ARTICULOS – MAYO

Aviso Legal

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Articulos

«Las palabras analizan, cuestionan y revelan. En cada artículo, una verdad se descifra, una mirada se amplía, una historia se cuenta.» E. Gormley

Separador-mt-1

FEDERICO Y NÍJAR

Antonio Camacho Gómez / Argentina

Níjar era un pueblo de la provincia de Almería, en cuya cercanía funcionaban unas minas de oro que eran explotadas con mano de obra deprimida, en las que trabajó mi abuelo y, también, mi padre, que lo acompañó en su adolescencia. Él me proporcionó un material inestimable para uno de mis cuentos -“El esclavo”- publicado en una revista mundial que se edita en Alicante en portugués y en español, con el título “Aristos Internacional”, en la que sigo colaborando con poemas y artículos, según efemérides, o no. Asimismo apareció en “Las sirenas del odio”, del que soy autor y del que se hizo cargo una conocida editorial de Buenos Aires.

Contaba mi progenitor que uno de los más famosos, si no el mejor cirujano de Almería, el doctor Monroy, que me atendió en varias oportunidades, había obtenido su notable capacidad atendiendo -no pocos mineros perdieron brazos y piernas- a esos esforzados trabajadores. El caso es que se cerraron las minas con el tiempo y la localidad vivió una época difícil entregándose sus gentes a tareas agrícolas y a otros menesteres, como el tejido de alfombras y de diferentes prendas que hoy son motivo de atracción turística. Ya ciudad, es muy visitada, en un ámbito paisajístico que hace años motivó el interés de un escritor de la talla de Juan Goytisolo, que nos dejó su obra “Campos de Níjar”.

El meollo de la cuestión estriba en que en el viejo pueblo se produjo un hecho de sangre que fue la base del drama “Bodas de sangre”, de Federico García Lorca quien, pocos lo saben, en su preadolescencia estudió en el colegio de los escolapios en Almería -ciudad en donde fueron filmadas numerosas películas norteamericanas, francesas, inglesas y todos los western spaghetti- y en la que contrajo una infección a la garganta que lo tuvo a las puertas de la muerte. No obstante escribió un poema humorístico satirizando al obeso rey de Marruecos. Aunque, no está de más aclararlo, pensaba ser músico y no poeta.

Con respecto a las circunstancias que provocaron el sangriento desenlace, en la iglesia de Níjar iba a contraer enlace una pareja que, como ocurría en aquellos tiempos eran no sólo conocidos por todo el pueblo sino de largo compromiso. Pero hete aquí los dedos del destino. Cuando se apersonó el novio para la ceremonia, la potencial contrayente no estaba. ¿Qué había acontecido? Pues que huyó, cabalgando, con el hombre que realmente quería. El despechado no se anduvo con vueltas. Tomó un caballo o una jaca -vaya uno a saber- y los persiguió hasta encontrarlos. Y ciego de ira mató a su rival en amores. La mujer sobrevivió muriendo muchos años más tarde.

Como final de esta nota corresponde puntualizar que el templo en donde iban a tener lugar las fracasadas nupcias, siguió funcionando un tiempo hasta que, como ha sucedido en tantos casos, fue abandonado y, actualmente, se encuentra en lamentable estado de conservación. Más allá de la visita de cultos o avisados turistas que se acercan con lógica curiosidad, al margen de los intereses que tengan al visitar la pintoresca ciudad. Cabe preguntar, ¿Cómo las autoridades tan atentas al mantenimiento de ciertos edificios históricos -aunque la piqueta también, como en tantos lugares extra hispanos, practicó torpes demoliciones- no cuidaron tan famoso patrimonio? He aquí la cuestión diría el Hamlet inmortal.

Separador-mt-1

ADN MITOCONDRIAL

El legado silencioso de nuestras células.

Dina Chaves / Costa Rica

Cuando escuchamos hablar de ADN, solemos pensar en esa compleja doble hélice que define quienes somos. Pero dentro de nuestras células, existe otro tipo de ADN, más pequeño y peculiar, que se encuentra exclusivamente en las mitocondrias: el ADN mitocondrial. Este diminuto manual de instrucciones no solo es clave para la energía que alimenta nuestras células, sino que también guarda historias ancestrales fascinantes.

Lo más interesante del ADN mitocondrial es su herencia. En lugar de recibirlo de ambos padres, como sucede con el ADN nuclear, este legado genético proviene exclusivamente de nuestras madres. ¿Por qué? Durante la fecundación, aunque los espermatozoides del padre poseen mitocondrias, estas quedan fuera del «proceso evolutivo» y no contribuyen al ADN del futuro bebé. Como resultado, cada uno de nosotros lleva consigo un testimonio directo de nuestras madres, y de sus madres antes que ellas. Es un puente genético que conecta generaciones y linajes maternos con una precisión única.

Por ejemplo, imagina a una abuela que, sin saberlo, transmite su ADN mitocondrial a su nieta. Aunque la nieta nunca conoció a su abuela, lleva en cada célula un fragmento de su historia. Este ADN mitocondrial es como un hilo invisible que une a ambas, recordándonos que, incluso en la distancia o el tiempo, las conexiones familiares son profundas y duraderas.

Además de su papel en la herencia, el ADN mitocondrial es esencial para la función energética de nuestras células. Las mitocondrias, conocidas como las «centrales eléctricas» de la célula, necesita este ADN para producir la energía que alimenta cada uno de nuestros movimientos, pensamientos y latidos. Sin embargo, debido a su pequeña escala y estructura, también es más vulnerable a daños, lo que lo vincula a ciertas enfermedades relacionadas con el envejecimiento y la genética.

Por otro lado, este ADN especial también ha revolucionado los estudios genealógicos y evolutivos. Investigadores lo han utilizado para rastrear linajes maternos, reconstruir migraciones humanas y resolver misterios evolutivos que alguna vez parecían imposibles de descifrar. Gracias a su constancia y singularidad, el ADN mitocondrial ha sido clave para entender de dónde venimos y cómo hemos llegado aquí.

En resumen, el ADN mitocondrial es un testimonio silencioso pero poderoso de nuestra historia, una cápsula genética que no solo impulsa nuestras células, sino que también conecta nuestras vidas con las de nuestros antepasados. Una herencia diminuta que guarda secretos del pasado y nos impulsa hacia el futuro.

Era una tarde tranquila, y el sol entraba por la ventana mientras la abuela y su nieta, Sofía, estaban sentadas en el salón. La abuela, con sus gafas y su tejido en las manos, miraba a Sofía, quien hojeaba un libro de biología con una expresión de curiosidad.

—Abuela, ¿Qué son las mitocondrias? —preguntó Sofía, levantando la vista del libro.

La abuela dejó a un lado su tejido y sonrió. Siempre había disfrutado compartir su conocimiento con su nieta.

—Bueno, pequeña científica, las mitocondrias son como pequeñas centrales eléctricas dentro de nuestras células. Se encargan de producir la energía que nuestro cuerpo necesita para funcionar.

—¿Y cómo lo hacen? —continuó Sofía, intrigada.

—Es una maravilla, Sofía. Las mitocondrias transforman los nutrientes que ingerimos en una molécula llamada ATP, que es la fuente principal de energía para nuestras células. Y lo hacen mediante un proceso que se llama respiración celular.

Sofía frunció el ceño, pensando.

—¡Espera! Entonces, ¿todas las personas tienen mitocondrias iguales?

La abuela rió suavemente.

—¡Qué buena pregunta, Sofía! Todas las mitocondrias tienen una cosa especial: tienen su propio ADN, distinto al que está en el núcleo de nuestras células. Y, ¿sabes qué es aún más interesante? Ese ADN mitocondrial se hereda únicamente de las madres. Así que, en tus mitocondrias, hay un pedacito de mí.

—¿En serio? ¿Un pedacito tuyo dentro de mí? —dijo Sofía, sorprendida.

—Exacto. Es un lazo invisible pero muy poderoso que compartimos. Las mitocondrias son un testimonio de nuestra conexión, de generación en generación.

Sofía sonrió y se abrazó a su abuela, sintiendo ese vínculo especial de una manera más profunda.

Separador-mt-1

LOS RETOS QUE ENFRENTARA LEÓN XIV, EL SUCESOR DEL PAPA FRANCISCO

Cecilia Degl’Innoceenti / Italia

El estadounidense Robert Francis Prevost fue elegido sumo pontífice este jueves por la tarde. Tendrá que lidiar con una Iglesia dividida entre el legado reformista del jesuita y las presiones de los sectores conservadores.

El rumbo del Vaticano quedó sellado con la elección de Robert Francis Prevost como nuevo papa. Bajo el nombre de León XIV, el cardenal de origen estadounidense y nacionalizado peruano deberá lidiar con una serie de desafíos que heredará del papa Francisco, tras 12 años de un pontificado que supuso una nueva era de reformas, inclusión y tensiones internas. La Iglesia católica, en tanto, se enfrenta a una encrucijada histórica respecto al legado del primer pontífice jesuita y sudamericano cuyo sucesor parece que se moverá en la misma dirección.

El primer papa latinoamericano, fallecido el 21 de abril a los 88 años, logró limpiar la imagen de la institución tras numerosos escándalos enmarcados en las filtraciones denominadas Vatileaks. Su liderazgo austero, cercano a los pobres y a los migrantes, dejó una huella indeleble para el nuevo obispo de Roma, que deberá liderar a 1.200 millones de fieles en un contexto internacional desafiante. Prevost, de 69 años, pertenece a la rama de los agustinos que va en sintonía con la bajada de línea de su antecesor, en función de la inclusión de los marginados y los migrantes.

En su homilía inicial, pidió por la «paz», por la memoria de su antecesor y se mostró en contra del clericalismo, pidiendo una Iglesia más cerca de los ‘bautizados’, en un mensaje encriptado contra las facciones más conservadoras de la curia romana, ante la que Francisco tampoco se doblegó. A pesar de las presiones, promovió una Iglesia más cercana a los marginados, impulsó reformas estructurales, abrió espacios de liderazgo para las mujeres y adoptó un discurso inclusivo hacia la comunidad LGBTQ+. Sin embargo, su papado también profundizó divisiones internas y dejó desafíos sin resolver, incluida la profundización de políticas para prevenir abusos sexuales dentro de la Iglesia, que ahora heredará su sucesor.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

Como primer papa jesuita, Francisco marcó una nueva era en la Iglesia católica.

El legado de Francisco

La principal interrogante que enfrentó el nuevo papa es si continuaría con la línea reformista de Francisco o daría paso a un retorno más conservador. Tras su primer discurso desde el balcón de la basílica de San Pedro del Vaticano, no quedaron demasiadas dudas.

De hecho, representantes del ultra conservadurismo estadounidense, como Steve Bannon, ya habían identificado en su figura una línea sucesoria del «progresismo» de Francisco que, según el exasesor de Donald Trump, provocará un “ cisma importante en la Iglesia “en los próximos diez años.

Los sectores tradicionalistas, que durante años resistieron las reformas del pontífice argentino, cobraron fuerza y reclaman una Iglesia más apegada a sus raíces doctrinales. Uno de los puntos de mayor tensión en el Vaticano es el papel de la mujer, en el marco de una fuerte caída de la inscripción de nuevas monjas a nivel mundial registrada desde 2012

Las facciones de la Iglesia Católica que dirimen la elección de nuevo Papa

Si bien Francisco permitió avances sin precedentes —como el nombramiento de Sor Raffaella Petrini como la número dos de la gobernación del Vaticano—, el acceso al sacerdocio sigue vetado para las mujeres. La creciente presión de organizaciones como la Conferencia de Ordenación de Mujeres plantea un dilema que el próximo líder espiritual del catolicismo y político a nivel mundial no podrá evitar.

Polarización ideológica: la Iglesia dividida

El cónclave que se desarrolló en Roma no solo buscaba un nuevo papa, sino también un árbitro capaz de navegar la creciente polarización entre progresistas y conservadores. El documento crítico firmado en 2022 por el cardenal australiano George Pell reveló el malestar de ciertos sectores con el gobierno de Francisco, al que tildaron de “autocrático” y de alejar a la Iglesia de su tradición.

Esta grieta es particularmente evidente en países como Estados Unidos, donde la Iglesia local se ha convertido en campo de batalla ideológico entre quienes piden mayor apertura y quienes insisten en la ortodoxia doctrinal. La forma en que el nuevo papa afronte este escenario podría definir no solo su pontificado, sino también la unidad interna de la institución.

«Tolerancia cero» para los abusos sexuales

Otro gran pendiente del pontífice será la gestión de los casos de abuso sexual cometidos por miembros del clero. Aunque Francisco endureció las sanciones y reformó el derecho canónico, la falta de transparencia y la persistencia de la impunidad siguen generando desconfianza entre los fieles y sobrevivientes.

Organizaciones como SNAP, que defienden a las víctimas, exigen una política de «tolerancia cero» y una investigación independiente sobre los abusos pasados y presentes. La restauración de la credibilidad de la Iglesia dependerá en gran parte de la voluntad del nuevo papa para actuar con firmeza y sin dilaciones.

Cónclave 2025: Los detalles de la elección de un nuevo Papa y quienes son los favoritos en el Vaticano

El escándalo de Vatileaks: una crisis que impulsó reformas

El escándalo de Vatileaks, que estalló en 2012 durante el papado de Benedicto XVI, reveló filtraciones de documentos confidenciales del Vaticano, exponiendo luchas internas y prácticas cuestionables. Aunque, presionado, Benedicto XVI renunció en 2013, el impacto de Vatileaks dejó una marca indeleble en la Santa Sede que impactó en el papado de Francisco.

Como sucesor papal, Jorge Bergoglio asumió el desafío de restaurar la confianza pública luego del escándalo que expuso el escandaloso manejo financiero del Vaticano. Implementó reformas estructurales, como la creación de la Secretaría para la Economía y el Consejo para la Economía, con el objetivo de garantizar una gestión más transparente y eficiente.

El papa emérito Benedicto XVI y su sucesor, Francisco

Además, el papa jesuita adoptó su postura austera a las finanzas del Vaticano. En 2021, implementó recortes salariales del 10% para cardenales y del 8% para otros altos funcionarios, como parte de un esfuerzo por reducir costos y evitar lo superfluo. Además, promovió una política de «déficit cero», instando a las instituciones vaticanas a seleccionar prioridades, evitar gastos innecesarios y contribuir al equilibrio financiero general.

Estas medidas se alinearon con su visión de una Iglesia más cercana a los pobres y menos centrada en el lujo institucional, tal como demostró al evitar vivir en el lujoso palacio vaticano y elegir, en cambio, la residencia de Santa Marta.

El acercamiento de la Iglesia a la comunidad LGBTQ+

La actitud de Francisco hacia la comunidad LGBTQ+ —resumida en su célebre frase “ser homosexual no es un crimen”— marcó un cambio de tono en el Vaticano. Sin embargo, no todas sus iniciativas prosperaron: obispos conservadores, especialmente en África, se opusieron abiertamente a la posibilidad de bendecir a parejas del mismo sexo.

El nuevo papa deberá decidir si mantiene ese enfoque pastoral o si opta por una interpretación más rígida de la doctrina. En un mundo donde los derechos humanos y la inclusión son temas centrales, esta elección tendrá repercusiones globales para la Iglesia.

León XIV no solo heredará la silla de Pedro, sino también un legado cargado de tensiones, esperanzas y desafíos que pondrán a prueba su liderazgo como sucesor de Francisco, el papa que marcó una nueva era en la milenaria institución.

Separador-mt-1

.

LA IGLESIA EN TIEMPOS DE CAMBIO: ENTRE LA NECESIDAD Y LA RESISTENCIA

Elspeth Gormley / España

La Iglesia Católica ha sido, durante siglos, una de las instituciones más influyentes en el mundo. Sin embargo, la sociedad evoluciona, y con ella, las expectativas sobre la Iglesia y su papel en los tiempos modernos. La llegada del Papa León XIV marca un nuevo capítulo, pero ¿hacia dónde se dirige la Iglesia en medio de un mundo que cambia rápidamente?

El cambio como necesidad

La sociedad actual plantea nuevos desafíos que la Iglesia no puede ignorar. Los derechos humanos, la diversidad, el papel de la mujer, la justicia social son solo algunos de los temas que requieren respuestas. El pontificado del Papa Francisco abrió puertas que antes parecían cerradas: una postura más inclusiva, un discurso menos rígido, un acercamiento a quienes habían sentido que la Iglesia les daba la espalda.

Hoy, la pregunta no es si la Iglesia debe cambiar, sino cómo lo hará. Su capacidad para adaptarse determinará su relevancia en una sociedad que valora la apertura y la empatía más que nunca.

La resistencia conservadora

El cambio, sin embargo, no es aceptado por todos. Hay sectores dentro de la Iglesia que defienden con firmeza las tradiciones, preocupados por la pérdida de ciertos valores que han definido la institución por siglos. Para ellos, la apertura promovida por Francisco y continuada por León XIV representa un riesgo, una posible desviación de lo que consideran la esencia misma del catolicismo.

Este debate interno entre tradición y evolución no es nuevo, pero hoy cobra especial relevancia. ¿Es posible que la Iglesia encuentre un equilibrio entre ambas posturas sin fracturar su identidad?

El legado de Francisco y el futuro con León XIV

El Papa Francisco marcó un antes y un después con su cercanía a los excluidos, su énfasis en la justicia social y su visión de una Iglesia misionera. León XIV ahora enfrenta el desafío de dar continuidad o imprimir su propio sello en este camino.

El mundo observa con expectativa: ¿qué dirección tomará la Iglesia? ¿Profundizará en la apertura o buscará un término medio? ¿Cómo dialogará con los sectores más tradicionalistas sin perder el contacto con quienes exigen renovación?

El desafío no es menor. La Iglesia no es la misma que hace cien años, ni siquiera la misma que hace una década. Y ante una realidad cambiante, su capacidad para escuchar y responder determinará el papel que jugará en los tiempos venideros.

Las instituciones, como las personas, evolucionan. La Iglesia, aunque arraigada en siglos de tradición, enfrenta hoy un desafío ineludible: escuchar el mundo que la rodea, comprender sus cambios y responder sin miedo a la transformación.

No hay evolución sin resistencia, ni apertura sin cuestionamientos. Pero la pregunta no es si la Iglesia debe cambiar, sino si está preparada para ser relevante en una sociedad que exige menos muros y más puentes.

León XIV inicia su papado en un momento crucial. Lo que está en juego no es solo el rumbo de la Iglesia, sino su capacidad de seguir conectando con quienes aún buscan respuestas.

El futuro no está escrito, pero la historia nos ha enseñado algo claro: las instituciones que no se adaptan, desaparecen. Y las que encuentran la manera de escuchar, permanecen.

Separador-mt-1

UNA POLITICA EXTERIOR “ HECHA CON LOS PIES EN LA REGIÓN “

Muere Pepe Mujica, uno de los ‘faros’ de la izquierda global

Juan Carlos Iragorri / España

Durante el proceso de escritura de Otros mundos posibles, López y el resto de autores iban los domingos a la chacra de Mujica a conversar con él sobre su visión de la política exterior. También se encargó de digitalizar el archivo del expresidente: «Te podrás imaginar que Pepe no tenía un archivo, sino un conjunto de papeles…», recuerda con cariño.

El investigador explica que «Mujica tuvo una visión de la política exterior muy situada en Uruguay, hecha muy desde el sur; fue una mirada ubicada históricamente y eso supuso un cambio en este campo porque fue probablemente la política exterior más hecha con los pies en la región». Esa «vocación de unionismo latinoamericano», añade Montenegro, la mantuvo hasta el final de sus días.

El dirigente «redescubrió lo internacional después de la cárcel». De hecho, fue «a la salida de su tercera estancia en prisión, la más larga», cuando un militante del Frente Amplio (Guillermo Chifflet) se encargó de «ponerle al día» después de que se escapara en 1971 de la cárcel de máxima seguridad de Punta Carreta junto a otra centena de guerrilleros tupamaros, recuerda López.

Con la vuelta a la democracia, analiza el investigador, Mujica añadió a su mirada histórica un marcado interés por la biología y la antropología. «Fue un agricultor que se dedicó siempre a trabajar la tierra en su granja, que observó el mundo desde allí y pensó la globalidad desde su trabajo como agricultor». «Él mismo se definió muchas veces como ‘un trozo de tierra con patas'», rememora López

“Él mismo se definió muchas veces como “un trozo de tierra con patas

Ese conjunto entre historia, biología y antropología le hizo tener «una visión muy crítica sobre el consumo, la conducta humana y los comportamientos del rico que ponen en riesgo la sostenibilidad del planeta», dice el autor. Los discursos sobre estos temas, que resonaron en todos los rincones del planeta, fueron escritos íntegramente por el propio político. «Nadie se los preparaba —afirma López— como el de Río+20[uno de sus discursos más famosos], que, según él mismo nos explicó, redactó a partir de un conjunto de notas con temas que le interesaba abordar».

Eran palabras que llegaron «desde otro lado —desarrolla el investigador uruguayo— desde un continente específico, preocupado por la desigualdad estructural y sobre cómo los asuntos climáticos impactan en estas desigualdades… Fue una mirada que partía de su día a día, de ver su plantación de flores y los animales que andaban en el campo. Mujica pensaba desde el sur y entendía América Latina como un espacio que merecía mayor coordinación política».

Uruguay, un escenario favorable para Mujica

Para entender la fama del líder y los logros sociales que alcanzó resulta imprescindible comprender la estabilidad institucional de la que goza Uruguay y la tradición de respeto político construida a lo largo de las décadas y conservada por los diferentes grupos políticos, independientemente de sus ideologías. «Los logros durante su presidencia fueron colectivos», subraya Damián Rodríguez, militante del Frente Amplio, docente e investigador de la Universidad de la República de Uruguay.

La agenda de derechos que defendió Mujica y las leyes que aprobó, que fueron motivo de admiración de muchos gobiernos extranjeros (la legalización del aborto, la marihuana y el matrimonio gay) fueron «una construcción colectiva» donde el entonces presidente sirvió, según su análisis, como «facilitador» más que «catalizador», subraya Rodríguez. «La ciudadanía uruguaya es una ciudadanía altamente politizada», con movimientos sociales que «ya tenían mucho recorrido histórico» y él «formó parte de esos movimientos sociales», dice el militante.

Entrevista a Jose Mujica, presidente de Uruguay, en Los Desayunos

Aunque era consciente de la relevancia de su figura y cómo captaba la atención de gobiernos y personas de todo el mundo, «siempre creyó en lo colectivo», dice López. Hasta el final de su vida, «no hubo tema político en Uruguay que no pasara por Mujica y no se le consultara», explica Granados. Pero, aun así, «nunca se subía al estrado, en los encuentros políticos, dicen que se colocaba en una silla en el centro de la gente, al mismo nivel que el resto», afirma la investigadora.

En este sentido, él siempre repetía que «un dirigente sirve cuando deja una generación de relevo que le supere con creces», recuerda Tulbovitz, y esa tarea de conseguir un relevo generacional sólido (tanto en su partido, el Movimiento de Participación Popular, como el grupo político dentro del que este se incluye, el Frente Amplio) fue una en la que puso un gran empeño, según coinciden la mayoría de entrevistados.

Así lo repitió en el acto de cierre de campaña de las elecciones uruguayas del pasado 27 de octubre, donde advirtió: «Estoy muy cerca de emprender la retirada de donde no se vuelve, pero soy feliz porque están ustedes, porque cuando mis brazos se vayan habrá miles de brazos sustituyendo la lucha». Algunos de los asistentes estallaron en lágrimas.

Cuenta Camilo López que Mujica escapó del photocall del Festival de Cine de Venecia en 2018 cuando se estrenó la película El Pepe, una vida suprema, y que se salió cinco minutos antes de la sala donde se proyectó para evitar ser el foco de los aplausos. Así era el expresidente uruguayo, un político que recibía a mandatarios de todos los países en su chacra, pero que rehuía de la pose. «Yo no soy una estrella, soy un estrellado», advirtió a sus compañeros cuando quisieron obligarle a pasar por delante de los flashes.

“Yo no soy una estrella, soy un estrellado

Tulbovitz recuerda que «Mujica le tomaba el pelo a la muerte, convivía con ella y apelaba al humor cuando la nombraba… Incorporaba en su relato el tema con una facilidad que yo nunca había visto, y nos decía: ‘Cuando deje la presidencia voy a hacer dos cosas: voy ir a Múgica [municipio vizcaíno en el que nació su padre y que visitó en dos ocasiones] con Lucía, y luego voy a ir a un entierro, el mío'». Hasta respondía cuando la gente le pedía «una última foto»: «¡No! La última en el cajón».

Separador-mt-1

EL HOMBRE QUE PENSABA EN SI MISMO

Ángel Medina / España

El Hombre es un animal de costumbres, y cuando estas se instalan en la sociedad acaban convirtiéndose en normas, algo que le hace percibir el aparente confort dentro de su madriguera, frenándose a exponerse a algo nuevo. Y es que los que se adaptan a su laberinto, la propia inercia los acaba confundiendo.

Lo que nos dicen tres grandes pensadores sirve para hacer un diseño del hombre de nuestro tiempo. Albert Camús afirma: “El hombre moderno es la única criatura que rechaza ser lo que es”, de lo cual se desprende la conciencia que de sí mismo tiene. ¿Qué piensa el hombre de sí? Por su parte, Ernest Bloch nos plantea un interrogante: “El hombre es algo que tenemos que encontrar todavía. No sabemos aún lo que somos, y no somos todavía lo que seremos”. Aunque ha sabido penetrar en la esencia de la física cuántica y desintegrar el átomo, sin embargo, se desconoce. El último, Paul Ricoeur es más optimista: “El hombre es posible”. Todavía estamos a tiempo de esbozar lo que es un hombre. Son tres ponderaciones que vienen a advertirnos que el hombre es una pasión inútil (por sí mismo), que existe la posibilidad de reencontrarse consigo, según la altura de sus deseos (hurgando dentro de él), que todavía es posible (aplicando su voluntad).

Las sociedades cambian, pero el hombre, si quiere serlo ha de reorientar el camino para hallarse. Debe ser capaz de comprender lo que le ofrece el mundo y esforzarse para alcanzar ser el que puede ser. Ciertamente, está aturdido por tanta información, tantas opiniones y criterios distintos, tanta banalidad e intrascendencia que hurtan la responsabilidad a cambio de lo superfluo e intrascendente.

El hombre ha de abrirse al pensamiento. Ha de ejercitarlo. Y como no hay ciencia infusa que valga, todo conocimiento proviene del exterior. Información para conseguir formación, y el abanico de las ideas, filtrarlas por el tamiz de su testa y transformarla en opinión.

De manera consciente o inconsciente el hombre de la sociedad moderna ha caído (o se lo han conculcado) en la autosuficiencia. En bastarse a sí mismo. Pero, ni la sociedad, ni la política, ni el consumismo- sean cosas o ideas- hacen crecer el proyecto de hombre que todos somos, en un mundo que valora a sus hijos por lo que tienen y lo que hacen, pero no por lo que son. Somos como el grano que la tierra convierte en espiga. El riesgo es que, ahogado y pereciendo no dé el fruto deseado. Por eso, importa el terreno de la siembra. Sin embargo, el hombre no es solo materialidad. Necesita algo más. El problema radica en que, para encontrarse, tiene que buscar el soporte. Y la sociedad actual ha renunciado a la Verdad. A lo sumo la representa con medias verdades, que resultan ser las peores verdades. La verdad hay que buscarla. No como concepto solamente, sino, ante todo, en cómo me afecta a mí como sujeto. Para ello el hombre ha de reflexionar sobre lo que tiene y lo que desea. Salir de sí mismo para regresar y encontrarse. Una prueba de que el hombre no se basta a sí mismo, es la incapacidad de amarse. Pues, ¿quién se ama si no es a costa de odiarse? Extraña pregunta, sí. Esto viene a decirnos, que, incapaz de excusarse ante él y los demás, necesita saberse perdonado desde esa apelación a la Verdad que lo trasciende, a poco que se avenga a abrirse a ella.

Nadie que se piensa (ese es el problema de nuestra sociedad: no pararse demasiado a recapacitar y dejar ir la vida tras lo inmediato) a fuer de ser honesto consigo, puede aceptarse. Ya lo explicaba Feuerbach a su manera: que el Ser Supremo es la elevación al infinito de las cualidades que el hombre gustaría poseer. ¿Hay uno solo que se considere como el que desearía ser? Basta echar la mirada atrás y pensar en la conducta que se arrastra. El pasado. Aquellas cosas que no queremos ni recordar y que realmente nos avergüenzan. Por eso las cubrimos con el olvido, aunque en realidad permanecen con nosotros. No somos capaces de reconocerlas, tomarlas como experiencias de lo que no debe ser y continuar el camino al abrigo de la confianza. Saber perdonarnos. En el fondo, el hombre se detesta. Sin contrición, no hay cambio. Necesita saberse amnistiado. Pero, para ello ha de examinarse. De ahí la importancia de hacer un alto en el camino y recapacitar. Confrontar ideas y valores.

Toda metanoia invita a la introspección. Pararse a considerar por dónde discurre la vida. Por eso, es conveniente adentrarse sigilosamente en su interior. Dejarse rasgar con la precisión de un bisturí. El ser humano, como la cebolla, está recubierto de distintas capas, infinidad de partes que constituyen su todo. No es posible tratar su conjunto, pero, sí, al menos una parte de él que pueda reorientarle.

“El hombre que se pensaba a sí mismo” es mi último libro, de reciente aparición. En él trato de proyectar una lucecita, con la pretensión de que el lector pueda meditar lo que en él se dice acerca del hombre. Alguien con el que pueda identificarse quien lo tenga en sus manos.

Separador-mt-1

MUJICA SIN CORBATA

Gustavo Páez Escobar / Colombia

Con motivo de la conmovedora muerte de José Mujica, recupero esta nota que sobre él escribí en marzo de 2017

José Mujica (Pepe, o el Pepe, lo llaman en Uruguay) nunca ha usado corbata. Tal vez eso ha contribuido a mantener auténtica su personalidad. Durante los años de su gobierno (2010-2015) siempre concurría al despacho en traje sencillo y sin la menor afectación, como si se tratara del más simple de los ciudadanos que recorriera las calles de Montevideo. No cambió su chacra en Rincón del Cerro, donde vivía con absoluta felicidad en compañía de su esposa, por el palacio presidencial, donde se sentiría extraño y cohibido.

Ni quiso cambiar su viejo automóvil Volkswagen Fusca, modelo 1987, por el lujoso de la presidencia. Una vez un jeque árabe le ofreció un millón de dólares por el auto desvencijado, y él rechazó la oferta con esta razón genial: “Ese vehículo nos lo regaló un puñado de amigos que hizo una colecta. Nunca podríamos venderlo, pues ofenderíamos a ese puñado de amigos”.

 Hombre modesto, bonachón, elemental, bromista, y dotado al mismo tiempo de aguda concepción filosófica y gran sensibilidad humana, desconcertó al mundo con su carisma y sus singulares maneras de gobernar en medio de la pobreza, la pulcritud y la renuncia a las aureolas y los bienes materiales. Por encima de su propia condición económica estaba la suerte de la nación y de sus paisanos, y a esa causa consagró todas sus energías y capacidad social, con resultados admirables.

Se jacta en decir que es rico con lo poco que tiene. No necesita más para ser feliz: “Pobre no es el que tiene poco –dice–, pobre es el que necesita infinitamente mucho y desea más y más”. El 90 por ciento del sueldo de presidente lo donó para los pobres, y lo mismo hizo su esposa, la senadora Lucía Topolansky.

Conducta ejemplar y desconcertante frente a los bochornosos sucesos de corrupción y pillaje que hoy se destapan en los países latinoamericanos, en cabeza de presidentes, ministros, altos funcionarios y políticos de toda laya. La ley del momento es llegar a las altas posiciones para enriquecerse.

A Mujica se le conoce como el presidente más pobre del mundo. Difícil, cuando no imposible, que su caso tenga seguidores. Pero de lo que no puede dudarse es del asombro que despierta en un mundo envilecido por la avaricia y la corrupción.

Quizás la mayoría de los gobernantes compadezcan a este buen señor de la decencia, la pulcritud y la moralidad, pero algún freno se opera en el campo de los desenfrenos del poder. La semilla está sembrada.

Mujica es un político distinto. De su experiencia como guerrillero y de los largos años pasados en presidio extrajo el conocimiento de la sociedad y la sabiduría del filósofo. Y los aplicó en su tránsito por la vida pública, como diputado, senador, ministro y presidente de la república.

Su lenguaje es claro, sencillo, directo, sin retóricas ni esguinces. Amante de decir la verdad, su discurso llegó a la masa, y la gente supo captarlo y lo siguió como el líder capaz de adelantar la silenciosa revolución que se adelantó en su gobierno.

Por eso, Pepe Mujica, el del pueblo, fue un presidente sin corbata. Con ella, se habría falseado. Así lo analiza Allan Percy en el libro Mujica, una biografía inspiradora, que me obsequió mi nieta Valeria, de 3 años, y que he leído con mucho agrado. Los nietos saben penetrar en la mente de los abuelos.

Separador-mt-1

CRÓNICAS Y ENSAYOS – MAYO

Aviso Legal

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Cronicas

«Testigos del tiempo, relatos que capturan instantes y los convierten en memoria. La vida narrada con la intensidad de quien la observa.» E. Gormley

Separador-mtr

A COMAPA, MI NUEVO POEMARIO

Ilka Oliva Corado / Estados Unidos

Cuando cumplí 15 años fui a conocer Comapa, el pueblo donde nací. Me enamoré a primera vista, de los niños de panzas cundidas de amebas saltando descalzos en los charcos de agua, ¡la felicidad de los inocentes! De las sombras de los encinos rojos que daban vida a los barrancos. Y en los senderos la compañía de los guayabos silvestres, los palos de jiote, los nances, las manzanas rosas, los chaparrones y los palos de jocote de corona.

Las milpas que se atrevían a dar flor en aquella tierra árida de pedrerío por doquier, porque así es Comapa, allá hay más piedras que tierra y el agua potable llega a cuenta gotas a las cercanías del pueblo, pero nada más. Las aldeas siguen saciando su sed con el agua de los escasos nacimientos, eso en invierno pero, ¿y en verano?

Y yo me enamoré perdidamente del color chiltoto de las tejas quebradas que tapaban los techos de las casas de adobe, del bajareque y de los toles de morro para beber atol. De los polletones de barro embadurnado con las manos de las abuelas, de los comalones de barro donde se echaban los pishtones, los tazcales y se freían los huevos con manteca de coche o con lo que quedaba de la medida de mantequilla o el aceite que se compraban si se lograba vender una carga de leña, unos pollos o de perdida una medida de maíz o frijol de la cosecha.

Y de la misma forma los aldeanos compraban su ropa, si vendían por pocos lo que iban produciendo. Así los vi llegar al pueblo con sus panas de jocotes de corona para el tiempo de cosecha, costales de ayotes, de frijol camagua, frijol nuevo, maíz nuevo, maicillo, sus cargas de leña; los vendían o los hacían trueque en el día de mercado. Al atardecer iban de regreso con sus pedazos de tela, sus botas de hule nuevas o de segunda mano, como de segunda mano los zapatos también, sus medias de gas para los candiles. Candelas, fósforos, baterías para los radios que colgaban en las vigas de los corredores de las casas para sintonizar alguna radio de El Salvador, las de Guatemala no se escuchaban. El azúcar, la sal y la cal siempre artículos de primera necesidad en aquel pueblito perdido entre los cerros y piedras.

Me enamoré, sí, perdidamente del chipilín fresco con arroz y crema, del caldo de hojas de guías en los que iban quilete o hierba mora, guías de ayotes, de güisquil, hojas de chile chiltepe y las que fueran para darle sustancia y sustento al caldo. Los tomates y las cebollas siempre fueron lujos, caros de caros. Pero la rapadura canche y oscura abundaban junto con el jabón de aceituna, la chicha de piña y de maíz, el ayote y el atol shuco. La tortilla con leche fue mi desayuno preferido desde entonces. Y lujo era ver aquellos tamales de viaje, los ticucos y los tamales de elote.

Enamorarse duele, claro que sí y a mí me dolió tanto ver a niñas de mi edad ya con dos o tres hijos, casadas o en convivencia con hombres que les doblaban la edad o hasta tres veces mayores que ellas. Ellas con la responsabilidad de todo en la casa, los hombres trabajando la tierra que rentaban para lograr una cosecha de maíz, frijol o maicillo para octubre y así ayudarse con lo básico de la sobrevivencia. Y los niños que se casaron niños, parejas de adolescentes que no pasaban de los 14 años y ya con hijos. La cantidad de niñas que tenían hijos de sus familiares, porque fueron abusadas por estos, que era la forma de apartarlas para decirles a los otros hombres que esas niñas nunca se casarían, que no las iban a dejar casarse, que les pertenecían. Porque el machismo es crudo pero en oriente además es cruel.

El bar del pueblo, lleno de patojas de otros municipios y salvadoreñas, que para el día de pago no se daban abasto con tanto aldeano que llegaba a dejar allá el salario para quedarse borrachos durmiendo en las banquetas. A deshoras subían las esposas de las aldeas a traerlos y se los llevaban montados en las bestias que con los cascos de sus patas hacían sonar los adoquines de las calles del pueblo.

Así fui conociendo que la yegua tal que hace tal ruido al caminar es de fulano, que ahí va mengano de la zutana porque su bestia renquea de una manita, que el caballo de perencejo hace tal ruido al caminar, todo esto a oscuras porque en aquellos tiempos la gente se acostaba a la hora de la oración y los candiles se apagaban cuando comenzaban a aparecer las primeras luciérnagas. Y conocí pues los horarios de cada quién, que fulano sube a tales horas al pueblo y baja a la aldea de regreso a tales, que mengana va con la masa al molino a tales horas y regresa a tales y lleva de regreso quesadillas y semitas de donde doña Adelona. En las aldeas era común comer marquesote pero las semitas, panes de arroz y quesadillas eran famosas las que hacía doña Adelona. Y también por supuesto, no podía ser de otra manera, caí rendida a los pies de las semitas, los panes de arroz y las quesadillas de doña Adelona, hasta la fecha las añoro.

Ver a los niños desgranando maíz con las manos ampolladas y las niñas moliéndolo en piedras y al güiralito acarreando agua de La Pilona en el centro del pueblo. Era otra vida tan distinta a la del arrabal, mucho más rústica pero tan llena de placeres simples, donde las horas pasaban sin prisa y se sentaban a descansar bajo la sombra de los morros y los amates. Las vi beber agua de la quebrada al medio día, escuchando el canto de las chicharras. Conversaban a veces de las pepescas del río Paz.

Aquel viaje a Comapa me nutrió la raíz y la identidad, me dio ese sentido de pertenencia que también siento por Ciudad Peronia. En mi escritura desde el primer día han estado ambos, decir Ilka es decir Comapa y Ciudad Peronia, yo no soy sin estos dos lugares, no podría ser, me haría falta algo, lo vital, lo esencial. Es por eso que hoy publico este poemario que escribí el año pasado, como un saludo y una reverencia a ese pueblo maravilloso que me dio tanto y al que le debo mi fascinación por las flores de chacté, las chiliguas y las chilipucas.

Separador-mtr

UN APAGÓN DOS MUNDOS MALOS

No es bueno vivir en la desconfianza permanente,

pero tampoco entregarse sin reservas a un sistema que se presenta impoluto

Leila Guerriero

Corresponsal El País / España

Hace unas semanas, regresaba a Madrid en tren cuando la formación se detuvo. Pasaron cinco minutos, 15. Los demás pasajeros no parecían preocupados, pero yo soy del Cono Sur, donde sabemos que todo puede fallar. Fui a buscar información. Encontré a tres revisoras. Un problema técnico, dijeron, pero nadie sabía dónde estaba el fallo ni cuándo iba a solucionarse. Volví a mi asiento. Los pasajeros seguían inmutables. Hice una lista: tengo una botella de agua, un sándwich, la batería del celular al 90%. Bien. El tren se puso en marcha 45 minutos después. Final feliz. El 28 de abril, cuando se produjo el apagón en España yo estaba en Buenos Aires. Leí historias de gente que no podía comprar, porque no tenía efectivo, de hogares inutilizados porque todo funcionaba con energía eléctrica, cosas peores. Me sorprendió el asombro de los ciudadanos ante la evidencia de que un corte energético podía acabar con la vida tal como se la conoce. Como mi confianza en el sistema es igual a cero —las energéticas cortan la luz en el verano durante horas o días en Buenos Aires—, en mi casa el refrigerador nunca está repleto y siempre hay agua, linternas, velas, dinero en efectivo. El pavor a que todo falle es algo que compartimos muchos latinoamericanos. El 16 de junio de 2019, hubo un apagón en Argentina que afectó a mas de 50 millones de personas(repercutió en Uruguay y Brasil). El 25 de febrero de 2025, un apagón afectó a ocho millones de de hogares en Chile. Hace poco, Ecuador a través de una etapa de apagones aterradora y están a la espera del próximo. Cuando veía el asombro de los ciudadanos en España recordé la calma de los pasajeros del tren y me dije que estamos en mundos distintos, pero ninguno me parece bueno: ni el de quienes vivimos en desconfianza permanente, ni el de los que se entregan sin reservas a un sistema que se presenta impoluto, ajenos a la idea de que todo puede venirse abajo en cinco segundos.

Separador-mtr

ENSAYO SOBRE EL UNIVERSO DE TANA

Elspeth Gormley / España

«El océano no olvida, guarda en sus aguas las historias de aquellos que lo han amado y respetado.»El Universo de Tana

La obra El Universo de Tana nos sumerge en un mundo donde la mitología marina y la conciencia ecológica se entrelazan en una narrativa profunda y envolvente. A través de la historia de Tana, la protagonista, la autora nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con el océano y el impacto que tenemos en su conservación.

Explorando la mitología marina

Uno de los aspectos más fascinantes de la obra es su uso de la mitología para construir un universo rico en simbolismo. Tana no es una heroína convencional; es la guardiana de los mares, una figura que representa la conexión ancestral entre la humanidad y el océano. Criaturas legendarias, espíritus del agua y antiguos relatos se entremezclan, creando una atmósfera mágica que transporta al lector a un mundo donde el mar tiene voz y memoria propia.

La conciencia ecológica y su mensaje

Más allá de su belleza narrativa, El Universo de Tana plantea una cuestión urgente: la preservación de los océanos. La protagonista se enfrenta a desafíos que reflejan la crisis ambiental actual, como la contaminación, la sobreexplotación de recursos y la desconexión de la humanidad con la naturaleza. A través de su viaje, la autora nos llama a la acción, recordándonos que somos parte de este universo y que nuestra responsabilidad es protegerlo.

Un estilo narrativo poético y evocador

El estilo de la obra es otro de sus puntos fuertes. La prosa poética utilizada crea imágenes vívidas que resuenan en la mente del lector, convirtiendo cada página en una experiencia sensorial. La combinación de descripciones detalladas y diálogos introspectivos dota a la historia de una profundidad emocional que invita a la reflexión.

Conclusión

El Universo de Tana no es solo una novela; es una invitación a mirar más allá de nuestra realidad cotidiana y conectar con la esencia del mundo natural. Nos recuerda que el océano, con su inmensidad y misterio, es un reflejo de nuestra propia existencia.

El Universo de Tana, de la autora Elspeth Gormley, nos invita a explorar un mundo donde la mitología marina y la conciencia ecológica se entrelazan en una narrativa profunda y envolvente.»

¿Estamos realmente escuchando lo que el mar intenta decirnos?

Separador-mtr

DECADENCIA MORAL

Daniel Méndez / Corresponsal ABC

¿Crees que vivimos una crisis de valores?

La maldad se extiende sin fin. El hombre amable se ha desvanecido». Con estas palabras se lamentaba un poeta egipcio en los tiempos del Imperio Medio, unos dos mil años antes de nuestra era. Desde entonces, el diagnóstico pesimista se ha oído o leído sin cesar: en la Ilíada, de Homero, o en la barra del bar; desde Livio, que auspiciaba «el derrumbe del edificio» por el proceso de declive moral, a Madonna que aseguraba en las redes sociales que «hemos olvidado nuestra humanidad».

«Durante toda mi vida he oído a la gente lamentarse por el fin de la bondad humana. Me entran ganas de cogerlos de la solapa y preguntarles: ‘¿Cómo lo sabes? ¿Lo has visto en una temporada de Mad Men? ¿O es por una anécdota aleatoria que te contó tu abuelo?’». En lugar de hacer esto, el psicólogo Adam Mastroianni –que realiza en la actualidad sus investigaciones posdoctorales en la Universidad de Columbia (antes en Harvard)– decidió estudiar qué se esconde tras estos discursos pesimistas… Si responden o no a una realidad y si subyace algún mecanismo en nuestra psique que explique su abundancia. Spoiler: es una ilusión. Con este título –La ilusión del declive moral– acaba de publicarse su investigación en la revista Nature.

Tendemos a pensar que los jóvenes están peor en las cosas en las que nosotros sobresalimos. Si alguien ha leído mucho, insistirá en que se ha perdido el hábito de lectura

Para ello ha buceado en encuestas realizadas entre 1949 y 2024, que incluyen a casi 12,5 millones de personas de 60 países. Y la respuesta, se pregunte a quien se pregunte, es siempre la misma: los valores morales están en declive,cada generación es peor que la anterior. Menos solidaria, menos respetuosa, más materialista y egoísta…

No hay datos españoles en su estudio, pero las encuestas demuestran que no somos una excepción. Un sondeo del CIS en 2023 preguntaba: «En comparación con hace 25 años, ¿opina usted que los españoles son más, igual o menos respetuosos hacia los demás?». El 41,4 por ciento pensaba que eran menos respetuosos, y solo una cuarta parte afirmaba lo contrario. A finales de 2017, la respuesta era similar: un 44,2 por ciento consideraba a los españoles menos respetuosos que cinco años antes.

«Preguntes a quien preguntes, donde y cuando sea, las personas dan la misma respuesta –concluye Adam Mastroianni–. La gente es menos amable que antes». El diagnóstico es algo peor entre quienes se autodefinen políticamente como conservadores, pero, por lo demás, poco importa la edad, el género o el estrato social. Algunos investigadores han bautizado el fenómeno como el ‘efecto los chicos de hoy en día’ (KTD effect, en las siglas inglesas de kids this day).

El sesgo se produce no solo porque las noticias negativas captan más nuestra atención, también es porque recordamos mejor los episodios positivos del pasado

Y añaden otro dato: tendemos a pensar que los chicos de hoy están peor en cosas en las que nosotros sobresalimos. Si alguien ha leído muchos libros, pensará que se está perdiendo el hábito de lectura. Y, aunque no estemos tan leídos… tenderemos igualmente a pensar que los siguientes abrirán menos libros que nosotros porque tendemos a vernos con buenos ojos… y cuesta menos ver la viga en los ajenos.

Pero ¿de verdad existe este declive continuo? Lo curioso es que las cifras cambian poco con los años. Si las cosas fuesen constantemente a peor, cada año debería arrojar resultados más pesimistas en las encuestas. Sin embargo, repasando más de 100 sondeos realizados entre 1965 y 2024, Mastroianni y su equipo han visto que no existe una variación. En torno a un 70 por ciento de los encuestados afirma, año tras año, que los valores morales de la sociedad están empeorando. Y al mismo tiempo ofrecen respuestas contradictorias con esa aseveración: el 90 por ciento afirmaba haber sido tratado con respeto el día anterior…

Afirman que es la suma de la exposición a noticias negativas, que captan nuestra atención más que las positivas, y un sesgo de nuestra memoria, que tiende a difuminar con mayor rapidez los recuerdos negativos que los positivos. Así, al volver la vista atrás, recordaremos con mayor intensidad los episodios que nos hicieron estar bien. Pero, al observar el presente, serán las malas noticias las que más atrapen nuestra atención.

La combinación de ambas cosas explica esa tendencia a caer en la tentación de pensar que la sociedad está perdiendo sus valores. «Hay muchos problemas en la sociedad actual –concluye Mastroianni–. Por suerte, la crisis moral es una mera ilusión y no hay que invertir mucho esfuerzo en revertirla». Porque las cosas no están tan mal, quizá sean nuestros propios prejuicios los que hemos de revisar

Separador-mtr

¿ POR QUÉ CON LA EDAD NOS COMPORTAMOS COMO NUESTROS PADRES ?

Lea Wolz / Alemania

¿Por qué de repente te descubres haciendo aquello que tanto te molestaba de tu madre o de tu padre? Un psicólogo está realizando un estudio con cuatro mil parejas de gemelos de diferentes edades en busca de respuestas. El entorno y la propia actitud son determinantes a la hora de desarrollar nuestra personalidad, pero el tiempo también juega un rol: cuando crecemos y ganamos autonomía disminuye la presión que nos ‘obligaba’ a enfrentarnos y distanciarnos de nuestros padres y, entonces, emergen los genes…

Hace dos año, un usuario de la red social Reddit preguntaba a otros en qué momento se habían dado cuenta de que se comportaban exactamente igual que sus padres. Las respuestas no tardaron en llegar. ¿Te suenan?

«Mi novio y yo estábamos terminando de hacer las maletas para ir a pasar el fin de semana con la familia. Mientras recogía un poco, me dijo: ‘No te pongas con eso ahora, ya limpiarás cuando volvamos’. Y yo respondí: ‘No quiero volver y encontrarme una casa llena de porquería’. En ese instante, me di cuenta de que me estaba convirtiendo en mi madre».

«Yo me di cuenta cuando me fijé en la cantidad de gomas para el pelo y de horquillas que tengo guardadas».

«La primera vez que le dije a mi hijo: ‘Cuando seas padre, comerás huevos’».

Ayer todavía nos esforzábamos en ser nosotros mismos, no queríamos para nada ser como nuestros padres, y hoy ya empieza a haber cosas en las que nos parecemos sorprendentemente a mamá o papá. ¿Cuándo tiene lugar este fenómeno? Y ¿por qué sucede?

Cuando remite la juvenil rebelión ante los padres y cesa el enfrentamiento con ellos,entonces emergen las similitudes

Para investigar la influencia de los genes y el entorno en nuestro desarrollo, no hay nada mejor que los estudios con gemelos.. Por lo general, los gemelos crecen en el mismo hogar y en el mismo entorno. Los gemelos univitelinos son genéticamente idénticos, los bivitelinos o mellizos solo comparten en torno al 50 por ciento de los genes, igual que los hermanos normales.

Frank Spinath es profesor de Psicología Diferencial y Diagnóstico Psicológico en la Universidad del Sarre, en Alemania. Para este psicólogo, no es extraño que nos parezcamos a nuestros padres. «Al fin y al cabo compartimos genes con ellos», explica. Eso quiere decir que hay un componente hereditario en la personalidad. Es algo que se manifiesta con claridad en el caso de los niños que crecen con padres adoptivos desde que son bebés y que, pasado el tiempo, empiezan a mostrar rasgos de carácter propios de sus padres biológicos.

Mamma mía

La película Mamma mía, protagonizada por Meryl Streep y Amanda Seyfried, indaga en las relaciones madre-hija desde el humor entrañable.

Sin embargo, los genes no son el destino. Tampoco son un guion que nos ata irremisiblemente, sino que el entorno y la propia actitud personal siempre tienen algo que decir. «En el ámbito de la personalidad hay buenos ejemplos de que es posible seguir un camino distinto, de que los hijos también pueden ser muy diferentes a sus padres», dice el psicólogo.

Los gemelos y sus familias, bajo la lupa

En definitiva, ¿qué es lo que determina que seamos como somos? Para averiguarlo, Frank Spinath y el equipo del estudio TwinLife llevan desde 2014 observando e interrogando de forma anual a más de cuatro mil parejas de gemelos de diferentes edades, así como a sus familias. Los científicos van a acompañar a estos gemelos univitelinos y bivitelinos -que al comienzo del proyecto tenían 5, 11, 17 y 23 años- hasta el año 2026, con lo que cubrirán etapas de la vida totalmente diferentes, desde la preescolar hasta la laboral.

«El estudio ya nos está dejando ver que la influencia que tienen los genes y el entorno sobre la personalidad va cambiando con el tiempo», explica el psicólogo. En los primeros años de la edad adulta, nuestra personalidad se vuelve más heterogénea. Nos empezamos a desvincular de las reglas de la casa familiar, nuestro entorno nos va ofreciendo más posibilidades, podemos elegir por nosotros mismos. «Todo esto hace que nos sintamos más libres y que las influencias del entorno tengan un papel mayor».

En la fase de la vida en la que tenemos que rendir profesionalmente, «recurrimos a esquemas genéticos y descubrimos cierta comprensión hacia nuestros padres al ver, por ejemplo, que es verdad que algunas cosas salen mejor si las planificas»

En algún momento de la vida, esa revolución contra los padres acaba remitiendo, lo que, en opinión del psicólogo, es una de las razones de que con los años nos vayamos haciendo más parecidos a ellos. Ya no existe esa presión que nos obligaba a enfrentarnos constantemente a las opiniones y conductas de los padres, a distanciarnos de una forma activa y la mayoría de las veces también muy emocional. «Es en ese momento cuando las semejanzas que probablemente tengamos con ellos, y que en parte están influidas por los genes, se hacen más visibles».

Por otro lado, el entorno nos plantea constantes exigencias. En el trabajo tenemos que hacer lo que se espera de nosotros y estar a altura de las expectativas. En esa fase de la vida en la que tenemos que rendir profesional o personalmente, «nos vemos recurriendo otra vez a nuestros esquemas genéticos -afirma Spinath-. Y es posible que descubramos cierta comprensión hacia nuestros padres, por ejemplo, al ver que es verdad que algunas cosas salen mejor si las planificas antes».

Pensar las cosas y hacerlas bien merece la pena. Si no dejamos que el calor de la calefacción se escape por la ventana abierta, nuestro bolsillo lo agradece. Y arreglar la casa antes de irse no está de más. Con cada ración de vida que atesoramos también tenemos más material para comparar y encontrar semejanzas. Aunque soltar durante una discusión la frase «eres como tu madre» pueda resonar más que un portazo, «ir pareciéndose cada vez más a los padres no tiene por qué ser siempre malo», asegura Spinath.

Dejando a un lado la violencia o el alcoholismo, por supuesto. Este tipo de traumas y malas experiencias en la infancia dejan huella y representan un riesgo real. «El que las ha sufrido de niño acaba necesitando apoyo para evitar el peligro de reproducirlas», dice Spinath, y añade: «Los niños que crecen en esas situaciones no solo toman como modelo conductas negativas, sino que es probable que también compartan una predisposición genética a mostrar comportamientos como la impulsividad o la irritabilidad».

Trucos para cambiar la personalidad

Todo el que lo ha intentado sabe que cambiar no es fácil, aunque solo se trate de pulir algunas menudencias poco agradables. «La personalidad es una criatura muy estable», cuenta el psicólogo. Si queremos cambiar algo, es fundamental que primero seamos conscientes de ese algo y luego que aceptemos que no queremos seguir siendo así. En este proceso puede ser de ayuda buscarse aliados -como, por ejemplo, nuestra pareja, que nos diga cómo vamos-, quizá también comprometernos con otra persona, firmar una especie de contrato con ella.

Esta estrategia «no sirve para cambiar la personalidad como tal, pero sí nuestra forma de actuar -prosigue Spinath-. No me despierto una mañana y ya soy más lanzado solo porque me lo haya propuesto. Pero sí puedo aprovechar situaciones concretas para ejercitar reacciones nuevas».

No es fácil cambiar la personalidad, pero se puede modificar la forma de actuar. Conviene contar con aliados

También hay algunas cosas que no hay que forzar, que acaban sucediendo por sí mismas. «Hay tendencias asociadas a la edad, ciertas propensiones que en nuestros estudios hemos observado que aparecen en todas las personas», dice Spinath. Por ejemplo, con los años tendemos a ser más organizados simplemente porque nos hemos dado cuenta de que así nos apañamos mejor con las exigencias del día a día y de que las cosas se vuelven más fáciles. Nuestra estabilidad emocional también aumenta: con 40 años sabemos mejor que con 14 de lo que somos capaces, hemos trabajado nuestra seguridad y todas las tareas que hemos realizado a lo largo de nuestra vida nos refuerzan. Por otro lado, con la edad perdemos espontaneidad y curiosidad, «aunque naturalmente eso no significa que no haya aventureros de 80 años», comenta Spinath.

Su hijo, cuenta el psicólogo para terminar, ha cumplido 10 años y también va poniendo caras cuando papá empieza a criticar, aunque solo sea a media voz, el comportamiento de otras personas. «Por lo que se ve, nosotros ya estamos cerrando el círculo».

Separador-mtr

ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL – MAYO

Aviso legal:

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Asesora

«Cuando la orientación es clave, una voz experta ilumina el camino. Preguntas que encuentran respuestas, dudas que se transforman en certezas.» E. Gormley

A.k

NO TODO ES LO QUE PARECE

Andrea Kiperman / Argentina

Antes que nada, como siempre gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras.
Hoy quisiera referirme a algo que acabo de ver en la calle, pegado sobre un auto negro que me ha llamado la atención y por supuesto a la reflexión y me impactó. “Que suerte tienes me dicen aquellas personas que no me han visto empezar de cero”.
¿Cuántas veces tuvimos que empezar de cero en la vida?…

¿Cuántas veces nos vimos inmersos en cambios que se dan de 0 a 100, tan rápidamente que sentimos que algo en nuestro interior se ha quebrado?. ¿Cuántas veces tuvimos que dejar amores, lugares, espacios amistades, familia, o así puedo seguir repitiendo hasta el hartazgo?.


¿Cuántas veces nos ha pasado que con un nudo en el estómago, tuvimos que afrontar cosas que a nosotros nos fueron muy determinantes?.
Si, a mi como a vos me pasó numerables veces. Algunos que te ven de reojo, piensan eso, que suerte. Pero también con la presencia de las redes, en las cuales vemos todo color de rosa, hay una falsa creencia de que la vida del otro es así. Como si sólo se mostrara un lado de la vida de uno en el cual todo sería perfecto. No. Y como tiene que ver con la frase que acabo de ver en la calle, caminando paseando a mi perro, quise dejar esto en claro. Primero entender que los procesos que cada persona tiene que hacer son personales, y cada uno de nosotros sabemos el dolor que nos enfrenta ya que son pruebas para cada uno. No te compares con la vida de los demás, porque al fin y al cabo no se sabe por lo que la persona está atravesando, ni cuantas tormentas tuvo que pasar, ni realmente si está viviendo muchos momentos de “empezar de cero”. Luego, creo que debemos ser un poco más amables con el prójimo, porque verdaderamente no sabemos por lo que está pasando en el día a día. Y finalizo con entender y abrazar a aquellas personas que están pasando por esto, por momentos “0”. y decir con el
fondo de mi corazón que es muy posible y tener esperanza que vienen cosas maravillosas a tu vida, por más de que ahora no lo veas. No perder la esperanza y la fe, ante todo lo que nos sucede en la vida.

Quedo con ustedes…

A.k

EDITORIAL ABRIL

Editorial-abril

· «Abril, un mes de cambios y reflexiones, donde las letras florecen como los sentimientos más profundos.» (E. Gormley)

Rosa

ABRIL: ENTRE EL RENACER Y LA INTROSPECCIÓN
Elspeth Gormley / España

«Abril florece con promesas de transformación, pero también nos susurra momentos de introspección.»
Abril, con sus días bañados en promesas de renovación, nos envuelve en un ambiente único. Es un mes de cambios, donde la naturaleza y nuestras emociones parecen ir de la mano. En el hemisferio norte, la primavera comienza a desplegar su magia, cubriendo el mundo de flores y colores que simbolizan la vida y el renacer. En el sur, el otoño invita a la introspección, a la contemplación de lo que dejamos atrás y de lo que queremos conservar.
En el norte, los campos despiertan con un sinfín de colores; en el sur, las hojas caen suavemente, como páginas de un libro antiguo.
En este contexto de transformación, llega la Semana Santa, un tiempo que cada persona vive de manera diferente, según sus creencias, costumbres y prioridades. Para algunos, es el momento más sagrado del año, un periodo de introspección y conexión espiritual. Las calles se llenan de procesiones solemnes, velas encendidas y pasos que laten al compás de una devoción profunda. Para otros, es una oportunidad para viajar, reencontrarse con la familia o simplemente desconectar del ajetreo cotidiano.
Ambas maneras de vivir estos días son válidas y enriquecedoras, porque reflejan la pluralidad de experiencias que nos define como humanidad. Como escritores y poetas, tenemos el privilegio —y la responsabilidad— de plasmar esta diversidad en nuestras palabras. Es nuestra misión crear letras que no solo cuenten historias, sino que también se conviertan en puentes que unan corazones y mentes.
Nuestras palabras tienen el poder de inspirar respeto por las diferencias, de enseñar que la convivencia no solo es posible, sino esencial. La Semana Santa nos ofrece una oportunidad invaluable para reflexionar sobre el valor de nuestras propias tradiciones, pero también sobre la importancia de valorar las de los demás. Porque en ese diálogo de culturas, en ese intercambio de perspectivas, encontramos la riqueza y la belleza de lo humano.
En este abril, mientras contemplamos los cambios que nos rodean y reflexionamos sobre nuestras tradiciones, no podemos pasar por alto el susurro de nuestro planeta: la Tierra. El Día de la Tierra, celebrado cada 22 de abril, nos recuerda nuestra responsabilidad de proteger este hogar compartido, de cuidar los colores de la primavera en el norte y las hojas que caen en el sur.
La naturaleza, que nos envuelve con su magia y nos invita a la introspección, también nos pide acciones. Nos insta a caminar con respeto por sus senderos, valorar sus riquezas y comprometernos con un futuro sostenible para las generaciones que vienen.
Como escritores y poetas, tenemos el privilegio de usar nuestras palabras como semillas de conciencia. Podemos crear historias que inspiren el cambio, versos que ensalcen la belleza de la Tierra y textos que construyan un mundo más verde y equilibrado.
Este abril, florezcamos no solo en humanidad, sino también en respeto por nuestro planeta. Porque cuidar de la Tierra es cuidar de todos, y cada acción, por pequeña que sea, puede hacer una diferencia.
«Este abril, llenemos nuestras letras de humanidad, abrazando tanto nuestras diferencias como nuestras similitudes, para construir puentes donde el respeto sea la base de todo.»
Este mes de abril, aprovechemos nuestras letras para iluminar el mundo con tolerancia y comprensión. Ya sea que marchemos al ritmo de una procesión o caminemos por las playas de un nuevo destino, lo que realmente importa es que lo hagamos respetando el camino de los demás. Y como creadores de palabras, llevemos este mensaje en todo lo que escribimos, recordando que nuestros textos no solo construyen historias, sino también un mundo mejor.

Rosa

CRÓNICAS Y ENSAYOS – ABRIL

Aviso Legal: Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Abril Cronicas

«Las palabras nos conectan, pero las crónicas nos definen.» E. Gormley

Writing-instruments

RESILENCIA: EL ARTE DE RENACER EN TIEMPOS DE CAMBIO

Elspeth Gormley / España

«Cuando las tormentas de la vida parecen interminables, la resiliencia emerge como el faro que guía nuestro camino hacia la calma.»

En un mundo marcado por desafíos constantes, la resiliencia se ha convertido en una habilidad esencial para navegar las aguas turbulentas de la vida moderna. Desde crisis económicas hasta desastres naturales, pasando por los cambios sociales y personales, la capacidad de adaptarse y salir fortalecido de las adversidades define a las sociedades y a los individuos.

La resiliencia no es solo una respuesta a los problemas; es un proceso dinámico que involucra fortaleza interior, apoyo comunitario y la capacidad de reinventarse. En las sociedades actuales, donde la incertidumbre parece ser la única constante, la resiliencia se manifiesta en pequeños gestos cotidianos: en la madre que lucha por sacar adelante a su familia, en el joven que persigue sus sueños a pesar de los obstáculos, en las comunidades que se unen para reconstruirse tras una tragedia.

Como lo hicieron las comunidades que se reconstruyeron después del huracán Katrina, demostrando que juntos podemos superar incluso los mayores desafíos.

Pero la resiliencia no es un camino solitario. En muchas ocasiones, los vínculos que formamos con los demás son el motor que nos impulsa a seguir adelante. Las redes de apoyo, ya sean familiares, amistades o incluso conexiones virtuales, se convierten en pilares fundamentales para superar los momentos difíciles. En este sentido, la resiliencia también es un acto colectivo, una muestra de que juntos somos más fuertes.

En un mundo cada vez más interconectado, la resiliencia trasciende fronteras. Nos enseña que, aunque los desafíos sean globales, las soluciones también pueden serlo. Desde iniciativas comunitarias hasta movimientos internacionales, la capacidad de adaptarse y crecer frente a la adversidad es una luz que guía a las sociedades hacia un futuro más esperanzador.

«La resiliencia es nuestra prueba de fortaleza y humanidad; este es nuestro momento de crecer, juntos.»

Hoy más que nunca, ser resilientes no es una opción, sino una necesidad. Es el arte de renacer, de encontrar fuerza en los momentos más oscuros y de construir un camino hacia la luz. Porque, al final, la resiliencia no solo nos define como individuos, sino como humanidad.

Writing-instruments

JUNCO: PALABRA MÁGICA

Gustavo Páez Escobar / Colombia

¿Cuántos millones de veces habrá sido escrita o pronunciada la palabra junco después de que Irene Vallejo publicó en septiembre de 2019 El infinito en un junco? Pocas veces una sola palabra –tan poco corriente como la que aquí

Menciono – ha producido semejante explosión en el universo bibliográfico. Esta obra ha resonado en el mundo como un fenómeno literario que ha vendido más de 1,2 millones de ejemplares hasta diciembre de 2024 y ha sido traducido a 45

idiomas.

¿Qué es un junco? Una planta de los pantanos, cuyas hojas se emplean en diversas labores, como la cestería y las techumbres. Su historia se remonta a seis milenios, cuando los egipcios descubrieron su utilidad para escribir en ellas. De ahí proviene el papiro. Este hecho fue el que inspiró a Irene Vallejo para llegar al alma de los libros a través del junco.

Doctorada en filología clásica y amante de la cultura grecolatina, se sumergió en las aguas de Mesopotamia y comenzó a extraer la materia para escribir su obra monumental: la historia del libro. Esta historia ha sido escrita como si fuera una novela o una fábula, y acaso un sueño, en 452 páginas de deslumbrante belleza y sabiduría.

La autora transitó por todas las épocas de la humanidad. Se enfrentó a todos los retos. Penetró en todas las bibliotecas. Quedó, por supuesto, obnubilada con la de Alejandría, un universo inabarcable. Y supo que cada biblioteca, por sencilla que sea, es un templo del saber, de la paz y del espíritu. Así definió este recinto: “Toda biblioteca es un viaje; todo libro es un pasaporte sin caducidad”. Descripción esta que me hace recordar la nota que dejé en la solapa de mi libro Caminos (1982): “La vida está cruzada por caminos. Cada idea es un camino. Un libro es un camino abierto y no siempre bien transitado”. Han pasado los siglos, y hoy la escritura original que los egipcios crearon en hojas extraídas de la planta se volvió el mayor progreso de la civilización.

Sin la palabra, el mundo sería un caos. Lo es en otros sentidos, pero si no existiera la palabra, el hombre, por su incapacidad para comunicarse con sus congéneres, amar y buscar fórmulas de vida, sería un monstruo sin pies ni cabeza. Irene Vallejo hizo del junco una palabra mágica, que será una identificación, un rótulo de sí misma, como lo es Macondo de García Márquez, o Comala de Juan Rulfo, o Tipacoque de Caballero Calderón. Sacó el junco de la oscuridad de las aguas, lo brilló y le dio realce. El vocablo apareció en el siglo XI y pasó a ser un apellido vasco. Hoy lo llevan 25.000 personas en el mundo. En Colombia son más de 3.000.

Con prosa brillante, deliciosa amenidad, mente erudita y admirable capacidad como narradora y catedrática, Irene llega hasta el nacimiento de la escritura y, de mano con los grandes pensadores del mundo, recorre paso a paso toda la evolución del libro hasta plasmar esta obra portentosa.

Writing-instruments

BESTIARIO de Julio Cortázar
Bestiario de Julio Cortázar. CABA: 2018 (136 pp) 1ª edición.
ISBN: 09789877252941.

Carlos Pérez de Villarreal / Argentina

Resumen: CASA TOMADA, es un relato que se incluye en el libro Bestiario y hace referencia a usurpada, como si fuera un «asalto» a una casa. Habla de hechos habituales, rutinarios, pero aparecen elementos que no son naturales, como una tragedia, algo impensado. Es un cuento de realismo fantástico.

Dice Julio Cortázar:«Yo soñé Casa tomada. La única diferencia entre lo soñado y el cuento es que en la pesadilla yo estaba solo. Yo estaba en una casa que es exactamente la casa que se describe en el cuento, se veía con muchos detalles, y en un momento dado escuché los ruidos por el lado de la cocina y cerré la puerta y retrocedí. Es decir, asumí la misma actitud de los hermanos. Hasta un momento totalmente insoportable en que en ese sonido estaba el espanto total. Yo me defendía como podía, es decir, cerrando las puertas y yendo hacia atrás. Hasta que me desperté de puro espanto.»

Al despertar, escribe su cuento de un tirón: «El cuento empieza hablando de la casa porque la tenía delante de los ojos. Pero de golpe ahí entró el escritor en el juego».

Entonces, decide vestir un poco la narración, agregarle datos que no estaban en su pesadilla. Lo fantástico proviene, pues, de un sueño.

Abstract

Summary: HOUSE TAKEN, is a story that is included in the Bestiary book and refers to usurped, as if it were an “assault” on a house. The story talks about common, routine events, but elements that are not natural appear, like a tragedy, something unthinkable. It is a story of fantastic realism. Julio Cortázar says: «I dreamed House taken. The only difference between the dream and the story is that inthe nightmare I was alone. I was in a house that is exactly the house  described in the story, it looked very detailed, and at one point I heard noises from the kitchen side and I closed the door and went back. That is, I assumed the same attitude as the brothers. Until a totally unbearable moment when that sound contained total horror. I defended myself as best I could, that is, by closing the doors and going backwards. Until I woke up from pure horror.» When he wakes up, Cortázar writes his story in one goes: «The story begins by talking about the house because it was in front of his eyes. But suddenly the writer came into the game.» So, he decides to dress up the narrative a little, adding data that was not in his nightmare. The fantastic comes, then, from a dream. Palabras Claves: sueño – casa – desenlace abierto Key Words: dream – house – open outcome

CASA TOMADA enuncia una impresión de invasión. Sin embargo, la peculiaridad de este cuento reside en la coexistencia de variados análisis: algunos de ellos permiten deducir la inclusión de mecanismos psicoanalíticos, ya que sugieren que la casa representaría para los dos hermanos ese útero materno del que no quieren salir por su comodidad, pero también por el temor a lo desconocido, a ese exterior al cual no desean asomarse. Incluso se ha considerado que la alusión a la casa puede representar, en un contexto político, el hecho de que un grupo toma el poder de a poco, desplazando a los otros.

La historia comienza con el narrador hablando en pasado, describe la casa y todos los ambientes. Cuenta la rutina diaria de actividades que tenía con su hermana Irene. Explica porqué están solos y a su vez su mutua compañía: «Silencioso matrimonio de hermanos.»

En forma lenta llega el conflicto. La casa comienza a ser tomada por lo que el narrador llama intrusos. Nunca los describe. Siguen sucediendo más acontecimientos hasta llegar al desenlace. La historia es cronológica, el personaje principal hace referencia a cosas pasadas. No tiene un final concreto, es abierto, deja libre la imaginación del lector.

Respecto a los personajes, el narrador es una voz en primera persona. No conocemos su identidad, sólo da a entender que es hermano de una mujer y protagonista de la historia. Nos cuenta los hechos desde su punto de vista. Realiza razonamientos íntimos, asociando ideas e introduciendo sus propios pensamientos.

Describe que es un hombre de aproximadamente 40 años. Vive con su hermana Irene, en una casona heredada de su familia. Se encarga junto con ella de la limpieza de la casa y la ayuda incluso con su tejido, ya que suele comprarle lana. Le gusta la literatura francesa. Es soltero, ya que antes de su compromiso con su novia María Esther, ésta había muerto. En ningún momento del relato se describe a sí mismo. Su hermana realiza la limpieza de la casa junto con él, por la mañana, y luego pasa el resto del día tejiendo en el sofá del dormitorio. Mujer muy hermosa, es soltera, ya que había rechazado a dos pretendientes sin motivo. Algunos críticos literarios llegan a suponer que en realidad no son hermanos, sino pareja. En relación a los intrusos nunca se especifica quiénes son, sólo se sabe que van ocupando la casa. El narrador los oye susurrar.

El relato sucede en una casa en Buenos Aires. Nombra la calle Rodríguez Peña. La edificación es muy relevante en el relato porque el narrador la trata como si fuera un personaje más, la historia gira en relación a ella, que además guarda los recuerdos de los bisabuelos, los abuelos, los padres y la infancia. Este espacio físico es lo más importante que tienen tanto el narrador como Irene, y toda la historia transcurre en ella.

El cuento CASA TOMADA se encuentra incluido en el libro de relatos Bestiario, que es el primero publicado por Julio Cortázar, en 1951. Hace referencia al significado que se le otorgaba en la literatura medieval, que es una colección de fábulas referentes a animales reales o quiméricos. Ya había sido publicado en 1946, en la revista Los Anales de Buenos Aires que editaba Jorge Luis Borges.

Dentro del relato no específica el tiempo en el que transcurre la historia, salvo en una ocasión que hace referencia a un período concreto: «Desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina.»

Recordemos que en ese año comienza la Segunda Guerra Mundial, por lo que el mundo se encontraba en un caos generalizado y las producciones culturales más consumidas en la Argentina de esa época eran extranjeras, que se encontraban recortadas y con poca llegada al país por la situación bélica.

Hay que tener en cuenta que primeramente CASA TOMADA fue publicada en el año 1946, donde el presidente argentino era Juan Domingo Perón, sin dejar afuera un detalle no menor, que tiene que ver con el antiperonsimo de ese momento, de Julio Cortázar.

Existen infinidad de acepciones sobre este cuento: sociales, políticas, culturales y toda una gama de expresiones de diversos escritores de varias nacionalidades. El literato Juan José Sebrelli, realizó un análisis político sobre este cuento. Es una lectura diferente, conocida como «Hipótesis Sebrelli». Hace referencia a que la casa sería el país de la época en que Cortázar escribió el relato. Incluso supone que los murmullos que escucha el protagonista, son los políticos que van tomando fuerza en esa nueva sociedad en formación: el peronismo. Los dos hermanos serían parte de esa clase acomodada, que poco a poco, por el surgimiento de nuevas clases sociales que ascienden en su valoración, van siendo desplazadas y son expulsadas de su hogar. Los dos hermanos, formarían parte, así, de esa sociedad burguesa, que por temas políticos, pierden su categorización y decaen, incluso moralmente. La puerta de roble, es un elemento esencial, ya que para Sebrelli, formaría parte de un encierro y un exilio. Sirve como un escudo protector de lo que sucede afuera; pero también impide que los dos hermanos puedan volver a vivir su normalidad.

En cuanto a la llave, sería la manifestación final de toda su existencia. Al tirarla, impediría que alguien más entrara, simbolizando su libertad, marchándose de su propia casa.

Para otros analistas, cabe la posibilidad que esos hermanos simbolicen a las generaciones intransigentes con las nuevas o con la juventud que los desaloja lentamente en el tiempo. Incluso cabe pensar que están huyendo de la presencia de esos antepasados que los angustian. Otros, incluso les conceden un ambiente religioso, de acuerdo a esos rituales que son los trabajos cotidianos y el aislamiento de los hermanos. Hasta se llegó a comparar y establecer una analogía entre el protagonista y su hermana, con la historia bíblica de Adán y Eva, expulsados del Paraíso.

Como final, extrapolamos la idea de que todas las hipótesis coinciden en que existe un elemento denominado dual: invasión-expulsión, como narración medular de la trama.

Writing-instruments

DE CADIZ A BUENOS AIRES

César J. Tamborini Duca / España

(Cantes de ida y vuelta, atravesando mares)

Hay quienes avizoran en el paisaje musical del flamenco un puerto de salida y de entrada de “frutos” que maduraron en el intercambio producido entre los emblemáticos puertos del Guadalquivir, y allende los mares en las antiguas colonias hispanas de las Antillas, hasta llegar al anchuroso “Mar Dulce” –como bautizara Solís al Río de la Plata- Y a ese intercambio generoso –puesto que no tenía finalidad mercantilista sino artística- algunos lo denominaron “cantes hispanoamericanos”, “cantes indianos” otros, y finalmente “estilos andaluz americanos” como los denominaba el argentino Ordoñez Sierra en su libro “De Cádiz y sus cantes”. Sin embargofue el escritor y flamencólogo gaditano Fernando Quiñones quien alumbró la feliz expresión “Cantes de ida y vuelta”.

Fueron los puertos de Sevilla y Cádiz los que recibieron “de vuelta” los sones y ritmos de tangos, habaneras, guajiras, milongas, rumbas, cielitos y vidalitas, candombes… Fernando Quiñones, que conoció a Borges al descubrir un ejemplar usado de su libro “Ficciones” en un baratillo de Cádiz, previo a su futura y sólida amistad de cuya guía conoció el tango, nos dice: “Rumba o milonga, guajira o vidalita, son los que eran pero ya son otros; ya han entrado también, insospechadamente, a formar parte del acervo folklórico gitano-andaluz. Se ha producido, pues, un singular trasiego musical, una ida y vuelta sobre el Atlántico, con un rector del fenómeno, Cádiz, tocado a su vez todo él y para siempre por la inconfundible garra vital de lo sudamericano, de su variado sello”.

De todos ellos la “vidalita”, canción triste de los gauchos argentinos, fue la menos conocida y valorada, pese a lo cual Rafael Duyos (poeta valenciano) la nombra en su “Nocturno de Buenos Aires”: “La vidalita del viento, / viene en hombros de la pampa, / temblando por un cariño, / de esos cariños que matan, / de esos cariños que lloran / en el bordón las guitarras, / ¡las guitarras argentinas, / como guitarras de España!”

De mayor popularidad fue la “milonga” argentina, que tuvo a bien traer a España y popularizar la cantaora Josefa Díaz conocida como “Pepa de Oro” y que llevó a Manuel Escacena a crear una letra tan triste como ésta de “Juan Simón, el enterrador”: “La enterraron por la tarde / a la hija de Juan Simón, / y era Simón en el pueblo / el único enterrador”.

Punto de partida de la mayor parte de la Edición Príncipe del Quijote rumbo a América, a las antiguas pulperías pampeanas llegaron ejemplares del mismo para solaz de los gauchos, que hicieron camino acompañados por la guitarra española que les permitía ejercitarse en las payadas. Y ahí tenemos también a los payadores como remedo de trovadores y juglares.

Pero es en el tango donde Fernando Quiñones alcanza a plasmar con más acierto esos “cantes de ida y vuelta”, brindándonos un ejemplo con sus “Crónicas Americanas”, libro que consta de dos partes la primera de las cuales tituló “Crónica del Tango y la Finadita”, donde relata el ocaso y muerte de la “Milonguita”, la supuesta o posible María Esther Dalto que diera nombre al tango “Esthercita” y Quiñones relata así: “En la calle Chiclana 3148 / donde vivía con papá y mamá / a las seis menos cuarto de la tarde / y a trece días de la Nochebuena del 20 / se le agotó este universo mundo / se le volaron / sus permanentes horror y dones / el miedo a envejecer que aún no tenía / las pesadillas y la luz”…

Pero se hace más fecundo en su ida y vuelta al mencionar el tango “Grisel”: …”¡No te olvides de tu Grisel! / Como aquí, en trance de seguiriya de Paco La luz, / de soleá de Enrique”. Pero no puedo dejar de mencionar ese otro tango de Mariano Mores y Rodolfo Taboada, “Viejo Madrid”, que más que tango parece un chotís al decir: …”Por las calles de Alcalá la vi una tarde /y fue un milagro de amor con la alborada / la luz ardiente, de aquella mirada / y ese milagro de amor, Madrid querido, / llora escondido, en mi corazón”…

Para finalizar, y rubricando esa feliz expresión acuñada por Fernando Quiñones, mencionaré los versos de Enrique Amado Melo que tituló “De la ida y la vuelta de los cantes” como glorificación del payador y su guitarra criolla:

DE LA IDA Y LA VUELTA DE LOS CANTES

(por Enrique Amado Melo)

Al principio fue el canto de los pájaros,

el silbido del viento en el alero,

el murmurio del agua y el follaje,

el grito del chajá y el terutero…

Después fue la guitarra, la extranjera,

(su llegada se pierde en el ayer);

por su boca cantó y lloró mi tierra

cuando el paisano la aprendió a tañer.

Guitarra: gitana que se hizo criolla,

novia del payador en su ambular…

compañera de “tristes” y “cielitos”,

que al hombre nuestro enseñó a cantar.

Writing-instruments

HARVAD DICE NO AL ACOSO DE TRUMP

Fernando Vallespini / Estados Unidos

El rechazo de la universidad a las coacciones de la Casa Blanca es un ejemplo de dignidad necesario para superar el estado de conmoción

La universidad de Harvard, probablemente la más famosa de Estados Unidos, ha decidido rechazar de plano una lista de exigencias del Gobierno de Donald Trump que prácticamente ponían la institución al servicio de la agenda ideológica reaccionaria que hoy gobierna el país. La universidad trató en un principio de negociar con la Administración cambios en la gestión de las manifestaciones en los campus para combatir el supuesto antisemitismo violento que los republicanos ven en las protestas de estudiantes contra Israel por la guerra de Gaza. El Gobierno amenazaba con “revisar“ 9.000 millones de fondos federales. Sin embargo, una nueva lista de demandas dejó claro que la Casa Blanca buscaba a cambio de su dinero prácticamente intervenir la forma en que Harvard selecciona a sus profesores y alumnos, y establecer la moral de toda la vida universitaria. El presidente de Harvard, Alan Garber, se negó en una carta pública. Cientos de profesores y alumnos habían pedido por escrito a la universidad que no cediera ante Trump. La respuesta inmediata de la Casa Blanca fue congelar 2.200 millones de dólares en fondos para Harvard y cancelar contratos con la universidad por valor de 60 millones. Harvard no ha cambiado su posición.

Han pasado tres meses de la toma de posesión de Donald Trump como presidente y si algo han dejado claro estas semanas es que la Casa Blanca trata de ocupar todos los espacios de poder que puede —político, social y hasta cultural— para someterlos a su visión reaccionaria de Estados Unidos. Para esta operación de matonismo institucional a gran escala es fundamental actuar con virulencia y rapidez, crear la sensación de inevitabilidad, infundir el miedo en los posibles focos de resistencia, como las universidades, los bufetes de abogados o la prensa, y mantener a la sociedad en un estado de conmoción que le impida responder durante el mayor tiempo posible. Cada retirada es territorio conquistado. Por eso es una extraordinaria noticia que una institución de la categoría de Harvard, con casi 400 años de historia, se coloque como ejemplo de que se puede decir no a este abuso, poner pie en pared y, como mínimo, cuestionar lo que está ocurriendo.

Harvard ingresó 6.500 millones de dólares el año pasado. Dispone de 53.200 millones de fondo de reserva. Difícilmente puede Trump dañar el prestigio mundial de una institución con 162 premios Nobel (algunos actualmente en su claustro), y que solo el año pasado invirtió más de 500 millones de sus propios fondos en investigación y produjo 155 patentes. La dirección de la universidad parece ser consciente de que le hacía más daño ser vista como sumisa a un Gobierno radical que pasar cuatro años de frío financiero, si llegara el caso.

La de Trump no ha sido la primera Administración que trata de condicionar los programas de las universidades que reciben fondos federales. La financiación pública hace inevitable esa tensión. Pero sí es la primera vez que el Ejecutivo actúa descaradamente con la intención de ejecutar lo que, a todas luces, es una purga ideológica en los campus a través de la intimidación con excusas falaces.

Donald Trump pasará. Dentro de cuatro años, Harvard seguirá ahí, como todas las demás instituciones públicas y privadas que un presidente con una pulsión autoritaria evidente está intentando someter a su errática y vengativa voluntad. Sin renunciar a encontrar un punto de acuerdo, Harvard debe mantenerse firme en este ejemplo tan valioso. Su decisión puede ser recordada como el momento en el que la sociedad civil comenzó a salir del estado de aturdimiento para defenderse del abuso de su Gobierno.

Writing-instruments

ARTÍCULOS – ABRIL

Aviso Legal

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Articulos

· «Cada palabra escrita es un puente hacia nuevas perspectivas; descubre lo que abril tiene para ti.»

HACIA LA DICTADURA A TODA MÁQUINA
Lluis Bassets / Corresponsal Estados Unidos

La abierta batalla entre la justicia y la Casa Blanca ha llegado a su punto álgido. Vamos a ver si puede parar los pies a quien quiere erigirse en autócrata

Entre Trump y la dictadura solo quedan los jueces. Se acercan ya a dos centenares las demandas ante la justicia, contra sus 124 órdenes ejecutivas muchas absurdas y un buen puñado inconstitucionales a simple vista, que sigue firmando incansable con burlona solemnidad y luego muestra satisfecho a las cámaras. Todo sucede en el Despacho Oval, epicentro de la política en Estados Unidos y en el mundo, donde el presidente exhibe el trazo grueso de su rúbrica, su impenitente autoritarismo y los ritos imperiales, a veces humillantes, a los que somete a los invitados, ante un puñado de periodistas, debidamente acreditados por su obsequiosa disposición hacia el emperador.
En tres meses ha amasado el mayor poder de la historia presidencial, contando incluso los presidentes en guerra. En su caso, sin guerra alguna, aunque invoque poderes excepcionales propios de situaciones bélicas para detener y expulsar a personas sin papeles, otras con permiso de residencia permanente y aun otras más incluso con trabajo, familia e hijos nacidos en Estados Unidos. Detener a un ciudadano en mitad de la calle o en su casa para luego enviarlo directamente a un gulag de alta seguridad en El Salvador, sin comparecer ante un juez, ha sido hasta ayer una práctica admitida como normal por la Casa Blanca, que ningún recurso ante la justicia había conseguido parar.
Es la eficaz política del miedo, que acompaña al cierre de fronteras, a las razzias para detener y expulsar extranjeros y constituye, finalmente, su mayor y más lamentable victoria, puesto que satisface las peores pasiones xenófobas y racistas, al igual que la expansión de sus poderes presidenciales satisface su impudorosa vanidad y su irrefrenable pulsión autocrática. Sentado ante su coro de aduladores, se ríe de todo, de la Constitución, de la legalidad internacional y de los jueces, incluso del Tribunal Supremo. Hasta ayer, cuando por vez primera recibió una orden taxativa, que no admite subterfugios ni burlas como las utilizadas ante órdenes judiciales anteriores, y le obliga a paralizar todas las deportaciones en curso, a la cárcel de seguridad construida por Bukele para los sospechosos de terrorismo.
Esta es la segunda intervención directa del Supremo en la política de deportaciones emprendida por la Casa Blanca, que se acoge abusivamente a una vieja legislación de 1798 para detener y deportar en tiempos de guerra a los ciudadanos y nacidos en el país hostil sin ninguna intervención de los tribunales. Fue aplicada en 1812 en la guerra contra Inglaterra y en las dos guerras mundiales contra ciudadanos de origen alemán, italiano y japonés (aunque, en la práctica, solo se internó a estos últimos).Ahora Trump pretende que Estados nidos se halla en guerra e invadido por delincuentes y terroristas, mandados por Venezuela, aunque a nadie se le escapa que su propósito es prescindir del poder judicial, en un paso más hacia la destrucción del Estado de derecho.
Los jueces del Supremo pidieron en una anterior resolución que la Casa Blanca facilitara la repatriación a Estados Unidos del ciudadano salvadoreño Kilmar Armando Abrego Gracia, detenido y deportado ilegalmente a El Salvador. Una vez fue desatendida y burlada, siete de los nueve jueces del Supremo, incluidos los tres nombrados por Trump, dictaron ayer el bloqueo provisional de todas las deportaciones y en concreto las de ciudadanos venezolanos que se estaban preparando para este fin de semana.
La abierta batalla entre la justicia y la Casa Blanca ha llegado a su punto álgido. Vamos a ver si la última línea de defensa puede parar los pies a quien quiere erigirse en el autócrata de Estados Unidos, por encima de la Constitución, con todos los poderes en sus manos y sin rendir cuentas ante nadie. Para el historiador Timothy Snyder es el punto decisivo del “comienzo de una política de terror de Estado”. Edward Luce, columnista del Financial Times, da por hecho que ya “a mediodía del 14 de abril de 2025, Estados Unidos dejó de tener un gobierno que respeta la ley”, puesto que “ignoró la decisión unánime del Tribunal Supremo de repatriar a un hombre deportado ilegalmente”. Y según Ezra Klein, este en The New York Times, estamos ante “la obra de una dictadura”, que “ya nos enfrenta al horror”.
Penden de un hilo el Estado de derecho, las libertades civiles y la libertad de expresión. Peligran la independencia de los jueces y la autonomía universitaria. También el derecho al voto. La amenaza pesa sobre todos los ciudadanos, no tan solo a los nacidos en el extranjero. Son descarados los instintos dictatoriales que flirtean con la perpetuación en el poder más allá del segundo mandato de cuatro años. Trump quiere echar al presidente de la Reserva Federal porque no baja los tipos de interés. Quienes saben lo que es vivir bajo una dictadura pueden reconocer sus signos inconfundibles en la sombra que va cayendo paso a paso sobre la gran democracia americana.

A VECES ESTABLEZCO CORRESPONDENCIA IMAGINARIA

Bárbara Blasco / España

El mundo se tambalea bajo nuestros pies. Nos levantamos cada día con la esperanza de encontrarlo tal y como lo dejamos al apagar la luz

Querido Pessoa, te sorprendería ver que creaste moda: hoy todo el mundo tiene heterónimos, se inventa personalidades virtuales a medida, ni te cuento los youtubers.

Pero también con el futuro. Querida vecina del S.XXII: el mundo se tambalea bajo nuestros pies. Nos levantamos cada día con la esperanza de encontrarlo tal y como lo dejamos al apagar la luz. El mañana, hormonado de contradicciones, se ha vuelto imprevisible. Hoy toca aranceles, el reino del liberalismo económico, el de ¡hereje quien toque el mercado!, defiende ahora medidas intervencionistas, proteccionistas.

Que la vida era compleja uno lo empieza a comprender tarde. Como todos los jóvenes, yo vine a llevarme el matiz por delante, diría hoy Gil de Biedma. Y los no tan jóvenes, apuntaríamos.

No sé si aún leéis a Gil de Biedma en el XXII. Me apena pensar que no.

Sé que todo pasa, esa es la única constante. El desencanto ante una política vacía de contenido, de postureo, mientras la traviesa pandilla seguía desvalijando el almacén, dio paso a que cualquier discurso con contenido propio, por aberrante que sea, esté inyectado de atractivo.

Ahora los refugiados de guerra se han convertido en criminales, los inmigrantes en criminales. La cultura, en una plancha de estampación para camisetas o un señuelo para ligar o un estupefaciente más. Ahora los casos de corrupción no pasan factura electoral, y si la pasan, es en B.

Hasta las denominaciones se tambalean. La clasificación izquierda/derecha, esa simpleza de banco de Parlamento que nos ha servido durante los últimos siglos, está siendo dinamitada. No sé qué la sustituirá, si superficiales versus profundos, racionales vs viscerales, individualistas vs colectivistas.

Todo es confuso, también yo soy hija de mi época.

A menudo me dices que te sorprende nuestro individualismo vintage, nuestra escasa eficacia como grupo, lo mucho que nos pesa el culo social, con lo fácil que os resulta allí moveros todos a una para alcanzar unas coordenadas concretas.

Soy consciente de nuestras lacras, pero son tiempos apasionantes a pesar de todo. No sé si caminamos hacia un encontronazo de proporciones mundiales y en caso de hacerlo cuál será el relato que lo sustente: si totalitarismos frente a democracias, si el medioambiente, la lucha de sexos o una vez más el pretexto de las religiones. Tal vez el gran cambio ya haya sucedido sin apenas darnos cuenta, ya sabes, como el agua caliente y la rana.

En cualquier caso, no tengas miedo de hacer spoiler en tu próxima carta. Me crie con aquella portada del TP: Chanquete muere el domingo, y el domingo allí estábamos frente al televisor para ver cómo moría Chanquete, sabiendo que solo «el cómo» merece la pena, que ningún relato puede sustituir su vivencia. Dicen que vivimos precisamente en la época del relato, pero ¿cuál no lo es? Yo me limitaría a adjetivarlo: distópico, algo inverosímil, con factura de best seller facilón.

Y me despido ya, esperando con ansia tu respuesta.

MI TEXTO A GALEANO

Ilka Oliva Corado / Estados Unidos

El día lunes por la madrugada me levanté a abrir las ventanas de mi habitación, llovía a cántaros, me quedé unos minutos observando la oscurana y pensé: qué hermoso día para morir. Cierta nostalgia me invadió, los días lúgubres de cielos cenizos, niebla y lluvia son mis preferidos. Y en la fantasía en la que vivo son los mejores días para morir, y también sé que son pocos los seres que tienen ese privilegio, solo realmente los Sui géneris son honrados con esa despedida tan inusual. Encendí mi ordenador y comencé a leer los periódicos internacionales, sucedió de pronto, la noticia se propagó en cuestión de segundos, don Eduardo Galeano había muerto, sentí como si me hubieran dando un mazazo en la cabeza, un dolor agrio tan profundo como cuando murió mi abuelo materno, (tío Lilo) la misma sensación de angustia como cuando murió mi amada Mercedes Sosa, ese vacío que uno sabe que no logrará llenar con nada ni con nadie, esa certidumbre de saberse solo en el mundo. Ese llorar desconsolada por una pérdida irreparable. Vaya, -dije aletargada- se apagó el fogón del mar de fueguitos. Tenía contados los minutos para alistarme e irme a trabajar, sabía que tenía que escribir inmediatamente porque el desconsuelo me ahogaba; agarré mi libreta y comencé a escribir mientras me alistaba, el texto “Don Eduardo Galeano de nosotros los nadies,” lo escribí en 10 minutos. Por esa razón es tan emocional. No tiene adornos de ningún tipo, en él expreso el sentir natural de una paria, de una “nadie,” como él nos nombró a los sin nombre. Llegué al trabajo y le pedí de favor a mi jefa que me diera 10 minutos porque necesitaba publicar un texto en mi bitácora, y así fue como lancé al mundo un escrito cargado con toda la gratitud y el dolor que nosotros los parias sentimos con la partida de un ser extraordinario como don Eduardo. El sentir de ese texto no es el de los letrados, es el de los analfabetas de los lomos curtidos. Nunca imaginé los alcances que tendría, inmediatamente fue publicado en los cinco continentes. Nunca imaginé que un texto escrito por una “nadie” a un hombre que la nombró, sería tan bien aceptado por lectores de todo el mundo. Y admiro tanto la capacidad de los editores porque supieron que cada error gramatical de ese texto tenía su razón de ser, y lo publicaron tal como lo escribí, supieron intuir de dónde venía y no dieron por emperifollarlo. Comprendieron que era emocional y que el tiempo apremiaba. Que era un texto escrito por una “nadie” y merecía ser publicado en su forma original. Eso lo agradezco tanto. Esa humildad de ellos. Para mí todos los medios son importantes, no existen grandes ni pequeños, todos aportan, así como todos los seres con nuestra diversidad engrandecemos esta humanidad. Son tan importantes los oficios como las profesiones. Pero ayer nuevamente me sorprendió el medio mexicano La Jornada, en esta ocasión en el Estado de Morelos, publicaron íntegro mi texto: “Don Eduardo Galeano de nosotros los nadies.” Me enteré en la noche ya cuando estaba cabeceando con ganas de dormir, la noticia me quitó el sueño. Morelos…Pensé en Morelos, retrocedí 11 años y regresé al inicio de mi viaje migratorio, Cuernavaca, Jojutla y mi estadía ahí aprendiendo a hablar como mexicana, aprendiendo a hacerme pasar por una auténtica veracruzana para atravesar México en mi camino a Estados Unidos. Los recuerdos se me desmoronaron y se apropiaron de últimas horas de la noche y de las primeras de madrugada, son las horas en las que no he dormido nada. Y estoy aquí nuevamente, en la mesa de la cocina de mi jefa, escribiendo este océano de emociones que trajo a mí la publicación en La Jornada, Morelos. Estado fundamental en mi travesía hacia Estados Unidos. El mercado Benito Juárez, el mirador de la laguna de Tequesquitengo, la arboleda de Cuernavaca, la brisa caliente del puerto de Acapulco. El desconcierto de no saber qué era la frontera y qué consecuencias tendría en mi vida. Y me emociona este retorno mío a Morelos, convertida en letras y nada más y nada menos que en La Jornada. Todo a causa de don Eduardo Galeano que sigue iluminando con su fogón a todos los parias que somos el mar de fueguitos que él describió. Nos sigue nombrando, nos sigue llenando de luz. Somos nosotros los impronunciables las brasas vivas de su fogón. No salgo del asombro, no dejo de admirar con embeleso de niña heladera, las venias de esta vida tan de luz y de sombras. No tengo la menor idea de quién hizo llegar mi texto a La Jornada, Morelos. Pero le agradezco. Como también le agradezco a don Eduardo Galeano, que hiciera de mi sencillo pero muy sincero homenaje a él, un texto tan universal. ¿Por qué no me guardo esta noticia, porqué la comparto en mi blog? Porque nosotros los nadies también tenemos el derecho a ser nombrados. Porque guardarlo sería deshonrar a don Eduardo y su eterna lucha por hacernos visibles. Porque tengo la emoción de una niña heladera que ha creído toda su vida en que las alegrías no existen en el jornal de los parias. Una vez más, gracias a los medios que me arropan dándome espacio en sus plataformas con la reseña de columnista. Como siempre, cada paso en mi andar de escritora va dedicado con todo mi amor, a los vendedores de mercado y a los indocumentados del mundo entero. Mi reverencia a mi natal Comapa y mi Ciudad Peronia.

LA IMPORTANCIA DE LA CONEXIÓN HUMANA EN LA ERA DIGITAL

Elspeth Gormley / España

«Vivimos en un mundo hiperconectado, pero ¿Cuándo fue la última vez que sentiste una conexión auténtica?»

En un mundo donde las pantallas dominan nuestra vida cotidiana, la conexión humana se convierte en un baluarte esencial para mantener nuestra esencia como sociedad. Nos comunicamos más que nunca, pero ¿estamos realmente conectados? ¿Qué ocurre con esos encuentros cara a cara, esas miradas que hablan más que las palabras?

La tecnología ha abierto puertas insospechadas: podemos hablar con alguien al otro lado del planeta en cuestión de segundos, compartir nuestras experiencias, y aprender de culturas diversas con solo un clic. Sin embargo, también nos enfrenta al reto de mantener la autenticidad en nuestras relaciones. ¿Estamos construyendo lazos genuinos o simplemente acumulando contactos en nuestras listas de amigos virtuales?

Curiosamente, los amigos que se hacen a través de estas plataformas digitales a menudo se convierten en puentes de amistad reales. En más de una ocasión, estas conexiones logran materializarse en abrazos físicos, en encuentros donde las palabras trascienden las pantallas. A veces, estos lazos son tan fuertes que terminamos considerándolos como una familia virtual, con quienes compartimos alegrías y penas, y donde todos, en una gran muestra de humanidad, intentamos ayudarnos mutuamente.

La conexión humana va más allá de los gestos automáticos. Requiere atención, empatía y tiempo. En el siglo XXI, donde todo parece correr deprisa, detenernos para escuchar realmente a otra persona se ha convertido en un acto revolucionario. Apreciar los pequeños momentos, los abrazos cálidos, las conversaciones sin prisa, es lo que nutre nuestras almas y nos recuerda que, más allá de las redes sociales, somos seres que necesitan vincularse.

Según un estudio de la Universidad de Harvard, las relaciones genuinas están directamente conectadas con nuestro bienestar emocional y físico. Este dato refuerza la importancia de dedicar tiempo y esfuerzo a cultivar nuestras conexiones humanas.

Además, la conexión humana nos hace resilientes. Nos ayuda a atravesar los momentos difíciles y a celebrar las alegrías con mayor intensidad. Es lo que nos lleva a mirar al otro con comprensión y respeto, creando un espacio donde la diversidad sea una fuente de riqueza y no de separación.

Por eso, en esta era digital, es más importante que nunca hacer un esfuerzo consciente para mantener y valorar nuestras conexiones humanas. Porque al final, son los lazos que formamos los que nos definen y nos hacen sentir que, más allá de las pantallas, estamos juntos en este viaje.

«Desconéctate por un momento, sal a buscar miradas, abrazos y conversaciones genuinas. En eso radica nuestra humanidad.»

EL YIHADISMO EN EUROPA: UN DESAFÍO PERSISTENTE PARA LA SEGURIDAD Y LA SOCIEDAD

Robert Janssens / Bruselas

El yihadismo ha sido una de las mayores amenazas para la seguridad en Europa en las últimas décadas. Desde los atentados del 11-M en Madrid hasta los ataques en París, Bruselas y Londres, este fenómeno ha dejado una huella profunda en la sociedad europea. Pero, ¿cómo ha evolucionado el yihadismo en el continente y cuáles son los retos actuales?

Orígenes y Evolución:

El yihadismo en Europa tiene raíces en conflictos internacionales, como la guerra en Afganistán y la aparición de grupos como Al Qaeda y, más recientemente, el Daesh.

La radicalización de individuos en suelo europeo ha sido facilitada por redes sociales y plataformas digitales, que actúan como herramientas de propaganda y reclutamiento.

Impacto en la Sociedad:

Los atentados han generado un clima de miedo y desconfianza, afectando la convivencia en sociedades multiculturales.

Las comunidades musulmanas en Europa a menudo enfrentan estigmatización, lo que puede dificultar la integración y aumentar la polarización.

El Debate sobre el Velo en las Escuelas:

En varios países europeos, el uso del velo islámico en las escuelas ha generado intensos debates sobre la libertad religiosa y los derechos de las mujeres.

Algunos consideran el velo como una expresión de identidad y fe, mientras que otros lo ven como un símbolo de opresión y desigualdad.

Países como Francia y Austria han implementado leyes que prohíben el uso del velo en espacios educativos, argumentando que estas medidas promueven la laicidad y la igualdad de género

En España, el tema sigue siendo objeto de discusión, con propuestas legislativas que buscan regular su uso en las aulas y garantizar la neutralidad en la educación pública.

Respuesta de los Gobiernos:

Los países europeos han implementado medidas de seguridad más estrictas, como el aumento de la vigilancia y la cooperación internacional en inteligencia.

Sin embargo, estas medidas han generado debates sobre la privacidad y los derechos civiles.

El Futuro del Yihadismo en Europa:

Con la caída del Daesh como entidad territorial, el yihadismo ha adoptado nuevas formas, como los «lobos solitarios» y las células durmientes.

Además, el retorno de combatientes extranjeros plantea un desafío adicional para los sistemas judiciales y penitenciarios europeos.

El yihadismo en Europa es un problema multifacético que requiere un enfoque integral. Más allá de las medidas de seguridad, es fundamental abordar las causas profundas de la radicalización, como la exclusión social y la falta de oportunidades. Asimismo, el debate sobre el uso del velo en las escuelas refleja la necesidad de equilibrar la libertad religiosa con la igualdad de género y la laicidad en las instituciones públicas. Solo así se podrá construir una sociedad más segura y cohesionada.

SEMANA SANTA EN ESPAÑA – DE LA TRADICIÓN RÍGIDA A LA DIVERSIDAD CULTURAL

Javier Pardo Setién / España
La Semana Santa en España ha sido, durante siglos, una de las tradiciones más arraigadas del país. Sin embargo, con la llegada de la libertad religiosa en 1978, tras la aprobación de la Constitución Española, la sociedad ha experimentado una transformación significativa en su relación con esta festividad. Lo que antes era una celebración estrictamente religiosa, marcada por normas sociales rígidas, ha evolucionado hacia una expresión cultural más inclusiva y diversa.
Durante el franquismo, la Semana Santa era un periodo de estricta observancia religiosa.
Los bares cerraban, las calles se llenaban de procesiones solemnes y la televisión emitía exclusivamente música sacra y contenidos religiosos.
La participación en los actos religiosos era prácticamente obligatoria, y la vida cotidiana se paralizaba por completo.
La Constitución de 1978 garantizó la libertad religiosa, marcando un antes y un después en la sociedad española.
Este cambio permitió que cada individuo viviera la Semana Santa según sus propias creencias o incluso que optara por no participar en ella.
La apertura de bares y la programación variada en televisión reflejan esta nueva pluralidad.
Aunque sigue siendo una celebración profundamente arraigada, especialmente en regiones como Andalucía, la Semana Santa ha adoptado un carácter más cultural y turístico.
En zonas muy turísticas del país, donde residen numerosos extranjeros, las procesiones han incorporado pasos organizados por cofradías de extranjeros. Estas cofradías aportan una perspectiva única, enriqueciendo aún más la diversidad de esta tradición.
Las procesiones conviven con actividades alternativas, como conciertos, exposiciones y eventos gastronómicos.
La diversidad de creencias y la secularización han enriquecido la manera en que se vive esta festividad.
El Canto del Alma en las Procesiones Las saetas son canciones religiosas interpretadas durante las procesiones de Semana Santa, generalmente desde balcones o en las calles, mientras los pasos avanzan. Este canto,
profundamente emotivo, es una expresión de fe y devoción que conecta directamente con el corazón de quienes lo escuchan.
Originarias de Andalucía, las saetas tienen raíces flamencas y se caracterizan por su estilo libre y desgarrador. No siguen una estructura fija, lo que permite al cantaor expresar su sentimiento de manera única e improvisada. Las letras suelen estar dedicadas a las imágenes religiosas, como el Cristo o la Virgen, y reflejan el dolor, la esperanza y la fe.
En ciudades como Sevilla, Málaga y Jerez, las saetas son un momento culminante de las procesiones. Los cantaores, muchas veces reconocidos artistas flamencos, detienen el paso de las imágenes para dedicarles su canto, creando un ambiente de recogimiento y emoción que deja huella en todos los presentes.
Este arte, que combina tradición y espiritualidad, es un símbolo de la Semana Santa y un homenaje a la riqueza cultural de España.
La evolución de la Semana Santa refleja el cambio hacia una sociedad más abierta y plural.
Este proceso ha permitido que la tradición se mantenga viva, pero adaptándose a los tiempos modernos y a las nuevas sensibilidades.
La Semana Santa en España es un ejemplo de cómo una tradición puede evolucionar sin perder su esencia. La libertad religiosa no solo ha permitido una mayor diversidad en su celebración, sino que también ha enriquecido su significado, convirtiéndola en un reflejo de la sociedad española contemporánea.

ASESORA CRECIMIENTO PERSONAL – ABRIL

Aviso Legal

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Asesora

ACEPTAR LAS DIFERENCIAS

Andrea Kiperman / Argentina

Antes que nada, como siempre gracias por estar del otro lado, compartiendo estas palabras. En el escrito de hoy, tras una clase de Coaching Artístico surgió el tema de las diferencias, y me pareció interesante poder plasmarlo aquí en este escrito. ¿Será que estamos en presencia de un mundo homogeneizado?. ¿Será que estamos presenciando un momento de la historia en la cual estamos tendiendo a la homogeneización tanto de lo físico como de lo mental?. Si, estos temas me parecieron interesantes poder plasmarlos para que nos pudieran llevar a la reflexión.

Por mi parte creo que el mayor problema sociocultural que estamos atravesando al rededor del globo, es que todos intentan ser iguales a todos. Se intenta copiar a ese otro, quizá para lograr la tan ansiada felicidad, o ese sueño americano, o vaya uno a saber qué. Se copian las modas, los estilos, las apariencias, los colores, los pensamientos, las marcas, las opiniones, los productos que se consumen, la alimentación, exactamente todo. Y es aquí, en este espacio que me permito pensar, ¿Qué pasa con nuestra autenticidad?. Y creo que ahí tenemos la gran respuesta a todos. Con el trabajo personal, recuperando nuestro poder, nuestras diferencias y nuestra autenticidad y unicidad, podemos lograr diferenciarnos del resto. Pues es aquí en este punto en el que me parece correcto poder hacer este trabajo introspectivo, y más hoy en día cuando todo pareciera en serie. Destaco esas diferencias de las personas, destaco justamente eso que nos hace únicos e irrepetibles, destaco nuestros gustos, nuestros valores, nuestra forma de pensar, de ser, aceptándonos, tanto en nuestras luces como en nuestras sobras, en nuestra completud. Plantear estos temas hoy, parece demodé, o hasta un acto medio rebelde.

Pues entonces, abracemos estas diferencias, tanto las nuestras como las ajenas, para poder aunque sea plantear nuevos aspectos y formas de ver la vida. Quedo con ustedes…

POEMAS – ABRIL

Poemas

· «Versos que nacen como la primavera: frescos, intensos y cargados de emociones.» Elspeth Gormley

Hoja-letras

EN MEMORIA DE ELSA LORENCES

Elsa-lorences

Con inmensa tristeza, pero también con un profundo sentido de gratitud, despedimos a nuestra querida Elsa Lorences, colaboradora incansable de nuestra revista y amiga entrañable que marcó nuestras vidas. Elsa, mujer de gran talento y sensibilidad, dedicó su vida a la literatura con pasión y compromiso, dejando una huella imborrable en cada proyecto que emprendió.

Su trayectoria literaria fue ejemplar; siempre aportando ideas frescas, apoyando cualquier iniciativa con entusiasmo y compartiendo su conocimiento para enriquecer nuestro trabajo. Elsa no solo fue una escritora talentosa, sino también una inspiración para todos los que tuvimos la fortuna de conocerla.

Más allá de su contribución profesional, Elsa destacó como esposa y madre ejemplar, irradiando amor y valores que fortalecieron su familia y se extendieron a quienes la rodeaban. Su amistad, generosidad y calidez dejaron un impacto profundo en nuestras vidas, convirtiéndose en un ejemplo de humanidad y bondad.

Elsa, profundamente creyente, afrontó los últimos momentos de su vida con serenidad y fe. Con sus palabras nos pedía: “Pide a Dios que me lleve”, dejando entrever su deseo de reunirse con Él en paz. Esté donde esté, sabemos que está orgullosa de haber partido el Jueves Santo, un día que tenía un profundo significado espiritual para ella. Su alma se une al misterio de la Pascua, un legado de esperanza y trascendencia.

Hoy la recordamos con cariño y admiración, agradecidos por el privilegio de haber compartido momentos con ella. Su legado perdurará en cada palabra que escribió y en cada corazón que tocó.

Descansa en paz, querida Elsa.

Equipo y colaboradores de Letras Hispanas por el Mundo

Hoja-letras

POEMAS

CANTO INFINITO

Irene Mercedes Aguirre / Argentina

Canto del Sur al Norte, canto a la vida

que crece, pese a todo, que es tuya y mía.

Canto desde estos fondos que se hacen trizas

para volverse cuencos de las sonrisas.

Canto del Sur al Norte, canto en semillas

que fecundan las notas de estas coplillas.

Canto del Sur al Norte, canto encendida

por ramificaciones de mis espinas.

Canto y de nuevo canto cuando me gritan,

canto y de nuevo canto cuándo me incitan.

Trepo hacia las alturas, trepo en cuclillas,

subo como se puede, siempre hacia arriba.

Broto desde este punto donde me

achican

y me niegan espacio para las dichas.

Canto desde este espacio, meta infinita

donde al final los versos se reunifican.

Porque no hay Sur y Norte, sino que hay vida,

vida que se derrama por cada herida.

Canta conmigo, Hermano, altas tus miras,

cantemos desde el Sur, raza mestiza.

Lo que en la vieja tierra brota y palpita

nos pertenece a todos ¡Dios lo permita!

Hoja-letras

CANTO AL MAR

José Eleazar Arzate Rivera / México

Sentado frente a ti, acuciado por el embrujo y el encanto de tus olas,

deseo hacer poesía, ahora en que los sueños, ocupan el nido de los sueños,

hoy, que la poesía me recuerda la riqueza y la diversidad de mi vida,

que limpia y purifica mi existencia.

Ver tus olas me asombra y me deleita,

me obliga amorosamente a oír, ver y sentir más.

Mar, eres poesía, eco fiel que transita en las conciencias,

cada una de tus olas canta al milagro de la existencia,

celebra la belleza de todo y de todos,

tuyo es el tiempo mientras tus olas van y vienen.

Tu voz me recuerda la voz en solitario,

la voz del amor que no cabe en un solo ser.

Tu sonido es una voz pronunciada a un diosito,

que solo existe mientras dura la oración.

Tus suaves e indomables olas me recuerdan

que alma y espíritu humanos, tienen que ser libres,

imposible de ser sometidos o subyugados.

Tus olas que van y vienen como un ritual impostergable,

tienen resonancia universal, tocando con pasión desbordada,

las orillas bañadas de tersas arenas,

dejando dulce cicatriz, evidencia del beso que funden el agua y arena.

Tus olas son suave y cristalina brisa, que refresca y anima a seguir la vida,

son poema que recrean la vida, son poesía genial que alegra el corazón,

que encierra el aroma más dulce de las emociones humanas.

tan vives en mí, que en tu ausencia siento tu presencia,

deseando que al final de mi camino, mis cenizas se fundan a ti

en amoroso y eterno abrazo.

Hoja-letras

DESDE LA VENTANA

Inés Blanco (Luna de Abril / Colombia)

Las ventanas desplegadas

al filo de mí misma,

dejan sentir el viento

que nítido azota la vida.

El vuelo repetido de pájaros

que muy cerca anidan,

se visten de colores

y cantan… y cantan.

La constante lluvia

inunda los sentidos;

observo las vías saturadas,

y ensimismadas las gentes.

Las sílabas escapan

sin nombre y sin sentido,

van en busca de su voz…

persiguen su lamento.

Al alcance de los ojos

una estrella parpadea,

extraviada allá en el vacío

donde la luz no alcanza.

Los sueños que se escapan

sin alas ni postigos,

sin una señal que los detenga,

huyen sin dejar rastro ni sombra.

Un goteo ebrio, solitario,

nubla los ojos y las copas;

mientras el vino insomne

aguarda el sol de la mañana.

Hoja-letras

ALBURA DESDE EL UMBRAL

Matías Bonora / Argentina

a Elsa Lorences de Llaneza

Desde el umbral

de sosegadas despedidas,

íntima te alejas

con un derrotero,

de glebas encendidas,

hacia un cielo

que te evoca en su misterio

y contiene el aliento de los días,

en desolados puntos suspensivos…

Se derrama la vida

por los pliegues del tiempo,

en su estola,

y se refugia

en la insomne luz de tus anhelos,

que ya no esperan.

Nos queda

la medianoche de tu ausencia,

abrigados con la voz de tu sonrisa

que nos siembra, todavía,

y nos lleva

por la arcana albura de tu memoria,

que respira amistades

sin abismos

ni edades.

Hoja-letras

EL ESCRITOR SIENTE

Libia B. Carciofetti / Argentina

El escritor siente, piensa

ama, sueña, canta y ríe

tiene vida muy intensa

de sus letras no hay deslíe.

El escritor en la noche

oye su mar agitado

en su mente hace derroche

de un palabreo impensado.

Digno oficio el escribir

hasta en tercera persona

y llegar a confundir

al lector que lo corona.

Un día el ya no estará

pero en su escrito dejó huellas

que ni el tiempo borrará

pues brillarán cual estrellas.

Hoja-letras

PLURAL INADECUADO

Susana Curbela / Argentina

Entre caminos de silencios y olvidos,

sin mañanas ni después,

te dedicaste a perderme.

Quise refugiarme y descansar en tus brazos.

No te encontré.

Te escondiste en la traición.

Abracé las sombras y las lágrimas.

Cuando no quedaba ninguna

comprendí,

que a pesar de las vidas compartidas

NOSOTROS era un plural inadecuado.

Porque sólo uno amó…

YO!

Hoja-letras

SOLO RESPIRO

Susana Curbela /Argentina

¡No te confundas!

No estoy viva. Sólo respiro.

Y por mala voluntad de este cuerpo rebelde

que insiste en demostrar su poderío.

¡No te rías! ¡Es cierto!

El decide cuando duermo y si despierto;

si lloro o río, como o ayuno, odio o amo, olvido o recuerdo…

Ah! lo siento…no puedo perdonarte…

¡Acaba de robarme mi albedrío!

Hoja-letras

BARBARA

Susana Curbela / Argentina

Pequeño gorrión de esencias,

de inquietudes infinitas.

Néctar de altiva arrogancia,

de inmensidades chiquitas.

Volcán de frío aparente

que guarda entrañas de fuego,

con aroma de poemas

y de erupciones inéditas.

Sos un sí y un no,

juntos, disjuntos,

un siempre, un nunca,

un ayer, hoy y mañana.

Algo superficial y tan profundo,

que hace a la paradoja más humana.

Hoja-letras

EL SECRETO

Nora Di Nucci / Argentina

Tuya fui, en la noche junto al río

Nadie sabrá jamás de éste cariño

Nadie sabrá que fui tuya y fuiste mío

Ni para cuando nazca nuestro niño

Un niño moreno de pelo ensortijado

De ojos almendrados como los tuyos,

Y será bello y fuerte y será bueno

Y mi vida entera irá tras suyo

Y cuando me pregunte por tí

Yo he de decirle, que su padre es el amor

El amor mismo, ese que no se mide ni se piensa

Y es profundo, como un profundo abismo

Yo soy la otra, que amaste aquella noche

Pero no temas yo nunca diré nada

Me quedaré en silencio, sin un reproche

Me basta con el brillo de tu mirada

Así decía la heroína de ésta historia

Una mujer que amaba demasiado

Mientras otra disfrutaba de la gloria

De ser la esposa legal del ser amado

Y lo siguió amando a través de ese hijo

El fruto del amor, amor concreto

¿Y quién era su padre ?, nunca dijo

Llevándose a la tumba su secreto.

Hoja-letras

ALMA MIA

Carlos H. González Saavedra / Argentina

Vaya que ha tenido faena

Esta alma mía.

De no dejarse vencer

Ni mostrar cobardía

Vaya trabajo de esta alma mía

Que ha sorteado obstáculos

Con gallardía

Airosa, ha salido todos los días

Le han puesto pruebas

Le han puesto falsías

Ha tenido desencantos

Ha tenido falsas alegrías

Han querido timarla con amoríos

Siempre se mantuvo erguida

Vaya faena que ha tenido

Esta alma mía

Que mantuvo defendiendo

Su esencia, que es la mía.

No ha permitido jamás, que le arrebaten

el amor y la poesía.

Hoja-letras

A VECES QUISIERA

Carlos H. González Saavedra / Argentina

Colmar de calor mis manos desiertas

Con tus manos suaves.

A veces quisiera

En mis noches de insomnio

Tenerte cerca

Pensarnos solos, rodeado de estrellas.

A veces quisiera

Morder los labios de tu boca sedienta

Susurrarte al oído

Acariciarte el cabello

Llenarte de mimos.

A veces quisiera

Amarte como nadie lo ha hecho

Llenarte de gloria

Estrecharte en mis brazos.

A veces quisiera

Saber con certeza

Que estas letras que escribo

Algún día dejaran de ser…

Una quimera .

Hoja-letras

CANTO A LA TIERRA.

Elspeth Gormley / España

Oh, Tierra azul, nuestro refugio y abrigo,

de bosques verdes y de mares calmos,

te canto hoy con mi fervor antiguo,

cuidar tu ser es salvar nuestros pasos.

Tus ríos corren como arterias puras,

montañas surgen cual testigos fieles,

tu pulso vive en mágicas texturas,

en cada aroma de tus mil laureles.

El cosmos llora al verte lastimada,

susurra al hombre el eco de un deseo:

amarte entera, fuerte y renovada,

y no romper tu corazón tan lleno.

Tu cielo abraza sueños y senderos,

tus mares guardan cantos de la historia.

Si te cuidamos, madre de viajeros,

podremos darte un futuro de gloria.

No somos dueños, somos solo vida,

un soplo breve en tu inmensidad.

Que cada acto sea una despedida

al daño hecho, y dé lugar a la paz.

Hoy te prometo luz y reverencia,

el sol que brille en un abrazo eterno.

Tierra querida, sé nuestra conciencia,

guíanos siempre hacia tu amor materno.

Hoja-letras

ABRIL ES PRIMAVERA

Jaime Hoyos / Colombia

Abril es el amor…y es primavera.

Renace la alegría,

nacen en el jardín las mariposas

y en el alma germinan las quimeras.

En abril tiene el aire

el color de las rosas,

el olor del jazmín y del ciruelo.

No divulguéis, os pido, este secreto:

¡En abril la mujer es más hermosa!

En abril, los geranios

se transforman de noche

y amanecen jilgueros…

y trinan en el viento,

en los lagos y bosques.

En abril, los amores

que nacen son eternos,

como los grandes ríos

y como el firmamento.

Abril es luz, es fuego, es alimento;

el aire es tibio. El beso de la amada

tiene sabor a vino y a centeno,

y corazón de carne y de granada.

En abril riega el mar flores de espuma,

rotan en el espacio las esferas;

el sol refulge más, riela la luna…

¡Abril es el amor…y es primavera!

Hoja-letras

BESAR ES NECESARIO…

Jaime Hoyos / Colombia

Hay que buscar. Ese es nuestro destino.

Besar es necesario muchos labios

hasta hallar -si es que hallamos-

el beso del amor. El prometido

desde la eternidad; El presentido

desde el fondo del alma por los labios.

¿No es el amor la meta de la vida?

Y quizás del amor es lo más grande

nuestra lucha tratando de encontrarlo.

Hay que buscar. Ese es nuestro destino.

No se compra el amor. Hay que ganarlo.

Tal vez nos cueste lo que cuesta el alma

o tal vez nos sorprenda sin saberlo,

pero hay que batallar hasta lograrlo.

Y el día más terrible para el hombre

es aquel en que absortos, descubrimos

que el amor no está en una sino en todas:

en todas las mujeres, repartido.

Es un sueño que a veces se hace vida,

a veces soledad y a veces muerte.

El amor nos espera … Está en la puerta,

pero no es fácil; no cantéis victoria…

¡Porque cada mujer es una puerta!

Porque los dioses lo pusieron todo,

no en una, sino en todas, repartido…

Como un vino escanciado en muchas copas.

¡Bebe en todas, amigo…

Que si no logras del amor la meta,

te embriagarás al menos de ese vino!

Hoja-letras

CORTÉ LAS RAMAS

Lamberto Ibárez Solís / México.

Cortó de un tajo las ramas duras del árbol que lo ataban;

las cortó en silencio, sin prisas con calma y sin premura

con dolores profundos metidos en el alma; le agitaban

su pecho, su vida, su alma y su mente era ya una tortura.

Le impedían volar, crecer, soñar, mirar el horizonte;

mirar el mar, tocar las nubes blancas de sus sueños

de sus sueños vencidos que surcaban los montes

que eran un halo de luz tan divina en sus empeños.

Lastimaban sus pies descalzos; éstos sus pies heridos,

los pies sangrados por el trajinar constante de su vida;

sintió la tierra, el lodo, la arena, las piedras del camino,

los pies dolidos sobre alfombras de espinas en su destino.

Le pasó como el halcón que no volaba; estaba sostenido

con sus filosas garras sin amarres pero seguía cautivo;

su mente condicionada siempre a la rama; muy erguido…

miraba a las aves volar, trinar sus cantos y él… sometido.

No sabía que era libre y podía volar tan alto con vuelo fino

hasta que cortaron la rama; la rama dura en que había vivido

y voló tan alto en el azul del cielo pero extrañando el nido;

el nido humilde en aquellos riscos mucho tiempo sostenido.

Se quedó la rama sola y tan vacía con las huellas del ave

del ave que le hacía compañía y solo el viento la mecía;

la agitaba iracundo a veces y a veces con mano suave;

le recordaba que fuese dúctil con el ave… su compañía.

Surca los aires halcón del tiempo; vuela en el firmamento,

azuza tus alas; prepara el vuelo y como el avizor ve sereno;

lanza tus piruetas, bate tus alas y con coraje arropa al viento;

porque eres viento, eres picada eres altura pero con freno.

Porque sin freno vas de picada, vas sin rumbo, vas a la nada;

vas sin control pájaro libre… controla tu vuelo, tu vuelo alto

junta tu vuelo con otras aves que son lo mismo de tu parvada;

forma cruzadas en el azul del cielo, seguro sin sobresaltos.

Cortó el campesino las ramas que sostenían al halcón herido;

de un solo tajo las cortó en silencio, pues el rey lo había pedido;

quería gozar su vuelo, ver sus alas, verlo en el aire ascendido;

pues un águila o un halcón nunca jamás deben de estar cautivos.

Soy un águila, soy un halcón, soy un avizor y ya; ya no estoy cautivo…

Hoja-letras

¿ CUÁNDO VOLVERÉ A VERTE ?

Andrea Kiperman / Argentina

¿Pasarán días? ¿Semanas? ¿Meses?

¿Cómo olvidar tus ojos en los míos,

el calor de tu mano de hombre sobre la mía,

esos brazos fuertes que todo lo pueden?

Quizá sea mejor dejar aqui la situación

y no vernos más.

Nadie saldría herido. Es un buen acuerdo.

¿Cómo olvidar tus ojos?

¿Cómo olvidar tu piel?

¿Cómo olvidar tu boca?

Podría no verte nunca más. ¿Acaso eso sea lo mejor?

Sé que nuestros pensares no son iguales,

pero ¿Qué haces? ¿Me piensas?

El silencio se apoderó de las horas.

¿A dónde quedó tu sentir?

¿Cómo has podido apurar tanto el tiempo?

¿O acaso fue un sueño?

Hoja-letras

DOMINGO AZUL

Liliana Loran / Argentina

La mar está quieta, los barcos en reposo,

el muelle dormita bajo el cielo,

el tiempo es cautivo del espacio,

todo quietud, es domingo en el puerto.

Será la calma que precede la tormenta ?

No hay velas henchidas por el viento,

solamente las gaviotas en bandada

garabatean giros blancos con su vuelo.

Cielo azul, mar azul…azul intenso…

domingo azul…suspiros y silencio,

y mientras se azula el horizonte

se despide el sol del firmamento.

Hoja-letras

ES EL AMOR

Marga Mangione / Argentina

Es el amor la expresión,

más noble del ser humano,

amor de madre, de hermano,

amor entre hombre y mujer.

El amor puede crecer,

haciendo al mundo más puro,

porque con amor, seguro,

no habrá odios ni rencores,

ni corrupción, ni dolores,

si es que reina en el futuro.

Con amor yo les auguro,

a muchas generaciones,

armonía en las naciones,

compromiso hacia el hermano.

Con amor, el ser humano,

ha de vivir dignamente,

y levantada la frente,

trabajará con orgullo,

sin gritos y sin barullo,

gozando siempre el presente.

Con amor estará ausente,

la guerra en el universo,

no podrá el hombre perverso,

crear ninguna contienda.

Y cuando el amor se extienda,

hasta el animal salvaje,

será adorno en el paisaje

y nadie habrá de matarlo,

con amor han de cuidarlo,

comprendiendo su lenguaje.

Amor de Dios es mensaje,

y al amor hemos de darnos,

si logramos no olvidarnos,

hemos de ser muy felices.

Cerremos las cicatrices,

y olvidemos las heridas,

no serán horas perdidas

las que usemos para crear,

un mundo donde encontrar,

unión en todas las vidas.

Hoja-letras

DISCURSO

María Montero / Costa Rica

Una mujer no tiene dirección:

Todos su costados son profundos.

No anhela caminos de regreso

más sí un horizonte indefinido

de pájaros centrífugos.

Una mujer necesita el asombro

de la oscuridad sostenida ante sus ojos

y no los límites precisos de un espejo.

Una mujer se esparce en el aire.

Una mujer nunca está sola.

Hoja-letras

TE AMO

José Luis Moreno / México

Las flores me contaron que suspiras…

Te imagino… ¿no sabes que te quiero?

Las estrellas dijeron que me llamas

y me escondo admirando así sus brillos…

Al cielo has murmurado así mi nombre…

Lo he escuchado y me siento conmovido.

El ángel de tu guarda me ha mirado

y a susurros le he dicho que te amaba,

que nací, de ti estando enamorado.

Las flores que suspiros me trajeron,

con el brillo de estrellas cuando llamas;

Con murmullos los cielos me dijeron,

que a tu ángel le dijiste que me amas.

Y te amo así renazca en muchas vidas.

Hoja-letras

TU ABRAZO

Sarah Petrone/ Argentina

Necesito un abrazo, mi Dios, lo necesito.

En la noche más oscura en que me adentro,

a pesar de saber que nada tengo,

siento que lo preciso…Y estoy sola.

Necesito un soplo de calor, tan solo un soplo,

una caricia como mínimo alimento,

un pequeño resplandor dentro del pecho,

y una mano que se pose sobre mi hombro.

En algunas situaciones que he vivido,

mucho me han herido, y no me han consolado,

entonces he recordado Tu Llamado

por eso te he buscado, y te adoré.

Encontrarte junto a mí fue mi regalo,

es lo que la oración me ha conseguido

porque la soledad ha sucumbido

bajo la firme huella de Tu Pie.

En el principio y fin de mi existencia,

sabe tu esencia a miel de los panales,

porque he pedido y tomé de tu indulgencia

todo lo que otros amores me han negado.

Hoja-letras

AGONÍA

Sarah Petrone / Argentina

En la lenta pasión de Tu agonía,

mientras temo al dolor, crucificado,

un bálsamo de amor cubre la herida

y rueda a Tus pies, mi lágrima callada.

Una gota de sudor moja la espina

que sangra manchando Tu sudario,

es tiempo de partir. La despedida

tiene un beso en el adiós de la mirada.

La espera, en la antesala de la vida,

en la vorágine que pasa por Tus carnes

agota la esperanza retenida

en la cruda realidad que nos alcanza.

Rezo al entrar en el misterio del silencio,

guardando tu recuerdo y tu enseñanza.

Tu Luz, en el patíbulo, me grita

que siempre tendré a Tu Ángel, a mi lado.

Hoja-letras

ESPERANZA

Susana Mirta Piñeiro / Argentina

Veo los árboles desnudos pero erguidos

mostrando sin pudor nidos antiguos

que hace ya tiempo los pájaros dejaron

buscando lejos un mejor destino.

Todo es quietud, un esperar sin brillo

y el cielo gris contrasta con los pinos

el aire denso me adormece el alma

y el tiempo me parece detenido….

¿Cómo los árboles no mueren de tristeza?

¿Cómo las nubes no caen al abismo?

¿Será tal vez que desde sus entrañas

sienten que pronto todo será distinto….

O debe ser que en el mismo corazón

de la Tierra que los ha parido

éllos oyen el canto de la Vida

que acelera en esperanza sus latidos?

Hoja-letras

INTEGRIDAD

Susana Mirta Piñeiro / Argentina

Amar… a cada paso del camino

cada rincón gastado, cada codo escondido

la colina elevada en que todo lo vemos

y la hendija profunda que conduce al abismo.

Amar la piedra firme y la resbaladiza

la que corta los pasos y la que nos desliza,

la que interrumpe cruel el sendero elegido

obligando a tomar oscuros pasadizos…

Y saber detenernos cuando falta el aliento

respetando los límites de nuestro frágil cuerpo,

contemplando con gozo el amplio colorido

de las flores silvestres que adornan el camino.

Extasiando el olfato en su aroma profundo

que perfuma ampliamente nuestro paso cansino,

apreciando el calor de un sol que aún nos cobija

y la esperanza firme de llegar a destino.

Caminar con confianza, con ganas, con ahínco…

al caer, levantarnos sin sentirnos vencidos

y seguir adelante sin quejas ni rumores

abrazando el misterio que la vida es «camino».

Hoja-letras

MIGUEL HERNÁNDEZ

Graciela Reveco / Argentina

“Niño dos veces niño tres veces venidero”

vio de colores la casa del milagro hurtada al ingenio

pintada a ultranza de escoriales paredes

con paletas de viento que lo impugna

siempre alerta

porque arrastra un equipaje

de cántaros de agua derramada

migración del cuerpo impuesta

con manos de piedra que lo empujan

el pájaro vuela con alas desnudas

el pecho ampuloso de pasión guerrera

sin embargo, el alma libre de cadenas

reclama a la luz su eternidad de plumas

la grieta del deseo lo dibuja en lejanías

sin condonar el miedo

por las reglas del sustantivo del verbo: culpable

que arroja la brújula a los perros

atada a la amarga filosofía justiciera: su inocencia

encofrado a la orilla del pálido jergón que lo ensombra

las paredes ocultan la boca del gusano que laminará la muerte

mientras la nostalgia prevé sus calendas solidarias

con el abrazo no olvidado

y los besos en las almohadas del invierno

la mesa puesta de frutos y florales

almacén de propuestas en un rincón cancerbero

cada biblioteca imaginaria en los reductos

transparenta al agudo centinela

para desempolvar el umbral de la memoria

para tejer misericordia en las prisiones

con un abecedario que erige la alborada

solo quiere derramar a esos niños que lo anidan

“niño dos veces niño tres veces venidero”

sublimando al amor, embistiendo a la muerte

“vestido de esqueleto durmiéndose de plomo”

rodando en caracolas

de octubre en octubre en un mar sin regreso.

Hoja-letras

HILO DE LA MEMORIA

Sandra B. Romeo / Argentina

Arañando el filo

del espacio

busco

buceo

Tú esperas el encuentro

que podría llegar

o

no

trepas

cortas

desgajas

Y la distancia persiste

las formas se esconden.

Los hilos, antes paralelos

se cruzan en caminos

sin regreso

Ni tú ni yo

sabemos

hoy

de miradas

encontradas.

Hoja-letras

CUENTOS Y RELATOS – ABRIL

Aviso Legal

Las opiniones expresadas en los artículos de esta revista literaria son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la dirección. Todos los contenidos publicados en esta revista están sujetos a la propiedad intelectual de España y protegidos por los derechos de autor de sus respectivos escritores.

Cuentos

· «Historias que despiertan el alma y transportan a mundos donde todo es posible.» ( E. Gormley )

4-1

EL SAMURÁI Y SU PERRO

Matías Bonora / Argentina

(Fábula japonesa)

Había una vez un samurái que solía tener la costumbre de pasear con su perro al cual tenía una gran estima.

Un día, su perro se alejó de él y jugueteaba con las hojas que caían de los árboles. Más grande fue la sorpresa del samurái, cuando de repente su perro se lanzó corriendo contra él con aire fiero y muchos deseos de morder.

El samurái, que estaba bien entrenado, desenvaino su espada y justo cuando el perro saltó le cortó la cabeza.

El samurái no entendió por qué de repente su fiel perro se puso en contra suya.

Entonces, elevó la cabeza y vio como una serpiente, que estaba en una rama, se estaba acercando peligrosamente FFÁBYFa él. Cuando el samurái comprendió que lo que intentaba su perro era salvarle y no lastimarle, lloró amargamente.

Fue entonces cuando recordó una vieja enseñanza de su maestro:

“El sentido de una acción no siempre es fácil de interpretar. Por eso, antes de desenvainar tu espada, asegúrate que esa es tu única opción”.

4-1

UNA NOCHE CON TONO

Carlos González Saavedra / Argentina

Ansioso esperaba el jueves por la noche. Estaba de vacaciones en Merlo, San Luis y Cabeza del Indio, brindaba cena-show. El restaurante sobre la ladera de Los Comenchigones, ofrecía un menú fijo y números musicales. Conocía a los dueños un matrimonio de lo mas amables.

-Carlos te espero esta noche, cuando los encontré en el pueblo.

-¡Si! Voy esta noche Reserva para uno.

Estaba parando en unas cabañas, en Rincón del Este, como diez kilómetros de allí.

El cielo estrellado pero lucia fantasmal por un incendio que se habia desatado en la cima.Uno piensa que no llegara mas abajo, pero como los vientos se mueven caprichosamente el fuego puede devorar todo en poco tiempo.Los lugareños estaban atentos.Como ciudadano lo único que hice es poner mi auto encarando directo de la salida del estacionamiento.Unos trescientos metros de ripio y después asfalto.Ese era mi resguardo

Como a las nueve al llegar, encuentro todo ocupado,prontamente Isabel al verme-Te deje un lugar afuera al lado del horno cuando comience el show te siento en la barra del mostrador, un lugar perfecto a dos metros del escenario.

El horno grande de barro y unos paisanos, algunos chóferes de las combi con turista cenando, la verdad estaba bueno ese lugar.Menú asado con cuero con papas rústicas, así como sabana del horno me servía en el mostrador.

-¿Tomas vino o gaseosa?

-Un vaso.

-Viene en barrica, jarrita de barro tipo pingüino,

-Bueno, charla va charla viene, anécdotas y risas me tome el vino, cuando Isabel nos llama.

-Te presento a Don Tono Albornoz,

-Mucho gusto González, mientras me alcanzaba el postre helado.

El lugar privilegiado, en la barra a dos metros del escenario.

-¿Es de por acá muchacho?

-No, de Buenos Aires, me vuelvo el lunes ¿ usted ?

-Acá no nomás, soy el que trae la carne, lo que comió esta criado en casa

-Ah mire usted, bueno me alegro.

Una hora y media después el show estaba terminando. Se me ocurre ir al baño y me llevo una silla por delante. Al salir un banco, no se quien lo había puesto ahí .Pensé es hora de irme, eso hice. No sin antes ver el curso del fuego en el cerro. Estaba cerca, pero nunca llegaría con la prontitud que yo me iría. Salí rápido medio mareado, encaré de casualidad el ripio y después el camino de asfalto, cuando doble para ir a las cabañas, otro desafío se presento .Cual era la calle de entrada, ya que entraba por atrás, di un par de vueltas perdido, finalmente la providencia hizo que llegara.

A dormir, Claudio me viene a buscar a las nueve, para una excursión al filo, borde natural de los cerros, donde hay un salto al que se le llaman del Tigre.

Al acostarme me daba vuelta todo, me habían dicho que poniendo un pie en el piso y el resto en la cama, podía dormir, dejaría de darme vuelta todo… Me fue imposible. La descompostura y demás fue todo a parar al inodoro, sin poder hacer nada.

Opté por bañarme y no se me pasaba la borrachera .Decidí me, acostarme en el Futon de la entrada, aguardando que Claudio me llamara .Con los anteojos puestos .Así fue a las nueve en punto. Ultimo que buscaron fue a mi, con lo cual subí al ómnibus lleno de gente, con un sol esplendido y un cielo limpio, con anteojos negros y resaca.

Puerta del Sol es como un balcón, es un mirador en mitad del cerro con una vista del valle de Conlara maravillosa .A mi me daba igual.

Al llegar al bendito filo, Claudio nos comenta:-Pueden anotarse ahora, para almorzar al volver .Tenemos una hora de caminata mas una hora de vuelta, sin tomar en cuenta la estadía en el salto.

-¿Te anotás para almorzar?

-No me hablés de comida mucho menos de tomar .Tengo una resaca de esa barrica de vino blanco, que no doy más.

-¡Flojito! Alejándose, riéndose me dijo Claudio.

Caminata de ida, al llegar a la laguna que formaba el salto me refresque, ése agua fría me despejo. .Otra caminata de una y cuarto.

Al llegar otra vez pregunta un lugareño ¿seguro no come nada? ¡Que el chivito tiene una pinta bárbara!

Un comedor comunitario, con mesas y bancos simples .La casa donde vivían eran de pircas y chapas .Las cabras, chivos y demás animales poblaban el lugar .Tres mujeres, una, lavando y las otras haciendo ensaladas en cocinas precarias. Allí donde vivían, todo muy rudimentario. Para no tentarme me fui a dar una vuelta por el predio ,pensando como se vive acá en invierno ,en el medio de la nada .Los rostros de los lugareños curtidos por el viento ,duros de tanto trabajar .De lejos veía gente reunida alrededor de una parrilla, pero no fui ,me asomé de lejos, no quise tentarme y volví.

Como a lo lejos escucho:

-¡González! ¡Acá venga!

Sorprendido quien me conoce en la cima del cerro en una excursión ¿Tan distante de mi casa? Me doy vuelta una mano que me llama.

Camino, al llegar en medio de la parrilla con un delantal de cuero sacando porciones de chivito, el tono Albornoz .Para mi sorpresa abro bien los ojos-¿No me conoció?

-La verdad que no esperaba encontrarlo, acá.

-¡Esta es mi casa! soy el dueño y todos estos animales son míos, allí esta mi señora y mis ocho hijos colaborando para atenderlo, como corresponde .Orgulloso y sonriente .Venga tómese un vinito.

-¡No! Desde ayer ando con resaca .No tengo costumbre de tomar .Pero si

Eso no es tomar, hermano, riéndose una barrica y media .Tomo cinco a seis por noche.

Mójate los labios, nada más, con este vino y se te va.

Me negaba y me negaba, pero acepte ante la insistencia de tono-Esta bien, ¡solo me mojo los labios!

Así fue, en forma inmediata me sentí mucho mejor .Es el día de hoy que no se porque .Fui a saludarlo y agradecerle, antes de irme.

-Carlos venir a comer el cabrito esta delicioso, sintiéndome mejor acepte la invitación de Claudio. Eso si tome una gaseosa.

Estaba contento, finalmente había sido una muy buena excursión, como todo lo que proponía mi amigo, Claudio Alaniz.

Pasaron dos días y me encuentro con otro lugareño que también me conoce ,al cual le comento que me volvía y se me ocurre contarle esta aventura, que les acabo de contar. Estuve con Antonio, el pase bárbaro en Cabeza del Indio

-¿Antonio? No lo conozco

-Como no lo vas a conocer Albornoz que te da de comer una chivitos en el filo espectaculares.

-Ah ¿El tono?

-¡Si! Albornoz

-No se llama Antonio le decimos Tono, porque siempre anda entonado .Todo el mundo lo conoce. Baja del cerro creo que el martes con dulces caseros, compra mercadería los miércoles y vuelve a subir los jueves, por ahí se queda en alguna casa, cuando lo invitan, .Guiñándome un ojo.

-¿En que anda?

-En ese jeep amarillo, medio destartalado, no sabes con la destreza que lo maneja, con lluvia, frío y siempre entonado .Pero por suerte nunca le paso nada.

4-1

¡ A LAS OCHO EN LA ESTACIÓN !

Carlos H. González Saavedra / Argentina

Como un rezo laico, esa consigna era el motor que impulsaba a nuestros jugadores de rugby infantil. Generalmente, las delegaciones superaban los cincuenta niños. Siempre había más de un micro. Con cánticos, banderas, sueños e ilusiones, abordaban ese colectivo bullicioso y lleno de esperanza. ¡Si ganaban, mejor!

En el mencionado punto de encuentro, aguardaba el chofer. Un señor lleno de rulos, con las manos sobre el volante y cara de pocos amigos. Era el primer hincha. Pedía a viva voz: – ¡Chicos, pórtense bien! ¡Con cuidado! A la vez, nos recordaba: – ¡Ojo! Descuento cualquier rotura. Todo impecable. ¡No se paren en los asientos! Y su recomendación inconfundible: – ¡Nene, la cortinita, nene!

Aun así, era un viaje divertido. Se lo recuerda con mucho cariño.

Después de dos horas (o más), se emprendía el regreso. Sus rulos al viento, su sonrisa… Garantía de que los había visto ganar. La mirada cariñosa y cómplice del chofer daba rienda suelta al festejo, sin descuidar, claro está, su atención al espejo retrovisor.

–¡No se olviden nada! ¡Ni botines ni bolsos! –exclamaba, mientras inspeccionaba el interior y revisaba con detalle.

Este pequeño relato busca agradecer los hermosos momentos vividos junto a Horacio. Su micro naranja y blanco estaba siempre preparado. Como una calesita, aguardaba la alegría de los niños. Un duende me contó que este micro no lleva gasoil; se alimenta de la felicidad de los pequeños.

Hoy mis hijos tienen casi cincuenta años, pero mantienen vivos esos recuerdos. Momentos grabados para siempre en sus retinas. Nos seguimos encontrando con este hincha de mis hijos. Nos saludamos con bromas y afecto, como la primera vez.

Bellos momentos de la vida. Cosas simples, pero que merecen ser contadas. Este homenaje es para todos aquellos que, con bondad, sabiduría y educación, han hecho nuestra vida más fácil. Seres anónimos, siempre olvidados por el vértigo de la vida. Que valgan estas letras para rescatarlos.

Por suerte, mis hijos lo llevan vivo en el corazón.

Gracias, Horacio Pierandrey.

4-1

EL ECO DEL ALMA

Elspeth Gormley / España

No escribo versos por capricho; escribo porque mi alma lo exige. Cada palabra es un destello que ilumina las sombras de mis silencios, un refugio donde las emociones encuentran su hogar. Escribo para liberar las voces que se ocultan dentro, para que el eco de mi interior no quede atrapado en las profundidades.

Cada línea que trazo es un suspiro hecho de tinta, un latido que vive en el papel. Es mi forma de abrir una puerta entre mi mundo y el tuyo, de hablarte en un idioma invisible que trasciende lo tangible, lo cotidiano. En este acto de creación, me dejo llevar por las emociones que tantas veces no encuentran lugar en lo dicho.

El papel no es un objeto cualquiera; es confidente, espejo, y amigo leal. En su blancura sincera, mis sentimientos se desnudan, se enfrentan al juicio de la verdad, y se convierten en fragmentos de mi existencia, los cuales te entrego sin reservas. Lo que nace de mi pluma no solo me pertenece; al compartirse, se transforma en un pedazo de nosotros, en un vínculo silencioso que tú también haces tuyo.

Escribo para sanar las grietas de mi ser, esas que solo conocen las madrugadas y los suspiros ahogados. Pero en cada palabra hay también la esperanza de que tú, al leerme, encuentres un reflejo en estas emociones. Quizás encuentres una parte de ti mismo que estaba oculta, un pensamiento que no había tomado forma, o una verdad que siempre había estado esperando ser escuchada.

Mis sentimientos viajan libres, sin fronteras, buscando tus manos, tu mente, tu pecho. Te alcanzan, susurran algo que tal vez ya sabías, algo eterno y esencial que solo necesitaba un poema para despertar. Porque escribir no es simplemente desahogar el alma; es una invitación a compartir el peso y la hermosura de la existencia. Es abrir ventanas al corazón, dejar que la luz entre y bañe todo con claridad y esperanza.

Cada verso lleva una parte de mí, una chispa de mi esencia, pero cuando lo lees, esa chispa se convierte en parte de ti. Mis palabras ya no son solo mías; todos juntos creamos un puente invisible que nos une, que nos conecta en un susurro eterno. Y así, el eco de mi alma resuena en ti, como en un espejo infinito donde ambos nos encontramos.

¿Y tú, has escuchado el eco de tu alma? Ese susurro que habla cuando todo está en silencio, cuando la vida se detiene por un instante y permite que emerja lo que llevamos dentro. Es el latido escondido detrás de cada pensamiento, el reflejo de lo que somos en lo más profundo. Escúchalo, déjalo vibrar en ti, porque en su sonido hallarás respuestas, verdades y el impulso de seguir adelante.»

4-1

LA ANTESALA

Jaime Hoyos Forero / Colombia

Cuando atravesaba el gran vestíbulo de la torre Sears de Chicago, me pareció que era mucho más amplio, más alto y más severo que hace dos años. ¿Y esas columnas?

¿Realmente era esta la torre Sears? ¿Me habría equivocado?

-Señor -le pregunté al primero que vi- ¿Esta es la torre Sears?.-

Nunca me habían mirado tan aterradoramente.:

-Señor -me contestó el hombre- ¡usted está muerto!

-Vaya -pensé- me tropecé con un loco.-

De todos modos hice un rápido autoexamen…-No estoy borracho – me dije- No tomé anoche…¿Anoche? Dios mío: ¿Qué sucedió anoche a las 11:45 cuando caminaba por la avenida Michigan?-

Yo venía pensando que al otro día, es decir, hoy, en el piso 82 de la torre me darían mi cheque. Pero…¿Qué me pasó anoche, una cuadra adelante?…¡Qué confusión! Me parece recordar ahora que en la avenida Michigan sentí en el pecho una punzada agudísima.

-Oh Dios. ¿Estaré muerto?-

Entré a los baños. Me consolé cuando me vi de cuerpo entero en el espejo. Me veía bien: afeitado, dinámico, con mi vestido nuevo.

Entonces sonreí ante el espejo y ya tranquilo me toqué instintivamente la cara.

¿La cara? ¡Dios santo! Yo veía mi cara en el espejo, pero mi mano no sentía la cara al tocármela.

¿Qué es esto, Dios mío?…¡Estoy insensible!-

Toqué con urgencia mi pecho y la mano pasó de lado a lado por mi cuerpo…una vez y otra vez. Parecía como si de mí solo quedara mi figura, mi apariencia, pero…¿mi cuerpo?-

Entonces comprendí que estaba muerto…irremediablemente. Y no estaba en la torren Sears de Chicago sino en la antesala del “más allá”.

Sin pretenderlo, atravesé una puerta giratoria y me encontré en la recepción.

Como si me conociera, la rubia al otro lado del mostrador, (¡Dios, qué rubia! Su pelo ensortijado era una viva llamarada . ¡Qué hermosura de mujer!). Me dijo:

-Jaime, bienvenido al infierno.

-Señorita, yo…-

Pero ella, con una sonrisa divina, un poquito maliciosa como la de la Monalisa, me tranquilizó diciendo:

-Jaime, no se preocupe. El Tribunal, más estricto y justo que la Corte Constitucional de los países de la Tierra y desde luego, más inteligente, formado por el diablo y san Pedro,  lo calificaron a usted con una nota de 5.99 sobre 10. Le faltó una centésima para pasar raspando.-

-¡Eso es injusto! -grité- ¿Cómo me van a condenar por una centésima? ¿Aquí no aproximan por exceso? Además, yo no he hecho nada malo, señorita.-

-Señor -dice la rubia- ¡Aquí no hay señoritas. Respete!-

-Perdón, señora, pero yo no he hecho nada malo.-

-Señor, aquí no hay señoras…Y solo para refrescar su memoria, le voy a leer sus infidelidades conyugales -dijo ella desplegando un rollo tan gordo como los rollos de papel higiénico, pero mucho más ancho.-

-¡Léalos! -dije yo- Eso no me asusta.

-Bien, Jaime. Usted lo ha pedido. Según la ley 100 del infierno, que los congresistas de aquí tampoco han querido reformar, la lectura de las infidelidades se le hace al condenado delante de su señora –dijo y enseguida gritó- ¡Que la traigan!

-No, señorita, por favor no, no la traigan. Dígame dónde le firmo.-

-Jaime, si me vuelve a decir “señorita” le bajo la calificación a 4.98.-

-Perdón, perdón. ¿Cuál será mi castigo?-

-Mire, Jaime: usted iba a ser condenado, como todos los infieles, a clavar un clavo de un millón de kilómetros de largo, en una pared infinitamente ancha, hecha de alma de mujer.-

-Dijo usted, “de alma de mujer”, doctora?-

-¡Aquí no hay doctoras! Aquí sí todas somos iguales; todas somos diablas. Mire Jaime: a usted que llegó a viejo medio inocentón, le enseñaré que el alma de la mujer es casi tan dura como la piedra; raro que no se haya dado cuenta. Pero alégrese. Como una excepción, teniendo en cuenta los millones de oraciones que por usted han elevado sus amigos y por haber participado, aunque sin mucho éxito, en las tertulias poéticas de la tierra, el Tribunal le ha cambiado el castigo por uno más suave: usted, Jaime, está condenado a oír, oír y oír los cuentos y poemas de Letras hispanas por el mundo, por toda la eternidad.-

Al día siguiente, (digo “día siguiente” para que ustedes me entiendan, pero desde luego, allí no hay día ni noche), me asignaron una sillita de una sola pata terminada en punta por ambos lados. Así que para no maltratarme, decidí hacer mi trabajo de pie.

Como a los tres días (vuelvo a decir “días” para que ustedes me entiendan) recordé que yo era insensible y que del cuerpo solo tenía la apariencia, de modo que la afilada punta de la silla no me iba a ser ningún daño al sentarme. Y cuando me fui a sentar, me di cuenta de  que en lugar de nalgas, me salía hasta arrastrarse, una cola roja de lo más repugnante.

Me toqué la frente para saber si también tenía cachos, pero no. Entiendo que los cachondos eran únicamente  aquellos condenados cuyas mujeres se los habían puesto…los cachos. Entonces comprendí por qué todas las condenadas, o casi todas tenían cachos, y algunas los tenían tan grandes que parecían antenas satelitales.

Algunas pocas condenadas, sin embargo, no tenían cachos. Eso se debía -me dijo mi diablo de la guarda- a que esas condenadas habían sido ejecutivas solteras. Nunca tuvieron -fíjense ustedes lo inteligentes- quién les pusiera los cachos.

Pero en cambio, aquellas mujeres que habían abortado, tenían que cargar una bolsa como los canguros, llena de una horrorosa sustancia viscosa y maloliente, con un letrero que de lejos parecía decir “Derechos humanos”, pero ya de cerca lo que decía era “Delitos humanos” y su contenido no era otra cosa que una enorme piedra, al rojo vivo, que por toda la eternidad carcomía y quemaba las entrañas.

4-1

LA MUJER: “EL SEXO DÉBIL”

Elsa Lorences de Llaneza-/ Argentina

En mis largos años de vida he oído difamar a las mujeres llamándolas “El sexo débil” Cuando joven me enojaba tremendamente oír este despropósito. Con los años la furia fue dando paso a la indiferencia: Es mejor demostrar que enojarse.

En algún momento de la antigüedad la mujer era el adorno de la casa. El hombre la tenía bajo su pie y su palabra no valía demasiado. La mujer era sumisa y se dejaba someter. Todavía ahora en algunas culturas pasa.

Un día se dio cuenta que tenía una capacidad intuitiva superior al hombre. Que además de limpiar, lavar, cuidar la casa, los hijos, el esposo y recibir a las visitas, servía para algo más, pero para eso tenía que salir de su casa, estudiar y capacitarse. Romper esa imagen con que el mundo la encarcelaba y aprovechó una época en que el hombre perdía su trabajo y que era ella la que necesitaba salir a trabajar y demostró que, además de todas las cosas que siempre había hecho, podía agregarle: trabajar afuera, traer el pan a la casa, seguir engendrando hijos y administrar el dinero para poder llegar a fin de mes.

Entonces pensó: ¿Y el sexo débil dónde está? Y nos empezamos a reír cuando, de tanto en tanto, algún desubicado lo mencionaba, esos que se creían superiores. Esos, que muchas veces no conseguían trabajo y tuvieron que pasar a limpiar la casa y cuidar a los chicos para que la mujer saliera a trabajar y demostrar cuánto valía. Y esas dos palabras horribles empezaron a desaparecer y por suerte ya casi ni se escuchan y las mujeres se empezaron a imponer en cargos que eran exclusivos de hombres, manejándolos, a veces, muchísimo mejor.

Es así, como Mahatma Gandhi, Líder Mundial en la cultura de la no violencia, llegó a decir:

“Si por fuerza entendemos firmeza moral, la mujer es inconmensurablemente superior al hombre. ¿No tiene ella más intuición? ¿No está más presta al sacrificio? ¿No posee más poder de resistencia? ¿No tiene más valor? Sin ella el hombre no existiría. Si la no violencia es la ley del ser, el futuro pertenece a las mujeres.”

Lo dijo Mahatma Gandhi. Yo no. Yo apoyo.

4-1

LA SILLA AZUL

Sandra B. Romeo-/ Argentina

Lo veo apoyar su mano sobre el pomo de la puerta y al abrir dejar caer su

brazo cansado. Muerto.

Yo,en casa, me acomodo en el viejo sillón frente a la ventana. Las persianas

bajas para mirar tranquila.

Es hora de la ceremonia. También de los recuerdos.

Al observarlo me observo.

Su cansancio, el mío.

Enciende las luces sin ganas. Desde que Ana no está todo es así. Desganado

y lento.

Es el momento en que desaparece de mi ángulo de visión.

Lo sé porque conozco la casa. ¡Pensar que antes éramos tan amigos!.

Pero desde lo sucedido, él me evita.

Nunca supe por qué si estamos en igualdad de condiciones. Después de todo

la responsabilidad de los hechos no es cosa nuestra.

Creo

Pero no debo perderme en esos caminos, debo seguir la visión.

Sus pasos en la escalera.

Ahora enciende la luz del dormitorio principal. Sí, eso es.

La figura se acerca a la ventana cruzando el rectángulo iluminado.

En esa esquina está la silla tapizada de azul en donde deja la ropa. Recuerdo

que en casa teníamos una Luis XV con el mismo brocado. Cuando conocí el

cuarto le comenté a Oscar, mi marido, la coincidencia de los colores.

Sigue el ritual.

Ahora el saco desenvuelve su espalda quebrada y cae.

Esa caída es el único desliz que se permite.

Viéndolo así no puedo dejar de pensar que sólo debe sentirse. Siempre fue

muy dependiente.

Veo sus manos amplias subir hacia el cuello y desanudar la corbata. Intuyo que

querría hacer todo lo contrario. Apretar hasta que no entre más el aire. Pero no,

el lazo es doblado con prolijidad y se funde con el tapizado de la silla.

El momento que viene ahora es el único en que suelo sentirme reconocida,

cuando gira y frente a la ventana, mirando hacia mi casa, despacio, se

desprende la camisa.

Ese gesto como de abrazarse y soltarse me emociona y a la vez me demuestra

la distancia infranqueable que hay entre ambos.

La ropa queda prolijamente colgada del perchero.

Las manos tientan el cinturón y los pantalones juegan en la silla azul la danza

de los durmientes.

Todo esto lo hace casi sin moverse.

Sólo veo su sombra que se alza, se encoge, se agranda, disminuye.

Luego la nada.

Las preguntas comienzan su baile dentro de mi cabeza.

Preguntas bizantinas, si las hay.

¿Habrá sido esta formalidad lo que espantó a Ana?.

¿Se estaría muriendo de aburrimiento?.

¿Se les terminaron las palabras?

¿Y a vos, Oscar, que te pasó?

4-1

EL VIAJE

Sandra B. Romeo / Argentina

Miro por la ventanilla del avión como se despega de la tierra. De la seguridad.

No es miedo pero me tomo fuertemente de los posa brazos del asiento.

Cierro los ojos. Un vértigo acunado en la espera me recibe dentro mío.

También me acuna.

Te sostengo en mis ganas y me pregunto si seré capaz. Si ése es el lugar adecuado, el momento justo.

La ingravidez me contesta.

La escucho. La miro en tanto cierra los ojos y se sostiene en la mentirosa seguridad de un asiento de avión.

Sé que me necesita. Me busca. Sus dedos ávidos juegan conmigo.

Me sostienen. Me sueltan. Me estrujan.

En este ida y vuelta de sensaciones mi deseo de disolverme se torna feroz.

Ruedo y me oculto en sus manos. Se decide.

Toma un sorbo de agua. Me disuelvo en su boca.

La llevo conmigo.

4-1

EL MOLINO QUEMADO… UN SANTUARIO NATURAL

Walter H. Rotela González / Uruguay


La tarde estaba mutando apresuradamente. Se tornaba rojiza, viraba a un tono violáceo como de vino tinto. Aún faltaba un tramo del trayecto final en el recorrido del sol, al final de cada día.
Los caminos estaban llenos de polvo, secos, muy secos. La tierra cubría las hojas de las plantas que surgían rebeldes, amontonadas unas con otras, al costado del camino. Más adentro de los alambrados, las plantaciones de girasol, sorgo, maíz o trigo, afloraban mansas, sumisas, en ordenadas filas rectilíneas. El conjunto lucía como una armoniosa ciudad
civilizada, donde cada cual está donde debe estar.
Un cartel, oxidado, indicaba un destino próximo al pueblo, que en las fechas recientes cumple sus ciento cincuenta años. Por algún extraño motivo el nombre invitaba a visitarlo.
Había que adentrarse en un polvoriento camino y recorrerlo por unos 4 kilómetros. Relativamente próximo, más aún, andando en auto. Pero la calzada debía recorrerse lentamente debido a la gran cantidad de roca suelta; del suelo pedregoso que afloraba en forma de lomo de yacaré, cada poco ciento de metros. Lo que significaba una ventaja para los pocos habitantes que vimos a la veda del camino, unas lindas casitas de campo, pues evita que los coches pasen rápido y levanten demasiado polvo. Una solución natural, diferente a la encontrada por los vecinos, personajes del cuento de Don Luis Landrisina, que pusieron el cartel: “¡Despacio! A 100 metros, Campo Nudista”.
Tras andar un rato avistamos con mi compañera de ruta, un puente de hormigón. Nos detuvimos y observamos. Una familia acampaba, aguas arriba. Bajo el puente se oía el murmullo del agua cruzando entre el pedregoso lecho del arroyo San Francisco. En las cercanías, a nuestra izquierda, una vieja camioneta estaba estacionada. Un matrimonio de adultos entrados en años, quizás de unos sesenta y cinco años, pero cómo saberlo, cuando las arrugas afloran, producto de la labor a la intemperie muy probablemente, descansaba, disfrutaba de la tranquilidad. Me aproximé y pregunté por la ubicación del Molino Quemado.
-Es aquí la entrada –dijo el hombre, que tomó la iniciativa y se transformó en improvisado guía turístico. Cruce el alambrado y siga el sendero por un kilómetro y medio, más o menos, hacia el sur.
-Gracias… Visitaremos el lugar –expresé señalando a mi compañera, que aún espera dentro del vehículo.
Dejamos el auto estacionado en un pequeño claro, metros adelante de la vieja camioneta Ford 100, del hombre de las arrugas pronunciadas. Su vehículo lucía impecable.
Cruzamos el alambrado y comencé el registro fotográfico. Lo primero en llamar nuestra atención fue un nido de avispas. Un bosquecillo con soto-bosque ralo daba comienzos a pocos pasos de lo que oficiaba de entrada, lo cual no es más que unos palos cruzados donde nacen o mueren hilos de alambre que se continúan a los lados. Dar los primeros pasos fue como entrar a un túnel. La temperatura descendió, y creo que también se volvió más húmedo el aire. El sol casi desaparecía bajo la frondosidad de los árboles. La humedad se notaba no sólo en el aire, sino en la vegetación, en los musgos, en los hongos que afloran en la base de algunos árboles e incluso en un tronco, aparentemente seco, cubierto por una especie de hongos que semejan almejas adosadas.

Como galerías se extienden, a un lado y otro, más senderos que terminan arriba en la formación abovedada creada por el ramaje, y se extienden pocos metros sin llegar a ningún sitio especial. Anduvimos varios metros y nada del molino. Quizás –pensamos- equivocamos el camino, o quizás, no había restos…
Vestigios de una antigua muralla, muy baja, oficiaba de guía. El sendero se confundía con él, pero el musgo y la vegetación no permiten delimitar o distinguir muy bien de qué se trata en un principio. La evidencia son los montículos de bosta esparcidos a uno y otro lado.
El sol se filtraba en forma de rayos por entre el tupido ramaje. Después de andar un buen rato, una estructura de ladrillos y piedra emergió en medio de un claro. Voluminosa estructura, pero, sin embargo, quedaba oculta en la densidad del bosquecillo.
La corriente de agua sigue la caprichosa y serpenteante forma del suelo rocoso, hasta que se nota el desvío del curso que ahora está ocluida, y por ende seco el canal que, como la muralla baja del comienzo del camino, aparece oculto y confundido entre la vegetación.
Antiguamente, de seguro el agua entraba por allí y llegaba al molino, por esa formación de rocas y ladrillos que primero es un canal y luego se convierte en túnel. Mirándolo desde afuera, el edificio parece hueco, pero no se ve entrada, una puerta, algo que indique por aquí se entraba. O sea, aparenta un edificio alto, pero no imaginamos en principio lo que en
realidad es. En la parte alta, unos orificios semejan ventanas, tiene forma de media luna, con la delimitación rectilínea hacia abajo, y aparecen en varios puntos del grueso muro. El monte se integró a la construcción, se metió adentro, floreció en su interior. Como si estuviese ganando la batalla contra la voluntad del hombre que construyó el molino. Un árbol emerge
desde el interior, varias especies vegetales se dejan ver desde afuera. Es enorme la construcción. Parece irreal, como salido de un cuento de aventuras. El microambiente es lúgubre, por la penumbra producto de lo cerrado del monte, como por el cierre de la tarde, todo se vuelve más irreal.
Rayos de sol se cuelan y dejan puntos iluminados que resaltan. Un joven padre y sus dos hijos adolescentes regresan de pescar, trayendo cañas y aparejos. No hablan casi y miran de reojo al retirarse. El dueño del viejo Ford los viene a buscar, algunos pasos detrás nuestro venía, sin que nos percatáramos de su presencia. Haciendo uso de la palabra nos relata
algunas cosas sobre la historia del lugar.
-Un francés construyó este molino… Funcionó un par de años -cuenta. Pero él mismo lo quemó.
-¿Lo quemó…? –pregunté incrédulo. Pero, sin embargo, era ese el nombre del lugar al que aludía el cartel, en la calle de acceso principal de la ciudad conocida como Nueva Helvecia.
-Sí, quemó su propia construcción… Es que… el hombre estaba unido a una mujer, la que era su segunda mujer. Y tenía un hijo del primer matrimonio, casi de la edad de su segunda pareja. Una tarde, el viejo francés, apareció por el molino y encontró a su mujer, medio desnuda, entregándose a su hijo. Cegado por la furia, incendió el lugar y luego huyó a
su país natal. Nada se supo más de él.
Cuando salíamos del bosquecillo, aún estaba la familia del viejo cruzando el alambrado, y él se había demorado como esperándonos. Prosiguió su relato sobre el lugar:

“Algunas veces, de tardecita –contó- se puede ver la imagen de una mujer que anda por aquí, como vagando por los senderos”.

  • ¿En serio…?
    -No sé, pero yo por si acaso nunca me quedo de noche por aquí.
    -Sin embargo, hay vestigios de fogatas encendidas cerca del molino. Alguien hizo fuego, de hecho, hay rastros de varias hogueras en lugares aledaños a la construcción.
    -Puede ser… pero por si caso yo no…
    -Bueno, seguiremos su consejo y… tan pronto tomemos unas pocas fotos más, nos marcharemos.
    Registré el lugar desde el interior de la construcción. Tomé fotos del lugar donde estaba la rueda del molino. Lo que antes creí vacío o hueco, en realidad, estaba cubierto de tierra, y lo que considerábamos ventanitas, casi como ojos semiabiertos, no eran tales. Pues estaban casi sobre esa superficie alta de suelo, a unos tres metros sobre el nivel de la superficie externa a la construcción.
    La luz del sol declinaba rápidamente, el frío comenzaba a sentirse con mayor intensidad, y cuando nos marchábamos, un a joven pareja se adentraba al montecillo en dirección al molino, como nosotros, rato antes. Pensé, quizás en la tranquilidad del monte, hagan el amor. Pues el halo de misterio se mezcla con un no sé qué de aventura, misterio,
    placer que se experimenta al caminar por ese sendero que lleva al molino. Es una sensación agradable, pero la presencia del manto oscuro, del follaje tupido, impregna todo de un silencio cómplice.
    Cuando registraba las últimas imágenes tomé una foto a la pareja que llegaba al claro que rodea a la construcción, y quedaba esa especie de entrada a la misma por detrás.
    Volvimos sobre nuestros pasos, nos encontramos con el murallón bajo, que según el dueño del viejo Ford era usado para contener el agua desbordada, para aprovecharla.
    El sol declinaba y se ponía al oeste, la noche surgía rápida y los colores del campo variaban. Las plantaciones se perdían y sólo unas aves solitarias, dos o tres, vigilaban el camino desde los hilos, desde los cables de la corriente eléctrica.
    Volvimos, tras andar un poco por el pueblo, a nuestro hogar, cien kilómetros al este.
    Al día siguiente, mientras comentábamos con mi esposa lo bien que habíamos pasado en aquél lugar y observábamos las fotografías digitales registradas el día anterior, noté algo extraño. Un defecto –pensé. Pero se repetía y adquiría cierta nitidez, que comenzó a inquietarme.
  • ¿Podrías mira estás fotos? -Le dije a mi esposa.
    -Sí… ¿Y eso qué es…? –preguntó algo confundida, pero sin darle mucha importancia.
    -Son las fotos de ayer…
    -Sí, pero eso que aparece allí en varias fotos… ¿Lo ves?
    -Sí… por eso te pedí que las miraras… No había nada cuando tomé las fotos.
    -No. No vi nada cuando estuvimos allí. Está algo borroso… pero parece una mujer ¿no?
    -Eso creí yo también cuando las vi… y por eso te sugerí que miraras.
    Quedamos mudos, atónitos con lo que aparecía en el monitor de la computadora. ¿Era
    eso un alma en pena? ¿Era esa la mujer del francés, la del relato del hombre viejo? ¿Era una
    suerte de evidencia de dicho relato?
    Quizás el molino se había convertido en una especie de santuario natural.

Nota del autor:
Cuánto me gustaría volver a encontrar al hombre de la Ford 100 para contarle, para mostrarle lo que registró la cámara fotográfica. Es la confirmación de su relato, de la anécdota que narra como algo posible, pero de lo que no tiene certeza.

4-1

EDITORIAL – MARZO

Editorial

LA EDITORIAL... es la voz que guía cada edición, tejiendo pensamientos e inspirando caminos. E. Gormley

Writing-instruments

EL GRITO DE LA PALABRA ESCRITA

Elspeth Gormley / España

Cada amanecer trae consigo noticias nuevas, pero no todas cargan esperanza o redención. Vivimos en un tiempo donde el ruido de la maldad parece ensordecer los susurros de la bondad. Guerra, injusticia, violencia… La lista se alarga, tanto como la sombra del hombre sobre el hombre.

Y sin embargo, aquí estamos: escritores, poetas, cronistas de lo efímero y lo eterno. Sostenemos en nuestras manos la antorcha de las palabras, capaces de iluminar lo que parece perdido en la oscuridad.

Es nuestra obligación moral, nuestro pacto con la humanidad, transformar tinta en eco y papel en lienzo de verdades. No podemos callar frente a las atrocidades que despojan al mundo de su dignidad. Mientras el silencio es cómplice, nuestras palabras deben ser el rugido que despierte conciencias.

Es cierto, escribir no puede detener una bala; pero puede perforar corazones endurecidos. Una frase quizás no derribe muros, pero puede plantar semillas que el tiempo hará florecer. Porque cada palabra alzada contra la injusticia pesa más que cualquier arma: lleva el peso de nuestra humanidad.

Hoy, más que nunca, el mundo necesita nuestra voz. No podemos cambiarlo todo, pero podemos inspirar a otros a intentarlo. Nuestra pluma, tan humilde como poderosa, se convierte en la revolución más pacífica y esencial.

Que este marzo sea faro de esperanza, un soplo de coraje, un recordatorio de que, incluso en la adversidad, hay espacio para la bondad. Que nuestras palabras sean pasos guiados por la luz del cambio, acciones que germinen un mañana más humano, más justo. Porque cada día que se nos regala es una nueva oportunidad para transformar el mundo con nuestra voz y nuestro amor.

Writing-instruments