HOMENAJE A LILIANA LORAN

Liliana-y-salvador

Hoy nos reunimos bajo el amparo de la palabra para rendir homenaje a quien supo vivirla, compartirla y sembrarla: Liliana Lorán

Este encuentro no es solo una despedida. Es un gesto de memoria, una ofrenda de afecto que atraviesa el tiempo. Porque hay personas que no se despiden nunca… permanecen en lo que dejaron dicho, en lo que inspiraron, en lo que callaron con elegancia.

Liliana fue parte esencial de este proyecto editorial, no solo por lo que aportó con sus letras, sino por la sensibilidad que imprimió en cada uno de sus gestos. Fue luz discreta, brújula silenciosa, y compañera generosa.

Hoy, al reunirnos para recordarla, traemos no solo su figura, sino también su eco. Nos acompaña en cada palabra que publicamos, en cada mirada que dedicamos a lo invisible.

Este homenaje es también un agradecimiento. Porque sin voces como la suya, el mundo editorial sería menos humano, menos hondo, menos cierto.

Gracias, Liliana, por lo sembrado. Por lo dicho y por lo no dicho. Que tu memoria siga siendo guía, inspiración y abrazo.

La presente edición acoge varios mensajes llegados desde distintas latitudes. Cada uno refleja el eco que Liliana dejó en quienes la leyeron o compartieron su luz.

Nota de Gustavo Páez Escobar de Colombia escritor y colaborador de la revista

Querida Elspeth:

Deploro el fallecimiento de Liliana Loran y me uno al homenaje que le rindes con tus bellas palabras. Ella estuvo muy unida a la revista, y por eso su ausencia te causa hondo dolor. Sin haberla conocido, la siento de la familia. Efusivo abrazos de solidaridad para sus seres queridos, para ti y todos los colaboradores.

Testimonio de despedida: Margarita Mangione / Argentina, escritora y colaboradora de la revista

Con el alma en duelo y el corazón desgarrado, aún me cuesta aceptar que nos dejó Liliana Lorán, exquisita poeta, escritora y bailarina, luego de enfrentar con valentía una larga y dolorosa enfermedad. Fue una persona de belleza que trascendía lo visible: dulce, amorosa, luminosa.

Tuve el privilegio de su amistad durante muchos años, y hoy la tristeza es inmensa. Su esposo, Salvador D’Arrisso, quien me mantenía al tanto de su salud, fue quien me dio esta dolorosa noticia. Hace apenas unos días, presenté en el Centro Cultural Municipal León Fourvel Rigolleau , dependiente de la Secretaría de Cultura de Berazategui, presentó el libro Pinceladas y Versos en Pandemia , una obra compartida entre la artista plástica Inés Dagand y Liliana. El salón se colmó de personas que celebraban esta unión de arte. Aunque Liliana no pudo estar presente, sus versos fueron leídos y aplaudidos con emoción.

Tenía la esperanza de que pudiera acompañarnos en octubre, en la Feria del Libro de Berazategui. Hoy, esa esperanza se convierte en recuerdo. Desde lo más profundo, envío mi pésame a Salvador, a su familia, amigos ya todos quienes la admiraron. Ruego una oración por su eterno descanso

Querida amiga del alma, nunca te olvidaré. Que brille para ti la luz que nunca se apaga. Que el Señor te reciba en sus brazos. Descansa en paz. Besos al cielo, con el anhelo de volver a encontrarnos.

Koldo Aranguren , escritor vasco, envía este mensaje, para el homenaje a Liliana

Koldoren begirada berrituan, Euskal Herriko idazlea: Lilianaren bidez ikusezina ikasten hasi nintzen. Bere bertsoek farolen moduan argitzen zituzten lehen ihes egiten zidaten xehetasunak, poesiak arima zorrozteko gaitasuna balu bezala. Ez zuen idazten soilik: begiratzeko modu bat irakasten zuen, goxotasunez, sakontasunez, harriduraz. Orain, bere presentzia mundua ikusteko nire moduan parte da.

Desde la mirada de Koldo , escritor del País Vasco: A través de Liliana aprendí a ver lo invisible. Sus versos eran faroles que alumbraban detalles que antes se me escapaban, como si la poesía tuviera el poder de afinar el alma. No solo escribía: enseñaba a mirar con ternura, con hondura, con asombro. Su presencia es ahora parte de mi forma de ver el mundo.

Isabel Anchon, desde Toledo, envía este mensaje:

Gracias, Elspeth, por abrirme las puertas al mundo poético de Liliana a través de tus publicaciones y charlas. Es una gran pérdida para el mundo literario; su poesía no solo conmovía, sino que sembraba luz. Un abrazo profundo, y mis condolencias para su familia y para todos los que aman la palabra.

Desde los ojos de Juan José González de Colombia, lector fiel de esta revista: Leer a Liliana era siempre una emoción quieta, como música que abraza sin pedir permiso. No quiero echarla de menos. Quiero seguir encontrándola en sus poemas, como quien vuelve a casa. Que su voz no se apague: que siga publicando, desde el lugar donde danzan las almas

POESÍAS

CUANDO MARCHAN LOS POETAS

En recuerdo de Liliana Lorán

Inés Arribas (Nené) / Argentina

Mientras los poetas transcienden

Hacia el reino celestial

Los reciben las campanas

Con un duce redoblar

Cada vez que componían

En la tierra sus poemas

Cantando a vida, natura

Amor, dolor o entrega

Del corazón transmitía,

Letras y dulce esencia.

En cada verso exponían

Lo que su alma guardaba

Y cual cofre de recuerdos

La memoria conservaban

Hoy en la altura reunidos

Con pares disfrutando

Comparten los pensamientos

Entre nubes vagando

El Señor bendiga siempre

A simples soñadores

Y lo celebren en el cielo

junto a otros trovadores

ELEGIA A LILIANA LORAN

Isidoro Barrera Molina / México

Trágicas horas de la madrugada

del cinco de julio dos mil veinticinco

poetisa y bailarina inició retirada

vicepresidente, de Vuelta Obligado y Patricios.

Dejas el recuerdo de “Estirpe Surera”

pinceladas y versos en pandemia

fuiste profesora y maestra guerrera

bien queriente de rimas en toda la tierra.

“Pertenencia” con poemas criollitas

más bien conocida como Antología

habla de batallas y líneas paisajistas

con esos poemas se forma una poesía.

La literatura reclama un silencio

después un aplauso con mucho calor

se fue la que sigue entre nos su recuerdo

viviendo en sus versos y en el corazón.

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ETERNA ALMA SURERA

En homenaje a nuestra querida Liliana Lorán .

Marcela Barrientos / Argentina

En la tierra que tanto amaste, quedó tu luz,

una llama ardiente que el viento sur llevó,

tu alma pampeana, en cada verso, en cada raíz,

resuena en el eco de un canto criollo, en el sol que doró.

Tu voz, dulce río de sabiduría gauchesca,

fluyó con gracia por las pampas y su arte,

una poesía para cada efeméride patria,

una fe profunda y un amor por lo religioso.

Sangre criolla, cabello dorado, alma de fuego,

en cada palabra dejaste un legado sin igual,

una poeta de pasión, de alma en juego,

que en cada verso dejó su huella inmortal.

Aunque hoy tu partida nos deja un vacío profundo,

tu presencia en letras y en el alma será siempre un farol,

una huella única, un recuerdo fecundo,

que brilla eternamente en la tierra pampeana, en nuestro sol.

Gracias por compartir tu luz, tu arte, tu ser,

por regalarnos tu voz, tu fe, tu corazón,

en cada rincón, en cada amanecer,

tu espíritu vive en esta tierra, en cada canción.

A LILIANA LORÁN

María Elena Camba / Argentina

Tus pies son alas, tus manos pañuelos

que danzan y giran en círculo eterno.

Con renovado compás 

la música acaricia, envuelve los pasos

ligeros que siguen bailando en ronda.

Al ritmo de tus poemas,

cantas a nuestra tierra.

Al cóndor que surca los cielos, 

al sauce que acaricia la orilla,

al prócer que honró la patria, 

a tu terruño Mataderos.

Enhebras cada palabra 

en cuentas de paz.

Amaste cada rincón 

de nuestra amada Argentina.

Tus poemas despertaron 

tantas almas dormidas

Hoy te recuerdo Liliana 

tu mirada amorosa, 

esa sonrisa cristalina,

tu aura luminosa.

Querida compañera,

hermana de letras

Ojalá desde el cielo 

se escuche esa lira amorosa

y baje tu pluma piadosa 

a iluminar el camino.

HACIA LA LUZ INFINITA 

Enrique Fredy Díaz Castro / México

Hoy la cúpula celeste 

de esa tu patria Argentina,

no oye tu voz cantarina 

con poemas de Este a Oeste.

Ni los Viajeros de Paz

hoy sentirán tu alegría,

porque surge la elegía 

por el adiós que les das.

Las danzas tradicionales 

que tú tanto fomentabas 

un compás de espera clavan 

sin público y sinodales.

Liliana Lorán partiste 

hacia la luz infinita,

mientras pañuelos se agitan 

pues tu pluma quedó triste.

Hoy tus Campanas al alba 

doblan con honda tristeza,

a la vez que por ti rezan.

¡Que descanse en paz tu alma!

De esos bailes prodigiosos 

y de esa poesía exquisita,

quedan las constantes citas 

que de ti podrán hablarles.

La Patagonia y Las Pampas,

icónicas de tu tierra,

en tu recuerdo se encierran,

mientras tus letras decantan.

Allá en tu suelo sureño 

de esta América pujante,

¡Permanecerán vibrantes, 

tu danza y poesías de ensueño!

UN ÁNGEL ENTRE NOSOTROS

A Liliana Lorán

Carlos González Saavedra / Argentina

Te fui conociendo

a través del tiempo

En alguna radio o

en algún evento.

Conocí tus letras

Conocí tus verbos

Escribiste al campo

A la belleza del atardecer

y paisajes de nuestro suelo.

La argentinidad pintada

En distintos lienzos

De las cosas simples.

Emociona leer

vocablos y versos.

Sentiste un llamado

Y abandonaste el cuerpo

Una luz infinita

Iluminó el firmamento.

Partiste a perfumar otros cielos.

Dios bendijo tu paso

y has bendecido el nuestro.

Te fuiste a un mundo nuevo.

Gracias, Liliana Loran

Estoy seguro que…,

Dios, estará contento.

A LILIANA CON GRATITUD

Elspeth Gormley / España

Estuviste, sin ruido ni aviso,

como luz que en silencio se posa,

como lluvia que llega sin prisa

y acaricia la piel más hermosa.

Fuiste abrazo en las tardes sin canto,

fuiste calma en las horas oscuras,

compañera sin nombre ni manto,

pero llena de amor sin fisuras.

No sé cómo nombrarte despacio,

lo que fuiste no cabe en mi verso;

solo sé que agradezco despacio

tu presencia en mi mundo diverso..

No te digo adiós, no hace falta,

te mantengo en mi voz cada día.

porque aunque la distancia resalta,

como brisa en mi alma…sigues viva.

LLANTO POR LA POETA LILIANA LORÁN

Lamberto Ibárez Solís / México.

Mis versos como saetas

de mi patria mexicana;

que mi corazón hilvana

y honrar a la gran Poeta.

Que nos dejó una gran grieta

por su partida temprana,

en mis décimas desgrana

mi dolor hecho palabras

que en mis montañas se labra

con sus dobles de campanas.

Campanas de “Mataderos,”

tocaron dobles en julio;

opacando los estudios

de los Poetas enteros.

Que seguían con esmero

a la danza y la Poesía

porque en sus versos hervía

su bella pampa argentina

que con su pluma tan fina

denostaba su alegría.

Alegrías nativistas

con pinceladas de versos

de manantiales diversos

en que se yergue la artista.

Jóvenes revisionistas;

todas las Letras Hispanas

desde tierras muy lejanas;

te ganaste tu homenaje

con mi lírico lenguaje

de mis letras castellanas.

Castellanas mis palabras;

surgidas desde mi costa

donde aflora la langosta

con estocada macabra.

Y con mi llanto que labra;

voz de Liliana Lorán,

el trayecto es un vaivén

y el camino es un misterio

que nos lleva al cementerio

para la Poeta un Edén.

NO PREGUNTES CUANDO

Graciela Reveco / Argentina

solo sé que un día compraré el pasaje

ayer ya pasó

mañana aún no llega

hoy es un misterio

imposible no cruzar la puerta y respirar la vida

sin embargo

de algo estoy segura

envuelta como una nube de nieve

en el tenue arrullo de un trino de pájaros

en el salto de una rana en las acequias del verano

en el croar de los grillos de una noche estrellada

en la fresca atalaya del viento sobre los árboles

en la lluvia temprana de la melancolía

entre las sombras vertebrales de la ciudad

en cada palabra del libro que no leíste

en la línea invisible entre la montaña y el mar

en el quieto paisaje de tus pantallas táctiles

allí vas a encontrarme

cuando compre el pasaje que aún no pretendo

no preguntes cuándo

que todavía hoy… es un misterio.

A LILIANA  LORÁN

Sarah Petrone / Argentina

Amiga de las letras, que transitas 

por el plano que el destino te ha marcado,

has dejado que la pluma en tu mano,

repose, por lo mucho que escribiste.

Rodeada de poemas, transcribiste

todo lo que tenías en tu alma,

hasta que un arco iris de palabras

iluminó el camino que elegiste.

Sin tiempo, la distancia se persigna,

una oración enciende en su plegaria

el deseo de que brilles con la calma

que solo el Creador nos da, y bendice. 

  A LILIANA…

Susana Piñeiro / Argentina

Como tierna flor nativa abrazada a tu Tierra amada

enamorada de todo lo que en ella valorabas….

como ave matutina que los espacios surcara

atesorando visiones que en tus poesías volcabas…

o danzando melodías autóctonas tan logradas

y recitando un refrán que una enseñanza dejara…

Así quiero recordarte en tu voz tan dulce y cálida

o en un consejo casual que en la distancia me dabas.

Amiguita tan preciada, mujer íntegra,

aplicada

me alegra haber disfrutado de tu amistad y tu calma,

de tu sensibilidad y tu profunda mirada.

Tu presencia se agiganta en cada nueva alborada

pues la Vida verdadera, con la muerte no se acaba,

sólo cambia su vestido volviéndose toda diáfana.

Exquisita poetisa de bondadosa templanza

envíanos un susurro que nos infunda confianza,

que nos alumbre el camino y que nos en dulce el alma.

Regálanos un poema de azucenas y plegarias

y píntanos el paisaje celestial por donde vayas!

Epílogo: Elspeth Gormley

Cuando una presencia toca tantas almas, no se despide… se multiplica. Cada palabra aquí reunida es más que memoria: es llama viva, es eco agradecido, es abrazo que no cesa.

Liliana Lorán no está ausente. Está en la música de estos versos, en el susurro compartido, en la ternura con que tejemos esta red de letras.

Que su nombre siga danzando entre nosotros como lo hizo su luz: discreta, profunda, inolvidable.

Si un alma logra tocar tantas voces, ya no pertenece al tiempo. Liliana vive en el murmullo de estos versos, como música suave, como faro invisible que sigue guiando. Y aquí, donde la palabra se convierte en abrazo, su presencia sigue siendo llama viva.

Hago eco como Director de la Revista, de las palabras de nuestra Editora. Liliana no está en nuestro plano físico, pero su recuerdo permanecerá siempre con nosotros. Carlos Pérez de Villarreal