ARTÍCULOS ENERO

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Los artículos son las brújulas que nos orientan en el vasto mar del conocimiento, iluminando con claridad y precisión los temas que nos apasionan y nos invitan a reflexionar. Elspeth Gormley

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LA FELICIDAD

Leonora Acuña de Marmolejo / EUA

En una charla amistosa, alguien me preguntó acerca de mi criterio sobre la felicidad.

Particularmente pienso que la felicidad absoluta no existe. Si la relacionamos a otros conceptos, frecuentemente vemos que está condicionada por lo que para cada cual constituye el concepto de este don. Y recordemos siempre que no hay camino a la felicidad: La felicidad es el camino. La felicidad es un trayecto, no un destino; es un estado interno que no depende de cosas externas o de otra gente, y surge de nuestro interior.

Para algunos, felicidad significa solamente dinero; para otros, amor; para otros, salud, y asi… Hay quienes piensan que siendo famosos o alcanzando el poder, son felices; finalmente otros se contentan con ser físicamente bellos. Así pues, aquella gema, al parecer, tan elusiva depende de la personalidad e ideales particulares de cada sujeto.

El renombrado intelectual Denis Waitley, con mucha razón dijo: “La felicidad es una experiencia espiritual de saber vivir cada momento con amor, gracia, y gratitud”. Creo que el secreto estriba en saber apreciarla sencillamente, en el tiempo, manera y dosis en que se presente; sin exigencias, sin objeciones y sin razonamientos analíticos; como los niños cuando reciben un bello juguete: gozando de este sencillamente al máximo. Porque el proceso de reflexión, da características de opacidad a la policromía del paisaje que pudiendo haber sido deslumbrantemente hermoso, pierde entonces su belleza que va difuminándose hacia contornos tristes, lo cual está reñido con la esencia misma de la felicidad.

Nos aferramos a una tendencia masoquista de sufrir, que casi por tradición y a tientas buscamos; que nuestra voluntad lucha por vencer, y que defendemos subconscientemente con paralogismos negativos que van desde las más sutiles aprensiones, hasta el miedo en sus diferentes expresiones. Esto nos incapacita para ser felices, o hacernos conscientes en el momento preciso en que podríamos serlo; simultáneamente somos hasta capaces de inquietarnos pensando con pesar, que este momento fuera aún más placentero y espléndido si estuviese complementado por otras circunstancias o realidades. Con esta deseo basta para que el “Hada Felicidad” se esfume como por encanto, porque ésta, es única desde todos sus puntos de vista y no admite exigencias ni promiscuidad con otros valores semejantes. Somos felices por una cosa o por la otra, pero nó por todas a la vez, porque además si así lo fuera, siendo absolutamente felices y si todo nos fuera concedido a pedir de boca, el aburrimiento por hartazgo sería como una serpiente venenosa que enroscándose a nuestras vidas nos estrangularía con sádica crueldad. No tendríamos desafíos nobles, ni incentivos de lucha, y esto por lógica derrotaría nuestras ansias de vivir. Además recordemos que la vida está hecha de momentos; vivamos pues cada momento de la mejor manera posible: con optimismo y agradecimiento a Dios por el privilegio de la vida.

Por una visión miope de nuestra conciencia adiestrada y empeñada en percibir primero el dolor… como un ideal redentor, muchas veces ni siquiera abrimos nuestra psique a una sensación positivista de dicha o placer. Pero con la misma fe, podemos también buscar, descubrir, y disfrutar de la alegría y de la belleza de la vida y de este transitorio paraíso terrenal con un sentido menos punitivo. Por la prevención al sufrimiento, muchas veces la felicidad ha pasado a nuestro lado desapercibidamente, y no hemos tenido la gracia de

Hacernos conscientes de ella y de apreciarla, hasta mucho después cuando parangonando

el momento presente con otro pasado en una visión retrospectiva en nuestro subconsciente, hemos visto con pesar como por reflexión en la imagen que nos devuelve, cuántos momentos de felicidad han pasado inadvertidos.

La felicidad no tiene ni un tiempo ni una medida determinados. Por eso a veces surge tan súbitamente y con un impulso tan arrollador que nos aturde y nos confunde de inmediato como cuando irónicamente lloramos de dicha. Tampoco se encuentra en un sitio especial. Es un tesoro disperso, itinerante, y no siendo una sensación prolongada, sino un estado más o menos transitorio de ánimo, lo que podemos hacer con ella es aprovecharla disfrutándola al máximo y agradecidos como si construyéramos un suelo firme, adoquinado por pequeños tramos de emociones gratas adosados con la certidumbre de que han sido únicos y lo mejor de nuestra vida. No busquemos con desesperación de náufragos esta diva porque esta misma zozobra ya de inmediato nos la está robando. Dejemos que ella llegue espontáneamente.

La felicidad no tiene forma específica y está latente en las cosas más simples: en la sonrisa de un bebé; en la noche estrellada; en las pequeñas gotitas de la lluvia rielando cristalinas y trémulas cual diminutos diamantes sobre las rosas arropadas por la luz de un farol; en el rayo de sol filtrándose por la ventana en una dorada mañana; en los pajarillos cerniendo bajo la temblorosa rama de un árbol en torno a un comedero de semillas… ; en la furtiva y acuciosa búsqueda de alimento de una inquieta, astuta, y esquiva ardillita…

Hay dones que son retributivos. Dar felicidad es también sentirla; no solamente en los planos tangibles, sino también en los espirituales y subjetivos. Hay que tener cierta sutileza para captar las necesidades de todos los seres que nos rodean y estar listos a brindar ya una sonrisa de ánimo, ya una palabra de aliento, ya un gesto conciliador e indulgente… yuxtaponiendo las cosas sencillamente maravillosas que a veces son aparentemente triviales pero que involucran tanta dicha para otros, reflejándola a su vez de nuevo hacia nosotros.

El eminente filósofo y matemático inglés Bertrand Russell (Arthur William) 1872-1970, Premio Nóbel 1950, manifestó que el hombre puede llegar a ser feliz, cuando hay integración entre él (como ente o individuo) y la sociedad; cuando se siente “un ciudadano del mundo”; y sin molestarse en pensar en la muerte, al sentir en una profunda e instintiva unión con el flujo de la vida y los gozos que ésta proporciona, que en realidad él no estará separado de aquellos que vendrán tras de él.

Otros factores que contribuyen a la felicidad son la comprensión, la compasión, y el perdón; no guardar rencores y mucho menos odio porque como bien se ha dicho: “ el odio corroe el barco que lo lleva”; y se ha dicho que puede llegar hasta a causar cáncer. De acuerdo con las normas de la sabiduría oriental, para ser feliz son necesarios cinco factores: Liberarse del rencor y del odio; liberarse de preocupaciones; vivir sencillamente; dar más; y esperar menos.

Todas las anteriores son razones suasorias en favor de la existencia de la felicidad, y ésta es próvida a nosotros si sabemos percibirla. Ello está sujeto en gran parte a que nuestro estado de ánimo sea receptivo; todo depende del cristal con que miremos para alcanzar lo que parece ser un mito. Aquí cabría lo, que dice la autora de este artículo en su poema “SENSACIÓN” de su libro “POEMAS EN MI RED”: “no es hermosa la lluvia / y son tenues las nubes / cuando estamos felices?/ Pero son nubarrones / que presagian tormenta / cuando el alma agoniza / de pesar y tristeza /. Y la lluvia que otrora / tintineara feliz / en nuestros ventanales, / es pertinaz y odiosa / aquí en la claraboya / cuando el barco navega / sin rumbo, a la deriva.”

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DEFENSA DE LA FAMILIA

Antonio Camacho Gómez / Argentina

En el programa de una televisión de alcance internacional se propaló que las causas de la caída del Imperio Romano fueron tres: una, el descreimiento en los dioses que habían adoptado de los griegos, a los que les pusieron distintos nombres; otra, el resquebrajamiento familiar, y, la tercera, la corrupción de las costumbres. Fue una fruta madura para los bárbaros a los que los seguidores de Constantino, de feliz reinado, sirvieron en bandeja después de haber sido los maestros indiscutibles del derecho, con jurisconsultos de la talla de Ulpiano y Cayo y disponer de una fuerza militar modelo que dominó gran parte del mundo conocido.

Valga, precisamente, este introito para subrayar que en la época de esplendor del Imperio fue la familia un soporte capital. Porque, como tantas veces se ha dicho, constituye una célula básica de la sociedad y ésta es el resultado de aquélla. Lo que viene ocurriendo en Occidente -capítulo aparte merecen las autocracias y dinastías imperantes en Asia y África- tiene cierto parentesco con lo acontecido en los vastos dominios romanos. La familia tradicional está siempre jaqueada tanto por la indiferencia religiosa de muchos gobernantes y gobernados, como por legislaciones permisivas y un concepto materialista que fogonean no pocos medios de información masiva. El todo vale en la relación de pareja, con excepciones explicables, en un mundo en el que la ciencia y la tecnología, tal lo afirma el sociólogo Ulrich Beck, producen “beneficios y desgracias”, está apareciendo un vacío existencial que potencian las separaciones frecuentes y los amoríos transitorios. Con una lamentable secuela de embarazos indeseados o utilitarios, hijos de padres diferentes y multitud de niños a la deriva. La falta de ejemplos formativos en materia de ética y moral coexisten con una educación deplorable y un sentido de libertad equívoco muestran una realidad socialmente alarmante.

Ciertamente los tiempos han cambiado y con ellos la cultura, pero no los principios seculares para la evolución amónica del individuo y la comunidad de que forma parte. Y en este punto la familia, el matrimonio civil y religioso, sin desconocer uniones de hecho permanentes fuera de aquél, juega un papel fundamental. Uniones, cabe aclarar, que son estudiadas por los obispos católicos. Esto permitirá al Papa Francisco, tener un panorama definitivo para obrar en consecuencia. Es decir, con misericordia y comprensión, pero impedido de tomar decisiones en pugna con las enseñanzas evangélicas.

El matrimonio cristiano es un sacramento, no un frío contrato, sino una alianza de vida y de amor y cuyas propiedades esenciales son la unidad y la indisolubilidad, según el Nuevo Código de Derecho Canónico, número 1056. Es, señala el Concilio Vaticano II (Gadium et Spes) “una íntima comunidad de vida y amor conyugal”. Por supuesto que exige sacrificios, vencer dificultades, respeto, comprensión y paciencia.

Muchos fracasan porque se han efectuado a la ligera, por vanidad, capricho, despecho, lujuria o egoísmo, sin el debido tiempo y conocimiento del contrayente. Sin descartar pasiones, encandilamientos ni buena fe.

Que el amor no es para siempre constituye una falacia. Hasta en Hollywood hay casos concluyentes. Pero una mentalidad hedonista, descreída y desvalorizada que en cierta medida considera a la mujer objeto de placer y ofrece falsos paraísos, intenta prevalecer sobre la familia tradicional. Cuya unidad y preservación son imprescindibles para fortalecer un Occidente desorientado y convulso.

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YO: Libia Beatriz Carciofetti fui «TARTAMUDA»

Libia B. Carciofetti / Argentina

Siento la imperiosa necesidad de confesarles que yo fui una niña «TARTAMUDA». Creo por lo menos por espacio de cuatro años, no lo recuerdo bien pero desde los 4 hasta los 8.

Mis compañeros aun los que se decían ser mis amigos, se burlaban de mí. Ahora se diría que me hacían Bullying; y así me volví una niña tímida y reacia para salir en los recreos a jugar. Mis maestras siempre fueron mi paño de lágrimas, TODAS sin excepción. Mis notas siempre se destacaban de «Los alumnos normales». Y mi espíritu de superación llegaba muy lejos. Hasta que un día no pudiendo más con mi carga, estallé en llanto en mi casa y le dije a mis padres que no quería ir más a la escuela.

Ellos por supuesto se imaginaron los motivos, pero aún así mi papi fue a hablar con la directora que inmediatamente tomó cartas  en el asunto y le dijo a mi maestra que me llevara a la dirección, mientras ella hablaba con mis compañeros… Por mi amigo querido Oscar Puricelli, me enteré que la directora Gertrudis Eggan, iba a tomar drásticas medidas con los que me hicieran burla.

Pasé noches enteras llorando en silencio y amanecía con los ojos hinchados. Mi papá me decía canta, canta y cantando no tartamudeaba, la maestra me decía que leyera en voz alta y leía y tampoco tartamudeaba. Mi papi me enseñó a leer en italiano y a entenderlo bastante; con él leíamos el diario del domingo. Y me preguntaba ¿Qué dice aquí? y sus ojitos le brillaban cuando se daba cuenta que yo le entendía. Creo que esa fue la sicología mejor empleada. y un día se hizo el milagro.

DIOS dijo ¡Ya no más! y así fue, casi sin darme cuenta ni mis padres, ni mi hermana que era casi bebé, ni yo. Y hoy, mis amigos me abrieron los ojos, y me ofrecieron un espacio en sus aulas para que cuente mi experiencia en sus colegios de niños con capacidades diferentes. Pues no solamente fui tartamuda, sino que no tuve estudios secundarios ni terciarios.

Vivía en un pueblo llamado Benavídez, donde el colegio más cercano estaba a 30 km y mis padres jamás accedieron a que viajara sola en tren. Pero a los 16 años comencé a estudiar Corte y Confección y me recibí de profesora de alta costura, estudié  piano hasta 4º año y años de Ingles en la Cultural británica hasta que me casé.

Siempre desde los 10 años escribí y seguía devorando libro que encontraba. Fui la trovadora «tartamuda” que introdujo la trova en Argentina, con infinidad de premios que logré gracias al sostén de DIOS, Y QUE NUNCA DI UN PASO ATRÁS. Leo casi perfectamente el portugués, gracias a que al entrar en la trova me fui haciendo amiga de su idioma.

Basta que se me presente un desafío, allí presente Liby para sortearlo. Mi familia la primera siempre para apoyarme: ¡VOS PUEDES! Y PUDE! Como contar esta parte oculta de mi vida, que si bien no era un gran peso porque mi confianza en Dios lo supera todo, dejo este versículo de la Biblia Filipenses cap. 4: versículo 13 TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE…

Pero mi logro mayor fue animarme después de perder 3 bebés, a adoptar con mi esposo Miguel, al hijo maravilloso que hoy es mi sostén consejero y hombre de mi vida quien junto a su esposa Luciana nos regalaron dos nietos hermosos, Delfina y Tomás.

Hoy desnudo mi alma ha pedido de la mayoría que les compartí una parte de mi historia. Cuando me iban a hacer mi primer reportaje, decía para mis adentros que no me pregunten «estudios cursados» y una amiga muy querida de España me dijo: lo que tú haces es meritorio, así que deja colgada en el perchero la vergüenza y responde «SOY AUTODIDACTA» y punto.

Asique ahora que ya lo saben, espero que me sigan leyendo con el mismo cariño de siempre, tanto como el que yo empleo cuando escribo. Los abrazo desde mi corazón. Y ya saben; nunca digan no puedo y se detengan, porque detenerse es retroceder.

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EL VENENO DE LAS VERDADES A MEDIAS. EL DESPRESTIGIO EN LA ERA DIGITAL

Elspeth Gormley / España

En la era digital, el poder de las palabras ha alcanzado nuevas dimensiones, y con ello, el daño que pueden causar. Desprestigiar a una persona a través de internet, utilizando correos e identidades falsas, es una forma de violencia que deja cicatrices profundas y duraderas. Las verdades a medias y las mentiras malintencionadas se propagan como un veneno silencioso, envenenando la percepción de quienes las escuchan y destruyendo la reputación de la víctima.

La cruz que el desprestigiado y sus seres queridos deben llevar es pesada y dolorosa. Las murmuraciones y los rumores se convierten en un eco constante que resuena en cada rincón de su vida.

Aquellos que alguna vez se llamaron amigos desaparecen ipso facto, dejando un vacío que solo puede ser llenado por el apoyo incondicional de la familia y los verdaderos amigos. Estos son los que permanecen a su lado, sabiendo del sufrimiento y el daño que están enfrentando.

El corazón influye en la lengua, y cuando está lleno de ira, egoísmo, envidia y orgullo, nuestras palabras se convierten en armas que pueden herir profundamente. En estas situaciones, lo mejor es callar, porque el tiempo se encargará de poner a todos en su lugar.

Es especialmente doloroso cuando aquellos que se consideran tan creyentes se apartan de los afectados como si tuvieran lepra, olvidando las enseñanzas de Jesús sobre el perdón. Jesús dijo: «Perdonar setenta veces siete», recordándonos que el perdón y la compasión deben ser la base de nuestras acciones. En lugar de juzgar y condenar, deberíamos acercarnos a los afectados, escuchar su versión y ofrecer nuestro apoyo. Solo así podremos construir una comunidad verdaderamente solidaria y empática

Cuidemos los comentarios que hacemos cuando escuchamos a alguien hablar mal de otra persona. Lo mejor es ir directamente a la persona afectada y escuchar lo que tiene que decir, pero no hacemos eso; normalmente nos erigimos en jueces y jurado, sin escuchar ambas partes.

El desprestigio no solo afecta a la víctima, sino también a quienes lo perpetúan. La negatividad y el odio que se propagan envenenan el alma y corroen la integridad de quienes los difunden. Para juzgar, siempre hay que escuchar a ambas partes, y recordar que detrás de cada pantalla hay un ser humano con sentimientos y una vida que puede ser destruida por nuestras palabras.

En un mundo donde la información se propaga a la velocidad de la luz, es nuestra responsabilidad ser conscientes del poder de nuestras palabras y usarlas con sabiduría y compasión. Solo así podremos construir una sociedad más justa y empática, donde el respeto y la verdad prevalezcan sobre el odio y la mentira.

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LA VOZ SILENCIOSA : EL MALTRATO A LAS PERSONAS MAYORES

John Kennet / EE.UU

En nuestras sociedades, existe una realidad sombría que muchas veces pasamos por alto o no queremos enfrentar: es el maltrato a las personas mayores. Este problema no solo incluye el abuso físico, sino también el maltrato psicológico, emocional, y financiero. Las personas mayores, que han dedicado sus vidas a sus familias y comunidades, merecen vivir sus años dorados con dignidad y respeto. Sin embargo, para algunos, la realidad es muy diferente.

El Maltrato Físico y Psicológico El maltrato físico puede manifestarse de diversas formas, desde golpes y empujones hasta la negligencia en su cuidado básico. Este tipo de abuso deja marcas visibles en el cuerpo, pero el daño psicológico puede ser aún más profundo. El maltrato psicológico incluye insultos, amenazas, humillaciones y aislamiento social. Estos actos pueden erosionar la autoestima de las personas mayores, dejándolas con sentimientos de miedo, inseguridad y desesperanza.

La Invisibilidad del Problema Uno de los mayores desafíos es la invisibilidad del maltrato a las personas mayores. Muchas víctimas tienen miedo de hablar, ya sea por temor a represalias, por dependencia emocional o financiera de sus abusadores, o por sentimientos de vergüenza. A menudo, los agresores son familiares cercanos o cuidadores, lo que hace que la situación sea aún más dolorosa y complicada de manejar. La sociedad, en general, tiende a ignorar o minimizar este problema, quizás porque nos resulta incómodo enfrentarlo.

Las Consecuencias del Maltrato El maltrato a las personas mayores tiene consecuencias devastadoras. Afecta su salud física y mental, y puede llevar a problemas como la depresión, la ansiedad y el deterioro cognitivo. Además, el abuso puede acelerar el proceso de envejecimiento y reducir significativamente la calidad de vida. Las víctimas de maltrato suelen experimentar sentimientos de soledad y desesperación, lo que puede llevar a un deterioro adicional de su bienestar general.

La Necesidad de Actuar Es crucial que como sociedad reconozcamos y enfrentemos este problema. Proteger a las personas mayores requiere una combinación de esfuerzos individuales y colectivos. Es importante educar a la población sobre los signos del maltrato y fomentar una cultura de respeto y dignidad hacia las personas mayores. También se necesitan políticas públicas que refuercen la protección de los derechos de las personas mayores y aseguren que los agresores enfrenten consecuencias legales.

El Poder de la Comunidad Cada uno de nosotros puede hacer una diferencia. Si conoces a una persona mayor que podría estar siendo maltratada, ofrécele tu apoyo y ayuda. No tengas miedo de hablar o de denunciar situaciones de abuso. Juntos, podemos crear un entorno más seguro y respetuoso para nuestras personas mayores

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CECILIA SALA: RELATO DE SU DETENCIÓN EN LA CÁRCEL DE TEHERÁN

Manuel Tori / Italia

El cielo y un libro, para derrotar al silencio. La periodista italiana Cecilia Sala, fue liberada por las autoridades de Irán después de tres semanas detenida, sin cargos concretos, en una celda en aislamiento en la cárcel de Evin, en la capital del país. Su liberación ha sido resultado de las negociaciones del Gobierno, la diplomacia y la inteligencia italianas; que han mediado entre Estados Unidos e Irán para lograr la excarcelación de la comunicadora transalpina.

Al día después de su vuelta a Roma, este jueves, Cecilia Sala grabó un nuevo episodio de su programa radiofónico -el podcast con título Stories– donde, entrevistada por su compañero el periodista Mario Calabresi, relata los detalles de las tres semanas en las que estuvo encarcelada injustamente al norte de Teherán.

Cecilia Sala había viajado a Teherán con un visado concedido por las propias autoridades del país, que conocían perfectamente los desplazamientos que habría realizado en Irán; país «al que quería volver» y donde se encontraban «las personas a las que más cariño le había cogido» en los últimos años, que habían atravesado su «escudo» profesional y que se habían convertido en «amigos». A los que quería darles «voz» en sus nuevos reportajes.

A veces la ironía también hace su juego. El día antes de ser detenida había entrevistado precisamente a la cómica más conocida de Irán: «Estuvimos hablando precisamente de cómo era permanecer en una celda de aislamiento. Me había llegado a contar, de hecho, que llegó incluso a reírse dentro de la cárcel donde, incluso ahí dentro, le surgieron chistes y sketches para sus monólogos». Y añade: «Pensar en su fuerza fue una gran ayuda».

El día antes de su vuelta a Italia, el 19 de diciembre, mientras trabajaba en la producción de un nuevo episodio para su programa, fue detenida por las autoridades iraníes que fueron directamente al hotel en el que se alojaba en Teherán: «Llamaron a la puerta y pensé que eran personas de la limpieza. Dije que no necesitaba nada y que estaba trabajando», explica la periodista Cecilia Sala, pero «fueron insistentes y abrí». A partir de ese momento fue trasladada por la fuerza: «En ese momento estaba convencida de que sería algo rápido». Sin embargo, después de las primeras preguntas realizadas por las autoridades del país, «entendí que mi detención iba a ser larga».

La comunicadora transalpina, al poco tiempo, relacionó su detención -injusta y sin cargos- con la del ingeniero iraní Mohammad Abedini, que había tenido lugar en Milán tres días antes que ella, el 16 de diciembre -legalmente, tras un mandato de arresto internacional emitido por Estados Unidos-. «Conocí la noticia en su momento. Pensé que ése era el motivo y que me estarían usando para ello, desde el principio», admite Cecilia Sala, pensando que «sería un intercambio muy difícil».

A lo largo de la entrevista con su compañero Mario Calabresi, la periodista considera que «a lo mejor» no habría sido encarcelada si no hubiera tenido lugar la detención del ingeniero iraní en Italia. De hecho, ella misma confió en esa moderada apertura del actual Gobierno del país al conceder unos contados visados a periodistas y medios occidentales, algo que había sido «muy difícil» en los dos años anteriores: «La CNN y Paris Match pudieron viajar recientemente a Teherán. Algo que no ocurre todos los días», asegura Cecilia Sala, convencida de que esa «apertura» del Ejecutivo de Irán «era cierta, si no fuera por lo que cambió sobre la marcha», en su contra.

La periodista italiana Cecilia Sala nunca antes había estado en la conocida cárcel del norte de Teherán, pero «conocía cómo era, lo grande que era y dónde estaba. Al realizar el camino que hice en coche entendí que, de hecho, seguía en Teherán. Más tarde, a través del recorrido que hice en el interior de la cárcel comprendí que sólo podía ser ésa», la prisión de Evin, pensando «que me iba a quedar mucho tiempo allí».

Durante su detención, las primeras dos semanas fue interrogada «todos los días» siendo acusada de «diferentes delitos» cometidos supuestamente en «varios lugares». Nunca hubo cargos oficiales contra ella hasta diez días después de su captura, cuando las autoridades del país formalizaron una genérica «violación de las leyes de la República Islámica de Irán». Cecilia Sala asegura «haber tenido miedo» por su vida; aunque no haya sido amenazada físicamente: «Tienes miedo de ser acusada de algo muy grave en un país donde existen castigos definitivos».

Los medios de comunicación italianos e internacionales, al conocer el contenido de las llamadas que la periodista transalpina pudo hacer a su madre, a su padre y a su pareja; informaron acerca de las condiciones inhumanas que sufría Cecilia Sala. La prensa destacó que ni siquiera tenía «almohadas ni colchones» para dormir, sólo «mantas» sobre las que echarse encima y colocar debajo. Durante casi toda su permanencia «no me dieron las gafas porque se consideran peligrosas, dado que puedes romper los cristales y usarlos para cortarte». Tampoco podía escribir, ya que no le entregaron «ni siquiera un bolígrafo» por el mismo motivo: «Porque se puede convertir en un arma».

No podía escribir, pero sí leer. Por eso intentó, al menos, que le dieran un libro. Pidió el Corán en inglés pensando que «sería el único libro que podrían tener en inglés una cárcel de máxima seguridad de la República Islámica de Irán», pero durante muchos días no se lo concedieron, incluso asegurando que habría podido leerlo sin gafas colocándolo muy cerca de su rostro. Hubo más suerte con la comida: «Por suerte para mí, la cocina persa es maravillosa, aunque en la cárcel no es la misma que fuera», admite Cecilia Sala quien comió «mucho arroz» acompañado con «lentejas» y «carne».

El problema principal, para la periodista italiana, no fue tanto comer sino dormir. «Cuando no tienes nada que hacer, no te cansas, no tienes sueño y no duermes», comparte la periodista italiana: «Ahí dentro una hora parece una semana y si no duermes, tienes que rellenar 24 horas al día». Lo que más quería era un libro porque consistía en disfrutar del «relato de otra persona, que me permitiera entrar dentro de otra historia que no fuera la mía en ese momento».

«El silencio es otro gran enemigo»

La parte «más difícil de soportar», para ella, fue la psicológica: «Hubo momentos en los que empecé a contar los días, los dedos de mis manos y a leer los ingredientes del pan» porque «era lo único que estaba escrito en inglés». A lo largo de su permanencia tuvo tanto «pensamientos positivos como negativos»; donde «el silencio es otro gran enemigo». Estando en aislamiento no podía hablar con nadie, salvo con una de las guardias, mujer, que no hablaba inglés pero «era la más amable» de la prisión de Evin; con la que podía intercambiar alguna palabra.

Aun así, la reportera transalpina también logró reír: «Cuando vi el cielo en el patio de la cárcel», le confiesa en la entrevista a Mario Calabresi, sin poder contener la emoción: «Ahí me reí y lloré de alegría». Ella misma se animaba pensando que, en cualquier momento, podía volver a ese patio «como una forma de darme un objetivo, algo en lo que pensar» para ir hacia adelante. También en el patio, igualmente, Cecilia Sala seguía el régimen de aislamiento, de modo que no tenía acceso a otros seres humanos. Sólo tenía acceso al cielo de Teherán.

Al final, además de las gafas, también llegó el libro. No fue el Corán en inglés como pidió, sino Kafka en la orilla de Haruki Murakami: «Un libro triste y lleno de sexo, algo que no me esperaba de la República Islámica de Irán», apunta con cierta ironía Cecilia Sala. Pensando que habrían estado alejados mucho tiempo, le dijo a Daniele -su pareja, también periodista- que comprara el mismo libro «para que estuviéramos en el mismo sitio con la cabeza, aunque no pudiéramos estarlo con el cuerpo».

En los últimos días, a la celda de Cecilia Sala llegó otra mujer. «No hablaba inglés pero yo sí un poco de farsi. Aprendimos algunas palabras en ambos idiomas», detalla la periodista. Se comunicaban sobre todo con «mimos y abrazos», con «risas y sonrisas» y hacían «juegos simples, para mantenernos alegres y ocupadas». La mujer junto a ella en la celda le confesó que estaba allí detenida porque era una opositora.

Cecilia Sala nunca llegó a pensar que iba a ser liberada «tan pronto». La primera persona en comunicárselo fue la guardia, mujer, con la que de vez en cuando cruzaba alguna palabra: «Cuando me dijeron que iba a ser liberada, no me lo creí e incluso pensé que se trataba de un engaño». Antes de alegrarse, lo primero que pensó fue cómo decírselo a su compañera de celda. «Fueron muchas emociones unidas y confusas», pensando en que «se habría quedado ahí sola». Antes de marcharse, «el abrazo con ella fue muy potente».

Las autoridades iraníes fueron las que la acompañaron al aeropuerto de Teherán. «Fue maravilloso disfrutar, a través de la ventanilla, de ese trayecto en coche apreciando la luz natural, pero no desde la cárcel», confiesa Cecilia Sala. En ese camino acompañada por las autoridades del país, pensó también que «sería la última vez que vería» a su querido Irán.

La reportera italiana habla con cierto sabor a despedida: «Seguiré amándolo, nada cambiará para mí. Amo a las mujeres iraníes que visten orgullosamente su velo, pero que no por eso quieren que exista alguien que castigue e intimide a las chicas que no quieren hacerlo». «He tenido miedo por mis amigos allí, por si había sido peligrosa para ellos por el simple hecho de haberse cruzado conmigo. Sin embargo, al volver descubrí que eran ellos los que estuvieron preocupados por mí», confiesa la periodista italiana Cecilia Sala, hoy liberada, apreciando que «ahora puedo mirar el cielo». Cada vez que quiera.

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ARTÍCULOS DICIEMBRE

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SOPA DE BERRO

Ilka Oliva Corado / Estados Unidos

Salió del supermercado con su bolsa llena de verduras, compró un manojo de berro para hacerlo en caldo, su amigo Joaquín le dijo que para los días fríos en el largo invierno estadounidense, el caldo de berro era lo mejor. María solamente ha probado el berro en ensaladas y en las tortitas de carne, a las que algunas veces agrega acelga y en otras el berro, aunque últimamente también las revuelve con tofu.

En una mano lleva una libra de uvas que se va degustando una por una, solamente come esta fruta para diciembre porque le recuerdan sus años de adolescencia en su natal Guatemala, teme que si las come en otra época del año desaparezca el hechizo y olvide para siempre aquella época de olor a ponche, hoja fresca de plátanos, tamales recién cocidos y el sereno goteando de la lámina de la casa en las madrugadas. Le pasa igual con las manzanas rojas de Washington que sólo llevan a vender en diciembre al mercado de su natal Camotán. En donde vive las venden todo el año, pero sólo las compra cuando se acerca la navidad.

Eso tiene Estados Unidos, que María siente que perdió la magia de comer frutas sólo para la estación, ahí hay frutas todo el año pues llegan de distintas partes del mundo, cuando es invierno en un lugar, es verano en otro. Mangos hay todo el tiempo, como papayas, sandías, naranjas, piñas, aunque nunca tienen el sabor natural porque las cortan demasiado tiernas para que aguanten el viaje, igual pasa con las verduras. Se come desabrido pero las estanterías siempre están llenas, es la abundancia del país. Piñas enormes, pero sin sabor. Una cosa por otra dice siempre y suspira.

En el estacionamiento del centro comercial se detiene frente a los árboles navideños que tienen en venta, como lo hace año tras año está buscando desesperadamente los pinos y cipreses, pero no hay, en su vida de extranjera los árboles navideños están hechos de ramas de abetos y los hacen al tamaño que la clientela guste. Los árboles más grandes no entrarían en la puerta de su casa.

Una casa de tres habitaciones donde vive con tres hijos y su esposo Ibrahim, para quien de religión musulmana todo es distinto al catolicismo en el que creció ella. Y tan distinto también a la religión judía de sus empleadores. Días van a misa y días a la mezquita. Su Ibrahim es de la tercera generación en el país, su entendimiento del islam es más relajado que el de sus abuelos, aceptó que sus hijos tuvieran el apellido materno como primer apellido, de esa forma María honra a su abuelo materno que fue quien la crió, cuando su papá abandonó a su mamá cuando estaba embarazada.

María ha tenido la enorme suerte de haber encontrado en su camino a un hombre que no le pega y no la violenta psicológicamente, como le ha pasado por desgracia a la mayoría de las mujeres de su familia. Que además es responsable y que la trata cariñosamente y con el mayor de los respetos. Mismo que cuando va a Guatemala se pone a rajar leña, a componer la lámina de la casa y a ordeñar las vacas. Que en diciembre se va con los hombres de la familia a cortar las hojas de guineo para los tamales y es el encargado de cocer la masa. El año pasado él hizo la paleta a puro machete cuto.

Cuando van a Bosnia-Herzegovina, país de los abuelos de Ibrahim, María se deleita con la comida de por allá, donde todos se han enamorado de su color de piel tonalidad barro se adobe oreándose. Los hijos les salieron café con leche, pues Ibrahim tiene los ojos verdes tirándole a azul, que en momentos se le ponen turquesa. Y es blanco como la leche recién ordeñada.

Mañana, -piensa María mientras observa las ramas de abetos-, me traigo a todos a escoger el árbol de navidad y se dirige hacia su casa a preparar la sopa de berro, que enseñará a cocinar a los cuatro hombres de la casa, porque eso sí, en su casa todos cocinan, lavan, planchan y hacen limpieza. Los roles de género en la familia han quedado como un recuerdo de generaciones pasadas.

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LA NAVIDAD. UN VIAJE A TRAVÉS DEL TIEMPO Y DEL CORAZÓN

Elspeth Gormley / España

La Navidad, esa época mágica del año, ha evolucionado de muchas maneras a lo largo del tiempo. Desde las tradiciones más antiguas hasta las celebraciones modernas, la esencia de la Navidad ha cambiado, pero su espíritu sigue siendo el mismo: un tiempo de amor, esperanza y reflexión.

En la Navidad tradicional, las calles se llenan de luces brillantes y los hogares se adornan con árboles de Navidad resplandecientes. Las familias se reúnen para compartir comidas festivas, intercambiar regalos y crear recuerdos inolvidables. Es un tiempo de alegría y celebración, donde las risas de los niños y el sonido de los villancicos llenan el aire.

Hoy en día, la Navidad también ha tomado un tono más introspectivo. En medio del bullicio y el consumismo, muchas personas buscan un significado más profundo. La solidaridad y la reflexión se han convertido en pilares importantes de la celebración. Se organizan campañas de caridad, se visitan a los más necesitados y se reflexiona sobre el verdadero significado de la Navidad: el deseo de un mundo mejor.

Sin embargo, no todos pueden disfrutar de la Navidad de la misma manera. En muchas partes del mundo, la Navidad se vive en medio de conflictos bélicos, desplazamientos forzados y carencias extremas. Para estas personas, la Navidad es un recordatorio de lo que han perdido y de las dificultades que enfrentan diariamente. Es una época de esperanza, pero también de dolor y lucha.

La Navidad es un momento para compartir pensamientos y esperanzas. Recordamos las Navidades pasadas, los momentos felices con nuestros seres queridos y los sueños que aún tenemos por cumplir. Es un tiempo para soñar con un futuro lleno de paz y amor, y para trabajar juntos para hacerlo realidad.

En esta Navidad, celebremos tanto la alegría de las luces y los regalos como la calidez de la solidaridad y la reflexión. Que nuestros corazones se llenen de amor y esperanza, y que nuestras acciones reflejen el verdadero espíritu de la Navidad. Porque, al final, la Navidad no es solo una fecha en el calendario, sino un estado del corazón.

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SE VIENEN LAS FIESTAS

Andrea Kiperman / Argentina

Antes que nada, como siempre gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras.

Hoy ya en el mes de Diciembre, luego de que hemos atravesado un año que fue muy fuerte para muchos de nosotros, que pueden ser plasmados en diferentes acontecimientos que hemos vivido, me es indispensable hablar sobre este tema. Ya se acercan las fiestas, hay un clima festivo en la mayoría de los países, las calles se repletan de colores, de luces, de gente por aquí y por allá, caminando a paso acelerado. Pareciera que por un mes se termina todo, pero siempre sucede lo mismo en tiempos de fiestas. Por aquí en Buenos Aires hace calor, pero en otros lugares hace frío, y se va tiñendo todo con esos

de celebración. Muchas personas hacen balances del año, otros deciden no pensar demasiado, otros hacen diferentes rituales escribiendo deseos, hay un sin fin de cosas, de vivencias, de modos de hacer las cosas, la comida, los aromas, los regalos, juntarse con seres amados, en fin. Eso si, en estas fiestas

propongo que hagas lo que sientas, que veas a las personas que quieras ver, que hagas aquello que te sienta en ganas. Habrá algunas personas que se reunirán con muchas gente, otras no,prefieren quedarse en círculos más pequeños, o con sus mascotas. Aquellos quizá decidan este año no festejar tanto como otros años, y otros al revés, vestidos con muchos brillos y

brindando por doquier. Cada uno sabe lo que ha pasado, lo que ha transitado, las personas que lo acompañaron y cuáles no. A lo que quisiera referirme es que hagamos lo que nos vibre este año, ser honestos con nosotros mismos, es uno de los caminos que nos llevan al éxito y al desarrollo personal. Todo es válido, eso si, como recomendación en ese momento especial del día, levanta una copa con alguna bebida que te guste y brinda por ti, por tus logros, por lo que atravesaste, por estar aquí un día más y cree que todo puede ser posible. Agradece este momento que estás pasando, brinda con todas tus fuerzas por las mejorías, bríndate a ti, con todo lo que eres y todo lo que sos capaz de ser. Y yo claro, brindaré por mi y también brindaré por vos. Quedo con ustedes…

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EL IMPACTO DE LA NAVIDAD EN LA SOCIEDAD

Luis Landaburu / España

La Navidad es una de las festividades más esperadas y celebradas en todo el mundo. Desde la decoración de las calles y los hogares, hasta las reuniones familiares y los intercambios de regalos, la Navidad tiene un impacto significativo en la sociedad. Pero, ¿cómo influye la Navidad en el ambiente social?

Consumismo y Gasto Excesivo Una de las influencias más evidentes de la Navidad en la sociedad es el consumismo y el gasto excesivo. Durante esta época del año, las personas tienden a gastar más dinero en regalos, decoraciones, comida y entretenimiento. Si bien es comprensible que las personas quieran celebrar y compartir con sus seres queridos, el consumismo desenfrenado puede tener un impacto negativo en el medio ambiente. El aumento en la producción de bienes y la demanda de productos navideños conlleva a un mayor uso de recursos naturales, generación de residuos y emisiones de carbono

Impacto en la Comunidad y la Solidaridad A pesar del consumismo asociado con la Navidad, esta festividad también tiene un impacto positivo en la sociedad. La Navidad es un momento en el que las personas tienden a ser más solidarias y generosa Las donaciones a organizaciones benéficas, la participación en eventos de caridad y la ayuda a los menos afortunados son prácticas comunes durante esta época del año. La Navidad también fomenta la unión familiar y la conexión con la comunidad[. Las reuniones familiares, las cenas compartidas y las tradiciones navideñas fortalecen los lazos sociales y promueven un sentido de pertenencia

Desperdicio de Alimentos y Recursos Otro aspecto importante a considerar es el desperdicio de alimentos y recursos durante la Navidad Las grandes cenas y celebraciones pueden llevar a un exceso de comida que, en muchos casos, termina siendo desperdiciada Además, la decoración excesiva con luces y adornos consume una gran cantidad de energía, contribuyendo al agotamiento de recursos naturales y al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero Es importante reflexionar sobre la forma en que celebramos la Navidad y buscar alternativas más sostenibles

Conclusión En conclusión, la Navidad tiene una influencia significativa en la sociedad, tanto en aspectos positivos como negativos Mientras que el consumismo y el gasto excesivo pueden tener un impacto negativo en el medio ambiente, la solidaridad y la generosidad que se manifiestan durante esta festividad pueden fortalecer los lazos sociales y promover un sentido de comunidad. Es importante encontrar un equilibrio entre celebrar y ser conscientes del impacto que nuestras acciones tienen en el mundo que nos rodea.

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NAVIDAD UN FESTEJO ESPECIAL

Carlos Pérez de Villarreal /Argentina

La festividad cristiana que se festeja el 25 de diciembre de cada año, se relaciona con el nacimiento de Jesucristo, según el calendario gregoriano y es una celebración mundial, tanto para los creyentes como por aquellos que no lo son.

Si nos remontamos a la antigüedad debemos relacionar este hecho con varias circunstancias, ya que en los evangelios de Mateo y Lucas, (entre el año 80 y 90 del siglo I d.C) si bien consideran que Jesús de Nazareth nació en Belén, en un pesebre y fue anunciado por un ángel; no se especifica el día exacto, cuestión que se resolvería siglos más tarde.

Consideremos que en territorio romano, para esa época, se realizaban diversas festividades y cuando decimos «para esa época», estamos hablando de los orígenes del Cristianismo primitivo. Téngase en cuenta que existía el mazdeísmo persa, celebraciones de la antigua religión romana e incluso nórdica, que estaban muy relacionadas con el solsticio de invierno del hemisferio norte.

Constantino, el Emperador (300 dC.), legalizó el Cristianismo, animado por superponer las prácticas religiosas a otras mucho más antiguas, estableciendo el 25 de diciembre para conmemorar el nacimiento de Jesús, con un objetivo muy claro: instituir una tradición que era muy fácil de asimilar por los paganos, porque se asemejaba a sus fiestas principales que se celebraban en esa fecha: las Saturnales y el Sol Invictus.

La sociedad romana, antes del nacimiento de Cristo, tenía un panteón de dioses protectores de las distintas actividades que llevaban a cabo en su diario vivir. Por ejemplo, para la agricultura, se adoraba al dios Saturno, celebrándose sus fiestas entre el 17 y el 23 de diciembre, que coincidía con el solsticio de invierno, durante el cual se presentan los días más cortos del año. Durante esos siete días finalizaban las labores de labrado y cultivo, permitiendo que los esclavos aplazaran la labor diaria. Se visitaba a parientes y amigos y celebraban banquetes públicos donde concurrían todas las clases sociales. La fiesta del Sol Invictus, el sol «invencible», se manifestaba con motivo de ese solsticio, en honor de Apolo, el dios Sol, coincidiendo con las fiestas Brumales o Brumalia (el día más corto), instituidas por Rómulo, fundador y primer rey de Roma.

A través del tiempo y con los siglos transcurriendo, la comunidad cristiana decide, más allá de la muerte y resurrección de Jesús, celebrar en un importante discernimiento, que se debería celebrar el que un Dios se hubiera hecho hombre y comienza la celebración de su nacimiento el 25 de diciembre, transformando así una fiesta pagana, en algo trascendental. Celebración que comienza su periplo recién en el siglo IV dC., cuando el Papa Julio I en el año 350 establece la Natividad el 25 de diciembre. Decretada cuatro años después por el Papa Liberio. Se aúnan a estas interpretaciones costumbres germánicas y celtas como el tronco u árbol navideño, la comida del festejo y los regalos.

De cualquier manera, esta, tal vez, verdadera historia de la Navidad, no debe apartarnos de nuestras creencias familiares y propias. La verdadera particularidad de las mismas, va más allá de lo histórico y precisamente entra en el campo de la espiritualidad de cada ser humano y es muy loable que así suceda.

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LOS BABYS BOOMERS

Enrique Pozón Lobato / España

Las personas mayores tienen que adaptarse y evolucionar al mismo ritmo que la tecnología.

Es de gran importancia destacar que la utilización de las nuevas tecnológicas en nuestra sociedad actual supone importantes ventajas para las personas mayores y sin embargo, se sienten alejadas de ellas. Las personas mayores tienen que adaptarse y evolucionar al mismo ritmo que la tecnología. Deben formar parte del presente de una manera más activa y visible. Sacar un mayor partido a las nuevas tecnologías, demuestra a la sociedad, que el concepto de persona mayor no es sinónimo de pasado e impide que no se aparten de la vida social al sentirse inútiles. Diversos estudios han demostrado que el aprendizaje de nuevas tecnológicas estimula la actividad mental de las personas mayores.

España experimentó entre 1958 y 1977 un inusual crecimiento de las tasas de natalidad, fenómeno que se denominó “baby boom”. Nacieron casi 14 millones de niños (650.000 anuales); 2,5 millones más que en los veinte años anteriores; y 4,5 millones más que en los veinte años siguientes. Sus integrantes, que se encuentran ahora en edad laboral, pasarán a ser mayores de 65 años a partir del 2024 e iniciarán su jubilación, una época de la vida que poco tendrá que ver con la idea de jubilación que hemos tenido hasta ahora. Vivieron su infancia y juventud en una época de rápido crecimiento económico; poco acostumbrados a ahorrar; en la madurez les alcanzó la crisis que se inició en el 2007. Ahora saben que el sistema de la Seguridad Social tendrá que pagar más pensiones, durante más años, en un periodo en que habrá menos trabajadores en activo.

Cada generación trae consigo valores y actitudes que reflejan las influencias culturales y sociales prevalecientes en los años de formación de cada uno. Se dice que la generación del baby boom no dejará de sorprender y seguirá rompiendo paradigmas. Han cambiado las expectativas, hábitos y valores de las personas en edad de jubilación, así como los escenarios sociales, tecnológicos e incluso medioambientales.

El perfil de las personas que se jubilarán en los próximos 10 o 15 años tiene poco que ver con lo que hoy entendemos como personas mayores. Son generaciones con más nivel de estudios; han viajado mucho más; han compaginado la vida familiar y laboral; y han vivido el cambio a la sociedad de la información, integrando internet en su día a día. Esto supone expectativas diferentes de cara a las últimas etapas de la vida, que además serán mucho más largas, demandando experiencias sociales y actividades, fórmulas para seguir aprendiendo y una aspiración de independencia aún mayor. También se enfrentará el deseo de retirarse con la necesidad de seguir trabajando y puede que se extiendan casos como el de BMW en Alemania, que anunció la construcción de una fábrica especialmente diseñada para empleados de más de 50 años. Medicamentos más personalizados; sistemas de monitorización constante para chequear la salud desde casa; y nuevos productos alimenticios vinculados a la salud son tendencias que están a la vuelta de la esquina. También la industria de la estética, que dentro del bienestar cobra cada vez más importancia el aspecto físico una vez pasados los 65. En este escenario, y bajo el prisma de la inestabilidad económica, surge también el debate de la longevidad como lujo que no todo el mundo puede permitirse.

La generación “baby boomers” es mercado objetivo para planes de seguros y pensiones; casas y clubes de retiro; centros deportivos y spás; tratamientos de belleza anti edad; centros vacacionales y hoteles especiales para personas maduras; destinos turísticos culturales y reposo; comunidades pequeñas online basadas en la economía del intercambio; expansión de los bancos del tiempo, o experimentos para suplir servicios sociales que tradicionalmente daban las grandes instituciones públicas. Por otro lado, internet favorecerá también la creación de redes sociales específicas, vinculadas a temas de salud pero también al ocio o al debate político, con una presencia más activa de las personas mayores en la vida pública.

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ARTÍCULOS NOVIEMBRE

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Articulos Noviembre

LAS NIÑAS SON NIÑAS, NI ESPOSAS NI CONCUBINAS

Cristina Bazán Colombia

Una niña es forzada a casarse cada 30 segundos en los países clasificados como «Estados frágiles» y con altas tasas de matrimonio infantil, según alerta Save the Children en un reciente informe.

En el último Informe mundial sobre la niñez 2024: Futuros frágiles, la organización no gubernamental ha analizado el vínculo entre fragilidad y matrimonio infantil, y ha descubierto que unos 32 millones de niñas viven en países calificados como «extremadamente frágiles» o «frágiles» y con altas tasas de matrimonio infantil, las llamadas «zonas de gran fragilidad-matrimonio infantil».

Un Estado frágil hace referencia a países de bajos ingresos que han sido invadidos, están en conflicto, o que conservan altos índices de violencia y desestabilización política y social. En esta denominación están en su mayoría países de África y Asia.

«Nuestro último informe revela un vínculo devastador entre el matrimonio infantil y los Estados frágiles: las niñas que viven en países extremadamente frágiles tienen el doble de probabilidades de casarse que las que viven en países que atraviesan periodos de mayor estabilidad», ha señalado la CEO de Save the Children Internacional, Inger Ashing.

«El panorama es desolador para estas niñas; en estos momentos, ningún país frágil está en vías de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para acabar con el hambre, garantizar la educación y la salud para todos, o la igualdad de género», ha agregado.

Casan cada 30 segundos a una niña que vive en países frágiles

El informe señala que la fragilidad no es la causa del matrimonio infantil, pero a menudo se ve impulsada por crisis como conflictos, desastres climáticos o crisis económicas que aumentan los factores de riesgo comunes para estas uniones forzadas.

«El matrimonio infantil suele ser una señal clara de que se están denegando los derechos de las niñas», ha alertado Save The Children.

El informe también revela que los 36 millones de niñas que viven en 15 países clasificados como «extremadamente frágiles» por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) tienen el doble de probabilidades de casarse antes de los 17 años que las niñas de países más estables. Uno de cada 10 matrimonios infantiles se produce en estos estados.

Por su parte, en los países extremadamente frágiles, casi 558.000 niñas -o una de cada cuatro- dan a luz antes de cumplir los 18 años.

«Muchas de esas niñas no tendrán acceso a parteras cualificadas que las ayuden a superar los mayores riesgos asociados al embarazo en la adolescencia», señala el documento.

Ocho de los 10 peores focos de fragilidad y matrimonio infantil se encuentran en África, siendo la República Centroafricana, Chad y Sudán del Sur los más afectados, seguidos de Somalia y Eritrea.

Embarazos no deseados y escape a la violencia

La falta de escolarización, la exposición a otras formas de violencia y la pobreza son algunas de las situaciones que Save The Children ha detectado que pueden llevar a las familias a plantearse .la unión forzada de sus hijas . En estos países, menos del 4 % de las niñas casadas están escolarizadas.

Otros factores de riesgo son los embarazos no deseados, que pueden aumentar la presión de las familias para que sus hijas se casen y en otras ocasiones intentan ver al matrimonio como una forma de mantener a las hijas a salvo de otros tipos de violencia.

La ONG insta a los gobiernos a abordar los factores de riesgo de fragilidad, centrándose en la desigualdad de género y las formas de discriminación.

Además, llama a tener en cuenta otros factores de desigualdad como la discapacidad, la orientación sexual, el origen étnico y los ingresos familiares para crear políticas Inter seccionales que protejan a todas.

LA REVOLUCIÓN DE LA TERNURA

José Carlos Bermejo Religioso CamiloEspaña

Si ha sido el papa Francisco el que ha reiterado la invitación a hacer la revolución de la ternura. Invita a “descansar en la ternura”, habla de “la fuerza de la ternura”, de “una montaña de ternura”, insistiendo que no es una virtud de los débiles; evoca la “ternura combativa de los embates del mal”, y construye el bino mio de “justicia y ternura”. Como una exhortación apostólica. Quizás tampoco es muy frecuente pensar en la ternura en las relaciones de ayuda y las diversas formas de terapia. Parece que evoca cierta debilidad, que su espacio natural es el de las relaciones con los niños y, posteriormente en las íntimas, asociándose más directamente a la caricia. Algunos autores refieren la importancia de la ternura en la creación del apego, como es el caso de Bowlby, en quien tanto se apoyan distintas comprensiones del sufrimiento asociado a pérdidas y duelo. Ternura y misericordia.

Sin embargo, la ternura no se agota en las caricias. Es la cualidad de la persona que muestra fácilmente el afecto, la dulzura y la simpatía. La ternura es la expresión más serena, bella y firme del respeto y del amor. Es traducción del reconocimiento hacia una persona a la que no se quiere juzgar, sino ayudar. La ternura se muestra en el detalle sutil, en el símbolo (regalo) inesperado, en la mirada cómplice o en el abrazo entregado y sincero.

Gracias a la ternura, se crean también vínculos, no sólo en la pareja o con los hijos, sino en las relaciones de ayuda. Sin ternura es difícil que prospere la relación de ayuda. Gandhi decía que un cobarde es incapaz de mostrar amor. Y así es: paradójicamente, la ternura no es blanda, sino fuerte, firme y audaz, porque se muestra sin barreras, sin miedo.

Es más, no sólo la ternura puede leerse como un acto de coraje, sino también de voluntad para mantener y reforzar el vínculo de una relación. La ternura hace fuerte el amor y enciende la chispa de la alegría en la adversidad. Gracias a ella, toda relación deviene más profunda y duradera porque su expresión no es más que un síntoma del deseo de que el otro esté bien. La ternura es una cara de la misericordia. No es ñoñería. Quizás se puede decir con el ensayista francés Petrus Jacobus Joubert que “la ternura es el reposo de la pasión” y que es expresión de profundo respeto reconfortante para la persona a la que se desea acompañar.

Las corazonadas, las fuertes intuiciones que se revelan como realidades ciertas, se generan en el corazón. Diversos autores que han profundizado en el estudio de este “tercer cerebro” sostienen que el ingenio, la iniciativa y la intuición nacen de él: este cerebro está más abierto a la vida y busca activamente una comprensión nueva e intui tiva de lo que más le importa a la persona en la vida. “Una palabra salida del corazón calienta durante tres inviernos”, dice un proverbio chino. Ese calor favorece la relación terapéutica y se traduce en afabilidad, afecto, amor, cordialidad, dulzura, finura, interés, misericordia, querer bien, estima, caricia, delicadeza, expresión o palabra cariñosa y afectuosa,sensibilidad, simpatía, solicitud. Todo, al servicio de la persona herida y como despliegue de un ayudante maduro e integrado. Ternura en momentos difíciles En efecto, la ternura encuentra también un espacio para desarrollar su extraordinario valor en los momentos difíciles. Expresar el afecto, saber escuchar, hacerse cargo de los problemas del otro, comprender, acariciar, cultivar el detalle, acompañar, estar física y anímicamente en el momento adecuado…, son actos de entrega cargados de significado.

Y es que en el amor no hay nada pequeño. La doctora Elisabeth Kübler-Ross, de feliz memoria por su acompañamiento a miles de enfermos terminales y sus experiencias compartidas en una serie de libros, no dudaba en afirmar que los recuerdos que más nos acompañan Ética, Humanismo y Sociedad pañan en los últimos instantes de nuestra vida no tienen que ver con momentos de triunfo o de éxito, sino con

experiencias de ternura, de encuentro profundo con un ser amado, momentos de intimidad cargados de significado: palabras de gratitud, caricias, miradas, un adiós, un reencuentro, un gracias, un perdón, un te quiero. Son esos instantes los que quedan grabados en la memoria gracias a la luz de la ternura que revela la excelencia del ser humano a través del cuidado y el afecto. En situaciones críticas de sufrimiento, en momentos de counselling, la sana expresión de la ternura no encuentra todos los límites que pueden pesar de la sospecha interesada sobre la persona tierna. Es difícil que haya segundas intenciones. Puede transmitirse mucho respeto en una caricia responsable, adulta. La blandura en el tono de voz puede transmitir también ternura. Ha de haber en el fondo una auténtica relación respetuosa y ser expresión del genuino sentimiento del bien, de la disposición a la hospitalidad del corazón que lejos de infantilizar, empodera y reconoce al otro. La ternura en la relación de ayuda La ternura cumple una función primordial en el crecimiento de las personas. Por un lado es un baremo de cómo nos encontramos en relación a nuestra autoestima y nuestro vínculo con el mundo exterior. Por otro, permitirnos experimentarla, alimenta de amor y seguridad a la parte de nuestro ser que se siente inseguro y miedoso. La ternura del terapeuta nos hace fuertes emocional, física y psíquicamente. Nos aumenta la autoestima porque nos permite vernos como seres únicos y valiosos, generándonos confianza para afrontar las dificultades. La ternura del ayudante genera un espacio para reposar y descansar. Nos da permiso para relajarnos, es una parte importante del proceso psicoterapéutico como lo es también trabajar con las emociones que nos disgustan. El terapeuta que se muestra autosuficiente y arrogante tiene menos poder de hacer del encuentro una medicina. La ternura se relaciona con la dulzura, la suavidad; nos ablanda y nos hace ser más flexibles. Sin contactar con la ternura estamos rígidos y duros, y si somos honestos con nosotros mismos, todos sabemos que necesitamos ese “calor humano” en las relaciones de ayuda.

Así lo planteaba Rogers, en su triada actitudinal, como parte del significado de la aceptación incondicional y consideración positiva del cliente. Se favorece que el ayudado se sienta cobijado, sin juicios ni intromisiones, sino con apoyo y respeto.

Si la ternura tiene una dimensión personal, de expresión en la relación corta, también tiene una dimensión larga y comunitaria. Gioconda Belli dice, en efecto, que “la solidaridad es la ternura de los pueblos”. Quizás por eso también, se justifica que el papa Francisco esté insistiendo en la necesidad de hacer una “revolución de la ternura”

14 VIOLACIONES DENUNCIADAS EN ESPAÑA AL DÍA ,UNA CADA DOS HORAS EN 2024

Laura de GradoEspaña

En España se denuncian 14 violaciones al día, es decir, una cada dos horas y 55 agresiones sexuales al día (sin penetración), es decir, más de dos cada hora. Unas agresiones que no dejan de aumentar, según el Balance de Criminalidad de Interior, que señala un aumento de casi cinco puntos respecto a 2023.

Entre enero y junio de 2024 el total de denuncias por delitos contra la libertad e indemnidad sexual han crecido un 4,8 % hasta las 10.010, es decir, más de dos denuncias por agresión sexual a la hora (con y sin penetración). En este cómputo no se incluyen los que se perpetran online.

Del total de denuncias contra la libertad sexual:

  • Por agresión sexual con penetración ( violación ), un  6,9 % más (2.465)
  • El resto de delitos contra la libertad e indemnidad sexual, 4,1 % (7.545)

Aumenta la criminalidad en España

En conjunto, la criminalidad en España ha aumentado en los seis primeros meses del año un 3 %, 1.224.084 infracciones penales frente a las 1.188.886 que se registraron en el primer semestre de 2023, según explica Interior.

Del total de delitos penales cometidos (1.224.084):

  • Los delitos incluidos en la «criminalidad convencional» han aumentado un 1,6 %, hasta los 986.444
  • Los delitos incluidos en «cibercriminalidad» han crecido un 9,2 %, hasta los 237.640

Dentro de la cibercriminalidad:

  • Estafas informáticas (8 %, 211.294 )
  • Otros ciberdelitos (19,1 %, 26.346)

Dentro de la criminalidad convencional:

  • Secuestros (-23,4 %, 491)
  • Homicidios dolosos y asesinatos en grado tentativa (-2,2 %, 619)
  • Homicidios dolosos y asesinatos consumados (8,3 %, 195)
  • Tráfico de drogas (3,5 %, 11.009 )
  • Sustracciones de vehículos (2,5 %, 16.272)
  • Hurtos (-1,1 %, 321.332)
  • Delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria (8,6 %, 13.799)
  • Robos con violencia e intimidación (-0,1 %, 30.980)
  • Robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones (-3,7 %, 57.469)
  • Resto (3,7 %, 524.710
  • Las fuerzas de seguridad – Policía Nacional, Guardia Civil, policías autonómicas y locales- han tramitado en estos seis primeros meses 2.465 denuncias de violación frente a las 2.305 del mismo periodo del pasado año.

Interior insiste en que este incremento está relacionado con las políticas activas de concienciación y de reducción de la tolerancia social y personal frente a este tipo de hechos delictivos, que se traducen en una mayor disposición de las víctimas a acudir a los cuerpos policiales.

Según la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2020 en España sólo se denuncian el 11 % de la violencia sexual, a pesar de que el 2,2 % mujeres mayores de 16 años reconoce haber sido víctima de esta violencia sexual (más de 450.000).

Los motivos que exponen las mujeres para no denunciar son la vergüenza (40,3 %), haber sido menor cuando tuvo lugar (40,2 %), temor a no ser creída (36,5 %) y miedo al agresor (23,5 %).

El Balance de Criminalidad recoge los datos de poblaciones de más de 200.000 habitantes registrados por Policía Nacional, Guardia Civil, cuerpos policiales de las Comunidades Autónomas -Ertzaintza, Mossos d’Esquadra y Policía Foral de Navarra- y algunos cuerpos de Policía Local.

EL AUGE DEL IDIOMA ESPAÑOL

Elspeth GormleyEspaña

En un mundo cada vez más interconectado, el idioma español ha emergido como una fuerza cultural y comunicativa de gran magnitud. Hoy, más de 580 millones de personas en todo el planeta hablan español, convirtiéndolo en la segunda lengua más hablada por número de hablantes nativos y la tercera más utilizada en internet. Este crecimiento no solo es un testimonio de la riqueza y diversidad de la lengua, sino también de la influencia cultural y económica que España y los países hispanohablantes ejercen en el escenario global.

El español no es solo un idioma; es un puente que conecta continentes, culturas y corazones. Desde las vibrantes calles de Madrid hasta los coloridos mercados de Ciudad de México, pasando por las playas de Buenos Aires y las selvas de Colombia, el español es el hilo conductor de historias, tradiciones y sueños compartidos. Cada palabra, cada frase, lleva consigo siglos de historia y una herencia cultural que nos enorgullece.

El auge del español en el mundo es también un reflejo de la creciente importancia de la comunidad hispana en países como Estados Unidos, donde el español es el segundo idioma más hablado. Las contribuciones de los hispanohablantes en todos los ámbitos, desde la ciencia y la tecnología hasta el arte y la literatura, son invaluables y continúan enriqueciendo el tejido social y cultural de las naciones.

Debemos sentirnos profundamente orgullosos de este legado lingüístico y cultural. El español es una lengua viva, dinámica y en constante evolución, que sigue conquistando corazones y mentes en todos los rincones del mundo. Es un idioma que nos une, que nos permite compartir nuestras historias y que nos da una voz en el concierto global de las naciones.

En este contexto, es fundamental que sigamos promoviendo y celebrando nuestra lengua. La enseñanza del español como lengua extranjera está en auge, y cada vez más personas en todo el mundo eligen aprender español para conectarse con nuestra rica cultura y abrir nuevas oportunidades en sus vidas personales y profesionales.

Para Letras Hispanas por el Mundo, que defendemos con pasión el idioma español, es un orgullo inmenso saber que nuestras letras pueden llegar a los rincones más remotos del planeta. Es un testimonio de nuestra historia, nuestra cultura y nuestra capacidad para influir y enriquecer el mundo. Sigamos celebrando y promoviendo nuestra lengua, y recordemos siempre que, a través del español, llevamos un pedacito de nuestra esencia a cada rincón del planeta.

EL PULSO DEL PODER

Zedryk Raziel – México

Reportero de EL PAÍS

El Poder Judicial ha marcado las primeras semanas del Gobierno de Claudia Sheinbaum. La raíz de la pugna es la polémica reforma judicial , que ya ha sido aprobada por el Congreso -de mayoría oficialista- y está en su fase inicial de implementación. A partir del próximo año, la mitad de jueces y magistrados federales, así como los ministros de la Suprema Corte, serán electos por voto popular. El resto de cargos judiciales se elegirá en 2027, para completar la renovación de toda la judicatura. Los jueces y funcionarios judiciales han dado la batalla durante meses para impedir la enmienda, primero en las calles y ahora desde los mismos tribunales. El último recurso lo ha concedido la jueza Nancy Juárez, que ha ordenado al Ejecutivo de Sheinbaum eliminar el decreto de la reforma del Diario Oficial. La resolución ha sido respondida con rotundidad por la presidenta: “No tiene fundamento jurídico”. Sheinbaum ha adelantado que no acatará la instrucción y ha sostenido que ningún juez está por encima de la voluntad popular. El enfrentamiento es ya el más intenso que ha sostenido el oficialismo con la judicatura en el corto tiempo que lleva el Gobierno de Sheinbaum. Quedan casi seis años por delante.

Sheinbaum ha insinuado que la resolución de la jueza Juárez es propia de un régimen fascista. “Ustedes imagínense que la jueza dice: eliminese. ¿Qué quiere decir eliminar? O sea, ¿hay que arrancar la Constitución? Eso es lo que está pidiendo la jueza: mutilar un Diario Oficial que ha comentado en su conferencia Mañanera, mientras sostenía un ejemplar del periódico en el que se publican leyes, decretos y otras comunicaciones oficiales de los tres Poderes de la Unión. “No hay antecedente de que un juez haya pedido ‘eliminar’. ¿Qué quiere decir eliminar esto? ¿O vamos a regresar al fascismo, a quemar, a romper libros? Bueno, no regresar, porque aquí, afortunadamente, solo en la época de la Inquisición”, ha referido. La presidenta ha reiterado que, conforme a la Constitución, el juicio de amparo es improcedente contra enmiendas a la Carta Magna. La jueza Juárez ha salido a explicar que la medida que ha dictado -una suspensión precautoria antes de la resolución de fondo-, no combate la reforma constitucional en sí, sino el proceso legislativo del que derivó aquella.

El gremio judicial ha señalado que, si el Ejecutivo no acata la instrucción de retirar el decreto del Diario Oficial, incurrirá en un desacato, una falta que puede conducir al encarcelamiento de los funcionarios en desobediencia. Sheinbaum ha respondido que quienes “están violando la ley” son los jueces que conceden suspensiones contra la reforma, habida cuenta de que esta fue resultado de una decisión del pueblo traducida en las urnas en las elecciones de junio. El pasado viernes, el Gobierno de Sheinbaum anunció que denunciará a la jueza Juárez ante el Consejo de la Judicatura para que este determine si incurrió en una falta. Horas más tarde, la Consejería Jurídica presidencial solicitó a , Norma Piña cabeza del Poder Judicial, iniciar un procedimiento de responsabilidad administrativa contra la juzgadora por su actuación “ilegal”. También pidió a Piña que ordene a todos los jueces federales “abstenerse” de emitir más suspensiones contra la enmienda.

A la pugna se han sumado ministros de la Suprema Corte de Justicia. Piña, presidenta del Alto Tribunal, afirmó el lunes que, a raíz de la reforma judicial, la democracia constitucional en México “atraviesa momentos muy delicados y muy difíciles”. En la inauguración de un foro sobre derecho constitucional, la ministra advirtió de que la enmienda oficialista afecta la división de poderes y la independencia judicial —que definió, esta última, como “patrimonio de la humanidad”—. “Los derechos humanos están en riesgo cuando el poder, de cualquier tipo, no puede ser contenido, frenado y controlado”, sostuvo. Piña hizo eco de los señalamientos de la JUFED, la asociación de jueces y magistrados federales, en el sentido de que la reforma desaparece la carrera judicial e implica “la politización de la justicia”. “Cuando múltiples voces se alzan en un coro de advertencias, es prudente poner atención”, resumió la ministra.

Otro ministro del Supremo, Alfredo Gutiérrez, acudió a la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, a una conferencia. Allí, el juez habló sobre los nuevos requisitos establecidos por la reforma, para los abogados que quieran convertirse en ministros de la Corte. Gutiérrez citó que los postulantes deben comprobar haber obtenido buen promedio en la carrera de Derecho y presentar cinco cartas de recomendación de vecinos y conocidos. “Y no estoy bromeando”, dijo el ministro a su auditorio, que estalló en risas. Este martes, Sheinbaum se ha referido a ese episodio. “Nadie se burla de los mexicanos”, ha sentenciado. “Será muy reconocida la escuela de Harvard, pero sería bueno que hiciera una investigación sobre la corrupción en el Poder Judicial mexicano”, ha planteado. La presidenta ha recitado que los actuales jueces han retrasado resoluciones para que los potentados no paguen impuestos y que en la judicatura hay muchos casos de nepotismo. “A ver si eso les parece también simpático”, ha revirado. “Vamos a dar ejemplo al mundo con la reforma al Poder Judicial, estoy segura, aunque los de Harvard no estén de acuerdo”, ha añadido.

LA LECCIÓN HISTÓRICA DE LA JUVENTUD VALENCIANA

Jordi Sarrión – España

Ante la ausencia flagrante de liderazgo, la juventud valenciana, que siempre ha escuchado las historias de sus abuelos sobre la ‘Riuà’ de 1957, se ha echado la reconstrucción de su tierra a sus espaldas

Cae la noche en la comarca de l’Horta Sud. Alarmas que no cesan. Saqueos. Delitos. Llanto. Miedo. Impotencia. Hambre. Desolación. Abandono. Parece una maldita escena de La Purga. Justo me viene a la cabeza aquella frase: “La policía, los bomberos y los servicios de urgencias no estarán disponibles hasta mañana por la mañana”. Las palabras resuenan en mi cabeza, incapaz de pensar en otra cosa, desde la distancia, mientras veo que las vidas de muchos hermanos y hermanas valencianos se han convertido en un auténtico infierno.

Y, al caer la noche, una y otra vez, me vienen a la cabeza las mismas preguntas. Preguntas como la de por qué no se dio el aviso de emergencias hasta que algunos estaban ahogándose en un lodazal. Por qué se tardó dos días en llamar a la Unidad Militar de Emergencias. Por qué el director general de Emergencias estaba reunido con responsables de Festejos Taurinos el día en que estaba programada una de las mayores DANAS de los últimos años y, acto seguido, desaparecía en las redes.

Tampoco puedo comprender por qué el president de la Generalitat empezó a borrar tuits con sus declaraciones del pasado martes, en las que afirmaba que a las 18.00 amainaría el temporal en la Comunidad Valenciana, en una tierra donde existe un trauma colectivo con la lluvia y donde, como rezaba Raimon, “la pluja no sap ploure”. Todo esto, además, ocurrió mientras la meteoróloga de À Punt Victòria Rosselló lo advertía en el informativo del mediodía. Y, la pregunta que más me duele: ¿Por qué seguimos permitiendo que, en la cuarta economía de la Zona Euro haya personas sin nada que echarse a la boca y otras que continúan encerradas sin poder salir de sus domicilios?

Y, ante la ausencia flagrante de liderazgo, la juventud valenciana, que siempre ha escuchado las historias de sus abuelos sobre la Riuà de 1957, se ha echado la reconstrucción de su tierra a sus espaldas. Sí, esa misma juventud a la que a veces se ningunea, quienes nos quejamos de que no es normal que paguemos la mitad de nuestros sueldos precarios en un alquiler. La misma juventud que grita, incesantemente, que no nos vamos a salvar solos, y que implora por la aplicación de políticas eficaces contra un cambio climático cuyos efectos, ahora que vemos asomar la patita al lobo, comprobamos que pueden llegar a ser devastadores.

Por eso quiero que, en tiempos en los que las ganas de llorar nos asolan, nos acordemos de personas como mi amigo Néstor, que, junto a sus vecinos del barrio de La Cruz Cubierta, llevan días organizándose para llevar escobas, agua y comida hasta La Torre, a través del que, para mí, siempre será el Pont de la Solidaritat. Cada vez más organizados, llegan caminando hacia el horror que se vive en localidades como Catarroja, Benetússer o Alfafar. Y todo ello, dando una lección a quienes echan balones fuera mientras el tiempo pasa y la situación empeora.

Historias como las de conocidos que han pasado horas achicando agua en sus casas inundadas. Como las que lleva días escuchando y contando mi amiga Emma, periodista del Levante-EMV, trabajando sin cesar y dándolo todo para luchar contra la desinformación. Una periodista que, cuando llega a casa, se encuentra devastada por una realidad que la sobrepasa: “Y no quiero imaginarme a todos aquellos compañeros y compañeras de teles como À Punt y RTVE, al pie del cañón todo el día, rodeados de tanto sufrimiento”.

No valen las medias tintas, los valencianos estamos viviendo uno de los mayores traumas colectivos de nuestra historia como Pueblo. Y, como diría Vicent Andrés Estellés, “allò que val és la consciència de ser Poble”. I els joves valencians, greument, hem escollit. Després d’un silenci estricte, caminem decididament. Un abrazo muy fuerte, cuidémonos mucho y sigamos haciendo fuerza. Sols el Poble salva al Poble. Una i mil vegades: gràcies, moltes gràcies.

ARTÍCULOS

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Colaboran en esta sección: Antonio Camacho (Argentina), Hernando Álvarez (Colombia), E. Gormley (España), Joseph Jane (Inglaterra), Dorothy Villalobos (EEUU)

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CERVANTES Y EL IDIOMA

Antonio Camacho Gómez

Argentina

«No es permisible a una comunidad civilizada dejar su lengua desarbolada, a la deriva, al garete, sin velas, sin capitanes, sin rumbo». Pedro Salinas

En su obra La responsabilidad del escritor», Salinas expone algunas interrogantes como: ¿Tiene o no tiene el hombre como individuo, el hombre en comunidad, la sociedad, deberes inexcusables, mandatarios en todo momento con su idioma?,

Esos interrogantes marcan una posición comprometida con la herramienta más significativa de comunicación y entendimiento que poseen los hombres, que utilizan los pueblos y cuya preservación de bastardeo, la pobreza expresiva, la limitación del vocabulario, la adulteración de la norma inherente a su esencia, constituye una necesidad indispensable. Así lo entienden los constructores del idioma, desde Nebrija a Cuervo, desde Valdés, «Diálogo de la lengua», a Julio Casares, para citar a algunos gramáticos y tratadistas de prosapia directamente vinculados con la causa imperial del castellano. Ellos constituyen una pléyade de preceptistas, estudiosos e inquietos luchadores por la conservación, brillo y pureza del lenguaje común, robustecidos por la simiente vivificante de las voces americanas y abierto, pluma del alma, en el decir de Cervantes, a los términos que la ciencia, la técnica, el arte, el progreso en general, generan copiosa y permanentemente.

Pero si es lícita y conveniente la incorporación de voces nuevas a la lengua milenaria nacida con las glosas de San Millán y Silos, impulsada por el condado de Castilla, auténtica realidad política origen de una nación, y a la que el autor del Quijote, de andadura universal, jerarquizó produciendo una obra múltiple que lo sitúa a la cabeza de las letras hispanas y entre los primeros puestos de las universales, no lo es cuanto ello implica alguna forma de corruptela idiomática. Extranjerismos innecesarios, deformación de vocablos, destrucción de la sintaxis, desinterés por la prosodia, indiferencia por la ortografía son los males corrientes que muchas veces se procura justificar por pereza mental, abulia correctiva, despreocupación generalizada, intereses espurios, que también los hay.

No se trata de salvaguardar un academicismo a ultranza, de acotar el lenguaje con cerrazón purista, lo que conduciría a su empobrecimiento, o de pretender el uso de un castellano elitista, el de esa aristocracia idiomática formada por los mejores poetas de la comunidad lingüística a que se refiere Amado Alonso, sino de evitar la agresión constante que lo deteriora y lo corrompe en su calidad de bien espiritual y vehículo incomparable de relación interpersonal. Y esto es lo primordial en esta fecha en que se celebra el Día del Idioma recordando la triste jornada del 23 de abril de 1616 en que, pobre y solo, murió Miguel de Cervantes Saavedra, novelista, dramaturgo y poeta, que cuatro días antes, al dedicar las aventuras de su caballero andante al conde de Lemos, había escrito: «Puesto ya el pie en el estribo, con las ansias de la muerte, gran señor, ésta te escribo…». En realidad, el autor de las Novelas Ejemplares, cuyo cuatri centenario del fallecimiento recordamos, murió el 22 de abril de una hidropesía y fue enterrado el 23, con pocos días de diferencia de su par inglés Shakespeare, de cuya desaparición también se cumplen cuatrocientos años.

En este tiempo conflictivo por cuestiones vinculadas con la economía, la política, la inobservancia total o parcial de los derechos humanos, veintiuna naciones unidas por el lazo armonioso de una misma lengua, de un léxico común, el que cada día interesa más en países tan poderosos y diferentes como la Unión Soviética y los Estados Unidos, deben bregar por limpiarlo de impurezas que separan y degradantes formas de expresión.-

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EL DIA EN QUE GARCIA MÁRQUEZ ME ESCRIBIO EN CARTAGENA

SU LISTA DE CLASICOS IMPRESCINDIBLES EN LA LITERATURA

Hernando Álvarez

Director de BBC Mundo

Colombia

Desde hace casi 30 años, guardo en mi casa una lista de obras clásicas que Gabriel García Márquez me escribió, de puño y letra, una tarde de abril de 1995.

La historia de cómo llegué a tenerla se la he contado innumerables veces a mi familia y a mis amigos.

Es una anécdota que muestra tanto mi absoluta ignorancia como el carisma, la generosidad y la sencillez del único escritor colombiano que ha ganado el Premio Nobel de Literatura.

Parte con una pregunta, termina con la lista e incluye un delicioso helado.

Maestro, tengo que confesarle que me aburro tremendamente con los clásicos y que no he logrado leerme ninguno.

Me dijo que en su juventud él también había visto los clásicos con desdén hasta que un mentor le dijo alguna vez que nunca llegaría a ser un gran escritor si no conocía los clásicos griegos.

Me contó que cuando los descubrió se enamoró de ellos. Me habló de su obsesión por Edipo y cómo siempre lo sedujo la historia de un hombre que quiso investigar quién había matado a su padre para llegar a la trágica conclusión de que él mismo había sido el asesino.

Me pidió que hiciera un esfuerzo para sobrepasar el tedio que me generaba el lenguaje antiguo y me concentrara en las fabulosas historias que contaban.

-Y si tuviera que hacer una lista de los clásicos imprescindibles ¿Cuáles entrarían?, le pregunté.

-Hagamos la lista, me dijo emocionado mientras abría con rapidez su libreta de reportero y con un plumón de tinta negra empezó a escribir el listado que ilustra esta historia y que trascribo a continuación tal y como la escribió él:

1. La biblia

2. La mil y una noches

2a. Platón y Aristóteles

3. Odisea

3a Los filósofos ilustres. Diógenes Laercio

4. Sófocles: Edipo

5. Los doce Césares (Suetonio)

6. Plutarco

7. La divina comedia (infierno)

8. Horacio (Poesía)

9. El mío cid (Romances)

10. El Amadís de Gaula

11. Quijote

12. Poesía: Siglo de Oro español

13. Gargantúa y Pantagruel

14. Paraíso Perdido – Milton

15. Cronistas de Indias

Eso es lo que tengo.

Hasta el día de hoy me arrepiento del gran error que cometí al no haber tomado notas sobre lo que me decía de cada obra mientras la iba escribiendo. No me acuerdo de por qué usó 2a y 3a, por ejemplo. ¿Cuál era la lógica de esa subdivisión? Tampoco de por qué el número 16 quedó vacío.

Soy consciente de que esta lista que decidí compartir finalmente hoy cuando se conmemoran los diez años de su muerte, hubiera sido más útil si tuviera observaciones más precisas sobre por qué incluyó cada obra.

Quizás por ello siempre me había dado cierto pudor compartirla.

Pero hace poco, cuando vi la emoción que suscitó en una amiga bibliófila cuando la vio colgada en una de las paredes de mi casa, pensé que por más errores periodísticos que tenga esta historia que les estoy contando, algún valor anecdótico tendría para quienes la puedan conocer.

También me acordé de la gran frase que dijo el propio García Márquez cuando publicó sus memorias: “La vida no es lo que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla”.

De la lista he leído con los años algunas crónicas de Indias, Edipo, La Odisea, pasajes de la Biblia, la Divina Comedia, las Mil y Una Noches, y algún que otro poema del Siglo de Oro.

Pero quiero creer que el autor de ese canon maravilloso e improvisado no se hubiera disgustado conmigo por no haberle dado el debido respeto a cada una de sus recomendaciones.

Eso pienso, como consuelo, cuando recuerdo otro consejo que me dio esa inolvidable tarde de abril, cuando en otra vergonzosa confesión le admití que aún no había podido leer el Quijote:

Lo que te recomiendo es que dejes el libro encima del inodoro, así cada vez que te sientes ahí lees un poco.

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LA UTOPIA DE LA PAZ

E. Gormley

España

La utopía de la paz ha sido un sueño compartido por la humanidad a lo largo de los siglos. Es una visión de un mundo donde la armonía, la justicia y la compasión prevalecen sobre el conflicto y la discordia. Aunque a menudo se percibe como inalcanzable, esta aspiración sigue siendo una brújula moral que guía nuestros esfuerzos colectivos hacia un futuro mejor.

La paz utópica no es simplemente la ausencia de guerra, sino un estado en el que todos los seres humanos viven en igualdad y respeto mutuo. En esta visión, las barreras que dividen a las personas—como la raza, la religión y la clase social—se disuelven, y en su lugar emerge una sociedad basada en la colaboración y el entendimiento mutuo.

Imaginar una utopía de paz es soñar con comunidades donde la educación, la salud y las oportunidades son accesibles para todos, independientemente de su origen. Es visualizar un mundo donde los recursos se gestionan de manera sostenible y equitativa, y donde el medio ambiente se protege y se valora como el hogar común de toda la humanidad.

La cultura de la paz utópica promueve el diálogo en lugar del conflicto, la empatía en lugar de la indiferencia. Los valores de la no violencia, la justicia y la solidaridad se integran profundamente en todas las instituciones, desde las escuelas hasta los gobiernos. En este mundo ideal, las diferencias se celebran como una fuente de riqueza cultural, no como un motivo de división.

Aunque la utopía de la paz puede parecer distante, cada pequeño paso hacia ella es significativo. Las acciones individuales y colectivas que fomentan el respeto, la tolerancia y la cooperación son ladrillos fundamentales en la construcción de esta visión. La paz comienza en el corazón de cada persona y se extiende hacia afuera, creando ondas de cambio positivo en nuestras comunidades y más allá.

La utopía de la paz nos recuerda que, aunque las condiciones actuales pueden ser desafiantes, nunca debemos perder la esperanza ni la determinación de trabajar por un mundo mejor. Es una meta noble que nos inspira a ser la mejor versión de nosotros mismos, a tender puentes en lugar de levantar muros, y a seguir creyendo en el poder transformador del amor y la comprensión

La utopía de la paz ha sido un sueño compartido por la humanidad a lo largo de los siglos. Es una visión de un mundo donde la armonía, la justicia y la compasión prevalecen sobre el conflicto y la discordia. Aunque a menudo se percibe como inalcanzable, esta aspiración sigue siendo una brújula moral que guía nuestros esfuerzos colectivos hacia un futuro mejor.

La paz utópica no es simplemente la ausencia de guerra, sino un estado en el que todos los seres humanos viven en igualdad y respeto mutuo. En esta visión, las barreras que dividen a las personas—como la raza, la religión y la clase social—se disuelven, y en su lugar emerge una sociedad basada en la colaboración y el entendimiento mutuo.

Imaginar una utopía de paz es soñar con comunidades donde la educación, la salud y las oportunidades son accesibles para todos, independientemente de su origen. Es visualizar un mundo donde los recursos se gestionan de manera sostenible y equitativa, y donde el medio ambiente se protege y se valora como el hogar común de toda la humanidad.

La cultura de la paz utópica promueve el diálogo en lugar del conflicto, la empatía en lugar de la indiferencia. Los valores de la no violencia, la justicia y la solidaridad se integran profundamente en todas las instituciones, desde las escuelas hasta los gobiernos. En este mundo ideal, las diferencias se celebran como una fuente de riqueza cultural, no como un motivo de división.

Aunque la utopía de la paz puede parecer distante, cada pequeño paso hacia ella es significativo. Las acciones individuales y colectivas que fomentan el respeto, la tolerancia y la cooperación son ladrillos fundamentales en la construcción de esta visión. La paz comienza en el corazón de cada persona y se extiende hacia afuera, creando ondas de cambio positivo en nuestras comunidades y más allá.

La utopía de la paz nos recuerda que, aunque las condiciones actuales pueden ser desafiantes, nunca debemos perder la esperanza ni la determinación de trabajar por un mundo mejor. Es una meta noble que nos inspira a ser la mejor versión de nosotros mismos, a tender puentes en lugar de levantar muros, y a seguir creyendo en el poder transformador del amor y la comprensión

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COCAINA ROSA LA PELIGROSA DROGA QUE SURGIÓ EN AMERICA LATINA

Y AHORA ESTA DE MODA EN LAS FIESTA DE EUROPA

Joseph Janes

Escritor BBC

Un coctel de drogas sintéticas conocido como cocaína rosa se ha convertido rápidamente en una preocupación importante en España, Reino Unido y otros lugares.

A principios de este mes, las autoridades españolas llevaron a cabo la mayor redada de drogas sintéticas de su historia, incautando una gran cantidad de cocaína rosa junto con más de un millón de pastillas de éxtasis. La operación se centró en redes de tráfico de drogas en Ibiza y Málaga.

Esta peligrosa sustancia se ha relacionado con un número creciente de muertes relacionadas con las drogas. La composición impredecible y la creciente popularidad de la cocaína rosa han dado lugar a llamamientos de las organizaciones europeas que buscan reducir los daños de las drogas para que se tomen medidas urgentes para abordar los riesgos que plantea.

A pesar de su nombre, la cocaína rosa no necesariamente contiene cocaína. Suele ser una mezcla de varias otras sustancias, como MDMA, ketamina y 2C-B. El MDMA, comúnmente conocido como éxtasis, es un estimulante con propiedades psicodélicas, mientras que la ketamina es un potente anestésico que tiene efectos sedantes y alucinógenos. Las drogas 2C se clasifican como psicodélicas, pero también pueden producir efectos estimulantes.

La cocaína rosa, que suele encontrarse en forma de polvo o píldora, es conocida por su color vibrante, diseñado para realzar su atractivo visual. Se colorea con colorante alimentario y, a veces, con sabor a fresa u otros aromas.

Esta peligrosa sustancia está vinculada a un número cada vez mayor de muertes relacionadas con las drogas.

La cocaína rosa, ( y todas las drogas ) no sólo destruye vidas, sino también roba sueños y esperanzas. ¡¡¡ Di no y elige vivir plenamente !!!

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ONCE DE SEPTIEMBRE

Dorothy Villalobos

EEUU

  Mi nombre es Dani y la historia que les voy a narrar la viví hace muy poco. Como todos los días de trabajo me levanté a las 5.45 de la mañana. La noche anterior los meteorólogos habían anunciado un día espectacular de los finales del verano y la llegada del otoño. Como siempre tome una ducha, bebí un café y salí por la puerta sin despertar a mi novia. Ella se levantaría algo más tarde, no comenzaba hasta las nueve de la mañana en su trabajo. Salí por la entrada del edificio en donde vivo y muy cerca en el estanquillo compre un periódico. Mientras caminaba con pasos rápidos le eche una ojeada y lo guarde en mi cartera. Ya habría tiempo más tarde para ver las nuevas y saber de los deportes. Siempre caminaba a mi trabajo a pesar de quedarme a media milla de la casa, me servía de ejercicio y saludaba a todos los vecinos y comerciantes del lugar que encontraba en mi camino a esas horas tempranas.

      Llegue y como siempre saludé a mis compañeros; siempre lo hacíamos con mucho cariño, como si hiciera un año que no nos veíamos. Esa mañana fue una de tantas. El aroma del café ya invadía los pasillos y seguí saludando hasta recoger la orden del día. Siempre que llegábamos teníamos que además de marcar la tarjeta, llenar una pequeña forma de lo que haríamos en el día. Y fue en ese momento que mi compañero, siempre alegre y parlanchín me dijo. 

–¡Oh, hombre! Que clase de día nos toca hoy, si se esto me quedo en la casa. Yo lo mire y me reí. 

–¿Qué bicho te picó? –Le pregunte; y me contestó muy serio: 

–La fecha de hoy no me gusta es 9-11. 

Y yo le dije:

–¿y eso qué tiene que ver? y Mario se quedó callado por unos segundos, pero muy pronto me contestó:

–9-11, esto me hace presentir ambulancia, policía, emergencias.

Yo, al verlo tan serio, no pude aguantar la risa y le dije: 

–Tú, un hombre moderno y joven creyendo en esas tonterías. Pero note en el fondo de su mirada algo extraño, puedo jurar que parecía miedo.

Terminamos de cargar y salimos con nuestro camión a dos cuadras del trabajo. A nosotros nos tocaba  entregar siempre, por años, en los edificios # 1 y # 7; ellos formaban parte de nuestras vidas diarias. Allí  conocíamos a todas las secretarías de muchos pisos y también a gran parte del personal. Siempre que  entraba a cada oficina, se me brindaban café, pastelitos o cualquier bocadillo acostumbrados en las  mañanas y sobre todo muchas sonrisas.

        Como soy joven y  muy alto, siempre las muchachas me estaban echando bromas. Aquel día en  particular recibí muchos piropos de las señoras, porque mis ojos se veían de un azul muy especial, y tan  temprano en la mañana eso me hizo sentir muy bien. Seguí trajinando con mis encargos y cuando termine  con ellos salí de nuevo al camión donde quedaron otros pocos mensajes y paquetes que debía entregar en el  piso 101; por eso lo estaba dejando para último, no sabía por qué pero siempre aquellos piso altos me  hacían sentir mariposas en el estómago.

      No llevaba dos minutos fuera del edificio, cuando escuche aquel ruido y sentí que debajo de mi la  tierra tembló; a mi lado empezaron a caer pedazos de cristales y papeles encendidos, personas que se  tiraban, no podía comprender lo que estaba pasando. Alguien comenzó a gritar “un avión chocó con la  torre”, “un avión chocó con la torre”; pero en mi cabeza no cabía semejante cosa, fue cuando al levantar la  vista me di cuenta de mi error; efectivamente, algo había entrado por el costado del edificio, las llamas ya  se veían por fuera, y un impulso sobrehumano me hizo regresar dentro donde momentos antes estaban mis  compañeros. Empecé a gritar, que salieran que algo horrible había ocurrido, que había fuego, gritaba por  los pasillos como enloquecido, pero algunos no me hacían caso. Empecé a llamar por los intercomunicadores a las demás oficinas de la compañía y a rogarles que salieran, pero pocos me hicieron caso.

      Salí de nuevo a la calle, temblaba de miedo, me acordaba de lo que dijo Mario, ya las calles estaban  llenas de policías, bomberos, paramédicos, la gente que se agrupaba y fui testigo del impacto del segundo  avión. Quedé petrificado, cada vez entendía menos, y entre los policías y bomberos corrí de nuevo adentro  de mi estación; ya para estos momento gritaba enloquecido, pero los jefes decían que no me preocupara, no  había peligro. Yo le comencé a rogar a Mario y otros compañeros que saliéramos, pero se mostraban  indecisos. Fue cuando Sofía, mi compañera, bastante gruesa e impedida, pidió que la ayudara, ella si quería  salir, para ella era más difícil salir si algo grave ocurría.  Y sin pensarlo dos veces, casi como enloquecido,  medio me la puse al hombro y salí lo más pronto posible con ella. Había andado un buen tramo, cuando los  bomberos comenzaron a gritar, ya estaba en la puerta y conmigo mi amiga, alguien corrió en muestra  ayuda, y la lleve como a dos cuadras de distancia, allí alguien me ayudo y yo regresaba de nuevo al  edificio, tenía que convencer a mis compañeros del peligro. 

     Pero ya no lo pude hacer, casi en la puerta un policía me empujó y me agarro del brazo como si su mano  fuera una tenaza y me dijo” corre que estamos en peligro”, yo dudaba, pero aquel hombre con una fuerza  descomunal me llevaba del brazo. Entonces comprendí que aquello era cierto. Una fuerza nunca sentida  dentro de mí me hizo volar, más que correr, unido al policía que me había salvado la vida, corría, y corría,  y fue cuando entre gritos me dijo, no mires para atrás, corre, no pares. El aire empezó a ponerse pesado, un  polvo como humo empezó a cubrirnos y corrimos con más velocidad. Pude coger del brazo a una mujer que  estaba petrificada viendo lo que venía, y también a ella la llevaba en andas. No puedo recordar cuantas  calles corrimos en medio de aquella nube que nos rodeaba, pero llegó un momento en que paramos, y aquel  hombre que me había salvado la vida, y la señora que venía conmigo nos abrazamos como viejos conocidos  y empezamos a llorar. Yo creo que de miedo, o dando gracias por haber escapado por muy poco tiempo del desastre, y por la tristeza infinita que sentíamos. En aquellos momentos todavía no me había dado cuenta  que en verdad las dos torres habían caído, no fue hasta que aquel polvo empezó a disiparse que nos dimos  cuenta de la magnitud de la desgracia. 

Recordé en aquellos momentos a mi madre y me di cuenta que si estaba por casualidad viendo la televisión  se estaría volviendo loca; ella sabía muy bien donde yo pasaba mi día. Intenté, sin resultado usar mi  teléfono, pero este no respondía, le dije al policía que también estaba como embobado, que había que  llamar a nuestras familias y decirles que estábamos bien. Y entre el polvo pude ver un teléfono callejero,  como un loco le eche una moneda. En verdad no sabía a quién de mi familia llamaba, solo sabía que era un  teléfono familiar, y sentí la voz de mi cuñada, y a grito le dije ‘soy Dani’, estoy bien, avísale a todos que  estoy bien, pero que tengo que regresar a tratar de ayudar, y acto seguido colgué el auricular. Algo similar  hizo el policía, nos abrazamos de nuevo con la  nueva amiga que lloraba desconsoladamente y se la encargamos a un grupo de periodistas que empezaban a llegar. De alguna parte apareció un pañuelo de  mujer, alguien no los dio, y lo partimos a la mitad. Nos cubrimos como pudimos la nariz y boca y corrimos  nuevo hacia aquello que quedaba de mi lugar de trabajo. Parecía que un gran terremoto había azotado  aquella parte de la ciudad. 

      En todas las caras solo se veía el dolor. Parecíamos estatuas caminando, nuestro cuerpo completo estaba  lleno de un polvo blanco que se había incrustado dentro y fuera de nosotros y que nos estaba apretando el  pecho. Sin darnos cuenta estábamos en una cadena humana, tratando de empezar a quitar los destrozos. En  mi mente la imagen de Mario, no la podía borrar, y con ella las caras de todos aquellos que aquella mañana  me saludaron y me dieron una sonrisa.

     Todo era inútil, los hierros estaban muy calientes, y el polvo y el humo no nos dejaban avanzar.  Seguidamente, aquello se empezó a llenar de cuánta ayuda aparecían por todo los contornos. El cansancio, la falta de oxígeno, me empezaron a vencer. Tenía que buscar donde sentarme por unos momentos, y fue  cuando sentí que alguien suavemente me empujaba, tratando de sacarme de aquel lugar. Mis ropas estaban  empapadas por el agua que echaban los bomberos, queriendo extinguir el fuego. Y casi sin notarlo otras  manos se unieron a las primera, y entre ambos me llevaron casi en vilo hacia fuera de todo aquel desastre.

      Hasta ese momento o mejor dicho, hasta mucho rato después fue que me di cuenta que mis manos  estaban todas llenas de heridas, al igual que mis brazos y mi cara. Fue tanto el deseo de ayudar, que no  pensé por un momento en cómo lo hacía. Allí mismo en una ambulancia me comenzaron a curar las heridas  y las quemaduras que tenía. No quería que me alejaran de allí. Solo les decía necesitaba algo de tomar y un  pequeño descanso y volvería de nuevo a mi labor. Pero una enfermera dulce y cariñosa me hizo entender  que ya no había mucho que hacer. Yo le dije que mis compañeros estaba allí enterrados, que  no importaba mi condición física, yo tenía que volver por ellos. Y fue allí, en esos momentos que pude  comprender la magnitud del desastre. Como le diría a María, la esposa de Mario, que no fui capaz de  salvarlo y a su pequeña hija que por cobarde no saque a su padre aunque hubiera sido a rastras de aquel  lugar. Lloraban sin poder contenerme, los sollozos me estremecía y comencé a temblar, nunca había  sentido tanta impotencia no tenía idea de lo que en verdad había sucedido. 

       Esa misma madrugada salí del hospital al cual me habían llevado. Mis nervios y mis fuerzas me había  traicionado, no podía regresar por el momento a el lugar del desastre. Y alguien caritativo me llevó fuera del salón de emergencias. Allí afuera me esperaba mi hermano que ya le habían avisado donde estaba, me tire en sus brazos como un niño, no podía dejar de llorar y él me abrazaba, me restregaba la cabeza, me volvía a abrazar y también lloraba. Todos los que esperaban afuera para saber algo de sus familiares, empezaron hacerme preguntas, todos querían saber de los suyos, pero yo no podía contestar ni una palabra. Les habían dicho que algunos de la compañía estaban allí. Pero estaba seguro que era yo solamente el único que estaba de todos en ese hospital. 

      Muchas de las personas que estaban allí, sobre todo madres desesperadas me empezaron a abrazar, y yo como un niño me dejaba acariciar de todas ellas. Ahora me doy cuenta que abrazaban en mi al ser amado que no acababa de encontrar, ya la gente tenía conciencia de que serían muy pocos los que como yo, salieron con bien de aquel lugar.

      Llegamos a la casa alrededor de la una de la mañana. No fue a mi casa que me llevaron, sino a la de mi hermano, y me extraño; entonces fue cuando pregunté por mi novia, ¿por qué no estaba en mi casa? ¿Por qué a la casa de José? Era que no me había dado cuenta que mi casa solamente quedaba a unas cuadras del lugar del desastre. En ningún momento me había pasado por la mente que allí también estaría todo afectado. Vi a mi novia y solo pude llorar en sus brazos. Había sido un día de fuertes emociones, mi cuerpo temblaba, como si tuviera mucho frío, y horribles pesadillas no me dejaban dormir. Pero logre sobreponerme, tenía que descansar, debía volver lo más pronto posible para poder ayudar. Pero mis manos estaban muy quemadas. No tenía ninguna noticia de mis compañeros y eso me desesperaba más.

      Pasó casi una semana, para que mis quemaduras y heridas más o menos sanarán y volví de nuevo a  ayudar, trabajaba con furia y fuerza lo que me mandaban a hacer, ya los trabajadores por contratas también  habían comenzado en la limpieza del lugar.  El área de mi hogar estaba cerrada, también allí se había  perdido todo bajo el polvo, estábamos sin lugar fijo donde vivir, pero vivos. Y fue cuando tuve valor de  regresar a mi oficina matriz que está muy cerca de lo que eran las torres. Ellos sabían que estaba mi cuerpo  bien, pero no sabían hasta qué punto psicológicamente me había recuperando. Allí pude confirmar mí  sospecha, solo yo y la compañera que ayude a salir habíamos sobrevivido de todo el grupo. Ella también se  encontraba bajo los efectos del trauma. Me sentí morir de nuevo un poco, un escalofrío recorrió mi espalda,  pero a la vez sentí un gran alivio en mi alma y pude con toda mi fuerza gritar “Gracias, Señor, por dejarme  en esta ocasión salir con vida y recoge en tu pecho a todos los que te has llevado esta vez”.  

     Hoy ya han pasado varios meses, casi tres y todavía no puedo dejar de recordar ese día; cuando cierro los  ojos veo claramente aquella mañana y en mis pensamientos aparecen aquellos rostros que tan alegres me saludaban cada día. Sé muy bien del gran vacío que dejaron entre los suyos. También conozco el dolor muy  de cerca, el fantasma de lo que pude haber hecho y nunca logré, aunque hubiera querido; yo solamente era  un hombre contra la traición de un grupo, pero, eso de cualquier manera hoy no me da tranquilidad, sé que  tengo necesidad de borrar de mi mente todos los recuerdos, por lo menos una gran mayoría. Sé muy bien  *que la vida sigue, pero la herida que llevo en el alma, todavía no la he podido cerrar. Sé que llegará el día en que pueda salir adelante con este recuerdo sin que me haga llorar, pero no la pesadilla que me tocó vivir, esa me seguirá a lo largo de toda esta vida como otras más. Creo que el día en que tenga mis hijos, desde muy pequeños les enseñare amar al prójimo, sin importarle raza, lugar de nacimiento ni relación familiar. 

      Si los hombres nos entendiéramos mejor, no habría tanta tristeza, ni madre  llorando a sus hijos, que  mueren por falta de comprensión. Al final creo que como país hemos aprendido una gran lección, no nos  podemos confiar, siempre tenemos que mirar alrededor, nunca se sabe cuando de nuevo la desgracia nos puede tocar. Y cada noche elevo una plegaria por aquellos que perdimos, por sus familiares, y por mí mismo, que hoy necesito tanta paz dentro de mi alma.                               


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