POESIA
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EN ESTA SECCIÓN COLABORAN
Irene Mercedes Aguirre (Argentina) – Inés Blanco (Colombia) – Matías Bonora (Argentina) – Sandra B. Romeo (Argentina) – María Elena Camba (Argentina) – Libia B. Carciofetti (Argentina) – Antonio Camacho (Argentina) Susana Curbela (Argentina) – Carlos González Saavedra (Argentina) – Elspeth Gormley (España) – Jaime Hoyos Forero (Colombia) – Lamberto Ibárez Solís (México) – Liliana Lorán (Argentina) – Elsa Lorences de Llaneza (Argentina) – Manuel Llaneza Blanco (Argentina) – Margarita Mangione (Argentina) – Raquel Olay (Argentina) Sarah Petrone (Argentina) – Susana Piñeiro (Argentina) – Graciela Reveco (Argentina) – Miriam Reyes (España) Elvira Sastre (España) – Beatriz Villacañas Palomo (España)
La poesía tiene el poder de transformar lo cotidiano en extraordinario, de encontrar belleza en lo más simple y de expresar lo inexpresable. Es un refugio para el alma, un lugar donde las emociones encuentran su voz y los pensamientos más profundos se convierten en versos. Disfruten de la poesía de nuestros colaboradores.

CANTO INFINITO
Irene Mercedes Aguirre
Argentina
Canto del Sur al Norte, canto a la vida
que crece, pese a todo, que es tuya y
mía.
Canto desde estos fondos que se hacen
trizas
para volverse cuencos de las sonrisas.
Canto del Sur al Norte, canto en semillas
que fecundan las notas de estas
coplillas.
Canto del Sur al Norte, canto encendida
por ramificaciones de mis espinas.
Canto y de nuevo canto cuando me gritan,
canto y de nuevo canto cuándo me
incitan.
Trepo hacia las alturas, trepo en
cuclillas,
subo como se puede, siempre hacia arriba.
Broto desde este punto donde me achican
y me niegan espacio para las dichas.
Canto desde este espacio, meta infinita
donde al final los versos se reunifican.
Porque no hay Sur y Norte, sino que hay
vida,
vida que se derrama por cada herida.
Canta conmigo, Hermano, altas tus miras,
cantemos desde el Sur, raza mestiza.
Lo que en la vieja tierra brota y
palpita
nos pertenece a todos ¡Dios lo permita!

MEMORIAS DE UNA NIÑA TÍMIDA
Inés Blanco – Luna de abril
Colombia
Cuando el silencio
acompaña la tarde;
se despeja la memoria.
Un hilo de grises nubarrones
corona el horizonte
y oculta las montañas.
De repente, las presencias
como un destello, se avivan
en medio del fuego adormecido.
Aparece soleado
el paisaje de la infancia;
avanza hacía el recuerdo.
Surgen voces, rezos,
campanadas, apremios,
llantos y aromas conocidos.
Se tejen las palabras
al ritmo del sauce
cadencioso y triste.
En el río moribundo,
las piedras secas
extrañan la frescura.
Los pájaros se aquietan,
la lluvia tarda,
el sol quema la piel.
Y una niña tímida
corre ante el prodigio
de ver y alcanzar la luna.
La detiene el hechizo
de encendidas luciérnagas
que luminosas danzan.
Ella, de alegrías y sueños
colma los bolsillos; jubilosa
crece al paso de los días.

DESOLADOS
Matías Bonora
Argentina
Juega el niño
sin colores de la infancia.
Condenado, hunde al tiempo
de su albura
con la morosidad del desencanto.
Prematuro,
cosecha junto a su padre
la bahorrina del desprecio,
de la atávica rueda del consumismo
que los desecha
y apremia.
Juega el niño
y espera
en un desierto de asfalto,
bucean la mugre de todos los rincones,
entre migrantes distancias y oquedades.
Su mano
empuña una vara, imagina ser padre
que sostiene las tapas,
que los tapa,
como urbanos despojos
sin voces
ni prole.
Aturdidos
de orbedades,
conquistan la calle de nadie
con la madrugada del hambre.
II
Y el día se derrumba
y, con ellos,
caemos…
Somos
la gota del silencio
que nos inunda de naufragios,
de rotos reflejos que no vemos,
acechados
en la perentoria senda,
del légamo compartido.

YO, EL INSTANTE OSCURO
Sandra B. Romeo
Argentina
Mientras no hayas muerto y vuelto a levantarte, extranjero eres para la tierra oscura.
Johann von Goethe
Yo
he quedado sin destino.
Un futuro sin nombre
un camino sombrío, sin tiempo.
También sin olvido.
Porque ella no lo permitirá jamás.
En eso consiste mi castigo.
En el eterno reflejo de mis recuerdos
en las paredes de este vientre de cristal.
Con su ternura filosa y su mano de terror
me abraza sangrándome la piel.
Cortándola.
Arrancándola.
Con su voz alarido
ronda la memoria
helando las angustias.
Renovando la violencia
con la que me amparará mañana.
Ella
dura e inflexible
se retuerce espiralada
como el humo en dónde mueren
los que ya no esperan nada.
Los que tienen todo el espanto.
Los que la dejaron partir
con su rostro de dolor,
con urgencias en la voz.
Yo
enroscado
aterrado
sin manos
estoy oculto
y he sido castigado

SER DE A DOS
Maria Elena Camba
Argentina
Quiero descubrirme
en este atardecer
encontrarte en el perfume de glicinas
trepar aferrada a la pared
ramificar en brotes nuevos
Pensar que el tiempo se detiene
que nuestro jardín se llena
otra vez de colores
que la lluvia lava
esos grises silencios
Quedan aún primaveras
para ser de a dos
para amarnos
como antes

EN TU AROMA
María Elena Camba
Argentina
Jazmín es infancia tierna,
las manos perfumadas de mamá,
su regazo algodonado de caricias.
Es la plaza del barrio,
los juegos en la vereda,
la hamaca que mece sueños.
Es la aurora que regresa
anunciando esperanza,
la pureza del instante.
Es mar arremolinado,
fuerza ígnea de primavera
que asoma en pétalos de seda.
Es aroma a mis niñas,
su sonrisa tierna de rulos claros,
el manto azulado de sus ojos.
Es arrebato de fe,
ciclo espiralado de vida,
inmortal luz divina.
Es el primer beso apasionado,
encendido amor perfumado,
promesa eterna de aromas.
Es libertad y horizonte,
Níveo relámpago de alegría
que hace todo más cierto.

YO UNA DESCONOCIDA
Libia B. Carciofetti
Argentina
Yo… una desconocida
de labios firmes y mirada fría.
Que hoy se para frente al espejo
y se promete sin miedos enfrentar la vida .
¿Quién fui hasta hoy? ¡Pues no lo sabía!
si no fuera por esta experiencia vivida
Entregué todo y me quedé vacía.
Como nube sin agua y fuego sin cenizas.
Me busco y no me encuentro
¡Soy una gruta sombría!
Que añora ver la luz. . .
Cuando despunte el día.
Necesito ser yo, no una sombra furtiva
Más que una foto, una calcomanía
Que se adhiera a mi piel.
Hasta hallarme parecida.
Quiero volver a armar
el rompecabezas de mi vida.
Que al encastrar cada pieza
no se agranden las heridas .
Dejar de ser ya “esa desconocida”
Y lograr hacerlo, esta vez sin prisa.
Oír a mi corazón que palpitando me avisa
Que aún me queda sangre y que por lo tanto estoy viva

ENSOÑACIÓN DE ALMERÍA
Antonio Camacho Gómez
España (1936) – Argentina (2023)
«Cuentan que el tiempo nuevo te ha crecido
azogando tu sueño de palmeras;
que has dejado de ser la que antes eras
y que tienes un aire amanecido.
El agua de mil manos se ha prendido
fecundando tus secas parameras
y ha cruzado la sal de tus fronteras
el árbol del cemento estremecido.
Yo seguiré tejiendo mis quimeras
con la rueca de luz de tu bahía:
con aquel viejo niño que corría embrujado
en tus ansias verbeneras,
cuando más que durmiente, mi Almería,
eras velera que esperaba el día».

AMOR
Susana Curbela
Argentina
Porque sos ,
de lo eterno, lo infinito,
olvido con frecuencia
mi mortal envoltura.
Y permanezco, entonces,
entre un vago realismo,
y la esencia vital
de mi figura.

YO SOY
Susana Curbela
Argentina
La calidez de un nido
Nido que protege las almas heridas
del dolor de una noche eterna.
Yo soy
Un pecho henchido de felicidad.
Felicidad que me inunda
cuando mis hijas elevan sus mejillas al cielo.
Yo soy
Caminos de sangre.
Sangre que atraviesa
mis eternidades.

COMO ME VIBRA EL ALMA
Carlos González Saavedra
Argentina
Como me vibra el alma
Cuando camino tus calles
Se liberan emociones
Se desata el nudo de mi garganta
Como me vibra el alma
Cuando el sol ilumina
Sus plantas
Cuando en tus calles
Quedan flotando romanzas
¡Como me vibra el alma!
Cuando ochocientos años
Vibran conmigo
Por las mañanas
Como me vibra el alma
Cuando suena una guitarra
Cuando unos ojos morenos
Me regala una mirada
Cuando una bailaora
muestra su elegancia
Y un varón la rodea
Con sombrero de ala ancha
¡España!
Como me vibra el alma
Como me vibra el alma
En Granada

ESCRITORES Y POETAS
E. Gormley
España
En un folio se desliza la pluma,
trazando el mapa de un alma desnuda.
Cada palabra, un suspiro, una bruma,
que en el corazón del lector se anuda.
Los escritores, tejedores de sueños,
con hilos de tinta tejen sus empeños.
Poetas, que en versos hallan sus dueños,
en cada estrofa, un mundo de ensueños.
Leerlos es viajar sin moverse, sentir
la vida de otro, reír y sufrir.
Es un regalo que nos hacen al escribir,
un puente entre el sentir y el decir.

DUERMES BAJO UN MISTERIO
Jaime Hoyos
Colombia
Estás desnuda. Duermes en mi lecho.
Despertarte sería un sacrilegio.
Nunca, como en este momento
amé tanto tu cuerpo y mi silencio.
Estás desnuda. Duermes en mi lecho.
Como un cáliz de aroma te percibo.
Si despertaras de repente, amada,
se quebraría el cristal de tu misterio.
Yo mientras tanto sueño
que soy un barco que a tu orilla llega
cargado de caricias y recuerdos…
Los hallarás mañana
cuando la luz del día
me robe la emoción de este momento.

OJOS COLOR DE MIEL
Lamberto Ibárez Solís
México
Me enamoré de tus ojos color de miel
en ellos vislumbro mi horizonte claro;
son dos linternas que parecen un faro
que recorren amorosos toda mi piel.
Ojos bellos, hermosos, lindos de gato
que Dios colocó debajo de tus cejas;
quisiera que me aprisionen como rejas
y ver el mundo a través de ellos un rato.
Deseo mirarme en ellos y sean mi espejo;
peinarme en ellos mi pelo ensortijado;
ver el horizonte; el cielo despejado,
las estrellas y la luna en su reflejo.
Ojos que acarician el mundo, la vida;
mírame mujer el cuerpo que te aclama;
mírame en la luz y el amor que te llama;
mírame en las noches de lluvia crecida.
Tus ojos; dos angelitos en tu cara;
ellos cuidan tu rostro, cuidan tus manos,
la tierra, las flores y sus campos llanos;
miran el agua que en manantial brotara.
Si no puedo conquistar tus bellos ojos;
no me importa tanto; me enamoré de ellos;
son ojos pardos, cafés y son tan bellos
que cuando ellos me miran… me sonrojo.

DÉCIMAS PARA RETRATAR EL CAMPO
Liliana Loran
Argentina
Una tranquera, una aguada,
un montecito de pinos,
detrás de un cerco, un molino,
y la hacienda aletargada…
Un rancho en una lomada
junto a unos talas frondosos
y hasta donde ven los ojos
campos verdes… esperanza…
y en las tierras de labranza,
gaviotas sobre el rastrojo…
En un antiguo brocal
que con hiedras se engalana,
aun recuerda la roldana
frescuras de manantial…
Duerme el sol en el trigal
el cielo, se hunde en el lino,
se hace guitarra el destino
soñador de los nogales,
mientras besa los juncales
el Paraná en su camino…
Tendida entre las barrancas
se va sombreando la siesta,
en tanto el sol se recuesta
llevando la tarde en ancas…
Vuelan unas garzas blancas,
se oyen trinar los horneros
y las voces de los teros,
que detrás del alfalfar
van los patos a buscar
en la orilla del estero…
La tropilla hacia el corral
regresa tras la madrina,
cuando la tarde cansina
tiñe de rojo el maizal…
Hacia el rancho del sauzal
va el paisano al fin del día,
en la silvestre armonía
de un paisaje esperanzado,
la siembra en el campo arado,
sueño, que se desafía…
Sus labios suelen silbar
al ir su pingo tranqueando,
y su huella va dejando
sobre la tierra, al andar
.
Es tiempo de descansar,
tiempo de querencia y calma,
y por darle alas al alma
o por presumirle al viento,
da rienda suelta a su aliento
en cantos… para la pampa…

CANTO A LA POESIA
Liliana Loran
Argentina
Acariciando tus mil formas
aterciopeladas , exquisitas
he cantado contigo al amor,
a la libertad … a la tierra mía …
Hoy quiero con mis vocablos
darte un canto a ti …. Poesía
no sé si te hallé o me hallaste
sé que me consientes, me mimas
Supe de ti, hace ya tiempo,
siendo apenas una niña,
al abrir un viejo libro
con páginas amarillas …
Te he descubierto en ocasos
tras las nubes … fugitivas …
y en noches de plenilunio
en romances a escondidas.
Te descubrí en los pasos familiares
en los labios de la gente mía,
en las risas, en los llantos,
yo te descubrí … Poesía.
Te encontré en las manos abuelas
gastadas en dar caricias,
y en las manos de los niños
que juegan creando vida …
Te hallé en gestos y miradas
de rostros buenos … sufridos,
y amparada entre tus versos
conté dichas o martirios
Me has seducido en madrugadas,
susurrando mil cosas en mi oído
y abandonándome a tu magia milagrosa
casi poeta … me he reconocido.
Poesía !!! Amiga íntima y querida !
conocedora de mis cuitas y recelos,
de mis rebeldías y pasiones,
cómplice total de mis anhelos …
Compañera de mis días taciturnos,
de mis insomnios y desvelos,
aparcera de mis decires todos
para llegar con ellos, a mi pueblo .
Tu armonía se enreda entre mis frases ,
tu color matiza mis vivencias,
las fragancias que invaden los espacios
perfuman tu rima y tu cadencia .
Fragmento lírico del cosmos
que habitas en mi y me fortaleces ,
por ti, en vuelo abro mis alas,
cargadas de sueños, afanadas,
en luchar por la paz y la verdad,
con el bendito don … de la palabra.

MI VEJEZ
Elsa Lorences de Llaneza
Argentina
Tengo miedo a la
Vejez sin futuro.
A la vejez claudicada,
Sometida y humillada.
Que se deja estar.
Que depende de todos.
Que no entiende
Nada de lo vigente,
Que mansa espera
La muerte solamente.
No quiero esa vejez
De lástima,
Donde todos te apartan,
Por no entender
Nada del presente
Y querer imponer
Todo lo ausente.
Por eso lucho
Con todas mis fuerzas,
Por mantenerme activa
Y preparada.
Por ser hasta mi muerte,
Si Dios quiere
No una vieja
Gruñona y anticuada
Sino una actualizada
Y respetable anciana.
Junio 2006
Por mas que luche esta
Enfermedad me convirtió
En lo que yo no quería,
Pero sigo luchando.

NUESTRA VEJEZ
Elsa Lorences de Llaneza
Argentina
Poema dedicado a mi esposo Manuel Llaneza,
fallecido hace un año.
A la mesa nos sentamos
Y yo me puse a observarlo.
Las canas de su cabello
Todo lo habían tomado.
Las ojeras de sus ojos
Demostraban su cansancio.
Su espalda un poco combada
Por el peso de los años
Los disgustos y las perdidas
Que nos habían tocado.
De pronto sentí su mano
Que a la mía se tomaba
Y sus ojos en mis ojos
Que con amor se clavaban,
Mientras las bocas clamaban
Las dos al mismo momento:
«Estamos viejos mi amor»
Y allí se hizo silencio.
Luego tu bajito y triste
Me dijiste :
Ahora vendrán años duros,
Peores a los vividos,
Pues no tenemos salud,
Ni fuerzas, ni tan siquiera
Un porvenir venturoso
Que en las malas nos mantenga.
Quien sabe cuanto nos queda
Para estar en esta tierra.
Volví a mirarte a los ojos
Y el cansancio de primera
Había acentuado mas
El brillo de tus ojeras.
La realidad era cruda
Pero no me quede en ella
Y sonriéndote dije:
Mira amor, no te preocupes
Que sea lo que Dios quiera.

LOS NIÑOS DE LA CALLE
Manuel Llaneza Blanco
(1942) España – (2024) Argentina
Santo Dios cuanta amargura.
Que solos están los niños
sin amor y sin dulzura
sin calor y sin cariño.
¿Que ha de pasar mi SEÑOR
que mate la indiferencia
de esta sociedad atroz
que ha perdido la conciencia?.
¿Que ha de pasar mi SEÑOR
que mitigue la tristeza
que les devuelva el amor
que los cobije y contenga?
¿Es que somos insensibles
a tanto dolor presente?
¡Cuánta dureza increíble
y cuantos padres ausentes!
¿Qué hacemos con nuestros niños
que no podemos amarlos
contenerlos con cariño
orientarlos y educarlos?.
¡Qué sociedad miserable!
¡Que falsedad, que locura!
Los lanzamos a la calle
a una vida negra y dura.
Sociedad irresponsable
por convertirlos en nada
que el SEÑOR nos lo reclame
y castigue nuestras almas.

MÍRATE LAS MANOS…
Marga Mangione
Argentina
Mírate las manos… ¿Qué encuentras en ellas?
¿Son el instrumento con que día a día,
te ganas el pan, que abunda en tu mesa?
¿Son esos dos nidos, que cuando se ahuecan,
acunan el hijo que tu vida alegra?
¿Las que con caricias de pasiones llenas,
vibran sobre el cuerpo de quien te desvela?
Mírate las manos con mucha atención;
y cuéntame hermano, lo que ves en ellas…
¿Signos de trabajo que a través del tiempo,
curtiendo su piel, le han dejado huellas?
¿Son tal vez tus manos dos garras, dos piedras,
que hieren, lastiman, que violan, que vejan?
¿Aferras con ellas el pico y la pala,
manejas tractores, roturas la tierra?
¿O aprietas gatillos, manipulas bombas,
empuñas cuchillos, cañones operas?
Piensa en esas manos finas y pequeñas
de niños que mueren solos en la tierra,
culpa de otras manos, que causan la guerra…
Mírate las manos, y ahora, con ellas:
¡Tócate la cara, pásalas con fuerza,
por tu cuerpo todo
y siente lo frágil de tus carnes tiernas!
Luego piensa hermano, lo que a otros espera,
si las utilizas en vanas contiendas…
¡Tu mano es un arma, poderosa y cierta!
Puede sembrar mieses, segarlas, venderlas,
para que otros coman, de ésa, tu cosecha.
Pero también puede, aunque no lo creas,
con un sólo dedo que apriete un botón,
esparcir la muerte por todo el planeta.
Mírate las manos y espero comprendas,
que fueron creadas para la nobleza
de la vida pura, de la lucha honesta,
del trabajo sano que la vida alegra.
¡No para el castigo! ¡No para la guerra!
Tus manos hermano: palomas etéreas…
¡Que curen, que amasen, que siembren la tierra,
que llenas de amores caricias ofrezcan!
¡Que escriban poesía, que borren tristezas,
brindando esperanzas de paz que florezcan,
en cada rincón, donde un niño espera!

GRACIAS QUERIDO PAPÁ
Raquel Olay de Leanza
Argentina
Quiero decirte, querido papá, cuanto te admiré cuando era niño,
fuiste mi ídolo, mi héroe, el más inteligente y fuerte…
llegando a la adolescencia , te bajé del pedestal,
discutía y cuestionaba tus ideas, tus consejos me irritaban,
cometí muchos errores, por no quererte escuchar,
con ansias de libertad , solo pensaba en volar.
Fuiste un padre muy presente y ejemplar,
pero estaba distraído y no lo supe apreciar.
Ahora, que en la “cancha de la vida”,
“juego” en tu mismo “lugar”,
me di cuenta un poco tarde, lo duro que es ser papá,
cuando recibo en pago por mis desvelos,
la misma moneda con que te supe pagar.
¡Cuánto me gustaría poder abrazarte papá!
Pedirte que perdones mi rebeldía, decirte que te amo,
y guardo la firme esperanza, que al final de mi camino,
cuando llegue a la vida eterna, nos volvamos a encontrar.

TIEMPOS MEJORES
Sarah Petrone
Argentina
Deja que repose un poco tu cabeza
loco escritor, que agotas tus caudales
y piensa que la fértil sincronía de tu mente
algún día, puede que se acabe.
Deja que resbale alguna vez a tu costado
el tiempo de los otros, que en tus ansias se sustenta
y ponle grilletes a tus alas y a tus ojos
para que te sientas un poco indiferente.
Deja que el dolor del mundo no te llame
y te convierta en llama y en ti haga destrozos,
haz de cuenta que la vida es como un cuento
que emerge de un cuento de tiempos más remotos.
Piensa escritor en sueños de bonanza,
gusta el sabor que tienen las victorias,
abre tu pecho a suspiros y rescata
toda la paz que el mundo no ambiciona.
Guárdate para ti todo lo bello,
un tiempo ha de venir que el hombre cambie
y quiera descubrir la faz de un mundo nuevo
y precisará de ti, si tú le aguardas.
Deja reposar a tu cabeza
sobre las plumas de un gorrión dorado
y guarda la esencia de tu mente
fértil y genial para más tarde.
Piérdete conmigo entre las nubes
y los años del silencio de tu boca
cobrarán con el tiempo tanta fuerza
como el trueno, como el mar, como la roca.

EL DESPERTAR
Sarah Petrone
Argentina
Cuál sería el despertar de la conciencia
Si frente a frente, el mundo en que vivimos
Ninguna voz escucha o le cautiva
Y la razón se aleja demasiado?
Sentir con claridad lo que esperamos?
Si estar en paz es alejarse de uno mismo,
Tratando de alcanzar ese lirismo
Es esperar el maná como regalo?
Un pájaro me sigue y me visita
Buscando que le deje unas migajas
Que caen de mi boca y se resigna
A comer calladamente su bocado.
La inmensa soledad está a la vista,
El mundo en otra guerra se levanta
Y sobran las migajas. Las conquistas
Están en los derechos y en las manos.
En esta inmensidad que se desviste,
El horror mayor se está gestando
Con los que esperan el regreso de los dioses
Y los que saben que sin Dios, todo es en vano.

LAZOS DE UNIDAD
Susana Piñeiro
Argentina
Discutir no es imponer, dialogar es escuchar,
presentar con transparencia nuestro modo de pensar;
convencer con argumentos sin ofender ni acusar
apelando al raciocinio del que nos quiera escuchar.
El respeto no se gana mandando, infundiendo miedo
imponiendo una verdad o elevando nuestra voz;
pues solo se alcanzará si en algo de nuestro obrar,
hablar o manifestarnos, somos dignos de admirar.
Para cosechar respeto, antes se lo debe dar,
no es éste una simple hierba que crece en cualquier lugar;
lleva tiempo y energía, entrega y sinceridad
el ganarse la confianza y verdadera amistad.
Nadie puede dar a otros, lo que no posee en sí;
tampoco se ha de encontrar solo una forma de amar
el secreto está en tratarnos con esmero y con cuidado
y más tarde o más temprano, la magia hará lo demás.
¡Qué cierta es aquella frase que expresa: «Es un arte amar»
pues no alcanza nuestra vida a poderlo conquistar;
mas siendo tan esencial en nuestra breve existencia
bien vale el sincero esfuerzo por amar cada vez más!

LA VERDADERA PAZ
Susana Piñeiro
Argentina
Caminos recorridos, circunstancias adversas,
las siento tan lejanas al mirar hacia atrás
que me causa extrañeza haber atravesado
peligrosos atajos y sentirme hoy en paz.
Sin duda en mis andanzas Tu Mano protectora
se interpuso al peligro librándome del Mal,
no fue por mi destreza el haber superado
penosas situaciones y hoy estar en paz.
No sé lo que me espera en este nuevo tiempo
desconozco el futuro y lo que traerá,
mas sé que con Tu ayuda, Tu gracia y Tu consejo
alcanzaré aquel puerto y en Ti hallaré la Paz.

LEJANAMENTE CERCANA
Graciela Reveco
Argentina
Sufraga el brillo de la oscuridad
y me nace sutil la magia
en vísperas de pies descalzos
la beatitud de una Estrella
en tres pasos sin coronas
bebe y come del ruido y el silencio
gime su sonrosado alborozo
cercanamente lejos
y escribo
porque quiero entender
eso apenas desaloja el peso
no existe la justa expresión que enlace
remiende
explique apenas la némesis de la tristeza
de saber que estás allí
muerte
a la espera del momento preciso
entonces
mi ‘letra voz’ arroja blasones de cristales
sobre las riberas de la duda
sobre el embalaje de miel de la mentira
sobre el oscuro brebaje de los cirios sin flores
en los mármoles del fuego que enceniza
así te expones
muerte
con la simpleza de un ropaje nuevo
con tu manto blanco de agonía
sin dolor
así escribes tu mancebo obituario
con un término silencioso sin cadenas
y te declaras inocente de lo oscuro y de la nada
sin embargo
el privilegio del amor que nos destina
trepa la greda invisible del humo
y la madera de los hornos
gotea del grifo enmohecido de la copa eucarística
grabada en los siglos de papel biblia
por los mismos seres finitos de siempre
que también sucumben
en poesía
I
al fétido altar de un jardín sin nombre
porque tú
muerte
sinsentido de liadas sinrazones
aliciente de un lugar en el cielo intangible
donde supuestamente la vida se estrella iluminada
no avisas
no escribes para ‘verbear’ ese aliento creíble
solo cumples tu mandato de blanca sombra
levantas la hoz y cortas el segundo cordón
insensible a los tiempos de la piel y sus quimeras
la afrenta diluye las cenizas con el viento
un silencioso relámpago las eleva
pero no puedes
te lo digo frente a la brevedad de este cielo
frente a este mar
abrazado al azul infinito de mis dedos
no puedes
ni podrás matar las palabras
para que yo muera.

NO TENGO CASA A LA QUE VOLVER
NI ESPERANZA DE LA QUE COLGARME POR ESO CAMINO
Miriam Reyes
España
Las casas se derrumban a mi paso
la tierra es una alfombra de escombros.
Me detengo a admirar la belleza de las palas mecánicas
los movimientos de las excavadoras me erizan de deseo.
De noche las contemplo:
los perfiles inmóviles de las palas
descansando sobre el cielo azul cobalto
al lado de la luna de luz nacarada
son aún más hermosos que los brazos de los hombres que las manipulan
y las excavadoras
con sus enormes bocas abiertas y llenas todavía
de tierra y escombros
parecen enormes animales muertos.
Mis padres me enseñaron a no tener nunca nada.
Ellos me enseñaron a no volver nunca a casa
a no decir nunca esta casa es mía
aquí me quedo yo
en este lugar que amo.
Cierro la puerta y no necesito mirar atrás para saber
que la casa ya no existe más.
En ninguna parte sin hablar con nadie estoy
pero si nos cruzamos
puedo enseñarte a caminar sonriente sobre la desolación.

SERÁ
Elvira Sastre
España
Un poema que reivindica el amor en sus distintas formas y maneras, sin vergüenza, sin miedos, sin mirar al suelo, solo con orgullo y con la cabeza bien alta.
Será que por ir contracorriente
hemos acabado mirando en la misma dirección,
que mientras la gente nos llenaba de excusas
tú y yo solo pensábamos en besarnos,
que justo cuando el mundo se quedaba sin palabras
nos llenamos la boca con acentos de otro mundo
y en cierto modo lo salvamos
-nos salvamos-,
y nos dio a nosotras en compensación.
Será que me levantaste la mirada del suelo
mientras tú mirabas al cielo
y el choque fue algo así con implosionar
pero de ti para mí,
y viceversa.
Será que me acariciaste así,
como si fuera de mi cuerpo
terminarán los límites de esta ciudad,
y quise quedarme a vivir en tus manos
más de lo que dura un beso.
Será que no nos esperábamos
y por eso ahora no nos vamos,
porque lo bonito de esto
es ver que la sorpresa sigue ahí
cuando abres los ojos.

LA PAZ NOS LLAMA
Beatriz Villacañas Palomo
España
La paz nos llama, hermanos, nos convida
y nos abre las luces de sus puentes,
por los que andamos a encontrar las fuentes
de un bien de sanación de toda herida.
Aunque el mal va ganando la partida,
no nos rindamos, seamos resistentes,
que paz, justicia y bien sean las corrientes
por las que navegar en esta vida.
Abramos la mirada a la verdad
y con su lucidez y su caricia,
seamos una digna humanidad.
Y frente la mentira y su malicia
defendamos la paz y la verdad:
y con ellas vendrán bien y justicia.

NECESITAMOS LA PAZ
Beatriz Villacañas Palomo
España
La Paz es necesaria en nuestra vida,
debemos ser unidos los humanos,
si los humanos vivimos como hermanos
la Paz llegará siempre bienvenida.
La Paz es necesaria en nuestra tierra,
nosotros debemos servir a la Bondad:
si a Bien y Verdad servimos la humanidad
la Paz cerrará puertas a la guerra.
Con la Paz los humanos en unión
tendremos sanos mente y corazón.





