Todos los contenidos están protegidos por la legislación española de Propiedad Intelectual y por los derechos de sus autores.”“Se permite la difusión del contenido siempre que se mencione la autoría o la página Letras Hispanas por el Mundo
“Cuando una mujer avanza, el mapa entero cambia.”
⋯⋯⋯⋯⋯⋯⋯ 📖 ⋯⋯⋯⋯⋯⋯⋯
DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER
Elspeth Gormley
Hoy no solo celebramos: hoy denunciamos, recordamos y honramos. El Día de la Mujer no es un gesto simbólico, es un mapa del mundo donde cada frontera marca una herida distinta.
En algunos lugares, la lucha es un derecho conquistado. En otros, es un susurro que se paga con cárcel, con golpes, con silencio. Y en demasiados países árabes, la libertad de una mujer sigue siendo un territorio prohibido: su voz vigilada, su cuerpo legislado, su vida condicionada por leyes que la reducen a sombra.
Pero incluso allí, donde la opresión pretende ser destino, las mujeres resisten. Resisten cuando estudian a escondidas. Cuando escriben sin firmar. Cuando salen a la calle sabiendo que pueden no volver. Cuando enseñan a sus hijas que la dignidad no se negocia.
Hoy querremos mirarlas sin paternalismo y sin exotismo. Quiere reconocer su valentía cotidiana, su capacidad de sostener la vida en medio de la censura, su manera de transformar el miedo en impulso.
Y también debemos recordar algo que a veces olvidamos: el camino recorrido por las mujeres no ha sido solo obra de mujeres. A nuestro lado han caminado hombres que han abierto puertas, que han cedido espacios, que han cuestionado privilegios, que han elegido ser compañeros y no rivales. La igualdad no se construye contra ellos, sino con ellos.
Porque la desigualdad no es un fenómeno lejano: está en cada país, en cada ciudad, en cada casa donde una mujer calla para sobrevivir. La violencia cambia de forma, pero no de intención.
Hoy levantamos la voz por todas: por las que pueden hablar y por las que no, por las que marchan y por las que se esconden, por las que escriben poemas y por las que solo pueden escribir su nombre en la arena antes de que el viento lo borre.
Que este día nos encuentre unidas —y acompañadas— en una certeza: la libertad de una mujer, en cualquier parte del mundo, es la medida de la libertad de todos.
⋯⋯⋯⋯⋯⋯⋯ 📖 ⋯⋯⋯⋯⋯⋯⋯
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.png00le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2026-03-08 04:41:582026-03-08 11:46:06DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER-2026
Todos los contenidos están protegidos por la legislación española de Propiedad Intelectual y por los derechos de sus autores.
Se permite la difusión del contenido siempre que se mencione la autoría o la página Letras Hispanas por el Mundo
«Donde hay una mujer, hay un origen, un refugio y una revolución silenciosa.”
COLABORAN
Mirian Alberganti – Argentina
Magi Balsells – España
Marcela Barrientos – Argentina
Inés Blanco (Luna de Abril) – Colombia
Matías Bonora – Argentina
María Elena Camba – Argentina
Libia B. Carciofetti – Argentina
Enrique Fredy Díaz Castro –México
Carlos H. González Saavedra – Argentina
Elspeth Gormley – España
Jaime Hoyos Forero – Colombia
José Lezama Lima – Cuba
Liliana Loran – Argentina
Margarita Mangione – Argentina
Sarah Petrone – Argentina
Susana Piñeiro – Argentina
Ricardo Ernesto Quattri – Argentina
Graciela Reveco – Argentina
María Rosa Rzepka – Argentina
Rubén Sada – Argentina
Dra. Adriana Terán (Poetisa Cálida) – México
Yanni Tugores – Uruguay
— 🌹 —— 🌹 —— 🌹 —— 🌹 —
CANAS EN LIBERTAD
Mirian Alberganti – Argentina
Dejarse las canas al natural
es un gesto valiente,
un símbolo de aceptación,
de autenticidad constante.
Refleja una transformación
en la forma de verse presente,
una redefinición de identidad
que el tiempo teje prudente.
El cabello blanco
ya no es sinónimo de vejez doliente,
sino de fortaleza emocional,
de un nuevo relieve vigente.
Quienes eligen mostrarlas,
atraviesan un proceso interno latente,
de aceptación del tiempo,
de un valor que es eterno y valiente.
Es un acto de autoafirmación,
de decirle al mundo «soy consciente»,
de rechazo a la presión social
que impone un «no estás decente».
Es liberador, porque rompe
con el miedo a no encajar presente,
y prioriza la autenticidad,
sin necesidad de disfrazar ausente.
Dejarse las canas es un signo
de madurez psicológica evidente,
de reconocer que el valor,
no está en la apariencia física pendiente.
Es un alivio quitarse la máscara,
mostrarse tal cual eres viviente,
y fortalecer la autoestima con una honestidad
que fluye y es consciente.
Es un cambio cultural que impacta
en la autoestima colectiva creciente,
cuando personas desafían estereotipos,
otros se animan a la prueba siguiente.
Mostrar canas es resistencia simbólica
a la obsesión por la edad cadente,
un mensaje de honestidad emocional,
de verdad sin disfraz aparente.
La decisión es personal,
válida según la elección de cada uno presente,
teñirse o no, es una opción que responde
a un sentir oportuno y consciente.
Pero cuando es por gusto propio,
no por temor al qué dirán doliente,
es un acto de libertad, de coherencia
que en paz te pondrán vigente.
Dejarse las canas es más que una cuestión estética evidente,
es un acto con significado
psicológico y cultural,
sin mística pendiente.
Es aceptar el proceso vital,
reafirmar la identidad consciente,
y mostrar que el valor de una persona
no depende de su edad
ni su hebra presente.
— 🌹 —
A TI MUJER
Magi Balsells – España
Era bella como la mejor prosa Su cabellera en rizos caía Su figura siempre hermosa Mi sentimiento, ámala decía Hice caso a mis buenos deseos Feliz como nunca estuve De rosa y miel eran sus besos Con esta ilusión me mantuve , La felicidad no fue completa Un bulto maldito en su pecho apareció Fue como un certero tiro de escopeta Su siempre alegría y salud trastoco . A infinidad de doctores acudimos Pocas o nulas esperanzas nos dieron Consultaron y dijeron, quizás si operamos? Con ello denotaron que ni ellos fe tuvieron . Era la única solución, y así se realizo Muchas horas de angustia en espera, pasamos Pero ni con la operación funciono Aunque siempre la esperanza tuvimos , Pasan los días y se acrecienta su mal Sus ojos y bellos rizos pierden color A su amada y bella figura le pasa igual ¡Grito desesperado!, ¿Por qué a ti mi amor? . Con lastimosa pena veo que ella se acaba En estos momentos es cuando mas hay que amar Que insano dolor su vida se apaga No me quedan ya mas fuerzas ni para llorar . Toma nota mujer tu salud debes cuidar Sino quieres sufrir este amargo padecer Tus revisiones siempre debes realizar Así conseguirás ver un nuevo amanecer
— 🌹 —
NOSOTRAS
Marcela Barrientos – Argentina
Nosotras, cuna antigua del pulso del mundo, de savia callada y misterio profundo. Mientras otros trazaban destino y sendero, nuestro nombre quedaba al margen del fuero.
Raíz esencial del pulso activo de la tierra, miramos desde el umbral cómo la puerta se cierra. ¡Qué curioso destino, dirá la memoria herida: la mujer que da la vida tenía su voz prohibida!
Nosotras, paciencia de río que nunca se quiebra, aprendimos a hablar donde el silencio se siembra. Sin hierro en la voz ni rencor en la frente, fuimos hilo de aurora tejiendo lo ausente.
Nosotras cambiamos el rumbo de nuestro destino y encendimos luces en un nuevo camino. Y el mundo entendió, tarde, pero profundo, que negar nuestra voz era negar al mundo.
— 🌹 —
ME NOMBRÉ MUJER
Inés Blanco (Luna de Abril) – Colombia
Me nombré mujer
desde el principio,
fructífera semilla,
fuego en laberinto.
Me nombré
mariposa, colibrí,
sueño y melancolía,
piel y risa, piel y llanto.
Me nombré amor
con todos los sentidos,
regalé el abrazo;
jamás abandoné mi estrella.
Me nombré Luna,
le abrí agujeros
a la noche; le inventé
reyes, castillos y fantasmas.
Me nombré mujer,
entregué la risa, la voz
y la palabra; de nada,
de nada, me arrepiento.
— 🌹 —
UNA MUJER
Inés Blanco (Luna de abril) – Colombia
Esta mujer deambula por las calles; -alegre quizás- la que viste trajes sobrios y elegantes, para ocultar un cuerpo solitario y triste. La luz de su piel se extinguió en el tiempo lejos del amor, huérfana de abrazos, perdida en la soledad de horas sin retorno. A ella la habitan desde niña la orfandad, la luna, las luciérnagas; el vuelo de colibríes y mariposas. Junto a sus silencios, como luceros diminutos, se desgranan a diario las palabras en busca del poema.
— 🌹 —
UNA MUJER
Matías Bonora – Argentina
En el patio de la infancia late un susurro en el arrullo de sus muros, que no olvidan.
Perfumadas tardes en lejanía de lúdicas escondidas, entre macetas desterradas, hollín y un espumoso delta de húmedas baldosas.
Queda el rastro de perennes instantes que perduran, en algún pliegue del alma mía, que la busca.
Nos llamaba con su voz de caricias y de soles, angustias vencía en mis lechos de fiebre y en los naufragios, de aquellas edades que acontecían.
Inopia desterraba, inviernos quitaba y lloraba encerrada su secreta herida. Y crecía en labores, se derrumbaba en la soledad de la noche. Y respiraba por su prole
2
que la encendía; vida sembraba cada mediodía y era el pulso de la casa, ahora vacía.
Y con la ventana ciega de esperarla, el patio me mira, mientras me acuna, sosegado, en el dulce recuerdo de su voz que me alienta, todavía…
Manantial de vida con su maternal misterio que no cesa ¡Fluye desde el otro lado del tiempo! Y avanzo en mis días aunque duelan; respiro tras su iluminada estela de amor, denuedo y aquel beso que me habita.
— 🌹 —
MUJER
María Elena Camba – Argentina
Por tu sangre corre
la savia del mundo,
por tus lágrimas brota
la tristeza de los desvalidos.
Con tu corazón guerrero
eres ballesta ante la desigualdad
Llevas justicia y libertad
en tu andar ligero
No hay mordaza para tu voz
Tus pechos de miel
albergan amparo y refugio
ante tanta orfandad
Eres canto, tierra, aire,
eres luz, tiempo, universo.
Albergas en tu tronco añoso
la sabiduría ancestral.
Eres árbol de infinitas ramas
y bajo tu sombra arrullas
el sueño de hijos,
la guarda de nietos.
Eres útero que semilla pródigo
en ciclo de vida eterno.
Siembras amor donde vayas
Eres madre, compañera, amante.
Eres mujer
— 🌹 —
SER MUJER
Libia B. Carciofetti – Argentina
Ser mujer es una honra
porque fui engendrada
en el vientre de una mujer,
porque mil vientos no torcieron mi cara
y siempre vi lo que quise ver.
Ser mujer me causa ¡Tanto orgullo!
como nunca creí tener.
Y aunque muchos quieran
edificar muros de indiferencia
uno a uno los haré demoler.
Ser mujer es abrazar el mundo
y sentir que se lo puede sostener.
Que mi sexo no es impedimento
y que lograrlo todo cuanto me propongo
con constancia y esfuerzo lo lograré hacer.
Hija, hermana, esposa, madre, cura almas
— 🌹 —
NAVE DE MERCADER
Libia B. Carciofetti – Argentina
Amasa el pan, labra la tierra, cría a sus hijos
maestra sin título, ni exámenes…
consultora privada y a deshora
que trabaja hasta el amanecer.
Sin derechos; ni reconocimientos
pero con obligaciones…
impuestos por una sociedad
que no la quiere contener.
Maltratada a veces por su propia familia
que por amor y miedo ¡calla!
y así simplemente deja de ser.
Su silencio dice más que cien palabras
y su dolor solo ella lo conoce
porque no lo trasunta, ni lo deja ver.
Expreso con mi voz y con mis letras
lo que tantas mujeres quisieran también
pero les temen a las represalias
y ser maltratadas otra vez.
¿La justicia? ¡Se fue de vacaciones!
Y sin previo aviso les dejó un cartel.
Las cárceles se atestan de asesinos a sueldo
de cobardes sin escrúpulos
que violan hasta el nombre de una mujer.
Algunas por los golpes
se olvidaron quienes eran…
de sus edades, sus sueños…
mancillaron sus lechos, sin saber quien fue.
¿Las leyes? ¡Dormidas! Y en puntas de pie
huyen por pasillos delante de superiores
que se autodenominan
defensores de los derechos de la mujer.
Expedientes que descansan sobre un escritorio
sin siquiera ser mirados por ningún juez.
Pero no irán muy lejos, pues hay una justicia
que no puede ser burlada…
y actuará sin misericordia, mañana talvez
en tiempo y en forma, al derecho y al revés
no habrá escapatoria, JESÚS tiene memoria
que el nació también, de una MUJER.
En nuestro día… armemos una ronda
con representantes de todas razas
y oremos victoreando con poder y con fe…
Por las que quedaron, por las que se fueron
por la paz, por la vida, porque no haya más guerras
internas ni externas, por heridas que no cierran
y que la sangre deje de correr.
La palabra es una daga, una afrenta
con ella se mata ilusiones también.
¡Por favor que se tome hoy conciencia!
Ya que la misma se pasó por alto ayer.
Si aún tienes olfato, huele estas letras
y verás que el perfume es de una… ¡MUJER!
— 🌹 —
POR ELLAS
Enrique Fredy Díaz Castro – México
De exquisita figura
y portento de diosa,
de divina hermosura
opacando a las rosas,
De frágil apariencia
pero alma de guerrera,
de sólida conciencia
y amor en primavera.
De ese modo es la talla
que Dios le otorgó al mundo
la fuente donde explaya
sublime amor profundo.
Si por ellas vivimos;
es por ellas que amamos,
férreos como el encino
por ellas nos forjamos.
Madre, hermanas, amigas
novia, esposa y las hijas,
son esencia de vida
que alma buena cobijan.
El filial sentimiento:
cariño desbordante,
es la causa y sustento
de este mundo vibrante.
Sin ellas simplemente
imperaría la nada,
un planeta carente
de la belleza humana.
La mujer es motivo,
inspiración y ensueño,
es empuje y estribo
vivacidad y empeño.
¡Por ellas, sí, por ellas!
el hombre se ha esmerado
por alcanzar estrellas
y traerlas a su lado.
¡No, no malinterpretes
ambición con esfuerzo,
es cuestión de que retes
a tus sueños inmersos!
Pues por ellas logramos
triunfos insospechados,
la montaña escalamos,
aun con los pies sangrados.
Es por eso que a ellas
bien debemos cuidarlas,
no herirlas con querellas;
comprenderlas y amarlas.
Su abrazo es fortaleza
su mirada es arrullo,
su cordura embelesa;
su voz, tenue murmullo.
La mujer es tu aliada,
respaldo y consejera
es guarida, es espada,
y es almohada en tu espera.
En el Día Internacional,
suscriben sus derechos,
que se logren escuchar
en la conciencia y hechos.
— 🌹 —
HAY QUE GRITARLO
Carlos H Gonzáles Saavedra – Argentina
Se acabo el tiempo de mirar
Para otro lado…
Ahora hay que gritarlo!
Gritemos contra el desamparo de la mujer
frente al femicida
No hay ley ni protección,
que les quite el miedo,
de vivir amenazadas.
Gritemos contra
los buitres que deambulan
explotando a niñas desprevenidas.
Sumidas en las drogas y otras
obligadas, prostituidas, sometidas,
preñadas en licores baratos,
tambaleándose entre sillas.
Hay que seguir gritando
contra este flagelo
Flagelo que mata a mujeres
Que envilece al ser humano
Lo envenena y nada queda a
Resguardo.
Se acabo el tiempo
De mirar para otro lado
Por eso hay que gritarlo
Para que se tome conciencia
Para que estén a salvo
— 🌹 —
HOMENAJE A LA MUJER
Carlos H. González Saavedra – Argentina
Que fue de la vida de esa pobre
Muchacha?
La que trabaja en tu casa?
Ésa, que había que hablarle
A los gritos.
Que había que adivinarle
Lo que piensa
Ésa, que siempre calla.
Pobre muchacha!
-Esa muchacha
La que trabaja en casa
Es un ser humilde
Pleno de enseñanzas
Siempre calla y trabaja
Porque tiene sabiduría
Porque conoce, lo que es despertarse
Con el alba.
Ésa que limpia casas
Es una mujer honesta
Que no anda contando lo
Que le pasa.
Simplemente hace bien
Su trabajo.
Ejemplo de sus años de crianza.
Por eso pido
Que le tengas mas respeto
Te falta mucho
Para llegar a su talla.
Vaya en estas letras
Un pequeño homenaje
En el día de la mujer y
En ellas, a todas las mujeres
a las que llaman pobre muchacha.
Pobres, son aquellos
Que no la respetan
Que con los gritos la maltratan.
Una mujer que siendo
Humilde, no le falta nada
Tiene el amor, que a vos te falta
Con el reconocimiento le basta
Ella sigue trabajando en casa
Más allá de la gente que por ahí
Habla y habla.
— 🌹 —
DONDE NACE LA VALENTÍA
Elspeth Gormley-España
(Inspirado en el estilo de Gioconda Belli)
Y Dios me hizo mujer,
con esta piel que guarda historias
y estas manos que aprenden
a sostener el mundo,
sin perder la ternura.
Me hizo mujer
con un corazón que late hondo,
capaz de romper silencios
y encender luz en los rincones más fríos.
Me dio un cuerpo que cambia,
que se abre, que resiste,
que conoce el lenguaje secreto
de la fuerza y de la fragilidad.
Un cuerpo que no pide permiso
para ser territorio sagrado.
Me hizo mujer
para caminar con otros,
para levantarme cuando el viento arrecia,
para nombrar lo que duele
y celebrar lo que nace.
Me dio la valentía
de mirar de frente,
de decir “aquí estoy”,
de no esconder la voz
cuando la historia necesita ser contada.
Y así ando,
con mis cicatrices limpias,
mis sueños en alto
y esta certeza antigua:
que en mí —en todas—
nace cada día
la posibilidad de un mundo nuevo.
— 🌹 —
A UNA MUJER LEJANA
Jaime Hoyos Forero – Colombia
Amo la luna porque está distante, porque nadie puede su virgen luz, arrebatarme. Y a ti te amo, mujer, por imposible, porque eres, aunque existes, mucho menos real que imaginable. Porque en tu vida pongo, sin que sepas, todo lo que yo quiero que tenga la mujer que sea mi amante. Pienso así, que tu beso se vuelve llamarada entre mi boca, dulce humedad azul sobre mis ojos, cálida miel regada por mi vientre, y sobre el pecho un galopar de potros. Si algo te falta, yo entonces lo imagino y te lo otorgo. Y eres así, perfecta… Sin error y sin tacha. Mujer, ámame, ansíame, deja que yo te siembre, en la distancia, invisibles semillas en tu vientre, y así darás a luz, (dolor de parto), un mundo diferente, sin odios, sin dolores, sin quebranto. Tu rostro será rosa
de pétalos abiertos, tus senos serán olas del mar de mis tormentos, que rodarán, desnudas, por mi cuerpo, como el agua en la arena de la playa. Tus senos, como barcas, irán buscando peces escondidos en el lago encendido de mi vientre; serán tus dientes ávidos anzuelos para la pesca del amor creciente; y tu boca que debe besar como se besa Selene con el sol cuando amanece, me besará para volverse llama. me besará para volverme fuego, y fundirás tus labios en los míos como el mar en los ríos, como el agua en la arena de la playa, como la luz del sol besa tus senos cuando abres, desnuda, la ventana… Entonces no es el sol el que te besa, es mi ausencia que llega, es tu amante imposible… es el amor en invisible entrega.
— 🌹 —
MUJER
Jaime Hoyos Forero – Colombia
Eres llena de gracia, como el avemaría. (Amado Nervo) Mujer, hermosa siempre… Para el hombre, la eterna prometida desde el primer arrullo de la cuna hasta el último pétalo de vida. “Rosa siempre encendida”. Fuente en la roca viva de todos los amores: amor de hijo, de mujer, de madre; y en todos sus amores es unas veces agua cristalina y otras, herida abierta de dolores. Sus ojos tienen una luz inmortal, no repetida, que la acerca al Señor y la enaltece. Su boca es un pecado mortal que nos condena… Pecado que sus labios administran: incandescentes labios que más provocan mientras más nos queman. Como Eros en su aljaba, guarda temibles flechas que sus ojos hermosos envenenan… Las usa cuando quiere: unas matan de amor, otras de pena.
Mujer, itinerario de delicias, a un mismo tiempo néctar y ambrosía; eclipse sideral de la ternura; principio palpitante de la vida; rayo enceguecedor por su belleza, e inspiración de toda poesía. Sin la mujer, Amor no existiría. Sin sus brazos, su boca y su regazo el hombre no podría morir de amor… resucitar de dicha, naufragar en sus aguas salobres y profundas, penetrar en sus mágicas delicias cubiertas de placeres, hasta llegar a un reino pleno de maravillas.
La mujer mueve el mundo con solo una sonrisa. Dios se asoma a mirarla los domingos, sin prisa, desde el trono dorado de la sabiduría. De lo que él ha creado es su más bella hechura, su más dulce milagro, su única locura. Dios creó la mujer, y en su largueza al hombre se la dio por compañera.
🌹
LA MUJER
Carlos Jaramillo Diego – México
Hoy día, la dualidad es historia de tristeza,
se han roto las cadenas, y nace la igualdad,
hoy se reconoce a la mujer como la base de la familia,
ya que jugamos un rol único en la sociedad.
Somos ejemplo de desarrollo integral en la vida,
sembramos principios que están dando la gran cosecha,
prohijando entes fuertes en los surcos de la tierra,
logrando cambios con unidad y grandeza.
Esa gestión de cambios está sentada en la humildad,
en el respeto a la dignidad de las personas, en el servicio,
en concebir la igualdad desde el alto pedestal del amor,
porque somos seres que pensamos y sentimos dolor.
Dolor de creer que nos agrada ser subestimadas,
dolor de no tener igualdad de oportunidades en la vida,
dolor de que somos seres humanos de segunda
por eso hoy, celebramos la igualdad sin dolencias,
hoy se han roto las cadenas y nace la libertad.
Como dijera ayer la séptima Musa:
hombres necios que acusáis a la mujer sin razón.
🌹
LA MUJER Y LA CASA
José Lezama Lima – Cuba
Hervías la leche
y seguías las aromosas costumbres del café.
Recorrías la casa
con una medida sin desperdicios.
Cada minucia un sacramento,
como una ofrenda al peso de la noche.
Todas tus horas están justificadas
al pasar del comedor a la sala,
donde están los retratos
que gustan de tus comentarios.
Fijas la ley de todos los días
y el ave dominical se entreabre
con los colores del fuego
y las espumas del puchero.
Cuando se rompe un vaso,
es tu risa la que tintinea.
El centro de la casa
vuela como el punto en la línea.
En tus pesadillas
llueve interminablemente
sobre la colección de matas
enanas y el flamboyán subterráneo.
Si te atolondraras,
el firmamento roto
en lanzas de mármol,
se echaría sobre nosotros.
🌹
DE MUJER A MUJER
Liliana Lorán – Argentina
Mujer… ¿Qué puedo ahora decir, que antes no se haya dicho? Es tan grande su perfil, que ya todo ha sido escrito…
Se ha alabado su presencia, su belleza, su elegancia, su razón, su inteligencia, su prudencia… su templanza.
Por eso, porque soy mujer, hoy quisiera con más ansias exaltar a mis hermanas que marchitan su fragancia, agredidas, abusadas en prácticas inhumanas, en silencio sojuzgadas, sin reclamos, acalladas…
Víctimas de las culturas obsoletas, despiadadas, sometidas socialmente, oprimidas, mutiladas…
Ya es tiempo de darle jaque al dolor y la ignorancia. No somos igual al hombre, pero sí su concordancia: la simetría perfecta en los cuerpos y las almas, con igualdad de derechos, con opciones igualadas.
En Oriente y Occidente la mujer lucha y se afana, cumpliendo roles diversos, sufriendo afrentas y cargas.
Mi respeto por aquellas que han entregado su vida por ver un mundo mejor, lleno de paz, de justicia.
Y para ser solidaria con su valentía y pujanza, hago escuchar mis reclamos a través de mi palabra.
Y… no somos sexo débil, desterrar esa falacia es motivo de estos versos pregoneros… de esperanza.
🌹
ERES MUJER
Letra de canción (con estribillo)
Mercedes Lucero – Argentina
Eres promesa que trae la nueva aurora
como el beso del sol dando fuerza a la vida.
Eres luz que vibra en el alma, encendida,
poniendo claridad en las oscuras horas.
Eres canción de cuna para el recién nacido
y un ángel guardián en sus primeros pasos.
Eres la dulce paz del sol, ya en el ocaso,
y ansiado consuelo de un corazón herido.
[ESTRIBILLO]
Rosas blancas que hablen de amor y pureza
y rojas, como signo de fuego y pasión,
las pongo a tus pies, por tanta grandeza
que inflama tu alma, porque eres amor.
Si el hombre es timonel, en el mar de la vida,
la mujer es la brisa que empuja al navío,
va por ruta segura, donde no hay desvío
llegando a un puerto que jamás se olvida.
Te envuelve el perfume de una bella flor,
y el misterio azul del estrellado cielo,
mientras tus labios callan con profundo celo
el secreto oculto de algún viejo amor.
Desde el cielo mira la luna envidiosa
y por más que quiera, no puede igualarte,
sueña con el beso del más tierno amante,
o el sutil lenguaje de la mariposa.
[ESTRIBILLO]
Rosas blancas que hablen de amor y pureza
y rojas, como signo de fuego y pasión,
las pongo a tus pies, por tanta grandeza
que inflama tu alma, porque eres amor.
🌹
SOY
Margarita Mangione-Argentina
Soy mi hija y también mi propia madre,
y la madre de mi abuela y bisabuela.
Soy la madre de mi abuelo y de mi padre,
y mi bisnieta que aún no va a la escuela.
Soy mi ancestro mujer, madre y esposa,
muerta, infeliz, temerosa y golpeada.
Soy el cadáver sin nombre que reposa,
en una tumba oscura y desolada.
Soy la ingenua que un día enamorada,
se entregó a un hombre con fatal candor.
Soy la esposa que aguarda desvelada,
por un marido cobarde y golpeador.
Soy la mujer que oculta sus heridas,
a sus pequeños hijos inocentes.
Soy quien maquilla las marcas repetidas,
y la falta de cabellos y de dientes.
Soy quien escucha ruegos sin sentido,
después de las palizas y los gritos.
Soy quien perdona atrás de haber sufrido,
los dolores más crueles e infinitos.
Soy la que yace destruida y anulada,
sin más culpa que amarlo sin medida.
Soy la loca que camina desquiciada,
del mundo y sus preguntas escondida.
Soy la rica, la pobre, la del medio,
blanca, amarilla, negra o sin color.
Soy la que busca en el azar remedio,
para su incomparable y ruin dolor.
Soy nada más que un inútil capricho,
para aquel que recibió todo mi amor.
Soy la cautiva de un maldito bicho,
que no teme al castigo superior.
Soy un retazo arrugado y deslucido,
vestigio vano de un pasado hermoso.
Soy la que nunca armó su brazo herido,
por no hundirse en un futuro desastroso.
Soy la que pide a quien pueda remediarlo,
rescate a otras mujeres de este horror.
Soy la que hoy se arrepiente por amarlo,
perdiendo todo por su infausto amor.
Soy nada más la sombra de quien fuera,
porque ya estoy ausente de este mundo.
Soy tan solo una mujer que ayer muriera,
en manos de un sujeto cruel e inmundo.
Hoy me arrepiento por haberle permitido,
tantos años de angustia y vejaciones.
Y siento rabia por no haberme ido,
cuando tuve al alcance soluciones.
Ahora mis hijos quedaron sin la madre,
el tiempo atrás tal vez quieran volver,
sabrán que el asesino fue su padre,
y no podrán los motivos comprender.
Quizás me culpen a mí por no evitarlo,
y estoy segura que tendrían la razón,
fue cobarde y estúpido aguantarlo,
para que nunca perdieran la ilusión.
Soy tan solo un fantasma del pasado,
que el tiempo ha de borrar de su memoria.
Una foto que al azar le habrán mostrado,
para contarles de esta triste historia.
Solo queda de mí un expediente
guardado en anaqueles polvorientos.
Soy la mujer que ha muerto inútilmente,
por confiar en mentiras y lamentos.
Ahora soy solo un grito atormentado,
surgiendo de una tumba abandonada
soy un lamento que vaga desolado,
en medio de las sombras y la nada.
Hoy busco penetrar los pensamientos,
de otras mujeres como yo golpeadas,
para pedirles que huyan de los violentos,
y no terminen como yo: ¡asesinadas!
— 🌹 —
SOY MUJER…
Margarita Mangione -Argentina
Soy mujer. Desde que vi la luz,
quise apretar la vida entre mis manos.
Asirme de su esencia, sentir su aliento,
y de una bocanada, ¡beberme el tiempo!
Los desengaños golpearon a mi puerta
trayendo la desdicha entre sus dedos.
La encontraron abierta, ¡jamás la cierro!
Porque sé que el destino, que es muy artero,
llega infalible al sitio donde te halles,
detrás de siete llaves, o a cielo abierto.
Amé. Fui amada.
Parí hijos con dolor y fui dichosa.
Bajo mis alas cobijé nidos de rosas.
Con mis manos brindé caricias nuevas,
a esos hijos que hoy, con sus amores,
han cubierto con creces mis ilusiones.
Mi esperanza de ser mujer amada,
de crecer, de perdurar en otras almas,
la he encontrado en los nietos que adoro,
que son todo mi orgullo,
mis ansias de vivir, mi fe y mi calma.
La muerte con su rostro demudado,
impávida y feroz, entró a mi casa.
Dejé partir amores que nunca olvido:
mi corazón, quebrado en mil pedazos,
hoy guarda en su interior, dolor y llanto.
Pero aterido y triste, sigue latiendo,
a la espera de hallar amores nuevos.
Amores puros. Amores bellos.
Que mitiguen su pena y le den consuelo.
Abierta al mundo entero: ¡sigo viviendo!
Aunque me han atacado las decepciones,
jamás bajé los brazos, ¡yo no me arredro!
Aparté piedras, crucé torrentes.
Vientos aullaron, lluvias cayeron;
pero en mañanas y atardeceres,
nuevos soles radiantes, para mí ardieron.
Soy mujer: Nací fuerte y audaz.
¡Me alegro de ello!
Y aquí estoy: con mi mano tendida al universo.
Dame la tuya hermana, que un puente haremos
para animar a otras con nuestro aliento.
¡Dame la mano hermana! Juntas iremos,
a rescatar a aquellas que están sufriendo.
Y cuando haya en sus rostros una sonrisa,
sobre tierras y mares nos alzaremos.
Las alas desplegadas en el intento,
volando en una danza que iniciaremos,
con música de pájaros, de lluvia y viento:
Todas, en infinito abrazo eterno.
Dame tu mano hermana… ¡ya estoy partiendo!
— 🌹 —
RETAZOS DE VIDA
Sarah Petrone – Argentina
Te he visto callada, muy sola, perdida.
Quién sabe en qué cosas estabas pensando,
yo, como siempre, inquieta chiquilla
pasé y sin dudarlo te tomé la mano.
Descubrí en tu mirada de un color distinto
el tinte indeleble de una vida errada,
inoportuna sollocé, bendije,
te abracé los hombros… No dije más nada.
La luz de un relámpago se asustó en tus ojos,
recuerdos lejanos lloraron tu infancia
llenando de pronto en la voz de un suspiro
la casa vacía que un día has dejado.
Retazos de vida de mujer cansada,
de historias sin tiempos, de culpas, de heridas,
de cabellos blancos, de ansiedad teñidos
rebeldes nostalgias. De pie. Todavía.
— 🌹 —
ESTÁN SOPLANDO VIENTOS
Sarah Petrone – Argentina
Alerta mujer, que están soplando
vientos de guerra otra vez en las fronteras
abraza a tu hijo, fuerte y desespera
porque quizá no vuelva a ver el día.
Reza mujer, el mundo está en peligro,
el hombre se apartó de Dios y sus quimeras
caen tras las mentiras que veneran
ideologías vanas como el odio.
Escucha mujer, la voz de tus entrañas
apaga el televisor, lo que estás viendo
no es una fantasía repetida
de las viejas películas de guerras.
Despierta mujer, estás quedando sola
atrapada en la irrealidad que no comprendes.
Llora mujer, son tiempos de zozobra,
la humanidad se pierde, sin remedio.
— 🌹 —
ROSTRO FEMENINO
Susana Piñeiro – Argentina
Señor me hiciste «mujer» fecunda como la tierra
tan profunda como el mar, sensible como la hierba
capaz de acoger la vida cuidándola con paciencia
y de cargar el dolor de todo nuestro planeta…
mágica como la luna con los pies firmes en tierra,
transparente como el agua, brillante cual las estrellas,
laboriosa como el sol, generosa y compañera
capaz de alumbrar la noche en su oscuridad más densa.
Destello soy de Tu Rostro, Tu ternura hecha mujer
sembradora de esperanza en un nuevo amanecer
¡Tómame Señor y sopla Tu melodía más bella
que en mí se vuelva canción que anuncie Tu Buena Nueva…
y que al fin el mundo entienda que no hay camino mejor
que vivir en el respeto de toda la Creación,
buscando en las diferencias el punto de comunión
devolviendo a cada vida, su dignidad y valor.
— 🌹 —
MUJER
Ricardo Ernesto Quattri – Argentina
Haz de luz.
Brisa que alcanza
un prisma
vertido en color.
Templanza.
Dulzura que avanza
a todos los estados.
Tu alma me trae
esperanzas y paz.
Haz de luz
que atraviesa,
invade, calma.
Susurro y alabanza.
Gracia que abraza
cada instancia,
cada gesto y palabra.
Vida, toda vida..
Ángel que sostiene mis horas.
Alianza de todas las eras
compartidas sin distancias.
Alquimia de amor
que mi corazón en brazas
cobijas
con miradas que me elevan.
Caricias sin medidas
me acercan a los cielos.
Mujer. Belleza y sueño.
Alas de luz…
A ti me entrego.
A ti Mujer, Olga Noemí.
Mi sueño de Amor tan cierto.
— 🌹 —
MI CIELO
Ricardo Ernesto Quattri – Argentina
Luz de luna y cielo
que inspira mis sueños.
Mujer. Sentimientos.
Abrazas el sigilo de las horas
en que a amarte llego.
Besos como auroras encendidas.
Despliegas en mis huesos
las huellas de la vida.
Me abarcas, me dominas,
me elevas.
Tu calma la senda
en que bebe mi sosiego.
Tremendo universo
es tu ser inmenso,
en un viaje con destellos
de eterno vuelo.
Me aferro.
Se diluyen los límites
al unirse nuestros cuerpos.
Sin distancias ni tiempos.
— 🌹 —
PIEL DEL MUNDO
Graciela Reveco – Argentina
Piel del mundo la mujer que trabaja sobre el lienzo de sus poros imagina los colores que el universo mezcla a su antojo para trazar un perfil de batallas espacio que la fragancia viril asigna y entreteje con su discurso sin saberlo una imponente libertad con alas en cada pincelada un grito nadie podrá encarcelar la magia es libre para decir y cincelar con los dedos construir con la esteca en los bordes de la piedra encontrar la zona del vocablo firme y decidido en los pentagramas sociales y políticos y con la melodía ancestral del útero irrompible y eterno ganar con derecho la mujer es la matriz que mueve el mundo el arte se le escapa de la piel y del sentido y con mismo género desde el atrio que decido he de mirar profundo el fondo del aljibe donde beben las criaturas huérfanas romper celdas y estructuras navegar todo el día entre la bondad de ser mujer y merecerlo me lo exige el color de la esencia femenina el reflejo lo desprende la pintura azul, azul pero también verde agua, rosa, rojo y otra vez azul la nieve y el blanco entre la imagen y la ensoñación de quedar atrapada en el movimiento y la música de lugares lejanos y de los actos humanos diversidad de seres mujer por genética mujer por decisión
tan lejos de la vivencia y tan cerca de la mirada todo es posible espiritual o tangible cuando el cuerpo se relaja y le dejo al verbo expresar su conciencia la mujer pinta, compone, escribe y al parir renace con más vida es un pájaro que destraba las cadenas aunque le hayan cortado las alas la mujer esculpe en el lienzo de su casa y en el afuera que el aire le reclama la mujer no ceja en su entorno aunque el dolor de las pérdidas desgaje las cortezas del verbo y de la calma los pétalos caen sobre tierra húmeda donde nacerá otra flor desde la entraña mujer… divina naturaleza la muerte nunca podrá llevarse nada el mapa genético que legó a otros cuerpos continuarán las batallas.
— 🌹 —
ABRE LAS PUERTAS DEL ALMA
María Rosa Rzepka – Argentina
Grito de mujer, de tierra
que se deshace en las venas;
de volcán rugiendo indómito,
de selva que se encadena.
Grito de mujer, pariendo
amanecer sin mañana
mientras las conciencias duermen
en oficinas cerradas.
Grito de mujer, callado
por tradiciones lejanas;
se mastica en las salinas
renaciendo en las quebradas.
Grito de mujer que surge
cuando la violencia arrasa
Ser mujer no justifica
transitar sin esperanzas
una vida de pobreza,
rigores en abundancia.
La llave de una mujer
abre las puertas del alma,
rescata las tradiciones,
la memoria y las hazañas.
Su grito exige respeto,
lo demás, no le hace falta
— 🌹 —
ELLA
(PROSOPOGRAFÍA DE LA MUJER)
Rubén Sada – Argentina
Tiene cabellera rubia,
piel de porcelana blanca,
doy aquí mi opinión franca:
la talló hermosa una gubia.
Vuelca lágrimas de lluvia
sola, en cada atardecer,
y en el alba rosicler
brillan sus labios rubí,
se parece a un colibrí
pero se llama “mujer”.
Ella es bien inteligente,
abnegada y generosa,
ella es la gigante hermosa
espiritual y creyente.
Tiene lucha y es valiente,
es romántica, intuitiva,
elegante y creativa
y por sobre todo ser,
ella se llama mujer
y está más que nunca, viva.
Ella es osada y sensual,
es abierta y elocuente,
dice las cosas de frente
con honestidad vital.
Ella es un ser especial
entre los más deslumbrantes,
tiene energías pujantes
su cotidiano quehacer,
ella se llama mujer
desde los tiempos de antes.
Ella es bella y solidaria,
espontánea y muy sincera,
es la mejor compañera
al andar la vida diaria.
Tiene sangre de empresaria
sobre una alfombra honorable,
ella es cariñosa, amable,
ella destila placer,
ella se llama mujer…
¡Viva su gen incansable!
— 🌹 —
MUJER EMPODERADA
Dra. Adriana Terán (Poetisa Cálida) – México
Soy la mujer que derramó su aflicción al estiércol, sus sollozos a la coladera hasta que se extinguieron. La que cargo la capa errada re matándola en la basura. De la muñeca rota que fui, no guardo nada. Salí del rincón, boté la escoba, fumigué bichos y trúhanes, Permuté el hollín por maquillaje, las garras por ropa exclusiva. Hui de la opresión asfixiante. Me encaminé a cultivar, divertir, y conocer el mundo. Renacer las veces necesarias. Recobré bonanza y amor propio, asciendo peldaños sin contrición, modifico etiquetas y estereotipos. Me reconozco como mujer ¡Libre y empoderada!
— 🌹 —
MUJER
Yanni Tugores – Uruguay
El primer sabor que endulza nuestra boca es la tibieza que emana de sus senos. Sus caricias que prodiga a cada instante deja el aroma de piel en nuestro cuerpo. Es mujer, madre, esposa y compañera la valiente que batalla todo el tiempo. India que monta al lado de un guerrero igual que un prócer defendiendo a su pueblo. Es gavilán siendo apenas una calandria cuando trata de defender a sus polluelos. La que lleva el estandarte en una casa y protege en las noches nuestros sueños. Cuando las lágrimas brotan de sus ojos nadie sabe si son de gozo o tristeza. Aunque esté muriéndose por dentro al mundo entero le muestra su grandeza. Esa eres tú Mujer, avasallante inteligente, sensible y compañera.
Esa eres tú Mujer valiente, amiga leal, Mujer guerrera.
Esa eres tú, ella o aquella. Esta soy yo, Mujer, una aprendiz de poeta, que te honra como tantos este día y este es mi canto de homenaje a tu entereza.
— 🌹 —
HE NACIDO MUJER
Yanni Tugores – Uruguay
He nacido mujer de una mujer he nacido. Y a su vez ella de otra y de otra. Dios me ha dado el don de parir, alimentar y cuidar. Batallo, corriendo de acá para allá. Soy virtuosa, cínica, alegre, triste, encantadora y perversa. Puedo ser todo a la vez. Me doy tiempo para amar y odiar. Planchar y bailar. Tengo mareada a la vida pues en mí, corre el espíritu de abuela y de niña a la vez. Pero aún necesito abrazos, te amo, te extraño, pues jamás pasan de moda. Los jóvenes nos olvidan. Alguna vez, los protegimos los amamos, los cuidamos. Soy una mujer
pero tengo fecha de vencimiento. Caducaré, me extinguiré sin dejar huella. Quedaré esparcida por el aire, por la tierra o por el mar. Quizás, bajo la mirada de aquél que un día se fue, y no miró hacia atrás. De las mujeres que fui solo queda esta que soy. La aprendiz de poeta, la amiga leal, la compañera. Soy mujer, madre, esposa y compañera. Y le doy gracias a Dios con mis sienes que blanquean con este cuerpo cansado, que me permite ser así, una mujer fuerte una mujer guerrera.
— 🌹 —
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.png00le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2026-03-08 04:20:472026-03-22 12:56:24POEMAS DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER 2026
Nota Editorial: Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece.
“La niebla no oculta: revela lo que el alma recuerda.”
COLABORAN
Matías Bonora — Argentina
Libia B. Carciofetti — Argentina
Enrique Fredy Díaz Castro — México
Carlos H. González Saavedra — Argentina
Elspeth Gormley — España
Lamberto Ibárez Solís — México
Carlos Jaramillo — México
Marga Mangione — Argentina
Raquel Olay — Argentina
Sarah Petrone — Argentina
Ricardo Ernesto Quattri — Argentina
Graciela Reveco — Argentina
Yanni Tugores — Uruguay
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA
Matías Bonora – Argentina
En su espontáneo momento me habita
otra luz, de magnética quietud.
Y lo incierto se impone, como alud
de silencio que, con su encanto, canta
entre ausencias de rumbos y sin bita,
que amarre algún norte, poniente o sud
y libere de esta lenta acritud;
cuya finitud se aleja, me grita.
Y en mi centro me aferro, en la espera
de una orilla de colores, sones
y manos que tallen, briosos abrazos.
La niebla se queda y sola respira
una siembra de antiguas oraciones,
en voces que acunan versos y hechizos.
⸺ ✧ ⸺
EN UN BANCO AÑOSO
Libia B. Carciofetti – Argentina
En un banco añoso, se sentó el otoño mientras finas hojas lo supieron besar. Algunas ocres, amarillentas, rosadas y alrededor suyo comenzaron a danzar.
De pronto un ave que estaba despertando en su tibio nido comenzó a bostezar. Al momento el sol, con lagañas en los ojos, viendo que la aurora ya se había hecho día, con sus luminosos rayos comenzó a alumbrar.
El señor otoño se calzó la bufanda, se cruzó de piernas y comenzó a soñar: que era primavera y lo visitaba el estío, la tomó de la cintura y no la quería soltar.
Pero alguien con un dedo firme le tocó por los hombros, y volvió a la realidad. Era don invierno pidiéndole anuencia para poderse sentar.
Y en un diálogo que solo entienden las estaciones, muy amablemente se pusieron a conversar.
Caía la tarde y las aves a sus nidos decidieron regresar. La brisa soplaba y el banco añoso se comenzaba a desdibujar.
Era la niebla que lo cubre todo en esta nostálgica estación otoñal. Se calzó el sombrero, se sacudió las hojas, bajó la cabeza y se echó a andar.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA
Enrique Fredy Díaz Castro – México
Duele que el vasto contexto de las cosas,
sea para algunos como infranqueable muro,
que solo esperan lo fresco de las rosas,
cuando sabemos que hay días claros y obscuros.
Cuesta entender que es frágil el carácter,
en quien no tuvo cimientos necesarios
y los arreos para salir del cráter,
forjando metas por el sustento diario.
Cuando a mi paso jóvenes esperanzas,
las veo rendirse ante las tentaciones,
quisiera manos de más para confianza
poder brindarles a tantos corazones.
Si es el trabajo hay que salir a buscarlo,
pensando en cambios que depare el mañana,
andar con fe porque vamos a lograrlo,
que para eso, siempre nos sobren ganas.
Por eso hiere saber de mil tragedias,
de esas que pienso, pudieron evitarse.
De quienes su voluntad se dobló a medias,
desmotivados ya para levantarse.
Es como verse perdido en densa niebla,
buscando a tientas el alivio de un faro,
la indecisión que pesa como piedra.
creyendo que el porvenir le cueste caro.
Prefieren laxos hundirse en frágil hoyo
que se hace grande en medio de su inercia,
no son capaces de librar los escollos,
y ceden dóciles al mar de inclemencias.
Es en la vida ese factor que surcando,
habilidoso en nosotros, es tangible;
niebla que mucha luz hoy está esperando
para que el bien en el mundo sea posible.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLAS EN MI VIDA
Carlos H. González Saavedra – Argentina
Cuantas nieblas en mi vida
Cuantas…
Cuantas he, atravesado
Con sabiduría
Con rebeldía
Con valentía
Con hidalguía
Hasta el día de hoy,
Queda alguna perdida, escondida
A esta altura de mi vida,
Recupere la transparencia
De mi niñez, la inocencia
De aquellos días
No más nieblas mezquinas.
No más, apariencias
No más, corridas
Vivo, una vida cristalina
En paz y armonía.
Gracias al sol interno,
Que me ilumina.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA DE MI CIUDAD
Elspeth Gormley – España
La niebla llegaba suave,
como un recuerdo que vuelve sin ruido.
Cubría las calles,
desdibujaba las casas,
y hacía del mundo
un secreto.
Crecí entre su blanco silencio,
aprendiendo que no todo se ve,
que algunas cosas
solo se intuyen.
Aún hoy,
cuando la vida se vuelve borrosa,
siento aquella niebla cerca:
no para perderme,
sino para decirme
de dónde vengo.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA
Lamberto Ibárez Solís- México.
Y Traigo una copla herida
con los nubarrones grises
que agolpan mi soledad
de mis días infelices.
De aquella infancia nublada
en que el paria de mi tierra;
de Zacualpan trovador;
de esta mente que se aferra.
Sin olvidar el dolor
de las montañas agrestes
y los pájaros furtivos;
surcan el viento celeste.
Esa niebla oscura y fría
que empañaron mis mañanas
y trastocaron mi vida
que no mereció ser vana.
¡Ay brumas de mi “Terronera”!
Cubiertas de soledades;
que acicatearon mi mente,
librándome de maldades.
Nieblas que cubrieron cielos
de hambrunas y humillaciones;
que a los pobres de mi tierra
les lastimó sus pasiones.
Los árboles derribados
por las manos asesinas
que sucumbió los manglares
y los convirtió en rutinas.
Las cuerdas de mi tristeza;
revientan toda oración;
donde se hilvana la angustia
que vierte mi corazón.
Los ululares del búho;
acompañaron mis pasos;
y el siseo de lechuzas
me dibujaron sus trazos.
Las nieblas que oscurecieron;
las pisadas de mi infancia;
pero que nunca taparon,
mi luz y perseverancia.
Esas nieblas se acabaron
y desterradas en tiempos;
olvidadas para siempre
y ahora son mi pasatiempo.
Mis coplas las tiro al viento
a orillas de mi laguna
con mi canto que se aferra
de mi mar hasta mi cuna.
⸺ ✧ ⸺
LA NIEBLA
Carlos Jaramillo – México
Llegaste a mi vida y cambiaste mi ser completamente, nada fue más hermoso que compartir cada día contigo ya que estar a tu lado era mi alimento, mi aliciente no había obscuridad, desilusión ni desencanto.
Solo luz y daba gracias por lo que traías a mi vida, con el tiempo una densa niebla lo empiezo a opacar, niebla compuesta por la desconfianza e indiferencia, juntos y sentir soledad en el alma, estar sin estar.
Al revisar mis pasos veo que en el amor no hay reservas sino una entrega cada día, sentirlo y creer en Él.
Hoy percibo que no alimentar ese sentimiento se va apagando como una candileja en invierno que cuando lo va cubriendo la niebla no hay regreso.
Ya que el dolor por amor no lo disipa el perdón, principio que te lleva a reconocer y espolear el ego, a disipar la niebla que provoco el frio invierno.
⸺ ✧ ⸺
LA BRUMA EN TUS OJOS
Marga Mangione – Argentina
La bruma que vio en sus ojos,
le anunciaron su partida,
hablaban de despedida,
pero sin penas ni enojos.
De besarlos tuvo antojos
pero no atinó a acercarse,
sintió que iba a alejarse,
que remedio ya no había,
la pena la sorprendía
y había que resignarse…
Cuando el amor se termina
nadie puede rescatarlo,
el que aún ama ha de llorarlo,
siguiendo con su rutina.
Como autómata camina
pues le cuesta comprenderlo,
la angustia de no tenerlo,
le hace ver la vida gris,
todo tiene otro matiz
cuando acaba de perderlo.
El dolor siempre perdura
oscureciendo la senda,
cubierto por una venda,
el corazón no se cura.
Y el tiempo que es sepultura
de los bienes y los males,
consolando a los mortales,
hace disipar la bruma,
y esa pena que hoy exhuma
serán recuerdos triviales…
Tomar ejemplo del mar
pues con su fuerza y su espuma,
cuando disipa la bruma,
busca sus aguas limpiar.
Porque empieza a trabajar
con presteza y con premura,
sacando afuera basura,
que deja algún ser humano,
insolente ciudadano,
que tiene la mente oscura.
Hay que borrar la tristeza
llenar la mente de luces,
sacando del alma cruces,
limpiar tu mar de maleza.
Atesorar la grandeza
de gozar la propia vida,
la dicha no está perdida,
porque un amor se ha marchado,
¡dejar las penas de lado
la angustia ya está prohibida!
⸺ ✧ ⸺
HISTORIA DE AMOR
Raquel Olay – Argentina
Sucedió que un pequeño
duende solitario , que habitaba
en un bosque encantador,
enamorado de su belleza, sintió
celos de otro duende seductor,
Un día, el duende enloqueció.
Quiso ocultar a los ojos del
intruso su hermosura y fue así
que del cielo una nube el bajó.
uniendo diminutas gotas de
rocío, tejió un precioso manto
y con él su bello paisaje cubrió,
sin saber que cometía un error ,
pues la densa niebla, por varios
días no dejó pasar el sol, y el
duende cayó en su trampa,
muriendo de frio, el pobre
bohemio que siempre quiso
vivir de amor.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLAS
Sarah Petrone – Argentina
El último eslabón del último poema
epílogo de historias que han pasado
por el filtro de la vida que ha gestado
un sin fín de situaciones paralelas.
El último de los tantos sinsabores,
el último susurro que he perdido
en la gota que del vaso ha rebalsado
dejando solamente alguna herida.
Acaso sin querer he malogrado
el fragmento que sublime ha resistido
en las nieblas mentales que opacaron
lo mucho que también he conseguido.
Despliegue de suspiros rezagados
en el último aliento de la vida,
nebulosa interior que ha descartado
la perfecta razón y el equilibrio
⸺ ✧ ⸺
LA DANZA DE LAS HOJAS
Sarah Petrone – Argentina
No esperó que el otoño la arrancara,
sola se soltó y trazó en un vuelo
un sin fin de arabescos que dejaron
virutas de colores por el suelo.
No esperó permanecer en esa rama
su segura protección. Como en un sueño
uniéndose a la danza de otras hojas,
el viento jugó sin prisa con su suerte.
Igual que una cometa sin destino,
envuelta entre las nieblas que tejieron
un lazo de invisibles ataduras,
subió y sin gravedad rodó en silencio.
Ocres y amarillos, Tintes secos,
en esa policromía de colores
cansada de la rutina de sus horas
rasgó la soledad de sus torpezas.
Una vez más en la ronda de la vida
cubierta por las cortinas de sus nieblas,
perdiendo la identidad sentí como ella
que a veces soy hoja… A veces… También niebla.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA
Ricardo Ernesto Quattri – Argentina
Se desplaza como cortina
del tiempo.
Sujeta a ritmos lentos
con callada presencia.
Silencios.
Esconde pensamientos
que parecen olvidados.
Percibe intentos que envuelve
con sigilo las respuestas.
Se repite en intentos,
se atrapa en sí misma.
Cadencia que descubre
fragilidad, suspensos.
Irradia voces imperceptibles,
vibra en sonidos que desaparecen.
Se atasca en caminos desconocidos.
Vuelve. Estalla en miedos.
Dispara recuerdos que quisiera olvidar.
Tiembla. La nada le abarca.
Se sume en sí misma.
Reposa. Descansa.
⸺ ✧ ⸺
EGOMÍSERA
Graciela Reveco – Argentina
Qué me dices, no entiendo. La niebla no podrá quitarlo de tus ojos la niebla no podrá desenredarlo de tu lengua la niebla se vuelve anáfora en el grito callado. Ego mísera… cuando miras y dices que no has visto cuando callas y necesito de la frase olvidada cuando gritas y no admites las bondades del silencio cuando marchas y te llevas el abrazo cuando abrazas y solo aprietan las piedras cuando crees que todo está bien y la sonrisa es un muro la niebla te cristianiza ubicuo e irremediable. Ego mísera… qué me dices, no entiendo. Acabo de inventar el término es mío en esta niebla que te impugna no lo robes ladrón de vocablos no seas esta persona ego mísera y distante que merece el olvido. No, no entiendo. ¿Qué no entiendes? Ego mísera ese manto de niebla que define tu estatura egoísta y miserable en una sola palabra.
⸺ ✧ ⸺
LOBREGUEZ
Yanni Tugores – Uruguay
Pavorosa tiniebla rompes mis versos en los papeles, se desvanecen en el aire. Me zambullo en sus ojos de hechizado mar. Siento la ausencia del aire de su aliento. Penas que van cavilación que viene. Pavorosa tiniebla dejas mi boca sin destino, como fiera hambrienta masticas las palabras. Mis manos, fríos puñales, no encuentran la tibieza para plasmar el verbo. ¡Hace tanto frío aquí! Pavorosa tiniebla disípate, ¡te lo ruego! La plaza está desnuda no puedo respirar. Mi voz,
desgarra una nota sin clave. Deletreo en el aire frases sin sentido. Pavorosa tiniebla… Disípate… ¡Ya! ⸺ ✧ ⸺
¿DÓNDE ME LLEVAS, NIEBLA?
Yanni Tugores – Uruguay
Un manto gris se desploma sobre las calles vacías. Mengua la luz del día. Ciega mis ojos. Opaca los contornos. Todo se percibe como sombras alargadas, que parecen querer tocarte. El silencio se agiganta. No lo puedo distinguir pero siento que me envuelve, fría, pavorosa. No puedo palpar nada. Camino a ciegas solo guiada por mi instinto. Quizá, esta ausencia de claridad me fuerza a sentir sin ver. Los sentidos se agudizan. Mi intuición me lleva hacia algún lugar. Sé que voy en la dirección correcta
o ¿quizás no? Mis pasos, lentos piden permiso sin saber, si alguien camina a mi lado. A lo lejos, se filtra un rayo de sol. Al fin diviso de qué se trata. Solo es una niebla densa que oprime las gargantas. ¿Qué escondes? ¿Qué secretos guardas? Mis párpados luchan por abrirse paso bajo esa sábana espesa. Se rinden, aceptan. Dejo que la niebla me guíe o tal vez me detenga. No lo sé, depende solo de mí Y de entender que aunque los ojos no vean, el alma siempre nos guía al mejor lugar.
⸺ ✧ ⸺
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.png00le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2026-02-28 16:17:412026-03-01 12:09:17POEMAS A LA NIEBLA
“El tiempo deja huellas; la crónica las convierte en relato.”
✦ ✦ ✦ ✦ ✦ ✦
COLABORAN
Elspeth Gormley – España
Ernesto Kahan – Israel
Gustavo Páez Escobar – Colombia
✦ ✦ ✦ ✦ ✦ ✦
VIAJANDO POR CHINA
Elspeth Gormley – España
Amanecía cuando, a once mil trescientos metros de altura, sobrevolábamos los Montes Urales. Las ventanillas del avión estaban enmarcadas por un fino y blanquísimo hielo. El sol asomaba con timidez. Una cordillera interminable de picos blanquecinos se extendía bajo nosotros, desafiante en su propia soledad.
Llevaba conectado el monitor del asiento y seguía con interés la trayectoria del vuelo. Cuando el sol apareció en el horizonte como un disco anaranjado, pude ver que allá, muy abajo, estaba Siberia. ¡Con cuánta emoción me adentré en su paisaje desde tan alto! Llanuras, montañas… la inmensidad. Recordé los cuentos de Turguéniev, Tolstói, Gorki y Dostoievski, a los que fui tan asidua desde niña. Ya alcanzábamos Mongolia. Cruzamos su territorio y, muy avanzado el día, nos adentramos en China.
Aterrizamos en Pekín a las diez de la mañana. El calor ya amenazaba. Tras llegar al hotel y ponernos cómodos, nos dispusimos a disfrutar del programa de viaje que se prolongaría durante cuatro días.
Salimos con un guía e hicimos una visita panorámica en autobús. Nunca imaginé que Pekín fuera tan hermosa, tan moderna, tan abierta al mundo occidental. Por una de sus grandes avenidas, la Gongti Nanlu, en el distrito de Chaoyang, vimos con inmensa alegría un edificio enorme, elegante y moderno donde podía leerse, en grandes letras: Instituto Cervantes. Un orgullo para todos nosotros.
Llegamos a la plaza de Tiananmen. Grandiosa en extensión, como todo en China. Multitudes se perdían en aquel espacio prendido para siempre en la Historia. Monumentos a efemérides nacionales, banderas rojas ondeando en altísimos mástiles, policías inmóviles como estatuas de piedra, el mausoleo de Mao, el Museo Nacional, el Gran Palacio del Pueblo…
Visitamos la Ciudad Prohibida, con sus palacios rojos y parques poblados de quioscos y pagodas. Me remonté a tiempos remotos viviéndolos tan de cerca. El Templo del Cielo, donde los emperadores rogaban por las cosechas; el Palacio de Verano, que miraba al gran lago poblado de barcazas con forma de dragón; el Templo de los Lamas, donde budas dorados reían o lloraban escoltados por espíritus del bien y del mal, mientras humos perfumados ascendían en ofrenda. Y allá, lejos de la ciudad, la Gran Muralla nos acogía con su alarde de poderío defensor.
El último día visitamos el corazón auténtico de Pekín. Nos adentramos en los barrios antiguos y palpamos de cerca el alma de sus calles y de sus gentes sencillas. Pequeñas casas con ropas tendidas al sol compartían leñeras y baños comunes. Vendedores ambulantes nos ofrecían cometas de colores o relojes por veinte yuanes. Muchachos conductores de rickshaws esperaban al forastero. El gran mercado rebosaba de gente y mercancías: peces vivos, huevos azules fermentados, pollos sin plumas, calabazas de mil formas, fideos de arroz o de habas, candados, cintas, cadenas… Nunca vi tanta variedad. Las calles adyacentes, con tiendas de una sola planta, lucían vistosos letreros y escaparates. Aún quedaban retazos de los Juegos Olímpicos de 2008.
Después de un vuelo de dos horas aterrizamos en Xi’an, una ciudad verde y hermosa protegida por una gran muralla rectangular. Cerca de la montaña Li Shan visitamos las fosas que acompañan la tumba del primer emperador chino, Qin Shi Huang. Nunca quedé más impresionada ante algo tan extraordinario. Miles de guerreros de terracota, a tamaño natural, se mostraban en perfecta formación, erguidos y desafiantes. Carros de combate con magníficos caballos completaban la escena. Dicen que representan a los diez mil guerreros que el emperador venció en su última batalla para la unificación de China.
En el extremo opuesto de la ciudad se alzaban la Torre de la Campana, que anunciaba el día, y la Torre del Tambor, que anunciaba la noche. ¡Cuánta poesía en Oriente! Nuestra despedida de Xi’an fue con músicas, cantos y danzas de Chang’an, de la dinastía Tang, en un Banquete Imperial celebrado en un gran teatro-palacio.
Volamos hacia Guilin. Nos recibió con un calor intenso. El hotel reconfortaba: su enorme fachada de cristal se convertía por la noche en una cascada iluminada, auténtica cascada de agua fresca con irisaciones de colores. La ciudad se abría luminosa, con tiendas y terrazas donde calmar el cansancio. Los lagos y parques la adornaban. El río Lijiang la poseía, la amaba y la dejaba, recorriendo parajes suntuosos.
Una cordillera extraña y bella formaba una corona que ceñía el paisaje. La Gruta de la Flauta de Caña nos llevó a mundos irreales, donde las formas talladas por el agua y los siglos parecían de otra dimensión. Navegamos por el Lijiang durante toda una mañana, degustando la típica cocina china en el comedor del barco. Las márgenes del río nos saludaban con árboles de copas alargadas, arrozales y manadas de búfalos de agua. Llovía. Guilin, preciosa Guilin.
Tomamos otro vuelo rumbo a Shanghái. Al entrar por sus grandes avenidas bordeadas de rascacielos quedé impresionada. Jamás imaginé que una ciudad tan oriental pudiera ser tan occidental. Abierta al mundo, a las finanzas, al comercio, a la arquitectura desafiante. Abierta al mar.
El río Yangtsé la atraviesa como un enorme sable, recordándole sus orígenes. Pero Shanghái sonríe en la noche con luces de colores, rótulos gigantes en chino y en lenguas extranjeras, su gran malecón iluminado, la torre Jin Mao, la Perla de Oriente. De día, parques y estanques con isletas de lotos donde nadan carpas rosadas vigiladas por aves pescadoras; budas de jade de tamaño natural, custodiados como joyas; el Barrio Antiguo, con sus casas rojas y doradas, rebosante de multitudes y recuerdos. La música fluía de flautas y tambores de artistas ambulantes.
Y llegó la partida. Dejamos Shanghái . Volamos hacia París en nuestro regreso a España. Era 22 de mayo de 2018. Y Oriente, con su belleza, su misterio y su poesía, quedó para siempre grabado en mi memoria.
✦ ✦ ✦ ✦ ✦ ✦
EN EL REFUGIO ESPERANDO EL FUTURO
Por Ernesto Kahan– Israel
Testimonio personal desde un refugio en Israel
Para mis familiares, amigos, compañeros, colegas y para mi columna Prospectiva Independiente del Diario de Madrid .
Escribo estas líneas desde un refugio en Israel. No es una metáfora. No es un recurso literario. Es el lugar físico donde estoy ahora mismo, sentado junto a vecinos que hace unos minutos corrían escaleras abajo mientras sonaban las sirenas anunciando misiles lanzados desde Irán.
El sonido de la alarma tiene algo imposible de describir hasta que se vive. No es solo ruido: es una orden biológica. El cuerpo se mueve antes que el pensamiento. Tomar el teléfono, buscar a quienes están cerca, cerrar la puerta reforzada, contar mentalmente a los hijos, a los amigos, a los ancianos.
Aquí abajo no hay discursos políticos.
Hay respiraciones contenidas.
Una niña pregunta cuánto falta para volver a casa. Nadie sabe qué responder. Un hombre intenta seguir leyendo las noticias aunque las manos le tiemblan ligeramente. Una mujer reparte agua como si ese gesto pudiera devolverle al mundo algo de normalidad.
Desde afuera, las guerras suelen parecer debates estratégicos o confrontaciones ideológicas. Desde dentro —desde la vida civil— la guerra es otra cosa: es la interrupción brutal de la rutina, la conciencia permanente de la fragilidad.
✦ ✦ ✦ ✦ ✦ ✦
UNA PASIÓN ARGENTINA (2)
Gustavo Páez Escobar – Colombia
En el vuelo de Bariloche a Buenos Aires me tocó de vecino un señor de aspecto distinguido, que observaba con interés el libro que yo leía: Historia de una pasión argentina, de Eduardo Mallea. Deseoso de entablar conversación, se presentó como profesor universitario y me dijo que una hija suya había hecho su tesis de grado sobre Mallea. Agregó que sentía profunda admiración por el escritor.
Eduardo Mallea nació en Bahía Blanca en 1903 y murió en Buenos Aires en 1982. Su padre, médico de profesión y gran amigo de los libros, le infundió el entusiasmo por la lectura. En 1916 la familia se trasladó a Buenos Aires, donde el futuro literato cursó cuatro años de Derecho, que interrumpió al sentir una fuerte atracción por las letras. En 1926 publicó Cuentos para una inglesa desesperada, libro que le abrió las puertas del mundo que perseguía.
Ingresó como redactor del diario La Nación, cuyo suplemento literario dirigió durante largos años. Un par de novelas escritas entre 1932 y 1936 acrecentaron su nombre de narrador, campo en el que tuvo notable desempeño. En 1937, a los 34 años, editó el ensayo Historia de una pasión argentina, que en poco tiempo se tradujo al inglés, francés, alemán, portugués e italiano. Es su obra maestra. Si bien se trata de su libro más señalado, después de él siguió una producción constante y exitosa en los géneros de la novela, el cuento, el ensayo y el teatro. Su obra llega a 40 títulos.
Y está sostenida por un eje central: la Argentina. Pintando su país, dibujó el mundo entero. La realidad humana está en cualquier geografía y perdura a lo largo de todos los tiempos. Nada cambia, porque la tragedia es universal. El mundo es la aldea. Es el país propio. Es un mensaje vigoroso con el que buscó conmover la conciencia nacional, alterada por hondos conflictos sociales y políticos que causaron al pueblo desolación y ruina espiritual.
Cuando en la década del treinta escribió su obra cumbre, la conciencia argentina estaba herida por una racha persistente de corrupción, venalidad, infamia y connivencia con conductas rastreras. Frente a la atmósfera dañina que minaba las fuerzas morales de la sociedad, se levantó la voz crítica del escritor, que clamaba por el imperio de la ética y la recuperación de los valores perdidos. Gritó su angustia a todos los vientos, para que las almas se sacudieran y buscaran sus propios caminos. Para que dirigentes y sociedad abrieran los ojos ante los despeñaderos que amenazaban devorarlos. “Los pueblos -dice-: «son grandes o pequeños en la medida de su propio sentimiento de eternidad”. Sus denuncias se prolongarían hasta el final de su vida. Nunca cesó de señalar los yerros demenciales en que incurrían los gobernantes autoritarios.«
La nación fue víctima, durante casi todo el siglo, de un colérico ánimo belicista, de retaliación y oprobio, infligido por la sucesión obsesiva del poder, en continuos golpes y contragolpes que dieron al traste con las libertades y hundieron al país en la negra noche llorada por Mallea. Hasta 1982 (el mismo año de su muerte) se presentó una pugna insaciable entre militares y civiles por el gobierno del país. La época de mayor violencia comenzó en 1966, cuando los militares despojaron de nuevo a los civiles del mando democrático. En 1970 fue asesinado el expresidente Aramburu. Se vivían entonces los peores días de torturas clandestinas. Quien pretendiera ofrecer fórmulas de salvación era lanzado a las tinieblas. La economía se vino al suelo con resultados desastrosos.
Los miles de desaparecidos en la Guerra Sucia de los años 70 se sienten todavía en el aire de la nación como una ráfaga de dolor y una constancia macabra contra la ignominia de los tiranos. Las voces de los muertos siguen repercutiendo en la Plaza de Mayo, donde las madres y abuelas han mantenido ante la faz del mundo una asociación silenciosa en la que invocan a sus muertos y recuerdan los días de terror. Todavía los recuerdan con terror.
El despeño moral no se presentó de la noche a la mañana. Nunca la ruina de los pueblos ocurre por generación espontánea. Es el resultado de muchos años de gestación y de una larga cadena de desaciertos. Desde 1937, cuando Mallea publicó su Historia de una pasión argentina, ya el ambiente estaba enrarecido. El autor era amante visceral de su patria y ardiente admirador de sus paisajes y tradiciones. Un nacionalismo acendrado le calentaba la sangre. Protestaba contra el desenfreno reinante y lanzaba su voz airada contra el desvío de las costumbres. En el paisaje contemplaba, con fascinación infinita, la Argentina visible. Y en la congoja de su alma sufría la Argentina invisible. “Este país —dice en el libro que da origen a esta crónica viajera— me desespera, me desalienta. Contra ese desaliento me alzo, toco la piel de mi tierra, su temperatura. La presencia de esta tierra yo la siento como algo corpóreo. Como una mujer de increíble hermosura secreta”.
Mallea quería una Argentina distinta y se rebelaba contra la patria falseada. Buscaba la Argentina auténtica que se había perdido en medio de la confusión general. Reclamaba la pasión por el trabajo honrado, por la calidad de vida, por las alturas de la ética. Depurar el aire corrupto era su mayor pasión. El mensaje de su libro interpreta la cruda realidad de un país desfigurado y cada vez más ciego ante el desastre espiritual. Y señala horizontes claros para salir de los escombros. Diseña un nuevo modelo del hombre argentino: el hombre que durante milenios ha poblado las pampas con los ojos puestos en la bondad de la tierra y en el cultivo de los hábitos hogareños; el hombre llegado a las metrópolis a forjar el progreso local y construir su propio bienestar; el hombre atado a hondas raíces culturales; en fin, el hombre interior, el legítimo argentino, que no puede encontrarse en el caos de la vida degradada.
Toda la obra de Mallea está penetrada de firmeza espiritual. Su actitud crítica ante la sociedad decadente parece vaticinar los días tenebrosos que habrían de sobrevenir por falta de disciplina social. Sus novelas y toda su obra marcan un hito en la vida argentina. Con el bisturí de su pasión, de su amor por la patria, perfora el cuerpo del país para darle vida al moribundo. Sabía que el hombre es impuro e intentaba regenerarlo.
Sus personajes le brotan de las lecturas de Dostoievski, Kafka y Faulkner, y el pensamiento filosófico lo recibe de San Agustín, Pascal y Kierkegaard. Siguiendo a este último autor, las ideas deben contener fuego y han de expresarse con pasión para que la persona salga del letargo y halle, mediante la reconstrucción del alma, la luz del espíritu. La condición mística le permite a Mallea adentrarse en las honduras del hombre y escudriñar la verdad social de su tierra.
La Argentina esplendorosa que durante mi viaje admiré en su apariencia física, esa Argentina tan encantadora y galante con el turista, no estaría completa sin la otra Argentina, la invisible, la profunda, la de adentro, la que escruta Mallea con dolor de patria. Todos los países tienen dos caras: la externa y la interior. Asimismo, el hombre está formado por dos elementos: su presencia física y su región espiritual. Es decir, por su cuerpo y por su alma.
✦ ✦ ✦ ✦ ✦ ✦
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.png00le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2026-02-28 16:17:102026-03-01 12:11:24CRÓNICAS Y ENSAYOS – FEBRERO
“Cada artículo es una invitación a mirar con más atención.”
· · · ✦ · · ·
COLABORAN
Santiago Alba Rico – España
Vittorio Busato – España
Antonio Camacho – Argentin
Ilka Oliva-Corado – Estados Unidos
Elspeth Gormley – España
· · · ✦ · · ·· · · ✦ · · ·
¿ES LIBRE UNA MUJER VELADA?
Santiago Alba Rico – España
Se puede defender el uso coyuntural del hiyab no en nombre de la libertad religiosa sino del laicismo y del derecho a la educación.
Hace unos días, tras una resolución judicial, una adolescente de 17 años, Eman Akram, volvió a su instituto de Logroño portando el hiyab, cuyo uso le había prohibido la normativa escolar. Como cada vez hay más españolas de origen musulmán, esta polémica, vuelve una y otra vez. con creciente crispación en un país en el que la enseñanza reglada religiosa, de carácter privado o concertado, está reservada para los católicos o, en todo caso, para los cristianos. Un católico -quiero decir- puede llevar a sus hijos a una escuela del Opus Dei, una secta que impone la sumisión; un musulmán no puede llevarlos, en cambio, a una de los Hermanos Musulmanes. Como estoy a favor de la escuela pública, me gustaría que no hubiera ni privadas ni concertadas y ello con independencia de su filiación religiosa: no las quiero ni católicas ni musulmanas ni ateas.
Ahora bien, ¿qué es o qué debe ser la escuela pública? ¿Tiene cabida en ella el signo indumentario individual de una cultura específica? Es un asunto muy escurridizo que a menudo se despacha con una preocupante facilidad. No me refiero sólo a la ultraderecha, cuya islamofobia beligerante esconde Me refiero también a un sector del feminismo que, en nombre de la Libertad en general, niega o cuestiona la libertad particular —la agencia, diríamos hoy— de mujeres concretas en una situación de vulnerabilidad. Tengo más amigas feministas que veladas (aunque también alguna amiga velada feminista) y, desde luego, me siento más cómodo con las primeras. Dentro del mundo árabe, donde vivo desde hace años, me identifico poco con los islamistas y mucho, por formación e instinto, con esa tradición ilustrada que, por ejemplo, llevaba al poeta iraquí Jamil Sidqi al-Zahawi a escribir ya en 1931 un poema titulado Velar y desvelar: “¿Cómo va a civilizarse un pueblo/ si una mitad está escondida de la otra?”.
No creo que sea discutible, por lo demás, que una de las batallas centrales de las mujeres de Irán o Arabia Saudí se libra contra el velo, objeto visible en el que se vuelca una apretada red invisible de opresiones totalitarias. El velo es, en efecto, tan visible que se nos olvida que esa batalla no es contra el hiyab sino en favor de la libertad es decir, en favor de resignificar libre e individualmente las prendas que se eligen para ocultar o desnudar el propio cuerpo. En Túnez, antes de 2011, la dictadura de Ben Ali, prohibía y perseguía el uso del hiyab y muchas mujeres se lo ponían a modo de protesta, con el riesgo de ser desnudadas violentamente y acabar en comisaría. Una vez derrocado el dictador, algunas que no se atrevían a usarlo comenzaron a hacerlo, pero otras que sólo se lo ponían para desafiar al régimen se lo quitaron.
El asunto es que no estamos ni en Irán ni en Arabia Saudí ni en el Túnez de 2011. España es un país democrático en el que la libertad indumentaria se da por sentada, salvo en el caso del hiyab, que asociamos no a la vulnerabilidad de las poblaciones inmigrantes sino al presunto fanatismo de la religión que practican. Hace unos meses, di una charla a alumnos de segundo de Bachillerato en un instituto de la periferia madrileña. Entre los oyentes había dos chicas veladas y, sin embargo, felizmente descaradas, empoderadísimas, que se mostraron muy duras con la islamofobia (“me dicen que me vaya a mi país, cuando yo soy española”), pero también con lo que llamaban el “feminismo blanco”, que las inhabilitaba para decidir libremente sobre su indumentaria: “Se nos considera libres si decidimos llevar escote, pero no si queremos llevar velo”. Ese feminismo que ellas llamaban “blanco” considera, en efecto, que sólo hay libertad en el acto de des-velarse, pero que el de velarse es siempre un acto de sumisión, de manera que, siguiendo este razonamiento, acabamos obligados a aceptar que mi libertad la decidan los demás: la normativa escolar, el Estado o una presunta regla universal. Es decir, en el caso de estas chicas musulmanas, a las que se supone adoctrinadas por sus familias, se sustituye a una figura patriarcal por otra. No se acepta la posibilidad de que decidan ellas mismas: el velo se lo ponen sus padres y se lo quitan sus profesores. ¿Y si ellas tuvieran algo que decir?
Ekram tiene 17 años. Es lo bastante joven como para cambiar muchas veces de opinión en los próximos años, también sobre el velo. Pero es lo suficientemente mayor para que, en el marco de una democracia liberal, se la juzgue ya madura para decidir si quiere o no tener relaciones sexuales y con quién, qué libros leer y qué grupos explorar y muy pronto a qué partido votar. ¿Quién y por qué una mujer se pone el velo? Depende, he dicho, del país y del contexto. ¿Se puede poner libremente? ¿Qué quiere decir libremente ¿ Quién es libre? Bien pensado, nadie lo es, ni siquiera los ricos, que tienen cuerpo, enferman, mueren. ¿Se es libre para aceptar un trabajo de cajera en el Carrefour? ¿O en la recogida de la fresa? ¿Se es más libre para desnudarse que para llevar velo? La feminista egipcia Nawal as-Sadawi muerta en 2021, encarcelada por oponerse a la mutilación genital y juzgada por apóstata, se irritaba mucho con ese feminismo blanco que pretendía liberar a las mujeres musulmanas: “El maquillaje es el velo de las occidentales”, decía. La libertad es una ficción liberal incómodamente necesaria, sin la cual no se podría ni firmar un contrato ni juzgar a un asesino, títere también de sus circunstancias. Nos guste o no, tendremos que aceptar que una mujer es igualmente libre cuando va a una orgía y cuando va a misa, cuando hace nudismo y cuando se pone el velo. Se tratará, eso sí, de generar las condiciones materiales en las que las decisiones sean lo más libres posible y en las que los versos de Al-Zahawi (en el caso de las muchachas veladas) les parezcan, como a mí, hermosos y liberadores.
Porque, en definitiva, la verdadera libertad es la de rebelarse y desobedecer. Los hijos se rebelan contra los padres; los jóvenes contra la sociedad que los rechaza. Supongamos que las familias musulmanas son más doctrinarias que las del Opus Dei o las de padres militares votantes de Vox. Si queremos que Ekram se quite el velo, tendrá que rebelarse contra sus padres; y eso será más fácil si está socialmente integrada, lo que sólo puede hacerse a través de la escuela pública en condiciones de verdadera ciudadanía material. Según la noticia citada más arriba, muchas de las chicas a las que se prohíbe el uso del velo en las escuelas cambian de centro o dejan de estudiar. Si no van a la escuela, quedarán a merced de sus familias; si la escuela pública las rechaza, su libertad rebelde se activará contra la sociedad que las excluye, de modo que no serán libres quizás cuando se pongan el velo, pero sí cuando se nieguen a quitárselo, como ocurría bajo la dictadura tunecina y como ocurre en la Francia falsamente laica. donde se hacen leyes privadas para perseguir a una minoría cultural. Como ya explicó en 1818 uno de los padres del liberalismo, Benjamin Constant, toda persecución es “religiosa”, tanto la de la Iglesia contra los herejes como la del Estado contra los creyentes.
Así que yo no defendería el uso coyuntural del velo en nombre de la libertad religiosa sino en nombre del laicismo y del derecho a la educación, que es el derecho a la rebelión y a la transformación personal. España no debería permitir que nadie escapase a la escuela pública, ni ricos ni pobres, ni católicos ni musulmanes, ni veladas ni des-veladas. Es allí donde se vuelven a barajar las cartas que se querrían ya decididas para siempre en el hogar familiar.
· · · ✦ · · · · · · ✦ · · ·
CHATGPT EL OÍDO QUE ESCUCHA A UNA GENERACIÓN
Vittorio Busato – España
En la atención a la salud mental juvenil, en los últimos años ha surgido una tendencia llamativa. Entre los jóvenes que buscan ayuda por ansiedad o depresión, recurrir a ChatGPT para obtener apoyo emocional es cada vez más común Incluso cuando terapeutas dejan claro que ChatGPT no es un terapeuta, muchos jóvenes lo restan importancia: “No me importa, solo estoy hablando con Chat, ya está”.
Esto no es un fenómeno aislado. Investigaciones internacionales muestran que casi tres cuartas partes de los jóvenes en Estados Unidos utilizan chatbots de inteligencia artificial como ChatGPT a diario o varias veces por semana. Algunos describen estas conversaciones como tan significativas como las que mantienen con amigos “reales”. Estudios británicos sugieren que los jóvenes recurren a ellosporque están disponibles las 24 horas, parecen menos críticos y a menudo dan respuestas más claras que los adultos. Algunos incluso llaman al chatbot un “amigo”.
Esta no es una historia sobre menores que eligen botsen lugar de personas. Es una historia sobre personas y cuidados que no están disponibles para ellos. Los problemas psicológicos entre los jóvenes van en aumento. mientras que los servicios de salud mental juvenil están desbordados por largas listas de espera. Para muchos, el sistema de atención simplemente no ofrece apoyo oportuno ni accesible.
Y es en ese vacío -donde debería estar presente la atención real- donde comienza el peligro. Los chatbots imitan el apoyo, pero sin las salvaguardas de la atención clínica. Están diseñados par ser compañeros de conversación agradables, no clínicos formados. Los chatbots están diseñados para agradar y persistir, no para evaluar riesgos ni establecer límites. No están sujetos a ética, formación ni responsabilidad. No tienen límites profesionales porque nunca fueron concebidos para tenerlos; reflejan emociones, validan pensamientos y siguen haciendo preguntas -no porque comprendan o quieran ayudar-, sino porque el objetivo principal es la interacción.
El reflejo emocional y la afirmación constante no son señales de una buena atención: son decisiones de diseño para aumentar la interacción. Pueden resultar reconfortantes, incluso empoderadoras, e invitar a una revelación más profunda. Pero para menores vulnerables a la rumiación, la ansiedad, el bajo estado de ánimo o una autoestima frágil, la afirmación sin cuestionamiento puede convertirse en una trampa. En lugar de ser cuestionados, sus pensamientos negativos son reflejados. En lugar de aliviarse, los pensamientos negativos se refuerzan.
Este riesgo no es meramente hipotético. Varias grandes empresas tecnológicas ya han reconocido que los chatbots de inteligencia artificial (IA) pueden haber contribuido a un grave malestar psicológico, e incluso al suicidio, entre jóvenes. En California, Matthew Maria Raine ha presentado una demanda contra los creadores de ChatGPT, alegando que e chatbot validó los pensamientos suicidad de su hijo y no lo disuadió activamente ni lo derivó a ayuda profesional.
Por supuesto, los psicólogos también validan los sentimientos de sus pacientes. Pero no se quedan solo en la validación. La terapia siempre da un paso más, planteando la pregunta incómoda pero esencial: ¿son realmente ciertos tus pensamientos? En la terapia cognitivo-conductual, el estándar de oro para muchas afecciones de salud mental, el principio central es simple pero exigente: los pensamientos no son hechos. En terapia, los pensamientos no se aceptan al pie de la letra. Se examinan, se cuestionan y se ponen a prueba. Terapeuta y paciente trabajan juntos para sustituir interpretaciones rígidas por perspectivas más equilibradas, flexibles y realistas. Este acto de cuestionar -no siempre reconfortante- es lo que impulsa la recuperación.
Hoy, ChatGPT se ha convertido en el oído que escucha a toda una generación joven. La pregunta ya no es si los jóvenes recurrirán a los chatbots de IA -esa línea ya se ha cruzado- sino cómo evitamos que se conviertan en su amigo más cercano, su confidente de mayor confianza y un sustituto de la atención.
Esto no es solo una preocupación individual: es una responsabilidad colectiva. Todo empieza con la educación. Los menores necesitan entender cómo funciona la IA: que los chatbots no son seres conscientes, sino sistemas informáticos entrenados para generar respuestas estadísticamente probables con el fin de aumentar la interacción. Precisamente por eso tienden a estar de acuerdo y a afirmar, en lugar de confrontar o corregir.
La verdadera pregunta no es qué puede hacer la IA, sino qué estamos dispuestos a permitir. Las empresas tecnológicas deben actuar ahora para proteger a los usuarios vulnerables. Mientras que los profesionales de la salud mental están sujetos a estrictos marcos legales y éticos, incluida la legislación sobre atención juvenil, los sistemas de IA operan en gran medida son tales salvaguardas. Los responsables políticos deben regular con urgencia, no con retrospectiva. Las escuelas deben enseñar a los jóvenes dónde termina la IA y dónde empieza la atención. Y las asociaciones profesionales de psicólogos, psiquiatras y terapeutas de todo el mundo deben alzar la voz -de forma clara, pública y sin demora-.
La atención está regulada. La IA no. Escuchar no es tratamiento y los menores merecen conocer la diferencia. Depende de nosotros dejar clara esa distinción y proporcionar la orientación y la atención que los jóvenes realmente necesitan.
· · · ✦ · · · · · · ✦ · · ·
EN DEFENSA DE LA FAMILIA
Antonio Camacho – Argentina
En un programa de televisión de alcance internacional se afirmó que las causas de la caída del Imperio Romano fueron tres: el descreimiento en los dioses heredados de la cultura griega, el resquebrajamiento de la estructura familiar y la corrupción de las costumbres. Un imperio que había sido maestro del derecho, con jurisconsultos como Ulpiano y Gayo, y que había sostenido una fuerza militar ejemplar, terminó convertido en una fruta madura que los pueblos bárbaros tomaron sin resistencia. La decadencia moral y social abrió la puerta a su derrumbe.
Este recordatorio histórico permite subrayar que, en los tiempos de esplendor romano, la familia fue un soporte esencial. Como tantas veces se ha dicho, constituye la célula básica de la sociedad, y esta no es más que el reflejo de la salud —o la fragilidad— de sus familias. Lo que ocurre hoy en buena parte de Occidente guarda cierto paralelismo con aquel proceso de deterioro. La familia tradicional se ve constantemente jaqueada por la indiferencia religiosa de muchos gobernantes y ciudadanos, por legislaciones permisivas y por un materialismo que se difunde desde numerosos medios de comunicación. En un mundo donde la ciencia y la tecnología producen avances extraordinarios, pero también nuevas formas de desorientación —como señala el sociólogo Ulrich Beck—, se abre un vacío existencial que se manifiesta en separaciones frecuentes, vínculos efímeros y relaciones afectivas sin compromiso. A ello se suman embarazos no deseados, hijos de distintos padres, hogares fragmentados y una multitud de niños que crecen sin referentes estables. La falta de ejemplos éticos y morales convive con una educación deficiente y con un concepto de libertad que, mal entendido, termina por desdibujar responsabilidades básicas.
Es cierto que los tiempos cambian y con ellos la cultura, pero no cambian los principios que sostienen la evolución armónica del individuo y de la comunidad. En este punto, la familia -sea a través del matrimonio civil, religioso o de uniones estables de hecho- sigue siendo un pilar fundamental. La Iglesia católica, consciente de los desafíos actuales, estudia estas realidades en el marco del próximo sínodo convocado en el Vaticano, mientras el Papa Francisco prepara también un encuentro mundial dedicado a la familia. Su mirada, basada en la misericordia y la comprensión, busca acompañar sin contradecir las enseñanzas evangélicas que han guiado a millones de creyentes durante siglos.
El matrimonio cristiano es un sacramento, no un simple contrato. Es una alianza de vida y amor cuyas propiedades esenciales -unidad e indisolubilidad- están recogidas en el Código de Derecho Canónico. El Concilio Vaticano II lo define como “una íntima comunidad de vida y amor conyugal”. Esa comunidad exige sacrificio, paciencia, respeto y madurez. Muchos matrimonios fracasan porque se celebran sin el tiempo necesario para conocerse, por vanidad, capricho, despecho o egoísmo. Otras veces por pasiones pasajeras o decisiones tomadas sin la debida reflexión.
Afirmar que el amor no es para siempre es una falacia. Incluso en ambientes tan volátiles como Hollywood existen ejemplos que lo desmienten. Sin embargo, una mentalidad hedonista y descreída, que reduce a la mujer a objeto de placer y promete paraísos ilusorios, intenta imponerse sobre la familia tradicional. Y, sin embargo, es precisamente esa familia -con sus imperfecciones, desafíos y aprendizajes- la que sigue siendo imprescindible para fortalecer un Occidente que atraviesa momentos de confusión y convulsión.
La defensa de la familia no es un gesto conservador ni un anhelo nostálgico: es una apuesta por la estabilidad emocional, la formación ética y la cohesión social. Allí donde la familia se debilita, la sociedad entera se resquebraja. Allí donde se la cuida, se la acompaña y se la sostiene, florecen comunidades más justas, más humanas y más capaces de enfrentar los desafíos de nuestro tiempo.
· · · ✦ · · · · · · ✦ · · ·
LA BURLA A LOS EMPOBRECIDOS
Ilka Oliva-Corado – Estados Unidos
Muchas veces en un acto de inconciencia total, creemos que, porque hemos tenido la maravillosa oportunidad de acceder a la lectura de libros, docenas a lo largo de nuestra vida, podemos burlarnos de quienes han sido empobrecidos al nivel de la miseria y cada vez que podemos les hacemos ver que jamás estarán a nuestro nivel intelectual y socioeconómico.
Es con ellos con quienes hacemos jactancia de nuestros títulos universitarios, porque están tan por debajo en la clasificación por escala social que hace el sistema que sabemos que pasarán cien años y sus descendientes terminarán limpiando las casas de los nuestros. Así pensamos, demostrando que la universidad pasó de madrugada por nosotros. Y porque con esa universidad somos de la parte de la sociedad que jamás hará nada para que las cosas cambien y esos nietos vayan a la misma universidad que los nuestros. Demostrando lo ruines que somos, al no hacer nada para que la inclusión sea parte del cambio social.
A esa parte de la población nos gusta demostrarle que jamás comerán un pedazo de carne como los que comemos nosotros todas las semanas y para eso publicamos constantemente fotografías en redes sociales de los comidales que abundan en nuestra mesa: los vinos de reserva, la vajilla fina y apuntando con la cámara del teléfono celular el resto del espacio para que vean de una vez nuestros sillones de la sala, nuestra mesa del comedor enorme, de pura caoba que no cualquiera se puede comprar. Caoba que fue robada en las talas ilegales de las montañas donde viven esas comunidades en resistencia.
Las pinturas que cuelgan en las paredes y de paso el perro de raza que embellece a la familia. Y como la guinda del pastel, a la empleada doméstica en primera plana para que vean que no somos como todos esos “muertos de hambre” y que podemos darnos el lujo de tener quién nos limpie el baño en la casa. Exponiéndola públicamente con el pretexto de quererla, porque si no la quisiéramos no la pondríamos en la foto, como “parte de la familia”. ¿Sería parte de la familia si le pagáramos un salario justo? ¿Será parte de la familia cuando sus hijos asistan a la misma universidad que los nuestros? ¿Y los papeles se intercambiaran y fuéramos nosotros limpiando baños de otros, qué pensaríamos de la vida y de nuestros empleadores? ¿Y si nuestros empleadores fueran como nosotros y se comportaran igual?
Muchas veces creemos que porque sabemos de ortografía podemos burlarnos de quienes no han aprendido a leer y a escribir y catalogamos como incultos. Y que cuando con tanto esfuerzo se inscriben en la escuela nocturna a la que asisten después de trabajar todo el día en oficios, soportando humillaciones y abusos de empleadores como nosotros, nos volvemos a burlar de la forma de su letra, de sus faltas de ortografía, de su forma de hablar.
Creemos que el único conocimiento válido es el nuestro, cuando desconocemos prácticamente todo, porque no sabemos de mecánica, de albañilería, de jardinería, del trabajo del campo, de cómo hacer una blusa en una maquila, de cómo hacer un zapato, de cómo hacer un comal de barro y un polletón, cómo hacer adobe, cómo se hace una mesa, cómo se poda un árbol para no secarlo. Cómo pescar con atarraya, cómo limpiar la tubería del desagüe, en fin. Cuántos días tiene que encubar una gallina sus huevos para tener pollitos, cómo capar un chochito, en qué tiempo cambian de plumas los patos, en fin, desconocemos tanto. Que estúpidamente creemos que lo único valido es nuestro cartón de universidad y eso nos hace superiores a los demás. La universidad es un tipo de conocimiento, pero no es el único ni el más importante, es uno más nada más.
Creemos que porque hablamos dos o tres idiomas extranjeros podemos humillar a los que hablan los idiomas de los pueblos originarios. ¿Con qué derecho? Y cuando estas personas que han sido excluidas generacionalmente, empobrecidas y violentadas día a día, intentan algo que nosotros creemos que sólo pertenece a nuestro nivel social, nos burlamos de ellas, las humillamos, les hacemos ver que su intento no vale porque es imposible lo que buscan, que eso es privilegio nuestro nada más.
Así es como mediocremente nos burlamos de artesanos, pintores, cantores, poetas, escritores, que lo intentan desde el monte, en los guindos de los barrancos, donde no hay luz ni agua potable, donde el internet no existe ni las escuelas. Y les decimos que sus pinturas del zacate y de las hierbas del campo no sirven, porque no tienen técnica, porque no son como las de los pintores famosos que desde la cuna y su clase social tuvieron todas las herramientas a su alcance. Porque no valoramos lo llano, la inocencia, que son más fuertes que la maldad y la manipulación.
Y cuando cantan nos burlamos de su letra que le recita al agua de la quebrada de su pueblo y a la teja de la casita de adobe en donde creció. Porque para nosotros la mejor letra esa esa que nos sabemos en idioma extranjero, de músicos que tuvieron la libertad y las herramientas para crear. ¿Qué hay de erróneo en escribirle una canción a la ramita de tomate que crece entre la milpa? ¿Qué hay de mediocre en pintar la gallina abada en el gallinero de la casa?
Y cuando alguien escribe del humus del amanecer en su pueblo, le decimos que es mediocre, que no tiene sustancia, que no tiene madera, porque estamos acostumbrados a que el escritor que leemos nos cuente de una taza de café en el piso 30 de un rascacielos y de los paseos en las calles céntricas de Nueva York. Claro está, desde las palabras rebuscadas.
Y cuando alguien desde ese pueblo donde no hay luz ni agua potable, quiere publicar un libro, desde esa periferia donde el gobierno desaparece jóvenes todos los días, le cerramos la puertas en la cara, porque no pertenece a nuestro nivel social, por ende lo que tenga que decir no nos importa. Y descalificamos de entrada su letra, porque no tiene el respaldo de un cartón de universidad y el conocimiento que da viajar por el mundo. Viajar por el mundo es un tipo de conocimiento, no es el único.
Y así es como nosotros grandes graduados de universidad, que tuvimos la oportunidad de la educación superior, de la educación formal, que siempre tuvimos agua caliente en la regadera, que nunca nos faltó abrigo y nos ha sobrado la comida y dinero en la cartera, somos parte del sistema que milita, humilla y excluye. Já, y tantas veces haciéndonos pasar por humanistas para nuestra conveniencia personal y familiar.
Por eso nos duele tanto cuando alguien que sale de la pobreza, de la exclusión, no olvida su origen y en lugar de convertirse en azadón al codearse con gente como nosotros, abre las puertas de las grandes alamedas para que pasen los excluidos. Y nos duele mucho más, cuando ha sido uno de los nuestros, con todos los privilegios desde la cuna, el que despierta en conciencia social y abre la puerta de las grandes alamedas, para que pasen los excluidos.
· · · ✦ · · ·· · · ✦ · · ·
LA SOCIEDAD DEL ESCAPARATE-
Elspeth Gormley – España
Cada vez son más las voces que proclaman que la sociedad en la que vivimos es injusta, egoísta e insolidaria. Reclamamos derechos ante cualquier situación, pero al mismo tiempo relegamos sin el menor escrúpulo a ciertos sectores de la población al anonimato más absoluto.
Podemos lanzar al mundo los mejores argumentos, adornarlos con frases brillantes para quedar bien en la galería de la vida. Pero nuestro discurso de solidaridad, igualdad y libertad se desvanece cuando nuestros actos lo contradicen.
Vivimos en una sociedad de fachada: predomina la mentira, la adulación barata, las medias verdades, el engaño y la ley del más fuerte. Nos hemos convertido en esclavos del consumismo. Confundimos calidad de vida con cantidad de bienes materiales. Anteponemos lo material a los valores morales.
Parece que solo nos mueven nuestros propios problemas, nuestro confort. Los problemas de los demás nos resultan indiferentes.
Durante años, esta sociedad moderna nos trajo familias más pequeñas. El trabajo del padre y la madre fuera del hogar, la falta de tiempo, la prisa constante… todo ello redujo la familia a un núcleo mínimo, sin espacio para cultivar relaciones con abuelos, tíos u otros familiares más allá del compromiso ocasional.
Pero la modernidad está llena de contradicciones. Aquellas mujeres y hombres que un día tuvieron que dejar a sus hijos en guarderías o al cuidado de terceros para poder trabajar, hoy son abuelos que ocupan un papel primordial en las nuevas familias. Hacen de canguros, sostienen hogares, acompañan a sus nietos como no pudieron hacerlo con sus propios hijos.
No todo son ventajas. Algunos abuelos, por miedo a perder la relación con sus nietos, callan su cansancio. Los niños, por su parte, pueden sufrir el choque entre dos modelos educativos: los abuelos, que protegen y disfrutan; los padres, que deben exigir, disciplinar, crear hábitos. Y ahí surgen los conflictos.
Y cuando esos abuelos dejan de ser productivos y necesitan cuidados, vuelven a aparecer las frases grandilocuentes, la filosofía barata, las excusas pobres. Se invocan derechos, se justifican decisiones, se prioriza el confort personal.
Entonces aparece la sociedad moderna, progresista, con “papá Estado” dispuesto a ofrecer soluciones. Soluciones que, más que aliviar el sufrimiento de quienes ya no pueden valerse por sí mismos, buscan rédito social y votos.
En las sociedades modernas damos poco valor a todo aquello que no es productivo. Pero la vida no funciona así. Jamás perdemos nuestro valor: ni cansados, ni enfermos, ni con artrosis, ni con sordera, ni con pasos lentos.
El precio de la vida no radica en lo que aparentamos, sino en lo que hacemos y sabemos.
Los dependientes, los excluidos, necesitan más que cuidados físicos, salud o dinero. Necesitan una tercera prestación: amor.
¿Se encargará de eso también papá Estado?
Cuánta hipocresía social para resolver los problemas. No todo en esta vida se arregla con dinero ni con cosas materiales.
Hoy, en plena era del escaparate digital, seguimos confundiendo apariencia con verdad. Nos mostramos solidarios en redes mientras ignoramos al vecino que necesita ayuda; proclamamos empatía mientras pasamos de largo ante la fragilidad ajena. Vivimos rodeados de discursos vacíos, de gestos para la galería, de una modernidad que presume de progreso pero olvida lo esencial: la responsabilidad personal, la coherencia y el cuidado del otro. Tal vez haya llegado el momento de desmontar la fachada y recuperar lo humano, porque una sociedad que solo valora lo visible termina perdiendo de vista lo importante.
· · · ✦ · · ·· · · ✦ · · ·
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.png00le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2026-02-28 16:16:362026-03-01 12:12:22ARTÍCULOS – FEBRERO
Nota Editorial: Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece.
“En cada poema, una emoción que decide quedarse.”
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
COLABORADORES
Pilar Adón – España
Maren Alberdi – España
Magi Balsells – España
Marcela Barrientos – Argentina
Inés Blanco (Luna de abril) – Colombia
María Elena Camba – Argentina
Libia B. Carciofetti – Argentina
María Cristina Fervier – Argentina
Carlos H. González Saavedra – Argentina
Elspeth Gormley – España
Jaime Hoyos Forero – Colombia
Lamberto Ibarez Solís – México
Martín López Vega – España
Liliana Lorán- Argentina
Antonio Morelos – México
Ana Pérez Cañamares – España
Ricardo Quatri – Argentina
Jesús H. Rodríguez Sánchez – Venezuela
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
LA VIDA REPETIDA
Pilar Adón – España
A veces sucede que toda la ingenuidad de los seres adoptados como propios se acerca y se adhiere para llenar los ya colmados vasos de incertidumbre. Abriendo los párpados al eterno insomnio e impidiendo la respiración feliz -o, al menos, sosegada- de la hija que descansa en el hijo, tiritando. Como un animal.
Salvajes las mareas, pero no hay otra cosa. Ritmos y palabras. Llegar al lodazal. Que las masas de vapor acuoso se sostengan sobre su cabeza y que el cuerpo de frágil hija humana se transmute en frágil líquido. Mientras el sol mantiene su centelleo tardío.
El hijo ha vuelto a casa caminando tras sus clases en la mansión Lady Hood. Siempre ha valorado la práctica del ejercicio físico, con una asfixia en el cuello, vulgar. Empezar no es sencillo, pero cuando se empieza… Ha deseado echar a correr. Apartarse. Girar y girar. Hasta volar.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
NOCHE
Maren Alberdi – España
La noche respira hondo, como si el invierno, cansado, buscara un rincón tibio donde quedarse.
El aire aún muerde, pero en la orilla del cielo ya asoma un brillo nuevo, una promesa que no sabe callarse.
Las estrellas, inquietas, se encienden una a una como si tejieran un puente entre lo que fuimos y lo que empieza a nacer.
La tierra cruje despacio, despertando bajo la escarcha, y un perfume leve, casi secreto, anuncia que la primavera ha empezado a caminar de puntillas.
Y en esta noche quieta, donde todo parece detenido, algo dentro de mí también florece, como si el corazón recordara que siempre vuelve la luz cuando el frío se rinde.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
CAMPANAS DE TRISTEZA
Magi Balsells – España
Se va oscureciendo el cielo mientras en las calles solitarias donde ya ninguna alma aparece refugiadas en la paz de su vivienda.-.
Mientras van sonando unas campanas sus sonidos no tiene ninguna alegría son como quejidos de un alma herida como llanto que sacude con fuerza el alma
Su sonido monocorde profundo y apagado no es el que nos tenían acostumbrados antes eran sinónimo de festejo y paz repicando con sones que denotaban alegría.-.
Hoy solo nos hablan de tristeza y soledad de la marcha eterna de la persona querida se fue el resplandor que iluminaba las calles las campanas por ella gimen y lloran.-.
Se oscurece el cielo sus luces decrecen no brillan las estrellas, se empañan llorando la luna triste se esconde detrás las nubes parece como si quisiera acompañar este dolor.-.
Ya no repican con la misma intensidad se fueron apagando sin fuerzas para continuar se ha hecho el silencio, ellas callaron este silencio denota su gran respeto y amistad
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
A MI AMIGA POETA Y BAILARINA
Marcela Barrientos – Argentina
Alma de poeta, pies de bailarina
y un corazón que gritaba: ¡Argentina!
Amiga desde el silencio presente,
de poca charla pero dulce y buena.
Trabajadora incansable del arte,
mujer, esposa y madre dedicada,
tu tiempo terrenal fue entrega intensa,
tu huellas eternas son semillas feraces.
Evoco tu etérea voz de suave matices,
reviviendo historias del campo surero,
encuentros que reflejaban tu sabiduría
e invitaban a amar todo lo nuestro.
Hoy te brindo un homenaje desde el alma,
guardaré para siempre tu rostro sereno,
tu cálida sonrisa ,tu sabia sensibilidad
y tus comprometidas letras de buena gente.
Hoy te agradezco tu paso por mi vida,
por enseñarme la sencillez de tu alma,
la profundidad de tus letras sensibles
y la intensidad de tus convicciones.
Hoy habitas el cielo de los poetas
desde donde brillas con más intensidad.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
HAY DÍAS
Inés Blanco (Luna de abril) – Colombia
Hay días
cuando el dolor
se agazapa
por todos los rincones.
Hay días
luminosos, cantarines,
cálidos y alegres
como agua entre las piedras.
Hay días pálidos,
desapacibles y silentes,
de tempestad y olvido,
de soledad y miedo.
Hay días felices
que de mañana ríen;
con arrullo de pájaros,
maúllos y ladridos.
Hay días
de voces infantiles
que se forman de la mano;
para ser o estar presentes.
Hay días
de miradas propicias,
de aromas lejanos,
de sueños y nostalgias.
Hay días
de aguardarlo todo
y todo se diluye
en el suspiro de la tarde.
Hay días alegres
de pan y vino;
de eruditos silencios,
de miradas sabias.
Hay días
donde llueve adentro
y un sol indolente
quema las entrañas.
Hay días
de palabras desabridas,
repetidas, sin sentido,
que agonizan en los labios.
Hay días…
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
EL CHIMANGO
María Elena Camba – Argentina
El chimango juega con el viento Con vuelo errático entre pinos. Los eucaliptus perfuman el sendero, cruje la pinocha anunciando el rumbo. El bosque abraza en cada paso, me abandono a sus sonidos. Los pensamientos se alivianan, me entrego a la danza del follaje.
Quizás la vida sea este devenir calmo y sutil de sol y nubes. Tal vez debamos escuchar la voz que susurra entre las ramas. La vida late acompasada al compás de los médanos que mutan errantes. Contemplo el bosque, escucho su mensaje.
Somos semilla que germina, brote que crece aún en intemperie. Algún otoño languideceremos, volveremos a la tierra. Y otro retoño asomará tierno. Así se renueva el ciclo en eslabón infinito.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
AL AIRE LIBRE
Libia B. Carciofetti – Argentina
Al aire libre durmieron mis palabras
de cara al cielo mirando las estrellas
ausentes de sombras macabras
desnudas, y humanamente bellas.
Nunca intentaron parecerse a ninguna
ni vivir a la sombra de ningún poeta
tuvieron y aún tienen la fortuna
de vivir con alma de anacoreta.
Seguirán durmiendo al aire libre
y besadas por el sol cada mañana.
serán un arma de grueso calibre
en el fragor de la lucha cotidiana.
Y cuando el viento quiera despertarlas
dejaré que por fin sigan soñando
solo mi musa vendrá a buscarlas
pero tú no sabrás como, ni cuando.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
DE CHIQUILLO
Libia B. Carciofetti – Argentina
De cuando era chiquillo yo solo recuerdo
que no toleraba vivir el encierro
las cuatro paredes ahogaban mis sueños
y era como un gato que vivía con dueño.
Me gustaba el aire libre como a todo pequeño
correr con amigos sobre el pasto tierno
sentarme a la orilla de la acequia del pueblo
lanzando barquitos de papel hacia el puerto.
Mis padres pensaban que eran mis dueños
y yo siendo un gorrión soportaba el encierro
de esa jaula asentada sobre un duro cemento
añorando el “gran día” de emprender el vuelo.
Hoy que soy libre y cumplí mis sueños
recuerdo a mis padres y anhelo tenerlos.
Quisiera por ratos volver a ese encierro
con olor a tostadas en los días de invierno.
Cuando uno es niño no valora a “sus dueños”
y para entender, solo hay que perderlos
que ellos nos dan todo, aún sin merecerlo
que aman sin reproches, y para el bien nuestro .
Que la vida se pasa ¡tan rápido! es un hecho
y cuando recapacitamos que estaban en lo cierto
debemos conformarnos con mirar al cielo
y … soñar …¡que hermoso sería! volver a tenerlos.
Entonces sale el gato, que tenemos dentro
arañando el tejido de las fibras del pecho
maullamos; maullamos pidiendo alimento
pero lamentablemente ¡No tenemos ya dueño!
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
LA MÚSICA Y EL ALMA
María Cristina Fervier – Argentina
Música extraña que atraviesa el alma
mientras el insomnio divaga.
¿Qué viene a decirnos la lluvia
cuando diluvia ante nuestra ventana?
La música y el alma se aúnan
en el murmullo del agua,
una cita de amor naufraga,
Nos quedamos con la agonía
de un abrazo y un beso fuego
que abortó en los labios,
y las cicatrices del tiempo
donde abundaban lunas y pájaros.
Una nota del pentagrama quedó engarzada en la lágrima.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
JUEGO
Carlos H. González Saavedra – Argentina
Cansado a tu lado
Siento un viento suave y liberador
Con alma recuperada
Espero que te vayas
Para decirte adiós
El amor, no es un juego
Ni juguete de tu colección.
Y piensa…,
Que tu alma esta rota
Es hora que te enteres
Que tu maquillaje, ya no tiene valor
Y siendo por una vez, valiente,
Sanando tanto dolor.
Por mi parte, sigo adelante,
sin culpas, ni castigo
por donde el viento indique
por donde indique Dios.
Un viento suave y liberador.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
TEJIENDO LETRAS, SEMBRANDO SUEÑOS
Elspeth Gormley – España
En páginas blancas sembramos historias,
palabras que laten, que alumbran memorias.
Con tinta y con alma tejimos un puente,
unidos en versos, en luz y mente.
A todos los que fueron faro y camino,
que dieron su arte, su amor y su sino,
mi voz agradece, mi pluma los nombra,
son parte de este viaje que el alma asombra.
Por cada relato, por cada poema,
por cada latido que ha sido emblema,
gracias, mil gracias, por dar sin medida,
por ser el impulso, el aire, la vida.
La revista florece con fuerza infinita,
con cada palabra que en ella palpita.
Hoy brindo por todos, por sueños y metas,
por letras hispanas que danzan etéreas
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
PERDÓNAME
Jaime Hoyos Forero – Colombia
Solo la sombra trémula se retuerce en mis manos – Pablo Neruda
Perdóname el desvío
porque en ojos más bellos se extasiaron los míos.
Porque a otros dulces ojos, mis ojos les sonrieron;
porque bocas más frescas refrescaron mis labios
y anheló muchas veces otros brazos mi pecho.
Perdóname el azoro que en mis dedos causaron
otros cálidos dedos que apretaron los míos
dejándome anticipos de entrega entre las manos.
Perdóname la dicha que estremeció mi pecho
al contacto furtivo de otras manos amadas
que erizaban la piel, corrían por mi cuerpo
con espasmos de dicha y caricias de fuego.
Perdóname el silencio pecador de mis labios
que a menudo callaron sin decirte un “te quiero”.
Perdona la energía que gasté en otros seres
y perdona mi pluma que voló tantas veces
a nidos que habitaban solícitas mujeres.
Perdóname las veces que con vehemencia loca,
besos prendí en los cuellos, besos tatué en las frentes
las manos y los senos y en los quemantes vientres
y en los pulidos muslos y en las ardientes bocas.
Perdóname los años que no acabaron nunca
y en los que fue la carne la reina de mi vida.
No pido que me aceptes. Solo el perdón te pido:
con él me iré en silencio al reino del olvido.
La soledad sin pausa será mi compañía
en medio de las sombras de todas las mujeres
que quise, que me amaron, que estuvieron conmigo
compartiendo mi lecho, mis besos y mis rimas
pero que nunca fueron completamente mías.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
CANTO A MIS OLAS DEL MAR
Lamberto Ibárez Solís – México
Olas de mi mar inmenso
que retumban con el viento,
aviven mi sentimiento;
clarifiquen lo que pienso.
Pongan las velas e incienso
para disipar mis penas
en estas noches serenas
que he venido a confesar,
mis secretos a enterrar
en tu blancura de arenas.
De arenas blondas y suaves
de terciopelo bañadas
y caracolas bordadas
de donde surcan las naves.
Por donde vuelan las aves
en tu cielo azul sereno;
traigo mi corazón lleno
de amores y de bondades,
alejado de maldades,
te entrego mi cuerpo pleno.
Mi cuerpo pleno les dejo;
repleto de amor y llanto,
te lo digo en este canto
en este canto reflejo.
Mis olas como un espejo
donde me miro constante;
vengo ante ti delirante
para que me den tus olas,
tus arrebatos a solas
y tus olas sean mi amante.
Mi amante en mis caminatas
cuando camino mi mar;
ante ti yo vengo a hilar
y plantado a platicar.
El caudal de mi penar
vengo a llorar mis tristezas,
tiro a mi mar mis llanezas,
mis penas y mis quebrantos,
mis locuras y mis llantos,
mi dolor y mis firmezas.
Yo lo firmo en este laudo
como un árbol bien erguido;
sin amor ni consentido;
es mi vida que yo aplaudo.
Es mi caminar tan raudo
para volar cual saeta
y cantarte como un Poeta,
todo el caudal de mi vida
y encontrar mi consentida
en esta Playa muy Quieta.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
PARA EL TIEMPO QUE VENDRÁ
Martín López Vega – España
Para el tiempo que vendrá burilamos nuestra huella, para que sobre ella pise y la borre,
para el tiempo que vendrá y nos conocerá por un libro de estampas en las que buscará a los audaces, a los libertos, a los abnegados, y en las hileras de iguales acomodados reparará apenas en un estilo, en un peinado, un motivo de risa repetida a costa de quienes sus afanes empeñaron en vanos prestigios fugaces;
para el tiempo que vendrá a descubrir ruinas nuevas que revelarán nuestros equívocos sobre el pasado, y habrá hecho de nuestra lengua una jerigonza deliciosa en la que hablar de cosas prodigiosas que nunca hubiéramos soñado,
para el tiempo que vendrá y querrá saber cómo nos amamos, el motivo de nuestro sufrimiento y en qué nos distinguimos del triste rebaño,
para el tiempo que vendrá a culparnos mientras nos imita, para ese tiempo también nuestro.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
CORAZONES ABUELOS
Liliana Lorán – Argentina
Por ser padres de mis padres me han dado vida, dos veces, llevo en mi sangre las suyas tengo en mi piel… a sus pieles…
Me han recibido en sus brazos, soy parte de sus anhelos, y soy el camino largo que sus ojos ven muy lejos…
Amo sus pasos cansados, sus risas y sus silencios, y me enorgullece ser prolongación de sus sueños…
Quiero darles en palabras algo de mis sentimientos, y doy las gracias a Dios por tanto amor y consejo…
por tanta sonrisa tierna, por tanto tiempo… sin tiempo, por todo aquello que dan, los corazones… de abuelos…
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
LLOVIZNA
Antonio Morelos – México
Bajo pertinaz llovizna
una tarde de verano,
vi llegar a una chiquilla
con un velito de mano,
que apenas su faz cubría,
caso raro muy extraño,
porque caía la llovizna
y nada le había mojado.
De enigmática sonrisa,
de un mirar cautivador,
muy cautelosa desliza
sus pasos sobre el vapor,
que la pertinaz llovizna
de húmedo viento formó,
aunque soplaba la brisa
ni un pelo de ella mojó.
Sonoro y claro tañer
de una campana escuché,
al tañido yo quise ir,
más no supe donde fue
porque muy cerca de mi
y sin saberlo porqué,
la chiquilla esta allí
que solo yo podía ver.
Anacarado y muy fino
el pelo de esa chiquilla,
juguete del viento ha sido
aquella tarde tranquila,
que por azar del destino
no mojaba la llovizna,
aunque en su cara esparcido,
era linda la chiquilla.
Su voz al fin escuché
talvez mi imaginación,
pero me atreví a saber
si era real o era visión,
más no me pude mover,
fui presa de la emoción
y en aquel silencio fiel,
se fu como apareció.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
LUCHAS CADA MADRUGADA
Ana Pérez Cañamares – España
Luchas cada madrugada con la penumbra que dice que podría esperarte otro mundo.
Abril también está confundido llega con ánimo de fiesta a un salón vacío en el que nadie quiere arriesgarse a ser el primero en bailar. Sólo si estás enfermo se te permite espiar tras las cortinas.
Esta primavera te prescribo pastillas contra la esperanza dosis de sol y de pájaros un patio donde sentirte un dios bueno y paciente.
Te prescribo una gran fiesta a la que no estás invitada.
Abril se marchará triste con un ramo de flores marchitándose en sus brazos.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
TU….
Ricardo Quatri – Argentina
Amor mío, si fui tu ancla en la tormenta. Si fui calma tras el vendaval. Si fui tu pan de cada día. Si fui el milagro que esperabas del amor. Si fui el deseo y el placer en tu piel. Si fui el timonel que te aseguró en tu viaje. Si fui alegría a tus ojos al mirarme. Si fui el elegido para tu siembra. Si fui el fuego de vida que deseabas. Si fui el compañero fiel en la batalla. Si fui tu felicidad del alma. Si fui tu corazón colmado en la esperanza. Si fui, el todo mi enamorada. ¡Ay, mi Dios! En medio de mis lágrimas, gracias, tú, la felicidad a mi alma.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
PARA MI SATISFACCIÓN
Jesús H. Rodríguez Sánchez – Venezuela
Bien sé que estoy presente en tus acciones,
me lo dice tu amable proceder
que sale de la magia de tu ser,
en toda su extensión y direcciones.
Tu mirada bonita y soñadora
queriendo, o sin querer, con alegría
revela diligente picardía
en tu forma de actuar, linda señora.
Me enloquece tu forma de mirar
porque revela lo que llevas dentro
en todo tiempo y en cualquier lugar.
Siendo de la beldad, el propio centro,
a cualquiera lo haces suspirar
y motivas amor en cada encuentro.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.png00le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2026-02-28 16:16:062026-03-01 12:14:04POEMAS – FEBRERO
Nota Editorial: Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece.
“Cada historia es una puerta que se abre hacia lo inesperado.”
————— ❖ —————
COLABORAN
Magi Balsells – España
Carlos González Saavedra-Argentina
Elspeth Gormley – España
Sandra Romeo – Argentina
————— ❖ —————
EL VIEJO LIBRO
Magi Balsells – España
Que sorpresa, al efectuar unas obras en mi vivienda, me he encontrado con algo que pensé estaría perdido, y si lo ha estado durante muchos años, el hallarlo me ha devuelto a mi juventud, cuantos recuerdos han aparecido en breves momentos en mi pensamiento, cuanta añoranza hay en su contenido, cuanto deseo y cariño hay en este viejo libro Casi con temor abro su portada, y allí en la primera hoja, una dulce dedicación a mi persona, con cuidado paso las primeras paginas, recreándome en la lectura de su contenido y leyendo unas anotaciones en los márgenes que hice en su momento, me parecen escritas por otra persona ya que hoy las encuentro aun siendo mías de un gran contenido y sentimiento, Cada página, es un dulce recuerdo, no me hace falta leerlo ya que las palabras escritas van reviviendo en mi mente, pese a los años transcurridos Al llegar a la mitad de este libro, hacen su aparición , la cosa mas deseada y añorada en su día, unos pétalos de una rosa que en su momento llenos de fragancia aromatizaban el libro, hoy caducas y secas, siguen para mi siendo frescas y lozanas como el primer día, con mucho tiento cojo uno de los pétalos esta seco y posiblemente crujiente, pero esto no me importa, solo pienso en que no se rompa, lo acerco a mis labios para depositar en la rigidez de su tersura el mas puro beso , tan cerca esta de mi que aun pasados los años mantiene un fondo de suave aroma, cierro los ojos y se presenta en mi memoria el recuerdo de día que me fue regalado y por la persona que tuvo este bello detalle,
Éramos muy jóvenes, pero teníamos un amor puro y sincero, ella un año mas joven que yo solo tenia 15 años, con sus pobres ahorros me compro este gran regalo, que juntos pasábamos las horas deleitándonos con su contenido, mientras nuestras manos enlazadas soportaban el cariño que nos profesábamos Muchas horas pasamos leyendo y releyendo esta magnifica obra poética, basándonos en el intentamos nuestros incipientes ensayos poéticos, no se si eran bellos ni rimados, pero eran una glosa al cariño que de nuestras letras emanaban Pero nuestra felicidad se trunco, era época de escasez, poco trabajo , mucha miseria, sus padres decidieron marchar a buscar fortuna a otro país, y así de golpe sin esperarlo nuestras vidas se separaron, quedamos en escribirnos, pero algo mas aumento nuestra desdicha, mis padres también emigraron y yo con ello, nuestro amor quedo en el olvido Cuanto llore, cuantas noches despierto estuve pensando, como estaría, que haría, mil y un pensamiento se alojaba en mi mente Con los días se fue perdiendo este deseo, aunque no quedo en el olvido , así pasaron muchos años, yo nunca pude mirar a otra mujer ya que su grácil figura permanentemente estaba en mi mente, ninguna me parecía lo suficiente hermosa para desbancar a mi flor querida
Voy a cerrar el libro y guardarlo, ya que me estoy entristeciendo, de lo que puedo ser y no fue, al pasar la ultima pagina, encuentro un papel pegado, que nunca lo había visto en las muchas horas de lectura Con curiosidad lo abro y allí con su fina letra hay una nota de mi amada que dice Mi querido amor Debería haberte dicho esto de palabra, pero he preferido hacerlo de esta manera, se que nos separan, e ingenie una manera de poder volvernos a encontrar en el futuro, no se si recordaras que antes de marcharme con mis padres , te pedí este libro, allí puse en el ultimo instante y antes de devolvértelo esta nota ,hoy tengo 15 años, pero dentro de los mismos que ahora tengo o sea 30, estaré en el pinar que había junto a la ermita de san Jacobo, en el día de tu cumpleaños, si no estas lo sentiré mucho significara que no has leído mi nota, por lo cual cada día de tu cumpleaños allí te esperare, esto será mi prueba de amor hacia ti, iré cada año , esperándote Te quiero Que alegría, dentro de dos días es mi cumpleaños, no puedo perder mas tiempo, pediré permiso en el trabajo a cuenta de vacaciones, no creo que haya ningún problema. Estoy tan nervioso que hasta el libro se me ha caído de las manos, no se que hacer si gritar reír o llorar, no lo se, pues las sensaciones que tengo no puedo enumerarlas
Hoy es el día que debemos encontrarnos, ya llevo mas de dos horas sentado en el pórtico de la ermita, estoy anhelante. No se si vendrá o a que hora, es igual esperare hasta la noche si hace falta, pero no será necesario, por el camino, viene una figura femenina, no se si será ella, veo que es toda una mujer, nada que ver con aquella chiquilla de pelo rubio y trenzas, pero algo tiene que me es familiar, no puedo esperarla aquí, le levanto y salgo corriendo a su encuentro, si es ella, no me equivoque, aquí esta Nos juntamos con un fuerte abrazo, mi corazón golpea mi tórax con la fuerza de un ciclón, no se que decir, pero creo que no son necesarias la palabras, las miradas son suficiente Una vez pasado estos naturales arrebatos, empezamos a contarnos nuestras vidas, ella aun soltera y yo también, ella esperándome siempre y yo deseándola mas que a mi vida Me pregunta, me esperaste todo este tiempo Solo tenía un pensamiento y era volver a estar contigo, para hoy ya con cierta edad decirte lo mucho que te quiero y que de tu lado nada ni nadie me separara Y así fue como volví a recuperar el amor de mi vida
————— ❖ —————
TARDES EN LA PLAZA
Carlos GonzálezSaavedra – Argentina
Las tardes, en esta época, suelen tener una dulzura especial. Me siento en un bar a tomar un café mientras el sol baja lentamente y algunas hojas de cobre caen, llevadas por una brisa cálida. Me gusta estar aquí. Entre tantos colores y la calidez de la gente que me saluda, disfruto plenamente este momento.
A la misma hora, todas las tardes, pasa caminando una joven. Cruza la plaza de un extremo al otro con la arrogancia de la belleza y el pudor de no mostrarse demasiado. La plaza, colmada de árboles y flores, parece detenerse a su paso. Hasta un colibrí suspende su aleteo para seguir el aroma de su perfume.
La magia está en el aire. Con solo caminar, logra hechizar el ambiente.
Averigüé quién eras. Supe que trabajabas en una contaduría. Nunca me animé a iniciar un diálogo, ni siquiera a decir un respetuoso “buenas tardes”.
Pasó el tiempo y pensé que algún día dejaría de verte. Pero comprendí que, detrás de tu belleza orgullosa y tu pudor, había un ángel. Sí, uno de esos que caminan a nuestro lado, custodiando la belleza y la magia de la naturaleza. Sin ellos, sería imposible disfrutar la magia de la vida.
————— ❖ —————
EL DESVÁN
Elspeth Gormley – España
La escalera, vieja y astillada, protestaba con cada paso que daba. Subía despacio, como si ascendiera hacia un lugar que no solo estaba arriba, sino también atrás en el tiempo. El aire se volvía más denso a medida que me acercaba al desván, ese territorio suspendido donde las cosas que ya no viven tampoco terminan de morir.
En el rellano, una puerta vencida por los años me ofreció, a través de sus huecos, un adelanto de su penumbra. La empujé, y los goznes chirriaron como si despertaran de un sueño demasiado largo. Entré con una especie de reverencia involuntaria: aquel espacio tenía algo de templo abandonado.
El olor a polvo antiguo, humedad y memoria me envolvió de inmediato. La luz que se filtraba por las rendijas de la ventana apenas dibujaba formas en el aire. Abrí la hoja con esfuerzo —la madera hinchada, el metal rendido— y un soplo de aire fresco atravesó la estancia, levantando motas que parecían almas diminutas.
Entonces lo ví.
El desván entero era un cementerio de objetos que alguna vez tuvieron vida propia. No eran simples muebles: eran testigos. Habían sostenido cuerpos, conversaciones, risas, llantos, secretos. Ahora reposaban en un orden torpe, cubiertos por sudarios de polvo y telarañas que parecían bordados por el tiempo.
Contra una pared abombada, un sofá de respaldo alto conservaba, pese a todo, su dignidad. La madera de nogal aún mostraba su antigua nobleza, aunque el damasco dorado se hundía entre muelles rotos. Parecía esperar a alguien que volviera a confiarle un peso, una historia.
Una consola de patas arqueadas sostenía un mármol quebrado que había visto demasiadas manos. Sobre ella, un espejo turbio dormía su vejez sin reflejar ya nada, como si hubiera renunciado a recordar rostros.
Junto a la ventana, una cómoda dejaba entrever papeles amarillentos, escritos con una tinta que se resistía a desaparecer del todo. Y en la estantería que llegaba hasta el techo, figuritas mutiladas de porcelana convivían con una lámpara moruna intacta, una taza azul cobalto que parecía conservar el aroma de un té imposible, y utensilios de latón que un día brillaron en la cocina.
Un reloj detenido marcaba una hora que ya no pertenecía a nadie. La cama de hierro y bronce dormía bajo cuadros desvaídos de santos que parecían vigilarlo todo desde un tiempo remoto. Del techo colgaba una telaraña enorme, como un dosel que intentara devolver solemnidad a tanto esplendor marchito.
Me senté en el sofá, limpiando un hueco con la mano. El aire del huerto entraba por la ventana: olor a manzanas, a flores recién abiertas, al eucalipto que llevaba siglos respirando para todos. El murmullo del agua en la acequia me fue adormeciendo.
Y entonces ocurrió. El desván despertó.
La luz se volvió más intensa, los olores más vivos. El sofá pareció acomodarse bajo mi cuerpo, como si quisiera abrazarme. Una voz suave, casi un susurro, brotó de su madera: —He vivido más de lo que puedo recordar…
La consola lo interrumpió con un entusiasmo juvenil: —¡Y yo estaba frente a ti! ¡Qué salón aquel! ¡Qué música, qué risas!
El espejo suspiró, como si volviera a ver rostros que ya no existen: —En mí se reflejaba toda esa alegría…
La cama, despertando de su letargo, habló con una gravedad antigua: —¿Qué sabréis vosotros de amor? En mí nacieron vidas…
El reloj, con un esfuerzo casi doloroso, dejó caer una campanada solitaria. Las figuritas de porcelana, cansadas de tanta nostalgia, comenzaron a moverse: el trovador templó su laúd, la bailarina danzó con sus bracitos rotos, los zapatitos taconearon solos como si recordaran una fiesta perdida.
La lámpara moruna encendió su llama, iluminando los metales dorados. La taza azul cobalto flotó hacia mí, ofreciéndome un té que olía a infancia.
La araña, alarmada, gritó desde su telaraña: —¡Cuidado, infiel! ¡Mi obra!
Y la lámpara respondió, envuelta en luz: —No temas, hermana. Mi fuego no quema; renace.
Sentí un escalofrío. Abrí los ojos. El sol se había ido, y la luna llena entraba por la ventana, bañando el desván con una claridad que no era de este mundo. No supe si lo que había visto era vida… o un último destello antes de la muerte.
————— ❖ —————
RECUERDO DE LA SEQUÍA
Sandra B. Romeo –Argentina
Por el cauce del río seco corrían lenguas de fuego, sí señor. Así se veía la tarde y los días enteros, señor. Así fue cuando la gran sequía. Secó todo: los animales, las plantas, la tierra, los hombres. No éramos muchos en el pueblo, pero cuando los vientos, rojos de secos, aventaron hasta los muertos viejos del cementerio, los vivos empezaron a irse también. Quedamos pocos, sí señor. Y ahora que usté lo dice, recuerdo que entonces, los que quedamos, manteníamos el pueblo andando, tan convencidos estábamos de que los otros volverían. Pero cuando el viento quemante soplaba y soplaba, empezamos a perder las ganas de caminar un pueblo vacío. Las ganas y la esperanza.
De tanto en tanto, alguna nube hinchada de grises se pinchaba entre los cerros y se desperdigaba en muchas nubecitas más. Pero de agua nada, ni hablar. Ni una gota. Primero dejamos de arreglar las paredes y los techos. Ahí arriba el sol nos pelaba y nos confundía la cabeza. La tierra entera parecía haberse metido para adentro y nos dejaba a mano solamente un cuero duro y rugoso. Las pequeñas huertas caseras murieron incrustadas entre el polvo y las grietas del suelo.
Después, el pellejo se nos empezó a pegar a los huesos. Sí señor, tanto que parecía que salíamos de la tierra misma, correosos y secos. Viejos. Más tarde nos dimos cuenta de que estábamos solos de veras. No se veía ni se escuchaba en el pueblo el ladrido de un solo perro. Detenido, quieto estaba el aire. Tan estancado por el calor que cuando abríamos la boca, la misma lengua hacía como ruiditos de fritanga. El mismo aliento del sol la cocinaba. Sí señor, fue grande la sequía ese año. Y larga.
Cuando caía la noche, las luciérnagas se suicidaban prendidas del viento de polvo. Apenas se encendían, opacadas, las perdíamos de vista. Dejamos de dormir. Acostarse en los catres, abajo, tan cerca del suelo, al ras del piso crujiente, era aspirar la furia misma de la tierra por estar abandonada de humedad. Finalmente, el polvo eterno que levantaba el viento parecía formar paredes que costaba trabajo traspasar. Entonces fue cuando dejamos de caminar, levantarnos, acostarnos, para no gastar el poco resuello que nos quedaba. De tan envueltos en tierra como estábamos, dejamos de vernos, poco a poco, unos a otros.
Así fue como pasó. —Pero… dígame una cosa, señor, ¿usté no es Damiano, el hijo de doña Ramira, el que se ahogó el día de la crecida grande? Lo sacamos del río, si mal no recuerdo, con ramas de piquillín… —Sí, soy Damiano.
————— ❖ —————
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.png00le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2026-02-28 16:15:212026-03-01 12:14:57CUENTOS Y RELATOS-FEBRERO
“A veces la vida también se cubre de niebla… y solo la paciencia permite que vuelva la claridad.”
⋯⋯⋯⋯⋯ ✦ ⋯⋯⋯⋯⋯
LA NIEBLA
Andrea Kiperman – Argentina
Antes que nada, como siempre, gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras. En esta nueva edición de la revista voy a referirme a un tema que resulta esclarecedor ante tanta distorsión.
Recuerdo mi ciudad, Buenos Aires, en esos momentos previos a una lluvia fuerte, cuando la niebla baja y se expande por todas las veredas y calles, invadiendo cada pequeño rincón. Borra los árboles, desdibuja los contornos y la visibilidad se vuelve tan borrosa que sencillamente no se puede ver ni siquiera lo que está cerca. Es como si esas nubes se hicieran cargo de toda la ciudad, impidiendo ver absolutamente nada, envolviéndolo todo en un halo casi fantasmagórico.
Y aquí aparece la gran metáfora, el tema central: a veces nos sucede lo mismo en la vida. Hay circunstancias y momentos en los que sentimos que esa neblina se apodera de cada rincón de nuestro ser, de nuestro caminar, hasta el punto de no poder ver lo que tenemos delante. Es como si avanzáramos con esa nube sobre la cabeza, sin claridad y sin saber qué camino tomar.
Lejos de caer en un falso positivismo, creo que esos momentos son importantes. Son instantes en los que necesitamos frenar, igual que ocurre en las ciudades cuando hay neblina y hay que esperar a que el aire se vaya aclarando, a que las nubes se disipen poco a poco, aunque a veces parezca que nunca va a suceder.
Hay circunstancias que nos invitan a hacer una pausa, a dejar que las cosas tomen otro color, a no desesperarnos si en este momento la neblina parece cubrir todas las expectativas de nuestro andar. En esa espera, confiando en que llegue una brisa fuerte que sacuda y libere esas nubes, podremos decidir con paciencia qué camino es mejor tomar.
Y esa pausa, incluso en medio de la neblina, nos permite elegir rutas diferentes a las ya transitadas.
“Que cada lector encuentre, en esta bruma compartida, su propia claridad.”
⁘ ⁘ ⁘ ⁘
La niebla es, desde siempre, un territorio fértil para la literatura. No por su misterio, sino por lo que obliga a hacer: detenerse, afinar la mirada y avanzar con atención. Este número de febrero reúne textos que exploran precisamente ese espacio intermedio donde las cosas no se muestran del todo, pero tampoco se ocultan.
Los autores convocados abordan la niebla desde distintas perspectivas: la memoria, el paisaje, la incertidumbre, el tránsito y la búsqueda personal. Poemas y relatos que, sin estridencias, construyen un mapa de voces que dialogan entre sí y ofrecen al lector una lectura pausada, reflexiva y abierta a interpretación.
En un tiempo que exige inmediatez, este número propone lo contrario: leer sin prisa, aceptar la ambigüedad y permitir que cada texto revele su sentido a su propio ritmo. La niebla, en estas páginas, no es un obstáculo: es un marco. Un modo de mirar.
Con esta edición, Letras Hispanas por el Mundo reafirma su compromiso con la diversidad de estilos, la calidad literaria y la creación como espacio compartido.
⁘ ⁘ ⁘ ⁘⁘ ⁘ ⁘ ⁘
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.png00le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2026-02-28 14:56:572026-03-01 12:16:18EDITORIAL – FEBRERO
Nota Editorial: Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece.
Cada carta guarda un latido que no cabía en la voz.
—·— ⁘ ⁘ ⁘—·—
COLABORAN
Elspeth Gormley – España
Sarah Petrone – Argentina
—·— ⁘ ⁘ ⁘—·—
CARTA A MI PADRE
Elspeth Gormley – España
Hoy vuelvo a escribirte, aunque hace años que no estás. Y, aun así, sigo sintiéndote cerca. No es una paradoja: es la forma que tiene la memoria de mantener vivos a quienes amamos. Tu ausencia pesa, sí, pero tu presencia —esa que sembraste sin ruido— nunca se ha ido del todo.
A veces pienso en todo lo que viviste antes de que yo existiera. La guerra. La huida. Francia. Y ese tiempo oscuro en el que los alemanes te detuvieron y te enviaron a un campo de concentración. Apenas seis meses, dicen. Pero seis meses allí fueron una vida entera. Y sé que te marcaron para siempre, aunque tú casi nunca lo contaras. Lo intuía en tus silencios, en tu forma de mirar, en esa mezcla de fortaleza y fragilidad que solo tienen quienes han visto demasiado.
Y aun así, papá, nunca dejaste que el horror te volviera duro. Al contrario: te volvió más humano.
Me enseñaste a actuar con rectitud sin esperar recompensas, aplausos ni reconocimiento. A defender al oprimido y proteger la inocencia. A practicar la justicia incluso cuando no convenía. A escuchar siempre la voz de la conciencia, esa brújula interior que tú respetabas como un templo.
Me decías: “Lee y aprovecha. Reflexiona. Trabaja. Busca siempre la verdad a través del estudio y del progreso intelectual.” Y yo, sin saberlo entonces, estaba recibiendo la herencia más valiosa.
Me enseñaste a amar los libros como quien enseña a respirar. A amar la música, ese lenguaje universal que no necesita traducción. A respetar a los demás, incluso cuando el mundo no respetaba. A pensar por mí misma, a no repetir consignas, a no temer la libertad interior. A sostener mis ideas sin imponerlas. A mirar la vida con curiosidad, con ética, con esa serenidad tuya que parecía venir de otro tiempo.
Sé que ser masón en aquella España era caminar con cuidado, con discreción, con una dignidad silenciosa que yo, de niña, no entendía. Hoy sí. Hoy sé que tu manera de estar en el mundo era un acto de valentía. Y también un legado.
A veces me descubro repitiendo tus gestos, tus frases, tus manías. O defendiendo una idea con esa lógica sencilla y contundente que tú tenías. Y entonces me doy cuenta de que sigues aquí, en lo que pienso, en lo que escribo, en lo que soy.
No sé si estas palabras llegarán a algún lugar. No sé si existe un “otro lado” donde se lean las cartas que escribimos desde la vida. Pero si existe, ojalá te llegue esta:
Gracias, papá. Por lo que viviste. Por lo que superaste. Por lo que me enseñaste. Por haber sido luz incluso después de haber conocido tanta oscuridad.
Tu ausencia duele a veces. Pero tu presencia —esa que no se va— me acompaña siempre.
Elspeth
—·— ⁘ ⁘ ⁘—·—
CARTA QUE NO ENVIÉ
Sarah Petrone – Argentina
Aquí estoy otra vez, sentada con mi bloc de cartas, con la pluma cargada de tinta y un montón de palabras por escribir… Pero no puedo. Un nudo se ajusta en mi garganta, me aprieta el corazón y me hace desistir. Son muchos los mensajes a decir. Muchas las preguntas sin respuestas que he hecho a lo largo del tiempo. Muchas las críticas y las quejas que terminan siendo solo una desahogada necesidad en la incómoda situación de temas que me agobian y desvelan, entonces las escondo muy dentro de mi pecho y las callo, pese a que me las vuelvo a preguntar y, simplemente nadie me da respuestas. De modo que decidí que ya no enviaré mis cartas.
Por ejemplo, escribí a los pobres cada vez más empobrecidos, y les recuerdo lo importantes que somos, ya que somos quienes sostenemos la tambaleante pirámide de la vida en el equilibrio universal. Ayudamos a los más pobres, enriquecemos a los ricos, a esos que se esfuerzan porque sigamos siendo pobres. Sostenemos los cultos que se multiplican sólo porque los apoyamos económicamente, aunque no los comprendamos.
Creo que no saben leer ya que no me responden y me devuelven mis misivas, sin abrir siquiera.
El mismo Dios que se hizo hombre y caminó en sandalias por caminos polvorientos, dicen que habita en Catedrales fastuosas…. Y no lo creo.
Sé que cada noche se sienta a mi lado y me sostiene, me escucha y me responde desde un diálogo interior, profundo. Nadie me lo cree, y no me importa. Sonrío y callo.
El mundo de jerarquías compite con la inteligencia artificial y ya no sé cual es cual. Se han creado monstruos en esta cadena de la vida y hemos arrinconado a la Naturaleza, a los Poetas, a los Artistas, a los de Buena Voluntad y a los Buenos Propósitos que nos enseñaron desde niños sobre el Honor y el Compromiso Moral y a la Amistad… Y me duele. Sospecho que ya no se enseña en los colegios.
Una y otra vez rompo las cartas que escribo a los humanos, a los que aún no han sido robotizados pero tienen miedo.
En esta desconexión con la realidad, debo parecer una loca o una alienígena llegada de otra galaxia para sembrar dudas y no verdades. Todo es posible.
Me repliego en la soledad de mi Yo y espero. Creo que soy normalita.
Mientras tanto escribo cartas. Las que sé que nunca enviaré. Que loca ¿No?
—·— ⁘ ⁘ ⁘—·—
https://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.png00le-administradorhttps://letrashispanasporelmundo.com/wp-content/uploads/2015/07/logo-web.pngle-administrador2026-02-28 14:23:452026-03-01 12:17:35CARTAS – FEBRERO
Una cookie o galleta informática es un pequeño archivo de información que se guarda en cada vez que visitas nuestra página web. Algunas cookies son nuestras y otras pertenecen a empresas externas que prestan servicios para nuestra página web.
Las cookies pueden ser de varios tipos: las cookies técnicas son necesarias para que nuestra página web pueda funcionar. Otras de cookies sirven para mejorar nuestra página, personalizarla o mostrarte publicidad ajustada a tus búsquedas e intereses. Puedes aceptar todas estas cookies pulsando el botón ACEPTAR o configurarlas o rechazar su uso clicando en el apartado CONFIGURACIÓN DE COOKIES.
Si quieres más información, consulta la Política de cookies de nuestra página web.
Bienvenida/o a la información básica sobre las cookies de la página web responsabilidad de la entidad: ELSPETH GROMLEY
Una cookie o galleta informática es un pequeño archivo de información que se guarda en tu ordenador, "smartphone" o tableta cada vez que visitas nuestra página web. Algunas cookies son nuestras y otras pertenecen a empresas externas que prestan servicios para nuestra página web.
Las cookies pueden ser de varios tipos: las cookies técnicas son necesarias para que nuestra página web pueda funcionar, no necesitan de tu autorización y son las únicas que tenemos activadas por defecto.
El resto de cookies sirven para mejorar nuestra página, para personalizarla en base a tus preferencias, o para poder mostrarte publicidad ajustada a tus búsquedas, gustos e intereses personales. Puedes aceptar todas estas cookies pulsando el botón ACEPTAR o configurarlas o rechazar su uso clicando en el apartado CONFIGURACIÓN DE COOKIES.
Si quieres más información, consulta la POLÍTICA DE COOKIES de nuestra página web.
Cookies técnicas necesarias
Para que nuestra página web pueda funcionar. Activadas por defecto.
Las cookies técnicas son estrictamente necesarias para que nuestra página web funcione y puedas navegar por la misma. Este tipo de cookies son las que, por ejemplo, nos permiten identificarte, darte acceso a determinadas partes restringidas de la página si fuese necesario, o recordar diferentes opciones o servicios ya seleccionados por ti, como tus preferencias de privacidad. Por ello, están activadas por defecto, no siendo necesaria tu autorización al respecto.
A través de la configuración de tu navegador, puedes bloquear o alertar de la presencia de este tipo de cookies, si bien dicho bloqueo afectará al correcto funcionamiento de las distintas funcionalidades de nuestra página web.
Tipos de cookies
COOKIES DE ANÁLISIS
Para la mejora continua de nuestra página web. Puedes activarlas o desactivarlas.
Las cookies de análisis nos permiten estudiar la navegación de los usuarios de nuestra página web en general (por ejemplo, qué secciones de la página son las más visitadas, qué servicios se usan más y si funcionan correctamente, etc.).
A partir de la información estadística sobre la navegación en nuestra página web, podemos mejorar tanto el propio funcionamiento de la página como los distintos servicios que ofrece. Por tanto, estas cookies no tienen una finalidad publicitaria, sino que únicamente sirven para que nuestra página web funcione mejor, adaptándose a nuestros usuarios en general. Activándolas contribuirás a dicha mejora continua.
Puedes activar o desactivar estas cookies marcando la casilla correspondiente, estando desactivadas por defecto.
COOKIES DE FUNCIONALIDAD Y PERSONALIZACIÓN
Para mejorar la funcionalidad y personalización de nuestra página web en base a tus preferencias. Puedes activarlas o desactivarlas.
Las cookies de funcionalidad nos permiten recordar tus preferencias, para personalizar a tu medida determinadas características y opciones generales de nuestra página web, cada vez que accedas a la misma (por ejemplo, el idioma en que se te presenta la información, las secciones marcadas como favoritas, tu tipo de navegador, etc.).
Por tanto, este tipo de cookies no tienen una finalidad publicitaria, sino que activándolas mejorarás la funcionalidad de la página web (por ejemplo, adaptándose a tu tipo de navegador) y la personalización de la misma en base a tus preferencias (por ejemplo, presentando la información en el idioma que hayas escogido en anteriores ocasiones), lo cual contribuirá a la facilidad, usabilidad y comodidad de nuestra página durante tu navegación.
Puedes activar o desactivar estas cookies marcando la casilla correspondiente, estando desactivadas por defecto.
COOKIES DE PUBLICIDAD
Para mejorar la gestión de la publicidad mostrada en nuestra página web, a fin de que sea más útil y diversa, y menos repetitiva. Puedes activarlas o desactivarlas.
Las cookies de publicidad nos permiten la gestión de los espacios publicitarios incluidos en nuestra página web en base a criterios como el contenido mostrado o la frecuencia en la que se muestran los anuncios.
Así por ejemplo, si se te ha mostrado varias veces un mismo anuncio en nuestra página web, y no has mostrado un interés personal haciendo clic sobre él, este no volverá a aparecer. En resumen, activando este tipo de cookies, la publicidad mostrada en nuestra página web será más útil y diversa, y menos repetitiva.
Puedes activar o desactivar estas cookies marcando la casilla correspondiente, estando desactivadas por defecto.
COOKIES DE PUBLICIDAD COMPORTAMENTAL
Para mostrarte publicidad ajustada a tus búsquedas, gustos e intereses personales. Puedes activarlas o desactivarlas.
Las cookies de publicidad comportamental nos permiten obtener información basada en la observación de tus hábitos y comportamientos de navegación en la web, a fin de poder mostrarte contenidos publicitarios que se ajusten mejor a tus gustos e intereses personales.
Para que lo entiendas de manera muy sencilla, te pondremos un ejemplo ficticio: si tus últimas búsquedas en la web estuviesen relacionadas con literatura de suspense, te mostraríamos publicidad sobre libros de suspense.
Por tanto, activando este tipo de cookies, la publicidad que te mostremos en nuestra página web no será genérica, sino que estará orientada a tus búsquedas, gustos e intereses, ajustándose por tanto exclusivamente a ti.
Puedes activar o desactivar estas cookies marcando la casilla correspondiente, estando desactivadas por defecto.
Configuraciones de cookies
Utilizamos diferentes servicios que utilizan cookies de funcionalidad y personalización, análisis, publicidad y publicidad comportamental:
Google Analytics:
Google Webfonts:
Google reCaptcha:
Vídeos incrustados de Vimeo y Youtube:
Google Maps y otras cookies publicitarias:
Política de privacidad y de cookies
Puedes leer más información sobre nuestra política de privacidad y de cookies:
DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER-2026
Todos los contenidos están protegidos por la legislación española de Propiedad Intelectual y por los derechos de sus autores.” “Se permite la difusión del contenido siempre que se mencione la autoría o la página Letras Hispanas por el Mundo
“Cuando una mujer avanza, el mapa entero cambia.”
⋯⋯⋯⋯⋯⋯⋯ 📖 ⋯⋯⋯⋯⋯⋯⋯
DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER
Elspeth Gormley
Hoy no solo celebramos: hoy denunciamos, recordamos y honramos. El Día de la Mujer no es un gesto simbólico, es un mapa del mundo donde cada frontera marca una herida distinta.
En algunos lugares, la lucha es un derecho conquistado. En otros, es un susurro que se paga con cárcel, con golpes, con silencio. Y en demasiados países árabes, la libertad de una mujer sigue siendo un territorio prohibido: su voz vigilada, su cuerpo legislado, su vida condicionada por leyes que la reducen a sombra.
Pero incluso allí, donde la opresión pretende ser destino, las mujeres resisten. Resisten cuando estudian a escondidas. Cuando escriben sin firmar. Cuando salen a la calle sabiendo que pueden no volver. Cuando enseñan a sus hijas que la dignidad no se negocia.
Hoy querremos mirarlas sin paternalismo y sin exotismo. Quiere reconocer su valentía cotidiana, su capacidad de sostener la vida en medio de la censura, su manera de transformar el miedo en impulso.
Y también debemos recordar algo que a veces olvidamos: el camino recorrido por las mujeres no ha sido solo obra de mujeres. A nuestro lado han caminado hombres que han abierto puertas, que han cedido espacios, que han cuestionado privilegios, que han elegido ser compañeros y no rivales. La igualdad no se construye contra ellos, sino con ellos.
Porque la desigualdad no es un fenómeno lejano: está en cada país, en cada ciudad, en cada casa donde una mujer calla para sobrevivir. La violencia cambia de forma, pero no de intención.
Hoy levantamos la voz por todas: por las que pueden hablar y por las que no, por las que marchan y por las que se esconden, por las que escriben poemas y por las que solo pueden escribir su nombre en la arena antes de que el viento lo borre.
Que este día nos encuentre unidas —y acompañadas— en una certeza: la libertad de una mujer, en cualquier parte del mundo, es la medida de la libertad de todos.
⋯⋯⋯⋯⋯⋯⋯ 📖 ⋯⋯⋯⋯⋯⋯⋯
POEMAS DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER 2026
Todos los contenidos están protegidos por la legislación española de Propiedad Intelectual y por los derechos de sus autores.
Se permite la difusión del contenido siempre que se mencione la autoría o la página Letras Hispanas por el Mundo
«Donde hay una mujer, hay un origen, un refugio y una revolución silenciosa.”
COLABORAN
— 🌹 —— 🌹 —— 🌹 —— 🌹 —
CANAS EN LIBERTAD
Mirian Alberganti – Argentina
Dejarse las canas al natural
es un gesto valiente,
un símbolo de aceptación,
de autenticidad constante.
Refleja una transformación
en la forma de verse presente,
una redefinición de identidad
que el tiempo teje prudente.
El cabello blanco
ya no es sinónimo de vejez doliente,
sino de fortaleza emocional,
de un nuevo relieve vigente.
Quienes eligen mostrarlas,
atraviesan un proceso interno latente,
de aceptación del tiempo,
de un valor que es eterno y valiente.
Es un acto de autoafirmación,
de decirle al mundo «soy consciente»,
de rechazo a la presión social
que impone un «no estás decente».
Es liberador, porque rompe
con el miedo a no encajar presente,
y prioriza la autenticidad,
sin necesidad de disfrazar ausente.
Dejarse las canas es un signo
de madurez psicológica evidente,
de reconocer que el valor,
no está en la apariencia física pendiente.
Es un alivio quitarse la máscara,
mostrarse tal cual eres viviente,
y fortalecer la autoestima con una honestidad
que fluye y es consciente.
Es un cambio cultural que impacta
en la autoestima colectiva creciente,
cuando personas desafían estereotipos,
otros se animan a la prueba siguiente.
Mostrar canas es resistencia simbólica
a la obsesión por la edad cadente,
un mensaje de honestidad emocional,
de verdad sin disfraz aparente.
La decisión es personal,
válida según la elección de cada uno presente,
teñirse o no, es una opción que responde
a un sentir oportuno y consciente.
Pero cuando es por gusto propio,
no por temor al qué dirán doliente,
es un acto de libertad, de coherencia
que en paz te pondrán vigente.
Dejarse las canas es más que una cuestión estética evidente,
es un acto con significado
psicológico y cultural,
sin mística pendiente.
Es aceptar el proceso vital,
reafirmar la identidad consciente,
y mostrar que el valor de una persona
no depende de su edad
ni su hebra presente.
— 🌹 —
A TI MUJER
Magi Balsells – España
Era bella como la mejor prosa
Su cabellera en rizos caía
Su figura siempre hermosa
Mi sentimiento, ámala decía
Hice caso a mis buenos deseos
Feliz como nunca estuve
De rosa y miel eran sus besos
Con esta ilusión me mantuve
,
La felicidad no fue completa
Un bulto maldito en su pecho apareció
Fue como un certero tiro de escopeta
Su siempre alegría y salud trastoco
.
A infinidad de doctores acudimos
Pocas o nulas esperanzas nos dieron
Consultaron y dijeron, quizás si operamos?
Con ello denotaron que ni ellos fe tuvieron
.
Era la única solución, y así se realizo
Muchas horas de angustia en espera, pasamos
Pero ni con la operación funciono
Aunque siempre la esperanza tuvimos
,
Pasan los días y se acrecienta su mal
Sus ojos y bellos rizos pierden color
A su amada y bella figura le pasa igual
¡Grito desesperado!, ¿Por qué a ti mi amor?
.
Con lastimosa pena veo que ella se acaba
En estos momentos es cuando mas hay que amar
Que insano dolor su vida se apaga
No me quedan ya mas fuerzas ni para llorar
.
Toma nota mujer tu salud debes cuidar
Sino quieres sufrir este amargo padecer
Tus revisiones siempre debes realizar
Así conseguirás ver un nuevo amanecer
— 🌹 —
NOSOTRAS
Marcela Barrientos – Argentina
Nosotras, cuna antigua del pulso del mundo,
de savia callada y misterio profundo.
Mientras otros trazaban destino y sendero,
nuestro nombre quedaba al margen del fuero.
Raíz esencial del pulso activo de la tierra,
miramos desde el umbral cómo la puerta se cierra.
¡Qué curioso destino, dirá la memoria herida:
la mujer que da la vida tenía su voz prohibida!
Nosotras, paciencia de río que nunca se quiebra,
aprendimos a hablar donde el silencio se siembra.
Sin hierro en la voz ni rencor en la frente,
fuimos hilo de aurora tejiendo lo ausente.
Nosotras cambiamos el rumbo de nuestro destino
y encendimos luces en un nuevo camino.
Y el mundo entendió, tarde, pero profundo,
que negar nuestra voz era negar al mundo.
— 🌹 —
ME NOMBRÉ MUJER
Inés Blanco (Luna de Abril) – Colombia
Me nombré mujer
desde el principio,
fructífera semilla,
fuego en laberinto.
Me nombré
mariposa, colibrí,
sueño y melancolía,
piel y risa, piel y llanto.
Me nombré amor
con todos los sentidos,
regalé el abrazo;
jamás abandoné mi estrella.
Me nombré Luna,
le abrí agujeros
a la noche; le inventé
reyes, castillos y fantasmas.
Me nombré mujer,
entregué la risa, la voz
y la palabra; de nada,
de nada, me arrepiento.
— 🌹 —
UNA MUJER
Inés Blanco (Luna de abril) – Colombia
Esta mujer deambula
por las calles;
-alegre quizás-
la que viste trajes
sobrios y elegantes,
para ocultar un cuerpo
solitario y triste.
La luz de su piel
se extinguió
en el tiempo
lejos del amor,
huérfana de abrazos,
perdida en la soledad
de horas sin retorno.
A ella la habitan
desde niña
la orfandad, la luna,
las luciérnagas;
el vuelo de colibríes
y mariposas.
Junto a sus silencios,
como luceros diminutos,
se desgranan a diario
las palabras
en busca del poema.
— 🌹 —
UNA MUJER
Matías Bonora – Argentina
En el patio de la infancia
late un susurro
en el arrullo de sus muros,
que no olvidan.
Perfumadas tardes en lejanía
de lúdicas escondidas,
entre macetas desterradas,
hollín y un espumoso delta
de húmedas baldosas.
Queda el rastro
de perennes instantes que perduran,
en algún pliegue del alma
mía, que la busca.
Nos llamaba con su voz
de caricias y de soles,
angustias vencía
en mis lechos de fiebre
y en los naufragios,
de aquellas edades
que acontecían.
Inopia desterraba,
inviernos quitaba
y lloraba encerrada
su secreta herida.
Y crecía en labores, se derrumbaba
en la soledad de la noche.
Y respiraba por su prole
2
que la encendía;
vida sembraba
cada mediodía
y era el pulso de la casa,
ahora vacía.
Y con la ventana ciega
de esperarla,
el patio me mira,
mientras me acuna, sosegado,
en el dulce recuerdo
de su voz que me alienta,
todavía…
Manantial de vida
con su maternal misterio
que no cesa
¡Fluye
desde el otro lado del tiempo!
Y avanzo en mis días
aunque duelan;
respiro tras su iluminada estela
de amor, denuedo
y aquel beso
que me habita.
— 🌹 —
MUJER
María Elena Camba – Argentina
Por tu sangre corre
la savia del mundo,
por tus lágrimas brota
la tristeza de los desvalidos.
Con tu corazón guerrero
eres ballesta ante la desigualdad
Llevas justicia y libertad
en tu andar ligero
No hay mordaza para tu voz
Tus pechos de miel
albergan amparo y refugio
ante tanta orfandad
Eres canto, tierra, aire,
eres luz, tiempo, universo.
Albergas en tu tronco añoso
la sabiduría ancestral.
Eres árbol de infinitas ramas
y bajo tu sombra arrullas
el sueño de hijos,
la guarda de nietos.
Eres útero que semilla pródigo
en ciclo de vida eterno.
Siembras amor donde vayas
Eres madre, compañera, amante.
Eres mujer
— 🌹 —
SER MUJER
Libia B. Carciofetti – Argentina
Ser mujer es una honra
porque fui engendrada
en el vientre de una mujer,
porque mil vientos no torcieron mi cara
y siempre vi lo que quise ver.
Ser mujer me causa ¡Tanto orgullo!
como nunca creí tener.
Y aunque muchos quieran
edificar muros de indiferencia
uno a uno los haré demoler.
Ser mujer es abrazar el mundo
y sentir que se lo puede sostener.
Que mi sexo no es impedimento
y que lograrlo todo cuanto me propongo
con constancia y esfuerzo lo lograré hacer.
Hija, hermana, esposa, madre, cura almas
— 🌹 —
NAVE DE MERCADER
Libia B. Carciofetti – Argentina
Amasa el pan, labra la tierra, cría a sus hijos
maestra sin título, ni exámenes…
consultora privada y a deshora
que trabaja hasta el amanecer.
Sin derechos; ni reconocimientos
pero con obligaciones…
impuestos por una sociedad
que no la quiere contener.
Maltratada a veces por su propia familia
que por amor y miedo ¡calla!
y así simplemente deja de ser.
Su silencio dice más que cien palabras
y su dolor solo ella lo conoce
porque no lo trasunta, ni lo deja ver.
Expreso con mi voz y con mis letras
lo que tantas mujeres quisieran también
pero les temen a las represalias
y ser maltratadas otra vez.
¿La justicia? ¡Se fue de vacaciones!
Y sin previo aviso les dejó un cartel.
Las cárceles se atestan de asesinos a sueldo
de cobardes sin escrúpulos
que violan hasta el nombre de una mujer.
Algunas por los golpes
se olvidaron quienes eran…
de sus edades, sus sueños…
mancillaron sus lechos, sin saber quien fue.
¿Las leyes? ¡Dormidas! Y en puntas de pie
huyen por pasillos delante de superiores
que se autodenominan
defensores de los derechos de la mujer.
Expedientes que descansan sobre un escritorio
sin siquiera ser mirados por ningún juez.
Pero no irán muy lejos, pues hay una justicia
que no puede ser burlada…
y actuará sin misericordia, mañana talvez
en tiempo y en forma, al derecho y al revés
no habrá escapatoria, JESÚS tiene memoria
que el nació también, de una MUJER.
En nuestro día… armemos una ronda
con representantes de todas razas
y oremos victoreando con poder y con fe…
Por las que quedaron, por las que se fueron
por la paz, por la vida, porque no haya más guerras
internas ni externas, por heridas que no cierran
y que la sangre deje de correr.
La palabra es una daga, una afrenta
con ella se mata ilusiones también.
¡Por favor que se tome hoy conciencia!
Ya que la misma se pasó por alto ayer.
Si aún tienes olfato, huele estas letras
y verás que el perfume es de una… ¡MUJER!
— 🌹 —
POR ELLAS
Enrique Fredy Díaz Castro – México
De exquisita figura
y portento de diosa,
de divina hermosura
opacando a las rosas,
De frágil apariencia
pero alma de guerrera,
de sólida conciencia
y amor en primavera.
De ese modo es la talla
que Dios le otorgó al mundo
la fuente donde explaya
sublime amor profundo.
Si por ellas vivimos;
es por ellas que amamos,
férreos como el encino
por ellas nos forjamos.
Madre, hermanas, amigas
novia, esposa y las hijas,
son esencia de vida
que alma buena cobijan.
El filial sentimiento:
cariño desbordante,
es la causa y sustento
de este mundo vibrante.
Sin ellas simplemente
imperaría la nada,
un planeta carente
de la belleza humana.
La mujer es motivo,
inspiración y ensueño,
es empuje y estribo
vivacidad y empeño.
¡Por ellas, sí, por ellas!
el hombre se ha esmerado
por alcanzar estrellas
y traerlas a su lado.
¡No, no malinterpretes
ambición con esfuerzo,
es cuestión de que retes
a tus sueños inmersos!
Pues por ellas logramos
triunfos insospechados,
la montaña escalamos,
aun con los pies sangrados.
Es por eso que a ellas
bien debemos cuidarlas,
no herirlas con querellas;
comprenderlas y amarlas.
Su abrazo es fortaleza
su mirada es arrullo,
su cordura embelesa;
su voz, tenue murmullo.
La mujer es tu aliada,
respaldo y consejera
es guarida, es espada,
y es almohada en tu espera.
En el Día Internacional,
suscriben sus derechos,
que se logren escuchar
en la conciencia y hechos.
— 🌹 —
HAY QUE GRITARLO
Carlos H Gonzáles Saavedra – Argentina
Se acabo el tiempo de mirar
Para otro lado…
Ahora hay que gritarlo!
Gritemos contra el desamparo de la mujer
frente al femicida
No hay ley ni protección,
que les quite el miedo,
de vivir amenazadas.
Gritemos contra
los buitres que deambulan
explotando a niñas desprevenidas.
Sumidas en las drogas y otras
obligadas, prostituidas, sometidas,
preñadas en licores baratos,
tambaleándose entre sillas.
Hay que seguir gritando
contra este flagelo
Flagelo que mata a mujeres
Que envilece al ser humano
Lo envenena y nada queda a
Resguardo.
Se acabo el tiempo
De mirar para otro lado
Por eso hay que gritarlo
Para que se tome conciencia
Para que estén a salvo
— 🌹 —
HOMENAJE A LA MUJER
Carlos H. González Saavedra – Argentina
Que fue de la vida de esa pobre
Muchacha?
La que trabaja en tu casa?
Ésa, que había que hablarle
A los gritos.
Que había que adivinarle
Lo que piensa
Ésa, que siempre calla.
Pobre muchacha!
-Esa muchacha
La que trabaja en casa
Es un ser humilde
Pleno de enseñanzas
Siempre calla y trabaja
Porque tiene sabiduría
Porque conoce, lo que es despertarse
Con el alba.
Ésa que limpia casas
Es una mujer honesta
Que no anda contando lo
Que le pasa.
Simplemente hace bien
Su trabajo.
Ejemplo de sus años de crianza.
Por eso pido
Que le tengas mas respeto
Te falta mucho
Para llegar a su talla.
Vaya en estas letras
Un pequeño homenaje
En el día de la mujer y
En ellas, a todas las mujeres
a las que llaman pobre muchacha.
Pobres, son aquellos
Que no la respetan
Que con los gritos la maltratan.
Una mujer que siendo
Humilde, no le falta nada
Tiene el amor, que a vos te falta
Con el reconocimiento le basta
Ella sigue trabajando en casa
Más allá de la gente que por ahí
Habla y habla.
— 🌹 —
DONDE NACE LA VALENTÍA
Elspeth Gormley-España
(Inspirado en el estilo de Gioconda Belli)
Y Dios me hizo mujer,
con esta piel que guarda historias
y estas manos que aprenden
a sostener el mundo,
sin perder la ternura.
Me hizo mujer
con un corazón que late hondo,
capaz de romper silencios
y encender luz en los rincones más fríos.
Me dio un cuerpo que cambia,
que se abre, que resiste,
que conoce el lenguaje secreto
de la fuerza y de la fragilidad.
Un cuerpo que no pide permiso
para ser territorio sagrado.
Me hizo mujer
para caminar con otros,
para levantarme cuando el viento arrecia,
para nombrar lo que duele
y celebrar lo que nace.
Me dio la valentía
de mirar de frente,
de decir “aquí estoy”,
de no esconder la voz
cuando la historia necesita ser contada.
Y así ando,
con mis cicatrices limpias,
mis sueños en alto
y esta certeza antigua:
que en mí —en todas—
nace cada día
la posibilidad de un mundo nuevo.
— 🌹 —
A UNA MUJER LEJANA
Jaime Hoyos Forero – Colombia
Amo la luna porque está distante,
porque nadie
puede su virgen luz, arrebatarme.
Y a ti te amo, mujer, por imposible,
porque eres, aunque existes,
mucho menos real que imaginable.
Porque en tu vida pongo, sin que sepas,
todo lo que yo quiero
que tenga la mujer que sea mi amante.
Pienso así, que tu beso
se vuelve llamarada entre mi boca,
dulce humedad azul sobre mis ojos,
cálida miel regada por mi vientre,
y sobre el pecho un galopar de potros.
Si algo te falta,
yo entonces lo imagino y te lo otorgo.
Y eres así, perfecta…
Sin error y sin tacha.
Mujer, ámame, ansíame,
deja que yo te siembre, en la distancia,
invisibles semillas en tu vientre,
y así darás a luz, (dolor de parto),
un mundo diferente,
sin odios, sin dolores, sin quebranto.
Tu rostro será rosa
de pétalos abiertos,
tus senos serán olas
del mar de mis tormentos,
que rodarán, desnudas, por mi cuerpo,
como el agua en la arena de la playa.
Tus senos, como barcas,
irán buscando peces escondidos
en el lago encendido de mi vientre;
serán tus dientes ávidos anzuelos
para la pesca del amor creciente;
y tu boca que debe besar como se besa
Selene con el sol cuando amanece,
me besará para volverse llama.
me besará para volverme fuego,
y fundirás tus labios en los míos
como el mar en los ríos,
como el agua en la arena de la playa,
como la luz del sol besa tus senos
cuando abres, desnuda, la ventana…
Entonces no es el sol el que te besa,
es mi ausencia que llega,
es tu amante imposible…
es el amor en invisible entrega.
— 🌹 —
MUJER
Jaime Hoyos Forero – Colombia
Eres llena de gracia,
como el avemaría.
(Amado Nervo)
Mujer, hermosa siempre…
Para el hombre, la eterna prometida
desde el primer arrullo de la cuna
hasta el último pétalo de vida.
“Rosa siempre encendida”.
Fuente en la roca viva
de todos los amores:
amor de hijo, de mujer, de madre;
y en todos sus amores
es unas veces agua cristalina
y otras, herida abierta de dolores.
Sus ojos tienen
una luz inmortal, no repetida,
que la acerca al Señor y la enaltece.
Su boca es un pecado mortal que nos condena…
Pecado que sus labios administran:
incandescentes labios
que más provocan mientras más nos queman.
Como Eros en su aljaba,
guarda temibles flechas
que sus ojos hermosos envenenan…
Las usa cuando quiere:
unas matan de amor, otras de pena.
Mujer, itinerario de delicias,
a un mismo tiempo néctar y ambrosía;
eclipse sideral de la ternura;
principio palpitante de la vida;
rayo enceguecedor por su belleza,
e inspiración de toda poesía.
Sin la mujer, Amor no existiría.
Sin sus brazos, su boca y su regazo
el hombre no podría
morir de amor… resucitar de dicha,
naufragar en sus aguas salobres y profundas,
penetrar en sus mágicas delicias
cubiertas de placeres,
hasta llegar a un reino pleno de maravillas.
La mujer mueve el mundo
con solo una sonrisa.
Dios se asoma a mirarla
los domingos, sin prisa,
desde el trono dorado de la sabiduría.
De lo que él ha creado
es su más bella hechura,
su más dulce milagro,
su única locura.
Dios creó la mujer, y en su largueza
al hombre se la dio por compañera.
🌹
LA MUJER
Carlos Jaramillo Diego – México
Hoy día, la dualidad es historia de tristeza,
se han roto las cadenas, y nace la igualdad,
hoy se reconoce a la mujer como la base de la familia,
ya que jugamos un rol único en la sociedad.
Somos ejemplo de desarrollo integral en la vida,
sembramos principios que están dando la gran cosecha,
prohijando entes fuertes en los surcos de la tierra,
logrando cambios con unidad y grandeza.
Esa gestión de cambios está sentada en la humildad,
en el respeto a la dignidad de las personas, en el servicio,
en concebir la igualdad desde el alto pedestal del amor,
porque somos seres que pensamos y sentimos dolor.
Dolor de creer que nos agrada ser subestimadas,
dolor de no tener igualdad de oportunidades en la vida,
dolor de que somos seres humanos de segunda
por eso hoy, celebramos la igualdad sin dolencias,
hoy se han roto las cadenas y nace la libertad.
Como dijera ayer la séptima Musa:
hombres necios que acusáis a la mujer sin razón.
🌹
LA MUJER Y LA CASA
José Lezama Lima – Cuba
Hervías la leche
y seguías las aromosas costumbres del café.
Recorrías la casa
con una medida sin desperdicios.
Cada minucia un sacramento,
como una ofrenda al peso de la noche.
Todas tus horas están justificadas
al pasar del comedor a la sala,
donde están los retratos
que gustan de tus comentarios.
Fijas la ley de todos los días
y el ave dominical se entreabre
con los colores del fuego
y las espumas del puchero.
Cuando se rompe un vaso,
es tu risa la que tintinea.
El centro de la casa
vuela como el punto en la línea.
En tus pesadillas
llueve interminablemente
sobre la colección de matas
enanas y el flamboyán subterráneo.
Si te atolondraras,
el firmamento roto
en lanzas de mármol,
se echaría sobre nosotros.
🌹
DE MUJER A MUJER
Liliana Lorán – Argentina
Mujer… ¿Qué puedo ahora decir, que antes no se haya dicho?
Es tan grande su perfil, que ya todo ha sido escrito…
Se ha alabado su presencia, su belleza, su elegancia,
su razón, su inteligencia, su prudencia… su templanza.
Por eso, porque soy mujer, hoy quisiera con más ansias
exaltar a mis hermanas que marchitan su fragancia,
agredidas, abusadas en prácticas inhumanas,
en silencio sojuzgadas, sin reclamos, acalladas…
Víctimas de las culturas obsoletas, despiadadas,
sometidas socialmente, oprimidas, mutiladas…
Ya es tiempo de darle jaque al dolor y la ignorancia.
No somos igual al hombre, pero sí su concordancia:
la simetría perfecta en los cuerpos y las almas,
con igualdad de derechos, con opciones igualadas.
En Oriente y Occidente la mujer lucha y se afana,
cumpliendo roles diversos, sufriendo afrentas y cargas.
Mi respeto por aquellas que han entregado su vida
por ver un mundo mejor, lleno de paz, de justicia.
Y para ser solidaria con su valentía y pujanza,
hago escuchar mis reclamos a través de mi palabra.
Y… no somos sexo débil, desterrar esa falacia
es motivo de estos versos pregoneros… de esperanza.
🌹
ERES MUJER
Letra de canción (con estribillo)
Mercedes Lucero – Argentina
Eres promesa que trae la nueva aurora
como el beso del sol dando fuerza a la vida.
Eres luz que vibra en el alma, encendida,
poniendo claridad en las oscuras horas.
Eres canción de cuna para el recién nacido
y un ángel guardián en sus primeros pasos.
Eres la dulce paz del sol, ya en el ocaso,
y ansiado consuelo de un corazón herido.
[ESTRIBILLO]
Rosas blancas que hablen de amor y pureza
y rojas, como signo de fuego y pasión,
las pongo a tus pies, por tanta grandeza
que inflama tu alma, porque eres amor.
Si el hombre es timonel, en el mar de la vida,
la mujer es la brisa que empuja al navío,
va por ruta segura, donde no hay desvío
llegando a un puerto que jamás se olvida.
Te envuelve el perfume de una bella flor,
y el misterio azul del estrellado cielo,
mientras tus labios callan con profundo celo
el secreto oculto de algún viejo amor.
Desde el cielo mira la luna envidiosa
y por más que quiera, no puede igualarte,
sueña con el beso del más tierno amante,
o el sutil lenguaje de la mariposa.
[ESTRIBILLO]
Rosas blancas que hablen de amor y pureza
y rojas, como signo de fuego y pasión,
las pongo a tus pies, por tanta grandeza
que inflama tu alma, porque eres amor.
🌹
SOY
Margarita Mangione-Argentina
Soy mi hija y también mi propia madre,
y la madre de mi abuela y bisabuela.
Soy la madre de mi abuelo y de mi padre,
y mi bisnieta que aún no va a la escuela.
Soy mi ancestro mujer, madre y esposa,
muerta, infeliz, temerosa y golpeada.
Soy el cadáver sin nombre que reposa,
en una tumba oscura y desolada.
Soy la ingenua que un día enamorada,
se entregó a un hombre con fatal candor.
Soy la esposa que aguarda desvelada,
por un marido cobarde y golpeador.
Soy la mujer que oculta sus heridas,
a sus pequeños hijos inocentes.
Soy quien maquilla las marcas repetidas,
y la falta de cabellos y de dientes.
Soy quien escucha ruegos sin sentido,
después de las palizas y los gritos.
Soy quien perdona atrás de haber sufrido,
los dolores más crueles e infinitos.
Soy la que yace destruida y anulada,
sin más culpa que amarlo sin medida.
Soy la loca que camina desquiciada,
del mundo y sus preguntas escondida.
Soy la rica, la pobre, la del medio,
blanca, amarilla, negra o sin color.
Soy la que busca en el azar remedio,
para su incomparable y ruin dolor.
Soy nada más que un inútil capricho,
para aquel que recibió todo mi amor.
Soy la cautiva de un maldito bicho,
que no teme al castigo superior.
Soy un retazo arrugado y deslucido,
vestigio vano de un pasado hermoso.
Soy la que nunca armó su brazo herido,
por no hundirse en un futuro desastroso.
Soy la que pide a quien pueda remediarlo,
rescate a otras mujeres de este horror.
Soy la que hoy se arrepiente por amarlo,
perdiendo todo por su infausto amor.
Soy nada más la sombra de quien fuera,
porque ya estoy ausente de este mundo.
Soy tan solo una mujer que ayer muriera,
en manos de un sujeto cruel e inmundo.
Hoy me arrepiento por haberle permitido,
tantos años de angustia y vejaciones.
Y siento rabia por no haberme ido,
cuando tuve al alcance soluciones.
Ahora mis hijos quedaron sin la madre,
el tiempo atrás tal vez quieran volver,
sabrán que el asesino fue su padre,
y no podrán los motivos comprender.
Quizás me culpen a mí por no evitarlo,
y estoy segura que tendrían la razón,
fue cobarde y estúpido aguantarlo,
para que nunca perdieran la ilusión.
Soy tan solo un fantasma del pasado,
que el tiempo ha de borrar de su memoria.
Una foto que al azar le habrán mostrado,
para contarles de esta triste historia.
Solo queda de mí un expediente
guardado en anaqueles polvorientos.
Soy la mujer que ha muerto inútilmente,
por confiar en mentiras y lamentos.
Ahora soy solo un grito atormentado,
surgiendo de una tumba abandonada
soy un lamento que vaga desolado,
en medio de las sombras y la nada.
Hoy busco penetrar los pensamientos,
de otras mujeres como yo golpeadas,
para pedirles que huyan de los violentos,
y no terminen como yo: ¡asesinadas!
— 🌹 —
SOY MUJER…
Margarita Mangione -Argentina
Soy mujer. Desde que vi la luz,
quise apretar la vida entre mis manos.
Asirme de su esencia, sentir su aliento,
y de una bocanada, ¡beberme el tiempo!
Los desengaños golpearon a mi puerta
trayendo la desdicha entre sus dedos.
La encontraron abierta, ¡jamás la cierro!
Porque sé que el destino, que es muy artero,
llega infalible al sitio donde te halles,
detrás de siete llaves, o a cielo abierto.
Amé. Fui amada.
Parí hijos con dolor y fui dichosa.
Bajo mis alas cobijé nidos de rosas.
Con mis manos brindé caricias nuevas,
a esos hijos que hoy, con sus amores,
han cubierto con creces mis ilusiones.
Mi esperanza de ser mujer amada,
de crecer, de perdurar en otras almas,
la he encontrado en los nietos que adoro,
que son todo mi orgullo,
mis ansias de vivir, mi fe y mi calma.
La muerte con su rostro demudado,
impávida y feroz, entró a mi casa.
Dejé partir amores que nunca olvido:
mi corazón, quebrado en mil pedazos,
hoy guarda en su interior, dolor y llanto.
Pero aterido y triste, sigue latiendo,
a la espera de hallar amores nuevos.
Amores puros. Amores bellos.
Que mitiguen su pena y le den consuelo.
Abierta al mundo entero: ¡sigo viviendo!
Aunque me han atacado las decepciones,
jamás bajé los brazos, ¡yo no me arredro!
Aparté piedras, crucé torrentes.
Vientos aullaron, lluvias cayeron;
pero en mañanas y atardeceres,
nuevos soles radiantes, para mí ardieron.
Soy mujer: Nací fuerte y audaz.
¡Me alegro de ello!
Y aquí estoy: con mi mano tendida al universo.
Dame la tuya hermana, que un puente haremos
para animar a otras con nuestro aliento.
¡Dame la mano hermana! Juntas iremos,
a rescatar a aquellas que están sufriendo.
Y cuando haya en sus rostros una sonrisa,
sobre tierras y mares nos alzaremos.
Las alas desplegadas en el intento,
volando en una danza que iniciaremos,
con música de pájaros, de lluvia y viento:
Todas, en infinito abrazo eterno.
Dame tu mano hermana… ¡ya estoy partiendo!
— 🌹 —
RETAZOS DE VIDA
Sarah Petrone – Argentina
Te he visto callada, muy sola, perdida.
Quién sabe en qué cosas estabas pensando,
yo, como siempre, inquieta chiquilla
pasé y sin dudarlo te tomé la mano.
Descubrí en tu mirada de un color distinto
el tinte indeleble de una vida errada,
inoportuna sollocé, bendije,
te abracé los hombros… No dije más nada.
La luz de un relámpago se asustó en tus ojos,
recuerdos lejanos lloraron tu infancia
llenando de pronto en la voz de un suspiro
la casa vacía que un día has dejado.
Retazos de vida de mujer cansada,
de historias sin tiempos, de culpas, de heridas,
de cabellos blancos, de ansiedad teñidos
rebeldes nostalgias. De pie. Todavía.
— 🌹 —
ESTÁN SOPLANDO VIENTOS
Sarah Petrone – Argentina
Alerta mujer, que están soplando
vientos de guerra otra vez en las fronteras
abraza a tu hijo, fuerte y desespera
porque quizá no vuelva a ver el día.
Reza mujer, el mundo está en peligro,
el hombre se apartó de Dios y sus quimeras
caen tras las mentiras que veneran
ideologías vanas como el odio.
Escucha mujer, la voz de tus entrañas
apaga el televisor, lo que estás viendo
no es una fantasía repetida
de las viejas películas de guerras.
Despierta mujer, estás quedando sola
atrapada en la irrealidad que no comprendes.
Llora mujer, son tiempos de zozobra,
la humanidad se pierde, sin remedio.
— 🌹 —
ROSTRO FEMENINO
Susana Piñeiro – Argentina
Señor me hiciste «mujer» fecunda como la tierra
tan profunda como el mar, sensible como la hierba
capaz de acoger la vida cuidándola con paciencia
y de cargar el dolor de todo nuestro planeta…
mágica como la luna con los pies firmes en tierra,
transparente como el agua, brillante cual las estrellas,
laboriosa como el sol, generosa y compañera
capaz de alumbrar la noche en su oscuridad más densa.
Destello soy de Tu Rostro, Tu ternura hecha mujer
sembradora de esperanza en un nuevo amanecer
¡Tómame Señor y sopla Tu melodía más bella
que en mí se vuelva canción que anuncie Tu Buena Nueva…
y que al fin el mundo entienda que no hay camino mejor
que vivir en el respeto de toda la Creación,
buscando en las diferencias el punto de comunión
devolviendo a cada vida, su dignidad y valor.
— 🌹 —
MUJER
Ricardo Ernesto Quattri – Argentina
Haz de luz.
Brisa que alcanza
un prisma
vertido en color.
Templanza.
Dulzura que avanza
a todos los estados.
Tu alma me trae
esperanzas y paz.
Haz de luz
que atraviesa,
invade, calma.
Susurro y alabanza.
Gracia que abraza
cada instancia,
cada gesto y palabra.
Vida, toda vida..
Ángel que sostiene mis horas.
Alianza de todas las eras
compartidas sin distancias.
Alquimia de amor
que mi corazón en brazas
cobijas
con miradas que me elevan.
Caricias sin medidas
me acercan a los cielos.
Mujer. Belleza y sueño.
Alas de luz…
A ti me entrego.
A ti Mujer, Olga Noemí.
Mi sueño de Amor tan cierto.
— 🌹 —
MI CIELO
Ricardo Ernesto Quattri – Argentina
Luz de luna y cielo
que inspira mis sueños.
Mujer. Sentimientos.
Abrazas el sigilo de las horas
en que a amarte llego.
Besos como auroras encendidas.
Despliegas en mis huesos
las huellas de la vida.
Me abarcas, me dominas,
me elevas.
Tu calma la senda
en que bebe mi sosiego.
Tremendo universo
es tu ser inmenso,
en un viaje con destellos
de eterno vuelo.
Me aferro.
Se diluyen los límites
al unirse nuestros cuerpos.
Sin distancias ni tiempos.
— 🌹 —
PIEL DEL MUNDO
Graciela Reveco – Argentina
Piel del mundo
la mujer
que trabaja sobre el lienzo de sus poros
imagina los colores
que el universo mezcla a su antojo
para trazar un perfil de batallas
espacio que la fragancia viril asigna
y entreteje con su discurso
sin saberlo
una imponente libertad con alas
en cada pincelada un grito
nadie podrá encarcelar la magia
es libre para decir y cincelar con los dedos
construir con la esteca en los bordes de la piedra
encontrar la zona del vocablo firme y decidido
en los pentagramas sociales y políticos
y con la melodía ancestral del útero
irrompible y eterno
ganar con derecho
la mujer es la matriz que mueve el mundo
el arte se le escapa de la piel y del sentido
y con mismo género desde el atrio que decido
he de mirar profundo el fondo del aljibe
donde beben las criaturas huérfanas
romper celdas y estructuras
navegar todo el día entre la bondad de ser mujer
y merecerlo
me lo exige el color de la esencia femenina
el reflejo lo desprende la pintura
azul, azul
pero también verde agua, rosa, rojo y otra vez azul
la nieve y el blanco
entre la imagen y la ensoñación de quedar atrapada
en el movimiento y la música de lugares lejanos
y de los actos humanos
diversidad de seres
mujer por genética
mujer por decisión
tan lejos de la vivencia y tan cerca de la mirada
todo es posible
espiritual o tangible
cuando el cuerpo se relaja
y le dejo al verbo expresar su conciencia
la mujer pinta, compone, escribe
y al parir renace con más vida
es un pájaro que destraba las cadenas
aunque le hayan cortado las alas
la mujer esculpe en el lienzo de su casa
y en el afuera que el aire le reclama
la mujer no ceja en su entorno
aunque el dolor de las pérdidas
desgaje las cortezas del verbo y de la calma
los pétalos caen sobre tierra húmeda
donde nacerá otra flor desde la entraña
mujer… divina naturaleza
la muerte nunca podrá llevarse nada
el mapa genético
que legó a otros cuerpos
continuarán las batallas.
— 🌹 —
ABRE LAS PUERTAS DEL ALMA
María Rosa Rzepka – Argentina
Grito de mujer, de tierra
que se deshace en las venas;
de volcán rugiendo indómito,
de selva que se encadena.
Grito de mujer, pariendo
amanecer sin mañana
mientras las conciencias duermen
en oficinas cerradas.
Grito de mujer, callado
por tradiciones lejanas;
se mastica en las salinas
renaciendo en las quebradas.
Grito de mujer que surge
cuando la violencia arrasa
Ser mujer no justifica
transitar sin esperanzas
una vida de pobreza,
rigores en abundancia.
La llave de una mujer
abre las puertas del alma,
rescata las tradiciones,
la memoria y las hazañas.
Su grito exige respeto,
lo demás, no le hace falta
— 🌹 —
ELLA
(PROSOPOGRAFÍA DE LA MUJER)
Rubén Sada – Argentina
Tiene cabellera rubia,
piel de porcelana blanca,
doy aquí mi opinión franca:
la talló hermosa una gubia.
Vuelca lágrimas de lluvia
sola, en cada atardecer,
y en el alba rosicler
brillan sus labios rubí,
se parece a un colibrí
pero se llama “mujer”.
Ella es bien inteligente,
abnegada y generosa,
ella es la gigante hermosa
espiritual y creyente.
Tiene lucha y es valiente,
es romántica, intuitiva,
elegante y creativa
y por sobre todo ser,
ella se llama mujer
y está más que nunca, viva.
Ella es osada y sensual,
es abierta y elocuente,
dice las cosas de frente
con honestidad vital.
Ella es un ser especial
entre los más deslumbrantes,
tiene energías pujantes
su cotidiano quehacer,
ella se llama mujer
desde los tiempos de antes.
Ella es bella y solidaria,
espontánea y muy sincera,
es la mejor compañera
al andar la vida diaria.
Tiene sangre de empresaria
sobre una alfombra honorable,
ella es cariñosa, amable,
ella destila placer,
ella se llama mujer…
¡Viva su gen incansable!
— 🌹 —
MUJER EMPODERADA
Dra. Adriana Terán (Poetisa Cálida) – México
Soy la mujer que derramó
su aflicción al estiércol,
sus sollozos a la coladera
hasta que se extinguieron.
La que cargo la capa errada
re matándola en la basura.
De la muñeca rota
que fui, no guardo nada.
Salí del rincón, boté la escoba,
fumigué bichos y trúhanes,
Permuté el hollín por maquillaje,
las garras por ropa exclusiva.
Hui de la opresión asfixiante.
Me encaminé a cultivar, divertir,
y conocer el mundo.
Renacer las veces necesarias.
Recobré bonanza y amor propio,
asciendo peldaños sin contrición,
modifico etiquetas y estereotipos.
Me reconozco como mujer
¡Libre y empoderada!
— 🌹 —
MUJER
Yanni Tugores – Uruguay
El primer sabor que endulza nuestra boca
es la tibieza que emana de sus senos.
Sus caricias que prodiga a cada instante
deja el aroma de piel en nuestro cuerpo.
Es mujer, madre, esposa y compañera
la valiente que batalla todo el tiempo.
India que monta al lado de un guerrero
igual que un prócer defendiendo a su pueblo.
Es gavilán siendo apenas una calandria
cuando trata de defender a sus polluelos.
La que lleva el estandarte en una casa
y protege en las noches nuestros sueños.
Cuando las lágrimas brotan de sus ojos
nadie sabe si son de gozo o tristeza.
Aunque esté muriéndose por dentro
al mundo entero le muestra su grandeza.
Esa eres tú Mujer, avasallante
inteligente, sensible y compañera.
Esa eres tú Mujer valiente, amiga leal, Mujer guerrera.
Esa eres tú, ella o aquella.
Esta soy yo, Mujer, una aprendiz de poeta,
que te honra como tantos este día
y este es mi canto de homenaje a tu entereza.
— 🌹 —
HE NACIDO MUJER
Yanni Tugores – Uruguay
He nacido mujer
de una mujer he nacido.
Y a su vez ella de otra y de otra.
Dios me ha dado el don de parir,
alimentar y cuidar.
Batallo, corriendo de acá para allá.
Soy virtuosa, cínica, alegre, triste,
encantadora y perversa.
Puedo ser todo a la vez.
Me doy tiempo para amar y odiar.
Planchar y bailar.
Tengo mareada a la vida
pues en mí,
corre el espíritu de abuela
y de niña a la vez.
Pero aún necesito abrazos,
te amo, te extraño,
pues jamás pasan de moda.
Los jóvenes nos olvidan.
Alguna vez, los protegimos
los amamos, los cuidamos.
Soy una mujer
pero tengo fecha de vencimiento.
Caducaré, me extinguiré sin dejar huella.
Quedaré esparcida por el aire,
por la tierra o por el mar.
Quizás, bajo la mirada de aquél
que un día se fue,
y no miró hacia atrás.
De las mujeres que fui
solo queda esta que soy.
La aprendiz de poeta,
la amiga leal, la compañera.
Soy mujer, madre,
esposa y compañera.
Y le doy gracias a Dios
con mis sienes que blanquean
con este cuerpo cansado,
que me permite ser así,
una mujer fuerte
una mujer guerrera.
— 🌹 —
POEMAS A LA NIEBLA
Nota Editorial: Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece.
“La niebla no oculta: revela lo que el alma recuerda.”
COLABORAN
Matías Bonora — Argentina
Libia B. Carciofetti — Argentina
Enrique Fredy Díaz Castro — México
Carlos H. González Saavedra — Argentina
Elspeth Gormley — España
Lamberto Ibárez Solís — México
Carlos Jaramillo — México
Marga Mangione — Argentina
Raquel Olay — Argentina
Sarah Petrone — Argentina
Ricardo Ernesto Quattri — Argentina
Graciela Reveco — Argentina
Yanni Tugores — Uruguay
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA
Matías Bonora – Argentina
En su espontáneo momento me habita
otra luz, de magnética quietud.
Y lo incierto se impone, como alud
de silencio que, con su encanto, canta
entre ausencias de rumbos y sin bita,
que amarre algún norte, poniente o sud
y libere de esta lenta acritud;
cuya finitud se aleja, me grita.
Y en mi centro me aferro, en la espera
de una orilla de colores, sones
y manos que tallen, briosos abrazos.
La niebla se queda y sola respira
una siembra de antiguas oraciones,
en voces que acunan versos y hechizos.
⸺ ✧ ⸺
EN UN BANCO AÑOSO
Libia B. Carciofetti – Argentina
En un banco añoso, se sentó el otoño
mientras finas hojas lo supieron besar.
Algunas ocres, amarillentas, rosadas
y alrededor suyo comenzaron a danzar.
De pronto un ave que estaba despertando
en su tibio nido comenzó a bostezar.
Al momento el sol, con lagañas en los ojos,
viendo que la aurora ya se había hecho día,
con sus luminosos rayos comenzó a alumbrar.
El señor otoño se calzó la bufanda,
se cruzó de piernas y comenzó a soñar:
que era primavera y lo visitaba el estío,
la tomó de la cintura y no la quería soltar.
Pero alguien con un dedo firme
le tocó por los hombros, y volvió a la realidad.
Era don invierno pidiéndole anuencia
para poderse sentar.
Y en un diálogo que solo entienden las estaciones,
muy amablemente se pusieron a conversar.
Caía la tarde y las aves a sus nidos
decidieron regresar.
La brisa soplaba y el banco añoso
se comenzaba a desdibujar.
Era la niebla que lo cubre todo
en esta nostálgica estación otoñal.
Se calzó el sombrero, se sacudió las hojas,
bajó la cabeza y se echó a andar.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA
Enrique Fredy Díaz Castro – México
Duele que el vasto contexto de las cosas,
sea para algunos como infranqueable muro,
que solo esperan lo fresco de las rosas,
cuando sabemos que hay días claros y obscuros.
Cuesta entender que es frágil el carácter,
en quien no tuvo cimientos necesarios
y los arreos para salir del cráter,
forjando metas por el sustento diario.
Cuando a mi paso jóvenes esperanzas,
las veo rendirse ante las tentaciones,
quisiera manos de más para confianza
poder brindarles a tantos corazones.
Si es el trabajo hay que salir a buscarlo,
pensando en cambios que depare el mañana,
andar con fe porque vamos a lograrlo,
que para eso, siempre nos sobren ganas.
Por eso hiere saber de mil tragedias,
de esas que pienso, pudieron evitarse.
De quienes su voluntad se dobló a medias,
desmotivados ya para levantarse.
Es como verse perdido en densa niebla,
buscando a tientas el alivio de un faro,
la indecisión que pesa como piedra.
creyendo que el porvenir le cueste caro.
Prefieren laxos hundirse en frágil hoyo
que se hace grande en medio de su inercia,
no son capaces de librar los escollos,
y ceden dóciles al mar de inclemencias.
Es en la vida ese factor que surcando,
habilidoso en nosotros, es tangible;
niebla que mucha luz hoy está esperando
para que el bien en el mundo sea posible.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLAS EN MI VIDA
Carlos H. González Saavedra – Argentina
Cuantas nieblas en mi vida
Cuantas…
Cuantas he, atravesado
Con sabiduría
Con rebeldía
Con valentía
Con hidalguía
Hasta el día de hoy,
Queda alguna perdida, escondida
A esta altura de mi vida,
Recupere la transparencia
De mi niñez, la inocencia
De aquellos días
No más nieblas mezquinas.
No más, apariencias
No más, corridas
Vivo, una vida cristalina
En paz y armonía.
Gracias al sol interno,
Que me ilumina.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA DE MI CIUDAD
Elspeth Gormley – España
La niebla llegaba suave,
como un recuerdo que vuelve sin ruido.
Cubría las calles,
desdibujaba las casas,
y hacía del mundo
un secreto.
Crecí entre su blanco silencio,
aprendiendo que no todo se ve,
que algunas cosas
solo se intuyen.
Aún hoy,
cuando la vida se vuelve borrosa,
siento aquella niebla cerca:
no para perderme,
sino para decirme
de dónde vengo.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA
Lamberto Ibárez Solís- México.
Y Traigo una copla herida
con los nubarrones grises
que agolpan mi soledad
de mis días infelices.
De aquella infancia nublada
en que el paria de mi tierra;
de Zacualpan trovador;
de esta mente que se aferra.
Sin olvidar el dolor
de las montañas agrestes
y los pájaros furtivos;
surcan el viento celeste.
Esa niebla oscura y fría
que empañaron mis mañanas
y trastocaron mi vida
que no mereció ser vana.
¡Ay brumas de mi “Terronera”!
Cubiertas de soledades;
que acicatearon mi mente,
librándome de maldades.
Nieblas que cubrieron cielos
de hambrunas y humillaciones;
que a los pobres de mi tierra
les lastimó sus pasiones.
Los árboles derribados
por las manos asesinas
que sucumbió los manglares
y los convirtió en rutinas.
Las cuerdas de mi tristeza;
revientan toda oración;
donde se hilvana la angustia
que vierte mi corazón.
Los ululares del búho;
acompañaron mis pasos;
y el siseo de lechuzas
me dibujaron sus trazos.
Las nieblas que oscurecieron;
las pisadas de mi infancia;
pero que nunca taparon,
mi luz y perseverancia.
Esas nieblas se acabaron
y desterradas en tiempos;
olvidadas para siempre
y ahora son mi pasatiempo.
Mis coplas las tiro al viento
a orillas de mi laguna
con mi canto que se aferra
de mi mar hasta mi cuna.
⸺ ✧ ⸺
LA NIEBLA
Carlos Jaramillo – México
Llegaste a mi vida y cambiaste mi ser completamente,
nada fue más hermoso que compartir cada día contigo
ya que estar a tu lado era mi alimento, mi aliciente
no había obscuridad, desilusión ni desencanto.
Solo luz y daba gracias por lo que traías a mi vida,
con el tiempo una densa niebla lo empiezo a opacar,
niebla compuesta por la desconfianza e indiferencia,
juntos y sentir soledad en el alma, estar sin estar.
Al revisar mis pasos veo que en el amor no hay reservas
sino una entrega cada día, sentirlo y creer en Él.
Hoy percibo que no alimentar ese sentimiento
se va apagando como una candileja en invierno
que cuando lo va cubriendo la niebla no hay regreso.
Ya que el dolor por amor no lo disipa el perdón,
principio que te lleva a reconocer y espolear el ego,
a disipar la niebla que provoco el frio invierno.
⸺ ✧ ⸺
LA BRUMA EN TUS OJOS
Marga Mangione – Argentina
La bruma que vio en sus ojos,
le anunciaron su partida,
hablaban de despedida,
pero sin penas ni enojos.
De besarlos tuvo antojos
pero no atinó a acercarse,
sintió que iba a alejarse,
que remedio ya no había,
la pena la sorprendía
y había que resignarse…
Cuando el amor se termina
nadie puede rescatarlo,
el que aún ama ha de llorarlo,
siguiendo con su rutina.
Como autómata camina
pues le cuesta comprenderlo,
la angustia de no tenerlo,
le hace ver la vida gris,
todo tiene otro matiz
cuando acaba de perderlo.
El dolor siempre perdura
oscureciendo la senda,
cubierto por una venda,
el corazón no se cura.
Y el tiempo que es sepultura
de los bienes y los males,
consolando a los mortales,
hace disipar la bruma,
y esa pena que hoy exhuma
serán recuerdos triviales…
Tomar ejemplo del mar
pues con su fuerza y su espuma,
cuando disipa la bruma,
busca sus aguas limpiar.
Porque empieza a trabajar
con presteza y con premura,
sacando afuera basura,
que deja algún ser humano,
insolente ciudadano,
que tiene la mente oscura.
Hay que borrar la tristeza
llenar la mente de luces,
sacando del alma cruces,
limpiar tu mar de maleza.
Atesorar la grandeza
de gozar la propia vida,
la dicha no está perdida,
porque un amor se ha marchado,
¡dejar las penas de lado
la angustia ya está prohibida!
⸺ ✧ ⸺
HISTORIA DE AMOR
Raquel Olay – Argentina
Sucedió que un pequeño
duende solitario , que habitaba
en un bosque encantador,
enamorado de su belleza, sintió
celos de otro duende seductor,
Un día, el duende enloqueció.
Quiso ocultar a los ojos del
intruso su hermosura y fue así
que del cielo una nube el bajó.
uniendo diminutas gotas de
rocío, tejió un precioso manto
y con él su bello paisaje cubrió,
sin saber que cometía un error ,
pues la densa niebla, por varios
días no dejó pasar el sol, y el
duende cayó en su trampa,
muriendo de frio, el pobre
bohemio que siempre quiso
vivir de amor.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLAS
Sarah Petrone – Argentina
El último eslabón del último poema
epílogo de historias que han pasado
por el filtro de la vida que ha gestado
un sin fín de situaciones paralelas.
El último de los tantos sinsabores,
el último susurro que he perdido
en la gota que del vaso ha rebalsado
dejando solamente alguna herida.
Acaso sin querer he malogrado
el fragmento que sublime ha resistido
en las nieblas mentales que opacaron
lo mucho que también he conseguido.
Despliegue de suspiros rezagados
en el último aliento de la vida,
nebulosa interior que ha descartado
la perfecta razón y el equilibrio
⸺ ✧ ⸺
LA DANZA DE LAS HOJAS
Sarah Petrone – Argentina
No esperó que el otoño la arrancara,
sola se soltó y trazó en un vuelo
un sin fin de arabescos que dejaron
virutas de colores por el suelo.
No esperó permanecer en esa rama
su segura protección. Como en un sueño
uniéndose a la danza de otras hojas,
el viento jugó sin prisa con su suerte.
Igual que una cometa sin destino,
envuelta entre las nieblas que tejieron
un lazo de invisibles ataduras,
subió y sin gravedad rodó en silencio.
Ocres y amarillos, Tintes secos,
en esa policromía de colores
cansada de la rutina de sus horas
rasgó la soledad de sus torpezas.
Una vez más en la ronda de la vida
cubierta por las cortinas de sus nieblas,
perdiendo la identidad sentí como ella
que a veces soy hoja… A veces… También niebla.
⸺ ✧ ⸺
NIEBLA
Ricardo Ernesto Quattri – Argentina
Se desplaza como cortina
del tiempo.
Sujeta a ritmos lentos
con callada presencia.
Silencios.
Esconde pensamientos
que parecen olvidados.
Percibe intentos que envuelve
con sigilo las respuestas.
Se repite en intentos,
se atrapa en sí misma.
Cadencia que descubre
fragilidad, suspensos.
Irradia voces imperceptibles,
vibra en sonidos que desaparecen.
Se atasca en caminos desconocidos.
Vuelve. Estalla en miedos.
Dispara recuerdos que quisiera olvidar.
Tiembla. La nada le abarca.
Se sume en sí misma.
Reposa. Descansa.
⸺ ✧ ⸺
EGOMÍSERA
Graciela Reveco – Argentina
Qué me dices, no entiendo.
La niebla no podrá quitarlo de tus ojos
la niebla no podrá desenredarlo de tu lengua
la niebla se vuelve anáfora en el grito callado.
Ego mísera…
cuando miras y dices que no has visto
cuando callas y necesito de la frase olvidada
cuando gritas y no admites las bondades del silencio
cuando marchas y te llevas el abrazo
cuando abrazas y solo aprietan las piedras
cuando crees que todo está bien y la sonrisa es un muro
la niebla te cristianiza ubicuo e irremediable.
Ego mísera…
qué me dices, no entiendo.
Acabo de inventar el término
es mío en esta niebla que te impugna
no lo robes ladrón de vocablos
no seas esta persona ego mísera y distante
que merece el olvido.
No, no entiendo.
¿Qué no entiendes?
Ego mísera
ese manto de niebla que define tu estatura
egoísta y miserable
en una sola palabra.
⸺ ✧ ⸺
LOBREGUEZ
Yanni Tugores – Uruguay
Pavorosa tiniebla
rompes mis versos en los papeles,
se desvanecen en el aire.
Me zambullo en sus ojos
de hechizado mar.
Siento la ausencia
del aire de su aliento.
Penas que van
cavilación que viene.
Pavorosa tiniebla
dejas mi boca sin destino,
como fiera hambrienta
masticas las palabras.
Mis manos, fríos puñales,
no encuentran la tibieza
para plasmar el verbo.
¡Hace tanto frío aquí!
Pavorosa tiniebla
disípate, ¡te lo ruego!
La plaza está desnuda
no puedo respirar.
Mi voz,
desgarra una nota sin clave.
Deletreo en el aire
frases sin sentido.
Pavorosa tiniebla…
Disípate… ¡Ya!
⸺ ✧ ⸺
¿DÓNDE ME LLEVAS, NIEBLA?
Yanni Tugores – Uruguay
Un manto gris se desploma
sobre las calles vacías.
Mengua la luz del día.
Ciega mis ojos.
Opaca los contornos.
Todo se percibe
como sombras alargadas,
que parecen querer tocarte.
El silencio se agiganta.
No lo puedo distinguir
pero siento que me envuelve,
fría, pavorosa.
No puedo palpar nada.
Camino a ciegas
solo guiada por mi instinto.
Quizá, esta ausencia de claridad
me fuerza a sentir sin ver.
Los sentidos se agudizan.
Mi intuición me lleva
hacia algún lugar.
Sé que voy en la dirección correcta
o ¿quizás no?
Mis pasos, lentos
piden permiso sin saber,
si alguien camina a mi lado.
A lo lejos,
se filtra un rayo de sol.
Al fin diviso de qué se trata.
Solo es una niebla densa
que oprime las gargantas.
¿Qué escondes?
¿Qué secretos guardas?
Mis párpados luchan por abrirse paso
bajo esa sábana espesa.
Se rinden, aceptan.
Dejo que la niebla me guíe
o tal vez me detenga.
No lo sé,
depende solo de mí
Y de entender
que aunque los ojos no vean,
el alma siempre nos guía
al mejor lugar.
⸺ ✧ ⸺
CRÓNICAS Y ENSAYOS – FEBRERO
“El tiempo deja huellas; la crónica las convierte en relato.”
✦ ✦ ✦ ✦ ✦ ✦
COLABORAN
✦ ✦ ✦ ✦ ✦ ✦
VIAJANDO POR CHINA
Elspeth Gormley – España
Amanecía cuando, a once mil trescientos metros de altura, sobrevolábamos los Montes Urales. Las ventanillas del avión estaban enmarcadas por un fino y blanquísimo hielo. El sol asomaba con timidez. Una cordillera interminable de picos blanquecinos se extendía bajo nosotros, desafiante en su propia soledad.
Llevaba conectado el monitor del asiento y seguía con interés la trayectoria del vuelo. Cuando el sol apareció en el horizonte como un disco anaranjado, pude ver que allá, muy abajo, estaba Siberia. ¡Con cuánta emoción me adentré en su paisaje desde tan alto! Llanuras, montañas… la inmensidad. Recordé los cuentos de Turguéniev, Tolstói, Gorki y Dostoievski, a los que fui tan asidua desde niña. Ya alcanzábamos Mongolia. Cruzamos su territorio y, muy avanzado el día, nos adentramos en China.
Aterrizamos en Pekín a las diez de la mañana. El calor ya amenazaba. Tras llegar al hotel y ponernos cómodos, nos dispusimos a disfrutar del programa de viaje que se prolongaría durante cuatro días.
Salimos con un guía e hicimos una visita panorámica en autobús. Nunca imaginé que Pekín fuera tan hermosa, tan moderna, tan abierta al mundo occidental. Por una de sus grandes avenidas, la Gongti Nanlu, en el distrito de Chaoyang, vimos con inmensa alegría un edificio enorme, elegante y moderno donde podía leerse, en grandes letras: Instituto Cervantes. Un orgullo para todos nosotros.
Llegamos a la plaza de Tiananmen. Grandiosa en extensión, como todo en China. Multitudes se perdían en aquel espacio prendido para siempre en la Historia. Monumentos a efemérides nacionales, banderas rojas ondeando en altísimos mástiles, policías inmóviles como estatuas de piedra, el mausoleo de Mao, el Museo Nacional, el Gran Palacio del Pueblo…
Visitamos la Ciudad Prohibida, con sus palacios rojos y parques poblados de quioscos y pagodas. Me remonté a tiempos remotos viviéndolos tan de cerca. El Templo del Cielo, donde los emperadores rogaban por las cosechas; el Palacio de Verano, que miraba al gran lago poblado de barcazas con forma de dragón; el Templo de los Lamas, donde budas dorados reían o lloraban escoltados por espíritus del bien y del mal, mientras humos perfumados ascendían en ofrenda. Y allá, lejos de la ciudad, la Gran Muralla nos acogía con su alarde de poderío defensor.
El último día visitamos el corazón auténtico de Pekín. Nos adentramos en los barrios antiguos y palpamos de cerca el alma de sus calles y de sus gentes sencillas. Pequeñas casas con ropas tendidas al sol compartían leñeras y baños comunes. Vendedores ambulantes nos ofrecían cometas de colores o relojes por veinte yuanes. Muchachos conductores de rickshaws esperaban al forastero. El gran mercado rebosaba de gente y mercancías: peces vivos, huevos azules fermentados, pollos sin plumas, calabazas de mil formas, fideos de arroz o de habas, candados, cintas, cadenas… Nunca vi tanta variedad. Las calles adyacentes, con tiendas de una sola planta, lucían vistosos letreros y escaparates. Aún quedaban retazos de los Juegos Olímpicos de 2008.
Después de un vuelo de dos horas aterrizamos en Xi’an, una ciudad verde y hermosa protegida por una gran muralla rectangular. Cerca de la montaña Li Shan visitamos las fosas que acompañan la tumba del primer emperador chino, Qin Shi Huang. Nunca quedé más impresionada ante algo tan extraordinario. Miles de guerreros de terracota, a tamaño natural, se mostraban en perfecta formación, erguidos y desafiantes. Carros de combate con magníficos caballos completaban la escena. Dicen que representan a los diez mil guerreros que el emperador venció en su última batalla para la unificación de China.
En el extremo opuesto de la ciudad se alzaban la Torre de la Campana, que anunciaba el día, y la Torre del Tambor, que anunciaba la noche. ¡Cuánta poesía en Oriente! Nuestra despedida de Xi’an fue con músicas, cantos y danzas de Chang’an, de la dinastía Tang, en un Banquete Imperial celebrado en un gran teatro-palacio.
Volamos hacia Guilin. Nos recibió con un calor intenso. El hotel reconfortaba: su enorme fachada de cristal se convertía por la noche en una cascada iluminada, auténtica cascada de agua fresca con irisaciones de colores. La ciudad se abría luminosa, con tiendas y terrazas donde calmar el cansancio. Los lagos y parques la adornaban. El río Lijiang la poseía, la amaba y la dejaba, recorriendo parajes suntuosos.
Una cordillera extraña y bella formaba una corona que ceñía el paisaje. La Gruta de la Flauta de Caña nos llevó a mundos irreales, donde las formas talladas por el agua y los siglos parecían de otra dimensión. Navegamos por el Lijiang durante toda una mañana, degustando la típica cocina china en el comedor del barco. Las márgenes del río nos saludaban con árboles de copas alargadas, arrozales y manadas de búfalos de agua. Llovía. Guilin, preciosa Guilin.
Tomamos otro vuelo rumbo a Shanghái. Al entrar por sus grandes avenidas bordeadas de rascacielos quedé impresionada. Jamás imaginé que una ciudad tan oriental pudiera ser tan occidental. Abierta al mundo, a las finanzas, al comercio, a la arquitectura desafiante. Abierta al mar.
El río Yangtsé la atraviesa como un enorme sable, recordándole sus orígenes. Pero Shanghái sonríe en la noche con luces de colores, rótulos gigantes en chino y en lenguas extranjeras, su gran malecón iluminado, la torre Jin Mao, la Perla de Oriente. De día, parques y estanques con isletas de lotos donde nadan carpas rosadas vigiladas por aves pescadoras; budas de jade de tamaño natural, custodiados como joyas; el Barrio Antiguo, con sus casas rojas y doradas, rebosante de multitudes y recuerdos. La música fluía de flautas y tambores de artistas ambulantes.
Y llegó la partida. Dejamos Shanghái . Volamos hacia París en nuestro regreso a España. Era 22 de mayo de 2018. Y Oriente, con su belleza, su misterio y su poesía, quedó para siempre grabado en mi memoria.
✦ ✦ ✦ ✦ ✦ ✦
EN EL REFUGIO ESPERANDO EL FUTURO
Por Ernesto Kahan – Israel
Testimonio personal desde un refugio en Israel
Para mis familiares, amigos, compañeros, colegas y para mi columna Prospectiva Independiente del Diario de Madrid .
Escribo estas líneas desde un refugio en Israel. No es una metáfora. No es un recurso literario. Es el lugar físico donde estoy ahora mismo, sentado junto a vecinos que hace unos minutos corrían escaleras abajo mientras sonaban las sirenas anunciando misiles lanzados desde Irán.
El sonido de la alarma tiene algo imposible de describir hasta que se vive. No es solo ruido: es una orden biológica. El cuerpo se mueve antes que el pensamiento. Tomar el teléfono, buscar a quienes están cerca, cerrar la puerta reforzada, contar mentalmente a los hijos, a los amigos, a los ancianos.
Aquí abajo no hay discursos políticos.
Hay respiraciones contenidas.
Una niña pregunta cuánto falta para volver a casa. Nadie sabe qué responder. Un hombre intenta seguir leyendo las noticias aunque las manos le tiemblan ligeramente. Una mujer reparte agua como si ese gesto pudiera devolverle al mundo algo de normalidad.
Desde afuera, las guerras suelen parecer debates estratégicos o confrontaciones ideológicas. Desde dentro —desde la vida civil— la guerra es otra cosa: es la interrupción brutal de la rutina, la conciencia permanente de la fragilidad.
✦ ✦ ✦ ✦ ✦ ✦
UNA PASIÓN ARGENTINA (2)
Gustavo Páez Escobar – Colombia
En el vuelo de Bariloche a Buenos Aires me tocó de vecino un señor de aspecto distinguido, que observaba con interés el libro que yo leía: Historia de una pasión argentina, de Eduardo Mallea. Deseoso de entablar conversación, se presentó como profesor universitario y me dijo que una hija suya había hecho su tesis de grado sobre Mallea. Agregó que sentía profunda admiración por el escritor.
Eduardo Mallea nació en Bahía Blanca en 1903 y murió en Buenos Aires en 1982. Su padre, médico de profesión y gran amigo de los libros, le infundió el entusiasmo por la lectura. En 1916 la familia se trasladó a Buenos Aires, donde el futuro literato cursó cuatro años de Derecho, que interrumpió al sentir una fuerte atracción por las letras. En 1926 publicó Cuentos para una inglesa desesperada, libro que le abrió las puertas del mundo que perseguía.
Ingresó como redactor del diario La Nación, cuyo suplemento literario dirigió durante largos años. Un par de novelas escritas entre 1932 y 1936 acrecentaron su nombre de narrador, campo en el que tuvo notable desempeño. En 1937, a los 34 años, editó el ensayo Historia de una pasión argentina, que en poco tiempo se tradujo al inglés, francés, alemán, portugués e italiano. Es su obra maestra. Si bien se trata de su libro más señalado, después de él siguió una producción constante y exitosa en los géneros de la novela, el cuento, el ensayo y el teatro. Su obra llega a 40 títulos.
Y está sostenida por un eje central: la Argentina. Pintando su país, dibujó el mundo entero. La realidad humana está en cualquier geografía y perdura a lo largo de todos los tiempos. Nada cambia, porque la tragedia es universal. El mundo es la aldea. Es el país propio. Es un mensaje vigoroso con el que buscó conmover la conciencia nacional, alterada por hondos conflictos sociales y políticos que causaron al pueblo desolación y ruina espiritual.
Cuando en la década del treinta escribió su obra cumbre, la conciencia argentina estaba herida por una racha persistente de corrupción, venalidad, infamia y connivencia con conductas rastreras. Frente a la atmósfera dañina que minaba las fuerzas morales de la sociedad, se levantó la voz crítica del escritor, que clamaba por el imperio de la ética y la recuperación de los valores perdidos. Gritó su angustia a todos los vientos, para que las almas se sacudieran y buscaran sus propios caminos. Para que dirigentes y sociedad abrieran los ojos ante los despeñaderos que amenazaban devorarlos. “Los pueblos -dice-: «son grandes o pequeños en la medida de su propio sentimiento de eternidad”. Sus denuncias se prolongarían hasta el final de su vida. Nunca cesó de señalar los yerros demenciales en que incurrían los gobernantes autoritarios.«
La nación fue víctima, durante casi todo el siglo, de un colérico ánimo belicista, de retaliación y oprobio, infligido por la sucesión obsesiva del poder, en continuos golpes y contragolpes que dieron al traste con las libertades y hundieron al país en la negra noche llorada por Mallea. Hasta 1982 (el mismo año de su muerte) se presentó una pugna insaciable entre militares y civiles por el gobierno del país. La época de mayor violencia comenzó en 1966, cuando los militares despojaron de nuevo a los civiles del mando democrático. En 1970 fue asesinado el expresidente Aramburu. Se vivían entonces los peores días de torturas clandestinas. Quien pretendiera ofrecer fórmulas de salvación era lanzado a las tinieblas. La economía se vino al suelo con resultados desastrosos.
Los miles de desaparecidos en la Guerra Sucia de los años 70 se sienten todavía en el aire de la nación como una ráfaga de dolor y una constancia macabra contra la ignominia de los tiranos. Las voces de los muertos siguen repercutiendo en la Plaza de Mayo, donde las madres y abuelas han mantenido ante la faz del mundo una asociación silenciosa en la que invocan a sus muertos y recuerdan los días de terror. Todavía los recuerdan con terror.
El despeño moral no se presentó de la noche a la mañana. Nunca la ruina de los pueblos ocurre por generación espontánea. Es el resultado de muchos años de gestación y de una larga cadena de desaciertos. Desde 1937, cuando Mallea publicó su Historia de una pasión argentina, ya el ambiente estaba enrarecido. El autor era amante visceral de su patria y ardiente admirador de sus paisajes y tradiciones. Un nacionalismo acendrado le calentaba la sangre. Protestaba contra el desenfreno reinante y lanzaba su voz airada contra el desvío de las costumbres. En el paisaje contemplaba, con fascinación infinita, la Argentina visible. Y en la congoja de su alma sufría la Argentina invisible. “Este país —dice en el libro que da origen a esta crónica viajera— me desespera, me desalienta. Contra ese desaliento me alzo, toco la piel de mi tierra, su temperatura. La presencia de esta tierra yo la siento como algo corpóreo. Como una mujer de increíble hermosura secreta”.
Mallea quería una Argentina distinta y se rebelaba contra la patria falseada. Buscaba la Argentina auténtica que se había perdido en medio de la confusión general. Reclamaba la pasión por el trabajo honrado, por la calidad de vida, por las alturas de la ética. Depurar el aire corrupto era su mayor pasión. El mensaje de su libro interpreta la cruda realidad de un país desfigurado y cada vez más ciego ante el desastre espiritual. Y señala horizontes claros para salir de los escombros. Diseña un nuevo modelo del hombre argentino: el hombre que durante milenios ha poblado las pampas con los ojos puestos en la bondad de la tierra y en el cultivo de los hábitos hogareños; el hombre llegado a las metrópolis a forjar el progreso local y construir su propio bienestar; el hombre atado a hondas raíces culturales; en fin, el hombre interior, el legítimo argentino, que no puede encontrarse en el caos de la vida degradada.
Toda la obra de Mallea está penetrada de firmeza espiritual. Su actitud crítica ante la sociedad decadente parece vaticinar los días tenebrosos que habrían de sobrevenir por falta de disciplina social. Sus novelas y toda su obra marcan un hito en la vida argentina. Con el bisturí de su pasión, de su amor por la patria, perfora el cuerpo del país para darle vida al moribundo. Sabía que el hombre es impuro e intentaba regenerarlo.
Sus personajes le brotan de las lecturas de Dostoievski, Kafka y Faulkner, y el pensamiento filosófico lo recibe de San Agustín, Pascal y Kierkegaard. Siguiendo a este último autor, las ideas deben contener fuego y han de expresarse con pasión para que la persona salga del letargo y halle, mediante la reconstrucción del alma, la luz del espíritu. La condición mística le permite a Mallea adentrarse en las honduras del hombre y escudriñar la verdad social de su tierra.
La Argentina esplendorosa que durante mi viaje admiré en su apariencia física, esa Argentina tan encantadora y galante con el turista, no estaría completa sin la otra Argentina, la invisible, la profunda, la de adentro, la que escruta Mallea con dolor de patria. Todos los países tienen dos caras: la externa y la interior. Asimismo, el hombre está formado por dos elementos: su presencia física y su región espiritual. Es decir, por su cuerpo y por su alma.
✦ ✦ ✦ ✦ ✦ ✦
ARTÍCULOS – FEBRERO
“Cada artículo es una invitación a mirar con más atención.”
· · · ✦ · · ·
COLABORAN
· · · ✦ · · · · · · ✦ · · ·
¿ES LIBRE UNA MUJER VELADA?
Santiago Alba Rico – España
Se puede defender el uso coyuntural del hiyab no en nombre de la libertad religiosa sino del laicismo y del derecho a la educación.
Hace unos días, tras una resolución judicial, una adolescente de 17 años, Eman Akram, volvió a su instituto de Logroño portando el hiyab, cuyo uso le había prohibido la normativa escolar. Como cada vez hay más españolas de origen musulmán, esta polémica, vuelve una y otra vez. con creciente crispación en un país en el que la enseñanza reglada religiosa, de carácter privado o concertado, está reservada para los católicos o, en todo caso, para los cristianos. Un católico -quiero decir- puede llevar a sus hijos a una escuela del Opus Dei, una secta que impone la sumisión; un musulmán no puede llevarlos, en cambio, a una de los Hermanos Musulmanes. Como estoy a favor de la escuela pública, me gustaría que no hubiera ni privadas ni concertadas y ello con independencia de su filiación religiosa: no las quiero ni católicas ni musulmanas ni ateas.
Ahora bien, ¿qué es o qué debe ser la escuela pública? ¿Tiene cabida en ella el signo indumentario individual de una cultura específica? Es un asunto muy escurridizo que a menudo se despacha con una preocupante facilidad. No me refiero sólo a la ultraderecha, cuya islamofobia beligerante esconde Me refiero también a un sector del feminismo que, en nombre de la Libertad en general, niega o cuestiona la libertad particular —la agencia, diríamos hoy— de mujeres concretas en una situación de vulnerabilidad. Tengo más amigas feministas que veladas (aunque también alguna amiga velada feminista) y, desde luego, me siento más cómodo con las primeras. Dentro del mundo árabe, donde vivo desde hace años, me identifico poco con los islamistas y mucho, por formación e instinto, con esa tradición ilustrada que, por ejemplo, llevaba al poeta iraquí Jamil Sidqi al-Zahawi a escribir ya en 1931 un poema titulado Velar y desvelar: “¿Cómo va a civilizarse un pueblo/ si una mitad está escondida de la otra?”.
No creo que sea discutible, por lo demás, que una de las batallas centrales de las mujeres de Irán o Arabia Saudí se libra contra el velo, objeto visible en el que se vuelca una apretada red invisible de opresiones totalitarias. El velo es, en efecto, tan visible que se nos olvida que esa batalla no es contra el hiyab sino en favor de la libertad es decir, en favor de resignificar libre e individualmente las prendas que se eligen para ocultar o desnudar el propio cuerpo. En Túnez, antes de 2011, la dictadura de Ben Ali, prohibía y perseguía el uso del hiyab y muchas mujeres se lo ponían a modo de protesta, con el riesgo de ser desnudadas violentamente y acabar en comisaría. Una vez derrocado el dictador, algunas que no se atrevían a usarlo comenzaron a hacerlo, pero otras que sólo se lo ponían para desafiar al régimen se lo quitaron.
El asunto es que no estamos ni en Irán ni en Arabia Saudí ni en el Túnez de 2011. España es un país democrático en el que la libertad indumentaria se da por sentada, salvo en el caso del hiyab, que asociamos no a la vulnerabilidad de las poblaciones inmigrantes sino al presunto fanatismo de la religión que practican. Hace unos meses, di una charla a alumnos de segundo de Bachillerato en un instituto de la periferia madrileña. Entre los oyentes había dos chicas veladas y, sin embargo, felizmente descaradas, empoderadísimas, que se mostraron muy duras con la islamofobia (“me dicen que me vaya a mi país, cuando yo soy española”), pero también con lo que llamaban el “feminismo blanco”, que las inhabilitaba para decidir libremente sobre su indumentaria: “Se nos considera libres si decidimos llevar escote, pero no si queremos llevar velo”. Ese feminismo que ellas llamaban “blanco” considera, en efecto, que sólo hay libertad en el acto de des-velarse, pero que el de velarse es siempre un acto de sumisión, de manera que, siguiendo este razonamiento, acabamos obligados a aceptar que mi libertad la decidan los demás: la normativa escolar, el Estado o una presunta regla universal. Es decir, en el caso de estas chicas musulmanas, a las que se supone adoctrinadas por sus familias, se sustituye a una figura patriarcal por otra. No se acepta la posibilidad de que decidan ellas mismas: el velo se lo ponen sus padres y se lo quitan sus profesores. ¿Y si ellas tuvieran algo que decir?
Ekram tiene 17 años. Es lo bastante joven como para cambiar muchas veces de opinión en los próximos años, también sobre el velo. Pero es lo suficientemente mayor para que, en el marco de una democracia liberal, se la juzgue ya madura para decidir si quiere o no tener relaciones sexuales y con quién, qué libros leer y qué grupos explorar y muy pronto a qué partido votar. ¿Quién y por qué una mujer se pone el velo? Depende, he dicho, del país y del contexto. ¿Se puede poner libremente? ¿Qué quiere decir libremente ¿ Quién es libre? Bien pensado, nadie lo es, ni siquiera los ricos, que tienen cuerpo, enferman, mueren. ¿Se es libre para aceptar un trabajo de cajera en el Carrefour? ¿O en la recogida de la fresa? ¿Se es más libre para desnudarse que para llevar velo? La feminista egipcia Nawal as-Sadawi muerta en 2021, encarcelada por oponerse a la mutilación genital y juzgada por apóstata, se irritaba mucho con ese feminismo blanco que pretendía liberar a las mujeres musulmanas: “El maquillaje es el velo de las occidentales”, decía. La libertad es una ficción liberal incómodamente necesaria, sin la cual no se podría ni firmar un contrato ni juzgar a un asesino, títere también de sus circunstancias. Nos guste o no, tendremos que aceptar que una mujer es igualmente libre cuando va a una orgía y cuando va a misa, cuando hace nudismo y cuando se pone el velo. Se tratará, eso sí, de generar las condiciones materiales en las que las decisiones sean lo más libres posible y en las que los versos de Al-Zahawi (en el caso de las muchachas veladas) les parezcan, como a mí, hermosos y liberadores.
Porque, en definitiva, la verdadera libertad es la de rebelarse y desobedecer. Los hijos se rebelan contra los padres; los jóvenes contra la sociedad que los rechaza. Supongamos que las familias musulmanas son más doctrinarias que las del Opus Dei o las de padres militares votantes de Vox. Si queremos que Ekram se quite el velo, tendrá que rebelarse contra sus padres; y eso será más fácil si está socialmente integrada, lo que sólo puede hacerse a través de la escuela pública en condiciones de verdadera ciudadanía material. Según la noticia citada más arriba, muchas de las chicas a las que se prohíbe el uso del velo en las escuelas cambian de centro o dejan de estudiar. Si no van a la escuela, quedarán a merced de sus familias; si la escuela pública las rechaza, su libertad rebelde se activará contra la sociedad que las excluye, de modo que no serán libres quizás cuando se pongan el velo, pero sí cuando se nieguen a quitárselo, como ocurría bajo la dictadura tunecina y como ocurre en la Francia falsamente laica. donde se hacen leyes privadas para perseguir a una minoría cultural. Como ya explicó en 1818 uno de los padres del liberalismo, Benjamin Constant, toda persecución es “religiosa”, tanto la de la Iglesia contra los herejes como la del Estado contra los creyentes.
Así que yo no defendería el uso coyuntural del velo en nombre de la libertad religiosa sino en nombre del laicismo y del derecho a la educación, que es el derecho a la rebelión y a la transformación personal. España no debería permitir que nadie escapase a la escuela pública, ni ricos ni pobres, ni católicos ni musulmanes, ni veladas ni des-veladas. Es allí donde se vuelven a barajar las cartas que se querrían ya decididas para siempre en el hogar familiar.
· · · ✦ · · · · · · ✦ · · ·
CHATGPT EL OÍDO QUE ESCUCHA A UNA GENERACIÓN
Vittorio Busato – España
En la atención a la salud mental juvenil, en los últimos años ha surgido una tendencia llamativa. Entre los jóvenes que buscan ayuda por ansiedad o depresión, recurrir a ChatGPT para obtener apoyo emocional es cada vez más común Incluso cuando terapeutas dejan claro que ChatGPT no es un terapeuta, muchos jóvenes lo restan importancia: “No me importa, solo estoy hablando con Chat, ya está”.
Esto no es un fenómeno aislado. Investigaciones internacionales muestran que casi tres cuartas partes de los jóvenes en Estados Unidos utilizan chatbots de inteligencia artificial como ChatGPT a diario o varias veces por semana. Algunos describen estas conversaciones como tan significativas como las que mantienen con amigos “reales”. Estudios británicos sugieren que los jóvenes recurren a ellos porque están disponibles las 24 horas, parecen menos críticos y a menudo dan respuestas más claras que los adultos. Algunos incluso llaman al chatbot un “amigo”.
Esta no es una historia sobre menores que eligen botsen lugar de personas. Es una historia sobre personas y cuidados que no están disponibles para ellos. Los problemas psicológicos entre los jóvenes van en aumento. mientras que los servicios de salud mental juvenil están desbordados por largas listas de espera. Para muchos, el sistema de atención simplemente no ofrece apoyo oportuno ni accesible.
Y es en ese vacío -donde debería estar presente la atención real- donde comienza el peligro. Los chatbots imitan el apoyo, pero sin las salvaguardas de la atención clínica. Están diseñados par ser compañeros de conversación agradables, no clínicos formados. Los chatbots están diseñados para agradar y persistir, no para evaluar riesgos ni establecer límites. No están sujetos a ética, formación ni responsabilidad. No tienen límites profesionales porque nunca fueron concebidos para tenerlos; reflejan emociones, validan pensamientos y siguen haciendo preguntas -no porque comprendan o quieran ayudar-, sino porque el objetivo principal es la interacción.
El reflejo emocional y la afirmación constante no son señales de una buena atención: son decisiones de diseño para aumentar la interacción. Pueden resultar reconfortantes, incluso empoderadoras, e invitar a una revelación más profunda. Pero para menores vulnerables a la rumiación, la ansiedad, el bajo estado de ánimo o una autoestima frágil, la afirmación sin cuestionamiento puede convertirse en una trampa. En lugar de ser cuestionados, sus pensamientos negativos son reflejados. En lugar de aliviarse, los pensamientos negativos se refuerzan.
Este riesgo no es meramente hipotético. Varias grandes empresas tecnológicas ya han reconocido que los chatbots de inteligencia artificial (IA) pueden haber contribuido a un grave malestar psicológico, e incluso al suicidio, entre jóvenes. En California, Matthew Maria Raine ha presentado una demanda contra los creadores de ChatGPT, alegando que e chatbot validó los pensamientos suicidad de su hijo y no lo disuadió activamente ni lo derivó a ayuda profesional.
Por supuesto, los psicólogos también validan los sentimientos de sus pacientes. Pero no se quedan solo en la validación. La terapia siempre da un paso más, planteando la pregunta incómoda pero esencial: ¿son realmente ciertos tus pensamientos? En la terapia cognitivo-conductual, el estándar de oro para muchas afecciones de salud mental, el principio central es simple pero exigente: los pensamientos no son hechos. En terapia, los pensamientos no se aceptan al pie de la letra. Se examinan, se cuestionan y se ponen a prueba. Terapeuta y paciente trabajan juntos para sustituir interpretaciones rígidas por perspectivas más equilibradas, flexibles y realistas. Este acto de cuestionar -no siempre reconfortante- es lo que impulsa la recuperación.
Hoy, ChatGPT se ha convertido en el oído que escucha a toda una generación joven. La pregunta ya no es si los jóvenes recurrirán a los chatbots de IA -esa línea ya se ha cruzado- sino cómo evitamos que se conviertan en su amigo más cercano, su confidente de mayor confianza y un sustituto de la atención.
Esto no es solo una preocupación individual: es una responsabilidad colectiva. Todo empieza con la educación. Los menores necesitan entender cómo funciona la IA: que los chatbots no son seres conscientes, sino sistemas informáticos entrenados para generar respuestas estadísticamente probables con el fin de aumentar la interacción. Precisamente por eso tienden a estar de acuerdo y a afirmar, en lugar de confrontar o corregir.
La verdadera pregunta no es qué puede hacer la IA, sino qué estamos dispuestos a permitir. Las empresas tecnológicas deben actuar ahora para proteger a los usuarios vulnerables. Mientras que los profesionales de la salud mental están sujetos a estrictos marcos legales y éticos, incluida la legislación sobre atención juvenil, los sistemas de IA operan en gran medida son tales salvaguardas. Los responsables políticos deben regular con urgencia, no con retrospectiva. Las escuelas deben enseñar a los jóvenes dónde termina la IA y dónde empieza la atención. Y las asociaciones profesionales de psicólogos, psiquiatras y terapeutas de todo el mundo deben alzar la voz -de forma clara, pública y sin demora-.
La atención está regulada. La IA no. Escuchar no es tratamiento y los menores merecen conocer la diferencia. Depende de nosotros dejar clara esa distinción y proporcionar la orientación y la atención que los jóvenes realmente necesitan.
· · · ✦ · · · · · · ✦ · · ·
EN DEFENSA DE LA FAMILIA
Antonio Camacho – Argentina
En un programa de televisión de alcance internacional se afirmó que las causas de la caída del Imperio Romano fueron tres: el descreimiento en los dioses heredados de la cultura griega, el resquebrajamiento de la estructura familiar y la corrupción de las costumbres. Un imperio que había sido maestro del derecho, con jurisconsultos como Ulpiano y Gayo, y que había sostenido una fuerza militar ejemplar, terminó convertido en una fruta madura que los pueblos bárbaros tomaron sin resistencia. La decadencia moral y social abrió la puerta a su derrumbe.
Este recordatorio histórico permite subrayar que, en los tiempos de esplendor romano, la familia fue un soporte esencial. Como tantas veces se ha dicho, constituye la célula básica de la sociedad, y esta no es más que el reflejo de la salud —o la fragilidad— de sus familias. Lo que ocurre hoy en buena parte de Occidente guarda cierto paralelismo con aquel proceso de deterioro. La familia tradicional se ve constantemente jaqueada por la indiferencia religiosa de muchos gobernantes y ciudadanos, por legislaciones permisivas y por un materialismo que se difunde desde numerosos medios de comunicación. En un mundo donde la ciencia y la tecnología producen avances extraordinarios, pero también nuevas formas de desorientación —como señala el sociólogo Ulrich Beck—, se abre un vacío existencial que se manifiesta en separaciones frecuentes, vínculos efímeros y relaciones afectivas sin compromiso. A ello se suman embarazos no deseados, hijos de distintos padres, hogares fragmentados y una multitud de niños que crecen sin referentes estables. La falta de ejemplos éticos y morales convive con una educación deficiente y con un concepto de libertad que, mal entendido, termina por desdibujar responsabilidades básicas.
Es cierto que los tiempos cambian y con ellos la cultura, pero no cambian los principios que sostienen la evolución armónica del individuo y de la comunidad. En este punto, la familia -sea a través del matrimonio civil, religioso o de uniones estables de hecho- sigue siendo un pilar fundamental. La Iglesia católica, consciente de los desafíos actuales, estudia estas realidades en el marco del próximo sínodo convocado en el Vaticano, mientras el Papa Francisco prepara también un encuentro mundial dedicado a la familia. Su mirada, basada en la misericordia y la comprensión, busca acompañar sin contradecir las enseñanzas evangélicas que han guiado a millones de creyentes durante siglos.
El matrimonio cristiano es un sacramento, no un simple contrato. Es una alianza de vida y amor cuyas propiedades esenciales -unidad e indisolubilidad- están recogidas en el Código de Derecho Canónico. El Concilio Vaticano II lo define como “una íntima comunidad de vida y amor conyugal”. Esa comunidad exige sacrificio, paciencia, respeto y madurez. Muchos matrimonios fracasan porque se celebran sin el tiempo necesario para conocerse, por vanidad, capricho, despecho o egoísmo. Otras veces por pasiones pasajeras o decisiones tomadas sin la debida reflexión.
Afirmar que el amor no es para siempre es una falacia. Incluso en ambientes tan volátiles como Hollywood existen ejemplos que lo desmienten. Sin embargo, una mentalidad hedonista y descreída, que reduce a la mujer a objeto de placer y promete paraísos ilusorios, intenta imponerse sobre la familia tradicional. Y, sin embargo, es precisamente esa familia -con sus imperfecciones, desafíos y aprendizajes- la que sigue siendo imprescindible para fortalecer un Occidente que atraviesa momentos de confusión y convulsión.
La defensa de la familia no es un gesto conservador ni un anhelo nostálgico: es una apuesta por la estabilidad emocional, la formación ética y la cohesión social. Allí donde la familia se debilita, la sociedad entera se resquebraja. Allí donde se la cuida, se la acompaña y se la sostiene, florecen comunidades más justas, más humanas y más capaces de enfrentar los desafíos de nuestro tiempo.
· · · ✦ · · · · · · ✦ · · ·
LA BURLA A LOS EMPOBRECIDOS
Ilka Oliva-Corado – Estados Unidos
Muchas veces en un acto de inconciencia total, creemos que, porque hemos tenido la maravillosa oportunidad de acceder a la lectura de libros, docenas a lo largo de nuestra vida, podemos burlarnos de quienes han sido empobrecidos al nivel de la miseria y cada vez que podemos les hacemos ver que jamás estarán a nuestro nivel intelectual y socioeconómico.
Es con ellos con quienes hacemos jactancia de nuestros títulos universitarios, porque están tan por debajo en la clasificación por escala social que hace el sistema que sabemos que pasarán cien años y sus descendientes terminarán limpiando las casas de los nuestros. Así pensamos, demostrando que la universidad pasó de madrugada por nosotros. Y porque con esa universidad somos de la parte de la sociedad que jamás hará nada para que las cosas cambien y esos nietos vayan a la misma universidad que los nuestros. Demostrando lo ruines que somos, al no hacer nada para que la inclusión sea parte del cambio social.
A esa parte de la población nos gusta demostrarle que jamás comerán un pedazo de carne como los que comemos nosotros todas las semanas y para eso publicamos constantemente fotografías en redes sociales de los comidales que abundan en nuestra mesa: los vinos de reserva, la vajilla fina y apuntando con la cámara del teléfono celular el resto del espacio para que vean de una vez nuestros sillones de la sala, nuestra mesa del comedor enorme, de pura caoba que no cualquiera se puede comprar. Caoba que fue robada en las talas ilegales de las montañas donde viven esas comunidades en resistencia.
Las pinturas que cuelgan en las paredes y de paso el perro de raza que embellece a la familia. Y como la guinda del pastel, a la empleada doméstica en primera plana para que vean que no somos como todos esos “muertos de hambre” y que podemos darnos el lujo de tener quién nos limpie el baño en la casa. Exponiéndola públicamente con el pretexto de quererla, porque si no la quisiéramos no la pondríamos en la foto, como “parte de la familia”. ¿Sería parte de la familia si le pagáramos un salario justo? ¿Será parte de la familia cuando sus hijos asistan a la misma universidad que los nuestros? ¿Y los papeles se intercambiaran y fuéramos nosotros limpiando baños de otros, qué pensaríamos de la vida y de nuestros empleadores? ¿Y si nuestros empleadores fueran como nosotros y se comportaran igual?
Muchas veces creemos que porque sabemos de ortografía podemos burlarnos de quienes no han aprendido a leer y a escribir y catalogamos como incultos. Y que cuando con tanto esfuerzo se inscriben en la escuela nocturna a la que asisten después de trabajar todo el día en oficios, soportando humillaciones y abusos de empleadores como nosotros, nos volvemos a burlar de la forma de su letra, de sus faltas de ortografía, de su forma de hablar.
Creemos que el único conocimiento válido es el nuestro, cuando desconocemos prácticamente todo, porque no sabemos de mecánica, de albañilería, de jardinería, del trabajo del campo, de cómo hacer una blusa en una maquila, de cómo hacer un zapato, de cómo hacer un comal de barro y un polletón, cómo hacer adobe, cómo se hace una mesa, cómo se poda un árbol para no secarlo. Cómo pescar con atarraya, cómo limpiar la tubería del desagüe, en fin. Cuántos días tiene que encubar una gallina sus huevos para tener pollitos, cómo capar un chochito, en qué tiempo cambian de plumas los patos, en fin, desconocemos tanto. Que estúpidamente creemos que lo único valido es nuestro cartón de universidad y eso nos hace superiores a los demás. La universidad es un tipo de conocimiento, pero no es el único ni el más importante, es uno más nada más.
Creemos que porque hablamos dos o tres idiomas extranjeros podemos humillar a los que hablan los idiomas de los pueblos originarios. ¿Con qué derecho? Y cuando estas personas que han sido excluidas generacionalmente, empobrecidas y violentadas día a día, intentan algo que nosotros creemos que sólo pertenece a nuestro nivel social, nos burlamos de ellas, las humillamos, les hacemos ver que su intento no vale porque es imposible lo que buscan, que eso es privilegio nuestro nada más.
Así es como mediocremente nos burlamos de artesanos, pintores, cantores, poetas, escritores, que lo intentan desde el monte, en los guindos de los barrancos, donde no hay luz ni agua potable, donde el internet no existe ni las escuelas. Y les decimos que sus pinturas del zacate y de las hierbas del campo no sirven, porque no tienen técnica, porque no son como las de los pintores famosos que desde la cuna y su clase social tuvieron todas las herramientas a su alcance. Porque no valoramos lo llano, la inocencia, que son más fuertes que la maldad y la manipulación.
Y cuando cantan nos burlamos de su letra que le recita al agua de la quebrada de su pueblo y a la teja de la casita de adobe en donde creció. Porque para nosotros la mejor letra esa esa que nos sabemos en idioma extranjero, de músicos que tuvieron la libertad y las herramientas para crear. ¿Qué hay de erróneo en escribirle una canción a la ramita de tomate que crece entre la milpa? ¿Qué hay de mediocre en pintar la gallina abada en el gallinero de la casa?
Y cuando alguien escribe del humus del amanecer en su pueblo, le decimos que es mediocre, que no tiene sustancia, que no tiene madera, porque estamos acostumbrados a que el escritor que leemos nos cuente de una taza de café en el piso 30 de un rascacielos y de los paseos en las calles céntricas de Nueva York. Claro está, desde las palabras rebuscadas.
Y cuando alguien desde ese pueblo donde no hay luz ni agua potable, quiere publicar un libro, desde esa periferia donde el gobierno desaparece jóvenes todos los días, le cerramos la puertas en la cara, porque no pertenece a nuestro nivel social, por ende lo que tenga que decir no nos importa. Y descalificamos de entrada su letra, porque no tiene el respaldo de un cartón de universidad y el conocimiento que da viajar por el mundo. Viajar por el mundo es un tipo de conocimiento, no es el único.
Y así es como nosotros grandes graduados de universidad, que tuvimos la oportunidad de la educación superior, de la educación formal, que siempre tuvimos agua caliente en la regadera, que nunca nos faltó abrigo y nos ha sobrado la comida y dinero en la cartera, somos parte del sistema que milita, humilla y excluye. Já, y tantas veces haciéndonos pasar por humanistas para nuestra conveniencia personal y familiar.
Por eso nos duele tanto cuando alguien que sale de la pobreza, de la exclusión, no olvida su origen y en lugar de convertirse en azadón al codearse con gente como nosotros, abre las puertas de las grandes alamedas para que pasen los excluidos. Y nos duele mucho más, cuando ha sido uno de los nuestros, con todos los privilegios desde la cuna, el que despierta en conciencia social y abre la puerta de las grandes alamedas, para que pasen los excluidos.
· · · ✦ · · ·· · · ✦ · · ·
LA SOCIEDAD DEL ESCAPARATE-
Elspeth Gormley – España
Cada vez son más las voces que proclaman que la sociedad en la que vivimos es injusta, egoísta e insolidaria. Reclamamos derechos ante cualquier situación, pero al mismo tiempo relegamos sin el menor escrúpulo a ciertos sectores de la población al anonimato más absoluto.
Podemos lanzar al mundo los mejores argumentos, adornarlos con frases brillantes para quedar bien en la galería de la vida. Pero nuestro discurso de solidaridad, igualdad y libertad se desvanece cuando nuestros actos lo contradicen.
Vivimos en una sociedad de fachada: predomina la mentira, la adulación barata, las medias verdades, el engaño y la ley del más fuerte. Nos hemos convertido en esclavos del consumismo. Confundimos calidad de vida con cantidad de bienes materiales. Anteponemos lo material a los valores morales.
Parece que solo nos mueven nuestros propios problemas, nuestro confort. Los problemas de los demás nos resultan indiferentes.
Durante años, esta sociedad moderna nos trajo familias más pequeñas. El trabajo del padre y la madre fuera del hogar, la falta de tiempo, la prisa constante… todo ello redujo la familia a un núcleo mínimo, sin espacio para cultivar relaciones con abuelos, tíos u otros familiares más allá del compromiso ocasional.
Pero la modernidad está llena de contradicciones. Aquellas mujeres y hombres que un día tuvieron que dejar a sus hijos en guarderías o al cuidado de terceros para poder trabajar, hoy son abuelos que ocupan un papel primordial en las nuevas familias. Hacen de canguros, sostienen hogares, acompañan a sus nietos como no pudieron hacerlo con sus propios hijos.
No todo son ventajas. Algunos abuelos, por miedo a perder la relación con sus nietos, callan su cansancio. Los niños, por su parte, pueden sufrir el choque entre dos modelos educativos: los abuelos, que protegen y disfrutan; los padres, que deben exigir, disciplinar, crear hábitos. Y ahí surgen los conflictos.
Y cuando esos abuelos dejan de ser productivos y necesitan cuidados, vuelven a aparecer las frases grandilocuentes, la filosofía barata, las excusas pobres. Se invocan derechos, se justifican decisiones, se prioriza el confort personal.
Entonces aparece la sociedad moderna, progresista, con “papá Estado” dispuesto a ofrecer soluciones. Soluciones que, más que aliviar el sufrimiento de quienes ya no pueden valerse por sí mismos, buscan rédito social y votos.
En las sociedades modernas damos poco valor a todo aquello que no es productivo. Pero la vida no funciona así. Jamás perdemos nuestro valor: ni cansados, ni enfermos, ni con artrosis, ni con sordera, ni con pasos lentos.
El precio de la vida no radica en lo que aparentamos, sino en lo que hacemos y sabemos.
Los dependientes, los excluidos, necesitan más que cuidados físicos, salud o dinero. Necesitan una tercera prestación: amor.
¿Se encargará de eso también papá Estado?
Cuánta hipocresía social para resolver los problemas. No todo en esta vida se arregla con dinero ni con cosas materiales.
Hoy, en plena era del escaparate digital, seguimos confundiendo apariencia con verdad. Nos mostramos solidarios en redes mientras ignoramos al vecino que necesita ayuda; proclamamos empatía mientras pasamos de largo ante la fragilidad ajena. Vivimos rodeados de discursos vacíos, de gestos para la galería, de una modernidad que presume de progreso pero olvida lo esencial: la responsabilidad personal, la coherencia y el cuidado del otro. Tal vez haya llegado el momento de desmontar la fachada y recuperar lo humano, porque una sociedad que solo valora lo visible termina perdiendo de vista lo importante.
· · · ✦ · · ·· · · ✦ · · ·
POEMAS – FEBRERO
Nota Editorial: Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece.
“En cada poema, una emoción que decide quedarse.”
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
COLABORADORES
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
LA VIDA REPETIDA
Pilar Adón – España
A veces sucede que toda la ingenuidad
de los seres adoptados como propios
se acerca y se adhiere para llenar los ya colmados vasos
de incertidumbre.
Abriendo los párpados al eterno insomnio
e impidiendo la respiración feliz -o, al menos, sosegada-
de la hija que descansa en el hijo,
tiritando. Como un animal.
Salvajes las mareas, pero no hay otra cosa.
Ritmos y palabras.
Llegar al lodazal.
Que las masas de vapor acuoso se sostengan sobre su cabeza
y que el cuerpo de frágil hija humana se transmute
en frágil líquido.
Mientras el sol mantiene su centelleo tardío.
El hijo ha vuelto a casa caminando
tras sus clases en la mansión Lady Hood.
Siempre ha valorado la práctica del ejercicio físico,
con una asfixia en el cuello, vulgar.
Empezar no es sencillo, pero cuando se empieza…
Ha deseado echar a correr. Apartarse.
Girar y girar. Hasta volar.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
NOCHE
Maren Alberdi – España
La noche respira hondo,
como si el invierno, cansado,
buscara un rincón tibio donde quedarse.
El aire aún muerde,
pero en la orilla del cielo
ya asoma un brillo nuevo,
una promesa que no sabe callarse.
Las estrellas, inquietas,
se encienden una a una
como si tejieran un puente
entre lo que fuimos
y lo que empieza a nacer.
La tierra cruje despacio,
despertando bajo la escarcha,
y un perfume leve, casi secreto,
anuncia que la primavera
ha empezado a caminar de puntillas.
Y en esta noche quieta,
donde todo parece detenido,
algo dentro de mí también florece,
como si el corazón recordara
que siempre vuelve la luz
cuando el frío se rinde.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
CAMPANAS DE TRISTEZA
Magi Balsells – España
Se va oscureciendo el cielo
mientras en las calles solitarias
donde ya ninguna alma aparece
refugiadas en la paz de su vivienda.-.
Mientras van sonando unas campanas
sus sonidos no tiene ninguna alegría
son como quejidos de un alma herida
como llanto que sacude con fuerza el alma
Su sonido monocorde profundo y apagado
no es el que nos tenían acostumbrados
antes eran sinónimo de festejo y paz
repicando con sones que denotaban alegría.-.
Hoy solo nos hablan de tristeza y soledad
de la marcha eterna de la persona querida
se fue el resplandor que iluminaba las calles
las campanas por ella gimen y lloran.-.
Se oscurece el cielo sus luces decrecen
no brillan las estrellas, se empañan llorando
la luna triste se esconde detrás las nubes
parece como si quisiera acompañar este dolor.-.
Ya no repican con la misma intensidad
se fueron apagando sin fuerzas para continuar
se ha hecho el silencio, ellas callaron
este silencio denota su gran respeto y amistad
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
A MI AMIGA POETA Y BAILARINA
Marcela Barrientos – Argentina
Alma de poeta, pies de bailarina
y un corazón que gritaba: ¡Argentina!
Amiga desde el silencio presente,
de poca charla pero dulce y buena.
Trabajadora incansable del arte,
mujer, esposa y madre dedicada,
tu tiempo terrenal fue entrega intensa,
tu huellas eternas son semillas feraces.
Evoco tu etérea voz de suave matices,
reviviendo historias del campo surero,
encuentros que reflejaban tu sabiduría
e invitaban a amar todo lo nuestro.
Hoy te brindo un homenaje desde el alma,
guardaré para siempre tu rostro sereno,
tu cálida sonrisa ,tu sabia sensibilidad
y tus comprometidas letras de buena gente.
Hoy te agradezco tu paso por mi vida,
por enseñarme la sencillez de tu alma,
la profundidad de tus letras sensibles
y la intensidad de tus convicciones.
Hoy habitas el cielo de los poetas
desde donde brillas con más intensidad.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
HAY DÍAS
Inés Blanco (Luna de abril) – Colombia
Hay días
cuando el dolor
se agazapa
por todos los rincones.
Hay días
luminosos, cantarines,
cálidos y alegres
como agua entre las piedras.
Hay días pálidos,
desapacibles y silentes,
de tempestad y olvido,
de soledad y miedo.
Hay días felices
que de mañana ríen;
con arrullo de pájaros,
maúllos y ladridos.
Hay días
de voces infantiles
que se forman de la mano;
para ser o estar presentes.
Hay días
de miradas propicias,
de aromas lejanos,
de sueños y nostalgias.
Hay días
de aguardarlo todo
y todo se diluye
en el suspiro de la tarde.
Hay días alegres
de pan y vino;
de eruditos silencios,
de miradas sabias.
Hay días
donde llueve adentro
y un sol indolente
quema las entrañas.
Hay días
de palabras desabridas,
repetidas, sin sentido,
que agonizan en los labios.
Hay días…
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
EL CHIMANGO
María Elena Camba – Argentina
El chimango juega con el viento
Con vuelo errático entre pinos.
Los eucaliptus perfuman el sendero,
cruje la pinocha anunciando el rumbo.
El bosque abraza en cada paso,
me abandono a sus sonidos.
Los pensamientos se alivianan,
me entrego a la danza del follaje.
Quizás la vida sea este devenir
calmo y sutil de sol y nubes.
Tal vez debamos escuchar la voz
que susurra entre las ramas.
La vida late acompasada
al compás de los médanos
que mutan errantes.
Contemplo el bosque,
escucho su mensaje.
Somos semilla que germina,
brote que crece aún en intemperie.
Algún otoño languideceremos,
volveremos a la tierra.
Y otro retoño asomará tierno.
Así se renueva el ciclo
en eslabón infinito.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
AL AIRE LIBRE
Libia B. Carciofetti – Argentina
Al aire libre durmieron mis palabras
de cara al cielo mirando las estrellas
ausentes de sombras macabras
desnudas, y humanamente bellas.
Nunca intentaron parecerse a ninguna
ni vivir a la sombra de ningún poeta
tuvieron y aún tienen la fortuna
de vivir con alma de anacoreta.
Seguirán durmiendo al aire libre
y besadas por el sol cada mañana.
serán un arma de grueso calibre
en el fragor de la lucha cotidiana.
Y cuando el viento quiera despertarlas
dejaré que por fin sigan soñando
solo mi musa vendrá a buscarlas
pero tú no sabrás como, ni cuando.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
DE CHIQUILLO
Libia B. Carciofetti – Argentina
De cuando era chiquillo yo solo recuerdo
que no toleraba vivir el encierro
las cuatro paredes ahogaban mis sueños
y era como un gato que vivía con dueño.
Me gustaba el aire libre como a todo pequeño
correr con amigos sobre el pasto tierno
sentarme a la orilla de la acequia del pueblo
lanzando barquitos de papel hacia el puerto.
Mis padres pensaban que eran mis dueños
y yo siendo un gorrión soportaba el encierro
de esa jaula asentada sobre un duro cemento
añorando el “gran día” de emprender el vuelo.
Hoy que soy libre y cumplí mis sueños
recuerdo a mis padres y anhelo tenerlos.
Quisiera por ratos volver a ese encierro
con olor a tostadas en los días de invierno.
Cuando uno es niño no valora a “sus dueños”
y para entender, solo hay que perderlos
que ellos nos dan todo, aún sin merecerlo
que aman sin reproches, y para el bien nuestro .
Que la vida se pasa ¡tan rápido! es un hecho
y cuando recapacitamos que estaban en lo cierto
debemos conformarnos con mirar al cielo
y … soñar …¡que hermoso sería! volver a tenerlos.
Entonces sale el gato, que tenemos dentro
arañando el tejido de las fibras del pecho
maullamos; maullamos pidiendo alimento
pero lamentablemente ¡No tenemos ya dueño!
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
LA MÚSICA Y EL ALMA
María Cristina Fervier – Argentina
Música extraña que atraviesa el alma
mientras el insomnio divaga.
¿Qué viene a decirnos la lluvia
cuando diluvia ante nuestra ventana?
La música y el alma se aúnan
en el murmullo del agua,
una cita de amor naufraga,
Nos quedamos con la agonía
de un abrazo y un beso fuego
que abortó en los labios,
y las cicatrices del tiempo
donde abundaban lunas y pájaros.
Una nota del pentagrama quedó engarzada en la lágrima.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
JUEGO
Carlos H. González Saavedra – Argentina
Cansado a tu lado
Siento un viento suave y liberador
Con alma recuperada
Espero que te vayas
Para decirte adiós
El amor, no es un juego
Ni juguete de tu colección.
Y piensa…,
Que tu alma esta rota
Es hora que te enteres
Que tu maquillaje, ya no tiene valor
Y siendo por una vez, valiente,
Sanando tanto dolor.
Por mi parte, sigo adelante,
sin culpas, ni castigo
por donde el viento indique
por donde indique Dios.
Un viento suave y liberador.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
TEJIENDO LETRAS, SEMBRANDO SUEÑOS
Elspeth Gormley – España
En páginas blancas sembramos historias,
palabras que laten, que alumbran memorias.
Con tinta y con alma tejimos un puente,
unidos en versos, en luz y mente.
A todos los que fueron faro y camino,
que dieron su arte, su amor y su sino,
mi voz agradece, mi pluma los nombra,
son parte de este viaje que el alma asombra.
Por cada relato, por cada poema,
por cada latido que ha sido emblema,
gracias, mil gracias, por dar sin medida,
por ser el impulso, el aire, la vida.
La revista florece con fuerza infinita,
con cada palabra que en ella palpita.
Hoy brindo por todos, por sueños y metas,
por letras hispanas que danzan etéreas
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
PERDÓNAME
Jaime Hoyos Forero – Colombia
Solo la sombra trémula se retuerce en mis manos – Pablo Neruda
Perdóname el desvío
porque en ojos más bellos se extasiaron los míos.
Porque a otros dulces ojos, mis ojos les sonrieron;
porque bocas más frescas refrescaron mis labios
y anheló muchas veces otros brazos mi pecho.
Perdóname el azoro que en mis dedos causaron
otros cálidos dedos que apretaron los míos
dejándome anticipos de entrega entre las manos.
Perdóname la dicha que estremeció mi pecho
al contacto furtivo de otras manos amadas
que erizaban la piel, corrían por mi cuerpo
con espasmos de dicha y caricias de fuego.
Perdóname el silencio pecador de mis labios
que a menudo callaron sin decirte un “te quiero”.
Perdona la energía que gasté en otros seres
y perdona mi pluma que voló tantas veces
a nidos que habitaban solícitas mujeres.
Perdóname las veces que con vehemencia loca,
besos prendí en los cuellos, besos tatué en las frentes
las manos y los senos y en los quemantes vientres
y en los pulidos muslos y en las ardientes bocas.
Perdóname los años que no acabaron nunca
y en los que fue la carne la reina de mi vida.
No pido que me aceptes. Solo el perdón te pido:
con él me iré en silencio al reino del olvido.
La soledad sin pausa será mi compañía
en medio de las sombras de todas las mujeres
que quise, que me amaron, que estuvieron conmigo
compartiendo mi lecho, mis besos y mis rimas
pero que nunca fueron completamente mías.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
CANTO A MIS OLAS DEL MAR
Lamberto Ibárez Solís – México
Olas de mi mar inmenso
que retumban con el viento,
aviven mi sentimiento;
clarifiquen lo que pienso.
Pongan las velas e incienso
para disipar mis penas
en estas noches serenas
que he venido a confesar,
mis secretos a enterrar
en tu blancura de arenas.
De arenas blondas y suaves
de terciopelo bañadas
y caracolas bordadas
de donde surcan las naves.
Por donde vuelan las aves
en tu cielo azul sereno;
traigo mi corazón lleno
de amores y de bondades,
alejado de maldades,
te entrego mi cuerpo pleno.
Mi cuerpo pleno les dejo;
repleto de amor y llanto,
te lo digo en este canto
en este canto reflejo.
Mis olas como un espejo
donde me miro constante;
vengo ante ti delirante
para que me den tus olas,
tus arrebatos a solas
y tus olas sean mi amante.
Mi amante en mis caminatas
cuando camino mi mar;
ante ti yo vengo a hilar
y plantado a platicar.
El caudal de mi penar
vengo a llorar mis tristezas,
tiro a mi mar mis llanezas,
mis penas y mis quebrantos,
mis locuras y mis llantos,
mi dolor y mis firmezas.
Yo lo firmo en este laudo
como un árbol bien erguido;
sin amor ni consentido;
es mi vida que yo aplaudo.
Es mi caminar tan raudo
para volar cual saeta
y cantarte como un Poeta,
todo el caudal de mi vida
y encontrar mi consentida
en esta Playa muy Quieta.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
PARA EL TIEMPO QUE VENDRÁ
Martín López Vega – España
Para el tiempo que vendrá
burilamos nuestra huella, para que sobre ella pise
y la borre,
para el tiempo que vendrá
y nos conocerá por un libro de estampas
en las que buscará a los audaces,
a los libertos, a los abnegados,
y en las hileras de iguales acomodados
reparará apenas en un estilo, en un peinado,
un motivo de risa repetida
a costa de quienes sus afanes empeñaron
en vanos prestigios fugaces;
para el tiempo que vendrá
a descubrir ruinas nuevas que revelarán
nuestros equívocos sobre el pasado,
y habrá hecho de nuestra lengua
una jerigonza deliciosa en la que hablar
de cosas prodigiosas que nunca hubiéramos soñado,
para el tiempo que vendrá y querrá saber
cómo nos amamos, el motivo de nuestro sufrimiento
y en qué nos distinguimos del triste rebaño,
para el tiempo que vendrá a culparnos
mientras nos imita, para ese tiempo también nuestro.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
CORAZONES ABUELOS
Liliana Lorán – Argentina
Por ser padres de mis padres
me han dado vida, dos veces,
llevo en mi sangre las suyas
tengo en mi piel… a sus pieles…
Me han recibido en sus brazos,
soy parte de sus anhelos,
y soy el camino largo
que sus ojos ven muy lejos…
Amo sus pasos cansados,
sus risas y sus silencios,
y me enorgullece ser
prolongación de sus sueños…
Quiero darles en palabras
algo de mis sentimientos,
y doy las gracias a Dios
por tanto amor y consejo…
por tanta sonrisa tierna,
por tanto tiempo… sin tiempo,
por todo aquello que dan,
los corazones… de abuelos…
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
LLOVIZNA
Antonio Morelos – México
Bajo pertinaz llovizna
una tarde de verano,
vi llegar a una chiquilla
con un velito de mano,
que apenas su faz cubría,
caso raro muy extraño,
porque caía la llovizna
y nada le había mojado.
De enigmática sonrisa,
de un mirar cautivador,
muy cautelosa desliza
sus pasos sobre el vapor,
que la pertinaz llovizna
de húmedo viento formó,
aunque soplaba la brisa
ni un pelo de ella mojó.
Sonoro y claro tañer
de una campana escuché,
al tañido yo quise ir,
más no supe donde fue
porque muy cerca de mi
y sin saberlo porqué,
la chiquilla esta allí
que solo yo podía ver.
Anacarado y muy fino
el pelo de esa chiquilla,
juguete del viento ha sido
aquella tarde tranquila,
que por azar del destino
no mojaba la llovizna,
aunque en su cara esparcido,
era linda la chiquilla.
Su voz al fin escuché
talvez mi imaginación,
pero me atreví a saber
si era real o era visión,
más no me pude mover,
fui presa de la emoción
y en aquel silencio fiel,
se fu como apareció.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
LUCHAS CADA MADRUGADA
Ana Pérez Cañamares – España
Luchas cada madrugada
con la penumbra que dice
que podría esperarte otro mundo.
Abril también está confundido
llega con ánimo de fiesta
a un salón vacío en el que
nadie quiere arriesgarse
a ser el primero en bailar.
Sólo si estás enfermo
se te permite espiar tras las cortinas.
Esta primavera te prescribo
pastillas contra la esperanza
dosis de sol y de pájaros
un patio donde sentirte
un dios bueno y paciente.
Te prescribo una gran fiesta
a la que no estás invitada.
Abril se marchará triste
con un ramo de flores
marchitándose en sus brazos.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
TU….
Ricardo Quatri – Argentina
Amor mío, si fui tu ancla en la tormenta.
Si fui calma tras el vendaval.
Si fui tu pan de cada día.
Si fui el milagro que esperabas del amor.
Si fui el deseo y el placer en tu piel.
Si fui el timonel que te aseguró en tu viaje.
Si fui alegría a tus ojos al mirarme.
Si fui el elegido para tu siembra.
Si fui el fuego de vida que deseabas.
Si fui el compañero fiel en la batalla.
Si fui tu felicidad del alma.
Si fui tu corazón colmado en la esperanza.
Si fui, el todo mi enamorada.
¡Ay, mi Dios!
En medio de mis lágrimas, gracias,
tú, la felicidad a mi alma.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
PARA MI SATISFACCIÓN
Jesús H. Rodríguez Sánchez – Venezuela
Bien sé que estoy presente en tus acciones,
me lo dice tu amable proceder
que sale de la magia de tu ser,
en toda su extensión y direcciones.
Tu mirada bonita y soñadora
queriendo, o sin querer, con alegría
revela diligente picardía
en tu forma de actuar, linda señora.
Me enloquece tu forma de mirar
porque revela lo que llevas dentro
en todo tiempo y en cualquier lugar.
Siendo de la beldad, el propio centro,
a cualquiera lo haces suspirar
y motivas amor en cada encuentro.
⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂ ⁂
CUENTOS Y RELATOS-FEBRERO
Nota Editorial: Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece.
“Cada historia es una puerta que se abre hacia lo inesperado.”
————— ❖ —————
COLABORAN
————— ❖ —————
EL VIEJO LIBRO
Magi Balsells – España
Que sorpresa, al efectuar unas obras en mi vivienda, me he encontrado con algo que pensé estaría perdido, y si lo ha
estado durante muchos años, el hallarlo me ha devuelto a mi juventud, cuantos recuerdos han aparecido en breves
momentos en mi pensamiento, cuanta añoranza hay en su contenido, cuanto deseo y cariño hay en este viejo libro
Casi con temor abro su portada, y allí en la primera hoja, una dulce dedicación a mi persona, con cuidado paso las
primeras paginas, recreándome en la lectura de su contenido y leyendo unas anotaciones en los márgenes que hice
en su momento, me parecen escritas por otra persona ya que hoy las encuentro aun siendo mías de un gran contenido
y sentimiento,
Cada página, es un dulce recuerdo, no me hace falta leerlo ya que las palabras escritas van reviviendo en mi mente,
pese a los años transcurridos
Al llegar a la mitad de este libro, hacen su aparición , la cosa mas deseada y añorada en su día, unos pétalos de una
rosa que en su momento llenos de fragancia aromatizaban el libro, hoy caducas y secas, siguen para mi siendo
frescas y lozanas como el primer día, con mucho tiento cojo uno de los pétalos esta seco y posiblemente crujiente,
pero esto no me importa, solo pienso en que no se rompa, lo acerco a mis labios para depositar en la rigidez de su
tersura el mas puro beso , tan cerca esta de mi que aun pasados los años mantiene un fondo de suave aroma, cierro
los ojos y se presenta en mi memoria el recuerdo de día que me fue regalado y por la persona que tuvo este bello
detalle,
Éramos muy jóvenes, pero teníamos un amor puro y sincero, ella un año mas joven que yo solo tenia 15 años, con sus
pobres ahorros me compro este gran regalo, que juntos pasábamos las horas deleitándonos con su contenido,
mientras nuestras manos enlazadas soportaban el cariño que nos profesábamos
Muchas horas pasamos leyendo y releyendo esta magnifica obra poética, basándonos en el intentamos nuestros
incipientes ensayos poéticos, no se si eran bellos ni rimados, pero eran una glosa al cariño que de nuestras letras
emanaban
Pero nuestra felicidad se trunco, era época de escasez, poco trabajo , mucha miseria, sus padres decidieron marchar a
buscar fortuna a otro país, y así de golpe sin esperarlo nuestras vidas se separaron, quedamos en escribirnos, pero
algo mas aumento nuestra desdicha, mis padres también emigraron y yo con ello, nuestro amor quedo en el olvido
Cuanto llore, cuantas noches despierto estuve pensando, como estaría, que haría, mil y un pensamiento se alojaba en
mi mente
Con los días se fue perdiendo este deseo, aunque no quedo en el olvido , así pasaron muchos años, yo nunca pude
mirar a otra mujer ya que su grácil figura permanentemente estaba en mi mente, ninguna me parecía lo suficiente
hermosa para desbancar a mi flor querida
Voy a cerrar el libro y guardarlo, ya que me estoy entristeciendo, de lo que puedo ser y no fue, al pasar la ultima
pagina, encuentro un papel pegado, que nunca lo había visto en las muchas horas de lectura
Con curiosidad lo abro y allí con su fina letra hay una nota de mi amada que dice
Mi querido amor Debería haberte dicho esto de palabra, pero he preferido hacerlo de esta manera, se que nos separan,
e ingenie una manera de poder volvernos a encontrar en el futuro, no se si recordaras que antes de marcharme con
mis padres , te pedí este libro, allí puse en el ultimo instante y antes de devolvértelo esta nota ,hoy tengo 15 años, pero
dentro de los mismos que ahora tengo o sea 30, estaré en el pinar que había junto a la ermita de san Jacobo, en el día
de tu cumpleaños, si no estas lo sentiré mucho significara que no has leído mi nota, por lo cual cada día de tu
cumpleaños allí te esperare, esto será mi prueba de amor hacia ti, iré cada año , esperándote
Te quiero Que alegría, dentro de dos días es mi cumpleaños, no puedo perder mas tiempo, pediré permiso en el
trabajo a cuenta de vacaciones, no creo que haya ningún problema. Estoy tan nervioso que hasta el libro se me ha
caído de las manos, no se que hacer si gritar reír o llorar, no lo se, pues las sensaciones que tengo no puedo
enumerarlas
Hoy es el día que debemos encontrarnos, ya llevo mas de dos horas sentado en el pórtico de la ermita, estoy
anhelante. No se si vendrá o a que hora, es igual esperare hasta la noche si hace falta, pero no será necesario, por el
camino, viene una figura femenina, no se si será ella, veo que es toda una mujer, nada que ver con aquella chiquilla de
pelo rubio y trenzas, pero algo tiene que me es familiar, no puedo esperarla aquí, le levanto y salgo corriendo a su
encuentro, si es ella, no me equivoque, aquí esta
Nos juntamos con un fuerte abrazo, mi corazón golpea mi tórax con la fuerza de un ciclón, no se que decir, pero creo
que no son necesarias la palabras, las miradas son suficiente
Una vez pasado estos naturales arrebatos, empezamos a contarnos nuestras vidas, ella aun soltera y yo también, ella
esperándome siempre y yo deseándola mas que a mi vida
Me pregunta, me esperaste todo este tiempo
Solo tenía un pensamiento y era volver a estar contigo, para hoy ya con cierta edad decirte lo mucho que te quiero y
que de tu lado nada ni nadie me separara
Y así fue como volví a recuperar el amor de mi vida
————— ❖ —————
TARDES EN LA PLAZA
Carlos González Saavedra – Argentina
Las tardes, en esta época, suelen tener una dulzura especial. Me siento en un bar a tomar un café mientras el sol baja lentamente y algunas hojas de cobre caen, llevadas por una brisa cálida. Me gusta estar aquí. Entre tantos colores y la calidez de la gente que me saluda, disfruto plenamente este momento.
A la misma hora, todas las tardes, pasa caminando una joven. Cruza la plaza de un extremo al otro con la arrogancia de la belleza y el pudor de no mostrarse demasiado. La plaza, colmada de árboles y flores, parece detenerse a su paso. Hasta un colibrí suspende su aleteo para seguir el aroma de su perfume.
La magia está en el aire. Con solo caminar, logra hechizar el ambiente.
Averigüé quién eras. Supe que trabajabas en una contaduría. Nunca me animé a iniciar un diálogo, ni siquiera a decir un respetuoso “buenas tardes”.
Pasó el tiempo y pensé que algún día dejaría de verte. Pero comprendí que, detrás de tu belleza orgullosa y tu pudor, había un ángel. Sí, uno de esos que caminan a nuestro lado, custodiando la belleza y la magia de la naturaleza. Sin ellos, sería imposible disfrutar la magia de la vida.
————— ❖ —————
EL DESVÁN
Elspeth Gormley – España
La escalera, vieja y astillada, protestaba con cada paso que daba. Subía despacio, como si ascendiera hacia un lugar que no solo estaba arriba, sino también atrás en el tiempo. El aire se volvía más denso a medida que me acercaba al desván, ese territorio suspendido donde las cosas que ya no viven tampoco terminan de morir.
En el rellano, una puerta vencida por los años me ofreció, a través de sus huecos, un adelanto de su penumbra. La empujé, y los goznes chirriaron como si despertaran de un sueño demasiado largo. Entré con una especie de reverencia involuntaria: aquel espacio tenía algo de templo abandonado.
El olor a polvo antiguo, humedad y memoria me envolvió de inmediato. La luz que se filtraba por las rendijas de la ventana apenas dibujaba formas en el aire. Abrí la hoja con esfuerzo —la madera hinchada, el metal rendido— y un soplo de aire fresco atravesó la estancia, levantando motas que parecían almas diminutas.
Entonces lo ví.
El desván entero era un cementerio de objetos que alguna vez tuvieron vida propia. No eran simples muebles: eran testigos. Habían sostenido cuerpos, conversaciones, risas, llantos, secretos. Ahora reposaban en un orden torpe, cubiertos por sudarios de polvo y telarañas que parecían bordados por el tiempo.
Contra una pared abombada, un sofá de respaldo alto conservaba, pese a todo, su dignidad. La madera de nogal aún mostraba su antigua nobleza, aunque el damasco dorado se hundía entre muelles rotos. Parecía esperar a alguien que volviera a confiarle un peso, una historia.
Una consola de patas arqueadas sostenía un mármol quebrado que había visto demasiadas manos. Sobre ella, un espejo turbio dormía su vejez sin reflejar ya nada, como si hubiera renunciado a recordar rostros.
Junto a la ventana, una cómoda dejaba entrever papeles amarillentos, escritos con una tinta que se resistía a desaparecer del todo. Y en la estantería que llegaba hasta el techo, figuritas mutiladas de porcelana convivían con una lámpara moruna intacta, una taza azul cobalto que parecía conservar el aroma de un té imposible, y utensilios de latón que un día brillaron en la cocina.
Un reloj detenido marcaba una hora que ya no pertenecía a nadie. La cama de hierro y bronce dormía bajo cuadros desvaídos de santos que parecían vigilarlo todo desde un tiempo remoto. Del techo colgaba una telaraña enorme, como un dosel que intentara devolver solemnidad a tanto esplendor marchito.
Me senté en el sofá, limpiando un hueco con la mano. El aire del huerto entraba por la ventana: olor a manzanas, a flores recién abiertas, al eucalipto que llevaba siglos respirando para todos. El murmullo del agua en la acequia me fue adormeciendo.
Y entonces ocurrió. El desván despertó.
La luz se volvió más intensa, los olores más vivos. El sofá pareció acomodarse bajo mi cuerpo, como si quisiera abrazarme. Una voz suave, casi un susurro, brotó de su madera: —He vivido más de lo que puedo recordar…
La consola lo interrumpió con un entusiasmo juvenil: —¡Y yo estaba frente a ti! ¡Qué salón aquel! ¡Qué música, qué risas!
El espejo suspiró, como si volviera a ver rostros que ya no existen: —En mí se reflejaba toda esa alegría…
La cama, despertando de su letargo, habló con una gravedad antigua: —¿Qué sabréis vosotros de amor? En mí nacieron vidas…
El reloj, con un esfuerzo casi doloroso, dejó caer una campanada solitaria. Las figuritas de porcelana, cansadas de tanta nostalgia, comenzaron a moverse: el trovador templó su laúd, la bailarina danzó con sus bracitos rotos, los zapatitos taconearon solos como si recordaran una fiesta perdida.
La lámpara moruna encendió su llama, iluminando los metales dorados. La taza azul cobalto flotó hacia mí, ofreciéndome un té que olía a infancia.
La araña, alarmada, gritó desde su telaraña: —¡Cuidado, infiel! ¡Mi obra!
Y la lámpara respondió, envuelta en luz: —No temas, hermana. Mi fuego no quema; renace.
Sentí un escalofrío. Abrí los ojos. El sol se había ido, y la luna llena entraba por la ventana, bañando el desván con una claridad que no era de este mundo. No supe si lo que había visto era vida… o un último destello antes de la muerte.
————— ❖ —————
RECUERDO DE LA SEQUÍA
Sandra B. Romeo – Argentina
Por el cauce del río seco corrían lenguas de fuego, sí señor. Así se veía la tarde y los días enteros, señor. Así fue cuando la gran sequía. Secó todo: los animales, las plantas, la tierra, los hombres. No éramos muchos en el pueblo, pero cuando los vientos, rojos de secos, aventaron hasta los muertos viejos del cementerio, los vivos empezaron a irse también. Quedamos pocos, sí señor. Y ahora que usté lo dice, recuerdo que entonces, los que quedamos, manteníamos el pueblo andando, tan convencidos estábamos de que los otros volverían. Pero cuando el viento quemante soplaba y soplaba, empezamos a perder las ganas de caminar un pueblo vacío. Las ganas y la esperanza.
De tanto en tanto, alguna nube hinchada de grises se pinchaba entre los cerros y se desperdigaba en muchas nubecitas más. Pero de agua nada, ni hablar. Ni una gota. Primero dejamos de arreglar las paredes y los techos. Ahí arriba el sol nos pelaba y nos confundía la cabeza. La tierra entera parecía haberse metido para adentro y nos dejaba a mano solamente un cuero duro y rugoso. Las pequeñas huertas caseras murieron incrustadas entre el polvo y las grietas del suelo.
Después, el pellejo se nos empezó a pegar a los huesos. Sí señor, tanto que parecía que salíamos de la tierra misma, correosos y secos. Viejos. Más tarde nos dimos cuenta de que estábamos solos de veras. No se veía ni se escuchaba en el pueblo el ladrido de un solo perro. Detenido, quieto estaba el aire. Tan estancado por el calor que cuando abríamos la boca, la misma lengua hacía como ruiditos de fritanga. El mismo aliento del sol la cocinaba. Sí señor, fue grande la sequía ese año. Y larga.
Cuando caía la noche, las luciérnagas se suicidaban prendidas del viento de polvo. Apenas se encendían, opacadas, las perdíamos de vista. Dejamos de dormir. Acostarse en los catres, abajo, tan cerca del suelo, al ras del piso crujiente, era aspirar la furia misma de la tierra por estar abandonada de humedad. Finalmente, el polvo eterno que levantaba el viento parecía formar paredes que costaba trabajo traspasar. Entonces fue cuando dejamos de caminar, levantarnos, acostarnos, para no gastar el poco resuello que nos quedaba. De tan envueltos en tierra como estábamos, dejamos de vernos, poco a poco, unos a otros.
Así fue como pasó. —Pero… dígame una cosa, señor, ¿usté no es Damiano, el hijo de doña Ramira, el que se ahogó el día de la crecida grande? Lo sacamos del río, si mal no recuerdo, con ramas de piquillín… —Sí, soy Damiano.
————— ❖ —————
ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL.
u
“A veces la vida también se cubre de niebla… y solo la paciencia permite que vuelva la claridad.”
⋯⋯⋯⋯⋯ ✦ ⋯⋯⋯⋯⋯
LA NIEBLA
Andrea Kiperman – Argentina
Antes que nada, como siempre, gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras. En esta nueva edición de la revista voy a referirme a un tema que resulta esclarecedor ante tanta distorsión.
Recuerdo mi ciudad, Buenos Aires, en esos momentos previos a una lluvia fuerte, cuando la niebla baja y se expande por todas las veredas y calles, invadiendo cada pequeño rincón. Borra los árboles, desdibuja los contornos y la visibilidad se vuelve tan borrosa que sencillamente no se puede ver ni siquiera lo que está cerca. Es como si esas nubes se hicieran cargo de toda la ciudad, impidiendo ver absolutamente nada, envolviéndolo todo en un halo casi fantasmagórico.
Y aquí aparece la gran metáfora, el tema central: a veces nos sucede lo mismo en la vida. Hay circunstancias y momentos en los que sentimos que esa neblina se apodera de cada rincón de nuestro ser, de nuestro caminar, hasta el punto de no poder ver lo que tenemos delante. Es como si avanzáramos con esa nube sobre la cabeza, sin claridad y sin saber qué camino tomar.
Lejos de caer en un falso positivismo, creo que esos momentos son importantes. Son instantes en los que necesitamos frenar, igual que ocurre en las ciudades cuando hay neblina y hay que esperar a que el aire se vaya aclarando, a que las nubes se disipen poco a poco, aunque a veces parezca que nunca va a suceder.
Hay circunstancias que nos invitan a hacer una pausa, a dejar que las cosas tomen otro color, a no desesperarnos si en este momento la neblina parece cubrir todas las expectativas de nuestro andar. En esa espera, confiando en que llegue una brisa fuerte que sacuda y libere esas nubes, podremos decidir con paciencia qué camino es mejor tomar.
Y esa pausa, incluso en medio de la neblina, nos permite elegir rutas diferentes a las ya transitadas.
Quedo con ustedes…
⋯⋯⋯⋯⋯ ✦ ⋯⋯⋯⋯⋯
EDITORIAL – FEBRERO
“Que cada lector encuentre, en esta bruma compartida, su propia claridad.”
⁘ ⁘ ⁘ ⁘
La niebla es, desde siempre, un territorio fértil para la literatura. No por su misterio, sino por lo que obliga a hacer: detenerse, afinar la mirada y avanzar con atención. Este número de febrero reúne textos que exploran precisamente ese espacio intermedio donde las cosas no se muestran del todo, pero tampoco se ocultan.
Los autores convocados abordan la niebla desde distintas perspectivas: la memoria, el paisaje, la incertidumbre, el tránsito y la búsqueda personal. Poemas y relatos que, sin estridencias, construyen un mapa de voces que dialogan entre sí y ofrecen al lector una lectura pausada, reflexiva y abierta a interpretación.
En un tiempo que exige inmediatez, este número propone lo contrario: leer sin prisa, aceptar la ambigüedad y permitir que cada texto revele su sentido a su propio ritmo. La niebla, en estas páginas, no es un obstáculo: es un marco. Un modo de mirar.
Con esta edición, Letras Hispanas por el Mundo reafirma su compromiso con la diversidad de estilos, la calidad literaria y la creación como espacio compartido.
⁘ ⁘ ⁘ ⁘ ⁘ ⁘ ⁘ ⁘
CARTAS – FEBRERO
Nota Editorial: Las voces que aquí se escuchan son reflejo de mundos interiores. Cada texto pertenece a su autor, quien lo comparte desde su sensibilidad única. La reproducción debe hacerse con respeto, siempre citando la fuente. Porque la inspiración se expande… pero con respeto, florece.
Cada carta guarda un latido que no cabía en la voz.
—·— ⁘ ⁘ ⁘—·—
COLABORAN
—·— ⁘ ⁘ ⁘—·—
CARTA A MI PADRE
Elspeth Gormley – España
Hoy vuelvo a escribirte, aunque hace años que no estás. Y, aun así, sigo sintiéndote cerca. No es una paradoja: es la forma que tiene la memoria de mantener vivos a quienes amamos. Tu ausencia pesa, sí, pero tu presencia —esa que sembraste sin ruido— nunca se ha ido del todo.
A veces pienso en todo lo que viviste antes de que yo existiera. La guerra. La huida. Francia. Y ese tiempo oscuro en el que los alemanes te detuvieron y te enviaron a un campo de concentración. Apenas seis meses, dicen. Pero seis meses allí fueron una vida entera. Y sé que te marcaron para siempre, aunque tú casi nunca lo contaras. Lo intuía en tus silencios, en tu forma de mirar, en esa mezcla de fortaleza y fragilidad que solo tienen quienes han visto demasiado.
Y aun así, papá, nunca dejaste que el horror te volviera duro. Al contrario: te volvió más humano.
Me enseñaste a actuar con rectitud sin esperar recompensas, aplausos ni reconocimiento. A defender al oprimido y proteger la inocencia. A practicar la justicia incluso cuando no convenía. A escuchar siempre la voz de la conciencia, esa brújula interior que tú respetabas como un templo.
Me decías: “Lee y aprovecha. Reflexiona. Trabaja. Busca siempre la verdad a través del estudio y del progreso intelectual.” Y yo, sin saberlo entonces, estaba recibiendo la herencia más valiosa.
Me enseñaste a amar los libros como quien enseña a respirar. A amar la música, ese lenguaje universal que no necesita traducción. A respetar a los demás, incluso cuando el mundo no respetaba. A pensar por mí misma, a no repetir consignas, a no temer la libertad interior. A sostener mis ideas sin imponerlas. A mirar la vida con curiosidad, con ética, con esa serenidad tuya que parecía venir de otro tiempo.
Sé que ser masón en aquella España era caminar con cuidado, con discreción, con una dignidad silenciosa que yo, de niña, no entendía. Hoy sí. Hoy sé que tu manera de estar en el mundo era un acto de valentía. Y también un legado.
A veces me descubro repitiendo tus gestos, tus frases, tus manías. O defendiendo una idea con esa lógica sencilla y contundente que tú tenías. Y entonces me doy cuenta de que sigues aquí, en lo que pienso, en lo que escribo, en lo que soy.
No sé si estas palabras llegarán a algún lugar. No sé si existe un “otro lado” donde se lean las cartas que escribimos desde la vida. Pero si existe, ojalá te llegue esta:
Gracias, papá. Por lo que viviste. Por lo que superaste. Por lo que me enseñaste. Por haber sido luz incluso después de haber conocido tanta oscuridad.
Tu ausencia duele a veces. Pero tu presencia —esa que no se va— me acompaña siempre.
Elspeth
—·— ⁘ ⁘ ⁘—·—
CARTA QUE NO ENVIÉ
Sarah Petrone – Argentina
Aquí estoy otra vez, sentada con mi bloc de cartas, con la pluma cargada de tinta y un montón de palabras por escribir… Pero no puedo. Un nudo se ajusta en mi garganta, me aprieta el corazón y me hace desistir. Son muchos los mensajes a decir. Muchas las preguntas sin respuestas que he hecho a lo largo del tiempo. Muchas las críticas y las quejas que terminan siendo solo una desahogada necesidad en la incómoda situación de temas que me agobian y desvelan, entonces las escondo muy dentro de mi pecho y las callo, pese a que me las vuelvo a preguntar y, simplemente nadie me da respuestas. De modo que decidí que ya no enviaré mis cartas.
Por ejemplo, escribí a los pobres cada vez más empobrecidos, y les recuerdo lo importantes que somos, ya que somos quienes sostenemos la tambaleante pirámide de la vida en el equilibrio universal. Ayudamos a los más pobres, enriquecemos a los ricos, a esos que se esfuerzan porque sigamos siendo pobres. Sostenemos los cultos que se multiplican sólo porque los apoyamos económicamente, aunque no los comprendamos.
Creo que no saben leer ya que no me responden y me devuelven mis misivas, sin abrir siquiera.
El mismo Dios que se hizo hombre y caminó en sandalias por caminos polvorientos, dicen que habita en Catedrales fastuosas…. Y no lo creo.
Sé que cada noche se sienta a mi lado y me sostiene, me escucha y me responde desde un diálogo interior, profundo. Nadie me lo cree, y no me importa. Sonrío y callo.
El mundo de jerarquías compite con la inteligencia artificial y ya no sé cual es cual. Se han creado monstruos en esta cadena de la vida y hemos arrinconado a la Naturaleza, a los Poetas, a los Artistas, a los de Buena Voluntad y a los Buenos Propósitos que nos enseñaron desde niños sobre el Honor y el Compromiso Moral y a la Amistad… Y me duele. Sospecho que ya no se enseña en los colegios.
Una y otra vez rompo las cartas que escribo a los humanos, a los que aún no han sido robotizados pero tienen miedo.
En esta desconexión con la realidad, debo parecer una loca o una alienígena llegada de otra galaxia para sembrar dudas y no verdades. Todo es posible.
Me repliego en la soledad de mi Yo y espero. Creo que soy normalita.
Mientras tanto escribo cartas. Las que sé que nunca enviaré. Que loca ¿No?
—·— ⁘ ⁘ ⁘—·—