POEMAS – JUNIO
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“Donde el verso respira, florece el alma de quien se atreve a sentir.”

DESDE LA VENTANA (III)
Inés Blanco (Luna de Abril) Colombia
Solitaria he trepado
al lomo del tiempo
que viaja junto a mí,
desde los primeros pasos.
He cabalgado sin tregua:
con desazón, miedos y alegrías… Sí.
Con restricciones y fracasos… Sí.
También con falencias infinitas.
Las voces ancestrales
se arraigaron en mis ojos,
sobre la piel y en los sentidos
como ráfagas de viento.
Los primeros balbuceos
en mí fueron sílabas que
anhelaron ser palabras
y quisieron ser poemas.
Al filo de los años
arribaron los naufragios,
como ventanales rotos
azotados por el viento.
Si no existieran las ventanas,
¿por cuál agujero contemplaríamos
la luna como único testigo
de las noches sin estrellas?
En la oquedad del pensamiento,
donde la luz desaparece,
presiento un sueño extraviado,
oculto en las garras de la muerte.
Dejo abiertas las ventanas
de par en par, a merced de la tormenta,
para que regresen vivas,
sonrientes y sabias las palabras.

EL VIOLÍN Y SU SER
Matías Bonora Berenguer / Argentina
a Sami Abadi
Late su alma,
entre vibraciones de notas
que susurran el tiempo
y respiran ese instante,
de capturada eternidad.
El músico se expande
con la creadora voz de su instrumento,
haciéndose espontánea metáfora
de musicales sílabas
y albores,
fraguando el vuelo del ardiente centro,
entre gestos de cerdas, cuerdas, esbeltos tendones
y muscular madera.
Fundidos en la seminal ofrenda,
impera un atemporal sosiego
que, abrigados, cadencioso nos hilvana
al intenso candor del inesperado encuentro;
elevados en la arcana coda
de una existencia sensible,
compartida.

SOLEDAD
Susana Curbela / Argentina
A la hora que se extingue el día,
cuando el sol se esconde, porque no quiere encontrarse con la luna,
llega Ella.
Densa
Espesa
Insolente y
Grosera
No pide permiso.
Me invade.
Me asfixia.
Llena cada espacio
de mi cuerpo y mente.
En uno calienta.
En otra susurra.
Repite tu nombre.
Dibuja tu cara.
Aunque la aborrezco,
no puedo echarla…
¡Es lo único que tengo!

MI GRITO DICE ¡BASTA!
Carlos González Saavedra / Argentina
De guerras que espantan
De terror que amenaza
De aplastar pueblos inocentes
De someter a niños
A madres y ancianos
De bombardear sus casas
El miedo no deja respirar,
Amordaza.
Basta
De misiles que dibujan
la muerte, cuando pasan.
Basta
De charlas vanidosas e interesadas
en organismos mundiales,
Colmados de egoísmos,
hipocresía y arrogancias.
Basta
Mercaderes del odio y venganzas.
¡Matando, no se soluciona nada.!
Basta
De darle mas importancia
a batallas por la franja de Gaza,
Que la sonrisa de un niño
Cuando ríe o cuando juega
O cuando canta.
De una mama, cuando amamanta.
De familias que desarrollan sanamente
sus crianzas.
¡Haya PAZ!
¡BASTA DE GUERRAS!
¡BASTA ,BASTA, BASTA!

QUIERO ESTAR CONTIGO
Carlos González Saavedra / Argentina
Seguiremos gritando
Para que sea bonito
Que los pájaros dibujen
La alegría con su trino
Que el viento nos lleve al mismo
Destino.
Porque nos amamos hasta el infinito
Que decidimos jugar este desafío
De pasar los próximos años
Contigo.
Porque el mundo ahora, lo vemos distinto
Porque hace tiempo que quiero
Estar junto a vos, juntitos
Para llenar de besos tus espacios
Vacíos.
Para tener tu calor, cuando sienta frío
Para que tu aliento respire junto con el mío
Por las mañanas sienta que estas al lado mío.
Los latidos mandan
Repiquetean en nuestros oídos
Las voces de nuestras almas dicen:
¡QUIERO ESTAR CONTIGO!

APRENDIZAJE
Elspeth Gormley / España
La vida me ha enseñado que todo es pasajero,
y las palabras son como un suspiro al viento;
a no rendirme a ciegas al verbo lisonjero
y que el mayor milagro es el primer aliento.
Que tan solo los ríos siguen un rumbo fijo,
y todos los caminos conducen a un final;
que no es la fe aferrarse tan solo a un crucifijo,
sino tomar conciencia de qué es el bien y el mal.
Que el llanto es medicina que dulcifica el alma
y la risa un modo de agradecer a Dios,
que toda tempestad trae consigo la calma
y para iniciar guerras se necesitan dos.
Que amores verdaderos son cual verano ardiente
con gotas de rocío que donan su frescor,
y son grata tibieza en un invierno hiriente:
la mano que sostiene cuando falta vigor.
Que al alma, igual que al río, la ensucia el recorrido:
es clara y pura el agua al salir del manantial.
Si el paso va dejando al espíritu abatido,
el cuerpo es solo lecho; el alma es inmortal.
Y si vivir nos lleva a etapas de renuncia,
también hay estaciones colmadas de bonanza;
aun el cielo más negro la claridad anuncia:
el tiempo sana heridas… y brota la esperanza.
Si lo ignoto amedrenta el exiguo entendimiento,
la vida es como el cielo… con cenit y nadir;
es un suspiro, un viaje, un fugaz movimiento…
y con el amor que llega, empezaré a vivir.

DÓNDE ESTARÁS, HERMANA?
Jaime Hoyos Forero / Colombia
Era una monja linda…
como un ángel sin alas.
Su boca era un racimo cargado de ciruelas
y sus manos diez lirios
en dos largos manojos,
y sus ojos dos noches misteriosas y negras.
Oh Dios, con solo verla,
sin querer yo pecaba…
Un pecado risueño
con sabor a manzana,
con olor a heliotropo
y a campiña mojada
Una tarde,
en la puerta pesada del convento
no pude más. Tal vez yo era muy joven:
la cogí de las manos,
la estreché contra el pecho
y le dejé en la boca
el beso más ardiente y más inesperado…
Como rayo que cae en una roca
en la mitad de un día de verano.
Ella no dijo nada.
No rechazó mi beso.
Me castigó con una durísima mirada
y se cerró la puerta ante mi cara.
Nunca más volví a verla.
Nunca más supe nada
de aquella monja linda
como un ángel sin alas.
A veces en las noches
retumba entre mis sienes
una voz que me grita
como ronca campana:
– ¡Violador de los labios
de mujeres sin mancha,
que el Señor te perdone
el sacrilegio rojo
de aquella tarde blanca !

“LA LLUVIA CAE”…
Lamberto Ibárez Solís / México
Cae la lluvia, la miro descorrer mi ventana;
serpentea en ráfagas perdidas en los cristales…
resbala, canta, cae en goterones y emana;
emana y brotan mis recuerdos a raudales.
La lluvia cae, fresca y limpia todos mis males;
regresar el tiempo, el momento, el reloj entero
en que tus ojos eran lindos y frescos portales,
el olor de tu pelo, tu boca… un lindo florero.
Al igual que la lluvia golpea mis recuerdos,
salpica mi alma y escarba mi corazón herido,
humedece mi pecho y mis pensamientos cuerdos;
no puede aguantar mi silencio… un sordo gemido.
Y recuerdo las calles, recuerdo la lluvia,
recuerdo tu rostro, tu cara y tus ojos bellos;
nada que empañe y opaque; porque nada enturbia
tu rostro mojado, tus ojos de sol cual un destello.
Recuerdo tu blanca ropa, cocida en tu cuerpo,
tu ropa de sal, pegada, adherida en silencio;
dos corazones juntos, palpitantes y yertos,
la lluvia que moja y de mi ventana presencio.
La lluvia en silencio que cae, que cae en mis ojos,
la lluvia iracunda… golpea mis pupilas letargas;
se confunde en silencio que en silencio mojo
y se deslizan heridas mis lágrimas amargas.
¡Lluvia, milagro entero! Agua, dadora de vida,
manantial celeste que derramas vida entera;
cántaros divinos que descienden y se anidan;
besando mi tierra porque hay sed y no espera.
Sigue cayendo con fuerza, lluvia bendecida;
lluvia amada, lluvia estruendosa y adolorida
que opacas mi llanto… duele y avivas la herida
que guardo en mi pecho y la tengo escondida.
Derrama inclemente con fuerza en mi rostro,
derrama tus gotas dulces, amargas y fieras;
pero si Dios te envía; yo ante él me postro
y bañes mi cuerpo frío cuando yo muera.

MI POESÍA PERDIO LA PRIMAVERA
Ernesto Kahan, 23 de mayo, 2025 a las 04 horas desde el refugio
Ernesto Kahan escribe desde la experiencia viva y herida. En estos dos poemas nos entrega su mirada desde el refugio, el insomnio y la memoria. Un testimonio poético de su tiempo.
Las alarmas nocturnas, ¡tantas e insoportables!,
me han robado el sueño, tres veces ayer y anoche.
Las corridas al refugio me han dejado sin aliento,
mis piernas, ya inválidas, avanzan lentamente.
El terror, aquí y allá, ha borrado mi sonrisa.
La guerra es solo presente, un temor constante.
Mi pueblo no solo sangra,
está amenazado en su porvenir.
Los colores de mi paleta son sombras,
no hay pureza, solo suciedad.
Mi poesía se olvidó de la primavera,
mis planes se han perdido en un tiempo extraño.
Hoy miro a mis hermanos, cayendo…
a mis vecinos, hambrientos…
a mis hijos, temblando por sus hijos…
y a mis nietos, reclutados para la guerra…
Siempre amé viajar y absorber culturas,
historia, belleza, museos, festivales…
pero ahora, dudo por nuestra seguridad allí:
El terror se ha extendido, se agranda por doquier.
Mamá, suerte que te fuiste sin ver esto,
sin tener que preguntar:
¿Dónde están las promesas, la providencia?
¿Dónde?
¿Dónde está mi gobierno que no piensa en los demás,
en la paz, en el amor, en la democracia,
en mi jubilación, en la ley, en nuestro pan?
Abrazo a mi compañera y le digo: “estamos juntos”.
Mi poesía perdió la primavera,
quizás alguien la escuche
como un grito de alarma
o mejor, tal vez, como un eco innecesario.

JUDEOFOBIA EN EL VIENTO
Ernesto Kahan. Junio 6, 2025
¡Hey! ¡Mundo en «sangre fría»!
que pretendes terminar lo que quedó incompleto en el 3er Reich:
Destruir a los judíos, por ahora, «desde el río hasta el mar».
Donde hubo un Edén,
una promesa,
una lámpara encendida.
Pero me dicen:
«No te pertenece esa pizca de tierra».
Ni siquiera al polvo de tus huesos.
Estoy despierto.
Soy carne,
no una estatua.
Mis párpados pesan
pero no me sellan la visión.
Quedará mi nombre, quizás,
en el aliento de algún poeta,
pero no en la mesa común
ni en las lápidas donde lloran los hijos.
Tiemblo.
Callo.
Perdón, madre, quiero dormir…
Mientras, sinceramente te pregunto:
¿Qué prefieres usar para eliminar judíos,
crematorio o arma nuclear?

PIEL DE COBRE
Liliana Lorán / Argentina
Atenta , tal vez, observadora,
quizás recelosa o asombrada,
tus ojos pardiscos y verdosos
guardan la selva en tu mirada.
La inocencia vive en tu semblante,
en tu piel de cobre late tu alma,
rodean tus labios de niñita
varillas y flores como alhajas.
Preciosos collares de semillas
enjoyan la pureza de tu infancia,
y en halo de exótica belleza
ostentas la esencia de tu raza .
Dios te guarde, pequeña de la selva !
Dios proteja tus tierras y tus aguas !
Dios ampare el aire que respiras,
y bendiga los pasos de tu crianza.

GUITARRA MIA
Liliana Lorán / Argentina
Hoy te he mirado de frente
y me susurró tu boca,
un acorde melodioso
que a mi memoria provoca.
Silencio de larga ausencia
de mis manos en tus cuerdas,
hoy regreso a ti… guitarra,
por saber si me recuerdas.
Por saber si con mis dedos
al pulsarte, aún liberas,
mil sonidos agridulces
por tus labios de madera.
Amiga de tantas horas
de alegrías y tristezas,
canta conmigo de nuevo
a la vida y la belleza.
Canta conmigo como antes
cuando eras la confidente,
en mis horas de vigilia
de mi tiempo adolescente.
Canta a mis sueños lejanos,
a los años que he vivido,
a todo lo que he amado
a los recuerdos queridos.
Junto a tu boca mi boca
buscará el eco perenne,
hechizo de amor y
tiempo en las canciones de siempre.

CONFESION
Marga Mangione / Argentina
Dictador que eres parte de mi entraña,
obligándome a rogar tu amor de hinojos.
Que has cambiado mis sueños por despojos,
desde que tu querer no me acompaña.
Sabes bien que mi ser todo te extraña,
y que el llanto es el dueño de mis ojos.
Que has trocado bellezas por rastrojos,
en medio de esta angustia que me daña.
En mis noches me siento desolada,
es un nido de lágrimas mi almohada,
y me sumo en las brumas del encierro.
Te reclamo entre gritos, obstinada,
me hacen falta tus besos, tu mirada,
¡sin tu amor agonizo en el destierro!

SUEÑOS DE PAZ
Marga Mangione / Argentina
Son los sueños de paz como burbujas
que flotan al salir del pensamiento,
y cruzan libremente el firmamento,
pero la guerra mortal es como agujas,
y los destruye tan solo en un momento.
Si hubiera muchos hombres en el mundo
que se sentaran a pensar la paz,
no podría esa aguja tan falaz,
provocar un desastre tan profundo
ni sería la armonía algo fugaz.
Entonces muchos globos flotarían
frente al asombro de millones de ojos,
que verían satisfechos sus antojos,
pues libres y esplendentes andarían
sin cárceles, ni jaulas, ni cerrojos.
Esas bellas burbujas de colores
transportando ilusiones y esperanzas,
entre cantos de amor y de alabanzas,
nos librarían de los sinsabores
al rescatarnos de las desconfianzas.
Soñemos con la paz día tras día
y elevemos al cielo nuestros sueños,
busquemos entre todos ser los dueños,
de un mundo donde reine una alegría
que nos compense por nuestros empeños.
Y el sol convertirá en tornasoladas
las burbujas cristalinas y brillantes,
que irán como arco iris de diamantes,
girando por el viento transportadas,
orgullosas, serenas y elegantes.
Y nosotros elevando una oración
brindaremos al Señor agradecidos,
las preces por anhelos compartidos,
que saliendo sin cesar del corazón,
realizaron esos sueños elegidos.

LA COPA VACÍA
Sarah Petrone / Argentina
Te encuentro en el alcohol, y es tu mirada
a través de la copa con que brindo,
el tirano verdugo que me grita
que ya no volverás, todo es en vano.
Inútil es tratar de retenerte
tras el humo que exhalo de mi boca
cuando el cigarrillo me coloca
en el límite fatal que me perdiste.
Agonizo en la oscuridad que se trastoca,
imperiosa necesidad que me desviste
de todos los prejuicios y me agoto
y en el último momento me arrodillo.
Te dejo igual que ayer, que hoy y que mañana,
te suelto de mi mano pesimista,
pero ofrendo como siempre, una plegaria
al Dios que se apiadó porque te fuiste.
De todos mis absurdos sinsabores,
mi sentimiento mejor fue haberme dado prisa
en dejarte ir, a pesar de que te adoro,
mi copa vacía, mi derrota, mi sueño de amor, mi único imposible.

CERCA DEL CIELO
Sarah Petrone / Argentina
Por no turbar los momentos
que a mis sueños les dedico,
callo mi voz, un poquito,
y dejo mis sentimientos
en brazos de los más fuertes
ensueños que en mí han habido.
Entorno mis ojos tiernos
para esconder en los mismos
un pedazo de mi cielo
que hasta parece distinto.
cuando lo miro en las noches
y en sus brazos me cobijo.
Todo calla en los contornos,
si hasta el mágico infinito
aquieta a mi lado, el grito
de todo su inmenso vuelo
solo para que al fin, pueda
encontrar mi amor y vivirlo.

LA PAZ QUE ANHELO
Susana Piñeiro / Argentina
No es la paz de cementerio, ésa que deseo yo
ni la que impone silencio infundiéndonos temor
sino aquélla que naciendo del respeto a los derechos
está dispuesta al diálogo por encontrar solución.
Esa paz que yo deseo no responde con insultos
al reclamo y la protesta, fruto de la indignación;
pues ya lo decía Gandhi en su gran revolución:
«Más violencia solo logra avivar la que estalló»
La paz que amo no surge del grito amenazador,
se conquista dando ejemplo de empatía y compromiso
expresando al oponente argumentos convincentes
que finalmente le ayuden a ver su equivocación.
Por esa paz yo trabajo buscando en toda ocasión
crear los medios que permitan que crezca a mi alrededor,
en primer lugar cuidándola en mi propio corazón
para luego proyectarla donde haya confusión.
Esta mundo tan cargado de impaciencia y agresión
necesita sembradores de paz, justicia y amor.
No es la fuerza la que logra implantar una verdad
se la siembra con esfuerzo, convicción y dignidad.

LA MUERTE DEL CISNE
Susana Piñeiro / Argentina
Quiero hacer de mi existencia un canto de gratitud,
armoniosa melodía que en mi mundo disonante
vuelque un poco de alegría
y singular beatitud.
Y que no sea mi canto de tristeza o despedida,
sí presagio de esperanza en un mañana mejor
y convincente mensaje de que morir solo es
recostarse en un ocaso y dormitar junto al sol.
Quiero creer que los cisnes en el ritual de su muerte
no cantan porque de pena, tienen roto el corazón,
sino para transmitirnos con esa paz infinita
que ella es solo de esta vida, su más valioso eslabón.

RECORDAR
Juan F Rivero / España
Si en el inmenso bosque del dolor
naciese un árbol
sembrado en otra vida, hace ya mucho,
por mí,
si el implacable ascenso
a la memorias
e truncara y volviesen
los fantasmas que he sido,
si me fuera algún día
sin las palabras puestas
y aunque llamaseis no os supiese contestar,
recordad que hubo un tiempo
en el que fui feliz
y en que amé como un niño todas estas cosas
en su camino hacia la destrucción.»

PARA MI SATISFACCIÓN
Jesús H. Rodríguez Sánchez / Venezuela
Bien sé que estoy presente en tus acciones,
me lo dice tu amable proceder
que sale de la magia de tu ser,
en toda su extensión y direcciones.
Tu mirada bonita y soñadora
queriendo, o sin querer, con alegría
revela diligente picardía
en tu forma de actuar, linda señora.
Me enloquece tu forma de mirar
porque revela lo que llevas dentro
en todo tiempo y en cualquier lugar.
Siendo de la beldad, el propio centro,
a cualquiera lo haces suspirar
y motivas amor en cada encuentro.

ABIERTOS VENTANALES
Jesús H. Rodríguez Sánchez / Venezuela
Por abiertos ventanales de tu alma,
tus ojos de esperanza,
miran al infinito.
No hay ribazos que inclinen tu visión
ni neblina que la opaque;
limpio está el horizonte de tus sueños.
Se hace inalcanzable tu mirada,
pero sigo contigo,
me iluminas las rutas y me orientas.
Al final de la senda, me miraré en tus ojos,
si es que me lo permiten
tus párpados inquietos.

EL CANTO DEL DIABLO
Sandra B Romeo/ Argentina
Ruge el hielo
nervando la tarde
que muere degollada
a los pies de la noche.
Ruge y en su sonido
el mismo diablo canta
en las estepas de luna
en las amortajadas montañas
adonde mis brazos
desnudos
ya no llegan.
Erguido.
Entero.
Helado.
Siento trepar desde mi centro
un verde recuerdo
de brotes y naceres.
Sofocado sonido
de manantiales
vida corriendo, savia llegando…
Hoy
sólo unas pocas lágrimas
logro sembrar a mis pies.
Copos cayendo
que mueren cantando
la música del diablo.

SER LIBRE
María Sánchez Fernández/ España
Tiene sus alas rotas
manchadas de abandonos y de llantos
y mira con anhelo las bandadas
de otros pájaros libres en el aire.
Un día le cantó a la libertad.
A los vuelos altivos.
A horizontes rosados.
A las cumbres alzadas.
A los vientos marinos.
Se remontó en sus sueños libertarios
y se cayó del nido
Ahora muere a la sombra de la rama
que lo dejó caer;
sin vuelos y sin trinos.

PAZ
María Sánchez Fernández / España
En la calma de un mundo que venera
la inmensa magnitud de lo creado
escuchamos el cántico callado
de la hierba que crece en la pradera.
La alondra trina y se alza placentera
a una nube con tinte nacarado,
y el torrente se lanza ilusionado
hacia un mar que con amor le espera.
¡Bendita Paz, tan limpia y deseada
por el alma que adora la concordia
y sueña con un mundo de alianza!
Unamos nuestra fuerza en oleada
que inunde para siempre la discordia
sembrando campos verdes de esperanza.

SEXTING
María Sánchez Sadrin / España
Dices «tu pelo»
y el posesivo traza un túnel
desde tu lengua a mi raíz.
Me escribes,
así nos encontramos en silencio.
El silencio,
como en la música, es necesario en el lenguaje:
esta noche he aprendido, por ejemplo,
que mis labios se llaman en tu boca «tus labios».
Nombras mi sexo,
tu voz se posa en él como una mano.
Todo aquello que nombras se estremece de pronto.
Al igual que los dioses en los textos
sacros de cada civilización,
haces y creas con palabras.»

PASEAR CONTIGO
Elvira Sastre / España
Con una lentitud
de luces y de vientos que nunca conocí,
han crecido los plátanos
y las casas antiguas de estas calles.
Detrás de sus balcones se vivieron
fiestas que no eran mías,
guerras que no sufrí,
ambiciones que no me dominaron,
muertes que no he sentido.
Cruza la gente y habla
en un hermoso idioma que me cuesta
trabajo comprender.
Y sin embargo
esta ciudad es mía,
pertenece a mi vida como un puerto a sus barcos.
Sin duda es la memoria
de algunos novelistas y un poeta.
Y sin duda, también, es la importancia
de pasear contigo,
de tu mano en mi mano, de nuevo adolescente,
tu cabeza en mi hombro,
tu silencio en el mío

PLEGARIA A LA LUNA
Thalma Tavares / Brasil
¡Ay, que mi vida no es nada
sin mi guitarra adorada,
sin mi negra y mi poesia!
Eres tú, mi dulce luna,
luna blanca, luna mía,
ojo de luz que nos mira
de lo más alto del cielo
y por donde Dios contempla
mi tristeza y mi alegría.
Devuélveme, luna buena,
mi centella de hombre puro,
los brazos de mi negrita,
mis llantos y mi canción.
¡Devuelve ya, sin demora,
mi guitarrita sonora
que por miedo la tiraron
lejos de mi corazón!
¡Tráeme de vuelta, lunita,
todo lo que me han quitado
mi grito de hombre explotado
y el rencor de la opresión!
Las alas de mis ensueños
devuélvelas, luna mía.
Hoy quiero quedarme azul
y si el mundo no lo quiere
lo quiere mi fantasía…
No te alejes de mi ojos,
no te olvides de mis penas.
Y cuando vuelvas al cielo
tráeme lo que te pido,
no desprecies mi pasión…
Porque mi vida no es nada
sin mi guitarra adorada,
sin mi negra y mi canción.


