POESÍA – JULIO

AVISO EDITORIAL: Las opiniones vertidas en esta publicación son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la postura editorial de la revista.

Nota: Todo el contenido de esta revista se encuentra amparado por la Ley Española de Propiedad Intelectual y por el Convenio de Berna, artículo 2 y concordantes.

Poemas-julio

Aquí, la poesía encuentra su casa.

⋘ 𓆉 ⋙

COLABORADORES

Maren Alberdi – España
Sandra Edith Aguíñiga – México
Pablo Antonio Alvarado Moya – Nicaragua
Magi Balsells – España
Inés Blanco (Luna de abril) – Colombia
Libia Beatriz Carciofetti – Argentina
Enrique Fredy Díaz Castro – México
Santiago García Vega – México
Carlos González Saavedra – Argentina
Elspeth Gormley – España
Jaime Hoyos Forero – Colombia
Lamberto Ibárez Solís – México
Carlos Jaramillo Diego – México
Andrea Kiperman – Argentina
Liliana Lorán – Argentina
Marga Mangione – Argentina
Nuri Montenegro – Ecuador
Antonio Morelos – México
José Luis Moreno – México
Sarah Petrone – Argentina
Jesús Hildebrando Rodríguez Sánchez – Venezuela
Elvira Sastre – España
Yanni Tugores – Uruguay

⋘ 𓆉 ⋙

CUANDO ARDE LO QUE SOMOS
Maren Alberdi – España

Arde el monte
y no es solo fuego:
es la tierra diciendo basta.

El humo sube
como un rezo que nadie escucha,
como un grito que se pierde
entre la prisa de los hombres.

Los pájaros huyen,
las raíces tiemblan,
la luz se vuelve roja
como si el cielo sangrara.

Y yo, frente a las llamas,
siento que algo mío también se quema:
la memoria,
la infancia,
el futuro.

Cada incendio es una herida del mundo
y también nuestra.
Que el fuego nos despierte.
Que la tierra nos perdone.

⋘ 𓆉 ⋙

DOLOR QUE DUELE
Sandra Edith Aguíñiga – México

Dolor que cala en los huesos.
Dolor que quita el aliento, que oprime, que no deja respirar.
Dolor que enfría y entumece hasta el temblor.
Dolor que aturde, que no deja oír.
Dolor roca milenaria que resiste mis fuerzas.
Dolor que como nubarrón me ensombrece y no me deja ver bien.
Dolor que enferma haciendo metástasis en todo mi ser.
Dolor que eclipsa la alegría y convoca la tristeza.
Dolor que tumba y me impide levantar.
Dolor que aprisiona y despoja.

Dolor que duele; ¡ya déjame, ya doliste bastante, ya tuviste tu tiempo, vete;
ya no duelas así; no arrebates pedazos del alma!
¡Cómo dueles, dolor!

¡Basta! Hoy te reemplazo por amor.
Ese que da calor cuando hay frío; el que enciende la luz en la oscuridad;
que oxigena el alma cuando falta el aliento; aquel que escucha, sana, esclarece
y devuelve la alegría.
Amor que no hiere: libera.
Amor que ama: entra, ven a confortar mi alma, lléname de ti.

⋘ 𓆉 ⋙

EXTRAÑÁNDOTE Pablo Antonio Alvarado Moya – Nicaragua

Lástima que hoy no estés conmigo

Miro el reloj y son las siete

escribo estos versos y te pienso cinco minutos

miro la luna (extraño tus abrazos)

luego una estrella, y son tus besos

Estiro los brazos (claman por ti).

Lástima que no estés hoy conmigo

Miro el reloj y son las ocho

¿Qué estaríamos haciendo ahora?

Quizás estaría perdido en tu dulce mirada

Escalando tus cordilleras

Mientras nuestros cuerpos comparten su calor…

Lástima que hoy no estés conmigo

Miro el reloj y son las nueve

Podríamos cerrar los ojos (imaginar que estamos juntos)

Y al volver al frío entorno de esta noche, tendríamos:

Yo, el vital líquido de tus labios

Tú, los versos del poeta.

⋘ 𓆉 ⋙

COMO FUE
Magi Balsells – España

Te vi, me enamoré al momento.
Te seguí con pasos cautelosos,
así viendo siempre tu encanto;
mis pensamientos fueron amorosos.

No osé, no me atreví a decirte nada;
las palabras en mí no fluían.
Me hubiese gustado decirte “amada”,
mis labios cerrados no se atrevían.

De golpe tu bella persona se ocultó.
Lo decidí: en tu puerta me quedaba.
La larga espera me emocionó;
en ese momento supe que ya te amaba.

Largo tiempo después saliste de una vez.
Me miraste, me sonreíste, me cautivó.
Pausadamente me acerqué a ti sin doblez;
tus manos me tendiste, eso me enamoró.

Desde entonces hombre muy feliz soy;
de tu lado no me quiero nunca apartar.
Contigo, donde sea, siempre voy,
así en todo momento te puedo amar.

⋘ 𓆉 ⋙

DE LA TIERRA Y LAS PALABRAS
Inés Blanco (Luna de abril) – Colombia

Ojos milenarios
que desde adentro
todo lo vigilan.

Raíces crecidas
en el surco de las manos…
hojas y frutos de la tierra.

La sed de las piedras
se sacia en los ríos;
aleteo, espejos de agua.

Humo en las ojeras
de la noche ciega,
parpadeo de luciérnagas.

Danza de palmeras
adormece la tarde,
huye solitario un cangrejo.

Dolor y silencio en la boca
de los árboles talados…
lloro de aves desterradas.

En el vientre de mí misma
se gestaron las palabras
abonadas con mi sangre.

La música les llegó del aire,
venían cantando primaveras
desde el primer aliento.

⋘ 𓆉 ⋙

A VECES LAS NUBES Libia Beatriz Carciofetti – Argentina

A veces las nubes
también lloran sangre.
Cuando ven a la tierra
detenerse en su andar.
Cuando ven que se talan
indiscriminadamente sus bosques,
sin haber una ley que
los pueda amparar.

La desidia abolida,
lo que firman los hombres
y se mira hacia otro lado
al momento de actuar.

A veces las nubes
también lloran sangre.
Y la atmósfera se convierte
en un vapor letal
que inhibe los sentidos
y arremete a la raza,
convirtiendo al ser humano
en una marioneta de sal.

El agujero de ozono, diametralmente,
se expande, y pronto ha de estallar.
Y nosotros, mutantes incapacitados,
habremos caído en una trampa mortal.

Las nubes, a veces,
también lloran sangre.
Pues ya no saben de qué manera exclamar
que se tome conciencia y no contaminemos
esta tierra que se hizo para disfrutar.

Necesitamos nubes blancas,
con texturas de espuma,
con apariencia a jazmines
perfumados de azahar.
Que se acaricien entre ellas,
se besen, se abracen,
para que así puedan derramar
lágrimas limpias, sin contaminantes,
que aparenten figuras
talladas de cristal.

⋘ 𓆉 ⋙

DESPUÉS DE LA LLUVIA
Enrique Fredy Díaz Castro – México

Su música es un arrullo
que despierta los sentidos,
como aliviante suspiro
que se pierde entre murmullos.

Ver al cielo encapotado,
los cerros reverdeciendo,
y el sol que se va perdiendo
sobre aquel manto nublado

Se torna gratificante
mientras se escuchan los truenos,
señal de un período ameno
con la lluvia refrescante.

Por las calles los riachuelos
indican que allá en la sierra
bien mojada está la tierra
con la bendición del cielo.

Nos empapa la alegría,
el aire huele a riqueza,
con la divina proeza
de refrescarnos el día.

Las avecillas callaron
cubriéndose en la floresta,
en medio de aroma y fiesta
que sus trinos resguardaron.

¡Que ya mojé mis zapatos,
mi pantalón y camisa!
¡No importa, deja tus prisas,
ya te secarás al rato!

Después de la lluvia siente
cómo tu espíritu canta,
el ánimo se agiganta
con lo fresco del ambiente.

Las plazas y los jardines
recobran el señorío,
como el torrente los ríos,
y el perfume los jazmines.

Gracias por el temporal,
¡oh Señor del universo!,
por el potencial inmenso
en el naciente maizal.

⋘ 𓆉 ⋙

¿QUÉ HE VISTO EN TU MIRADA?
Santiago García Vega – México

Quizá una introspectiva reflexión,
ecos y rescoldos de justificados reproches,
tal vez frutos amargos tragados a la fuerza
que resurgen en suculentos almibarados.

Deja de tocar las llamaradas purgatorias,
pisa descalza las brasas que trascienden,
gritan y trascienden hasta tu mero centro.
¡Adelante! Lucha por ti, por tu razón de ser.

Mejor una sonrisa, una mirada de valor
a la pared que permanece aletargada
en silencios relativos, en callados monosílabos
que resuenen en constantes ilusiones postergadas.

Miradas que depuran en balanzas por la vida,
miradas que precisan, miradas que valoran
aquellas experiencias de dolor desacordadas,
frías, calculadoras y por tanto un poco hostiles.

Siente el oasis de tus ojos aceituna,
flor de arena en polvorientas dunas,
en resolanas diurnas y gélidos diamantes nocturnales.
¡Oh princesa de tan lejanos jardines babilónicos!
¿Cómo has merecido investiduras tales?

Al amanecer esa tristeza reirá, se irá,
esa amargura gritará al saberse casi sola,
arrastrada por el viento cual semilla vulnerable
incrustada en la roca inaccesible,
alta, sujeta a los verdes musgos,
valiente espora que nada la detiene.

Desecha cada coraje, desafortunada vida,
afloja resentimientos que separan tu cintura.
Que la luz de la alborada sea brisa, sea mañana.
Grítalo a lo cercas, susúrralo a lo alto.

Siente, olorosa flor, la resina y su frescura,
el logro de haber llegado,
la palmada de la cima ante la escarpada cuesta.
Sonríe, radiante peineta de blancas flores.
Suspira, inflama de gratitud al amor de tus amores.

⋘ 𓆉 ⋙

ALGUNA VEZ, TENDRÉ QUE HACERLO
Carlos González Saavedra – Argentina

Alguna vez, tendré que hacerlo
para mirar la vida desde adentro,
para danzar libre en el universo,
encontrarme con los seres queridos
que no he visto por un tiempo.

Alguna vez, tendré que hacerlo.
Siempre he comenzado
nuevo y renovado,
con los ojos abiertos,
con las manos desatadas
y el pecho al descubierto.

Alguna vez, tendré que hacerlo
cuando lo disponga el dueño
del universo.
Soltaré mi traje,
guardar é recuerdos,
llevaré enseñanzas,
me llenaré de sueños.

Alguna vez, tendré que hacerlo
cuando me mande un guiño
el creador,
cuando sienta que este
es el momento,
y tendré herederos,
y estaré entre las estrellas
esperando ser llamado de nuevo.

Por ahora, sigo en movimiento,
apreciando la magia de la vida,
oliendo las flores,
disfrutando los soles de invierno,
las nostálgicas hojas del otoño,
el verano, la naturaleza,
los buenos momentos,
la copa de vino,
los amores intensos,
las manos entrelazadas,
los abrazos eternos.

Por ahora, ni loco suelto mi cuerpo.
Tengo tanto para disfrutar
que no tengo tiempo.
Ni quiero saberlo.

⋘ 𓆉 ⋙

LA LUZ DE MIS LETRAS
Elspeth Gormley – España

No nací del silencio,
sino del temblor que deja el viento
cuando acaricia lo que ama.

Mi voz no grita,
pero deja cicatrices dulces
en quien se atreve a escucharla.

Soy la brisa que no pide permiso,
pero entra por las rendijas del alma.

He amado sin ruido,
como el mar que besa la costa
sin romperla,
pero la transforma.

He llorado sin romperme,
como quien sabe
que la sal también es medicina
y que hay lágrimas que limpian
sin que nadie las vea.

Mi memoria es un jardín sin rejas,
donde crecen las voces
que el mundo quiso callar.

Soy raíz y vuelo,
puerto y tormenta,
abrazo y despedida.

Escribo porque el mundo
me eligió para decir lo que calla.
Y en cada verso,
hay un latido azul
que aún no sabe callarse.

⋘ 𓆉 ⋙

LAS DICHAS DEL AMOR

Jaime Hoyos Forero – Colombia

“Yo soy el que en los labios guarda sabor de uvas.

Racimos refregados. Mordeduras bermejas.

Yo soy el que en la hora del amor te desea”.

(Pablo Neruda)

Todas las dichas del amor están

En tu cálido cuerpo, diluidas.

En mis labios de tierra florecieron tus besos

Y en mis dedos quedaron guedejas de tu pelo.

Yo soy el que en la noche despierta tus instintos.

Tu ser es el jardín de asombro de mis ojos,

flor roja cuyos pétalos deshojaron mis manos

y dejaron en ellas sus aromas de Oriente.

Y ahora rompe mis cercos;

tus brazos de querube, conviértelos en alas;

pon a volar en ellas tu corazón inmenso.

Libera de tu pecho los deseos contenidos.

Da rienda a tus secretos, revélame tus sueños.

Me gustas como eres: la mujer más auténtica,

la que todo lo puede por el hombre que ama.

La del verso sin métrica rebosante de esencias,

la de la ardiente estrofa cargada de metáforas.

La que le canta al hombre con fuego de palabras,

con poemas que llevan la marca de tus besos,

y en donde cada sílaba quema como una brasa.

Ámame más si puedes:

Mírame ciegamente porque soy el que te ama.

Yo soy el que en la noche levanta tus dos brazos

y te siembra caricias y te riega de besos

y brinda por tu vida con seco vino puro

en las copas talladas de tus bruñidos senos.

Y no ceses de amarme porque la vida es corta,

y solamente amando se puede entrar al cielo.

⋘ 𓆉 ⋙

MIS PRIMERAS CANAS

Lamberto Ibárez Solís – México

Son regalos de la vida

y productos de los años;

ya voy bajando peldaños

de lo que fue la subida.

Mis sienes están teñidas;

están brotando las canas,

mis tardes no son tan vanas,

ni mis mañanas vacías;

muchos motivos había

para vivirlos con ganas.

Mis canas son el producto

de mis años ya cumplidos,

de mis momentos vividos,

de mi vejez el reducto.

De mi experiencia el conducto

y dar razón del camino;

pues incierto es el destino

que nos depara el vivir

que amargo es el sufrir

cuando fallamos sin tino.

Mis canas vienen poblando

mi otrora cabello negro

que me convierten en suegro

por si me andan buscando.

Dios me vino regalando

tres hermosas mujercitas,

les juro; son tan bonitas

que una ya me hizo abuelo

con un nieto de mi vuelo

que viene de buena “pita”.

Noticias de mi vejez;

ya se va mi juventud

y pasar a la quietud;

vivir la calma tal vez.

Que me da mi madurez

con el cambio de los años;

viviendo los desengaños

que nos ofrece la vida;

jugaremos la partida;

aunque nos haga más daño.

⋘ 𓆉 ⋙

INDIFERENCIA
Carlos Jaramillo Diego – México

Cuán pequeño es este mundo,
lo comprobé en esta tarde;
me encuentro tan sorprendido,
pues nunca pensé encontrarte.

Pero hoy caminabas hacia mí,
y es que ha pasado tanto tiempo
que en tu rostro descubrí
huellas de sufrimiento.

Una mirada sin brillo
perdida entre tus sienes,
teñida de blancos hilos
que el tiempo jamás detiene.

Me sorprendió que perdieras
esa altivez y arrogancia,
de la cual te envanecieras
con un aire de importancia.

Y así, nos cruzamos en la acera
que atestiguó tus palabras
de aquel juego de quimeras
con que ayer me perturbabas.

Tú cruzaste indiferente,
pero nunca me perdiste;
yo vi que sufrías consciente
por lo que nunca quisiste.

Con el dolor en la frente
fingiste como ayer día,
mas tu corazón latiente
del pecho se te salía.

Yo me olvidé del encuentro,
pues el tiempo es medicina;
eso me ha enseñado el crono:
que el tiempo cura y olvida.

⋘ 𓆉 ⋙

VIEJOS AMORES Andrea Kiperman – Argentina

A veces se extrañan viejos amores.

A veces el recuerdo abraza la melancolía

de lo que pudo haber sido.

Aromas, lugares, recuerdos, viajes, personas,

caricias, sonrisas, abrazos y besos.

A veces nos extrañamos a nosotros allí.

A veces extrañamos a la familia,

a los momentos de celebración,

envueltos en vino o burbujas.

A veces extrañamos esos ojos negros,

tan compañeros, tan amables.

Simplemente, a veces extrañamos a viejos amores,

con tantos momentos vividos, con tanta vida juntos,

con tantos sueños que no fueron, tanto camino transitado,

tantos besos dados, de todo lo que pudo haber sido y no fue.

A veces se extraña todo, y nos extrañamos a nosotros allí.

⋘ 𓆉 ⋙

SUBLIME INSPIRACIÓN AGRADECIDA Liliana Lorán – Argentina – En memoria

Sublime inspiración, bendita esencia,

acude por favor pues te convoco

con humildad casi piadosamente,

para que ordenes con gracia y armonía

las ideas que deambulan por mi mente,

los recuerdos y vivencias que a porfía

buscan un lugar en mis palabras

que las ayuden a llegar hasta mi gente.

Necesito de tu ardiente compañía,

necesito tu susurro confidente,

la fuerza con que a mi oído le confías

los vocablos justos, el tono inminente

con que tus versos llenos de recodos

escondan, con cadencia permanente,

los conceptos, los reclamos, los elogios,

la energía, o la ternura simplemente…

Contigo he cantado desde siempre

a las cosas que pueblan mi memoria,

recordando mi infancia bienhadada,

mi adolescencia, mi juventud, la trayectoria

que he tratado de dar a mi existencia,

colmada de vivencias que han marcado

cada día y minuto de mi historia

con pautas que mis mayores me han legado.

Ahora que en la vida ya he andado

más de la mitad de mi camino,

descubro que he vencido con esfuerzo

la timidez que tanto me ha impedido

llegar a mi entorno como ahora,

para que sepan al menos que he vivido,

poniendo toda mi alma de mujer

en todos los roles que he cumplido.

Dos padres me dio Dios de maravilla,

abuelos de oro, tíos y primos amorosos,

un hijo que es mi orgullo y regocijo,

una nieta que es la niña de mis ojos,

una nuera que es la hija de mi alma,

un hombre que me ama y es mi esposo,

mi sobrina, mi ahijado y un hijo del corazón,

tres joyas y además amigos muy valiosos.

Dios es testigo que puse lo mejor de mí,

a lo largo de los años,

para poder entregar lo que esperaban

aquellos que a mi lado caminaron.

No sé si faltaron mis sonrisas,

no sé si sobraron mis regaños,

solo sé que El Altísimo ha sido generoso

rodeando con amor todos mis pasos.

Y es bueno y honroso agradecer

todo lo que me ha sido concedido.

No sé si tanta cosecha la he sembrado,

no sé si todo lo ganado es merecido,

más bien es un regalo bondadoso

de aquellos que comparten mi destino,

a través de quienes recibí el ciento por uno

que el Señor nos tiene prometido.

⋘ 𓆉 ⋙

GLORIOSO TANGO ARGENTINO
Marga Mangione – Argentina

Tango dulce melodía
que en el alma se arrincona,
con gemido de bordona
y quejas de bandoneón.

Primera y dulce canción
que mi vieja me cantara,
en noches de luna clara
o de oscura cerrazón.

Tango, traviesa pirueta,
que nace desde la entraña,
y que a los pies acompaña
haciendo al cuerpo vibrar.

Hombre y mujer al bailar,
de dos seres hacen uno,
pues de ese abrazo ninguno
puede consciente escapar.

Tango que nació en la esquina,
bajo un farol orillero,
conquistando al barrio entero
en noches de serenata.

Se lo bailó en alpargata,
después llegó a los salones,
conquistando corazones,
vistiendo traje y corbata.

Tango, viejo compañero
de mis horas desoladas,
en oscuras madrugadas
fuiste luz en mi camino.

Siempre alerta te imagino
para tenderme la mano;
vos sos mi guía y mi hermano,
¡glorioso tango argentino!

⋘ 𓆉 ⋙

EL ECO DEL VIENTO
Nuri Montenegro – Ecuador

Dibujamos mapas sobre la arena,
creyendo descifrar el rumbo de las mareas
con el orgullo de quien domina el horizonte.
Pero el mar no pide permiso:
llega con su ola más fría,
borra la huella del camino
y se lleva, en un susurro,
el pilar de tu templo.

Quedas suspendido en el vacío,
las manos vacías, el mapa roto,
descubriendo la fragilidad de tus muros.
Y justo ahí, en el centro del naufragio,
donde la lógica ya no tiene voz,
hallas un faro que no buscabas.

Una mirada ajena a las cartas de navegación,
un latido que sintoniza con el tuyo,
devolviendo el calor a las cenizas.
Caen los viejos cimientos
y te descubres, al fin, vulnerable y libre.

Comprendes entonces que el destino
no es el puerto que elegiste,
sino la corriente que te arrastra y te salva.
Puedes resistirte con todas tus fuerzas,
pero la vida, sabia y persistente,
siempre encuentra la grieta perfecta
para llevarte a donde de verdad perteneces.

⋘ 𓆉 ⋙

NECEDAD Antonio Morelos – México

No es crítica destructiva,

ni tampoco es lisonjera,

no le hablo mal a la vida,

ni apapacho al que muera ,

pero el necio sin medida

es por necio, fácil presa.

La necedad de los vivos

es un fracaso anunciado,

se mueren y no han vivido,

lloran sin haber llorado,

culpando no haber podido

hallar lo que no han buscado.

El necio culpa sin ver,

culpar sin haber culpable,

más la culpa puede ser

del que culpa y él lo sabe,

pero por necio también

la culpa en él tiene parte.

El necio solo por serlo

culpa sin tener razón,

no busca causa, ni duelo,

solo necedad en acción,

siendo culpar su consuelo

y la necedad, su honor.

⋘ 𓆉 ⋙

TE AMO José Luis Moreno – México

Las flores me contaron que suspiras…

Te imagino… ¿no sabes que te quiero?

Las estrellas dijeron que me llamas

y me escondo admirando así sus brillos…

Al cielo has murmurado así mi nombre…

Lo he escuchado y me siento conmovido.

El ángel de tu guarda me ha mirado

y a susurros le he dicho que te amaba,

que nací, de ti estando enamorado.

Las flores que suspiros me trajeron,

con el brillo de estrellas cuando llamas;

Con murmullos los cielos me dijeron,

que a tu ángel le dijiste que me amas.

Y te amo así renazca en muchas vidas.

⋘ 𓆉 ⋙

LAS LUCES
Sarah Petrone – Argentina

Se están apagando las luces
que encendían en mis ojos
los faroles que ponían
tintes de color a todo.

Las grietas que se han zurcido
alrededor, no son pocas;
las he cosido con hilos
invisibles, y se han roto.

Pedazos del alma mía
buscan por los entornos
los muchos que se han perdido
detrás de sueños remotos.

Se están apagando las luces,
se están marchitando las flores;
mi tiempo, tal vez vencido,
está por cambiar de forma.

Replicó en el tintineo
de los brindis y las copas
el deseo de seguirte
sin dudas tras mi despojo.

Vertiendo por las vertientes,
mi vida busca el arroyo
donde serena decida
el rumbo que a todos toca.

⋘ 𓆉 ⋙

CONMIGO Jesús Hildebrando Rodríguez Sánchez – Venezuela

Desde que tú estás conmigo,

ha cambiado el firmamento

y más dichoso me siento

porque estoy bajo tu abrigo;

en secreto te lo digo

que voy de la dicha en pos

para que escuches mi voz

susurrándote el oído

que yo nunca había tenido

una bella como vos.

Viajo con mis alegrías

como el viento en el planeta

y esa dicha se respeta

en las noches y en los días,

escuchando melodías

y extasiado en lo solaz

por la dicha que me das

con tu actuación cariñosa

tan atenta y tan preciosa,

porque eres buena y capaz.

⋘ 𓆉 ⋙

LA SUERTE DE QUE TODO SIGA EN SU SITIO Elvira Sastre – España

Tus arrugas:

las toco y pienso en todos esos campos

que asaltamos de jóvenes,

que allanamos sin vergüenza

y con pasión.

Tus arrugas:

las toco y veo ahora

montañas llenas de ríos

e historias,

hechas con árboles ya viejos

que nadie entiende que resumen el paisaje.

Tu cuerpo:

lo toco y creo en el deseo

del tiempo,

en los sueños de las noches de insomnio.

Tu cuerpo:

lo toco y lo recorro de memoria y recuerdo

lo absoluto del amor,

el milagro de conocerte e invadirte

con la paz que da

alcanzar el hogar,

la maravillosa suerte de que todo siga en su sitio.

Tu silencio:

lo toco y me parece joven,

tus veinte años devueltos a un gemido entrecortado.

Tu silencio:

lo toco y lo traduzco en otro idioma

que se antoja lejano pero sigue ahí,

hablándonos,

recordando la chispa que enciende el juego,

el trozo de madera que lo aviva.

Te toco,

Y entro en ti,

con el nervio de una guerra

que ya ha terminado

pero en la que aún resuenan los disparos.

⋘ 𓆉 ⋙

BAJO EL SUSURRO DEL SILENCIO
Yanni Tugores – Uruguay

MUJER

He nacido mujer
y de una mujer he nacido,
y a su vez ella de otra y de otra.
Dios me ha dado el don de parir,
alimentar y cuidar.
Batallo, corriendo de acá para allá.
Soy virtuosa, cínica, alegre, triste,
encantadora y perversa.
Puedo ser todo a la vez.
Me doy tiempo para amar y odiar,
planchar y bailar.

Tengo mareada a la vida,
pues en mí
corre el espíritu de abuela
y de niña a la vez.
Pero aún necesito abrazos,
te amo, te extraño,
pues jamás pasan de moda.

Los jóvenes nos olvidan.
Alguna vez los protegimos,
los amamos, los cuidamos.
Soy una mujer,
pero tengo fecha de vencimiento.
Caducaré, me extinguiré sin dejar huella.
Quedaré esparcida por el aire,
por la tierra o por el mar.
Quizás bajo la mirada de aquel
que un día se fue
y no miró hacia atrás.

De las mujeres que fui
solo queda esta que soy:
la aprendiz de poeta,
la amiga leal, la compañera.
Soy mujer, madre,
esposa y compañera.
Y le doy gracias a Dios
con mis sienes que blanquean,
con este cuerpo cansado,
que me permite ser así:
una mujer fuerte,
una mujer guerrera.

⋘ 𓆉 ⋙