaban un conjunto bello, que para ser perfecto sólo faltaba que la expresión fuese menos maliciosa, sino maligna. De cuerpo era más bien delgada que gruesa, para su edad antes baja que crecida, y el torso, visto de espaldas, angosto en el cuello y ancho hacia los hombros, formaba armonía encantadora, aún bajo sus humildes ropas, con el estrecho y flexible talle, que no hay medio de compararle sino con la base de una copa. (…) (16)
Debemos tener en cuenta que en la Cuba de ese entonces, las mulatas, devenidas entre las esclavas negras y las «decorosas» mujeres blancas, personificaban el erotismo y la pasión, permitiendo a los españoles, tenerlas como amantes, tras sus matrimonios de raza blanca. La parte más emocional de esta historia, es que refleja incluso la relación que querían mantener las familias mulatas con los hombres blancos, para liberarse de ese escarnio, y obtener así una pureza de sangre. El único medio posible era la sexualidad de sus mujeres.
El ser humano negro, tratado como emblema de la esclavitud, se revela en toda la obra.
Cándido Gamboa obtiene más beneficios económicos como traficante de esclavos que con su ingenio azucarero, e incluso lleva a sus esclavos a trabajar al mismo, cerrando de esta manera, un pingüe negocio. La realidad de la isla cubana es tremenda. Pese a que la trata de esclavos había sido prohibida en 1817, eran traídos por barcos desde Nueva Guinea, o desembarcados en Puerto Rico y trasladaos como ciudadanos libres, para luego ser subastados innoblemente.
El argumento de la novela nos llevará por los ingenios azucareros. El autor describe con exactitud (recordemos que él lo vivió personalmente) escenas devastadoras de los caporales con los esclavos. Por otra parte, en la propiedad de los Gamboa se nota esa mestización, que da lugar a una característica muy especial y típicamente cubana, la parte artística mulata. Bailarines y música, con ritmos africanos, agregado a ello la creatividad artesanal de esta raza afroamericana, al no poder acceder a una economía rentable, permiten un nuevo medio de vida. Por estas razones, en la obra se detalla en forma contundente la esclavitud, el sexo, el incesto, las condiciones económicas; mostrando la riqueza natural de la isla, la situación social y, por supuesto, la inmoralidad y corrupción.
Esta obra, en el transcurso de los años, ha sido tratada innumerables veces; el escritor, crítico literario y diplomático chileno, Fernando Alegría, expone que puede leerse como un documento histórico, ya que refleja realmente los sucesos acaecidos en esa época en el territorio cubano.
Salvador Bueno Menéndez, distinguido protagonista de la cultura cubana, pedagogo, investigador de la literatura hispanoamericana, periodista y escritor, explica que puede considerarse la obra de Villaverde como una gran novela histórica que muestra la sociedad colonial cubana con todos sus conflictos. Maximiliano Adolfo Henríquez Ureña, escritor, poeta, profesor y diplomático dominicano, comenta que ningún historiador ha podido equiparar a Villaverde para dar a conocer el siglo XIX cubano. José Juan Arrom González, cubano, Doctor Honoris Causa de la Universidad de La Habana, investigador, hispanista, historiador, y quien se dedicó a indagar acerca del elemento aborigen de la herencia cubana, examinando las coincidencias hispánicas, africanas e indígenas y los vínculos de esta con el continente y el Caribe; afirma que el romanticismo con su eficaz sentimiento criollista, popular y autentico, al percibir y expresar ambientes propios, da lugar a diferentes trayectorias identificadas por un sentido localista, que convergen en el realismo literario.
Toda esta suma de opiniones, no hacen más que reforzar la idea de que en la obra, en su totalidad y en la protagonista Cecilia Valdés, se condensan todas las dificultades de ese tiempo: la esclavitud, la dependencia colonial, las diferencias de clases, el patriotismo y las ansias de libertad de un pueblo.
Si Cecilia Valdés es la novela hispanoamericana más destacada del siglo XIX, y una de las más sobresalientes del hemisferio occidental, se da justamente por las particularidades de la nación en que surgió.
Villaverde realiza el verdadero retrato de una sociedad enfermiza, pero a medida que ocurre la transformación generacional, comienza a crecer la distancia entre los nacidos en la península (España) y los criollos (americanos). Así se va formando una nueva caracterización, anticipándose a una expresión de una nueva conciencia nacional cubana.
Debido a diversas actividades culturales, propuestas por artistas según el tiempo en que viven, la importancia en cada etapa artística y su propia creatividad, el personaje de Cecilia, tan arraigado en Cuba, trasciende, para transformarse en años venideros, en una verdadera evolución.
En 1932, en el teatro Martí, se estrena la obra máxima del teatro lirico de Cuba, Cecilia Valdés, dirigida por Julio Gonzalo Elías Roig Lobo. Es la zarzuela cubana más distintiva, reconocida mundialmente. Al igual que la novela, esta pieza musical es considerada señera en la identidad nacional de este país.
En el año 1981, Humberto Solás, considerado uno de los directores de cine más sobresaliente de Cuba, filma la película Cecilia con Daysy Granados e Imanol Arias, como protagonistas.
Y por si fuera poco, Víctor Patricio Landaluce, el ilustrador y escritor vizcaíno asentado en Cuba, perfila en sus lienzos a Cecilia. Pero será Cosme Proenza Almaguer, artista de la plástica cubana, quien le dará el espaldarazo en sus obras pictóricas. A su vez, han sido compuesta canciones en su honor y adaptaciones para radio y televisión. La obra escultórica de Erig Rebull, sitúa a Cecilia Valdés de tamaño natural, en la entrada de la Iglesia del Santo del Ángel Custodio.
Cecilia se transforma en el horizonte cultural de Cuba y en las obras de cualquier naturaleza que lo conforman, pero sigue siendo la mestiza voluptuosa, hábil y seductora, halagada por todos los hombres. Es la imagen de la mujer nativa, sensible, realista, popular, regional… cubana. Cirilo Villaverde, quien deja de existir en 1894, logra captar, como pocos, la humanidad que la rodeaba.
POESIA
Todo el contenido publicado en esta revista está sujeto a derechos de autor (copyright).
La dirección de la revista no se hace responsable de las opiniones expresadas por los autores en sus artículos
EN ESTA SECCIÓN COLABORAN
Irene Mercedes Aguirre (Argentina) – Inés Blanco (Colombia) – Matías Bonora (Argentina) – Sandra B. Romeo (Argentina) – María Elena Camba (Argentina) – Libia B. Carciofetti (Argentina) – Antonio Camacho (Argentina) Susana Curbela (Argentina) – Carlos González Saavedra (Argentina) – Elspeth Gormley (España) – Jaime Hoyos Forero (Colombia) – Lamberto Ibárez Solís (México) – Liliana Lorán (Argentina) – Elsa Lorences de Llaneza (Argentina) – Manuel Llaneza Blanco (Argentina) – Margarita Mangione (Argentina) – Raquel Olay (Argentina) Sarah Petrone (Argentina) – Susana Piñeiro (Argentina) – Graciela Reveco (Argentina) – Miriam Reyes (España) Elvira Sastre (España) – Beatriz Villacañas Palomo (España)
La poesía tiene el poder de transformar lo cotidiano en extraordinario, de encontrar belleza en lo más simple y de expresar lo inexpresable. Es un refugio para el alma, un lugar donde las emociones encuentran su voz y los pensamientos más profundos se convierten en versos. Disfruten de la poesía de nuestros colaboradores.
CANTO INFINITO
Irene Mercedes Aguirre
Argentina
Canto del Sur al Norte, canto a la vida
que crece, pese a todo, que es tuya y
mía.
Canto desde estos fondos que se hacen
trizas
para volverse cuencos de las sonrisas.
Canto del Sur al Norte, canto en semillas
que fecundan las notas de estas
coplillas.
Canto del Sur al Norte, canto encendida
por ramificaciones de mis espinas.
Canto y de nuevo canto cuando me gritan,
canto y de nuevo canto cuándo me
incitan.
Trepo hacia las alturas, trepo en
cuclillas,
subo como se puede, siempre hacia arriba.
Broto desde este punto donde me achican
y me niegan espacio para las dichas.
Canto desde este espacio, meta infinita
donde al final los versos se reunifican.
Porque no hay Sur y Norte, sino que hay
vida,
vida que se derrama por cada herida.
Canta conmigo, Hermano, altas tus miras,
cantemos desde el Sur, raza mestiza.
Lo que en la vieja tierra brota y
palpita
nos pertenece a todos ¡Dios lo permita!
MEMORIAS DE UNA NIÑA TÍMIDA
Inés Blanco – Luna de abril
Colombia
Cuando el silencio
acompaña la tarde;
se despeja la memoria.
Un hilo de grises nubarrones
corona el horizonte
y oculta las montañas.
De repente, las presencias
como un destello, se avivan
en medio del fuego adormecido.
Aparece soleado
el paisaje de la infancia;
avanza hacía el recuerdo.
Surgen voces, rezos,
campanadas, apremios,
llantos y aromas conocidos.
Se tejen las palabras
al ritmo del sauce
cadencioso y triste.
En el río moribundo,
las piedras secas
extrañan la frescura.
Los pájaros se aquietan,
la lluvia tarda,
el sol quema la piel.
Y una niña tímida
corre ante el prodigio
de ver y alcanzar la luna.
La detiene el hechizo
de encendidas luciérnagas
que luminosas danzan.
Ella, de alegrías y sueños
colma los bolsillos; jubilosa
crece al paso de los días.
DESOLADOS
Matías Bonora
Argentina
Juega el niño
sin colores de la infancia.
Condenado, hunde al tiempo
de su albura
con la morosidad del desencanto.
Prematuro,
cosecha junto a su padre
la bahorrina del desprecio,
de la atávica rueda del consumismo
que los desecha
y apremia.
Juega el niño
y espera
en un desierto de asfalto,
bucean la mugre de todos los rincones,
entre migrantes distancias y oquedades.
Su mano
empuña una vara, imagina ser padre
que sostiene las tapas,
que los tapa,
como urbanos despojos
sin voces
ni prole.
Aturdidos
de orbedades,
conquistan la calle de nadie
con la madrugada del hambre.
II
Y el día se derrumba
y, con ellos,
caemos…
Somos
la gota del silencio
que nos inunda de naufragios,
de rotos reflejos que no vemos,
acechados
en la perentoria senda,
del légamo compartido.
YO, EL INSTANTE OSCURO
Sandra B. Romeo
Argentina
Mientras no hayas muerto y vuelto a levantarte, extranjero eres para la tierra oscura.
Johann von Goethe
Yo
he quedado sin destino.
Un futuro sin nombre
un camino sombrío, sin tiempo.
También sin olvido.
Porque ella no lo permitirá jamás.
En eso consiste mi castigo.
En el eterno reflejo de mis recuerdos
en las paredes de este vientre de cristal.
Con su ternura filosa y su mano de terror
me abraza sangrándome la piel.
Cortándola.
Arrancándola.
Con su voz alarido
ronda la memoria
helando las angustias.
Renovando la violencia
con la que me amparará mañana.
Ella
dura e inflexible
se retuerce espiralada
como el humo en dónde mueren
los que ya no esperan nada.
Los que tienen todo el espanto.
Los que la dejaron partir
con su rostro de dolor,
con urgencias en la voz.
Yo
enroscado
aterrado
sin manos
estoy oculto
y he sido castigado
SER DE A DOS
Maria Elena Camba
Argentina
Quiero descubrirme
en este atardecer
encontrarte en el perfume de glicinas
trepar aferrada a la pared
ramificar en brotes nuevos
Pensar que el tiempo se detiene
que nuestro jardín se llena
otra vez de colores
que la lluvia lava
esos grises silencios
Quedan aún primaveras
para ser de a dos
para amarnos
como antes
EN TU AROMA
María Elena Camba
Argentina
Jazmín es infancia tierna,
las manos perfumadas de mamá,
su regazo algodonado de caricias.
Es la plaza del barrio,
los juegos en la vereda,
la hamaca que mece sueños.
Es la aurora que regresa
anunciando esperanza,
la pureza del instante.
Es mar arremolinado,
fuerza ígnea de primavera
que asoma en pétalos de seda.
Es aroma a mis niñas,
su sonrisa tierna de rulos claros,
el manto azulado de sus ojos.
Es arrebato de fe,
ciclo espiralado de vida,
inmortal luz divina.
Es el primer beso apasionado,
encendido amor perfumado,
promesa eterna de aromas.
Es libertad y horizonte,
Níveo relámpago de alegría
que hace todo más cierto.
YO UNA DESCONOCIDA
Libia B. Carciofetti
Argentina
Yo… una desconocida
de labios firmes y mirada fría.
Que hoy se para frente al espejo
y se promete sin miedos enfrentar la vida .
¿Quién fui hasta hoy? ¡Pues no lo sabía!
si no fuera por esta experiencia vivida
Entregué todo y me quedé vacía.
Como nube sin agua y fuego sin cenizas.
Me busco y no me encuentro
¡Soy una gruta sombría!
Que añora ver la luz. . .
Cuando despunte el día.
Necesito ser yo, no una sombra furtiva
Más que una foto, una calcomanía
Que se adhiera a mi piel.
Hasta hallarme parecida.
Quiero volver a armar
el rompecabezas de mi vida.
Que al encastrar cada pieza
no se agranden las heridas .
Dejar de ser ya “esa desconocida”
Y lograr hacerlo, esta vez sin prisa.
Oír a mi corazón que palpitando me avisa
Que aún me queda sangre y que por lo tanto estoy viva
ENSOÑACIÓN DE ALMERÍA
Antonio Camacho Gómez
España (1936) – Argentina (2023)
«Cuentan que el tiempo nuevo te ha crecido
azogando tu sueño de palmeras;
que has dejado de ser la que antes eras
y que tienes un aire amanecido.
El agua de mil manos se ha prendido
fecundando tus secas parameras
y ha cruzado la sal de tus fronteras
el árbol del cemento estremecido.
Yo seguiré tejiendo mis quimeras
con la rueca de luz de tu bahía:
con aquel viejo niño que corría embrujado
en tus ansias verbeneras,
cuando más que durmiente, mi Almería,
eras velera que esperaba el día».
AMOR
Susana Curbela
Argentina
Porque sos ,
de lo eterno, lo infinito,
olvido con frecuencia
mi mortal envoltura.
Y permanezco, entonces,
entre un vago realismo,
y la esencia vital
de mi figura.
YO SOY
Susana Curbela
Argentina
La calidez de un nido
Nido que protege las almas heridas
del dolor de una noche eterna.
Yo soy
Un pecho henchido de felicidad.
Felicidad que me inunda
cuando mis hijas elevan sus mejillas al cielo.
Yo soy
Caminos de sangre.
Sangre que atraviesa
mis eternidades.
COMO ME VIBRA EL ALMA
Carlos González Saavedra
Argentina
Como me vibra el alma
Cuando camino tus calles
Se liberan emociones
Se desata el nudo de mi garganta
Como me vibra el alma
Cuando el sol ilumina
Sus plantas
Cuando en tus calles
Quedan flotando romanzas
¡Como me vibra el alma!
Cuando ochocientos años
Vibran conmigo
Por las mañanas
Como me vibra el alma
Cuando suena una guitarra
Cuando unos ojos morenos
Me regala una mirada
Cuando una bailaora
muestra su elegancia
Y un varón la rodea
Con sombrero de ala ancha
¡España!
Como me vibra el alma
Como me vibra el alma
En Granada
ESCRITORES Y POETAS
E. Gormley
España
En un folio se desliza la pluma,
trazando el mapa de un alma desnuda.
Cada palabra, un suspiro, una bruma,
que en el corazón del lector se anuda.
Los escritores, tejedores de sueños,
con hilos de tinta tejen sus empeños.
Poetas, que en versos hallan sus dueños,
en cada estrofa, un mundo de ensueños.
Leerlos es viajar sin moverse, sentir
la vida de otro, reír y sufrir.
Es un regalo que nos hacen al escribir,
un puente entre el sentir y el decir.
DUERMES BAJO UN MISTERIO
Jaime Hoyos
Colombia
Estás desnuda. Duermes en mi lecho.
Despertarte sería un sacrilegio.
Nunca, como en este momento
amé tanto tu cuerpo y mi silencio.
Estás desnuda. Duermes en mi lecho.
Como un cáliz de aroma te percibo.
Si despertaras de repente, amada,
se quebraría el cristal de tu misterio.
Yo mientras tanto sueño
que soy un barco que a tu orilla llega
cargado de caricias y recuerdos…
Los hallarás mañana
cuando la luz del día
me robe la emoción de este momento.
OJOS COLOR DE MIEL
Lamberto Ibárez Solís
México
Me enamoré de tus ojos color de miel
en ellos vislumbro mi horizonte claro;
son dos linternas que parecen un faro
que recorren amorosos toda mi piel.
Ojos bellos, hermosos, lindos de gato
que Dios colocó debajo de tus cejas;
quisiera que me aprisionen como rejas
y ver el mundo a través de ellos un rato.
Deseo mirarme en ellos y sean mi espejo;
peinarme en ellos mi pelo ensortijado;
ver el horizonte; el cielo despejado,
las estrellas y la luna en su reflejo.
Ojos que acarician el mundo, la vida;
mírame mujer el cuerpo que te aclama;
mírame en la luz y el amor que te llama;
mírame en las noches de lluvia crecida.
Tus ojos; dos angelitos en tu cara;
ellos cuidan tu rostro, cuidan tus manos,
la tierra, las flores y sus campos llanos;
miran el agua que en manantial brotara.
Si no puedo conquistar tus bellos ojos;
no me importa tanto; me enamoré de ellos;
son ojos pardos, cafés y son tan bellos
que cuando ellos me miran… me sonrojo.
DÉCIMAS PARA RETRATAR EL CAMPO
Liliana Loran
Argentina
Una tranquera, una aguada,
un montecito de pinos,
detrás de un cerco, un molino,
y la hacienda aletargada…
Un rancho en una lomada
junto a unos talas frondosos
y hasta donde ven los ojos
campos verdes… esperanza…
y en las tierras de labranza,
gaviotas sobre el rastrojo…
En un antiguo brocal
que con hiedras se engalana,
aun recuerda la roldana
frescuras de manantial…
Duerme el sol en el trigal
el cielo, se hunde en el lino,
se hace guitarra el destino
soñador de los nogales,
mientras besa los juncales
el Paraná en su camino…
Tendida entre las barrancas
se va sombreando la siesta,
en tanto el sol se recuesta
llevando la tarde en ancas…
Vuelan unas garzas blancas,
se oyen trinar los horneros
y las voces de los teros,
que detrás del alfalfar
van los patos a buscar
en la orilla del estero…
La tropilla hacia el corral
regresa tras la madrina,
cuando la tarde cansina
tiñe de rojo el maizal…
Hacia el rancho del sauzal
va el paisano al fin del día,
en la silvestre armonía
de un paisaje esperanzado,
la siembra en el campo arado,
sueño, que se desafía…
Sus labios suelen silbar
al ir su pingo tranqueando,
y su huella va dejando
sobre la tierra, al andar
.
Es tiempo de descansar,
tiempo de querencia y calma,
y por darle alas al alma
o por presumirle al viento,
da rienda suelta a su aliento
en cantos… para la pampa…
CANTO A LA POESIA
Liliana Loran
Argentina
Acariciando tus mil formas
aterciopeladas , exquisitas
he cantado contigo al amor,
a la libertad … a la tierra mía …
Hoy quiero con mis vocablos
darte un canto a ti …. Poesía
no sé si te hallé o me hallaste
sé que me consientes, me mimas
Supe de ti, hace ya tiempo,
siendo apenas una niña,
al abrir un viejo libro
con páginas amarillas …
Te he descubierto en ocasos
tras las nubes … fugitivas …
y en noches de plenilunio
en romances a escondidas.
Te descubrí en los pasos familiares
en los labios de la gente mía,
en las risas, en los llantos,
yo te descubrí … Poesía.
Te encontré en las manos abuelas
gastadas en dar caricias,
y en las manos de los niños
que juegan creando vida …
Te hallé en gestos y miradas
de rostros buenos … sufridos,
y amparada entre tus versos
conté dichas o martirios
Me has seducido en madrugadas,
susurrando mil cosas en mi oído
y abandonándome a tu magia milagrosa
casi poeta … me he reconocido.
Poesía !!! Amiga íntima y querida !
conocedora de mis cuitas y recelos,
de mis rebeldías y pasiones,
cómplice total de mis anhelos …
Compañera de mis días taciturnos,
de mis insomnios y desvelos,
aparcera de mis decires todos
para llegar con ellos, a mi pueblo .
Tu armonía se enreda entre mis frases ,
tu color matiza mis vivencias,
las fragancias que invaden los espacios
perfuman tu rima y tu cadencia .
Fragmento lírico del cosmos
que habitas en mi y me fortaleces ,
por ti, en vuelo abro mis alas,
cargadas de sueños, afanadas,
en luchar por la paz y la verdad,
con el bendito don … de la palabra.
MI VEJEZ
Elsa Lorences de Llaneza
Argentina
Tengo miedo a la
Vejez sin futuro.
A la vejez claudicada,
Sometida y humillada.
Que se deja estar.
Que depende de todos.
Que no entiende
Nada de lo vigente,
Que mansa espera
La muerte solamente.
No quiero esa vejez
De lástima,
Donde todos te apartan,
Por no entender
Nada del presente
Y querer imponer
Todo lo ausente.
Por eso lucho
Con todas mis fuerzas,
Por mantenerme activa
Y preparada.
Por ser hasta mi muerte,
Si Dios quiere
No una vieja
Gruñona y anticuada
Sino una actualizada
Y respetable anciana.
Junio 2006
Por mas que luche esta
Enfermedad me convirtió
En lo que yo no quería,
Pero sigo luchando.
NUESTRA VEJEZ
Elsa Lorences de Llaneza
Argentina
Poema dedicado a mi esposo Manuel Llaneza,
fallecido hace un año.
A la mesa nos sentamos
Y yo me puse a observarlo.
Las canas de su cabello
Todo lo habían tomado.
Las ojeras de sus ojos
Demostraban su cansancio.
Su espalda un poco combada
Por el peso de los años
Los disgustos y las perdidas
Que nos habían tocado.
De pronto sentí su mano
Que a la mía se tomaba
Y sus ojos en mis ojos
Que con amor se clavaban,
Mientras las bocas clamaban
Las dos al mismo momento:
«Estamos viejos mi amor»
Y allí se hizo silencio.
Luego tu bajito y triste
Me dijiste :
Ahora vendrán años duros,
Peores a los vividos,
Pues no tenemos salud,
Ni fuerzas, ni tan siquiera
Un porvenir venturoso
Que en las malas nos mantenga.
Quien sabe cuanto nos queda
Para estar en esta tierra.
Volví a mirarte a los ojos
Y el cansancio de primera
Había acentuado mas
El brillo de tus ojeras.
La realidad era cruda
Pero no me quede en ella
Y sonriéndote dije:
Mira amor, no te preocupes
Que sea lo que Dios quiera.
LOS NIÑOS DE LA CALLE
Manuel Llaneza Blanco
(1942) España – (2024) Argentina
Santo Dios cuanta amargura.
Que solos están los niños
sin amor y sin dulzura
sin calor y sin cariño.
¿Que ha de pasar mi SEÑOR
que mate la indiferencia
de esta sociedad atroz
que ha perdido la conciencia?.
¿Que ha de pasar mi SEÑOR
que mitigue la tristeza
que les devuelva el amor
que los cobije y contenga?
¿Es que somos insensibles
a tanto dolor presente?
¡Cuánta dureza increíble
y cuantos padres ausentes!
¿Qué hacemos con nuestros niños
que no podemos amarlos
contenerlos con cariño
orientarlos y educarlos?.
¡Qué sociedad miserable!
¡Que falsedad, que locura!
Los lanzamos a la calle
a una vida negra y dura.
Sociedad irresponsable
por convertirlos en nada
que el SEÑOR nos lo reclame
y castigue nuestras almas.
MÍRATE LAS MANOS…
Marga Mangione
Argentina
Mírate las manos… ¿Qué encuentras en ellas?
¿Son el instrumento con que día a día,
te ganas el pan, que abunda en tu mesa?
¿Son esos dos nidos, que cuando se ahuecan,
acunan el hijo que tu vida alegra?
¿Las que con caricias de pasiones llenas,
vibran sobre el cuerpo de quien te desvela?
Mírate las manos con mucha atención;
y cuéntame hermano, lo que ves en ellas…
¿Signos de trabajo que a través del tiempo,
curtiendo su piel, le han dejado huellas?
¿Son tal vez tus manos dos garras, dos piedras,
que hieren, lastiman, que violan, que vejan?
¿Aferras con ellas el pico y la pala,
manejas tractores, roturas la tierra?
¿O aprietas gatillos, manipulas bombas,
empuñas cuchillos, cañones operas?
Piensa en esas manos finas y pequeñas
de niños que mueren solos en la tierra,
culpa de otras manos, que causan la guerra…
Mírate las manos, y ahora, con ellas:
¡Tócate la cara, pásalas con fuerza,
por tu cuerpo todo
y siente lo frágil de tus carnes tiernas!
Luego piensa hermano, lo que a otros espera,
si las utilizas en vanas contiendas…
¡Tu mano es un arma, poderosa y cierta!
Puede sembrar mieses, segarlas, venderlas,
para que otros coman, de ésa, tu cosecha.
Pero también puede, aunque no lo creas,
con un sólo dedo que apriete un botón,
esparcir la muerte por todo el planeta.
Mírate las manos y espero comprendas,
que fueron creadas para la nobleza
de la vida pura, de la lucha honesta,
del trabajo sano que la vida alegra.
¡No para el castigo! ¡No para la guerra!
Tus manos hermano: palomas etéreas…
¡Que curen, que amasen, que siembren la tierra,
que llenas de amores caricias ofrezcan!
¡Que escriban poesía, que borren tristezas,
brindando esperanzas de paz que florezcan,
en cada rincón, donde un niño espera!
GRACIAS QUERIDO PAPÁ
Raquel Olay de Leanza
Argentina
Quiero decirte, querido papá, cuanto te admiré cuando era niño,
fuiste mi ídolo, mi héroe, el más inteligente y fuerte…
llegando a la adolescencia , te bajé del pedestal,
discutía y cuestionaba tus ideas, tus consejos me irritaban,
cometí muchos errores, por no quererte escuchar,
con ansias de libertad , solo pensaba en volar.
Fuiste un padre muy presente y ejemplar,
pero estaba distraído y no lo supe apreciar.
Ahora, que en la “cancha de la vida”,
“juego” en tu mismo “lugar”,
me di cuenta un poco tarde, lo duro que es ser papá,
cuando recibo en pago por mis desvelos,
la misma moneda con que te supe pagar.
¡Cuánto me gustaría poder abrazarte papá!
Pedirte que perdones mi rebeldía, decirte que te amo,
y guardo la firme esperanza, que al final de mi camino,
cuando llegue a la vida eterna, nos volvamos a encontrar.
TIEMPOS MEJORES
Sarah Petrone
Argentina
Deja que repose un poco tu cabeza
loco escritor, que agotas tus caudales
y piensa que la fértil sincronía de tu mente
algún día, puede que se acabe.
Deja que resbale alguna vez a tu costado
el tiempo de los otros, que en tus ansias se sustenta
y ponle grilletes a tus alas y a tus ojos
para que te sientas un poco indiferente.
Deja que el dolor del mundo no te llame
y te convierta en llama y en ti haga destrozos,
haz de cuenta que la vida es como un cuento
que emerge de un cuento de tiempos más remotos.
Piensa escritor en sueños de bonanza,
gusta el sabor que tienen las victorias,
abre tu pecho a suspiros y rescata
toda la paz que el mundo no ambiciona.
Guárdate para ti todo lo bello,
un tiempo ha de venir que el hombre cambie
y quiera descubrir la faz de un mundo nuevo
y precisará de ti, si tú le aguardas.
Deja reposar a tu cabeza
sobre las plumas de un gorrión dorado
y guarda la esencia de tu mente
fértil y genial para más tarde.
Piérdete conmigo entre las nubes
y los años del silencio de tu boca
cobrarán con el tiempo tanta fuerza
como el trueno, como el mar, como la roca.
EL DESPERTAR
Sarah Petrone
Argentina
Cuál sería el despertar de la conciencia
Si frente a frente, el mundo en que vivimos
Ninguna voz escucha o le cautiva
Y la razón se aleja demasiado?
Sentir con claridad lo que esperamos?
Si estar en paz es alejarse de uno mismo,
Tratando de alcanzar ese lirismo
Es esperar el maná como regalo?
Un pájaro me sigue y me visita
Buscando que le deje unas migajas
Que caen de mi boca y se resigna
A comer calladamente su bocado.
La inmensa soledad está a la vista,
El mundo en otra guerra se levanta
Y sobran las migajas. Las conquistas
Están en los derechos y en las manos.
En esta inmensidad que se desviste,
El horror mayor se está gestando
Con los que esperan el regreso de los dioses
Y los que saben que sin Dios, todo es en vano.
LAZOS DE UNIDAD
Susana Piñeiro
Argentina
Discutir no es imponer, dialogar es escuchar,
presentar con transparencia nuestro modo de pensar;
convencer con argumentos sin ofender ni acusar
apelando al raciocinio del que nos quiera escuchar.
El respeto no se gana mandando, infundiendo miedo
imponiendo una verdad o elevando nuestra voz;
pues solo se alcanzará si en algo de nuestro obrar,
hablar o manifestarnos, somos dignos de admirar.
Para cosechar respeto, antes se lo debe dar,
no es éste una simple hierba que crece en cualquier lugar;
lleva tiempo y energía, entrega y sinceridad
el ganarse la confianza y verdadera amistad.
Nadie puede dar a otros, lo que no posee en sí;
tampoco se ha de encontrar solo una forma de amar
el secreto está en tratarnos con esmero y con cuidado
y más tarde o más temprano, la magia hará lo demás.
¡Qué cierta es aquella frase que expresa: «Es un arte amar»
pues no alcanza nuestra vida a poderlo conquistar;
mas siendo tan esencial en nuestra breve existencia
bien vale el sincero esfuerzo por amar cada vez más!
LA VERDADERA PAZ
Susana Piñeiro
Argentina
Caminos recorridos, circunstancias adversas,
las siento tan lejanas al mirar hacia atrás
que me causa extrañeza haber atravesado
peligrosos atajos y sentirme hoy en paz.
Sin duda en mis andanzas Tu Mano protectora
se interpuso al peligro librándome del Mal,
no fue por mi destreza el haber superado
penosas situaciones y hoy estar en paz.
No sé lo que me espera en este nuevo tiempo
desconozco el futuro y lo que traerá,
mas sé que con Tu ayuda, Tu gracia y Tu consejo
alcanzaré aquel puerto y en Ti hallaré la Paz.
LEJANAMENTE CERCANA
Graciela Reveco
Argentina
Sufraga el brillo de la oscuridad
y me nace sutil la magia
en vísperas de pies descalzos
la beatitud de una Estrella
en tres pasos sin coronas
bebe y come del ruido y el silencio
gime su sonrosado alborozo
cercanamente lejos
y escribo
porque quiero entender
eso apenas desaloja el peso
no existe la justa expresión que enlace
remiende
explique apenas la némesis de la tristeza
de saber que estás allí
muerte
a la espera del momento preciso
entonces
mi ‘letra voz’ arroja blasones de cristales
sobre las riberas de la duda
sobre el embalaje de miel de la mentira
sobre el oscuro brebaje de los cirios sin flores
en los mármoles del fuego que enceniza
así te expones
muerte
con la simpleza de un ropaje nuevo
con tu manto blanco de agonía
sin dolor
así escribes tu mancebo obituario
con un término silencioso sin cadenas
y te declaras inocente de lo oscuro y de la nada
sin embargo
el privilegio del amor que nos destina
trepa la greda invisible del humo
y la madera de los hornos
gotea del grifo enmohecido de la copa eucarística
grabada en los siglos de papel biblia
por los mismos seres finitos de siempre
que también sucumben
en poesía
I
al fétido altar de un jardín sin nombre
porque tú
muerte
sinsentido de liadas sinrazones
aliciente de un lugar en el cielo intangible
donde supuestamente la vida se estrella iluminada
no avisas
no escribes para ‘verbear’ ese aliento creíble
solo cumples tu mandato de blanca sombra
levantas la hoz y cortas el segundo cordón
insensible a los tiempos de la piel y sus quimeras
la afrenta diluye las cenizas con el viento
un silencioso relámpago las eleva
pero no puedes
te lo digo frente a la brevedad de este cielo
frente a este mar
abrazado al azul infinito de mis dedos
no puedes
ni podrás matar las palabras
para que yo muera.
NO TENGO CASA A LA QUE VOLVER
NI ESPERANZA DE LA QUE COLGARME POR ESO CAMINO
Miriam Reyes
España
Las casas se derrumban a mi paso
la tierra es una alfombra de escombros.
Me detengo a admirar la belleza de las palas mecánicas
los movimientos de las excavadoras me erizan de deseo.
De noche las contemplo:
los perfiles inmóviles de las palas
descansando sobre el cielo azul cobalto
al lado de la luna de luz nacarada
son aún más hermosos que los brazos de los hombres que las manipulan
y las excavadoras
con sus enormes bocas abiertas y llenas todavía
de tierra y escombros
parecen enormes animales muertos.
Mis padres me enseñaron a no tener nunca nada.
Ellos me enseñaron a no volver nunca a casa
a no decir nunca esta casa es mía
aquí me quedo yo
en este lugar que amo.
Cierro la puerta y no necesito mirar atrás para saber
que la casa ya no existe más.
En ninguna parte sin hablar con nadie estoy
pero si nos cruzamos
puedo enseñarte a caminar sonriente sobre la desolación.
SERÁ
Elvira Sastre
España
Un poema que reivindica el amor en sus distintas formas y maneras, sin vergüenza, sin miedos, sin mirar al suelo, solo con orgullo y con la cabeza bien alta.
Será que por ir contracorriente
hemos acabado mirando en la misma dirección,
que mientras la gente nos llenaba de excusas
tú y yo solo pensábamos en besarnos,
que justo cuando el mundo se quedaba sin palabras
nos llenamos la boca con acentos de otro mundo
y en cierto modo lo salvamos
-nos salvamos-,
y nos dio a nosotras en compensación.
Será que me levantaste la mirada del suelo
mientras tú mirabas al cielo
y el choque fue algo así con implosionar
pero de ti para mí,
y viceversa.
Será que me acariciaste así,
como si fuera de mi cuerpo
terminarán los límites de esta ciudad,
y quise quedarme a vivir en tus manos
más de lo que dura un beso.
Será que no nos esperábamos
y por eso ahora no nos vamos,
porque lo bonito de esto
es ver que la sorpresa sigue ahí
cuando abres los ojos.
LA PAZ NOS LLAMA
Beatriz Villacañas Palomo
España
La paz nos llama, hermanos, nos convida
y nos abre las luces de sus puentes,
por los que andamos a encontrar las fuentes
de un bien de sanación de toda herida.
Aunque el mal va ganando la partida,
no nos rindamos, seamos resistentes,
que paz, justicia y bien sean las corrientes
por las que navegar en esta vida.
Abramos la mirada a la verdad
y con su lucidez y su caricia,
seamos una digna humanidad.
Y frente la mentira y su malicia
defendamos la paz y la verdad:
y con ellas vendrán bien y justicia.
NECESITAMOS LA PAZ
Beatriz Villacañas Palomo
España
La Paz es necesaria en nuestra vida,
debemos ser unidos los humanos,
si los humanos vivimos como hermanos
la Paz llegará siempre bienvenida.
La Paz es necesaria en nuestra tierra,
nosotros debemos servir a la Bondad:
si a Bien y Verdad servimos la humanidad
la Paz cerrará puertas a la guerra.
Con la Paz los humanos en unión
tendremos sanos mente y corazón.