POEMAS A LA NIEBLA
Nota Editorial: Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece.

“La niebla no oculta: revela lo que el alma recuerda.”
COLABORAN
Matías Bonora — Argentina
Libia B. Carciofetti — Argentina
Enrique Fredy Díaz Castro — México
Carlos H. González Saavedra — Argentina
Elspeth Gormley — España
Lamberto Ibárez Solís — México
Carlos Jaramillo — México
Marga Mangione — Argentina
Raquel Olay — Argentina
Sarah Petrone — Argentina
Ricardo Ernesto Quattri — Argentina
Graciela Reveco — Argentina
Yanni Tugores — Uruguay
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA
Matías Bonora – Argentina
En su espontáneo momento me habita
otra luz, de magnética quietud.
Y lo incierto se impone, como alud
de silencio que, con su encanto, canta
entre ausencias de rumbos y sin bita,
que amarre algún norte, poniente o sud
y libere de esta lenta acritud;
cuya finitud se aleja, me grita.
Y en mi centro me aferro, en la espera
de una orilla de colores, sones
y manos que tallen, briosos abrazos.
La niebla se queda y sola respira
una siembra de antiguas oraciones,
en voces que acunan versos y hechizos.
⸺ ✧ ⸺
EN UN BANCO AÑOSO
Libia B. Carciofetti – Argentina
En un banco añoso, se sentó el otoño
mientras finas hojas lo supieron besar.
Algunas ocres, amarillentas, rosadas
y alrededor suyo comenzaron a danzar.
De pronto un ave que estaba despertando
en su tibio nido comenzó a bostezar.
Al momento el sol, con lagañas en los ojos,
viendo que la aurora ya se había hecho día,
con sus luminosos rayos comenzó a alumbrar.
El señor otoño se calzó la bufanda,
se cruzó de piernas y comenzó a soñar:
que era primavera y lo visitaba el estío,
la tomó de la cintura y no la quería soltar.
Pero alguien con un dedo firme
le tocó por los hombros, y volvió a la realidad.
Era don invierno pidiéndole anuencia
para poderse sentar.
Y en un diálogo que solo entienden las estaciones,
muy amablemente se pusieron a conversar.
Caía la tarde y las aves a sus nidos
decidieron regresar.
La brisa soplaba y el banco añoso
se comenzaba a desdibujar.
Era la niebla que lo cubre todo
en esta nostálgica estación otoñal.
Se calzó el sombrero, se sacudió las hojas,
bajó la cabeza y se echó a andar.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA
Enrique Fredy Díaz Castro – México
Duele que el vasto contexto de las cosas,
sea para algunos como infranqueable muro,
que solo esperan lo fresco de las rosas,
cuando sabemos que hay días claros y obscuros.
Cuesta entender que es frágil el carácter,
en quien no tuvo cimientos necesarios
y los arreos para salir del cráter,
forjando metas por el sustento diario.
Cuando a mi paso jóvenes esperanzas,
las veo rendirse ante las tentaciones,
quisiera manos de más para confianza
poder brindarles a tantos corazones.
Si es el trabajo hay que salir a buscarlo,
pensando en cambios que depare el mañana,
andar con fe porque vamos a lograrlo,
que para eso, siempre nos sobren ganas.
Por eso hiere saber de mil tragedias,
de esas que pienso, pudieron evitarse.
De quienes su voluntad se dobló a medias,
desmotivados ya para levantarse.
Es como verse perdido en densa niebla,
buscando a tientas el alivio de un faro,
la indecisión que pesa como piedra.
creyendo que el porvenir le cueste caro.
Prefieren laxos hundirse en frágil hoyo
que se hace grande en medio de su inercia,
no son capaces de librar los escollos,
y ceden dóciles al mar de inclemencias.
Es en la vida ese factor que surcando,
habilidoso en nosotros, es tangible;
niebla que mucha luz hoy está esperando
para que el bien en el mundo sea posible.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLAS EN MI VIDA
Carlos H. González Saavedra – Argentina
Cuantas nieblas en mi vida
Cuantas…
Cuantas he, atravesado
Con sabiduría
Con rebeldía
Con valentía
Con hidalguía
Hasta el día de hoy,
Queda alguna perdida, escondida
A esta altura de mi vida,
Recupere la transparencia
De mi niñez, la inocencia
De aquellos días
No más nieblas mezquinas.
No más, apariencias
No más, corridas
Vivo, una vida cristalina
En paz y armonía.
Gracias al sol interno,
Que me ilumina.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA DE MI CIUDAD
Elspeth Gormley – España
La niebla llegaba suave,
como un recuerdo que vuelve sin ruido.
Cubría las calles,
desdibujaba las casas,
y hacía del mundo
un secreto.
Crecí entre su blanco silencio,
aprendiendo que no todo se ve,
que algunas cosas
solo se intuyen.
Aún hoy,
cuando la vida se vuelve borrosa,
siento aquella niebla cerca:
no para perderme,
sino para decirme
de dónde vengo.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA
Lamberto Ibárez Solís- México.
Y Traigo una copla herida
con los nubarrones grises
que agolpan mi soledad
de mis días infelices.
De aquella infancia nublada
en que el paria de mi tierra;
de Zacualpan trovador;
de esta mente que se aferra.
Sin olvidar el dolor
de las montañas agrestes
y los pájaros furtivos;
surcan el viento celeste.
Esa niebla oscura y fría
que empañaron mis mañanas
y trastocaron mi vida
que no mereció ser vana.
¡Ay brumas de mi “Terronera”!
Cubiertas de soledades;
que acicatearon mi mente,
librándome de maldades.
Nieblas que cubrieron cielos
de hambrunas y humillaciones;
que a los pobres de mi tierra
les lastimó sus pasiones.
Los árboles derribados
por las manos asesinas
que sucumbió los manglares
y los convirtió en rutinas.
Las cuerdas de mi tristeza;
revientan toda oración;
donde se hilvana la angustia
que vierte mi corazón.
Los ululares del búho;
acompañaron mis pasos;
y el siseo de lechuzas
me dibujaron sus trazos.
Las nieblas que oscurecieron;
las pisadas de mi infancia;
pero que nunca taparon,
mi luz y perseverancia.
Esas nieblas se acabaron
y desterradas en tiempos;
olvidadas para siempre
y ahora son mi pasatiempo.
Mis coplas las tiro al viento
a orillas de mi laguna
con mi canto que se aferra
de mi mar hasta mi cuna.
⸺ ✧ ⸺
LA NIEBLA
Carlos Jaramillo – México
Llegaste a mi vida y cambiaste mi ser completamente,
nada fue más hermoso que compartir cada día contigo
ya que estar a tu lado era mi alimento, mi aliciente
no había obscuridad, desilusión ni desencanto.
Solo luz y daba gracias por lo que traías a mi vida,
con el tiempo una densa niebla lo empiezo a opacar,
niebla compuesta por la desconfianza e indiferencia,
juntos y sentir soledad en el alma, estar sin estar.
Al revisar mis pasos veo que en el amor no hay reservas
sino una entrega cada día, sentirlo y creer en Él.
Hoy percibo que no alimentar ese sentimiento
se va apagando como una candileja en invierno
que cuando lo va cubriendo la niebla no hay regreso.
Ya que el dolor por amor no lo disipa el perdón,
principio que te lleva a reconocer y espolear el ego,
a disipar la niebla que provoco el frio invierno.
⸺ ✧ ⸺
LA BRUMA EN TUS OJOS
Marga Mangione – Argentina
La bruma que vio en sus ojos,
le anunciaron su partida,
hablaban de despedida,
pero sin penas ni enojos.
De besarlos tuvo antojos
pero no atinó a acercarse,
sintió que iba a alejarse,
que remedio ya no había,
la pena la sorprendía
y había que resignarse…
Cuando el amor se termina
nadie puede rescatarlo,
el que aún ama ha de llorarlo,
siguiendo con su rutina.
Como autómata camina
pues le cuesta comprenderlo,
la angustia de no tenerlo,
le hace ver la vida gris,
todo tiene otro matiz
cuando acaba de perderlo.
El dolor siempre perdura
oscureciendo la senda,
cubierto por una venda,
el corazón no se cura.
Y el tiempo que es sepultura
de los bienes y los males,
consolando a los mortales,
hace disipar la bruma,
y esa pena que hoy exhuma
serán recuerdos triviales…
Tomar ejemplo del mar
pues con su fuerza y su espuma,
cuando disipa la bruma,
busca sus aguas limpiar.
Porque empieza a trabajar
con presteza y con premura,
sacando afuera basura,
que deja algún ser humano,
insolente ciudadano,
que tiene la mente oscura.
Hay que borrar la tristeza
llenar la mente de luces,
sacando del alma cruces,
limpiar tu mar de maleza.
Atesorar la grandeza
de gozar la propia vida,
la dicha no está perdida,
porque un amor se ha marchado,
¡dejar las penas de lado
la angustia ya está prohibida!
⸺ ✧ ⸺
HISTORIA DE AMOR
Raquel Olay – Argentina
Sucedió que un pequeño
duende solitario , que habitaba
en un bosque encantador,
enamorado de su belleza, sintió
celos de otro duende seductor,
Un día, el duende enloqueció.
Quiso ocultar a los ojos del
intruso su hermosura y fue así
que del cielo una nube el bajó.
uniendo diminutas gotas de
rocío, tejió un precioso manto
y con él su bello paisaje cubrió,
sin saber que cometía un error ,
pues la densa niebla, por varios
días no dejó pasar el sol, y el
duende cayó en su trampa,
muriendo de frio, el pobre
bohemio que siempre quiso
vivir de amor.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLAS
Sarah Petrone – Argentina
El último eslabón del último poema
epílogo de historias que han pasado
por el filtro de la vida que ha gestado
un sin fín de situaciones paralelas.
El último de los tantos sinsabores,
el último susurro que he perdido
en la gota que del vaso ha rebalsado
dejando solamente alguna herida.
Acaso sin querer he malogrado
el fragmento que sublime ha resistido
en las nieblas mentales que opacaron
lo mucho que también he conseguido.
Despliegue de suspiros rezagados
en el último aliento de la vida,
nebulosa interior que ha descartado
la perfecta razón y el equilibrio
⸺ ✧ ⸺
LA DANZA DE LAS HOJAS
Sarah Petrone – Argentina
No esperó que el otoño la arrancara,
sola se soltó y trazó en un vuelo
un sin fin de arabescos que dejaron
virutas de colores por el suelo.
No esperó permanecer en esa rama
su segura protección. Como en un sueño
uniéndose a la danza de otras hojas,
el viento jugó sin prisa con su suerte.
Igual que una cometa sin destino,
envuelta entre las nieblas que tejieron
un lazo de invisibles ataduras,
subió y sin gravedad rodó en silencio.
Ocres y amarillos, Tintes secos,
en esa policromía de colores
cansada de la rutina de sus horas
rasgó la soledad de sus torpezas.
Una vez más en la ronda de la vida
cubierta por las cortinas de sus nieblas,
perdiendo la identidad sentí como ella
que a veces soy hoja… A veces… También niebla.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA
Ricardo Ernesto Quattri – Argentina
Se desplaza como cortina
del tiempo.
Sujeta a ritmos lentos
con callada presencia.
Silencios.
Esconde pensamientos
que parecen olvidados.
Percibe intentos que envuelve
con sigilo las respuestas.
Se repite en intentos,
se atrapa en sí misma.
Cadencia que descubre
fragilidad, suspensos.
Irradia voces imperceptibles,
vibra en sonidos que desaparecen.
Se atasca en caminos desconocidos.
Vuelve. Estalla en miedos.
Dispara recuerdos que quisiera olvidar.
Tiembla. La nada le abarca.
Se sume en sí misma.
Reposa. Descansa.
⸺ ✧ ⸺
EGOMÍSERA
Graciela Reveco – Argentina
Qué me dices, no entiendo.
La niebla no podrá quitarlo de tus ojos
la niebla no podrá desenredarlo de tu lengua
la niebla se vuelve anáfora en el grito callado.
Ego mísera…
cuando miras y dices que no has visto
cuando callas y necesito de la frase olvidada
cuando gritas y no admites las bondades del silencio
cuando marchas y te llevas el abrazo
cuando abrazas y solo aprietan las piedras
cuando crees que todo está bien y la sonrisa es un muro
la niebla te cristianiza ubicuo e irremediable.
Ego mísera…
qué me dices, no entiendo.
Acabo de inventar el término
es mío en esta niebla que te impugna
no lo robes ladrón de vocablos
no seas esta persona ego mísera y distante
que merece el olvido.
No, no entiendo.
¿Qué no entiendes?
Ego mísera
ese manto de niebla que define tu estatura
egoísta y miserable
en una sola palabra.
⸺ ✧ ⸺
LOBREGUEZ
Yanni Tugores – Uruguay
Pavorosa tiniebla
rompes mis versos en los papeles,
se desvanecen en el aire.
Me zambullo en sus ojos
de hechizado mar.
Siento la ausencia
del aire de su aliento.
Penas que van
cavilación que viene.
Pavorosa tiniebla
dejas mi boca sin destino,
como fiera hambrienta
masticas las palabras.
Mis manos, fríos puñales,
no encuentran la tibieza
para plasmar el verbo.
¡Hace tanto frío aquí!
Pavorosa tiniebla
disípate, ¡te lo ruego!
La plaza está desnuda
no puedo respirar.
Mi voz,
desgarra una nota sin clave.
Deletreo en el aire
frases sin sentido.
Pavorosa tiniebla…
Disípate… ¡Ya!
⸺ ✧ ⸺
¿DÓNDE ME LLEVAS, NIEBLA?
Yanni Tugores – Uruguay
Un manto gris se desploma
sobre las calles vacías.
Mengua la luz del día.
Ciega mis ojos.
Opaca los contornos.
Todo se percibe
como sombras alargadas,
que parecen querer tocarte.
El silencio se agiganta.
No lo puedo distinguir
pero siento que me envuelve,
fría, pavorosa.
No puedo palpar nada.
Camino a ciegas
solo guiada por mi instinto.
Quizá, esta ausencia de claridad
me fuerza a sentir sin ver.
Los sentidos se agudizan.
Mi intuición me lleva
hacia algún lugar.
Sé que voy en la dirección correcta
o ¿quizás no?
Mis pasos, lentos
piden permiso sin saber,
si alguien camina a mi lado.
A lo lejos,
se filtra un rayo de sol.
Al fin diviso de qué se trata.
Solo es una niebla densa
que oprime las gargantas.
¿Qué escondes?
¿Qué secretos guardas?
Mis párpados luchan por abrirse paso
bajo esa sábana espesa.
Se rinden, aceptan.
Dejo que la niebla me guíe
o tal vez me detenga.
No lo sé,
depende solo de mí
Y de entender
que aunque los ojos no vean,
el alma siempre nos guía
al mejor lugar.
⸺ ✧ ⸺

