POESÍA
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«Donde se calla el ruido, comienza el verso —y la imagen respira poesía.«

NO ERES TÚ
Rocío Acebal Doval / España
No es la costumbre -ese taimado hito
de la muerte-. Tampoco
ir a las bodas sola o escapar
de un dormitorio ajeno los domingos;
menos aún hacer
la cena para dos y cenar uno.
No es ni siquiera
la espera solitaria en el dentista,
el ancho de la cama o este miedo
a no volver a amar -y ya es bastante-.
Porque no es el adiós,
ni la vida sin ti, ni tu recuerdo;
sino saber perdida
a esa mujer que fui cuando te amaba.
Cuando el amor se va, a veces no extrañamos a quien se fue…
sino a quien fuimos cuando lo amábamos. (Editora)

EN ESE LUGAR DEL ALMA
Inés Arribas (Nené) / Argentina
En ese lugar del alma
Donde reposan los sueños
Habita la poesía
De cuya magia me adueño
Ella alimenta mi cuerpo
Sacia la sed en garganta
nutre de ideas la mente
Y mis versos agiganta
Es sol calentando inviernos
Y alumbrándome los días
Es un faro de ilusión
Que dulcemente me guía
En ese rincón sagrado
Donde mi silencio anida
Es campana de cristal
Que va alegrando la vida
Y envolviéndome en sus sones
A expandirlos me convida
Quiera Dios que mi palabra
Sea de armonía y bonanza
Transmitiendo en el sentir
Un mensaje de esperanza
Hay rincones donde la poesía no visita
…habita. Y desde allí, multiplica la esperanza. (Editora)

LUNA
Magi Balsells / España
Luna lanza tus pálidos rayos, para la noche esconder
Sin calor, fríos como un tempano de blanco hielo
Así y todo iluminan tenuemente el cielo
Tan necesaria para esta oscuridad romper
Siempre mucho se ha escrito de ti
Palabras de amor muchas has sentido
Por esto te pido para mí
Este cariño que nunca he tenido
Luna, solo quiero ser amado
Ya que todo mi cariño doy
No quiero que mi amor sea olvidado
Por esto, ahora suplicándote estoy
Los antiguos te adoraban
Sus sabias razones tendrían
Cuando desaparecías temblaban
Alegres cuando tus rayos les sonreían
Por todo ello astro querido
Igual que el amor deseado
Quisiera que nunca me faltaran
Y ambos a mi no me olvidaran
Hay noches en que la luna no alumbra: simplemente escucha. (Editora)

LA MUJER Y SU FOTO.
Isidoro Barrera Molina / México
Caminaba aquella tarde
con su paso cadencioso
al ritmo su pelo hermoso
jugueteaba con el aire
al tiempo que de su bolso
caía una foto en la calle.
Con la foto entre mis dedos
seguí a la bella mujer
lo notó y quiso correr
como queriendo y no quiero
después me regresó a ver
y vi los ojos más bellos.
Su voz se escuchó agradable
cuando preguntó ¿Qué quiere?
darle esta foto que pierde
cuando de su bolso sale
de paso yo saludarle
y mi admiración presentarle.
Suave sonrisa y discreta
así mostró su elegancia
libre de toda arrogancia
toda una dama perfecta
suavemente dijo gracias
y se dió la media vuelta.
Solo me quedé pensando
en su perfecta celsitud
que con callada actitud
de mi se estaba alejando
y yo en mi total quietud
parado y nomás mirando.
Hay miradas que se guardan como fotos: sin marco, pero eternas. (Editora)

DESDE LA VENTANA IV
Inés Blanco (Luna de Abril) / Colombia
Una ráfaga de soledad
entró por la ventana;
traía aire fresco,
aromas, colores
y trinos muy cercanos.
Se apoderó en silencio
de todos los espacios;
con ojos de viento
recorrió mi estancia…
se detuvo ante el espejo.
La luz de la tarde
a gotas fue cayendo,
tan sutil y lenta como el rocío
que humedece los recuerdos
al paso de las horas.
Como un tropel
llegan a la mente
voces y juegos infantiles,
junto a la algarabía del perro
en procura de un juguete.
Aparecen por el tiempo
desteñidos: parques,
rodaderos y columpios;
abandonados cuadernos, tareas
y las campanas del recreo.
Se atraviesa entonces,
la juventud alborotada:
los bailes, coqueteos,
citas, cartas, poemas
y un vaso de ron con Coca-Cola.
Pasado el tiempo
y junto a la ventana;
aquí, de frente al espejo
se renuevan los años
sin borrarse los caminos.
Adentro se ha quedado todo:
lo bello, lo bueno, lo triste,
lo aprendido; junto a la alegría
de tener una ventana por donde
llega la noche y renace el día.
Desde la ventana, la memoria no envejece: sólo se hace más sabia. (Editora)

PLANES DE FUTURO
Rosa Berbel / España
Tenemos cuarenta años y un trabajo que odiamos
que nos hace pagar las facturas,
llegar a fin de mes,
tener eso que llaman dignidad
y que se siente igual que la tristeza.
Tenemos un trabajo y un piso en la playa,
pero ante el mar soñamos
un milagro:
nuestra ropa en la arena como entonces
y quedarnos así a la intemperie, uno
enfrente del otro,
con toda la extrañeza de los cuerpos desnudos,
con esta luz precaria,
con un amor que existe y no nos basta.
Tenemos cuarenta años y dos hijos que corren,
que gritan y que lloran
porque la arena está demasiado caliente,
porque nosotros discutimos,
porque no hay nada aquí que nos divierta.
Tenemos casa, hijos y demasiado miedo
a la muerte, a los contratos temporales,
como la gente normal, miedos
de gente feliz, miedos felices,
como este insomnio dulce de los días
antiguos o esta nostalgia común
y rutinaria.
Tenemos cuarenta años y un país que no nos nombra,
no cogemos aviones
porque hemos olvidado
cómo decir te quiero en otras lenguas,
la violencia del viaje,
cómo dormir tranquilos en hoteles lejanos
donde nadie nos llama por las noches.
Tenemos cuarenta años y una vida feliz
feliz sin contratiempos,
una vida segura,
equilibrada.
Pero después del amor, de la rutina,
la propiedad privada y el verano,
la realidad regresa
inconformista.
Hay vidas que parecen completas, pero todavía buscan un milagro. (Editora)

A JULIA
María Elena Camba / Argentina
Llegaste
Cuando ya no había
capacidad de asombro
Con tu mirada mansa azulada
cubriste con manto de ternura
la vida familiar
Trajiste alegría y esperanza ,
los días se volvieron luminosos ,
los amaneceres promesas.
Pude ver estrellas fugaces
en mi cielo niño otra vez.
Y la vida se volvió eterna
en tus blancas manitas.
Hay llegadas que no pisan la tierra, sino el alma. (Editora)

PAUSA Y SILENCIO ( SELAH)
Libia B. Carciofetti/ Argentina
Se hizo una pausa entre el ayer y el hoy, en la música de mi vida
Hasta que llegaste tú
e irrumpió otra melodía.
Llegaste como llegan las cosas que se creyeron perdidas…
Sin hacer ruido, en silencio
como el suave aire de una brisa.
El pentagrama no tenía notas, los espacios no las conocían.
La clave de sol a oscuras.
A mi música nadie la entendía.
Pero trajiste el acompañamiento de tu dulce sinfonía…
Y brotaron los arpegios
R
tomándome desprevenida.
Amor, que llegaste a tiempo
antes de que se acabe mi vida.
Convertiste en realidad
lo que yo solo en sueños veía.
Hoy interpretamos a dos manos la música y su poesía…
No pudiendo separarlas
porque son gemelas nacidas.
Hay silencios que no callan, sino que afinan la melodía donde renace el amor. (Editora)

EL ALCOHOL ES TU FAMILIA
Libia Carciofetti/ Argentina
Nuevamente te encontré
con la mirada extraviada,
una sombra obnubilada
que aún no descifro porqué.
Tuviste amor en la vida
hijos que ahora han crecido,
pero el vicio te ha vencido
y has perdido la partida.
Tus padres muy orgullosos
hablan de ti en todas partes.
Tú con amigos compartes
los deleites «venenosos».
¿Sabes? ¡Te estás suicidando!
Claramente ¡No te importa!
Tu necedad no soporta
ver que te estás quebrantando.
No te escondas, se valiente
Justo es DIOS pero perdona.
Tú serás nueva persona
si del vicio eres consciente.
Sufro de verte hecho harapos
piensa en quien te dio la vida;
en su alma sangra la herida
que no seca con guiñapos.
Como tú también hay hombres
que torcieron su destino
erraron el buen camino
vilipendiando sus nombres.
Hoy abrazan la esperanza
de empezar a ver la vida
como una nueva partida
y en ganar tienen confianza.
Cuando mires el futuro
y recuerdes tu pasado,
sabe que DIOS ha borrado
de tu historia el lado oscuro

TRASCENDENCIA
Enrique Fredy Díaz Castro / México
Trasciende en su mesiánica labor
aquel que al educar desborda afecto,
quien sólo ve virtudes, no defectos
e inculca por las letras el amor.
Combate la tristeza y el dolor,
moldeando con la metodología
renglones de tesón y de alegría
para sembrar la ciencia al alumnado
cosecha que los años habrán dado
frutos de bien a la ciudadanía.
Trasciende con su obra tan discreta
rompiendo paradigmas conformistas
que luego a la ignorancia dan la pista
si no hay una labor firme y concreta;
por eso no hay como fijarse metas
que logren derrotar a lo siniestro,
que nos enorgullezcan de lo nuestro
haciendo del alumno hombre de honores,
llevando una bandera de valores
forjada en la enseñanza de un maestro.
El maestro que enseña con el alma no busca aplausos, sino raíces que florezcan en otros. (Editora)

MIRA AL CIELO
Enrique Fredy Díaz Castro / México
No claves tus ojos en el cielo,
levanta la cara y mira al cielo,
no dobles la cerviz, no tengas miedo,
que el viento sea caricia y sea denuedo.
La vida un día se abrió para retarte,
poniéndote a la vera, desafíos.
El sol, la luna, el cerro, el ancho río
son forja en el criterio y el carácter.
Sé férreo cual la roca en la montaña,
ve seguro como el águila en el vuelo,
no ignores consejos de los abuelos,
y se noble en la lid desde la entraña.
Si el surco la planta se abre paso
y arraigada y valiente busca el agua,
como el remo que impulsa la piragua
desgarrando las redes del sargazo.
De ese modo tú debes ser constante,
separando lo malo de lo bueno,
no te exaltes, compórtate sereno,
analizando sin precipitarte.
Usan mil rostros el odio y engaño,
no te fíes de cualquiera al momento,
revisa los comerciales y gestos
sé cauteloso al pisar el peldaño.
Y no confundas con ser desconfiado
vivir aislado del resto del mundo,
hay en tu esencia potencial profundo
para rodearte del afecto honrado.
Recuerda que tus padres son el puerto
para zarpar y para guarecerte
cuando las tempestades sean fuertes,
ya pasarán para ir a mar abierto.
Escucha también del tiempo el consejo,
la formula se nutre en la experiencia,
de ti dependerá llegar muy lejos
con determinación y con sapiencia.
Que ni el halago banal o burla hiriente
hallen cabida en tu corazón sano,
cada quien posee lo honesto y lo vano
que lo identificará ante la gente.
Tienes derecho a caer no a quedarte
ahí tirado viendo la derrota,
la dignidad es principio que brota
para con nuevos bríos levantarte.
Sé agradecido con DIOS, no lo olvides,
es un valor de todo ser humano;
al que ha caído bríndale la mano
pues la verdad es cáliz que pervive.

ABRAZO DEL ALMA
Carlos González Saavedra / Argentina
Cuando mi alma abraza
Todas sus partículas sub-atómicas
Se preparan
Su energía en movimiento
Se engalana
Y todo el amor universal fluye,
Libre, como si nada.
Porque el amor une
Y quita las penas
Cierra cicatrices
Que un alma guarda.
Si despliegas tus alas.
Cuando alguien te abraza
Todo es sabiduría y enseñanza
Todo es luz
Todo es un concierto armónico
De sonidos y almas
Hay abrazos que no tocan la piel, pero iluminan el alma. (Editora)

ASÍ ESCRIBO
Carlos González Saavedra / Argentina
En cada verso, en cada poema,
en cada lágrima derramada…
esta mi alma vigorosa y eterna.
Dejando rastros de cómo me siento
Cantándole al amor…a los desencuentros.
A lo soñado, llevado por el tiempo.
Escribo…
A esos soles de otoño.
A esos días nublados, de invierno.
Busco palabras en vano, en el diccionario.
Lo que mi corazón mas sabio,
me esta diciendo.
Palabras que así rendidas,
las encierro.
En un poema, vocablo por vocablo,
verso por verso.
Vibrando en un latir sonoro,
Con su onda expansiva,
por el universo.
Así escribo, así lo siento.

LA VIDA
Elspeth Gormley/ España
La vida no grita, susurra despacio,
se esconde en la brisa, se cuela en el paso.
No siempre es fiesta, ni siempre es tormenta,
a veces es pausa, a veces, la cuenta.
Nos da sin aviso, nos quita sin ruido,
nos deja preguntas, nos presta sentido.
Es hilo que une, es sombra que enseña,
es luz que se apaga, es flor que se empeña.
La vida es un mapa sin ruta marcada,
un verso que cambia con cada jornada.
Es todo lo simple, lo hondo, lo incierto,
lo que nos toca, lo que está cubierto.
Y aunque no siempre sepamos qué hacer,
vivir es el arte de no retroceder.

MUCHACHA ENAMORADA
Jaime Hoyos Forero/ Colombia
Eres llena de fuego entre todos mis sueños. (Carlos Martín)
Te estoy viendo, muchacha enamorada,
hija de mi placer y mis delirios;
estoy viendo tus ojos como lagos
donde llovió en un tiempo la amargura
y aún queda por debajo de los párpados
el depósito inmenso de tus lágrimas,
que se diluyen poco a poco en llanto
o se evaporan en tus comisuras.
Te estoy viendo, mujer hecha de luna,
de fantásticos pétalos de carne,
de adormideras en tus ojos grandes,
de derretido azúcar en los labios,
de fresa y uva y mora y aceituna,
de sangre roja porque así es mi sangre,
de sangre oscura porque así es mi vida,
de mi sangre que riega el caudaloso
río de las vertientes de tu carne.
Te estoy viendo, mujer hecha de trigo,
salpicada de aromas orientales,
gitana, egipcia, mora y castellana,
hecha de pasta de dolor creciente,
hecha de caracoles recogidos
con paciencia en las playas tropicales,
y con pequeñas piedras de los ríos.
Y por todo lo dicho te estoy viendo
en todo el esplendor de tu hermosura
-mujer dulce, de carne enamorada-
-piña en sazón, paloma adormecida.
Bella, porque tus padres te crearon
con barro del amor en noche oscura;
bella, porque en el vientre de su amada
tu padre dibujó tu arquitectura;
y porque fue el origen de tu vida
un derroche de besos y ternura,
y porque tú eres hija de la tierra
y del agua y del sol y de la luna.
Bella porque el Señor así lo quiso,
por el amor sin fin que te he entregado,
que crece en ti como una enredadera
que se llena de flores y de nidos
donde cantan los pájaros y el viento.
Bella, en fin, porque yo te he madurado
con mi voz, con mi amor y con mi beso.
Hay mujeres que no se nombran: se celebran como poesía. Editora)

PERDÓNAME
Jaime Hoyos Forero / Colombia
Solo la sombra trémula se retuerce en mis manos. (Pablo Neruda)
Perdóname el desvío
porque en ojos más bellos se extasiaron los míos.
Porque a otros dulces ojos, mis ojos les sonrieron;
porque bocas más frescas refrescaron mis labios
y anheló muchas veces otros brazos mi pecho.
Perdóname el azoro que en mis dedos causaron
otros cálidos dedos que apretaron los míos
dejándome anticipos de entrega entre las manos.
Perdóname la dicha que estremeció mi pecho
al contacto furtivo de otras manos amadas
que erizaban la piel, corrían por mi cuerpo
con espasmos de dicha y caricias de fuego.
Perdóname el silencio pecador de mis labios
que a menudo callaron sin decirte un «te quiero».
Perdona la energía que gasté en otros seres
y perdona mi pluma que voló tantas veces
a nidos que habitaban solícitas mujeres.
Perdóname las veces que con vehemencia loca,
besos prendí en los cuellos, besos tatué en las frentes
las manos y los senos y en los quemantes vientres
y en los pulidos muslos y en las ardientes bocas.
Perdóname los años que no acabaron nunca
y en los que fue la carne la reina de mi vida.
No pido que me aceptes. Solo el perdón te pido:
con él me iré en silencio al reino del olvido.
La soledad sin pausa será mi compañía
en medio de las sombras de todas las mujeres
que quise, que me amaron, que estuvieron conmigo
compartiendo mi lecho, mis besos y mis rimas
pero que nunca fueron completamente mías.

CANTEN CIGARRAS
Lamberto Ibárez Solís/ México
Dejad que canten las cigarras;
dejad; pues que enloden mi nombre
en mi cuerpo herido tengo garras
que aún herido… soy un hombre.
Dejad que esbocen su sonrisa;
cruenta, disfruten su alegría.
gócense… sea fuerte su risa,
disfruten bien su cobardía.
Dios vive en mí; contra él; nadie,
su luz me guía, me protege,
su gran manto sagrado es mi aire;
me dicta: de malos; me aleje.
Los sismos me templan el alma;
vigor a mi dura armadura,
me refuerzan de fe y de calma
me quita aristas y me cura.
No siempre se está muy arriba;
no siempre se está muy abajo;
aún la vida no me derriba;
mi temple no es cabizbajo.
“Dejad pues que los perros ladren”,
le dijo Don Quijote a Sancho;
dejad que mi cuerpo taladren;
que tengo un corazón muy ancho.
Venid voces que estoy herido,
rompan mi cuerpo y mi figura;
yo soy roble y estoy erguido
y erguido iré a mi sepultura.
Soy como el sándalo de noble
que perfuma el hacha que lo hiere;
mi Gran Dios será el que me doble
ante Él de rodillas; viviere.
Solo ante Él yo juré un día;
ponerme de rodillas, Padre
que nadie más me humillaría;
solo ante Ti y ante mi Madre.
Como las cigarras, canta más fuerte quien no se rinde. (Editora)

CON ESA LUZ
Andrea Kiperman / Argentina
Con esa luz del recuerdo
despierto las mañanas
con el calor de tus besos
y la frialdad de tus ojos
esa ambigüedad que me despierta
y me quema
me olvida y me recuerda
a ti
Pasan los días
pasan las horas
y tu recuerdo se va esfumando en la niebla
el recuerdo se va esparciendo en el éter
añejando nuestros corazones
pero el anhelo
sigue intacto
con esa luz del recuerdo
duermo en las noches.
Donde el recuerdo arde sin ruido, sigue brillando la ternura. (Editora)

ME PIERDO
Andrea Kiperman / Argentina
Me pierdo en tus ojos,
en tu piel, en tu cuerpo,
en tu mirada, en tu baile,
en tu misterio, en
lo que callas y en lo que dices.
Me pierdo en tu silencio,
en tu distancia, en tu boca,
en tu intensidad.
Me pierdo en ti:
en tu disimulo, en tu ambigüedad.
Me pierdo en tus ojos,
en lo que callas y en lo que dices.
Me pierdo todos los días
y me vuelvo a encontrar en tu mirada.
Las horas pasan casi en segundos
porque me pierdo en tus ojos,
en tu piel, en tu cuerpo.
Me envuelves, me dejas,
me abrazas y nuevamente me alejas.
Me acercas, y simplemente me pierdo en ti.

CAMPANAS AL ALBA
Liliana Lorán/ Argentina
Levanta el sol de invierno
su mantilla de tibieza,
mientras el viento del sur
despeina las copas secas.
Y donde tuerce la calle
en torno a la plaza vieja,
vuelan campanas al alba
de la torre de la iglesia.
Es tiempo de acción de gracias
por el día que comienza,
las ancianas con rebozo
a la misa prestas llegan.
Recorta el cielo celeste
alguna nube viajera,
y el campanario da un toque
solemne sobre la aldea.
Hay auroras que no iluminan: solo bendicen el silencio. (Editora)

HORAS SIN TIEMPO….
Marga Mangione / Argentina
Lejana juventud que hoy se pronuncia
en las horas sin tiempo que he vivido.
Horas amargas cuando la renuncia
ensanchaba el sinsabor de lo sufrido.
Tiempo sin horas que en la lejanía
proyectan sombras sobre los cristales.
Recuerdos locos que en mi fantasía,
acarician mis sueños otoñales.
Tu piel ya no se funde con la mía,
tus manos no recorren mi esperanza.
El frenesí que entonces nos unía,
ha mutado en dolor y desconfianza.
Horas sin tiempo que no se marcharon
y el alma me lastiman todavía…
Rémoras que a mi vida le dejaron
contusiones de golpes a porfía.
Arde en mi pecho la brutal certeza,
de advertir que ya están desvanecidas.
Y que viven tan sólo en mi cabeza
aunque de tu memoria estén perdidas.
Están detrás de aquella antigua puerta,
evocando el pasado a cada instante…
¿Será por eso que la dejo abierta,
con la esperanza siempre vacilante?
Quisiera regresar a aquellas horas,
retrasando el reloj de mi existencia.
Y matar este hoy en que me ignoras,
para volver al ayer con tu presencia.
Horas sin tiempo… ¡ cuánto necesito,
revivir tu pasión que me abrasaba!
Y transformaba mi cuerpo en infinito
cuando tu boca a la mía se apretaba.
He de llevar conmigo hasta la muerte,
el recuerdo sin par de aquellas horas.
La ilusión de encontrarte y de quererte
y sentir que con tus besos me devoras.
Nadie podrá robarme esta ilusión,
ni quitarme esas horas que son mías.
Las guardará para siempre el corazón
hasta el último instante de mis días.
Hay horas que no se miden en relojes, sino en latidos que nunca olvidan. (Editora)
SI NO ESTÁS AMOR…
Marga Mangione / Argentina
El sol me besa,
el viento me acaricia,
la arena me contiene,
el cielo me subyuga
y una gaviota me sorprende.
Todo es tan maravilloso
que no entiendo por qué
estoy tan triste.
Debe ser porque no estás.
Y si no estás, amor…
nadie me besa,
nadie me acaricia,
nada me contiene,
ni me subyuga
y nadie me sorprende.
¿Será por eso
que estoy tan triste?

o
TU FRACASO
Antonio Morelos Martínez / México
No hay tristeza, ni alegría,
al saber como tú vives,
no haz mejorado tu vida,
tu mal proceder persiste,
ha empeorado tu valía
por el mal paso que diste.
Te vi por casualidad
nunca creí que eras tú,
me acerqué poquito más
porque era escasa la luz,
pero al escucharte hablar,
me entristeció tu actitud.
La calle donde te vi
es de escaso movimiento,
no era lugar para ti
tú querías los altos vientos,
pero si tú estás allí
es que es tu lugar perfecto.
No me entristece tu rango,
tampoco me da alegría,
no se si tú haz fracasado
o es el triunfo que querías,
hallaste lo que haz buscado
o es que busques todavía?.
La vida es maravillosa
y uno es lo que se proyecta,
tu mundo color de rosa
talvez te cerró las puertas,
pero el del fango, preciosa,
para ti, las tiene abiertas.
Hay caminos que no fracasan… simplemente no eran el destino. (Editora)
i
TE EQUIVOCASTE
Antonio Morelos Martínez / México
Con lujos de hipocresía
me sonreíste esta vez,
pensaste que olvidaría
tu desprecio y tu altivez
y que a tí hoy regresaría
con el mismo amor de ayer.
Te amé quizá por honesta,
que eso creí yo de ti,
pero al iniciar la cuesta
de ese mundo que subí,
me diste otra respuesta
que me hizo dudar de ti.
Falseabas con tu mirada,
tu caminar inseguro,
tu boca al hablar temblaba,
parecías en otro mundo,
tu corazón fuerte hablaba
por tu proceder inmundo.
Ya no dudé más de ti
tu sendero despejé,
hoy ruedas lejos de mi
lo que prefieres hacer,
si así hoy te gusta vivir
yo impedirlo, nunca haré.

ESCUCHO
Sarah Petrone / Argentina
Escucho el murmullo del viento entre las hojas
como una oración clamando al universo
que calme su fuerza desde el cielo,
para acallar la furia de su entorno.
Lo escucho bramar, igual que lo hace un trueno
atrapado entre las nubes que se forman
queriendo liberar lo que se rompe
porque ya, la humanidad no lo contiene.
Escucho el silencio de las horas
que pasan sin que nadie se sorprenda,
dejando que se escape del infierno
toda la maldad, sin un reproche.
Lo escucho caminar en las espinas,
en la sangre que se vierte en las derrotas,
en los surcos del campo que se azotan
bajo los resplandores de la guerra.
Lo veo desvanecerse, arrodillado
bajo el huracán que desmorona
el amor, la paz, el alma que alborota
su escasa identidad…Lo escucho…Y lloro.
Cuando el silencio llora, el poema se vuelve testigo. (Editora)

ANTE LA MUERTE
Susana Piñeiro / Argentina
La vida burbujeante palpita aquí en mi pecho
generosa me ofrece más de lo que esperé.
No vuelvo mi cabeza por ver lo ya pasado,
solo miro adelante con amor y con fe.
El sol que cada día renace en la esperanza;
la belleza que a veces me cuesta descubrir….
tal vez por omitir la pausa necesaria
que me hunda en el misterio de este breve existir.
El dolor nunca falta pues el mal aún persiste
y sufrimos en vano por cosas sin valor,
más hay una certeza oculta en nuestra historia
de que el Bien es más fuerte y es siempre vencedor.
Ay vida que te escapas con el grano de arena
que suavemente cae sin pausa y sin saber
que con cada segundo que se va en un suspiro,
se consume implacable la finitud del ser.
Habrá alguna manera para sobrevivir
más allá de lo trágico de tener que morir?
Yo creo que sí, existe..!
«Se vive en lo que amamos y en el recuerdo intacto
de todo lo que dimos con pasión y cariño…»
Seguro que es así!
La vida sigue latiendo en lo que damos: ahí se vence la muerte. (Editora)

PAZ
María Sánchez Fernández / España
En la calma de un mundo que venera
la inmensa magnitud de lo creado
escuchamos el cántico callado
de la hierba que crece en la pradera.
La alondra trina y se alza placentera
a una nube con tinte nacarado,
y el torrente se lanza ilusionado
hacia un mar que con amor le espera.
¡Bendita Paz, tan limpia y deseada
por el alma que adora la concordia
y sueña con un mundo de alianza!
Unamos nuestra fuerza en oleada
que inunde para siempre la discordia
Cuando la belleza se hace concordia, la paz no es deseo: es certeza. (Editora)

MI VIDA HUELE A FLOR
Elvira Sastre / España
He redondeado esquinas
para no encontrar monstruos a la vuelta
y me han atacado por la espalda.
He lamido mi cara cuando lloraba
para recordar el sabor del mar
y solo he sentido escozor en los ojos.
He esperado de brazos cruzados
para abrazarme
y me he dado de bruces contra mi propio cuerpo.
He mentido tanto
que cuando he dicho la verdad
no
me
he
creído.
He huido
con los ojos abiertos
y el pasado me ha alcanzado.
He aceptado
con los ojos cerrados
cofres vacíos
y se me han ensuciado las manos.
He escrito mi vida
y no me he reconocido.
He querido tanto
que me he olvidado.
He olvidado tanto
que me he dejado de querer.
Pero
he muerto tantas veces
que ahora sé resucitar
—la vida es
quien tiene la última palabra—.
He llorado tanto
que se me han hecho los ojos agua
cuando he reído,
y me he besado.
He fallado tantas veces
que ahora sé cómo discernir los aciertos de lo inevitable.
He sido derrotada por mí misma
con dolor y consciencia,
pero la vuelta a casa ha sido tan dulce
que me he dejado ganar
-prefiero mi consuelo
que el aplauso-.
He perdido el rumbo
pero he conocido la vida en el camino.
He caído
pero he visto estrellas en mi descenso
y el desplome ha sido un sueño.
He sangrado,
pero
todas mis espinas
han evolucionado a rosa.
Y ahora
mi vida
huele a flor.
Hay espinas que enseñan a florecer. (Editora)

