POESÍA – MAYO

Todo el contenido publicado en esta revista está protegido por la Ley Española de Propiedad Intelectual y por el Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas, conforme a su artículo 2 y disposiciones concordantes.

Poesia

Cada poema es una luz que alguien deja encendida.

COLABORAN

Maren Alberdi – España

Magi Balsells – España

Inés Blanco (Luna de abril) – Colombia

Jorge Emilio Bosa – Argentina

María Elena Camba – Argentina

Libia B. Carciofetti – Argentina

Enrique Fredy Díaz Castro – México

María Cristina Fervier – Argentina

Carlos H. González Saavedra – Argentina

Elspeth Gormley – España

Jaime Hoyos Forero – Colombia

Lamberto Ibárez Solís – México

Carlos Jaramillo – México

Liliana Lorán – Argentina

Margarita Mangione – Argentina

Marwan – España / Palestina

Elena Medel – España

Nuri Montenegro – Ecuador

Antonio Morelos – México

Héctor Navia Garzón – Colombia

Raquel Olay de Leanza – Argentina

Sarah Petrone- Argentina

Ricardo Quattri – Argentina

Jesús Hildebrando Rodríguez Sánchez – Venezuela

Sandra B. Romeo – Argentina

Adriana Terán (Poetisa Cálida) – México / Argentina

Yanni Tugores – Uruguay

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LA VIDA

Maren Alberdi – España

He caminado al ritmo de la vida,

bebí su luz, su sombra y su ternura.

Guardé en mi piel la herida compartida

y en mi memoria, el don de la aventura.

Amé sin prisa, amé sin miedo a nada,

fui voz que nace, fui silencio abierto.

Y en cada paso, la verdad hallada

me devolvió mi nombre más despierto.

Hoy cierro el libro, pero no el camino:

la vida sigue, fértil, generosa.

Dejo mi canto, limpio y cristalino,

como semilla que en tu alma reposa.

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ESPEJO CRUEL

Magi Balsells – España

Delante del espejo, veo una cara ajada

Llena de arrugas que inserto el tiempo

En sus semi cerrados ojos, una triste mirada

En sus labios sin sonrisa una mueca quedo-

Cada arruga una lejana vivencia pasada

sus ojos claros sirvieron para ver la belleza

de sus labios salieron bellas palabras de amor

ahora quedan en su mente y en la oscuridad-

Oscuridad que con los años se ha incrementado

con las perdidas naturales que trae la vejez

su pensamiento no es tan brillante ni certero

intentándolo suplir con los escasos pensamientos-

Pensamientos que a veces hacen brillas sus ojos

y de su boca salen quedamente palabras olvidadas

mientras sus labios embozan una triste sonrisa

que perdió su belleza, quedando solo en la tristeza-

Dejo de mirar este espejo, guardián del tiempo

se que tiene razón, aunque cueste admitirla

no hay milagro, solo la gran realidad de la vida

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LOS RINCONES DE MI CASA

Inés Blanco (Luna de abril) – Colombia

Convivo con las piedras,
con ellas comparto
mis espacios.
Las recogí,
-porque ellas lo quisieron-
de los sitios
por donde anduve;
desde la Patagonia,
hasta México y más allá;
por el viejo continente
y por cada rincón
de la patria; las tomé
de sus ríos y montañas,
de pueblos y caminos.
Ellas, me brindan
su energía,
me hablan de milenios,
de las formas del agua,
de árboles y pájaros,
de pisadas sin retorno,
del dolor y la alegría.
En sus entrañas llevan
huellas y cantos
de mar y de glaciares,
silencios y palabras,
son de fuego endurecido;
sobre su piel
se grabaron los colores,
del arcoíris y de
auroras boreales.

Su energía me cobija
recorre junto a mí
sombras y lugares.
Son murmullos,
también algarabías.
Las hay finas y ásperas,
de caprichosas formas
que habitan
como la luz y el aire
los rincones de mi casa.

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AMAZONA NOCTÁMBULA

Jorge Emilio Bosa – Argentina

Detente, amazona de la noche,

amante de la luna y las estrellas,

que has hecho de la lujuria derroche

montada a cada una de ellas.

Detén esa ritual coreografía

de tus dedos que, sobre mi camisa,

danzando liberan con maestría

sus botones. No vayas tan de prisa.

Si otra noche tu cuerpo has rentado,

hoy quiero yo trocarlo por tu alma;

para que permanezcas a mi lado

con la serenidad de un mar en calma.

No consumamos de un sorbo las horas,

pues son un trago largo para mí;

ese duro camino hacia la aurora

desde que aquella ingrata no está aquí.

Bebamos unas copas. Conversemos.

Dime si en tus parodias de amor

te sientes sola como yo, eso temo,

vistiendo de Pierrot a tu dolor.

Sosiega tu carrera desbocada.

Ya no lastimes a tu corazón,

dejando en él las espuelas marcadas

para intimarlo a fingir pasión.

Tal vez así, sin sentirnos forzados,

cabalgaremos por la alborada,

noctámbula amazona; aferrados

a sus crines candentes y doradas.

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SOMOS

María Elena Camba – Argentina

Tu cuerpo

se hace selva

se hace río

soy balsa que navega

sin amarras por tu cauce

Sos ese norte que llega

en oleadas de esperanza

la redención de los pecados

la tierra prometida

de mis días tan ateos

La eternidad anida

en la comisura de tu boca

y en esos hombros 

se recuesta redoblada

esa fe en nuestras horas

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LLAMADA

María Elena Camba – Argentina

El invierno arrasa,

deshoja mi follaje.

Mis hojas caducan,

caen sin fuerzas.

Quizás mi tronco añoso 

no resista este vendabal.

Cada vez cuesta más 

reverdecer en primavera.

Mi nido despoblado 

llama por trinos nuevos.

Tal vez sea hora 

de forjar mi propio canto.

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SI QUIERES BAILAR

Libia B Carciofetti – Argentina

Si quieres bailar, hazlo a mi ritmo.

No quisiera por un segundo perder el compás.

Nací sin brazos, pero con alas

Y en la magia de los sueños prefiero volar.

Si tú no me oprimes podré contonearme,

y en la armonía de tu abrazo me harás danzar.

Si regresas pronto, prometo esperarte.

pero si demoras, no me encontrarás.

Nací para ser libre como son las aves,

perderá todo derecho el que me quiera enjaular.

Atravesé tormentas y salí ilesa

aunque «desplumada» intenté sobrevolar.

Se que volverás amor porque me amas

buscando el refugio que no hallarás;

en brazos de nadie, porque no tienen alas

como tengo yo para poderte transportar.

La brisa me besa y trae tu perfume

de años enteros de felicidad.

Te pienso y recreo el baile de la vida,

que supimos un día muy juntos danzar.

Cuando pienso en ti me siento sola

pero se que en una clara mañana volverás.

Si quieres bailar, hazlo a mi ritmo

tiene cadencia y nos llenará de paz.

Mi vestido ondea al compás del viento
 me despeinan los días ¿Regresarás?

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ESPERANZAS 

Enrique Fredy Díaz Castro – México

La primera lluvia aislada 

refresca ya la región,

a modo de bendición 

luego de largas jornadas,

con tardes adormiladas.

Luce el cielo encapotado,

el escenario ha cambiado:

rayos desgajan las nubes,

aroma a petricor sube 

y el humor ha mejorado.

¡San Isidro no nos falles;

poco falta pa’ tu fiesta!

dejo de lado la siesta,

mejor es andar la calle.

¡Que llueva en cerros y valles!

El verdor en la campiña 

nos motiva y desaliña 

agua ya ocupa el riachuelo

como decían los abuelos:

«Mucha sed tiene la niña…»

Que el temporal puntualmente 

arribe pues las cosechas,

necesitan amplias brechas 

pa’ moverlas nuestra gente,

cuando el sol pinta en oriente

tapizado de esperanzas, 

y en los ojos la confianza,

el noble y leal campesino 

directriza su destino 

entre aperos de labranza.

Algo espiritual nos mueve 

cuando cantan las chicharras,

cómo acordes de guitarra,

el corazón nos conmueve 

anunciando «pronto llueve».

Ojalá en todo el país

fuera ese mismo matiz:

el acompasado encanto,

al reforestarse el campo

desde profunda raíz.

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TENGO UN POEMA EN BRAZOS AJENOS

Libia B. Carciofetti – Argentina

Tengo un poema en brazos ajenos.

¿Alguien me lo podría ir a rescatar?

Lleva mi nombre y también mi estilo.

¿Alguien hasta mis manos me lo podrá alcanzar?

Lleva mi perfume, «Mariposas de mi alma»

No es una fragancia por así decirlo «alternativa»

¡NO!  Para ¡Nada! ¡Es la original!

Lo eché a volar en una madrugada

luego que mi musa me vino a visitar.

Cuando oí que bebía agua de fuente

y una ronda de pájaros se pusieron a cantar.

Traía en sus cabellos sujetas unas flores

descendió del unicornio y comenzó a danzar.

Se trepó por mis laderas y en el lago de mis sueños

se buscó reflejar.

Hacía tiempo que yo no escribía

el estrés, el cansancio, el esfuerzo de mi mente

se llamaron un día a descansar.

Pero ella vino envuelta en sus tules

de ilusiones vestida; que me logró despertar.

Abandoné mi letargo, estiré mis brazos.

inhalé profundo para luego exhalar.

Se llenaron mis pulmones de sahumerio sagrado

y de rodillas me incliné frente al altar,

sintiéndome Minerva, la diosa romana

de la sabiduría, las artes, pero también diosa de la paz.

¡Que misterio insondable éste de las letras!

Que se trepan por el alma y nos hacen gozar.

Que inundan la tierra, con su lluvia copiosa.

y agitan los vientos encrespando el mar.

Por eso no quiero yo que mis poemas

duerman en brazos que no son los míos.

Porque tienen registro de mi propiedad

no es egoísmo, los escribo con mi sangre

llevan mis huellas en cada palabra.

y robarme un poema inspiración divina

yo hasta lo llamaría pecado mortal.

Porque es escribir con palabras que yo siento

y de lo que es MÍO, nadie se debe adueñar.

Tengo un poema en brazos ajenos

Y nadie como yo lo sabrá acunar.

¡Devuélvanme el poema! Porque al abrir sus ojos

NO ME VERÁ… Y SE PONDRÁ A LLORAR.

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TIEMPO DE BALANCE

María Cristina Fervier – Argentina

En las coordenadas de sombra y silencio

recorro un camino sin retorno.

Con dualidad de signos

y levedad de latidos,

me columpio en el péndulo

del humo de los tiempos.

Es época de balance,

en el registro de la memoria

descuento momentos y horas

que atraviesan la zona

vulnerable de la nostalgia:

amores desahuciados,

encuentros desencontrados,

alegrías que fueron

 ilusiones transitorias.

En bosquejo de ruinas

recuerdos de un mítico pasado.

El dolor dejó cicatrices

y pulverizó el alma.

Fue el tiempo de la enseñanza.

Hoy, extravagante y loca,

con mi ganancia a cuestas,

pugno por adueñarme

de la luz de las estrellas

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YA NO TENGO GANAS DE CANTAR

Carlos H González Saavedra – Argentina

En una esquina

Ni salir de juerga con amigos

Ya no me divierte, lo que antes me divertía

Es que me han arrebatado

Las ganas de bailar, de saltar

O de jugar con alegría.

Ya no tengo mi cabello negro

Tampoco los bigotes seductores, que tenía

No uso los trajes, que lucía.

Ando más sencillo por la vida

Me he dado cuenta

Que me he despojado de cosas

Que antes con orgullo vestía.

Aún camina por mis venas

La música y la poesía

Me he dado cuenta que ya nadie me espera

por las  noches, para darme un beso en mis mejillas.

Me gusta observar por las mañanas

Como pasa la vida, tomando un café,

en cualquier esquina.

No me escondo, de los ojos querendones

Tampoco  traigo besos escondidos

De alguna visita furtiva.

Me han arrebatado la juventud,

Pero no, la picardía.

Ni la dulzura de los romances

Ni mis manos cálidas

Ni  miradas encendidas

Ahora voy a los codazos

 con la vejez, todos los días

Mi pecho se abrió de par en par

Es por  ahí, donde se han ido mis días

Y con ellos hijos, nietos y familia.

 Un día lleno de bronca

 le he cantado las cuarenta a la vida

He dicho

¡Todo, me has arrebatado!

Pero nunca…,

¡Podrás arrebatarme, la poesía!

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LA LUZ DE MIS LETRAS

Elspeth Gormley – España

No nací del silencio,

sino del temblor que deja el viento

cuando acaricia lo que ama.

Mi voz no grita,

pero deja cicatrices dulces

en quien se atreve a escucharla.

Soy la brisa que no pide permiso,

pero entra por las rendijas del alma.

He amado sin ruido,

como el mar que besa la costa

……. sin romperla,

pero la transforma.

He llorado sin romperme,

como quien sabe

que la sal también es medicina

y que hay lágrimas que limpian

sin que nadie las vea.

Mi memoria es un jardín sin rejas,

donde crecen las voces

que el mundo quiso callar.

Soy raíz y vuelo,

puerto y tormenta,

abrazo y despedida.

Escribo porque el mundo

me eligió para decir lo que calla.

Y en cada verso,

hay un latido azul

que aún no sabe callarse.

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ABRIL PASÓ

Jaime Hoyos Forero – Colombia

Abril pasó… Abrimos la ventana.

¿Es Dios tanta hermosura o es el día?

Si no es Dios, es su exacta alegoría

lo que se ve a la luz de la mañana.

Sonora como un golpe de campana,

naturaleza expresa  su alegría

cantando en polifónica armonía

al Creador y su obra soberana.

Son un prodigio el sol, la lluvia, el rayo,

la nube, el trueno, el corazón y el trino.

Y este prodigio tiene un nombre: mayo.

Mayo  es la rosa abierta y encarnada.

Mayo el amor y la mujer y el vino,

y mayo…  el beso  rojo de la amada.

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ESA MUJER

Jaime Hoyos Forero – Colombia

Esa mujer era una fruta abierta

desgajada  del árbol de la vida.

Excitante, jugosa, suculenta,

rica en aromas, pulpa apetecida.

Sus manos conocieron los misterios

que el placer  de tocar trueca en delicia;

y la magia de arpegios inmortales

sus dedos le robaron al pianista.

Formaba con sus brazos levantados

una  crátera inmensa de lujuria

como para escanciarla lentamente

sobre una piel desnuda.

Era mujer, pero podía ser diosa.

Quizás era una diosa desterrada

por negarle su amor a un dios bifronte

o por envidia de la virgen Diana.

Su boca era el panal de la ambrosía.

Arco triunfal para pasar a un cielo

de soles, lunas y luceros lleno,

jardín de una cascada de alegrías.

Y los hombres luchaban

por obtener tan solo

una brizna de amor, una sonrisa,

una palabra de sabiduría

de sus labios sapientes

que hablaban en parábolas de rosa

y en cantos de melódica armonía.

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MAESTRO

Lamberto Ibárez Solís – México

A ti maestra, maestro yo te canto;

constructor de estrellas refulgentes

que nos dieron vida en el alma y en la mente

y con amor enjugaron nuestro llanto.

Su alfabeto enseñado con paciencia

y a veces con rudeza muy marcada;

aprendimos viniendo de la nada,

la grandeza del mundo y de la Ciencia.

Del verbo y el poder de la elocuencia

que de niños enseñaste con vehemencia;

siendo capaz de dejarnos como herencia

que tomáramos el gis con gran paciencia.

Por ello Maestra, Maestro yo te canto

y te agradezco en nombre de los miles

que empuñamos el gis y la pizarra sin fusiles

para formar seres de luz, llenos de encanto.

Gracias te doy por aprender las letras libertarias

que marcaron el derrotero de mi vida;

estas letras que amo tanto; consentidas

que usamos a diario y necesarias.

Maestras y Maestros que partieron a lo ignoto,

a lo lejano, al misterio, al Eterno Oriente

al panteón de los bienhechores; a lo silente…

sostenemos tu estafeta y tu decoro.

Consignamos tu plegaria redentora;

tu grito que clama justicia para todos

porque eres pueblo que caminas codo a codo

porque eres verbo que brillas cual aurora.

Hoy es Quince de mayo Maestro y es tu día;

Maestra y Maestro, faro de luz, idolatrado;

te agradezco por siempre lo enseñado

porque soy lo que soy; por ti… mi guía.

Sigue iluminando redivivo; cual sol radiante,

construye con tu alma la escuela libertaria,

sigue alimentando nuestra mente con tu savia

y llenes el mundo de buenos estudiantes.

Sigue humilde con tu obra bienhechora;

pues restas importancia a tus logros y virtudes;

tu obra está con Dios… en esas latitudes

y los niños son tu regalo que tú adoras…

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HOY

Carlos Jaramillo – México

¿Cuándo es hora de partir

acaso alguien lo intuye

o siquiera tu conoces el orden

de cuando tienes que ascender?

De veras que la vida da risa,

por eso hay que vivirla sin prisa,

disfrutarla hoy como el único día,

intensamente que vivir es grandioso.

Por ello hoy vive y deja vivir,

Si hoy descubres un nuevo día

se feliz, y sirve a tu prójimo

que quizá mañana no haya tiempo.

Pues dentro de la magia de vivir

el futuro es totalmente incierto,

no sabes cuando vas a dormir

y es una incógnita la hora de partir.

Por eso hoy valora este día,

vívelo como si fuese el último,

disfrútalo que es tu regalo,

puesto que ser feliz o infeliz

será el mismo esfuerzo

y respirarás el mismo aire.

Por ello, mejor vive el presente,

porque quizá ya no haya mañana,

ya que la alborada es un misterio

y no se conoce la hora del vuelo.

Así que convive y deja vivir

actúa hoy con sabiduría

valorando tu estancia

como un regalo de Dios.

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BAILES VIEJOS
Liliana Lorán – Argentina

Hay unas notas sonando
por las calles de mi pueblo,
por las sendas de mi tierra,
en los suspiros del viento.

Son bellos sones de antaño,
los que oyeron mis abuelos
y al conjuro de sus notas
su buen amor construyeron.

Como ellos mi gente buena
en los bailes bien puebleros,
buscan la otra mitad
de sus amores en vuelo.

Yo evoco el hondo sentir
de sus anhelos y sueños,
cuando me embriago en acordes
y a nuestras danzas me entrego.

Quien puede bailar y baila
las danzas de nuestro suelo,
honra identidad y raíces
que afloran de bailes viejos…

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LA CAJA DE PANDORA
Margarita Mangione – Argentina

Siempre somos responsables de lo que no tratamos de impedir.
Sartre, Jean Paul – Filósofo y Escritor Francés – (1905-1980)

La caja de Pandora ya está abierta
y salen de su boca desdentada,
engaños que ocultaba su cubierta
corrupción y mentira silenciada.

Debajo están ocultas las verdades
que pugnan por salir hacia la luz,
miserias que arrasaron sociedades
y cargaron en hombros tanta cruz.

De a poco van surgiendo de la sombra
hambre, pobreza, enfermedad y llanto,
la basura debajo de la alfombra
ocultando la amargura y el espanto.

Huyen de adentro criminales hordas
aplastando esperanzas florecientes,
criaturas que gritan y están sordas
y abaten a los pobres inocentes.

La caja de Pandora se ha volcado
y emergen de sus pútridas entrañas,
aquellos que jamás habías pensado
que fueran ponzoñosos como arañas.

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AÑORANZA DE MI MAR

Margarita Mangione – Argentina                  

Cuántos años que te extraño

mi San Bernardo querido,

nunca te eché en el olvido,

y la ausencia me hace daño.

¡Cómo quisiera volver

a estar sentada en tu orilla,

y apreciar la maravilla,

de tus olas al romper!

Ver por la noche la luna

dejar su estela brillante,

sobre el agua fulgurante,

hermosa como ninguna.

Luego en el amanecer

mientras un mate tomaba,

mirar al sol que asomaba,

y en el horizonte arder.

Pero estoy agradecida

de los años que he pasado,

en ese lugar amado,

y me siento bendecida.

Hoy que mi vida está lenta

y mi cuerpo anquilosado,

no he de volver a tu lado,

con tiempo bueno o tormenta.

Quisiera antes de morir

si Dios me lo permitiera,

acercarme a tu rivera,

y al mirarte sonreír.

Más si no fuera posible;

que llegue a ti mi ceniza,

y la disperse la brisa,

en tu lomo inmarcesible.

Y allí por siempre estará

anclado a tu fondo umbroso,

un trocito silencioso,

de quien siempre te amará.

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ME GUSTA PENSAR QUE ES ASÍ

Marwan – España/Palestina

En cualquier habitación aleatoria de tu ciudad
o en una playa o en un parque,
en el metro o en el autobús,
estás tú
leyendo este poema
y el resto de emociones que conforman este libro.

Si al hacerlo
alguna premonición merodeara por tu pecho
o si en algún momento
las frases que acabas de leer
o que leerás dentro de un instante
te recuerdan algo de ti,
de tu pasado,
o te explican cosas que nunca entendiste
—y comprendes ahora a la luz de estos versos—,
si eso sucede
tú y yo dejaremos de ser para siempre dos desconocidos
y pasaremos a ser corazones cercanos,
cabos de una misma emoción,
náufragos de un mismo mar
que estando frente a frente
se dan cuenta de que pase lo que pase
otro corazón sintió lo mismo,
y aunque solo dure un instante,
cada vez que tengas este libro entre las manos
tú y yo
ya nunca más
volveremos a estar solos.

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ESCRIBIRÉ QUINIENTAS VECES EL NOMBRE DE MI MADRE

Elena Medel – España

Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre.
Con un vestido blanco trazaré cada una de sus letras por las
paredes de mi dormitorio, por el suelo del patio del
colegio, por el pasillo de la casa más antigua. Para
recordar mi origen cada vez que yo viva.
En todos los lugares podré besar sus mejillas limpias de
cristal, aunque ella duerma lejos:
sus mejillas cercanas que me dolerán allá donde acaricie
su nombre escrito.
Tantos días, tantas noches habrá de alimentarme
amorosamente con su parábola descalza;
vendrá mi madre a arroparme, mujer de humo, con los ojos
tiritando de suerte,
y en cada sueño mis apellidos dolerán como un cartel de
bienvenida a un hogar diferente.
Sobre mi cabello, rubio como el de mi madre, la corona que
me ciño como hija primogénita de Dinamarca.
Me llamaré Vacía, en honor a mis muertos; miraré cómo
retozan de acrílico las palmas de mis manos, sangrará
mi lengua a disposici6n de mis muertos.
Gritaré quinientas veces el nombre de mi madre para quien
quiera escucharlo, y escribiré que bendigo este medio
corazón en huelga mío, pues no olvido:
nací para llorar la muerte de otros.

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LA NEGACIÓN

Nuri Montenegro – Ecuador

Cuando alguien se va
de nuestra vida,
llega el dolor de la negación,
tan fría, tan sombría.
Es como imaginar un viaje
que no termina;
solo te refugias en la oración
que te consuela,
y te permite pedir
por la persona que amas.
Quieres que Dios le dé el último regalo:
que esté en un lugar bonito,
aunque no estés a su lado.
Desearle paz es aceptar un final,
porque la vida se ha terminado.
Aunque el amor siga por dentro recordando,
el dolor va sanando.
Pero es imposible borrar el recuerdo
de quien te marcó,
quien te regaló momentos
que no volverán…
Solo queda aceptar
el final de su camino.

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ASÍ LO QUISISTE

Antonio Morelos – México

Callé por callar tú sabes,

porque sabía que decir,

se que tú eres responsable

de lo que te hace sufrir,

porque querías ver culpable

aquel que vivió por ti.

No reniegues de tu suerte

sabes muy bien que no existe,

sufrirás si, hasta tu muerte

porque tú así hoy lo quisiste

llorar no te hace más fuerte

más lloras lo que perdiste.

El tiempo te ama o castiga

según tu comportamiento,

no te obliga a que dicidas,

ni te da arrepentimientos,

puedes triunfar en la vida

o fracasar como haz hecho.

Tu forma de actuar sabías

que era por más negativa,

de quien te amó te reías

sabiendo que a él le dolía,

juzgaste muy mal la vida

y hoy tienes lo que querías.

Querías ser vista por muchos

y lograste tu objetivo,

de amor no te habla ninguno,

el tuyo, ya no es oído,

rodando hoy vas por el mundo,

es tu pago merecido

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ANIMAL BIZARRO
Héctor Navia Garzón Colombia

Te someto a la palabra de mis ojos
en el relámpago de esta noche secreta.

Me abandono en la humedad
de tus delirios,
en el campo de tu virtud ardiente.

Los utensilios en el territorio
de batalla se rinden
en la lucha de sándalos
y orquesta de magnolias.

La piel fluye como un río de pirañas,
como fantasmas temerosos de gula,
pátina que se desborda en tus pechos
de bronce.

Ofrenda de llantos y gemidos
que se incrusta en los alerones
de las cejas y en el rictus de los labios.
Rigor de manos salidas de casillas
en la alambrada de tu pelo desbocado.

¡Qué temblores en tu vientre
caprichoso!
Fluye en mi pelaje de animal
bizarro.

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CARDUMEN

Héctor Navia Arzón – Colombia

Soy el cardumen de una especie humana,
abstracta, etérea.
Diría tal vez que imaginaria,
un gregario caminando por ahí.

Reventando todas las cuerdas
para saltar los abismos
de mis cuatro paredes.

Entregarme a ese mundo
que navega en las calles
sin ser visto por nadie,
sin ser oído por los vecinos de mi andén.

Solo, con la espada del silencio,
y el único grito de la palabra amor.

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PADRE ITALO

Raquel Olay de Leanza -Argentina

Hay personas que en un momento en gesto heroico dan
la vida, otras como el Pdre. Italo, la entregan de a poco
como una vela encendida, para dar luz a otros y restañar sus
heridas.
Queremos darte gracias Pdre. Italo, por cada enfermo
que fue confortado con tu visita, los sacramentos y
oraciones a favor de su salud espiritual y física.
Por cada niño que rescataste de la calle, del mal trato,
expuesto a tantos males, te hiciste padre de ellos y le
mostraste a Jesucristo como Camino, Verdad y Vida.
Por cada mujer que por tu asistencia, contención y
consejo pudo salir del error y vivir con amor y esperanza su
maternidad tan temida, salvando de la muerte al ser más
inocente e indefenso, en su vientre concebida.
Por cada vez que en el altar hiciste presente a Jesús
Eucaristía.
Por tantas veces que en nombre de Dios, perdonaste los
pecados de tus fieles, recuperando la gracia perdida.
Por ser incansable en predicar al Dios del Amor, de la Paz
y de la Vida.

También te pedimos perdón por aquellos que
respondieron con ingratitud a tus desvelos, haciendo
realidad el pensamiento de Juan Pablo II que dijo:
“El mal que se evita, es el bien que menos se agradece”
Hoy queremos agradecerte Padre. Ítalo:
Por el tiempo dedicado a los más necesitados.
Por tu donación sin descanso.
Por el amor entregado sin medida.
Por tu fe que hiciste vida.
Por tantas pruebas sufridas.
Te damos gracias Padre. Ítalo, y que el Señor y la
Virgen de Lourdes te bendigan.
(Falleció el 19 de Mayo del 2012

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BIENVENIDA

Sarah Petrone- Argentina

Recojo ternuras de un tiempo pasado

de ignotas regiones que no he visto nunca

me llegan rumores de risas y nanas

que fueron la esencia que soñé y no tuve.

Respiro en el aire la voz que añoraba,

el eco que un día se perdió y retuve

solo en el silencio de mi propia calma,

lo siento en el alma más fuerte que nunca.

Me pierdo en las calles lejanas y mías

con esa nostalgia de volver a casa

sin melancolía. Ya estoy en los brazos

de ésta, que siempre fue la patria mía.

Me besan las piedras cuando voy andando,

las flores me aroman en la bienvenida,

el aire suspira porque estoy llorando

dejando en mis ojos gotas de rocío.

Descubro promesas, rescato verdades,

mentiras y mitos de entre los escombros,

las fábulas dejan de ser solo fábulas

y así me hago cargo de toda mi vida.

Esta bienvenida que me llena el alma

hace que sienta que nunca me he ido,

abrazo ciudades, familias que estaban

mezcladas en medio de cientos de amigos.

El tiempo y la vida se van reciclando,

canciones, legados, como letanía

retumban acordes que se van pasando

de generaciones hasta nuestros días.

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CARTAS EN POESÍA

Ricardo Quattri – Argentina

Corazón encendido.

Alma enamorada.

Tu voz llega en las cartas, 

Que dejaste en mi grabadas.

Tu amor de inmenso cielo,

De calma, me abrazabas,

Deslizaban tus deseos,

Me besabas el alma.

Tibia dicha perfumada

De tu encanto dulce.

En ti amada, soñabas.

Me abrazaste el corazón

Y la esperanza, 

De este amor hermoso,

Mi ángel, mi sueño todo.

No hay modo de olvidarte.

Me dejaste envuelto

En los recuerdos 

Vibrantes, nuestros.

Tu amor, mi amor,

Siempre al encuentro

Cerca

Dulce tu voz late en mí…

Acercándome tu paz,

Letra en poemas tus cartas,

Amante.

Instante de dicha de mi alma,

Transita. 

Y el corazón palpita tú luz.

Ángel que me regalas

Tú calma en cada visita

Que te quedas cerca

Amor, dulce amor.

Locura de sueños primeros

Que se durmieron

Abrazados en dos almas

Bañadas de dulzura,

Por besos decididos

De premura y tibieza.

Albas de gestos del deseo

Desafiando el encuentro

De los cuerpos…

Duelo de caricias

A la certera entrega.

Sueños constantes

En vibrante escala

En proceso. Sed.

De nuevos besos creados

En profundidades y bellos

Deambulando en los rincones

De piel dispuestos,

Iluminados al fuego

Inextinguible, eterno.

Presos de amor, infinitos, sin tiempo.

Tú amor, mi amor, eterno.

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CONMIGO

Jesús Hildebrando Rodríguez Sánchez – Venezuela

Desde que tú estás conmigo,

ha cambiado el firmamento

y más dichoso me siento

porque estoy bajo tu abrigo;

en secreto te lo digo

que voy de la dicha en pos

para que escuches mi voz

susurrándote el oído

que yo nunca había tenido

una bella como vos.

Viajo con mis alegrías

como el viento en el planeta

y esa dicha se respeta

en las noches y en los días,

escuchando melodías

y extasiado en lo solaz

por la dicha que me das

con tu actuación cariñosa

tan atenta y tan preciosa,

porque eres buena y capaz.

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CONQUISTA

Jesús Hildebrando Rodríguez Sánchez – Venezuela

Bien te posesionaste de mi ser,

pronunciaré tu nombre hasta morir;

la dicha que me brinda compartir

entre tus brazos,  siento renacer

Feliz estoy al ver amanecer

y despertarme en tu precioso lecho

porque lo imaginado ya es un hecho

divino que me hace estremecer.

Es tu amor el sublime acontecer

y el único habitante  de mi pecho

que a nuestras vidas, hizo florecer.

Al tenerte conmigo y  poseer

tu cariño me tiene satisfecho

y juntos, disfrutamos del  placer.

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SEDUCCIÓN

Sandra B. Romeo – Argentin

Escucho a la muerte
piropear a mi vida.
La sigue, la acosa
la espera en las esquinas luminosas
y en las otras.

Mi vida
se engalana cada día más.
Le cree a la muerte
cuando le promete
congelarla
en las certezas de hoy.

Tiemblo.

Mi vida
siempre ha buscado certezas.

Y colgada del brazo de su muerte
ingrata y ciega,
me abandona.

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ALEGORÍA
Adriana Terán (Poetisa Cálida) – México/Argentina

En dónde han quedado
esos tiempos, esos años
en dónde mi piel era lozana y fogosa.
Esos tiempos…
Se escabulleron
ante tu falta de ganas,
ante la opresión
que me propinas
gozando cuando me ves
quemando sola.

Muriendo en vida
haciéndome creer
que mi cuerpo ha fenecido.
Que por haber vivido
merezco quedar aislada,
en el olvido y la distancia,
contemplando en el espejo
cómo mi piel se vuelve amorfa,
cómo me seco cual si fuera ciruela pasa.

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COMO DUELE TENERLO

Adriana Terán (Poetisa Cálida) – México/Argentina

Cómo duele quererlo tanto…
tener que dejarlo,
seguir caminando
sin incluirlo en mi destino.

La sangre me arde,
nada me consuela,
el cielo de acuarela
con lágrimas me despinto.

Me volví adicta
al veneno de sus labios,
duele excesivamente el cuerpo
cuando tengo que cargarlo.

Ruedo como piedra,
sin saber en dónde detenerme
desde que no estás aquí,
desde que te perdí.

Me duermo en el viento
junto a los recuerdos.
El amor no se olvida,
es tormenta sin rumbo fijo.

Te extraño, no te olvido,
veo cómo buscar
un equilibrio
para el corazón.

Te pido que a ella, no la beses,
no la toques cómo a mí,
porque nunca beso a otros
cómo te besé a ti.

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HISTORIAS DE UN PASADO

Yanni Tugores – Uruguay

Piso estas praderas fértiles
y me abraza la añoranza,
me envuelve este tibio céfiro
de espinillos y retamas.
Fue suelo de los indígenas
aniquilados con saña,
parte de una historia trágica
de mi país y su casta.
Hoy quedan solo unos símbolos
en los parques y las plazas.
Cuando los miro nostálgica
se me comprime hasta el alma.
Miro hacia el cielo ¡tan límpido!
El que otrora ellos miraban,
veo claras sus imágenes
de mi pueblo, de mi raza.

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